17 de marzo de 2017

La justicia del mendigo - Antonio Vidal

¿Recuerdas lo que hiciste ayer? Una mirada, un gesto, una palabra... La memoria del pasado es perfecta, no olvida. El mal no descansa y el monstruo de la venganza ha regresado para recordarte que cada acto tiene una consecuencia. Sólo hay una escapatoria: enfrentarte a él. Una persona honesta y de principios se verá obligada a dinamitar los pilares de sus creencias para llevar a cabo una vil maniobra. Empujado por una traición, luchará por hacer justicia. Una justicia que el sistema no fue capaz de dictar. 


"La justicia del mendigo" es la segunda novela publicada del gaditano Antonio Vidal Ramírez, y ha sido editada por la plataforma editorial Libros.com mediante el sistema de micromecenazgo -los numerosos mecenas están reconocidos al final del volumen-. 

Es una novela negra, de corte dramático, cuyo eje central es la corrupción en todas sus formas: política, empresarial, urbanística, policial o institucional, y su repercusión en la intrahistoria de las personas, en particular de aquellas que, honradas y honestas, intentar combatirla o simplemente sobrevivir a ella. 

Como escenario, Antonio Vidal ha escogido su ciudad natal, Cádiz, una población conocida por su carácter alegre, abierto y hospitalario, por su clima y por su luminosidad, que aquí muestra su cara menos brillante: la de los cientos de personas sin hogar que duermen en sus calles, y la de una corrupción urbanística favorecida por la burbuja inmobiliaria y el turismo de masas, que salpica a todos los estamentos sociales. La Cádiz de Antonio Vidal se emparenta así con otras poblaciones españolas "de provincias" (como el Lugo de Áurea L. Lamela que vimos en "Sin criterio"), que parecían ajenas a las grandes tramas de tráfico de influencias, a los pelotazos y a las actividades mafiosas, hasta que un caso mediático tras otro nos demostraron lo contrario. 


Y este es el principal logro del autor: ofrecer una historia creíble, que se ve real, cercana y propia. Una trama plausible protagonizada por personas corrientes, con vidas normales, que transcurren en un entorno cotidiano y ordinario. Por tanto, no estamos ante una novela policíaca (aunque haya policías), ni ante un hard-boiled u otras manifestaciones más duras del género negro, y su ritmo es lo contrario a un thriller: es una historia pausada, de largos diálogos, que se detiene en los detalles y que se interesa por los personajes y por sus motivaciones. 

Es, de hecho, una historia de personajes, y Antonio Vidal los ha elaborado con minuciosidad, haciendo además que evolucionen a lo largo de la novela, que muestran diversas facetas de su personalidad, que cuestionen sus valores y que actúen en consecuencia, evitando los anacolutos. 

La trama no es lineal, sino que comienza en 2014, después realiza una analepsis a 2013, para después volver a 2014 y avanzar a 2015 para el epílogo. Los capítulos están identificados con la fecha en la que transcurren. Así, el grueso del volumen (249 páginas) narra acontecimientos sucedidos en una semana, para después explicar los hechos del pasado que llevaron a la situación inicial, y concluir mostrando las consecuencias de los actos de cada personaje. Porque si una idea queda clara en "La justicia del mendigo", es que cada acto tiene una consecuencia, y que cada uno es responsable de sus acciones y debe asumir los resultados de las mismas

Portada alternativa, de LeKorbu [Devianart]

Narrada en tercera persona por un narrador omnisciente -incluso la parte ubicada en 2013, que sería una confesión personal-, emplea un estilo sobrio, funcional, correcto en todas las cuestiones formales. Es claro y expositivo, tanto en la parte diegética (se vuelve más lírico cuando describe las playas, el mar y las sensaciones que transmiten al protagonista, para quien son una vía de escape ante su lastimera situación) como en los diálogos. Solo se podría achacar a éstos cierta uniformidad en las voces, por lo que pierden algo de naturalidad, pues todos los personajes emplean el mismo registro. 

El argumento proporciona unas cuantas sorpresas y consigue mantener la atención del lector durante todo el texto, con un ritmo constante, en el que no decae el interés por la historia y las diferentes subtramas. 

Por una parte tenemos al protagonista, Ángel, al que conocemos como un mendigo particularmente educado y cortés, por lo que se gana el afecto de los viandantes, y que insiste en instalarse en la esquina que, según las normas no escritas de la calle, pertenece a el Alemán y a el Gitano. En ella se hará amigo de Daniel, un pequeño de cinco años, hijo de Miguel y Begoña, un matrimonio en crisis porque Miguel, reputado arquitecto propietario de un estudio que acapara todas las concesiones urbanísticas municipales, apenas dedica tiempo y atención a su familia. 

Una de las imágenes más clásicas de Cadiz [fuente: turismocadiz]

Karl Hartmann, el Alemán, es un criminal violento y peligroso, y sus presiones para que Ángel abandone su esquina harán que Adrián Villalobos, un policía honrado y vocacional, entre en la historia, y asistiremos a sus enfrentamientos con el Comisario Narváez, quien parece proteger al Alemán y garantizarle impunidad para que extorsione y aterrorice al resto de mendigos de la ciudad. 

Mientras el texto avanza, irá cambiando nuestra percepción de Ángel, y se irá revelando una calculadora estrategia, de una frialdad pragmática y hasta cruel, para obtener la justicia que la sociedad y sus instrumentos le han negado. Lo mismo para el resto de personajes, pues Miguel y Begoña tienen también una notable evolución. 

"La justicia del mendigo" retrata la crisis de valores que padece nuestra sociedad, la codicia y la falta de moral de los corruptos, pero también cómo la obsesión por el dinero y los bienes materiales dañan la vida familiar y vecinal, e intoxican los espacios para el afecto y los placeres sencillos, como el disfrute del entorno y el tiempo de ocio (la práctica del Surf, afición del autor, muy popular en Cádiz tiene un papel redentor en la novela). Se percibe un carácter de novela de tesis, y la de Antonio Vidal es que no todo vale, tampoco para buscar justicia.

Surf en las playas de Cádiz [fuente]

Porque "La justicia del mendigo" no es una historia de héroes, y el proceder de sus personajes podrá parecernos reprobable, por mucho que el autor logre que empaticemos con ellos, en particular con Ángel, teniendo en cuenta sus padecimientos y la historia que poco a poco vamos conociendo. Pero escribiendo una buena novela negra, Antonio Vidal reclama un lugar para el perdón, el arrepentimiento y la expiación, un lugar que todos merecen, tanto los corruptos como aquellas personas decentes que se ven forzados a actuar de forma cuestionable. Nos quedaremos, en resumen, con aquel Ez, 25:17 de Jules: "El camino del hombre recto está por todos lados rodeado por la avaricia de los egoístas y la tiranía de los hombres malos". 


DÓNDE CONSEGUIRLO: 

"La justicia del mendigo" puede adquirirse en Libros.com, por 16€ en formato físico y 4€ en formato electrónico. Está disponible también en otras plataformas como La Casa del Libro.


ENLACES DE INTERÉS:

Antonio Vidal: Facebook, Twitter, Instagram

Libros.com: Página web, Facebook, Twitter, Instagram.

Entrevistas: Universo LaMaga, RNE (Youtube)

Reseñas: Universo LaMaga


FICHA TÉCNICA:

La justicia del mendigo
Antonio Vidal Ramírez
Editorial: Libros.com
Fecha publicación: octubre 2016
Páginas: 366
Formato: Rústica
ISBN: 978-84-16881-85-7
Precio: 16€ rústica, 4€ electrónico

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13 de marzo de 2017

El objetivo del crimen - Xulio Ricardo Trigo

Con doce años, y apenas terminada la Segunda Guerra Mundial, Erika Ernemann, aprendiz en la fábrica de cámaras Contax, es secuestrada, con su madre y doscientas personas más, por el ejército ruso. Los soviéticos han decidido que sólo con los técnicos y operarios alemanes lograrán poner en marcha la fabricación de una réplica de las Contax, las Kiev.

Muchos años después, en 1961, mientras el mundo se estremece con las primeras noticias de la construcción del muro de Berlín, Erika viaja a Barcelona como miembro de la policía alemana. Los asesinatos de dos mujeres jóvenes le recuerdan demasiado los métodos de sus secuestradores, los momentos terribles que vivió en su adolescencia. Con la ayuda del comisario Casajoana, intentará averiguar la razón por la que todo ha vuelto a empezar.

La complejidad de lo que se esconde detrás de esos crímenes supera la imaginación más fértil, y a Erika le resulta muy difícil explicarse sin hacer una profunda inmersión en su pasado, sin volver a vivir unos hechos que siempre ha querido olvidar.

Una inspiradora novela policiaca basada en la historia de la fotógrafa Erika Ernemann y ambientada en el mundo de las cámaras fotográficas clásicas, cuando la tecnología aún se medía por la precisión mecánica y la belleza de las imágenes era el resultado de procesos químicos que parecen abocados a la desaparición.


"El objetivo del crimen", escrita originalmente en catalán con el título de "L'objectiu del crim" y traducida al castellano por Francesc Reyes Camps, es la última novela de Xulio Ricardo Trigo, catalán nacido en Galicia (Betanzos, 1959). Además de escribir poesía y narrativa, de traducir del gallego y el portugués al catalán y de colaborar en medios como La Vanguardia o El Periódico de Cataluña, X.R. Trigo también se dedica a la fotografía, en especial a la realizada en blanco y negro.

"El objetivo del crimen" inaugura la serie "Manual Lens", en la cual, en palabras del propio autor, desea homenajear a la Edad de Oro de la fotografía, tanto a sus cámaras (mecánicas y analógicas) como a sus fotógrafos, de los cuales se citarán nombres y escuelas determinantes para este arte.

Sirve de presentación también para su protagonista, Erika Ernemann, policía y fotógrafa alemana nacida en Dresde, superviviente de los bombardeos aliados, operaria en la fábrica de la histórica marca Contax, secuestrada junto con su madre y hermana (y el resto de trabajadores de la empresa) por el ejército soviético, llevada a Ucrania y obligada a trabajar en la fabricación de las Kiev, máquinas fotográficas soviéticas, réplicas exactas de las Contax originales. 

X.R. Trigo ©Coia Valls

En la fábrica padecerá un trato inhumano por parte de sus captores, que incluirá violaciones y sadismo, algo que marcará su carácter y sus relaciones con los demás para el resto de su vida. Los hechos de la novela transcurren en el año 1961, cuando Erika es inspectora de Policía en el Berlín Oeste pre-muro.

Erika Ernemann es el trasunto de una fotógrafa alemana que X.R. Trigo conoció en Girona, con quien trabó amistad y quien le relató su trayectoria vital, autorizándole a novelarla. Esta fotógrafa, real o recurso literario para dar verismo al personaje, firma una Nota Final en la novela, cuyo contenido está también resumido en la solapa trasera.

Esta primera novela de "Manual Lens" está narrada alternando dos puntos de vista diferentes: uno, extractos del diario personal de Erika, entre 1946 y 1953, en primera persona, con el texto impreso en cursiva. El otro, la trama principal, ambientada en 1961 entre Berlín y Barcelona, relatados en tercera persona en presente, por un narrador omnisciente. El uso del tiempo presente da dinamismo y agilidad a la narración, algo siempre deseable en el género negro.

Es una novela policíaca, que gira en torno a una investigación policial desarrollada en Barcelona por la citada Erika Ernemann y por miembros de la Policía española, como los inspectores Eusebio Casajoana (segundo personaje en importancia en la obra) y Tomeo Nazareth. El contraste entre las dos mentalidades y las dos realidades (la alemana, más moderna y abierta, y la de una España en los años duros del franquismo, en la que las mujeres no pudieron ser inspectoras de Policía hasta 1979) son uno de los atractivos de la novela. Como detalle curioso, Erika sabe hablar catalán (por una circunstancia explicada en el texto) lo que le permite interactuar cómodamente con los personajes locales.


El caso resulta interesante: dos mujeres jóvenes de nacionalidad alemana aparecen muertas en Barcelona, y el asesino ha tomado una foto de cada una de ellas. Un dato atrae la atención de Erika: el objetivo de la cámara tiene unas iniciales grabadas que le permiten reconocerla como la máquina de su padre, perdida en Kiev tras su paso por la fábrica.

En calidad de experta en fotografía, y con gestiones diplomáticas que lo hacen plausible, Erika se desplaza a Barcelona. Sus métodos chocan con los de la Policía española, pero finalmente encontrará en Eusebio Casajoana un aliado y un apoyo fundamental en la investigación, que destapa oscuros datos del pasado del entorno consular y de la comunidad alemana en Barcelona.

Como personaje, Erika Ernemann es poliédrico y resulta difícil empatizar con él. No pasa nada: esto es novela negra y sus protagonistas difícilmente logran esta empatía (que tampoco suele buscarse). Con una marcada desconfianza hacia los demás y un rencor amargo hacia el mundo en general, es manipuladora e individualista. Distante, reservada y glacial en el trato, muestra sin embargo una actitud desinhibida con respecto al sexo, que practica con naturalidad con diversos hombres a lo largo de la trama.

En cualquier caso, X.R. Trigo ha logrado construirla de forma sólida, creíble, salvando la enorme dificultad de entrar en la psique de una persona de otro sexo, de una procedencia y época diferentes, y marcada por unas circunstancias personales tan extraordinarias. De hecho, el diario personal de Erika explica y fundamenta el porqué de su forma de ser y los hechos traumáticos que han modelado su actual cáracter de forma irreversible.

Erika Ernemann, fotografiada por X.R. Trigo

La ambientación es uno de los puntos fuertes de "El objetivo del crimen", y la ciudad de Barcelona de 1961 se muestra con un alto grado de detalle, resultando muy visual, casi cinematográfica. Tal vez por ser fotógrafo, X.R. Trigo se fija en multitud de pequeños detalles, tanto de los escenarios como de los personajes, que colaboran transmitiendo verismo. Es vívido el retrato de los tipos de la época, como los policías afines al régimen (El inspector Roca es un personaje excelente), las mujeres de la vida (como Mimí, refugio amoroso de Eusebio), los matones y buscavidas.

El autor refleja la vida en la España de la época, y su miseria tanto moral como material. Eusebio Casajoana es su retrato: un policía honrado que, al contrario que otros, se niega a extorsionar a los delincuentes de poca monta, y malvive de un sueldo exiguo en una humilde pensión, intentando que el pasado anarquista de su familia no salga a la luz.

Como novela negra, gana puntos extra de crudeza en el diario de Erika, y el relato sórdido y descarnado de su infierno en la fábrica, compartido su hermana Inge y por otras jóvenes. Es destacable por mostrar los padecimientos de la población civil alemana durante la Segunda Guerra Mundial y la subsiguiente invasión soviética. Supone un interesante cambio de punto de vista, que muestra que los horrores de la guerra no entienden de bandos ni nacionalidades, y aporta el personaje de Iván Gólubev, militar soviético al frente de la fábrica, orquestador de los abusos sobre las trabajadoras y responsable primero de la espiral de sadismo, vejaciones sexuales y control mental que trastorna a Erika, pero asimismo la vincula emocionalmente con él en una compleja relación de dependencia mutua.

Fotografías de Erika Ernemman [fuente: Twitter Ediciones B]

La fotografía, como dijimos, es un elemento central de la novela, como vía de escape para Erika en su cautiverio, como herramienta fundamental para capturar los momentos significativos de su periplo, y como palanca narrativa para el autor, que incorpora a su texto escuelas, corrientes y autores, además de datos técnicos (velocidades, exposición, planos), aunque los que desconocemos todo sobre este arte agrademos que lo haya hecho con contención, sin recrearse en detalles para expertos que tal vez hubiesen lastrado el texto.

Narrada con un estilo sencillo, práctico, al servicio de la trama, "El objetivo del crimen" incluye giros argumentales y unas cuantas sorpresas (hechos cometidos por personajes que no sospecharías) que la hacen una buena novela policíaca, en la que el ritmo, sin ser frenético, mantiene la tensión durante todo el texto.

Cabría acharcarle, si acaso, unos diálogos poco fluidos, que parecen dar vueltas sobre sí mismos, en ocasiones repitiendo datos ya expuestos al lector en la parte diegética.

X.R. Trigo ofrece, en resumen, un buen debut en la novela policíaca, y deja presentada a Erika Ernemann, que aún evolucionará y crecerá como personaje en las siguientes entregas de "Manual Lens", junto a su némesis y al McGuffin de su antigua cámara fotográfica perdida. Deseémosle la mejor de las suertes para hacerse un hueco en el congestionado ecosistema de los detectives literarios.



DÓNDE ENCONTRARLO:

"El objetivo del crimen" puede encontrarse en las librerías de todo el Estado, a un precio de 18 euros. En Amazon está disponible la versión para Kindle, por 7,56€.

El volumen, en rústica con solapas y cubierta plastificada, está impreso en papel de calidad, y maquetado con márgenes muy amplios y un tamaño de letra bastante grande, para una lectura cómoda. La cubierta es una composición de imágenes de iStock. Como valor añadido, incluye una pequeña postal con una fotografía de Erika Ernemman, en una funda de acetato, que puede usarse como marcapáginas.


ENLACES DE INTERÉS:

Ediciones B: Ficha del libro en castellano y en catalán
X.R. Trigo: Facebook. Twitter, agencia literaria
Erika Ernemann: Flickr, Photocrowd.


FICHA TÉCNICA: 

El objetivo del crimen
Autor: X.R. Trigo
Traductor: Francesc Reyes Camps
Editorial: Ediciones B
Fecha edición: Febrero 2017
Páginas: 352
Formato: 15 x 23 cm.
Encuadernación: Rústica con tapas plastificadas
ISBN: 978-84-666-5819-5
PVP: 18.00 €

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7 de marzo de 2017

La Hipérbole del maletín - Josep Lluís Mestres

Mateo Lamata es ingresado es una casa de convalecencia, en la parte alta de Barcelona, a causa de un fuerte golpe. Tras una mala noche repleta de pesadillas, al día siguiente es examinado por el doctor Nicolás Ferreira, con la intención de darle el alta. 

Pero la historia de lo que sucedió la noche en cuestión, no concuerda: no coincide el número de habitación en la que dice alojarse, ni el lugar en donde se le encontró inconsciente, ni el cadáver que dice haber visto... El doctor intenta sacar hierro a la cuestión y lo atribuye todo al golpe, sin embargo le pregunta sobre un maletín del que Mateo no dejaba de hablar en sueños. 

Cuando es dado de alta, vuelve al hotel y, a partir de ese momento, la trama se desarrolla a un ritmo trepidante, con personajes que aparecen y desaparecen, llamadas de teléfono intrigantes y cadáveres sembrando el rastro de un maletín del que todos parecen saber algo o nada, pero que todos buscan. Todo se complica y, cada paso, es una espiral que se estrecha lentamente alrededor del personaje de Mateo Lamata. 

El relato "La hipérbole del maletín" resultó ganadora del Concurso Internacional de Novela Breve, una narración que encierra al lector en una historia donde la mentira y el juego campa a sus anchas, donde no hay buenos ni malos, ni siquiera policías. La ciudad de Barcelona se convierte en un tablero de ajedrez, en otro personaje compulsivo repleto de tensión.


"La hipérbole del maletín. La espiral de una búsqueda" es la última novela de Josep Lluís Mestres, escritor (narrativa y poesía) y crítico de cine, y el primer libro que ha autopublicado en formato electrónico, sin el soporte físico de los anteriores. Es una novela breve, que en papel tendría unas 70 páginas, que bastan para contar su historia y mantener la atención del lector, pendiente de una trama compleja y alambicada, narrada a ritmo asfixiante.

En palabras del propio autor, es una novela negra, de intriga, que elude los clichés y tópicos más sobreexplotados del género y que, pese a su elevado ritmo narrativo, no está concebido como un thriller al uso.

Lo cierto es que "La hipérbole del maletín" no es una novela negra atípica. Es una novela negra real, escrita con el tono áspero y desabrido del viejo hard-boiled estadounidense, y evitando deliberadamente los lugares comunes de un género que hoy corre el riesgo de morir de éxito y de apartarse de sus orígenes.

Para comenzar, no es una novela policíaca. El protagonista no es detective ni policía. Este cuerpo tiene una intervención testimonial. De hecho, el protagonista, Mateo Lamata, lo es de forma accidental e involuntaria. Podríamos decir que la trama está por encima de los personajes, al igual que el escenario: una ciudad de Barcelona más cercana a la del Pepe Carvalho de Vázquez Montalbán que al aséptico parque temático que se vende como destino turístico masivo. 


Porque Josep Lluís Mestres muestra la cara más sórdida de la ciudad: una Barcelona gris, rasposa, sucia, desapacible. Un escenario inhóspito, en el que hasta sus lugares más emblemáticos se ven desangelados.

Y  Barcelona se ve viva, real, palpable. Las descripciones de los lugares y los itinerarios que siguen los personajes logran una narración muy clara, que permite acompañar a Mateo y el resto de actores por el escenario, desde los barrios más bajos de la sociedad, como El Raval, hasta los altos, como Pedralbes. Pero igual que las películas de la Nouvelle Vague que transcurrían en París no mostraban la Torre Eiffel, "La hipótesis del maletín" no pasa por la Sagrada Familia.

En lo referido a la trama, sorprende agradablemente todo lo que se puede contar en 70 páginas. Mateo Lamata, el personaje principal, se ve inmerso en una espiral (el subtítulo "La espiral de una búsqueda" es acertado) de malentendidos, recuerdos confusos, falsas identidades, cadáveres evanescentes y asesinatos a sangre fría, que lo arrastra sin que nunca llegue a tener el control. Lo veremos despertar, amnésico, de un golpe en la cabeza, en una casa de reposo a cargo del doctor Nicolás Ferreira. A partir de ahí, de regreso a su hotel, comienza una huida hacia adelante en la que parece ser confundido con otra persona, encontrándose en el fuego cruzado entre dos misteriosos bandos, en liza por el maletín que está en el centro de la acción y en el título de la novela.

El Raval, la Barcelona que no sale en las guías turísticas [Fuente]

Pero, ¿es el maletín un simple McGuffin, como en, digamos, "Pulp Fiction"? Eso debe deducirlo cada uno, porque la trama es poliédrica y está repleta de bruscos giros argumentales, que van sorprendiéndonos y cambiando nuestra perspectiva a cada momento, para concluir de forma totalmente inesperada. Como dijimos, con 70 páginas, Josep Lluís Mestres se basta para plantear y cerrar una historia sin dejar hilos sueltos, incluso desarrollándola de modo no lineal, con una marcada analepsis hacia la mitad de la narración.

Esto es posible gracias a dos condiciones que, a juzgar por esta novela, reúne el autor:

- Una, un conocimiento sólido y amplio del género negro (el literario y el cinematográfico), que se trasluce en la historia, en especial de sus orígenes y de sus argumentos clásicos, como el que podemos llamar de el hombre equivocado, siempre muy difícil de manejar.

- Y la otra, los mimbres necesarios para armar la historia. Esto es, un dominio solvente de las herramientas de escritura. En particular el ritmo narrativo, para lograr esa sensación trepidante, de vértigo, casi de asfixia.

La Plaza de España, uno de los lugares más reconocibles de la ciudad

Sobre estos aspectos formales, cabe señalar que, si bien el estilo narrativo es necesariamente sencillo, recortando al máximo descripciones (sin que pierdan por ello expresividad ni eficacia) y diálogos, el autor muestra un léxico escogido, en el que se prefieren a veces formas más cultas, o menos coloquiales de los sustantivos (gaveta por cajón, cartapacio por carpeta), y en el que se percibe alguna construcción que parece un calco del catalán (se tenía su carné por tenía el carné), que le dan al texto una eufonía particular.

Es destacable la capacidad de Josep Lluís Mestres para caracterizar lugares y personajes con apenas dos o tres rasgos, y adjetivos escasos, pero escogidos y acertados. En particular los diversos lugares barceloneses se aparecen de forma muy vívida y, como dijimos, con una perspectiva personal, muy distinta a la imagen limpia y luminosa a la que estamos más acostumbrados.

En resumen, "La hipérbole del maletín" es una novela negra pura, centrada totalmente en una trama que concentra toda la narración y ciñe los personajes a la premisa, sin fugas de atención, adaptándose a la brevedad del texto. Como avanza su sinopsis, no es una historia de buenos y malos, ni quedarán claros los alineamientos de uno y otro bando. No tenemos tampoco un héroe al uso, sino que Mateo Lamata se ve zarandeado en un juego que no entiende, mientras vive una situación angustiosa: la pérdida de los recuerdos y el cuestionamiento de la propia realidad, que de estar hablando de Ciencia-Ficción, parecería propia de una novela de Philip K. Dick.

Resulta, así, una lectura ágil, pero que requiere atención para seguir los acontecimientos sin perder detalle, y de la que se agradece su gusto a hard-boiled y su fidelidad a la esencia auténtica del género negro.



DONDE CONSEGUIRLA:

"La hipérbole del maletín. La espiral de una búsqueda" está disponible en formato digital, y puede adquirirse en numerosas librerías online como Bubok, AmazonGoogle BooksBestiari, Weltbild, Bookmarkt, Agapea, Amabook, Altair, La Boutique del libro, Barnes&Noble, Kobo o La Casa del libro, por un precio de entre 3,30 y 3,99 euros según ofertas, o su equivalente en otras monedas. 


ENLACES DE INTERÉS:

Josep Lluis Mestres está presente en Twitter, Facebook y Google+. Su trabajo como crítico de cine puede leerse en El cine en la sombra.

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3 de marzo de 2017

Historias del Camino - Mariela González

En los caminos se forjan historias. Unas llegan a las tabernas flotando como polvo en el viento, otras pasan de boca en boca entre los mercaderes o los viajeros solitarios. Pero algunas, las mejores, solo las conocen los mensajeros.

Keith el Cojo ama su trabajo, ir de aquí para allá entregando paquetes, cartas con noticias buenas y no tan buenas, conociendo nuevas caras. “Solo dime dónde ha de ir la mercancía y allí irá” es su sencillo lema. Aunque las cosas, al final, no suelen ser tan simples. Las adversidades parecen perseguirle, quién sabe por qué. Y los fantasmas, las civilizaciones perdidas… incluso alguna que otra criatura escupefuego.

Al final el mensaje siempre acaba llegando donde debe, eso sí. Y al morir el día, las penalidades merecen la pena con tal de acabar contando a su jefa una emocionante historia del camino.


"Historias del Camino" es la primera novela que Mariela González (Sevilla, 1982) publica con Kelonia Editorial, una editora española que tiene por principios el apoyo a los autores jóvenes y la publicación de títulos de calidad, tanto de género (Fantasía, Terror y Ciencia-Ficción) como para el público juvenil, cuidando al detalle todos los aspectos del libro. Así que nada de banco de imágenes: la portada es una ilustración original de Barb Hernández.

"Historias del Camino", más que como una novela, puede concebirse como un volumen de cuatro novelas cortas, protagonizadas por los mismos personajes, ordenadas cronológicamente y con un hilo conductor común, aunque son historias independientes, que transcurren en momentos más o menos separados, abarcando un período de más de veinte años. Algo que recuerda a clásicos de la Fantasía publicados en revistas, como las andanzas los héroes de Robert E. Howard, o las de Fafhrd y el Ratonero Gris, de Fritz Leiber, y que permite que los personajes tengan una evolución y una maduración naturales, y que su universo y su arco argumental queden abiertos (nada impide a Mariela González, por ejemplo, insertar nuevas aventuras de sus personajes en los períodos que aquí han quedado en elipsis).

Narrada en tercera persona por un narrador omnisciente, se ubica en un mundo de Fantasía innominado, con un nivel de desarrollo equiparable al de nuestra Edad Media, y que comparte algunas vagas referencias geográficas y culturales (como los antropónimos) con el nuestro. Si bien no hay un trabajo exhaustivo de world-building, Mariela González le ha proporcionado la suficiente solidez y coherencia interna para servir de soporte a la historia. Como detalle, la deidad principal es femenina y responde al práctico nombre de Diosa.

Mariela González [fuente: Susana Bielsa]

El protagonista de "Historias del Camino" es Keith Breda, más conocido como Keith el Cojo, que al comienzo de la primera historia ronda los veinticinco años. Siempre tocado con una cuidada barba negra, armado con dos espadas cortas orientales y en posesión de una inexplicable buena fortuna, toma su apodo de la cojera que le produce una antigua y dolorosa lesión en su rodilla izquierda. Lo conoceremos saliendo de prisión, a la que entró por la traición de los nobles para los que trabajaba, por lo cual no guarda demasiadas simpatías por dicho estamento. En un mundo en el que los mensajeros son vitales para las comunicaciones y un gremio prestigioso, cuyos miembros se agrupan en Casas -identificadas con un animal, normalmente un ave-, Keith aspira a ingresar en la más destacada: el Milano. Y esto nos lleva a la primera de las historias:


I - "La larga espera"

La primera parte sirve de presentación para los personajes principales y para el escenario. Además de Keith y su primo Roland Breda (su contrapunto sensato y racional) hace su aparición Razva Darafell, jefa de la Casa del Milano y propietaria de la posada Cuatro Piedras, base de operaciones de su Casa y punto de reunión de los mensajeros a sus órdenes. Razva es un personaje muy elaborado: fuerte de carácter, decidida, independiente y resuelta, mantiene una actitud de frialdad que la hace inaccesible y es difícil ganar su confianza, no ya su afecto. Saru, su mejor amiga y persona de confianza, y factótum de Cuatro Piedras, tendrá un papel secundario pero importante a lo largo de las cuatro historias, pues permitirá el acercamiento de Keith a Razva y le servirá de cómplice.

En "La larga espera" conoceremos las habilidades de Keith para la lucha, el subterfugio y las labores de mensajería (custodiar y garantizar la entrega, entre otras), así como la importancia del gremio de mensajeros y, por otro lado, la ciudad de Vaystrad, una de las principales ciudades del reino, perteneciente al ducado de Slaris.


La Fantasía de esta historia se aleja de la Fantasía heroica más épica, y se encuentra más vinculada, por tono y por ambientación, a la de los ya mentados Fafhrd y el Ratonero Gris o a las del Solomon Kane de Howard, narrando una trama de engaños y traiciones aderezada con escaramuzas y combates a espada. De hecho el componente fantástico se hace esperar, para terminar irrumpiendo con un giro hacia lo sobrenatural. Como cierre, un objeto que parece una simple testigo de que lo ocurrido fue real, pero que después se revelará importante: una moneda de oro puro con una curiosa acuñación.


II - "La ciudadela"

La Ciencia-Ficción asoma en una historia que, de manera súbita e imprevista, introduce un concepto de realidades alternativas deudor del multiverso de Michael Moorcock. El original mecanismo que permite el viaje entre planos nos recuerda, a los que ya vamos provectos, a aquel lejano "Loom" de LucasArts. Aunque ignoro si el homenaje es intencional, la reminiscencia está lograda.

Esta historia transcurre poco después de la anterior, y permitirá que Keith y Ravza estrechen su relación, gracias a las labores de Saru como celestina, mediante un viaje juntos a la ciudad costera y meridional de Sunidra, hogar de la Casa de la Tortuga, cuya sede es la posada Casiopea (hermoso homenaje a "Momo").

El motor de esta trama es la búsqueda de Kyril, hermano de Ravza desaparecido hace años mientras buscaba la mítica ciudadela de Eumelo, relacionada con la moneda de oro de la que ya hablamos. Para ello deberán seguir la pista de Falco, antiguo socio de Kyril y persona de infausto recuerdo en Sunidra.


La autora introduce una figura muy atractiva, la de los Skalds, que puede dar juego en relatos posteriores, y ofrece una historia original, una aventura que se vale de elementos muy vivos en la cultura popular, como el Maelstrom noruego o la Brigada de Caballería Pomorska. Descubriremos también la destreza de Ravza en la lucha con bastón, que será fundamental para sacar a Keith de más de una situación comprometida.


III - "Los hijos del olvido"

Aquí vemos el primer salto temporal importante, pues la historia transcurre años despúes que la anterior. Keith y Ravza tienen una hija en común, Irda, de cinco añitos de edad. Ravza sigue al frente del Milano y de la posada Cuatro Piedras, mientras que Keith viene y va, de acuerdo a su naturaleza aventurera y poco acomodaticia, sin ser una figura paterna para Irda, a quien Ravza cría sola sin que nadie la estigmatice por ello.

Al comienzo, vemos a Keith trabajando, a su pesar, al servicio del duque de Slaris (recordemos su poca afección por los nobles), labor que cederá a su primo Roland para volver a los caminos. Ahora Mariela González eleva el tono épico de su Fantasía, y aparecen en escena los seres por los que estábamos esperando: los Dragones.


Ganan protagonismo también los Magos, que hasta ahora habíamos visto más como científicos que como hechiceros, y entran en juego los Parias, un colectivo de origen sorprendente, enemigos del rey y de los magos, dotados para la magia y capaces de crear artefactos prodigiosos, como animales autómatas o ballestas que disparan humo aturdidor.

Disfrutaremos de una aventura más cruda que las anteriores, en la Keith se encontrará, tras meses de aislamiento al servicio del duque, con un mundo cambiado, en el que algo, o alguien, ha destruido numerosas aldeas y asesinado a cientos de campesinos inocentes. Su misión será acompañar a Yaen, un joven relacionado extrañamente con las pesadillas que sufre el Cojo desde tiempo atrás.

Con un final álgido, que incluye dragones, un puente de ochocientos kilómetros de largo sobre el mar y una verdadera hecatombe, esta historia ofrece una revelación inesperada sobre el origen de Keith.


IV - "El desfiladero"

Para el último relato, Keith y Ravza ceden el protagonismo a sus hijos, en un mundo muy distinto al que conocimos. Ha llovido mucho desde "Los hijos del olvido", Keith y Ravza son ahora un matrimonio feliz, y a Inda, que tiene ahora veintiún años, se han sumado Mark, que ha heredado el carácter aventurero de su padre y la habilidad con el bastón de su madre, y Llew, un joven pausado y tranquilo que prefiere las artes a la acción.


El escenario es muy diferente: el reino se encuentra en guerra, y el rey ha disuelto las Casas, creando su propio cuerpo de mensajeros, conocidos como culebras. El territorio seguro está delimitado por una barrera física y mental, el Desfiladero, y poco se sabe de lo que hay más allá de él.

Keith saldrá pronto de escena, aquejado de una enfermedad, el Ojo de Bruja, mortal y de origen desconocido. Su hijo Mark acompañará a los Ratones, un grupo de mercenarios que se hacen pasar por actores ambulantes, más allá del Desfiladero, en busca de la cura para su padre.

Es una historia emocionante, de lealtades mutables y secretos revelados, con un final agradecido, y que supone una continuidad para las andanzas de la familia Breda, además de mostrar un mundo cambiante, sujeto a las consecuencias de los conflictos bélicos y las decisiones políticas. Mariela González deja su universo literario abierto para nuevas historias, tanto de los jóvenes Inda y Mark -Llew tal vez ofrezca menos posibilidades, por su carácter sedentario- como, en retrospectiva, de Ravza y Keith -por ejemplo, saber cómo y cuándo se hizo la cicatriz que ahora luce éste en la mejilla-.



En conjunto hablamos de un volumen extenso (512 páginas) que invita más a la lectura pausada que a la maratoniana. La división del texto resulta cómoda, con capítulos numerados con guarismos romanos (y un grabado que muestra un milano similar al de la cubierta) y formados a su vez por pasajes breves, marcados con una pequeña ilustración esquemática de un ave, que sustituye a los clásicos asteriscos.

El estilo narrativo empleado por Mariela González tiene tendencia al lirismo, y cuenta con momentos muy expresivos. No renuncia al sentido del humor, algo que se trasluce sobre todo en los diálogos, llenos de socarronería, que reproducen el carácter propio de esa sociedad de los caminos que conforman mensajeros, mercaderes, bardos ambulantes, posaderos y rufianes de toda condición.

Los aspectos formales están muy cuidados, y se notan la labor de edición y el oficio periodístico de la autora, tanto en el apartado ortogramatical como en la distribución del texto, con un uso correcto de las pausas, algo que facilita la lectura y que se agradece, aún más cuando hablamos de un volumen extenso. Para las medidas, Mariela González ha optado por el sistema métrico decimal, y nos ahorramos las conversiones de leguas, pasos, codos o varas.

Cabe destacar, por significativo, el verismo de las escenas de lucha, en las que la autora detalla los movimientos y las maniobras para que resulten realistas, de manera que, además de espectaculares, los combates y reyertas del Cojo y el resto de personajes se leen creíbles y naturales, lejos de hipérboles hollywoodienses.

"Historias del camino" es, en resumen, un interesante libro de Fantasía, que ofrece las aventuras, emociones y giros argumentales esperados, además de proporcionar una visión particular del género fantástico por parte de Mariela González, que evita los tópicos y muestra un escenario rico, sobre el que puede volver una y otra vez para contar nuevas historias de unos personajes que se ven vivos, matizados y elaborados con cariño.





DÓNDE ENCONTRARLO:


"Historias del Camino" puede adquirirse en la tienda online de Kelonia Editorial, en formato físico, por 18,95 euros sin gastos de envío adicionales, o en estas librerías.


ENLACES DE INTERÉS:

Kelonia Editorial: Página web, Facebook y Twitter

Mariela González: Página web, FacebookTwitterGoodReadsRelatosEntrevista.

Barb Hernández: TumblrTwitter.

Reseñas: Susana Bielsa, Vía News, Junto al hogar.


FICHA TÉCNICA:

Historias del Camino
Mariela González Álvarez
ISBN: 978-84-944802-9-4
Páginas: 512
Formato: Rústica
Portada: Barb Hernández
Fecha de publicación: 28/10/2016
Editorial: Kelonia
Colección: Kelonia Ficción
PVP: 18,95 €


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Mensaje eléctrico - Gorka E. Argul

En 1943, un acontecimiento provocó que un buque de guerra estadounidense, el USS Elridge, desapareciera sin dejar rastro y cambiara los límites conocidos de la tecnología. En 2013, un joven periodista logró viajar en el tiempo en un proyecto secreto del gobierno llamado «Pegasus» donde conoció a Nikola Tesla; el gran inventor de siglo XX y XXI, el sector privado estuvo involucrado y se inició una gran investigación a escala mundial.

¿De dónde llegó Nikola Tesla? ¿Qué le sucedió a Industrias Astratech? ¿Stuart Manfree murió? ¿Cómo prosiguió la vida de Patrick Stevens?

En este segundo capítulo, alguien olvidado resurgirá de las sombras para completar su cometido. Patrick deberá adaptarse al mundo tecnológico y aprender de él. Industrias Astratech se ha vuelto vulnerable y debe restaurar su imagen. D.A.R.P.A. planificará el futuro que se le fue regalado. Jack deberá recuperar el tiempo perdido y contraatacar. Cybersyn, una empresa freelance, revelará secretos y unirá las piezas del puzle de 2013. Nikola Tesla irrumpirá en la era que imaginó una vez y desarrolló en su mente.


"Mensaje eléctrico" es la segunda novela de la Saga del Viajero, que Gorka E. Argul inició en 2014 con "La llave de la Eternidad", de la que hablamos en su día. "Mensaje eléctrico" se mantiene en la línea del Thriller tecnológico, con una trama de espionaje, intriga y acción en la que los avances científico-técnicos tiene un papel central. 

La tecnología mostrada en "Mensaje eléctrico" se adentra en la Ciencia-Ficción, con una especial predilección por el Cyberpunk -uno de los personajes, Mr. Gibson, lleva el apellido de William Gibson, padre del subgénero-. 

Así, los personajes se valdrán del teletransporte y del viaje temporal para desplazarse por los muchos escenarios de la novela, en un universo en el que la bioingeniería ha creado implantes cibernéticos, órganos humanos artificiales y nanotecnología con usos médicos hoy impensables. 

La realidad virtual está también muy presente, sirviendo como recurso narrativo más de una vez, difuminando la barrera de lo real y lo virtual, y jugando Gorka E. Argul al despiste tanto con los personajes como con el lector. 

Gorka E. Argul

Esta segunda entrega de la saga resulta menos violenta que la primera, si bien mantiene su carácter poliédrico, con una nómina igualmente extensa de personajes y una trama compleja que de nuevo requiere una lectura muy atenta, por la cantidad de escenarios por los que transcurre y los distintos momentos temporales en los que se producen los acontecimientos. 

Sí, la estructura narrativa no es lineal, sino que los sesenta capítulos de la novela alternan escenas del pasado y del presente, en un mundo donde el viaje en el tiempo es posible, y ciertos personajes pueden estar presentes a lo largo de décadas gracias a su longevidad aumentada por la biotecnología. 

En total hablamos de 394 páginas, de una historia que hace continuas referencias a capítulos concretos de su antecesora, "La llave de la Eternidad", por lo que es recomendable, se podría decir imprescindible, leer antes aquella para comprender la trama y el argumento de "Mensaje eléctrico".

Varios de los actores de la primera entrega repiten presencia, además de la incorporación de muchos otros nuevos. En esta página existe un listado, y el autor ha incluido, al final de la novela, material anexo que permite ubicar a cada uno de ellos en las distintas facciones en conflictos, así como diagramas de relaciones entre ellos, por una parte, y del desarrollo cronológico de los acontecimientos, por otra, de las dos novelas que componen la saga por el momento.


Varias de las agencias y organizaciones que aparecen en "Mensaje eléctrico" existen en realidad, como la D.A.R.P.A, el M.I.T., el S.E.T.I y por supuesto la O.N.U, que el autor hace convivir con entidades ficticias como el misterioso cuerpo conocido simplemente como "El Círculo" o la empresa Astratech -a la que perteneció, como guiño y para mayor verismo, el finado Carl Sagan-.

Gorka E. Argul, técnico en telecomunicaciones y divulgador científico, ha realidado un exhaustivo trabajo de documentación (recordemos que trabajó cinco años en la anterior entrega, "La llave de la Eternidad"), y nos muestra unos avances científico-tecnológicos que aún consideramos Ciencia-Ficción, como los nanorobots de uso médico, los ojos biónicos, los órganos humanos artificiales o los implantes cibernéticos que permiten al cerebro humano conectarse a las computadores e interactuar con ellas, volcando ingentes cantidades de datos o programándolas mentalmente. Pero todo lo mostrado en "Mensaje eléctrico" -salvo quizás el teletransporte y el viaje temporal aunque, ¿quién sabe?- es tecnología en proceso de desarrollo, que será realidad tarde o temprano.

Podemos considerar así que "Mensaje eléctrico" es una novela de Anticipación, aunque no falta tampoco el inestimable trabajo del gran precursor científico del siglo XX: Nikola Tesla, que aquí aparece como un personaje más, quien tiene la oportunidad, en uno de los momentos más evocadores de la novela, de ver cómo sus ideas se han hecho realidad, sean el VTOL o una de sus "visiones" más alocadas: la mismísima Internet.


En resumen, podemos decir que "Mensaje eléctrico", además de ser un sentido homenaje a Nikola Tesla, gira en torno al poder que proporciona la posesión de la tecnología punta, y sobre la lucha soterrada, entre diversos intereses -la industria privada, los gobiernos, multimillonarios de intenciones poco claras- por hacerse con la ventaja táctica que ofrece sobre los competidores, sean comerciales o militares.

"Mensaje eléctrico" es una novela muchos menos violenta que "La llave de la Eternidad", y los enfrentamientos físicos de aquella se trasladan en gran medida al mundo virtual, con ataques cibernéticos, robos de información y asaltos a centros de almacenamiento de datos. Ahora el terreno de juego es la Red, tanto mediante el hacking como a través de la realidad virtual, uno de los ingredientes más atractivos de la novela.

El ritmo narrativo no decae frente a su antecesora, y se beneficia de un estilo directo, de oraciones breves, primando las simples sobre las compuestas y primando las copulativas sobre las subordinadas, lo que permite una lectura más ágil.

Gorka E. Argul ha pulido su estilo desde la anterior entrega, y reducido sus defectos de forma, en especial en los diálogos -la coma antes de los vocativos, que antes omitía, o los signos de interrogación y exclamación-. Existen erratas, derivadas casi siempre de la colocación de las tildes -"vació" por "vacío" es la más común, por ejemplo- que pueden enmendarse fácilmente con una nueva corrección. 

La D.A.R.P.A, una de las agencias en liza

Comentar, por último, que la historia se cierra dejando ya establecido el punto de inicio de una tercera entrega. Por mi parte, me ha gustado el giro hacia el tecno-thriller que ha dado esta Saga del Viajero, y la nueva ambientación Cyberpunk que tanto juego puede dar en el futuro.


DÓNDE ENCONTRARLO: 

"Mensaje eléctrico" puede adquirirse en Amazon, en formato digital, por 2,08 euros.


ENLACES DE INTERÉS:

Gorka E. Argul: Página web, Facebook, Instagram, Wattpad.
Información sobre la novela en la web de Gorka E. Argul.


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