18 de septiembre de 2017

Realidad salvaje - Gorka E. Argul

La historia se desarrolla en el año 2018. Una empresa de tecnología inaugura un sistema de videojuegos de realidad virtual, llamado «Ionian», que promete experimentar sensaciones extremas capaces de confundir a la propia mente y los sentidos, hasta el punto de no poder distinguir lo real de lo virtual.

El estudiante, Liu Akira, viajará a través de tierra, mar y aire en un inmenso mundo en medio del océano, donde todo es posible y las sorpresas le esperarán en cada misión del juego.


Realidad salvaje es la tercera novela de Gorka E. Argul, y supone un spin-off de su saga El viajero, compuesta por La llave de la eternidad y Mensaje eléctrico. La historia transcurre por tanto en el mismo universo hipertecnificado, aunque el argumento es independiente y puede leerse sin necesidad de conocer los acontecimientos de la serie principal. Como ésta, se encuadra dentro del género conocido como Tecnothriller, combinando intriga, aventuras, fantasía y Ciencia-Ficción.  

Como rasgo más peculiar y distintivo, la trama de Realidad salvaje se desarrolla casi por completo en un mundo simulado, en una realidad virtual en forma de videojuego de extraordinario verismo, tanto que el jugador comparte las sensaciones y los efectos de la Física que experimenta su avatar.

La acción se desarrolla a lo largo de cuatro días, y está protagonizada por un adolescente japonés llamado Liu Akira, que en el videojuego toma el nombre de usuario de Ak1ra. Trancurre, por tanto, en dos niveles: el mundo real, en el que el protagonista está jugando en un centro comercial, usando cuatro máquinas diferentes, una por día, y el mundo virtual, un extenso mapeado que representa un archipiélago, que contiene escenarios muy diversos y que concentra el grueso de la narración, siendo el mundo real un soporte físico del simulado.


Este videojuego, creado por la empresa Nixxin Technologies, es tan realista que la experiencia del juego es inmersiva y tanto Ak1ra como los lectores olvidarán que es sólo un entorno simulado, pues los acontecimientos que narra Realidad salvaje se vuelven reales en sí mismos.

A lo largo de 274 páginas y 33 capítulos, Realidad salvaje lleva al jugador Ak1ra a través de escenarios muy diferentes, basados en diversas zonas geográficas con sus correspondientes climas -el círculo Polar, un desierto, una montaña, una playa o incluso planetas extraterrestres- o en lugares extraídos de religiones y mitologías, como el infierno. Ak1ra recorrerá túneles, aeropuertos y todo tipo de construcciones, además de viajar en -o pilotar- diferentes vehículos, como un submarino, una avioneta o un helicóptero. Ak1ra también empleará objetos que encontrará a lo largo del mapa del juego y, recreando el sistema habitual de las videoaventuras, contará con un inventario al que puede acceder para usar cada uno. 

Gorka E. Argul introduce una serie de normas o lecciones que rigen el funcionamiento del videojuego, y que condicionan la interacción de Ak1ra con el entorno virtual. Por ejemplo, que cada objeto tiene un uso determinado, o que las misiones que debe ir superando tienen un tiempo establecido que no puede superar.


La estructura de Realidad salvaje es lineal, con Akira-Ak1ra en foco durante prácticamente toda la narración, y con una única línea de acción, que se desarrolla capítulo tras capitulo de forma episódica -cada capítulo corresponde a una misión del juego-. No cuenta con una trama compleja ni relata una historia profunda, pero Gorka E. Argul ha logrado que la narración resulte atractiva y mantenga la atención del lector, por la variedad de situaciones que afronta el protagonista y por los pintorescos escenarios en los que se desarrollan.

Realidad salvaje está plagada de referencias, por una parte, a la cultura clásica, a la mitología griega y a la religión judeocristiana, y por otra, a la literatura y el cine de Ciencia-Ficción. Del mismo modo cuenta con referencias y guiños a elementos pertenecientes a las novelas anteriores, tanto a escenarios y personajes como a la figura de Nikola Tesla, eje vertebrador de la saga. Todo colabora a que la novela ofrezca muchos guiños y pequeños secretos que aumentan su interés, del mismo modo que ocurre en las videoaventuras que la inspiran. 


En lo formal, Realidad salvaje muestra un estilo narrativo sencillo, con el que el autor describe escenarios y personajes con pocos adjetivos escogidos y se centra en la acción, que queda resuelta con claridad y resultando en un texto ameno, que se lee sin cansar. Se pueden señalar algunas cuestiones ortográficas y gramaticales, como algunas tildes fuera de lugar o el uso de los signos de puntuación.

De esta forma, Gorka E. Argul ofrece más ligera que las anteriores La llave de la eternidad y Mensaje eléctrico, que tenían tramas mucho más complejas, densas y ramificadas. Su nueva propuesta, Realidad salvaje, cuenta con el atractivo de suceder en un entorno virtual y jugar con la confusión entre lo real y lo figurado, una temática que siempre ha dado mucho juego a la Ciencia-Ficción. 


Más información en la página web del autor: GorkaEArgul.es



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