13 de junio de 2017

Natividad de sangre - Jorge R. del Río

Diciembre de 1985, ciudad de Nueva York. Mientras la Gran Manzana se prepara para celebrar la Navidad, la aparición de un cuerpo horrendamente asesinado en Times Square sacude a la opinión pública. Todo parece apuntar a que se trata de un crimen ritual… y a que no será el único. Christopher Dubois, teniente del departamento de Homicidios, se verá envuelto en una espiral de muerte y secretos mientras se esfuerza por desentrañar la verdad detrás de los asesinatos. Para lo que necesitará recurrir al hombre que, años atrás, ocupó su puesto dentro de la fuerza policial: el detective privado Daniel Roerich.


Natividad de sangre es la última novela de Jorge del Río, escritor pulp argentino que en KindleGarten ya conocimos con las novelas por entregas Muñecas para matar, Ninja y Largo camino a Redención, publicadas con Ronin Literario, y relatos incluidos en las antologías Conjura y El corazón hace pulp pulp de Pulpture, y Payasos malvados de Vuelo de cuervos. 

Su nueva obra ve la luz con Arachne, un sello de autores que se autodefine como una no-editorial, y es una secuela de un clásico de la literatura popular española: Sangre bajo la luna, de Lem Ryan, publicada en 1984 por la editorial Bruguera en su colección Selección Terror, que vimos en su día

En ella aparecía el personaje de Daniel Roerich, un detective privado, antiguo inspector de la Policía de Nueva York. Cuando Lem Ryan publicó su título, se enfrentaba a una norma inflexible de Bruguera: los personajes de sus novelas no podían aparecer en más de una historia, que tenían que ser necesariamente autoconclusivas. Algo que, junto a la quiebra y cierre fulgurantes de la editorial, privó a Roerich de seguir investigando en la Nueva York de los años 80. 

Hasta que ahora, con el beneplácito del autor, con el que comparten publicaciones (Lem Ryan es un puente entre generaciones, pues vivió las postrimerías de la Era Dorada del pulp nacional y sigue en activo en esta nueva era del neopulp) y de mano de Arachne, Jorge del Río y Julio M. Freixa han ampliado el universo literario de Daniel Roerich con sendas novelas de quiosco: Natividad de sangre y No salgas de noche, en las que por fin volvemos a ver al detective duro de Manhattan enfrentado a nuevos casos sobrenaturales.


En esta ocasión, Roerich comparte protagonismo con -o más bien cede el papel principal a- Christopher Dubois, detective de homicidios de la Policía de Nueva York. Oriundo de Nueva Orleans, lo que le vale el apodo de «Frenchie», Dubois es tan duro y expeditivo como Roerich y ambos tienen un carácter muy similar. Como película, Natividad de sangre sería una buddy cop, aunque sin jugar con las diferencias de carácter entre los protagonistas. Roerich aparece cuando ha transcurrido un tercio de la narración, así que puede decirse que el foco está equilibrado entre los dos personajes.

Porque volvemos a estar ante una obra de marcado carácter cinematográfico, un homenaje al cine de acción -al de los años 80 en esta ocasión- y a la cultura pop. Como miembro de la Generación del Videoclub, Jorge del Río disfruta repasando todos los tópicos y todos los clichés del cine de las cintas de acción con las que pasamos entretenidos tantas tardes de fin de semana del siglo pasado. En Natividad de sangre casi parece adivinarse el tracking y el ruido de fondo de la cinta VHS, la banda sonora a base de sintetizadores y batería electrónica... el estilo narrativo es muy visual y, con una economía de medios muy notable, el autor logra describir los personajes y transmitir las situaciones, jugando con los conocimientos previos del lector a la hora de montar la atmósfera y los escenarios en su cabeza.

Como es común en la literatura de géneros, predomina el fondo sobre las formas, algo necesario para condensar la historia en 122 páginas. Como dijimos, la experiencia previa juega a favor del autor, y unas cuantas pinceladas rápidas son suficientes para bosquejar personajes y decorados. Así todo, estamos ante un thriller con elementos sobrenaturales en el que no faltan asesinatos rituales, una secta esotérica y una orden mística enfrentadas, un culto centenario a Baphomet, persecuciones y tiroteos por Nueva York y hasta una monja guerrera enfundada en cuero negro. Vamos, como en un thriller histórico de Javier Sierra o Julia Navarro pero sin el infodumping y sin sobrarle seiscientas páginas.

Rachel Ticotin podría dar en pantalla como la monja-guerrera Eleonora

La intención del autor está clara: divertir y entretener. Objetivo primero del pulp. Ahí están los personajes estereotipados (los detectives duros, la reportera atractiva e intrépida, el millonario en su torre de marfil, el jefe de policía permanentemente amargado, el forense, el sacerdote irlandés...), los diálogos llenos de giros conocidos, las escenas que hemos visto en el cine mil veces y estamos esperando -y casi deseando- volver a ver... porque la literatura de géneros se disfruta aún más cuando se lee con complicidad. No pueden faltar las visitas a las escenas del crimen donde el policía uniformado informa al detective de «lo que tenemos» y toca espantar a la prensa y a los curiosos, la charla en la oficina del capitán donde al protagonista casi lo apartan del caso, la oficina del forense y sus pruebas periciales que ponen sobre la pista del asesino, los tiroteos, las persecuciones en coche entre el tráfico, la mafia italiana, y la geografía neoyorquina que conocemos tan bien: Times Square, Battery Park, Brooklyn, Broadway... y además en Navidad, ¿hay algo más navideño que Nueva York nevado?

De nuevo se vuelven a percibir los conocimientos de artes marciales del autor en las escenas de peleas, por la claridad narrativa que tienen, sobre todo cuando implican a varios contendientes, que por norma tienden a hacerse más confusas. En el apartado sobrenatural, concentrado sobre todo en el desenlace, la novela tiene un giro hacia el horror con una criatura que parece inspirada tanto por cintas como It´s Alive de Larry Cohen como por The Thing de John Carpenter. Y no cuento más que reviento el final.

Times Square, escenario de la novela, bajo la nieve en 1984

Lem Ryan publicó su Sangre bajo la luna en una época en la que la censura ya había sido abolida en España, y presentaba a un Daniel Roerich cortado por el patrón de los clásicos detectives del noir estadounidense, como el Philip Marlowe de Raymond Chandler o el Sam Spade de Dashiell Hammett: bebedor empedernido, manteniendo una relación abierta con su secretaria, seductor con un punto machista y resolutivo con los puños y el revólver. Lógicamente aún había algunas limitaciones por parte de la propia editorial, porque el público aún no estaba preparado para según qué cosas. Ahora, en una sociedad muy distinta a la de aquella España de los 80 y con los autores con pleno control de su obra, la desinhibición ya es total y Natividad de sangre es un hard-boiled absoluto en el que no se ahorra nada, desde consumo explícito de drogas hasta crucifixiones rituales y baños de sangre que llegan al gore.

También está actualizado el papel de los personajes femeninos, tanto principales como secundarios, y tanto Eleonora como la reportera Cindy Palmer tienen entidad propia y participan activamente en la historia, no sólo como acompañantes o intereses románticos. En particular el de la periodista está muy logrado y se ve real, siendo el de la monja guerrera algo más fantasioso por razones obvias.

En el apartado formal, como ya comentamos, está escrita con un lenguaje sencillo y directo, construcciones simples y un ritmo de lectura muy rápido para que las 122 páginas se terminen volando. Estamos hablando en todo momento de un producto destinado a la evasión y al entretenimiento, de literatura popular, de quiosco. Un terreno que Jorge del Río ya tiene dominado. Ahora sólo queda esperar que el universo de la Nueva York ochentera de Daniel Roerich creado por Lem Ryan continúe creciendo y ampliándose en manos de la actual generación de autores de neopulp en castellano.



DÓNDE ENCONTRARLO:

Natividad de sangre puede adquirirse en Amazon, en papel por 4,40€ y en ebook para Kindle por 1,77€.


ENLACES DE INTERÉS:

Arachne: Página web, Facebook, Twitter.

Jorge del Río: Ficha de autor en Arachne, Facebook, Twitter.


La ilustración de portada es obra de Julio M. Freixa.

El diseño de la cubierta es obra de Jorge Morón.


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4 comentarios:

  1. Como siempre, súper agradecido por tan completa reseña. Rachel Ticotin es perfecta para Eleonora, y de esa misma época ya te digo: Mickey Rourke como Daniel Roerich y Joanna Pakula como Cindy Palmer. Todavía no tengo a Dubois...

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    1. De nada, muchas gracias a ti. En esta ocasión me resulta difícil ponerle cara a los dos detectives. Mickey Rourke está bien para Roerich. Para Dubois tendría que ser un "tipo duro", como Tom Berenger, pero con rasgos más finos, alguien como Bryan Brown. Una mezcla extraña, supongo.

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    2. Lo de Mickey Rourke fue pensando en su papel de la película Angelheart, que es un Weird noir en toda regla jejeje

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    3. No la he visto, pero ahora estoy pensando que a lo mejor para Dubois no quedaba mal Don Johnson, aunque sólo fuese para que repitiesen el dueto que hicieron en aquella «Harley Davidson and the Marlboro Man» que en España titularon «Dos duros sobre ruedas». Pero Johnson tendría que ser sin la barba, con un look más 80s.

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