17 de marzo de 2017

La justicia del mendigo - Antonio Vidal

¿Recuerdas lo que hiciste ayer? Una mirada, un gesto, una palabra... La memoria del pasado es perfecta, no olvida. El mal no descansa y el monstruo de la venganza ha regresado para recordarte que cada acto tiene una consecuencia. Sólo hay una escapatoria: enfrentarte a él. Una persona honesta y de principios se verá obligada a dinamitar los pilares de sus creencias para llevar a cabo una vil maniobra. Empujado por una traición, luchará por hacer justicia. Una justicia que el sistema no fue capaz de dictar. 


"La justicia del mendigo" es la segunda novela publicada del gaditano Antonio Vidal Ramírez, y ha sido editada por la plataforma editorial Libros.com mediante el sistema de micromecenazgo -los numerosos mecenas están reconocidos al final del volumen-. 

Es una novela negra, de corte dramático, cuyo eje central es la corrupción en todas sus formas: política, empresarial, urbanística, policial o institucional, y su repercusión en la intrahistoria de las personas, en particular de aquellas que, honradas y honestas, intentar combatirla o simplemente sobrevivir a ella. 

Como escenario, Antonio Vidal ha escogido su ciudad natal, Cádiz, una población conocida por su carácter alegre, abierto y hospitalario, por su clima y por su luminosidad, que aquí muestra su cara menos brillante: la de los cientos de personas sin hogar que duermen en sus calles, y la de una corrupción urbanística favorecida por la burbuja inmobiliaria y el turismo de masas, que salpica a todos los estamentos sociales. La Cádiz de Antonio Vidal se emparenta así con otras poblaciones españolas "de provincias" (como el Lugo de Áurea L. Lamela que vimos en "Sin criterio"), que parecían ajenas a las grandes tramas de tráfico de influencias, a los pelotazos y a las actividades mafiosas, hasta que un caso mediático tras otro nos demostraron lo contrario. 


Y este es el principal logro del autor: ofrecer una historia creíble, que se ve real, cercana y propia. Una trama plausible protagonizada por personas corrientes, con vidas normales, que transcurren en un entorno cotidiano y ordinario. Por tanto, no estamos ante una novela policíaca (aunque haya policías), ni ante un hard-boiled u otras manifestaciones más duras del género negro, y su ritmo es lo contrario a un thriller: es una historia pausada, de largos diálogos, que se detiene en los detalles y que se interesa por los personajes y por sus motivaciones. 

Es, de hecho, una historia de personajes, y Antonio Vidal los ha elaborado con minuciosidad, haciendo además que evolucionen a lo largo de la novela, que muestran diversas facetas de su personalidad, que cuestionen sus valores y que actúen en consecuencia, evitando los anacolutos. 

La trama no es lineal, sino que comienza en 2014, después realiza una analepsis a 2013, para después volver a 2014 y avanzar a 2015 para el epílogo. Los capítulos están identificados con la fecha en la que transcurren. Así, el grueso del volumen (249 páginas) narra acontecimientos sucedidos en una semana, para después explicar los hechos del pasado que llevaron a la situación inicial, y concluir mostrando las consecuencias de los actos de cada personaje. Porque si una idea queda clara en "La justicia del mendigo", es que cada acto tiene una consecuencia, y que cada uno es responsable de sus acciones y debe asumir los resultados de las mismas

Portada alternativa, de LeKorbu [Devianart]

Narrada en tercera persona por un narrador omnisciente -incluso la parte ubicada en 2013, que sería una confesión personal-, emplea un estilo sobrio, funcional, correcto en todas las cuestiones formales. Es claro y expositivo, tanto en la parte diegética (se vuelve más lírico cuando describe las playas, el mar y las sensaciones que transmiten al protagonista, para quien son una vía de escape ante su lastimera situación) como en los diálogos. Solo se podría achacar a éstos cierta uniformidad en las voces, por lo que pierden algo de naturalidad, pues todos los personajes emplean el mismo registro. 

El argumento proporciona unas cuantas sorpresas y consigue mantener la atención del lector durante todo el texto, con un ritmo constante, en el que no decae el interés por la historia y las diferentes subtramas. 

Por una parte tenemos al protagonista, Ángel, al que conocemos como un mendigo particularmente educado y cortés, por lo que se gana el afecto de los viandantes, y que insiste en instalarse en la esquina que, según las normas no escritas de la calle, pertenece a el Alemán y a el Gitano. En ella se hará amigo de Daniel, un pequeño de cinco años, hijo de Miguel y Begoña, un matrimonio en crisis porque Miguel, reputado arquitecto propietario de un estudio que acapara todas las concesiones urbanísticas municipales, apenas dedica tiempo y atención a su familia. 

Una de las imágenes más clásicas de Cadiz [fuente: turismocadiz]

Karl Hartmann, el Alemán, es un criminal violento y peligroso, y sus presiones para que Ángel abandone su esquina harán que Adrián Villalobos, un policía honrado y vocacional, entre en la historia, y asistiremos a sus enfrentamientos con el Comisario Narváez, quien parece proteger al Alemán y garantizarle impunidad para que extorsione y aterrorice al resto de mendigos de la ciudad. 

Mientras el texto avanza, irá cambiando nuestra percepción de Ángel, y se irá revelando una calculadora estrategia, de una frialdad pragmática y hasta cruel, para obtener la justicia que la sociedad y sus instrumentos le han negado. Lo mismo para el resto de personajes, pues Miguel y Begoña tienen también una notable evolución. 

"La justicia del mendigo" retrata la crisis de valores que padece nuestra sociedad, la codicia y la falta de moral de los corruptos, pero también cómo la obsesión por el dinero y los bienes materiales dañan la vida familiar y vecinal, e intoxican los espacios para el afecto y los placeres sencillos, como el disfrute del entorno y el tiempo de ocio (la práctica del Surf, afición del autor, muy popular en Cádiz tiene un papel redentor en la novela). Se percibe un carácter de novela de tesis, y la de Antonio Vidal es que no todo vale, tampoco para buscar justicia.

Surf en las playas de Cádiz [fuente]

Porque "La justicia del mendigo" no es una historia de héroes, y el proceder de sus personajes podrá parecernos reprobable, por mucho que el autor logre que empaticemos con ellos, en particular con Ángel, teniendo en cuenta sus padecimientos y la historia que poco a poco vamos conociendo. Pero escribiendo una buena novela negra, Antonio Vidal reclama un lugar para el perdón, el arrepentimiento y la expiación, un lugar que todos merecen, tanto los corruptos como aquellas personas decentes que se ven forzados a actuar de forma cuestionable. Nos quedaremos, en resumen, con aquel Ez, 25:17 de Jules: "El camino del hombre recto está por todos lados rodeado por la avaricia de los egoístas y la tiranía de los hombres malos". 


DÓNDE CONSEGUIRLO: 

"La justicia del mendigo" puede adquirirse en Libros.com, por 16€ en formato físico y 4€ en formato electrónico. Está disponible también en otras plataformas como La Casa del Libro.


ENLACES DE INTERÉS:

Antonio Vidal: Facebook, Twitter, Instagram

Libros.com: Página web, Facebook, Twitter, Instagram.

Entrevistas: Universo LaMaga, RNE (Youtube)

Reseñas: Universo LaMaga


FICHA TÉCNICA:

La justicia del mendigo
Antonio Vidal Ramírez
Editorial: Libros.com
Fecha publicación: octubre 2016
Páginas: 366
Formato: Rústica
ISBN: 978-84-16881-85-7
Precio: 16€ rústica, 4€ electrónico

Compártelo:

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Y tú, ¿Qué opinas?

SUSCRIBIRSE POR CORREO

Recibe las actualizaciones en tu e-mail

Contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *