19 de febrero de 2016

Autores: Diseccionando a Agatha Christie

Hoy es un día muy especial. En KindleGarten tenemos una firma invitada: Dúas Lúas, del blog especializado en literatura en femenino Maleducadas, nos ha regalado un extenso y documentado artículo sobre la escritora más popular de la historia de la literatura. La autora más leída, editada, traducida y vendida de la historia, la gran dama del crimen: la británica Agatha Christie.

La entrada es amplia y contiene numerosos enlaces a un montón de datos sobre la reina del misterio, con datos interesantes y curiosos sobre la vida y la obra de una escritora que sostiene récords (de ventas, de adaptaciones, de lectores...) muy difíciles de igualar e imposibles de superar. Sin más, os dejo con el texto de Dúas Lúas.

AGATHA CHRISTIE

La autora y sus montones de libros, literalmente [fuente]

El detective belga (y no francés), rechoncho y bajito, de extravagantes bigotes negros, maniático del orden y fascinado por las células grises Hércules Poirot (Hercule Poirot en algunas versiones) y su amigo, el capitán Arthur Hastings, inglés, imaginativo y enamoradizo, llegan a Cornualles a pasar unas vacaciones. Allí conocen a la encantadora y bella señorita Buckley, que parece haber sufrido recientemente una serie de accidentes que casi le cuestan la vida. Mas Poirot sospecha que detrás de ellos hay una mano criminal, y que sobre el idílico marco de Cornualles se cierne un peligro inminente.


Peligro inminente, de hecho, fue el primero de los libros de Agatha Christie que leí, y gracias al que descubrí que, tras el trazo de su pluma –o de su máquina de escribir, ya que compagina ambas-, nada es nunca lo que parece y casi nunca nadie es quien dice ser. Lo recuerdo como si fuera ayer y, no obstante, han debido transcurrir unos veinte años. Veinte años en los que, de vez en cuando, necesito revisitar a la escritora inglesa más popular de todos los tiempos, más popular incluso que Jane Austen, las hermanas Brontë o Virginia Woolf. Y no lo tengo difícil, porque es rara la casa donde no encontremos alguno de los libros de la “dama del crimen”, puesto que incluso se han vendido y siguen vendiéndose como series por fascículos en los quioscos. Pero, ¿qué tiene de especial para que, tras casi dos décadas, siga atrayéndome con unas historias que, en la mayoría de los casos, siguen un esquema bordado del anterior? Lo cual, teniendo en cuenta que escribió más de sesenta novelas policiacas que se acercan al centenar si se le suman otros géneros y temáticas, resulta comprensible.

En la biblioteca de su residencia de verano [fuente]

Para empezar, y siempre bajo mi perspectiva, tiene unos personajes sólidamente construidos, que actúan movidos por una personalidad propia y unas motivaciones particulares que se aclaran conforme avanzan las historias. Está también la familiaridad que ofrecen los elementos comunes a muchas de ellas, fundamentalmente los protagonistas (Poirot protagoniza unas 40 historias, y también repiten protagonismo habitualmente, por ejemplo, otros personajes como Juana Marple -Jane Marple en algunas versiones- y el matrimonio Beresford), y la intertextualidad entre las obras, ya que en alguna ocasión se recuerdan casos pasados al reflexionar sobre el presente. Maneja la Christie también con gallardía pizcas de romanticismo y pasiones escondidas bajo la rígida moralidad inglesa de la época, que dotan de interés y humanidad a los, de otro modo, distantes casos de asesinato planteados la mayoría de las veces. Además, el lenguaje –llano y directo, pero sin simplezas- y la extensión de los relatos –que pueden leerse normalmente en dos o tres horas- son accesibles a lectores de todo pelaje y condición. 

No obstante, estoy convencida de que no es nada de lo anterior lo que vuelve adictivos sus relatos, sino EL RETO. Christie pica nuestra humana curiosidad al plantearnos el crimen –con su lista de sospechosos incluida-, creándonos la ilusión de que tenemos en la mano todas las cartas de la baraja y que podemos ser capaces de descubrir al culpable antes que los protagonistas. Christie nos engaña tan bien al respecto que, pobres de nosotros, nos creemos los verdaderos detectives del cuento. Hasta que, finalmente, las dudas se despejan y descubres que, o bien acertaste porque has puesto en la diana a todos los personajes que se nos presentaban o, otra vez más, Agatha Christie ha acabado atrapándote al darle un giro inesperado a lo narrado. Raramente defrauda, casi siempre sorprende.


Pero, ¿quién era Agatha Christie para conseguir alcanzar el éxito de forma tan desmesurada?

Sin poder ser exhaustiva (porque de la autora británica se han escrito miles de páginas), me acercaré a los puntos sobre su vida y obra que más llaman la atención, además de traer a este espacio algunas de las adaptaciones de sus obras e influencias y referencias de obra y autora. 

CURIOSIDADES BIOGRÁFICAS

  • LA COTIDANEIDAD DEL ESOTERISMO

La escritora, en su niñez [fuente]

El 15 de septiembre de 1890, nace en Torquay (en el condado de Devon, al sur de Inglaterra) la niña Agatha Mary Clarissa Miller, en el seno de una familia acomodada. Aunque, como era de esperar, los Miller eran cristianos de forma nominal, sin embargo, en la intimidad profesaban unas ciertas creencias esotéricas, y la pequeña Agatha y sus hermanos mayores, Madge y Monty, creían que su madre poseía lo que se dice “percepciones extrasensoriales”, o sea, que tenía un sexto sentido o, según la Wikipedia en inglés, una “second sight” (segunda visión) que le haría experimentar la clarividencia o la precognición, lo que, personalmente, me recuerda al concepto esotérico del Tercer Ojo. Por eso no es de extrañar que a Agatha Christie le interesasen sumamente estos fenómenos supuestamente paranormales y los reflejase, apoyados en una visión racional, en alguna de sus novelas, como: El misterio de Sittaford, El misterio de Pale Horse o El Testigo Mudo, novela que fue reseñada en una revista científica para hablar del modo brillante en que se emplea un veneno como arma homicida cuyos efectos, hábilmente camuflados, hacen creer a los testigos del crimen en una experiencia sobrenatural. Todos creen que el vapor verde que exhala la víctima durante una sesión de espiritismo antes de caer enferma es ectoplasma o una premonición de muerte, cuando en realidad se trataba de una de las cualidades del veneno empleado.

  • FORMACIÓN EN CASA… Y EN PARÍS

Pero no sólo creció arropada por creencias cuando menos chocantes, sino que, además, su infancia estuvo repleta de “mujeres fuertes e independientes” -su madre, su abuela y sus tías- empeñadas en que Agatha recibiese una esmerada educación. Así, aprendió a tocar la mandolina y el piano, las operaciones aritméticas básicas y, por supuesto, a leer y escribir. De hecho, con cuatro años ya leía y se convirtió en una lectora voraz que, al tiempo que crecía fue ampliando su catálogo de autores y estilos preferidos, pasando de los libros infantiles escritos por la señora Molesworth o la obra maravillosa de Edith Nesbit hasta la poesía de Edward Lear o Lewis Carroll. También amaba a sus mascotas y llegó a hacer teatro con un grupo de amigas, pese a poseer un carácter introvertido. Una infancia feliz, en suma. No obstante, en 1901, cuando su padre, Frederick Alvah Miller, de origen estadounidense, fallece, ella solo tiene 11 años, y más tarde declarará que este hecho marcó el fin de su infancia. Al año siguiente, será enviada a distintos colegios de señoritas, primero en Torquay y luego en París, para recibir una educación formal, lo que acabará reflejado también en sus novelas, como, por ejemplo, Un gato en el palomar.

Agatha Christie en los años 20 [fuente]

  • PRIMERA NOVELA… Y AMOR Y VENENO EN TIEMPOS DE GUERRA

Al acabar sus estudios en el extranjero, en 1910, Agatha acompaña a su madre al cálido Egipto mientras ésta convalece de una enfermedad, y pasa tres meses en su capital, El Cairo, al tiempo que visita las pirámides y conocidos templos egipcios; si bien, todavía no se despierta su futuro interés por la egiptología, esa estancia le inspira una primera novela toda vez que regresan a Inglaterra, Snow Upon the Desert –Nieve en la superficie del desierto-, escrita alrededor de 1911 ó 1912 según el sitio web FreelanceWriting y que será rechazada por varias editoriales, lo que la desanimará, aunque varias personas la alientan a que no deje de escribir. El español Mariano Fernández Urresti, en su novela de misterio Agatha escribía con sangre, con la que busca homenajear a la autora, apunta que pocos saben de esa novela, y menos aún que la propia Agatha “la cita en una de sus obras más famosas asegurando que es un proyecto en el que trabaja uno de sus personajes, una famosa escritora”. Se trataría de la señorita Otterbourne, en Poirot en Egipto (o, lo que es lo mismo, Muerte en el Nilo). Acercándome a la estantería, compruebo el dato y encuentro el párrafo donde habla la señorita Otterbourne:

<<—No me importa anunciarle, monsieur Poirot, que estoy aquí en busca de ambiente y color local para mi nueva novela, que titularé: Nieve en la superficie del desierto. Poderoso, sugestivo. Nieve en el desierto... fundida por el primer soplo ardoroso de la pasión.>>

Tras este acercamiento fallido al mundo editorial, y durante los años siguientes, continúa escribiendo por puro entretenimiento, y consigue publicar alguna historia sin afán profesional, mientras ayuda a sus amigas a divertirse con actividades teatrales a un nivel amateur, y se prodiga en actos sociales. Será en un baile a finales de 1912, organizado por lord y lady Clifford (el detalle es irrelevante pero recuerda el ambiente de muchas de las novelas de la autora), donde conozca al que será su primer marido y de quien recibe el apellido con que será mundialmente conocida: Archibald Christie. En palabras de Agatha, Archie es “a tall, fair young man, with crisp curly hair, a rather interesting nose, turned up not down, and a great deal of careless confidence about him” (algó así como un joven alto y encantador, con el pelo encaracolado, una nariz bastante interesante, que se presentó sin timidez y con una gran dosis de confianza en sí mismo). El joven encantador había nacido en la India de colonias, donde su padre era juez y, al presente, formaba parte de la Fuerza Aérea Británica, el Royal Flying Corps, lo cual era de esperar, teniendo en cuenta que el baile había sido organizado para esparcimiento de los jóvenes reclutas de Exeter. No pasa mucho tiempo antes de que contraigan matrimonio, en la Nochebuena de 1914, durante un permiso del aviador ya que, debido al estallido de la I Guerra Mundial, el joven se había incorporado a filas en agosto y combatía en Francia contra el ejército alemán. Mientras su marido lucha en el frente, Agatha se presta voluntaria para atender a los heridos en el hospital de Torquay. Además de atender heridos, dispensará medicamentos en la farmacia. Será ahí donde, por primera vez, entra en contacto con los venenos, que serán su arma favorita de asesinato en sus novelas –y presentes hasta en el título de alguna, como Cianuro espumoso- y que fascinan a los expertos por la precisión con la que son descritos sus efectos. 

La autora, en su época como enfermera [fuente]

  • CONOCIENDO A POIROT Y APRENDIENDO A SURFEAR

Al finalizar la guerra, Archie y Agatha son padres de una niña, Rosalind, y pasan una temporada de felicidad marital, como el viaje de 1924 alrededor del mundo que le ofrecen a Archibald para promocionar el Imperio Británico, donde Agatha y su marido llegan incluso a Hawaii, convirtiéndose en la primera mujer británica que aprende a surfear. Será en esta etapa donde Agatha Christie comienza a tomar más en serio la escritura, que la atrae de modo irremisible, y decide probar suerte con la literatura policiaca, de la que era una lectora voraz junto con su hermana Madge. Leyendo las aventuras de Sherlock Holmes, las novelas de Wilkie Collins o El misterio del cuarto amarillo de Leroux, Agatha sucumbe al reto de crear su propio detective y, en 1920, ve la luz Poirot, un exoficial de la policía belga que se había refugiado en Gran Bretaña después de la invasión alemana en Bélgica y se ve implicado casi por casualidad en El misterioso caso de Styles. Varias editoriales rechazan la obra, pero, luego de proponerle algunas sugerencias, una casa acepta publicarlo tras hacerle firmar un contrato que más tarde recordará como abusivo. Los inicios nunca son fáciles, pero las críticas son amables y se venden un par de miles de ejemplares de la novela. Animada tras el modesto éxito, en 1922 crea a Tommy y Tuppence Beresford, un matrimonio de espías y, más tarde, detectives que forman una especial y duradera “pareja en el crimen” (en detenerlo, claro) que deben revelar la identidad de El misterioso señor Brown. La huella de la Gran Guerra vuelve a estar presente, y es que el tema era todavía reciente. Será con su tercera incursión en la novela policiaca, Asesinato en el campo de golf, la segunda con Poirot como protagonista, cuando la critica comience a destacar la maestría de aquella joven inglesa para sorprender a los lectores.

Mrs. Christie rides the waves [fuente]

  • EL AÑO MALDITO QUE DESEMBOCA EN SU DESAPARICIÓN… Y SU OBRA CUMBRE

Tras la vuelta de su viaje alrededor del mundo, la relación de Agatha y Archibald comienza a deteriorarse, en parte por el golf, paradójicamente protagonista de esa tercera novela de 1923, afición que absorbe muchas de las horas libres de su marido alejándolo de su familia. La situación se irá volviendo insostenible hasta que estalla en 1926.

1926 es un año especialmente duro para la escritora, y la suma de acontecimientos horríbilis la conducirá a ser protagonista de un misterio digno de sus novelas: su propia desaparición.

El matrimonio comienza a vivir en una crisis perenne, y se dice –atendiendo a un controvertido artículo publicado por El Mundo en 2009- que Archibald menosprecia la aptitud de su mujer para la escritura, considerándola un simple pasatiempo rentable. En medio de esa tensa situación, fallece la madre de la escritora, que no se siente arropada por su marido en tan doloroso momento. Según Wikipedia –los detalles varían según la fuente consultada-, para completar el cuadro, el 3 de diciembre de 1926, Archibald Christie, que ya le había confesado a su mujer estar enamorado de Nancy Neele, la secretaria del Major Belcher –quien les había ofrecido el viaje por los confines del Imperio que había fascinado a la escritora-, tras una fallida reconciliación con Agatha le solicita el divorcio definitivamente, lo que origina una fuerte discusión que termina con el hombre abandonando la casa de Berkshire para ir a pasar el fin de semana con su amante en Surrey decidido a no volver más. Al caer la noche, Agatha deja la mansión junto con una nota a su secretaria informándola de que partía para Yorkshire. Aunque, según Hercule Poirot Central, Agatha encontró la casa vacía ese 3 de diciembre al llegar y le habría escrito a su cuñado –no a su secretaria- para informarlo de podría encontrarla en Yorkshire. Poco después, su coche (¿tal vez el mismo que había comprado ilusionada con los primeros ingresos como escritora?) aparece abandonado junto a un lago de Newlands Corner, cerca de Guildford, condado de Surrey, y dentro aparecen ropa vieja y documentos caducados (atendiendo a Wikipedia) o maletas y restos de sangre (según apuntan en Culturamas), pero ni rastro de la escritora. Los medios rápidamente se hacen eco de la noticia en primera plana, y el mismísimo Arthur Conan Doyle intenta saber qué fue de ella con ayuda de médiums. A pesar del cuidadoso despliegue policial y la notoriedad del caso, la búsqueda es infructuosa y ciertas sospechas recaen sobre Archibald Christie hasta que, finalmente, alguien la reconoce como una de los huéspedes de un balneario de Harrogate. Su todavía marido debe desplazarse hasta allí para traerla a casa mientras la autora, que se había registrado bajo el nombre de Teresa Neele –apellido de la amante-, de Sudáfrica, niega saber quién es. Si finge o realmente sufre un grave episodio amnésico motivado por un shock psicológico, nadie puede asegurarlo, ni entonces ni ahora, como no sea el profesional de Harley Street que la trató o ella misma, aunque el caso le creó detractores que la consideraron una oportunista en busca de publicidad o clamaron que con su desaparición voluntaria pretendiera damnificar a su marido y que fuera enjuiciado. Personalmente, me inclino por creer con que, siendo esto posible, la autora habría actuado movida por una crisis nerviosa sin calibrar las dimensiones que acarrearía su actuación. De lo que no se puede dudar –y sigue siendo mi opinión- fue que lo ocurrido se debió a una fuerte depresión, y no a afán publicitario.

La desaparición de la escritora conmocionó al país
 y ocupó las portadas de los periódicos [fuente]

Y, aunque nadie ha sabido nunca lo que ocurrió exactamente entre que se le pierde la pista a Agatha Christie el 3 de diciembre de 1926 y se la localiza indemne y, al parecer, desmemoriada, el 14, se ha especulado y/o fantaseado desde entonces con ello en reportajes, libros, películas y series de televisión. Así, por ejemplo, el libro biográfico Agatha Christie and the eleven missing days (Agatha Christie y los once días perdida), de Jared Cade, recopila entrevistas a testigos y familiares de la autora; la película Agatha (1979), del director Michael Apted y protagonizada por Vanessa Redgrave como Agatha Christie, apuesta por la desaparición orquestada por la escritora para perjudicar la reputación de su marido, etc. Más imaginativa es la explicación que ofrece la serie de ciencia-ficción Doctor Who a sus seguidores en el capítulo El unicornio y la avispa, de 2008, donde se sugiere que la amnesia es auténtica y no se debe a la traición de su marido sino a hechos fabulosos y extraordinarios que vive la escritora en primera persona junto a los protagonistas de la serie, y que le inspirarán inconscientemente la idea de su novela Muerte en las nubes

Y, a pesar de lo malo que la arrastra a la oscuridad en esa época, o tal vez por ello, será en 1926 cuando se publique una de las obras cumbres de su carrera, El asesinato de Roger Ackroyd, considerada en 2013 por la Asociación de Escritores de Crimen de Reino Unido como la mejor novela negra británica de todos los tiempos. En esta novela consigue dar una vuelta de tuerca al género con lo original de su final.

  • CAMADERÍA LITERARIA, ARQUEOLOGÍA… Y UN NUEVO AMOR ENTRE RUÍNAS

No hay mal que cien años dure, dice el refrán, y la vida de Agatha, tras la atención mediática que desencadena su desaparición, vuelve a encontrar la paz… en las Islas Canarias, donde se refugia durante dos semanas de 1927 junto a su hija para alejarse de todo lo ocurrido.

Al volver de las islas, sigue publicando –en 1928 aparece Miss Marple por primera vez- , acude a actos sociales… y formará parte de la fundación del Detection Club en 1929 o 1930 –las Wikipedias en inglés y español no se ponen de acuerdo-, un estrambótico y selecto colectivo de escritores de novelas de misterio que llegarán a publicar obras firmadas bajo el nombre del grupo y que le resultará terapéutico para olvidar las penurias domésticas vividas. Además, antes de eso, en uno de los actos sociales en los que se hace ver, se le sugiera hacer un viaje por el exótico Oriente Medio. Actos sociales que, por cierto, no acababan de convencerle si hacemos suya la opinión de su personaje Ariadne Oliver en La señora McGinty ha muerto:

<<La señora Oliver abrió bruscamente los ojos. Había estado absorta en un sueño nostálgico de su propio hogar. Paredes cubiertas de pájaros exóticos y follaje. Una mesa de pino, su máquina de escribir, café negro, manzanas por todas partes… ¡Qué felicidad! ¡Qué gloriosa y solitaria felicidad! ¡Qué equivocación que una autora saliese de su ciudadela secreta! Los escritores eran seres tímidos, pero gregarios, que compensaban su falta de aptitudes sociales creando sus propios compañeros y sus propias conversaciones.>>
Agatha Christie y su marido, Max Mallowan, durante
una expedición arqueológica a Egipto [fuente]

Como dije, atraída por la idea del viaje, toma el Orient Express en el otoño de 1928 –me la imagino imaginando, precisamente y valga la redundancia, su novela Asesinato en el Orient Express, publicada en 1934- y acaba visitando las excavaciones arqueológicas de la ciudad de Ur, que consiguen fascinarla, y, durante un segundo viaje atraída por el olor de la historia enterrada e invitada por los amigos que había hecho allí, conoce a un arqueólogo “delgado, moreno, joven y muy tranquilo”, Max Mallowan, mucho más joven que la autora y con quien contrae matrimonio en 1930. Leemos en Culturamas que Christie le preguntó a su marido por qué se casara con una vieja como ella, y que él contestó: “Soy arqueólogo, querida. Cuanto más vieja seas, más te querré”. No se separarán ya más hasta la muerte de ella, acaecida en 1976. Con él compartirá la pasión por la arqueología, lo que los llevará a viajar a menudo y se verá reflejado en novelas como Muerte en el Nilo, Intriga en Bagdad, Cita con la muerte o Asesinato en Mesopotamia… que debe seguir publicando a su pesar con el apellido Christie por imposición de sus editores.

  • EXPERTA EN TOXICOLOGÍA Y PELIGRO PARA LA SEGURIDAD NACIONAL EN LA II GUERRA MUNDIAL

El matrimonio Mallowan se separa, geográficamente hablando, a causa de la Guerra. Su marido trabaja en El Cairo y ella permanece en Londres, donde atiende la farmacia del University College Hospital de la capital, aumentando sus conocimientos sobre la farmacopea; eran tan exactos, como ya comenté al hablar de la I Guerra, que alguna de sus novelas ayudó a resolver algún enigma al respecto. En los libros de Connie Willis El apagón y Cese de alerta, donde unos historiadores de 2060 viajan en el tiempo hasta el Londres de la II Guerra Mundial, los personajes mencionan a menudo a Christie y a sus obras, llegando a imaginar que podrían toparse con ella en sus viajes en el metro aunque no durmiendo en los refugios antiaéreos, ya que, como explica uno de los personajes en Cese de alerta, la autora “tenía un miedo irracional a quedar sepultada con vida”. Curiosamente, uno de esos personajes se desplaza hasta la localidad de Bletchley, donde se reunieron en aquella época algunas de las mejores cabezas pensantes de la época para trabajar en secretos análisis de criptografía, como Alan Turing y Dilly Knox. Este último era amigo de Agatha Christie, razón por la que los servicios de inteligencia la investigaron cuando sale a la luz el libro El misterio de Sans Souci, donde el intrépido matrimonio Beresford se desplaza a la costa inglesa para desenmascarar al más peligroso agente secreto nazi en suelo británico, nombre clave “N or M”, y donde uno de los sospechosos se llama… major Bletchley, razón de que el MI5 entrara en pánico. Ante las dudas de que revelara información confidencial, en Estados Unidos se demoró la publicación de la novela.

En su estudio, con su marido [fuente]

  • DISFRUTANDO LAS MIELES DEL ÉXITO EN SU MADUREZ

Sin duda, fueron cambios muy hondos los que vive Agatha Christie a lo largo de su vida, acompasada con la rápida evolución de la sociedad, así que, tras la II Guerra Mundial, decide tomarse las cosas con calma y publica a un ritmo menor (¿una visionaria del movimiento slow?), dedicándose a la producción teatral –en esta época se estrena La ratonera, que ostenta el récord Guinness de obra teatral que ha permanecido más tiempo ininterrumpido en escena- y a disfrutar de la vida familiar. Tal vez por eso, pocos años después, en 1955, fundará una organización encargada de velar por los derechos de sus obras, la Agatha Christie Limited, y poder despreocuparse de ello. A partir de 1971, tras haber recibido diferentes honores por su extensa carrera, el mayor de todos, de manos de su Graciosa Majestad, el título de Dama Comendadora de la Orden del Imperio Británico, su salud se va deteriorando hasta que, en 1974, realiza su última aparición pública, para asistir al estreno de la versión cinematográfica de su novela Asesinato en el Orient Express protagonizada por Albert Finney. El 12 de enero de 1976 fallece en su casa de Wallingford, condado de Oxfordshire, por causas naturales, aunque algunos investigadores hacen referencia, además, a algún tipo de deterioro mental en los últimos años.

A pesar de haber apuntado aspectos de su biografía siguiendo distintas páginas, especialmente la Wikipedia en español, es de reseñar una crónica del periódico El mundo del año 2009 que refleja otro punto de vista, modificando de forma interesante algunos detalles e intentando desmitificar a la escritora: Agatha nunca dormía a oscuras.

Las gafas peculiares y el collar del perlas, una
 imagen icónica de la escritora en su vejez [fuente]

CURIOSIDADES SOBRE SU OBRA

  • ESCRITORA DE RÉCORDS

La popularidad de la obra de Agatha Christie, con la que ya alcanzó el éxito en vida, no puede ponerse en duda: Según el Libro Guinnes de los Récords, es la novelista más vendida de la historia, sumando sus títulos, y sus libros siguen siendo los más publicados sólo por detrás de Shakespeare y la Biblia. También es la más traducida, y pueden encontrarse sus obras en 103 idiomas distintos, encabezando las estadísticas del Top de Autores más traducidos según el Index Translationum de la UNESCO. Su novela Diez Negritos, publicada en 1939, forma parte la pequeña selección de obras que han vendido más de 100 millones de ejemplares en todo el mundo desde que se llevan cuentas, y ya he mencionado que El asesinato de Roger Ackroyd se consideró la mejor novela policial de todos los tiempos y que La ratonera es la obra de teatro que lleva más tiempo ininterrumpido en escena desde su estreno, en 1952. Según Wikipedia, en 2012 llevaba a sus espaldas más de 25000 representaciones.

  • OBRA PROLÍFICA

Sus números marean: Publicó a un ritmo medio de novela policiaca por año, desde 1920 hasta 1976, alcanzando las 66, a lo que hay que sumar, atendiendo a Wikipedia, más de 150 relatos recopilados en diversos volúmenes, 17 obras de teatro, 4 dramas radiofónicos, dos libros autobiográficos –uno de ellos, en colaboración con su segundo marido, Max Mallowan-, y un libro de cuentos de temática navideña para niños. Además, cultivó la poesía y la novela romántica, de la que llegó a publicar seis historias bajo el seudónimo de Mary Westmacott entre 1930 y 1956. A todo ello falta añadir, todavía, las tres obras del Detection Club en las que colaboró. Se ha calculado que es posible leer un libro de Agatha Christie al mes durante siete años seguidos.

En las excavaciones de la antigua ciudad
asiria de Nínive, hoy en Iraq [fuente]

  • PERSONAJES QUE DEJAN HUELLA

Fue la artífice de detectives inolvidables como Poirot –único personaje de ficción con obituario en un periódico-, Jane Marple, Tommy y Tuppence Beresford que, sin embargo, no llegan a conocerse entre ellos (la propia Christie opinaba, preguntada al respecto de tal posibilidad, que Poirot no aceptaría las sugerencias de una vieja solterona). Junto a ellos, son personajes recurrentes el superintendente Battle o el inspector Japp, el capitán Hastings, el mayordomo de Poirot –Georges- y su secretaria –Miss Lemon-, el ayudante de los Beresford –Albert- y, la que a mí siempre me ha fascinado, Ariadne Oliver, escritora de novelas policiacas y apasionada de las manzanas, auto-parodia de la propia Christie. Ariadne Oliver se queja en muchas de las novelas en las que aparece de haber inventado al detective finlandés Sven Hjerson, dado que desconoce muchas cosas sobre Finlandia.

  • GOD SAVE THE QUEEN

Sus novelas reflejan el ecosistema de la sociedad inglesa tradicional: el reverendo y su mujer, la vieja solterona, el abogado, la institutriz, el coronel retirado, el inspector de Scotland Yard, el extranjero… y el papel casi invisible del servicio doméstico, con el mayordomo y la cocinera y el jardinero y las doncellas que apenas suelen influir en el desarrollo de las tramas, más que como testigos toscos y para nada fiables, salvo algunas excepciones. Uno de los mayores aciertos de Agatha Christie fue crear un lugar imaginario, St Mary Mead, un pueblo de la campiña inglesa que explota como caldo de cultivo ideal y controlado de muchos de sus crímenes literarios.

  • ESAS INOCENTES RIMAS INFANTILES

Aspectos recurrentes en sus novelas son inocentes rimas infantiles que marcan el engranaje del argumento en obras como Diez Negritos o Cinco Cerditos, y una colección de libros para infantes resultan de vital importancia en El misterio de Sans Souci, por ejemplo.

Mrs. Christie, en una expedición arqueológica
en la ciudad de Nimrud, en la actual Iraq [fuente]

  • MISTERIOS DEL ANTIGUO EGIPTO

Que escribió historias ambientadas en Oriente Medio y Egipto ya quedó dicho. Pero, además, una de sus novelas de misterio está ambientada en el Antiguo Egipto, civilización que llega a apasionarla. Se trata de La venganza de Nofret.


ADAPTACIONES Y REFERENCIAS A AGATHA CHRISTIE Y SU OBRA EN DISTINTOS MEDIOS


La influencia de Agatha Christie en la novela negra llega hasta nuestros días, como reconocen reputadas escritoras; por ejemplo, Alicia Giménez-Bartlett.

Muchas han sido las adaptaciones y referencias posteriores a las obras de Agatha Christie. La mayoría de sus novelas se han llevado a la pantalla y unas pocas a los teatros: más de 10 de sus historias policiacas se han dramatizado y se han representado en los teatros, algunas ya en vida de su autora. De hecho, ahora mismo en España está siendo representada la adaptación de Diez Negritos, con diálogos de la propia autora, que ha tenido hasta 24 versiones en cine y televisión, por no hablar de las veces que el argumento de esta obra, en el original ingles Ten Little Niggers, que pasa a denominarse en Estados Unidos a And then there were none por eso de la corrección política, se ha visto reescrita.



Pueden encontrarse mil ejemplos de ellos, si pensamos en un escenario cerrado donde los protagonistas van siendo asesinados uno a uno. Recuerdo, así sin pensarlo demasiado, un capítulo del anime Detective Conan donde sus protagonistas quedan encerrados en una casa de montaña durante un temporal de nieve o el capítulo de la serie española Los misterios de Laura donde se homenajea sin rubor esta obra. Tampoco peca de ruborosa la novela juvenil Diez, de Gretchen McNeil, que calca punto por punto el argumento. Y casi hasta el título.

Además, algunas de sus obras de teatro se han trasvasado al papel como novelas, por ejemplo Café solo, La telaraña o Una visita inesperada.

Hoy en día, gracias a las series de televisión sobre los libros protagonizados por Hércules Poirot, la mayoría de la gente es incapaz de imaginar al personaje sin el rostro de David Suchet, o a la señorita Marple sin la mirada sagaz de Joan Hickson. También se han rodado las historias del matrimonio Beresford, y se ha producido un anime entre 2004 y 2005 protagonizado por los detectives de la escritora, Agatha Christie's Great Detectives Poirot and Marple. ¿Quién se lo hubiera dicho en 1920, cuando imaginó a aquel detective de cabeza de huevo para demostrar que era capaz de crear una historia policial al estilo de las de Sherlock Holmes?

Mil y una versiones en cine y televisión, como digo, han saltado a la pantalla de diversas formas, pero también la banda diseñada le ha prestado atención a la escritora, recreando tanto sus relatos como su vida, e incluso los videojuegos se han interesado por ellas. Ahí está, por ejemplo, Agatha Christie: The ABC Murders, que desarrolla la trama de El misterio de la guía de ferrocarriles, para entretenimiento de sus fans y de los fans de los juegos de enigmas.

Sin duda, más allá de las referencias evidentes, de forma más sutil su estilo inspiró a escritoras ficticias de misterio como Jessica Fletcher de Se ha escrito un crimen, e incluso puede que juegos de mesa. ¿Por qué, sino, se llama Agatha la tía rica a la que matan por su fortuna una y otra vez quienes juegan a La herencia de tía Agatha?

¡Kuapianaha! [fuente]


Autoría del texto: Dúas Lúas. 
Licencia:  CC - Compartir, reproducir y utilizar libremente, con Atribución de Autoría y sin fines comerciales.


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17 de febrero de 2016

Jodidamente especial - Teresa Guirado

Amat es el máximo responsable de su empresa en España. Da siempre la impresión de tenerlo todo controlado. Tiene un trabajo envidiable, una novia guapísima y una casa magnífica aunque, quizás, no sea eso exactamente lo que anhela.

Vera es como una gata, nunca sabes si va o viene. Pequeña y de aspecto dulce esconde una gran fortaleza y muchos secretos. Cree tener las cosas muy claras. Está convencida de que tiene que pagar las fatales consecuencias de sus actos.

Ambos parecen tener el camino trazado: una existencia tranquila, repetitiva, sin sobresaltos... pero algo cambia en ellos cuando se cruzan en la bonita ciudad de Valencia.

Tendrán que colaborar para cumplir su objetivo, sólo tienen 15 días.

Dos semanas y un puñado de canciones que pondrán sus vidas del revés.


Los lectores habituales del blog sabéis que no suelo leer novela romántica, y no soy ningún entendido en el género. Aún así, fueron varios las razones por las que me decidí a leer Jodidamente especial. Una fue la portada de Paco Roca, de quien me fascinó su cómic Arrugas. Otra, que el título de la novela proceda de Creep, la canción que lanzó a la fama a la banda británica Radiohead, de su álbum de debut Pablo Honey, cuyo estribillo dice «I wish I was special / You're so fucking special / but I'm creep / I'm a weirdo...». Y, por último, la casi total unanimidad de críticas positivas que acumula, tanto en Amazon (con casi un 100% de opiniones de cinco estrellas) como en Goodreads o en blogs diversos, donde se amontonan los parabienes y las frases elogiosas de lectoras (en su mayoría) y lectores satisfechos con la obra. 

Jodidamente especial es la primera novela de la española Teresa Guirado, y está ambientada en Valencia, la ciudad en la que vive desde su niñez. [Como detalle curioso, en varias ocasiones los personajes se refieren a Valencia como «una ciudad pequeña». Con casi 800.000 habitantes (el doble si contamos su área metropolitana) a mí me parece una ciudad enorme, pero supongo que todo es cuestión de perspectiva, si la comparamos con Moscú o Londres, por ejemplo]. 

Es una obra de extensión moderada, dividida en tres partes y narrada en tercera persona por un narrador extra-heterodiegético (externo y ausente de los acontecimientos). Los capítulos, no numerados, se titulan con el nombre del personaje en el que se centran, alternando entre los dos principales: Amat y Vera, con un menor número dedicados a Lucía

Teresa Guirado [fuente: Facebook de la autora]

Jodidamente especial es una novela romántica con hechuras de chick-lit (personajes jóvenes, ambientación urbana, romance, enredo, desengaños, un poco de erotismo) y trasfondo dramático, en la que los protagonistas se encuentran en primer plano en todo momento, como actores a los que un foco siguiese permanentemente. Podemos decir que es una "novela de personajes", y por ello Teresa Guirado los ha construido con dedicación:

Vera es una joven sencilla, resuelta, de carácter dulce y optimista, de la que poco a poco vamos descubriendo un pasado de sucesos dramáticos que la han vuelto retraída y condicionan su relación con el mundo y el resto de personas. Dispuesta y pragmática, a Vera no le importa trabajar como conserje, teleoperadora o limpiadora de casas, pese a su cualificación, y lleva una vida tranquila y solitaria hasta que aparezca Amat y la trastoque por completo. Su afición a la música es uno de los ejes de la novela, pues tiene una canción para cada momento, y su playlist mental nos acompañará a lo largo de toda la trama.

Amat es un compedio de virtudes. De físico imponente, con apenas treinta años dirige una gran empresa y tiene ingresos astronómicos. Es culto, ha viajado y vivido en el extranjero, es elegante y atractivo sin proponérselo, vive en una casa de lujo y tiene una novia que es la envidia de todos. Y pese a todo no es engreído ni se ha vuelto un déspota arrogante. Consumido por su trabajo, su vida transcurre en su oficina, y ni apenas conoce la ciudad en la que vive. Su defecto será la falta de iniciativa para cambiar una vida que en realidad no le hace feliz, algo para lo que Vera supondrá la clave.

Lucía, por su parte, es la antítesis de Vera y el prototipo de mala o villana. Frívola, superficial, vacua, obsesionada por el aspecto físico y la ropa de marca, consumista y ociosa, sin inquietudes intelectuales, no trabaja ni piensa hacerlo y su única aspiración es casarse con Amat y ser un florero, aunque parece más preocupada por la boda en sí (vestido, invitados...) que por el propio matrimonio. Por si fuera poco, padece bovarismo y es infiel a Amat en una relación paralela que ni tan solo le satisface y con la que la autora muestra el aspecto más sórdido del sexo. 

Los jardines del Turia, en Valencia, escenario de la novela

Los tres personajes, junto a una reducida nómina de secundarios, se mueven en una trama que cubre casi ocho meses, en los cuales se distinguen tres segmentos, que se corresponden con las tres partes de la obra: Los primeros quince días durante los que Vera y Amat conviven intensamente y surge su atracción mutua; seis meses de separación, dudas y añoranza; y un último mes en el que se resuelve la tensión y el argumento queda resuelto.

El narrador omnisciente expone, además de los hechos, los pensamientos y sentimientos de los personajes, sin juzgarlos, sirviéndoles de voz, ya que la autora no recurre al monólogo interior. Resulta interesante oponer las diferentes visiones de la misma escena por parte de personajes diferentes, y asistir a los razonamientos de los personajes, que en el caso de Vera están resueltos con una curiosa lucha interior entre sus distintas personalidades contrapuestas (la sensata, la inflexible...); y en el de Lucía producen una sensación entre la lástima y la repulsa. Lucía me ha encantado porque es fácil de odiar, con sus ideas como que estar monísima y estupenda para su novio es un trabajo muy duro que él no aprecia. 

El componente dramático va en aumento a medida que la novela avanza, la autora desvela datos sobre el pasado de Vera y conozcamos los motivos que la han llevado a encerrarse en sí misma y a protegerse del dolor renunciando a cualquier relación sentimental. Resulta curioso el recurso literario de Raúl, el marido de Vera, un personaje que parece ausente e inane, ajeno a cuanto ocurre (yo lo rebauticé cariñosamente como el ficus) hasta que descubrimos y entendemos el motivo de su aparente indolencia, y no os cuento más.

Podemos catalogar la novela de Teresa Guirado como un melodrama, en el que es aceptable una estereotipación de los caracteres de los personajes y la polarización de sus bondades y defectos. Asimismo, que el sufrimiento al que expone a los protagonistas esté magnificado, en particular a Vera, de la que cada nuevo dato de que descubrimos de su pasado es aún más dramático que el anterior.

Lucía, representación gráfica

Por eso Jodidamente especial no está libre de clichés y lugares comunes a la novela romántica contemporánea, pero el gran acierto de Teresa Guirado ha sido lograr la mimética: la identificación del lector con los personajes y la empatía con sus emociones y sentimientos, con sus sufrimientos y sus alegrías. Esta empatía es la base del éxito del melodrama, y la novela funciona porque Vera (la heroína) despierta la simpatía de las mujeres y el instinto de protección de los hombres; porque a las mujeres les gusta Amat (el galán) y a los hombres les gustaría ser como él, y porque todos por igual odiarán a Lucía, tan repelente y calculadora que es la perfecta mala de telenovela.

En lo literario, Jodidamente especial es un libro de lectura ágil y amena, pues se beneficia de un estilo directo, de descripciones escuetas, adjetivación simple y construcciones gramaticales sencillas. La puntuación (talón de Aquiles de muchos autopublicados) es correcta y solo se echa en falta la coma antes de los vocativos en los diálogos. Aparte de alguna falta de ortografía y alguna expresión que se podría corregir, Teresa Guirado domina adecuadamente los aspectos formales.

Es gratificante también la reivindicación de Valencia como ciudad y como escenario vital, con descripciones de su aspecto en diferentes épocas del año y de sus lugares de interés, como el Mercado Central, ayudando a romper el prejuicio que la vincula con la Ciudad de las Artes y las Ciencias y poco más.

Mención aparte merece la influencia de la música en la novela y en la historia de Vera, pues la autora ha acompañado muchas de las escenas con canciones de rock y pop, cuyas letras recuerdan a Vera la situación que vive en ese momento. De igual modo, la música será un tema de conversación recurrente entre ella y Amat, y deja algún momento divertido, como la guantera llena de casettes del coche clásico (y con volante a la derecha) de Amat. Salvo las que corresponden a la escena de la lección de salsa, todas las canciones son en inglés, pero se incluyen las letras originales y traducidas. 

El Mercado Central de Valencia, una de las localizaciones de la novela [fuente]

En resumen, el debut de Teresa Guirado es una lectura entretenida, para todos los públicos pero en particular a los amantes de la novela romántica, para quienes ofrece todos los ingredientes que esperan encontrar. Jodidamente especial proporciona varias horas de lectura amena y una historia satisfactoria, de las que nos reconcilian con la vida, sobre personas predestinadas a estar juntas, para lo que han de vencer los obstáculos propios y ajenos, y que merecen que les ocurran cosas buenas.




Lista de reproducción de Spotify con todas las canciones de la novela, en orden de aparición. 

Jodidamente especial puede adquirirse en Amazon, en formato eléctrónico.

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15 de febrero de 2016

Mascotas de libro: Acho

El esta segunda entrega de Mascotas de libro conoceremos a un animal de fantasía al que, en justicia, no se puede catalogar como mascota, pues es un miembro de pleno derecho de su grupo, el Ka-Tet del 19, protagonista de la obra magna de Stephen King, la saga que se halla en el centro de todo su universo literario y que interrelaciona sus diferentes novelas. Antes de continuar, aviso de que esta entrada contiene spoilers muy notables sobre la trama y los acontecimientos de la saga. Y ahora hablemos de: 

Acho, de La Torre Oscura, de Stephen King



La torre oscura es una serie de siete novelas escritas por Stephen King entre 1982 y 2004. Es una obra de Fantasía de tono crepuscular y fatalista que combina elementos y escenarios de diversos géneros literarios, desde el Western hasta la Ciencia-Ficción. Haciendo un resumen muy sucinto, narra la historia de Roland Deschain, el último descendiente de la estirpe del Eld, cuyos orígenes entroncan con el rey Arturo. Tras la caída de la baronía de Gilead a manos del ejército de Flagg, el hombre oscuro, Roland recorre el Mundo Medio en busca de La Torre Oscura, una enorme torre de piedra negra que se halla en el centro del mundo y de la que parten ocho haces que sostienen el universo, pero que en ese momento se están desmoronando, lo que conduce al Mundo Medio, y con él todos los mundos, incluido el nuestro, a su destrucción. El mundo de Roland cambia continuamente, los puntos cardinales y las distancias no significan nada, y las leyes de la física y hasta la lógica se trastocan, algo a lo que todos se adaptan con un lacónico «el mundo se ha movido». 

Roland es un pistolero, un estamento homólogo al de los caballeros andantes o a los samurais japoneses, encargados de mantener el orden y la paz y proteger a los ciudadanos de sus baronías. Roland perdió a su Ka-Tet en la batalla de Jericó, la que supuso el fin de Gilead. Un Ka-Tet es un grupo, una compañía, una hermandad. Sus miembros unen sus Ka (su destino, su sino ineludible) y se vuelven interdependientes. Ka-tet significa de muchos, uno. Los miembros del nuevo grupo de Roland, el Ka-Tet del 19, Eddie Dean, Susannah Holmes y Jake Chambers, procederán de nuestro mundo. Salvo uno: 

Acho, por Michael Whelan, en una ilustración para la serie

Acho es un bilibrambo, (o brambo para abreviar) y se incorpora al grupo en la tercera novela de la saga, Las Tierras Baldías (The Wastelands). Sigue a los protagonistas durante días, aunque solo Roland se da cuenta. Cuando aparece en la historia, está famélico y herido por numerosos mordiscos, pues ha sido expulsado de su manada, ahora veremos por qué. La primera descripción de un bilibrambo, pues el grupo se encuentra con varios antes de Acho, es la siguiente: 

«Más adelante, un animal grande que parecía un cruce entre un tejón y un mapache surgió del bosque a paso lento. Los contempló con sus grandes ojos rodeados por círculos dorados, contrajo el afilado y bigotudo morro como diciendo "¡Bah!", terminó de cruzar pausadamente la carretera y volvió a perderse de vista. A Eddie le llamó la atención la cola, larga y muy enroscada, que parecía un muelle de colchón forrado de piel.»

Como es normal, Acho amistará en seguida con Jake, el miembro más joven del Ka-Tet, que será quien lo bautice:

«Centró de nuevo su atención en el animal que le había despertado. Parecía una mezcla de mapache y marmota, con algo de perro pachón para redondear la imagen.
–¿Qué tal, muchacho? – le saludó con voz suave.
–¡Acho! – replicó de inmediato el bilibrambo, que no había dejado de mirarlo con nerviosismo. Su voz era grave y profunda, casi un ladrido; la voz de un futbolista inglés con un fuerte resfriado de garganta.»
Desde que se encuentran, Jake y Acho serán amigos inseparables

Su nombre procede de una de las peculiaridades de los bilibrambos: son capaces de repetir la última palabra que escuchan. Al ver la sociabilidad de Acho, Roland comenta que «este se acuerda de los hombres», y que sus compañeros de manada lo han echado por conservar su capacidad de hablar, algo que los brambos, ahora salvajes, han olvidado en ese mundo «que se ha movido». De hecho, Roland recuerda que en las baronías siempre había una docena de brambos aunque no hacían gran cosa, solo servían para entretener a los niños y controlar la población de ratas. 

Acho es leal hasta el extremo con sus compañeros, aunque desarrolla verdadera devoción por Jake. Una de las escenas más tristes de la saga es, precisamente, la muerte del joven, momento en el que Acho le lame la sangre de la cara y llora sin consuelo. Antes de ello, el brambo arriesgará su vida sin pensarlo para salvar la de su amigo, cuando éste se halle prisionero en las ruinas de una ciudad muy similar a Nueva York. Ahí demuestra que pese a su aspecto inofensivo, los bilibrambos pueden resultar feroces luchadores, llenos de determinación cuando se trata de proteger a los suyos. 

El final del propio brambo es también descorazonador, y se anticipaba en las visiones de Roland en la cuarta novela, Mago y Cristal. Acho muere atravesado en la rama de un árbol, mirando al pistolero con decepción y reprobación, y diciendo su nombre, «Olan». Pese a ello, en el Epílogo, King abre la esperanza cuando Eddie, Susannah y Jake son felices en su nueva existencia en un universo paralelo. Y añade:

«Puedes contentarte con el conocimiento de que tarde que temprano Acho (probablemente una versión canina de largo cuello, extraños ojos de aros dorados y un ladrido que a veces suena extrañamente como si hablara) también entrará al grupo. Es una imagen bonita, ¿no? Eso creo yo.»

Roland y Acho en el funeral de Jake, por Alan M. Clark

El brambo deja también momentos cómicos, como su presentación, reverencia incluida, ante el pueblo que va a defender en Lobos del Calla, o cuando se calza sus botines de cuero rojo en Mago y cristal.  

Podemos recopilar un poco sus habilidades especiales y curiosidades: 

- Su nombre original en inglés es Oy, de boy. En castellano se adaptó a partir de muchacho. En inglés el bilibrambo se denomina billybumbler o bumbler

- Acho puede repetir las últimas palabras que escucha. Llama Olan a Rolad y Ake a Jake. Cuando se emociona repite el nombre de su amigo ¡Ake!¡Ake!¡Ake! por lo que parece ladrar. 

- Acho y Jake desarrollan una cierta telepatía entre ellos y son sensibles a los sentimientos y emociones del otro. Pueden intercambiarse los cuerpos y las mentes. 

- Como todos los brambos, Acho es de carácter amistoso y juguetón, pero posee garras y dientes afilados, y si se siente amenazado puede ser muy peligroso, arañando y mordiendo con la ferocidad de un tejón. 

Acho junto a Roland Deschain

- Es extremadamente leal, y valiente hasta la temeridad. A lo largo de la saga tendrá varias intervenciones heroicas, cruciales para la supervivencia de su Ka-Tet, como la que le cuesta la muerte. 

- El brambo es muy expresivo, y King le dota de personalidad y emociones, que transmite especialmente con su mirada de ojos dorados (reproche, excitación, enfado, decepción, alegría...). En ocasiones, sus respuestas parecen mostrar más inteligencia que la simple repetición de palabras. 

- En la serie de cómics de La Torre Oscura, que sirve de precuela a la saga, Roland conoce a un bilibrambo llamado simplemente Billy, que reproduce varios momentos significativos de Acho, incluida su muerte. 

- Stephen King se inspiró en su perro, un Corgi Galés de Pembroke llamado Marlow, para crear al bilibrambo. 

Peluche fanart de Acho, por Auryanne.

Ahora solo queda por saber si veremos algún día la siempre anunciada y siempre postergada, cancelada y replanteada adaptación al cine o a la TV de La Torre Oscura, para descubrir qué tal luce el bilibrambo más famoso del Mundo Medio en la pantalla. Con total seguridad será un CGI, y esperemos que esté a la altura del Acho original y sus elocuentes ojos dorados. 


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11 de febrero de 2016

Los Tommyknockers - Stephen King

Publicada en 1987, The Tommyknockers es la decimoquinta novela de Stephen King (la vigésima si contamos las publicadas bajo el pseudónimo Richard Bachman). Cabe destacar que, en aquella época, King comenzaba su lucha para superar sus adicciones (alcohol, cocaína, tabaco y fármacos diversos), algo que se reflejará en el tono de la novela y sus personajes, en especial en el protagonista, que parece un trasunto del propio autor. 

El título procede de una referencia un tanto turbia: una supuesta rima infantil que King afirmaba haber escuchado de niño, pero sobre la que es imposible hallar datos. King sostiene que el primer verso es popular y él añadió el segundo. Probablemente sea un recurso literario para otorgar veracidad a la fuente. La canción dice:

Late last night and the night before, Tommyknockers, Tommyknockers, knocking at the door. 
I want to go out, don't know if I can, 'cause I'm so afraid of the Tommyknocker man

Igualmente difuso es el significado del término Tommyknocker, al que King dedica un preámbulo de varias páginas. Podemos resumirlo como un duende o espíritu subterráneo que cava túneles, lo cual cobrará sentido viendo el argumento de la novela y el papel de los Tommyknockers en ella. 


Los Tommyknockers es una novela de terror sobrenatural y género fantástico combinados con Ciencia-Ficción, para la que el Rey del Terror dijo haberse inspirado en el relato El color que vino del espacio de H.P. Lovecraft. Si bien por mi parte encuentro reminiscencias de otro gran clásico lovecraftiano: La sombra sobre Innsmouth, tanto por su planteamiento como por su idea de un pueblo entero dominado por seres malignos, cerrado al exterior y hostil con los forasteros. 

A modo de Resumen: La acción transcurre en un pequeño pueblo de Nueva Inglaterra llamado Haven, situado en el centro del Estado de Maine. En él vive Roberta Bobbi Anderson,  una exitosa escritora de novelas del Oeste que lleva una vida tranquila y solitaria en un enorme rancho familiar, acompañada por su anciano sabueso Peter. Un día, recorriendo su bosque para marcar árboles para la tala, tropieza con un objeto metálico enterrado. Pronto desenterrarlo se convertirá en su obsesión, a medida que descubre que su tamaño es inusitadamente gigantesco, pues resultará ser una nave extraterrestre. Pero a esta obsesión le seguirá un proceso de transformación física y mental, que le permite desarrollar artefactos e ingenios sorprendentes a partir de utensilios cotidianos y pilas secas.  

La influencia del objeto enterrado va extendiéndose a todos los habitantes de Haven, que empiezan a comportarse de manera extraña y a sufrir la misma metamorfosis que Bobbi, afectados por la nave desenterrada. Aquí entra en juego el protagonista de la historia: Jim Gardener, Gard para abreviar, un poeta alcohólico, antiguo amigo y amante ocasional de Bobbi quien, tras tocar fondo en su precaria existencia, superará un intento de suicidio y acudirá a Haven en auxilio de la escritora. Pero para entonces la funesta influencia de los Tommyknockers se ha adueñado por completo de los habitantes de Haven, que no permitirán que ningún forastero interfiera en sus planes de conversión

Marg Helgenberger como Bobbi Anderson, en la adaptación televisiva de 1993

Los Tommyknockers conjuga las mejores armas del Rey del Terror: atmósfera, personajes y hábil manejo de la tensión narrativa. King vuelve a su escenario preferido, las pequeñas poblaciones rurales de Nueva Inglaterra, donde todos guardan cadáveres en el armario y secretos inconfesables, y basta un acontecimiento inesperado para que el terror, oculto y latente en cada uno de nosotros, salga a la superficie y el infierno se desate. 

Con la novela dividida en tres libros, el autor dedica el primero a la presentación de los personajes principales y a la introducción de la trama, y el segundo a seguir a diversos habitantes del pueblo en su conversión, aunando su habitual ejercicio de costumbrismo e introspección psicológica en sus reservados y huraños paisanos yankees, una pequeña lección de Historia de Maine y una sucesión de acontecimientos truculentos (algunos bastante crueles) que van escalando en horror y tensión hasta desembocar, en la tercera parte, en una culminación apocalíptica. Por ello, la lectura resulta entretenida y adictiva, pese a que la amplitud del texto (965 páginas en la edición en rústica de Debolsillo) tampoco invita a atracones.  

He de decir que es una novela dura, en el sentido de que abunda en muertes (la escalada de horror es tal que el final es una verdadera hecatombe), sangre y escenas crueles que pueden resultar impactantes para lectores sensibles. Destacan, por visuales, las transformaciones físicas padecidas por Bobbi Anderson y el resto de habitantes de Haven en su conversión, durante la que pierden sus dentaduras y su aspecto humano en favor de otro monstruoso (de nuevo la huella lovecraftiana de La sombra sobre Innsmouth). 

Jimmy Smiths como Jim Gard Gardener 

Como obra de Ciencia-Ficción, podría citarse como novela de Big Dumb Object por girar en torno a un enorme artefacto alienígena de poderes desconocidos, pero la Ciencia-Ficción de Stephen King es tangencial, un elemento más de la historia, una excusa para el argumento. Podría haber sido un meteorito (como en El color que vino del espacio) o un cementerio indio: lo importante son las consecuencias derivadas de su presencia en la trama. Esto no le resta un ápice de interés, y la naturaleza y origen de los Tommyknockers serán un punto de interés de la novela. 

De hecho, la mente colectiva de los ciudadanos de Haven, su consciencia aumentada, su telepatía y su capacidad adquirida para desarrollar los artefactos más curiosos a partir de cachivaches y piezas de aparatos corrientes resultan inquietantes y divertidos por igual. La lista de ingenios, que parecen retorcidos inventos del Profesor Franz de Copenhague, es amplia y ocurrente, comenzando por la máquina de escribir telepática de Bobbi y terminando por las aspiradoras volantes convertidas en mortales guardianas del pueblo. 

Los Tommyknockers deja un puñado de buenos personajes, como el anciano Ev Hillman, lleno de arrojo y determinación, la delegada policial Ruth McCausland, la encargada de Correos Nancy Voss, la propia Bobbi, su odiosa hermana Anne Sissy Anderson o el protagonista Jim Gardener, con el que Stephen King conjura todos los demonios de su alcoholismo: un personaje patético, un talento desperdiciado, una persona autodestructiva que provoca lástima y compasión, un antihéroe que así todo logra la empatía del lector y el interés por su suerte. 

Ev Hillman con su nieto, mientras este arma uno de los artilugios inspirados
por los Tommyknockers, siempre a base de pilas,hueveras, cables y cacharros varios

Comentar, por último, que usando la narración omnisciente habitual en su estilo, Stephen King juega con el lector, adelantando datos y creando expectación, sobre todo con frases dejadas al donaire al final de los capítulos. Es también una narración repleta de referencias literarias, que bromea, desde el respeto, sobre la propia Ficción científica de autores como Arthur C. Clarke o Robert A. Heinlein. Mi opinión personal es que es una de sus creaciones más inspiradas, y una excelente combinación de la triada Terror, Fantasía y Ciencia-Ficción. Una lectura recomendable, por no decir obligada, para los que amamos estos géneros.  

La serie de TV:


En 1993, The Tommyknockers fue adaptada a una miniserie televisiva homónima, de dos episodios de hora y media de duración cada uno, que en España fueron editados en vídeo como una sola película. Contó con Jimmy Smiths (La Ley de Los Ángeles, Gringo viejo) como Gard, Marg Helgenberger como Bobbi, el veterano E.G. Marshall como Ev Hillman y Traci Lords como  Nancy Voss.



La serie resulta entretenida, aunque se nota la factura televisiva propia de la época y un presupuesto ajustado para los efectos especiales, que están resueltos con oficio usando trucos tradicionales y jugando con la iluminación. El uso abusivo de la luz verde intenta reflejar la ambientación descrita por King y le proporciona un aire de Serie B.

Introduce cambios sustanciales en la historia, para hacerla menos dura y más asequible al gran público. La transformación física de los habitantes de Haven es muy leve, un poco de maquillaje y listo, y se omiten las escenas e imágenes más impactantes, como la pérdida de la dentición, que aquí se reduce a un único diente. La suerte de varios personajes (y del bueno de Peter) es más benévola que en la novela, y en resumen resulta más ligera, menos horripilante que el original, primando mas la Ciencia-Ficción que el Terror. Mi opinión personal es que no está a la altura del libro de King, y que no ha envejecido demasiado bien, pero es recomendable para completistas y lectores constantes del autor de Maine.


En el año 2013 se habló de una posible nueva adaptación por parte de la cadena NBC, pero a día de hoy no se han vuelto a tener noticias de ella.

Conexiones de Los Tommyknockers con el resto de la obra de Stephen King:


- El nombre Haven, que aquí se sitúa en el centro del Estado de Maine, muy lejos de la costa y fuera de las zonas turísticas, se reaprovechará para bautizar a la localidad costera en la que se ambienta la teleserie Haven, basada en la novela Colorado Kid, en la cual no se cita el nombre de la población.

- Cuando Jim Gardener despierta en una playa en la costa de New Hampshire, se encuentra con un niño llamado Jack, quien le recita la rima de los Tommyknockers y le cuenta que se halla con su madre (quien está dejando la bebida) en el balneario de Arcadia. Se trata de Jack Sawyer, el protagonista de El Talismán

- Parte de la novela transcurre en Derry, escenario de It (Eso), (y más tarde Insomnia o El cazador de sueños). Existen varias referencias a It: Estando en Derry, por dos veces Ev Hillman cree oir «ruidos carcajeantes que brotaban de las alcantarillas». Más adelante, otro personaje «creyó ver que un payaso le sonreía desde una alcantarilla abierta: un payaso con brillantes monedas de plata por ojos y una mano enguantada que sostenía un manojo de globos»

- En una taberna, a Ev Hillman le mencionan «la historia de un hombre llamado John Smith, que por un tiempo había sido maestro en Cleaves Mills, una ciudad cercana. Después de pasar años enteros en coma, Smith había despertado con una especie de poder metafísico. Tiempo después se volvió loco y trató de asesinar a un tal Stillson, diputado nacional por New Hampshire». Se refiere al protagonista y al argumento de "La Zona Muerta". El periodista David Bright, que interviene en esta novela, había aparecido en aquella y entrevistado a John Smith.

Los Tommyknockers, los Tommyknockers, llamaron a la puerta...

- Haven está rodeada por una vasta zona boscosa llamada Burning woods o Bosques Indios, que fue declarada maldita por el último jefe de la tribu india que los habitaba. Es el lugar en el que transcurre Cementerio de animales

- Los últimos supervivientes de Haven son enviados «hasta ciertas instalaciones gubernamentales de Virginia. Esas instalaciones, en cierta ocasión completamente incendiadas por una criatura, se conocían con el nombre de "El Taller"». Se trata de las instalaciones de la agencia secreta La Tienda, escenario de Ojos de Fuego

- Jim Gardener recuerda, en un momento de la historia, la adaptación fílmica de El resplandor de Stanley Kubrick, y en su escena más icónica: «¿Qué podía hacer? ¿Tomar el hacha de Bobbi y actuar como Jack Nicholson en El resplandor? Ya lo imaginaba: smash, crash, bash: ¡Aquí GARDENER!»

- Ev Hillman piensa en Bobbi Anderson como una escritora de «buenas novelas del Oeste, a la antigua, no de estas llenas de monstruos de fantasía y malas palabras, como las novelas de ese tipo que vivía en Bangor». Se refiere, por supuesto, al propio Stephen King.

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