28 de enero de 2016

Canciones literarias

Desde siempre, las distintas formas de arte (la música, la literatura, el teatro, la pintura, el cine...) han sido permeables y se han mezclado, fusionado e influido mutuamente. El cine, la radio y la televisión no se entienden ya sin la música incidental, la misma que acompañó antes a la ópera, la danza y al teatro, ya desde el drama griego. No pocas pinturas inspiraron sinfonías, y de poemas épicos surgieron grandes óperas, mientras que las novelas han sido convertidas a películas, series y cómics (a veces también al revés). Una retroalimentación constante, demasiado compleja para explicar aquí, que enriquece cada arte con elementos de las demás, de forma que todas terminan engrandecidas por igual.  

La forma más habitual de unir música y literatura es musicar un poema, es decir, convertirlo en una canción. Una forma de expresión en la que se han prodigado cantautores como Joan Manuel Serrat, Paco Ibañez o Amancio Prada, y sobre la que realizó una recopilación muy completa el blog Las lecturas de Mr. DavidMore




Mi intención es similar, pero centrándonos más en aquellas canciones que han sido inspiradas o que tratan sobre novelas o personajes literarios. Como hice en las entradas "Una banda sonora para la Ciencia-Ficción" (esta y esta), he escogido una serie de canciones sin relación entre sí, de estilos y autores muy dispares, y las he listado sin ningún tipo de orden o criterio. No las hay mejores o peores, ni más o menos acertadas. Cada artista y cada banda hacen su interpretación a su manera, y su valoración queda sujeta solo a los gustos de cada uno.

Para comenzar, veremos un listado de quince canciones, y he dejado fuera otras tantas para una posible segunda entrega. Pero lo divertido y más interesante es que vosotros hagáis vuestras aportaciones, para que el resultado final sea colaborativo y refleje las preferencias de todos. Comencemos: 


1) The Cure - "Killing an Arab"

El primer sencillo de la banda de Robert Smith, publicado en 1978, es una pieza de perfecto estilo afterpunk, con un sonido crudo y áspero, algo cavernoso, y una instrumentación mínima: guitarra y voz, bajo y batería.



Robert Smith se inspiró en la novela "El extranjero" de Albert Camus, en particular en el momento en el que el protagonista mata a un árabe en una playa. El verso "Staring at the sea" sirvió como título a un recopilatorio de éxitos de la banda.

The Cure tuvo bastantes problemas para interpretar esta canción y distribuirla en determinados países, por sus poisbles interpretaciones racistas. Más tarde, Smith la reinterpretó como "Kissing an Arab", y actualmente, por la mayor susceptibilidad de nuestra época, como "Killing Another". [Letra]


2) Pedro Guerra - "Peter Pan"

El cantautor canario dedicó una canción al inmortal personaje de James Mathew Barrie, incluida en su disco "Golosinas" de 1995.



Con su estilo delicado, casi frágil, y su sensibilidad hacia la poesía (que explica ampliamente en este vídeo), Pedro Manuel Guerra refleja la dimensión más triste y patética de Peter Pan, tal como aparece en la novela de Barrie: su inmadurez, su inconsciencia, su egoismo, su falta de empatía hacia los sentimientos de los demás. Y, en especial, su falta de compromiso y su incapacidad de establecer relaciones sentimentales estables. Un mal de nuestro tiempo que la psicología bautizó, con bastante acierto, como Síndrome de Peter Pan. [Letra]

[Por cierto, amigos de Iberoamérica que leáis esto, podéis escuchar el acento canario, tan similar al de algunos lugares del Caribe y tan distinto de cualquier otro acento español]


3) Kate Bush - "Wuthering Heights"

La primera canción de Kate Bush, editada en 1978, supuso una conmoción por el estilo histriónico y teatral de la artista, que puso sus estudios de interpretación y mímica al servicio de una puesta en escena muy visual y de una voz atiplada reconocible al momento.



La carrera de Kate Rush fue después bastante irregular, con discos elogiados y otros acribillados por la crítica, y con larguísimas temporadas de inactividad. Pero dejó esta revisión del gran clásico de la literatura británica y única novela de Emily Brönte, que retrata la atormentada relación de Kathy y Heatcliff, y la crueldad de la que éste era capaz para con su amada. [Letra]

Como curiosidad, hay dos videoclips de la canción: "el del vestido blanco" y "el del vestido rojo".


4) Led Zeppelin - "Ramble On"

Gustos y consideraciones aparte, los Led Zep son la más grande y más icónica banda de Hard-Rock británico de la Historia, representando tanto la mitomanía del rock como lo peor de sus excesos de arrogancia y grandilocuencia. 



Una de sus señas de identidad, a medida que avanzaba su discografía fueron sus letras de inspiración poética, huyendo de los lugares comunes tratados por el rock hasta el momento. Una temática a la que acudieron fue la obra de su paisano J.R.R. Tolkien. Son varias las canciones que tratan sobre sus novelas, pero la más evidente es esta "Ramble On", que cita textualmente las profundidades de Mordor y a Gollum, y que leyendo entre líneas, narra la pasión de Aragorn por Arwen.  [Letra]


5) Blind Guardian - "Lord of the rings"

Los reyes del Power Metal alemán darían para una entrada propia [nota: tal vez la escriba], pues sus canciones han hablado de Dune de Frank Herbert ("Traveller in time"), del Campeón Eterno de Michael Moorcock ("The Quest For Tanelorn"), de "The Tommyknockers" de Stephen King o de La rueda del tiempo de Robert Jordan ("Ride into Obsession" y "Wheel of Time").



En su octavo disco, Blind Guardian unieron dos de las pasiones del Heavy Metal épico: la fantasía heroica y los álbumes conceptuales. Un álbum completo, con once canciones y once interludios instrumentales. "Nightfall in Middle-Earth", publicado en 1998, se basa integramente en "El Silmarillion", pese a que problemas legales con los herederos de Tolkien les impidieron usar nombres y personajes de la misma. La portada, de su colaborador habitual Andreas Marschall, muestra el momento en que Beren roba un Silmaril a Morgoth mientras Lúthien lo distrae cantando. 

Pero ahora veremos una de las canciones de su disco "Tales from the Twilight World", de 1990, donde además de varias de las arriba enunciadas, se contiene esta "Lord of the Rings", de la que publicaron varias versiones: aquí la escuchamos con arreglos orquestales. [Letra]


6) Los Nikis - "La naranja no es mecánica"

Una de las banda más recordadas de la movida madrileña, lo es precisamente porque rompió en gran medida con la misma: ni sintetizadores, ni estética posmoderna ni canciones de dudosa calidad musical. Canciones divertidas, letras ocurrentes y mucho "hazlo-tu-mismo", pero con un sonido guitarrero de estilo punk-rock que les valió el apodo de "Los Ramones de Algete".



En esta "La naranja no es mecánica", publicada en 1986 en su disco "Marines a pleno sol", cantan a Alex, el protagonista de la distopía de Anthony Burgess, usando su mismo jerga (moloko, tolchoquear, hermanito...) e incluso recordando su enfermiza pasión por la música de Beethoven. El autor del vídeo fanmade ha usado imágenes de la enfermiza (y fiel) adaptación fílmica de Stanley Kubrick. [Letra]


7) Carlos Nuñez - "Capitán Nemo"

Ni la madera de eucalipto, ni el granito ni la carne de ternera. La gran exportación de Galicia, de la que más orgullosos podemos sentirnos, es la música celta, con la gaita como buque insignia. Entre el ejército de solistas y bandas que llevan nuestra aportación al folk por el mundo adelante, se encuentra el gaiteiro Carlos Nuñez.



Cantada por el (ya fallecido) Ronnie Drew, carismático miembro de The Dubliners, "Capitán Nemo" recuerda la visita que el inmortal personaje de Julio Verne realiza a la bahía de Vigo en "Veinte mil leguas de viaje submarino" para abastecerse de ingentes cantidades de oro y plata en los pecios de los galeones españoles hundidos durante la Batalla de Rande. Vigo, ciudad natal de Carlos Nuñez, y su cercana Redondela homenajean al padre de la Ciencia-Ficción con sendas estatuas. [Letra]


8) Ramones - "Pet Sematary"

Si hay una relación estrecha entre literatura y música rock, es la que mantuvieron el Rey del Terror y la banda neoyorquina de punk The Ramones, tal vez la más grande que ha dado el género, al menos la que más impronta ha dejado. Stephen King, rockero de pro (tuvo su propia banda, The Rock Bottom Remainders, compuesta íntegramente por escritores), es una apasionado de esta formación (cuyos cuatro miembros originales. Joey, Johnny, Dee Dee y Tommy, han fallecido ya), que aparece referida en varias de sus novelas.



"Pet Sematary" fue un encargo específico de King para la banda sonora de la adaptación cinematográfica de su novela "Cementerio de animales" (En España la cinta se retituló "El cementerio viviente"). En el libro, el protagonista se registra en un motel como Dee Dee Ramone y, totalmente desquiciado, se anima a sí mismo repitiéndose el "Hey Ho, Let's Go" con el que The Ramones comenzaban su himno "Blitzkrieg Bop". En la película, el camionero que atropella al pequeño Gage Creed va escuchando (y cantando) "Shenna is a Punk Rocker", otro tema estrella de la banda. "Pet Sematary" puede encontrarse en el álbum "Brain Drain" de 1989. [Letra]


9) David Bowie - "Absolute Begginers"

Y otra banda sonora, compuesta e interpretada por un icono del rock, recientemente fallecido: David Bowie. La cinta adapta la novela "Absolute Beginners", de Colin McInnes, publicada en 1958, y titulada en España "Principiantes". Una historia sobre el Londres de finales de los años 50 y de la emergente cultura juvenil que terminaría por cuajar en el movimiento Mod.



Se dice que los músicos que participaron en la banda sonora ignoraban que iban a trabajar con Bowie cuando fueron contratados, pero la química debió ser buena porque la grabación se realizó muy rápidamente, y más tarde, varios de esos mismos músicos grabarían también la versión que Bowie y Mick Jagger hicieron de "Dancing in the Street" de Martha and the Vandellas.

La película, dirigida por Julien Temple y estrenada en 1986, fue un fracaso de crítica y taquilla, pese a la fuerte promoción y a contar con apariciones del mismo Bowie, Sade o Ray Davies (de The Kinks). Pero la novela, con su Londres bullendo de jóvenes, jazz, drogas, tugurios, ropa elegante y scooters italianas, sigue siendo la biblia Mod. [Letra]


10) Los Sencillos - "No toques a mi amigo"

Seguimos con "Principiantes" de Colin McInnes. Hablamos de su influencia en la cultura Mod y su iconografía, su estética, su mentalidad... lo veremos a través de una banda española, hoy desaparecida, que comenzó siendo un conjunto estrictamente mod y fue derivando a un sonido hacia sonidos más pop con ramalazos funk y disco. 



La letra de "No toques a mi amigo" hace referencias explícitas a la novela, a su protagonista (que es quien canta la canción "mi cámara dispara atrapando imágenes...". El narrador de "Principantes" es fotógrafo de pornografía), su autor y sus personajes: el Hoplita, Crêpe Suzette, la Debutante, Mister Excelso... 

Aún podríamos hablar de "Suzette", de Los Flechazos, centrada en ese personaje de "Principiantes", pero la dejaremos para otra ocasión. [Letra]


11) La Unión - "Lobo hombre en París"

Gustarán más o menos, pero los españoles La Unión (o La Uniøn), que sigue en activo desde 1984, ha vendido más de dos millones de discos. En el primero, "Mil siluetas", editado precisamente en 1984 , se incluía esta canción inspirada en el relato "El lobo-hombre" (Le Loup Garou), del francés Boris Vian, publicado en 1947.



Era la época del New Wave y de su subgénero el New Romantic, y se tenía que notar en la producción y el sonido del disco, y no menos en la éstetica de la banda. El videoclip, rodado en blanco y negro, muestra influencias de la Nouvelle Vague francesa, y acompaña a la letra de forma bastante acertada. [Letra]


12) The Police - "Tea in the Sahara"

Antes de dedicarse a la música, Sting fue profesor de literatura inglesa, y no son pocas sus canciones, con The Police o en solitario, las dedicadas a obras literarias.



Incluida en su último disco, "Synchronicity", editado en 1983, "Tea in the Sahara" trata sobre la novela "El cielo protector", de Paul Bowles, escrita en 1949.

El video fanmade que aquí vemos está montado con imágenes de la adaptación cinematográfica de 1989, dirigida por Bernardo Bertolucci, protagonizada por Debra Winger y John Malkovich, con una fotografía magistral de Vittorio Storaro, que refleja toda la calidez del norte de África. [Letra]


13) Metallica - "One"

Otra combinación libro-película, con la particularidad que uno y otra fueron realizados por la misma persona: Dalton Trumbo, que escribió la novela (1939) y dirigió su adaptación fílmica (1973).

Porque "One", el tema que Metallica, una de las bandas de trash metal más grandes del globo, incluyó en su disco "... And justice for all", de 1988, está inspirado en la novela-película "Johnny cogió su fusil".



Por ello relata, en primera persona, la experiencia de un hombre que despierta en una cama de hospital, amnésico y conectado a máquinas de soporte vital, para ir recordando poco a poco que la explosión de una mina terrestre le hizo perder las piernas, los brazos, el habla, el oído y la vista, por lo que expresa su deseo de morir.

Fue la primera canción de Metallica en contar con videoclip, que en su versión más conocida (pues hay tres diferentes) alterna escenas de la película con otras de la banda tocando en una nave industrial vacía, rodadas en blanco y negro. [Letra]


14) Mike Olfield - "Let there be light"

Otro álbum conceptual, de uno de los artistas más reconocibles de la música New Age. Olfield es un apasionado de la tecnología y de todo lo sirva para innovar y experimentar en la música, hasta el punto que las guitarras, antes elemento central en su música (es un guitarrista muy competente) fueron quedando, disco tras disco, relegadas a un papel secundario en favor de los samplers y los arreglos electrónicos.



En 1994 publicó "Songs of the distant Earth", inspirado en la novela de Arthur C. Clarke "Cánticos de la lejana Tierra, de 1986. En ella, Clarke narra como una enorme nave espacial, la Magallanes, transporta a los supervivientes de la destrucción de la Tierra, un millón de personas criogenizadas, en busca de un nuevo mundo donde asentarse. En su camino, harán escala en Thalassa, un planeta cubierto por completo de agua, salvo un pequeño archipiélago, en el que pervive una comunidad humana, fruto de los primeros viajes espaciales de colonización realizados por la Humanidad. 

Este "Let there be light" es el segundo corte del disco y el que se editó como single. 


15) Iron Maiden - "To Tame a Land"

Los más grandes de Heavy Metal británico, los ya históricos Iron Maiden, han dedicado, a lo largo de sus cuarenta años de carrera, varias de sus creaciones a distintos libros y películas. Y parece que Steve Harris, bajista y compositor principal de la banda, era un apasionado del universo literario de Frank Herbert, pues "To Tame a Land" está dedicada a su obra magna: "Dune".



Incluida en su álbum de 1983 "Piece of Mind", y con el estilo épico propio de la banda, la canción trata sobre Paul Atreides, su origen en Caladan y su destino de convertirse en Muad'Dib,el mesías de Arrakis, en el Madhi del pueblo del desierto, y por supuesto en el Kwizatz Haderach.

La anécdota cuenta que Steve Harris quiso titularla "Dune", pero que cuando contactó con el agente literario de Frank Herbert, éste le respondió que no era posible, pues a Frank Herbert "no le gustaban las bandas de rock. Particularmente, las bandas de heavy rock, y en especial las bandas como Iron Maiden". Parece que la admiración no era mutua. [Letra]


Por el momento veremos hasta aquí. Ahora espero vuestras sugerencias y aportaciones para continuar la lista, que seguro que hay cientos de canciones que conozcáis y que queráis compartir con otros lectores.

Continúa leyendo en la siguiente entrada.


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25 de enero de 2016

La isla del doctor Moreau - H.G. Wells

Sinopsis: Publicada en 1896, entre «La máquina del tiempo» y «El hombre invisible», "La isla del doctor Moreau" es una de las novelas más inquietantes de la literatura moderna, inscribiéndose de lleno en la crítica y ominosa intuición que Herbert George Wells (1866-1946) desde muy pronto albergó respecto a los derroteros de la sociedad en la que le tocó vivir. La isla que da nombre al relato y los siniestros hechos de los que es escenario son, en efecto, una desasosegante parábola sobre el lado oscuro de la ciencia y también una sombría exploración de la esencia y los límites de la naturaleza humana.


También editada en España como "El creador de monstruos" (en su primera traducción), "La isla de las almas perdidas" o "El terrible experimento", La novela de H.G. Wells ("The island of doctor Moreau") recibió duras críticas en su época, que la tildaron de inapropiada, morbosa y contraria al buen gusto y la decencia. Pues trata, de un modo muy explícito, de un tema que era objeto de polémica entonces: la vivisección y su uso intensivo en la investigación científica. 

"La isla del doctor Moreau", una novela breve que se lee con rapidez por su estilo sencillo y directo, es una nueva revisión del mito de Prometeo (tan recurrente en la Ciencia-Ficción desde el nacimiento del género con "Frankenstein o el moderno Prometeo" de Mary Shelley), es decir, los peligros de que el ser humano imite a Dios, o la Naturaleza, creando vida, ya que será castigado cuando su creación se vuelva contra él. 

En este caso, el personaje prometeico será el doctor Moreau, un brillante fisiólogo que destaca dentro de la comunidad científica por sus excepcionales avances, hasta que cae en desgracia cuando un periodista se infiltra en su laboratorio y desvela sus crueles y brutales experimentos con animales, tras lo cual se refugia en una remota isla del Pacífico, donde continuar en secreto con sus investigaciones.


La historia es sencilla, y para relatarla H.G. Wells emplea el antiguo recurso del "manuscrito encontrado". Narrada en primera persona y en retrospectiva, está protagonizada por Edward Pendrick, un caballero de la buena sociedad victoriana, con formación en Ciencias Naturales (se cita que fue alumno de Thomas Henry Huxley). Pendrick deja escrito el testimonio de su odisea, de la cual afirma no conservar recuerdo alguno. El texto es hallado por su sobrino, quien lo saca a la luz. 

Edward Pendrick viaja a bordo del Lady Vain, un navío que naufraga en el Océano Pacífico, escapando tripulación y pasaje en botes salvavidas. Al borde de la muerte, es recogido por el Ipecacuanha, barco al mando de un capitán alcohólico que transporta animales a una isla desconocida. Allí conoce a Montgomery, un médico que reside en la isla y que accede a acogerle en ella, donde reside el doctor Moreau, el destinatario de los animales, con los que realiza experimentos. Pendrick descubrirá pronto que los extraños habitantes de la isla, hombres y mujeres de aspecto deforme y rasgos bestiales son, en realidad, el fruto de la experimentación del doctor, que mediante la vivisección y la cirugía transforma a los animales en homínidos con cierto raciocinio. Pero estos hombres-bestia viven en una continua regresión a su animalidad primigenia, y la presencia de Pendrick en la isla ha trastornado ya el delicado control que Montgomery y Moreu ejercen sobre los monstruos, que comienzan a dudar de la Ley que los rige y de la omnipotencia de su creador. 

Fotograma de la adaptación fílmica de 1977

Sin ser la mejor novela de H.G. Wells, refleja una constante en su obra: la preocupación por los posibles malos usos de la ciencia y el debate ético-filosófico necesario en torno a ella. A diferencia del optimismo y la pasión por los avances científicos y tecnológicos de Julio Verne, Wells siempre fue más suspicaz hacia la ciencia y la tecnología, resultando sus historias más oscuras y fantásticas que las del francés. Con "La isla del doctor Moreau" desarrolla la figura del "científico loco", cuya ausencia de ética y de escrúpulos le llevan a cometer, sin ningún tipo de remordimiento o dilema moral, cuanta atrocidad sea necesaria para lograr los mayores resultados en sus investigaciones. 

Al debate bioético sobre los horrores de la vivisección se suma otro: la naturaleza animal del ser humano, y la sociedad (y sus leyes) como frontera entre el hombre y el animal. Las creaciones del doctor Moreu (animales humanizados a través de dolorosas manipulaciones quirúrgicas, en una forma rudimentaria de ingeniería genética) son imperfectas, burdos remedos del ser humano que no pueden sustraerse a su animalidad primigenia y que viven en una parodia de sociedad, regidos por un código legal que se basa en el miedo al castigo, no el respeto a la Ley. 

Marlon Brando como Moreau en la manierista película de 1996. Como licencia,
incorporaron un hombrecillo que acompaña siempre al doctor, vistiendo como él.  

"La isla del doctor Moreau" es una historia sencilla, narrada con sobriedad, y su brevedad no permite a H.G. Wells desarrollar con amplitud sus postulados, de manera que su discurso queda apenas esbozado. Con todo, resulta una novela inquietante, pues a medida que la narración avanza aumenta también la tensión ambiental, y las criaturas de Moreau van perdiendo su fino barniz de humanidad y la estancia en la isla se convierte para Pendrick en un riesgo constante, en el que hombre y bestias se vigilan y temen mutuamente, y el relato se vuelve cada vez más febril.

La novela de Wells es fruto de su tiempo, y es posible que la intención original del autor quedase algo atemperada por los condicionantes de la sociedad victoriana y su pacatería. Pero es sin duda una lectura que merece la pena, tanto por su combinación de elementos de la Fantasía, el Terror y la Ciencia-Ficción, como por su calado en el imaginario colectivo posterior, tan amplio y ramificado (con adaptaciones, referencias, homenajes y hasta parodias en series de TV, cómics, música, películas, novelas...) que es imposible de reflejar en este texto. 

Las películas: 

Seis han sido, al menos, las adaptaciones al cine de esta obra, pero veremos las tres más importantes: 


1- "Island of lost souls": Estrenada en 1932, se tituló en España "La isla de las almas perdidas". Dirigida por Erle C. Kenton, contó con Charles Laughton como doctor Moreau, Richard Arlen como Edward Parker (rebautizo de Edward Pendrick) y el gran Bela Lugosi como el Recitador de la Ley. 


Es bastante fiel al original, pese a alguna licencia como incluir un personaje femenino: la prometida de Edward Parker, llamada Ruth Thomas e interpretada por Leila Hyams. [Ficha IMDB]


2- "The Island of Dr. Moreau": Estrenada en 1977, esta versión está dirigida por Don Taylor, con Burt Lancaster como doctor Paul Moreau, Michael York como Andrew Braddock (nombre que adopta aquí el protagonista) y Nigel Davenport como Montgomery.


Es la adaptación más popular, gracias a sus (frecuentes tiempo atrás) pases por televisión, y cuenta con unos buenos efectos de maquillaje para la época. Se toma varias licencias artísticas, como un personaje femenino o que Braddock se vea sometido a los experimentos del doctor, sufriendo una animalización. [Ficha IMDB].


El filme fue adaptado a su vez al cómic por la editorial Marvel Cómics, con portada de Gil Kane, guión de Doug Moench y dibujos de Larry Hama, en una novela gráfica de 1977.


3- "The Island of Dr. Moreau": La versión de 1996 estuvo dirigida por John Frankenheimer, con Marlon Brando como doctor Moreau, Val Kilmer como Montgomery, David Thewlis (Remus Lupin en la saga Harry Potter) como Edward Douglas (el nombre de Pendrick en esta ocasión) y Ron Perlman como el Recitador de la Ley. 


La película fue vapuleada por la crítica y resultó un fracaso de taquilla, achacándosele en particular los trabajos de Brando y Kilmer, y pasando por alto el correcto apartado técnico. Lo cierto es que la química entre los protagonistas es nula y a Marlon Brando se le ve totalmente perdido, desconectado del resto del reparto: le otorgaron el Razzie de ese año al peor actor, y se dice que durante el rodaje portaba un pequeño receptor de radio por el que le dictaban su diálogos. [Ficha IMDB]


Comentar también que Brian W. Aldiss publicó, en 1980, una obra derivada titulada simplemente "La otra isla del doctor Moreau", ambientada en un 1997 en plena Tercera Guerra Mundial, en la que un diplomático estadounidense, al regreso de unas negociaciones de paz en la Luna, sufre un ataque que derriba su nave sobre una isla en la que un científico llamado El Amo, que sufre malformaciones por los efectos de la talidomida, y que controla a una serie de criaturas similares a las de la novela original.

Escúchalo en El Sótano:




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24 de enero de 2016

O sangue dos camiños - Ramón Caride

Sinopse: Nunha cidade descoñecida un escritor atorméntase coa desaparición da súa amada, mentres en Nova York unha azafata trafica con estrañas mercadorías. En Le-Vivier-Sur-Mer, na Bretaña, outra muller terá un encontro inesperado que rematará por mudar a súa vida. Os camiños dos tres confluirán, se cadra, dun xeito insólito. Como nunha road-movie vertixinosa, "O sangue dos camiños" (Premio Risco de Literatura Fantástica 2003) debulla, e transcende, os mitos do folclore actual –os dos medios de comunicación de masas–, mantendo a tensión do lector cara á fatalidade dos desenlaces.


"O sangue dos camiños" publicada no 2003 (ano no que gañou o premio Risco de literatura fantástica) e reeditada no 2013, está considerada pola crítica a novela máis acaída de Ramón Caride Ogando. Con ela, o autor pecha a triloxía narrativa De sombras e de lume, precedida por "Soños eléctricos" e "Sarou/Lanzós".

É unha novela complexa que combina tres historias paralelas, relatadas mediante diversas técnicas narrativas:

A primeira, narrada en primeira persoa e en retrospectiva, é a de Darío Gancedo (cecáis un anagrama de Caride Ogando), un mozo galego que, tras presenciar o secuestro dunha muller, remata involucrado nunha trama criminal. O relato de Darío non é omnisciente e carece de autoridade narrativa total, ata o punto de que exhorta ao lector a crer, a dar valor á súa historia, aumentando así a indefinición de realidade e fantasía predominante na obra.

A segunda é a de Natalie, unha muller francesa que, sabedora de que padece un cancro incurábel, fuxe da súa vida na Bretaña e comeza unha odisea que a leva ata Galiza, percorrendo o camiño de Santiago. Este fío está narrado en presente, en terceira persoa, por un narrador omnisciente, e ten o prantexamento clásico dun bildungsroman, coa viaxe de crecemento físico e espiritual da protagonista.

E a terceira é a de Xana, azafata dunha compañía aérea que, nos seus desprazamentos a Nova Iorque, adícase ao contrabando duns misteriosos e valiosos cristais chamados Oders. A súa historia está narrada, en segunda persoa e en presente, de xeito omnisciente, polo seu namorado, un escritor que, dende a distancia, láiase da desaparición dela. O escritor diríxese a Xana, de xeito que na diexese semella falar con ela a medida que descrebe as súas accións e os seus pensamentos e sentimentos.

O personaxe de Darío experimenta unha forte evolución ao longo da novela, e como veremos será (ou semella ser) o narrador dos capítulos adicados a Xana. 


As tres historias, que de inicio semellan non ter relación algunha entre sí (o fío de Natalie nin tan só comeza protagonizado por ela, senón que aparece coma secundaria dunha subtrama centrada nun personaxe vehicular chamado Jean-Paul), van confluindo ao longo da novela ata ficar totalmente interconectadas, unidas por unha predestinación fatalista á cal non poden sustraerse.

Porque "O sangue do camiños" é, perante todo, unha novela sobre a fatalidade e a fuxida. Os seus personaxes fuxen tanto do espazo físico como da súa realidade. Darío Gancedo fuxe da súa vila e os acontecementos lévanno a unha carreira desesperada para salvar a súa vida. Xana evádese da realidade mediante os Oders, dos que falaremos axiña. Natalie fuxe da morte que a agarda para buscar a fin ao remate dunha longa viaxe no que atopa xente que escapa a cadanseu xeito: Jean-Luc, Devaux ou Luísa. Pero estas fuxidas son cara diante, cara un destino fatal, irrenunciable, ao cal se lanzan por propia vontade. Collendo emprestada a frase publicitaria de A Esmorga, os personaxes de "O sangue dos camiños" van “fechando portas trás de si e guindando coas chaves”

A novela de Ramón Caride transmite tamén un forte sentimento de soidade, do illamento persoal da nosa sociedade moderna. Vémolo na abulia inicial de Darío Gancedo, na súa saudade do amor perdido, na señardade de Xana nun Nova Iorque ateigado de xente, na cincenta vida de Jean-Luc, na desesperada busca de compaña de Luísa, a moza coa que Natalie coincide no seu camiño.

O fatalismo ven fornecido pola presenza na trama dos Oders, un elemento dacabalo entre a Fantasía e a Ficción científica, uns cristais que permiten, ao seu tacto, experimentar vividamente o sufrimento, a dor e o terror máis severos e mesmo a morte de terceiras persoas (narrados como relatos enmarcados na historia principal). Estes cristais unirán os camiños de Darío Gancedo e Xana, forzando ao primeiro a unha aventura de "detective afecionado" con feituras de Thriller, e a Xana a un periplo por Nova Iorque que, polo seu desenvolvemento, pola descripción da cidade e as súas xentes e pola técnica narrativa empregada por Ramón Caride, trae reminiscencias do estilo de Paul Auster. 


Pódense ver os Oders coma un símil coas drogas psicoactivas, co uso da droga con fins recreativos, como medio de evasión da realidade, da mesma maneira que se reflicte o sexo como elemento de ruptura. Son as pulsións as que guían aos personaxes, principais e secundarios, na súa fuga.  

Tanto polo seu prantexamento argumental como polos aspectos literarios, "O sangue dos camiños" é unha obra complexa pero de lectura agradecida, que corresponde cumpridamente ao certo esforzo que pode supor aos lectores menos afeitos á literatura cultista. Compre citar que a narración de Xana conta con longas pasaxes escritas sen empregar signos de puntuación. Dividida en capítulos que alternan as tres historias, a novela está relatada de xeito non liñal, sen especificar as referencias temporais e cunha narración que se move entre o real, o fantástico e o onírico.

Incluso asistimos, chegado o desenlace, a unha suplantación dun personaxe por outro, que nos fará dubidar sobre a verdadeira identidade da persoa cuxa andaina levamos seguido dende o comezo da historia, experimentando dúbidas e ambigüidades semellantes ás que nos ten acostumados a obra de Philip K. Dick.

Resulta difícil etiquetar a novela ou ubicala nun xénero concreto, pois posúe elementos de varios: a fantasía, a ficción científica, a novela negra, a erótica, o drama, a narrativa contemporánea... pero amosa tamén, por momentos, unha proxección cara o cinematográfico, mesmo recreándose nos excesos e as inverosimilitudes das road-movies e do cine de acción.

Unindo fondo e forma, cativadora no argumental e no literario, "O sangue dos camiños" e un traballo de ourive, fabricado unindo moitas pezas pequenas, que require moitos puntos de vista para abranguir todos os seus detalles. Unha novela que se segue a ler unha vez rematado o texto, pois deixa ao lector un traballo, case un deber, de conformar e armar a historia proposta, e da que non resultan esaxeradas as louvanzas que lle ten adicado a critica especializada. 


Ligazóns de interese: 

Recensión de Francisco Martínez Bouzas en Xerais

Perfil de Ramón Caride en Ed. Xerais

Entrevista a Ramón Caride en Praza.gal 

Entrevista a Ramón Caride en Criticalia

Artigo de Beatriz Rico (en PDF) sobre "O sangue dos camiños" e "Trece badaladas" (Suso de Toro) como exemplos de novela gótica contemporánea. 

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19 de enero de 2016

Bill, héroe galáctico - Harry Harrison

Sinopsis: "Bill, héroe galáctico" es el relato despiadado y satírico de las aventuras de un campesino incorporado a la fuerza al servicio militar del Imperio más decadente y corrupto de toda la historia humana. 

Bill no llegó a ser héroe a cambio de nada. Le había costado un brazo. Claro que le injertaron otro, pero no hacia juego con el que le quedaba (incluso su color era diferente) 

Al Imperio no le importaba lo más mínimo sus héroes o ciudadanos. Vivian como cerdos y eran tratados como ratas. ¿Qué podían esperar? El Universo entero se hallaba en guerra, y la guerra en el espacio era tan sucia y terrible como en cualquier otro lugar.


"Bill, héroe galáctico" (Bill, the galactic hero) se publicó en 1965, una época convulsa en la que los Estados Unidos, presididos por un Lyndon B. Johnson que intentaba reflotar su popularidad, se involucraban en la Guerra de Vietnam, que les supondría la mayor crisis de identidad de su historia y que generaría, por primera vez en el país, un movimiento masivo de repulsa hacia el conflicto armado y hacia el estamento militar, alimentados por las sobrecogedoras imágenes de bombardeos y otras atrocidades que llegaban del país asiático, en la primera guerra cubierta amplia y libremente por los medios de comunicación. 

Harry Harrison, veterano de la Segunda Guerra Mundial, concibió una crítica del militarismo y las novelas de Hazañas Bélicas que habían proliferado en la Ciencia-Ficción, y de una en particular: "Tropas del espacio" de Robert A. Heinlein. Como matizan diversas reseñas de esta novela, no se trata de una parodia (según la RAE, "imitación burlesca"), sino de una sátira, que busca ridiculizar y dejar en evidencia tanto al militarismo como a su apología. 

Así que "Bill, héroe galáctico" mantiene muchos paralelismos con la historia de Heinlein, si bien realiza un ejercicio de reducción al absurdo para desmontar los mitos de las novelas belicistas. Para entendernos, la misma intención de Miguel de Cervantes para las novelas de caballerías con "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha"


La trama es simple: Bill es un joven agricultor del pequeño planeta rural Phigerinadon II. Sencillo, noble y no demasiado inteligente, Bill es feliz trabajando el campo y aspirando a ser experto en fertilizantes. Pero un día aparece una patrulla de reclutamiento que, con prácticas poco limpias, lo enrola en el ejército imperial, que mantiene una guerra contra los Chingers, una terrible raza alienígena. El nuevo recluta es enviado a un duro campo de entrenamiento donde sufrirá la severidad del instructor Deseomortal Drang. Es destinado a una nave de guerra, donde será técnico de fusibles. Pierde un brazo y le es implantado otro. Durante una batalla, y por accidente, realiza un acto heroico que le vale ser condecorado por el mismísimo emperador. Pero en Helior, el planeta imperial, se extravía y es dado por desertor, mientras trabaja en departamento de basuras y se ve mezclando en un patético complot revolucionario. Tras ser sometido a un consejo de guerra, es destinado a Veniola, un planeta cubierto de selva y pantanos, donde el conflicto está enquistado y las bajas son astronómicas. Allí, Bill llevará a cabo un nuevo acto de heroísmo. 

El final de la novela dejaría cerrada la historia del personaje, mostrando a un Bill veterano, ya entrado en años y totalmente asimilado a la vida castrense. Pero Harry Harrison, en colaboración con otros autores, aún escribiría cinco novelas más del héroe galáctico. La opinión generalizada es que las siguientes historias son apenas una sombra de la primera, y que diluyen la intención inicial, cayendo en la autoparodia. 


Pero la trama da una vuelta de tuerca a todos los acontecimientos, de manera que trasluzcan el absurdo y la falta de lógica que rigen al Ejército y sus diversas instituciones: el reclutamiento se realiza por anulación de la voluntad, usando incluso drogas e hipnotismo. Aquellos que se alistan por propia iniciativa son sospechosos de espionaje (aunque el ejército es incapaz de detectar a los verdaderos espías). La instrucción se basa en desmoralizar a los reclutas, en vez de motivarlos. La propaganda y las comunicaciones a los soldados son panfletarias e insultantes en su simplismo. La justicia militar es irracional. Las heroicidades son accidentales. Los oficiales, deben pertenecer forzosamente a la nobleza, no importa su capacitación: en una escena esperpéntica hace su aparición el Capitán Zekial: un niño de diez años con evidente discapacidad intelectual, que era el único noble que había a mano. 

Todo resulta tan ridículo que cuando Bill pierda su brazo izquierdo le será implantado otro, pero será otro brazo derecho. Y de raza negra. La propaganda militar es todo oropel y apariencias. El flamante uniforme que recibe Bill al alistarse es de papel. Las medallas se entregan y se retiran tras la ceremonia. El emperador que recibe y condecora a los héroes es un actor, como todos los nobles que asisten al acto. Cuando Bill llega a Helior (una parodia, ahora sí, del Trantor de la saga "Fundación" de Isaac Asimov), contempla los aúreos destellos del planeta en una impresionante panorámica, para descubrir después que es una película proyectada en una pantalla: los vuelos sin oficiales a bordo no tienen ventanas. La imagen temible de los Chingers (homólogos de los Chinches de la novela de Heinlein) que se transmite esconde una realidad bien distinta que se oculta a los soldados. 

Podría decirse que la novela de Harry Harrison es una gamberrada monumental, una humorada que busca reírse tanto de las Fuerzas Armadas como de su promoción a través de la literatura, el cine o el cómic, pero su sátira va más allá: utiliza el humor para cuestionarse una realidad y observarla de manera crítica mediante su reducción al absurdo y desmontando el discurso sobre el que se sustenta. Algo similar a que había hecho años antes Kurt Vonnegut en "Las sirenas de Titán". 


"Bill, héroe galáctico" es una novela breve que se lee deprisa (la edición de Gilgamesh tiene 176 páginas). Narrativamente resulta algo tramposa, pues Harrison fuerza los acontecimientos para que las situaciones absurdas se vayan sucediendo, casi agolpando. Tal vez por la escasa extensión del escrito, los personajes están apenas bosquejados, sin demasiado desarrollo. Además del propio Bill, el más logrado es DeseoMortal Frang, el severo instructor que, como todo en la novela, no es lo que parece. 

Trucos narrativos aparte, Harrison logra reflejar la transformación de Bill y la repercusión de la vida castrense en su personalidad. Siendo un chico de campo, bonachón, práctico y confiado, sin ambiciones, va volviéndose más desconfiado a medida que recibe varapalos, y termina desarrollando la malicia y la habilidad para el engaño necesarias para sobrevivir en su nuevo entorno.

La parte positiva de esta narración es su elevado ritmo de lectura, en la que la acción no se detiene. El resultado es una historia muy divertida y cómica, y que tiene éxito en su intención de ridiculizar, a través del sufrido Bill, los excesos de la literatura belicista; y tomarse a broma su mensaje implícito de que la única opción de futuro para los jóvenes del ámbito rural y las zonas deprimidas sean las Fuerzas Armadas. 

La película: 

En 2014 se estrenó una adaptación cinematográfica, dirigida por Bill Cox.


Se trata de una producción amateur, una película rodada y protagonizada por estudiantes de la Universidad de Colorado. En su publicidad la llaman "La pelicula estudiantil mas grande de todos los tiempos".


El cómic: 

En 1994, Topps Comics publicó una adaptación al noveno arte de la novela, editada en tres volumenes.



El guión fue de Howard Zimmerman y del propio Harry Harrison, con ilustraciones de Mike Gustovich [más información]. No he podido localizar una edición en castellano.


OTROS LIBROS DE HARRY HARRISON EN KINDLEGARTEN:

- "Hagan sitio! Hagan sitio!"


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14 de enero de 2016

Rascacielos - J.G. Ballard

Sinopsis: Cuando se instaló en el nuevo rascacielos, junto con un grupo aparentemente homogéneo de prósperos profesionales, Laing creyó haber encontrado el retiro ideal, un anonimato pacífico lejos del caos de la gran ciudad.

En un principio sólo advirtió unos pocos indicios de rivalidad profesional entre distintos grupos de residentes, pero nada que permitiera adivinar la hostilidad que muy pronto dividiría a los ocupantes en tres grupos antagónicos, que rivalizarían en la dilapidación irreversible de las diversiones y las comodidades que proporcionaba el inmueble.

Ballard describe la intranquilidad y el descontento de quienes habitan en grandes edificios de apartamentos, como si la estructura misma de estas sociedades vastas y cerradas fuera una de las imágenes más sombrías y terroríficas de las agresiones y perversiones de la civilización moderna.


Rascacielos (High-Rise) se publicó en 1975, y si bien no está considerada entre las mejores novelas de James Graham Ballard, es una muestra significativa del estilo del autor y de su acierto a la hora de escribir distopías, subgénero al que dedico gran parte de su obra. J.G. Ballard es uno de los nombres más destacados dentro de la New Wave de la Ciencia-Ficción británica, que como aquí veremos, se centró más en la condición humana y en sus aspectos psicológicos y sociales que en las cuestiones científicas. 

High-Rise es un experimento sociológico, una reflexión sobre las dificultades de convivencia en la sociedad actual, y en particular en los enormes edificios de viviendas que proliferaron a partir de los años 60 de mano de la arquitectura brutalista, gracias a las nuevas técnicas y materiales constructivos, con Le Corbusier como ideólogo y el hormigón armado como gran protagonista. Ballard parece retratar los horrorosos y alienantes Housing Estates de su Gran Bretaña natal, e incluso emplea términos de los brutalistas como "ciudad vertical" o "calle en el cielo" (las tristementes famosas street in the sky con la que se intentaba aliviar la sensación de pesadez de los edificios, para acabar convertidas muchas veces en lugares idóneos para los atracos y las agresiones sexuales, o en los ya históricos yonkodromos). 

En su planteamiento, Rascacielos está referenciado a un ilustre precedente: El señor de las moscas de su compatriota William Golding, publicada en 1954, en cuanto que ambas novelas de Ciencia-Ficción concentran toda la sociedad en un pequeño grupo de individuos aislados, y muestran la progresiva degradación de la estructura social y el paulatino abandono de las normas y leyes que articulan la convivencia hasta la total regresión al salvajismo, a la vez que aumenta la violencia y los miembros del colectivo se embrutecen, incluso transformándose físicamente, para terminar rigiéndose por la ley del más fuerte. 


Ballard ambienta Rascacielos en un futuro cercano no determinado, en el cual han proliferado, en la periferia de Londres, enormes rascacielos de cuarenta pisos de altura y mil viviendas, totalmente autónomos y dotados de comodidades (tiendas, supermercado, piscina, restaurante, gimnasio y aparcamientos) y destinados a personas de alto poder adquisitivo. Aún así existen clases, y los más acaudalados ocupan los pisos superiores, y los de ingresos más discretos los inferiores. La décima planta servirá como punto fronterizo y zona neutral, hallándose ocupada por los servicios comunes.

Narrada en tercera persona por un narrador omnisciente, la novela relata la historia de tres personajes: Robert Laing, profesor en la facultad de Medicina (que protagoniza uno de los incipit más contundentes que he leído: «Más tarde, mientras estaba sentado en el balcón comiéndose el perro, el doctor Robert Laing recordó otra vez...»); Richard Wilder, productor de televisión obsesionado con filmar un documental sobre la vida en los rascacielos; y Anthony Royal, arquitecto diseñador del edificio, que se considera a sí mismo un demiurgo y ha concebido el rascacielos «como un gigantesco zoológico de cristal»

Dividida en diecinueve capítulos intitulados, la distopía de Ballard muestra cómo las pequeñas disrupciones de la convivencia pueden agravarse progresivamente y derivar en grandes confictos, recrudecidos por la tendencia del ser humano a identificarse con un grupo «Nosotros» por oposición a «los Otros», y cómo la degradación del entorno contribuye a la violencia y el vandalismo (como intentó demostrar la Teoría de la ventana rota).


En Rascacielos, J.G. Ballard relata la caída en el salvajismo de una comunidad de dos mil personas acomodadas a partir de que el lujoso inmueble en el que viven comienza a padecer problemas de mantenimiento (apagones, ascensores averiados...) y de que éstos a su vez lleven a enfrentamientos entre los inquilinos, que comienzan con situaciones como fiestas escandalosas, arrojar botellas de vidrio sobre los coches del aparcamiento o negar el uso de la piscina a los niños, van agravándose con conductas cada vez más escatológicas (el ahogamiento de un perro en la piscina, orinar en las escaleras, depositar excrementos caninos en las puertas, tirar basura en los lugares comunes) y concluyen en una brutal guerra abierta entre sujetos agrupados en clanes más y más pequeños. que se atrincheran en los apartamentos levantando barricadas con muebles y otros enseres y abandonando todo su barniz civilizado a medida que los servicios del rascacielos van fallando (los suministros de luz, agua corriente, calefacción, alimentos...) y la violencia es ya brutal, con los habitantes completamente aislados del mundo exterior, armados con cuchillos y lanzas de fabricación casera, vestidos con harapos y cubiertos de pinturas corporales, batallando por el control del espacio físico, alimentándose de carne de perro y matándose entre sí. 

En lo literario, la narración da algunos bandazos y por momentos es algo confusa por la gran cantidad de personajes citados por el autor, muchos sin nombre (un analista de sistemas de tal planta, una azafata de esta planta, la mujer de un director de televisión de aquella otra), pero mantiene un ritmo de lectura muy elevado, logra capturar la atención del lector y resulta llamativa por el grado de escatología que alcanza Ballard en su relato de degradación y perversión de los protagonistas. Es una novela violenta, aunque el estilo del autor es sencillo y no excesivamente descriptivo, lo que alivia un poco la brutalidad de la historia, haciéndola más sutil.


La micro-sociedad que retrata la novela es un fiel reflejo de nuestra sociedad extensa, y encontramos un elemento que incrementa la confrontación: los diferentes status, la existencia de tres niveles sociales, en donde los miembros de la clase más elevada (la de mayores ingresos económicos) se considera a si misma por encima de las otras dos, más poseedora de derechos, más moralmente autorizada, al ocupar también el espacio físico más alto, el más privilegiado. Ballard explicita que los niveles inferiores del edificio soportan la peor parte de la contienda y de la decadencia del edificio, estableciéndose una lucha vertical arriba-contra-abajo que es una constante de la Ciencia-Ficción distópica.

La idea principal de Rascacielos es el conflicto social, y la influencia que los entornos urbanos, las aglomeraciones y la reducción del espacio vital tienen en las personas, deteriorando la convivencia. Debemos tener en cuenta que la época en la que fue escrita, los años setenta, fue la del desarrollo urbanístico descontrolado y masivo en toda Europa (lo que en España se denominó «desarrollismo»), con el que se trastocó para siempre el urbanismo tradicional y las ciudades sufrieron una transformación irreversible. La Ciencia-Ficción, por supuesto, tenía que reflejar esa inquietud y advertirnos de la situación. O, en palabras de David Brin: «La ciencia ficción nos previene de los peligros del futuro».

Las películas: 

La primera adaptación de High-Rise se estrenó en 1975, el mismo año que la novela, y es una versión libérrima del gran artesano del cine fantástico David Cronenberg, quien tomó el escenario (un enorme edificio) y poco más. "Shivers", que también se distribuyó como The Parasite Murders, They Came from Within, y Frissons, recibió el premio al Mejor Director en el Festival de Sitges de ese año. 

Titulada en España Vinieron de dentro de..., narra cómo los residentes de un rascacielos, la Torre Stareliner, son infectados por unas babosas mutantes creadas genéticamente por un científico vecino del inmueble. Las babosas parasitan a los humanos, provocándoles la locura y transmitiéndose de unos a otros a través de las relaciones sexuales. 


En 1996, David Cronenberg volvería a adaptar a J.G. Ballard, con una versión fílmica de Crash.

Y en 2015, tras dos años de producción, y dirigida por Ben Wheatley, se estrena en el Festival de Sitges High-Rise, protagonizada por Tom Hiddleston, rodeado de figuras como Siena Miller, Jeremy Irons o James Purefoy. 


Es una adaptación fidedigna del original, que recibió el Premio al mejor largometraje en el Festival de cine de San Sebastián, pero que recibió una acogida bastante tibia por parte de la crítica, con opiniones encontradas, que tanto la califican de pretenciosa, excesiva o manierista como alaban su calidad visual.

Cabe destacar que la película, tal como muestra el trailer (que simula un anuncio publicitario de la Anthony Royal Arquitects, diseñadora del edificio) intenta ser afín a la época de publicación del libro, y mantiene una estética propia de los años 70, en el vestuario, los peinados, el mobiliario, los diseños...

El estreno al público será, en principio, en Marzo del 2016. Y la Anthony Royal Arquitects tiene página web.  Hay más información sobre la película en su cuenta de Twitter.



Por último, comentar que Vincenzo Natali anunció su adaptación de Rascacielos en 2011, pero el proyecto nunca se llegó a materializar. 

Satán es mi Señor: El brutalismo a escena

Nacido en el sórdido (y recomendable) blog Vicisitud y Sordidez, con entradas como esta, Satán es mi señor! es un movimiento crítico con la arquitectura brutalista, que analiza, con un humor negro y muy cáustico, la repercusión de este tipo de construcciones en la vida de las personas, con reportajes fotográficos que van desde los Housing Estates británicos hasta los PAUs españoles, pasando por una infinidad de rotondas atroces y todo tipo de obras (llamadas satanazos o adifisios, pues el colectivo tiene su propia terminología) a base de hormigón, aluminio y acero cortén.

Satán es mi Señor! (y quiero vivir en el Infierno!) tiene página webgrupo de Facebook. que bien merecen una visita con la que reírse y disfrutar  sin prejuicios de nuestros deprimentes paisajes urbanos y de las consecuencias de la especulación urbanística.


Escúchalo en El Sótano:




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12 de enero de 2016

Soños eléctricos - Ramón Caride

Sinopse: Cando o vento frío do deserto che deu na cara, viches a cúpula da Cidade rachada, saíches á escuridade. De súpeto a ebriedade abandonou a túa cabeza. Por fin entendiches o perigo que te axexaba. Ías morrer de frío, de fame e de soidade. Iso se non daban conta de ti os lobos metálicos. Os lobos metálicos gardan as portas da cidade, evitan que entren salvaxes e animais, evitan o ascenso das ratas mutadas, manteñen fóra os salvaxes e as ratas. Mais agora xa non teñen Cidade que defender, non lles queda nada que facer senón matar, e teñen ansia de facelo. 



"Soños eléctricos" non é a primeira novela de Ficción científica escrita en galego, pero é o libro que, segundo a crítica literaria especializada, consolidou o xénero na Galiza, sendo unha das máis significativas. Publicouse no 1992 na editorial Xerais, ano no que gañou o Premio Eduardo Blanco Amor. No 2002, o xornal La Voz de Galicia incluiuna na súa antoloxía Biblioteca 120.

Con "Soños eléctricos", Ramón Caride comeza unha triloxía narrativa, De sombras e de lume, que segue con "Sarou" (1997, reeditada e ampliada no 2012 como "Sarou/Lanzós") e que se pecha con "O sangue dos camiños" (2003, reeditada no 2014). Compre dicir que as tres obras pódense ler de xeito independente. 

A novela insírese na Ciencia-Ficción branda, e máis en particular na Ciencia-Ficción social, servindo coma reflexión sobre a estratificación da sociedade e os fenómenos culturais de masas, extrapolando a nosa situación actual a un escenario fantástico que permite o exercizo de estrañamento de vernos dende fóra. Ou, segundo a sentenza atribuida a Ursula K. LeGuin, "A Ficción científica non é predictiva, senón descriptiva". 


Con 195 páxinas divididas en cinco partes intituladas, "Soños eléctricos" combina diferentes técnicas e puntos de vista narrativos, e posúe unha estrutura narrativa complexa, tanto no formal, co uso decote de prolepses (flash-forward) e analepses (flash-back) como no argumental, pois como veremos deseguido, o protagonista, Stevo Dádik, aparecerá tanto de seu como a través dun tercer personaxe.

A acción sitúase nun futuro post-apocalíptico coñecido como A Era Nova, que mesmo desbotou a cronoloxía anterior (Stevo Dádik nace no ano 143) e no cal a Terra fica transformada nun xigantesco deserto radioactivo, namentres que a humanidade vive en cidades-estado subterráneas protexidas por cúpulas e organizadas nunha Confederación. A sociedade resultante está ríxidamente estratificada, cun sistema estamental que anulou a movilidade do actual sistema de clases. Os estamentos privilexiados reprodúcense de xeito tradicional, biolóxico, e o resto mediante clonación. A segregación social esténdese á vestimenta (con cores para cada grupo social), ás ocupacións e mesmo ao espazo físico: cos ecosistemas naturais esvaecidos, a cidade organízase en níveis verticais, reservando os superiores para os privilexiados. O vencello da persoa ao chan é medieval: canto máis baixo é o nível, máis baixa a posición social do seu morador, que está ligado a el e non pode abandoalo. Porén, aínda existen parias entre os parias: os nómades salvaxes que habitan o deserto radiactivo, fóra da sociedade á cal teñen vedado o acceso.

"Soños eléctricos" xira en torno á figura mesiánica de Stevo Dádik, un home que, nacendo nunha familia de militares (o estamento máis elevado) renuncia aos seus privilexios de berce e comeza, por propia vontade, un descenso cara os níveis máis baixos da Cidade Alfa e convértese nunha icona contracultural, nun músico que galvaniza ás masas cos seus espectáculos. A novela comeza cando, tras anos da súa desaparición, uns científicos do réxime administran unha droga psicoactiva a Xandor-F, un asasino que coñeceu a Stevo, provocándolle unha viaxe mental na que asume a personalidade e a esenza do propio Stevo Dádik, co fin de clonalo a partires das lembranzas do asasino.



Varias son as lecturas que se poden facer da novela. Hai, por unha parte, o mesianismo de Stevo Dádik e os seus paralelismos coa figura de Xesús Cristo, en canto á súa predestinación como guía do pobo, líder, profeta e mesmo mahdi inspirador dunha revolución violenta, como se verá ao conclusión da obra. Do mesmo xeito, a súa vida pública transcorre na predicación (no caso de Stevo, a través dos seus concertos) e renuncia á tentación da vida cómoda e privilexiada para viviren arrodeado do lumpen: asasinos como Xandor-F ou prostitutas como Lumia, o seu grande amor, tamén filla de militares, pero cuxo descenso de estamento social débese a unha caída en desgracia familiar. 

Temos, por outra banda, un retrato da cultura de masas e da sociedade da imaxe, cun Stevo Dádik convertido nun artista de carisma mesmérico, capaz de electrizar ao público e manipular as súas crenzas e emocións, nun espectáculo no que o cantante ultrapasa á súa música e torna un produto cultural en sí mesmo. Evoca figuras como Jim Morrison, Jerry García ou Jimi Hendrix (a banda de Stevo Dádik, con músicos de variopinta procedencia, incluso un salvaxe do deserto, trae reminiscencias das eclécticas formacións da era da psicodelia, como a Gypsy Sun and Rainbows) e, por riba de todos, o británico David Bowie, icona referencial da imaxe e a estética aplicadas ao rock. [Casualmente, publícase este texto ao día seguinte do seu pasamento]. Como Bowie, Stevo convértese nos personaxes que interpreta, levándose e levando ao público á catarse e reinventándose a cada concerto.

A novela de Ramón Caride Ogando é, tamén e ante todo, unha historia de amor. O romance de Stevo e Lumia, narrado de xeito emocional, con intensidade e con momentos de grande expresividade erótica. Nun mundo fríxido e desnaturalizado, onde a reproducción é artificial e o sexo unha mera cuestión física desenvolvido en "salas de pracer" con profesionais que perderon o dereito sobre o seu propio corpo, o amor de Stevo e Lumia é, por sí só, un acto de rebeldía e revolución. Unha reivindicación da humanidade, das paixóns e da voluptuosidade (que lembra ao "Amar es combatir / si dos se besan el mundo cambia" de Octavio Paz) mesmo sabendo as funestas consecuencias que suporá aos dous amantes.

David Bowie como Ziggy Stardust,un dos seus máis celebrados heterónimos 

E a lectura de "Soños eléctricos" como novela de Ficción Científica, que ofrece a visión dun mundo distópico, reflectido a través das diversas intrahistorias, como a de Xandor-F, adestrado dende neno coma asasino nunhas condicións de crueldade e rigor estremas, e vivindo ao día nunha espiral de traballo e lecer autodestructivo, unha molicie sen futuro que lembra á imposta pola nosa actual sociedade de consumo; ou a de Lumia, que encarna a perda da soberanía última da persoa: a cosificación, o propio corpo e a propia sexualidade postas á disposición de terceiros. O mundo apresentado por Ramón Caride acada un grande impacto visual, con escenarios familiares aos seareiros da literatura de Anticipación: unha Terra desertizada enferma de radioactividade, coa poboación amoreada en cidades-estado, e vehiculada nunha ríxida sociedade que voltou aos estamentos medievais, marcadamente determinista e na que o espazo vital vencéllase á posición social, máis deturpado canto máis baixo o nível, até que as persoas máis desfavorecidas vivan entre o lixo e perigosas ratas mutadas.

No literario, a combinación de técnicas narrativas por parte do autor contribúe a enriquecer a nosa visión do seu mundo, amosado dende diversas olladas, creando un mosaico de escenas nas que se alternan a narración en primeira, segunda e terceira persoa. "Soños eléctricos" é unha novela de sensacións, de forte simboloxía e pouco convencional no apartado formal. Con ela, Ramón Caride uniu a habelencia literaria a unha sensibilidade particular para a Ficción científica, creando unha obra referencial do xénero na nosa língua, da que comprían traduccións que permitisen desfrutala a todos os benquerentes da Ciencia-Ficción.


Ligazóns de interese:


Ficha do libro e do autor na editorial Xerais.

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Novedades: "Portadas perfectas" de Pablo D. Rodríguez

A menudo, cuando leemos libros autopublicados, nos encontramos que gran cantidad de ellos tienen en común el mismo punto débil: una portada poco atractiva o inadecuada, que en ocasiones desluce el conjunto de una novela bien escrita, e incluso desanima (o disuade) a posibles lectores, que se quedarán sin conocer a obra y autor. 

"Portadas perfectas. Ocho consejos profesionales para diseñar una portada que venda" es una recopilación de ideas y consejos prácticos, por parte de un profesional del diseño gráfico, para que los autores autopublicados mejoren sus portadas y aumenten el atractivo visual y la difusión de sus trabajos. 


Su autor, Pablo D. Rodríguez, lo ofrece de manera gratuita a través de la página litebox.es, y también está disponible la versión en papel en Amazon, a un precio de 20,75€.

Tenéis máis información en la página de Pablo D. Rodríguez, Finder Design, en la que también se puede ver un portfolio con los trabajos del autor, y consultar sus servicios para aquellos escritores y escritoras que se decanten por un diseño profesional. 

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6 de enero de 2016

El cazador de sueños - Stephen King

Sinopsis: Había una vez cuatro chicos, compañeros en todo, que decidieron proteger a un chico indefenso atormentado por el tirano del colegio. Su acción marcó un cambio decisivo en sus vidas. Un cambio tan grande que tardarían 25 años en comprender su importancia... Ahora son adultos, con más problemas y más desilusiones, pero una vez al año se reúnen para cazar en los bosques de Maine. Este año un desconocido entra en su cabaña y, aturdido y confuso, balbucea que ha visto unas extrañas luces en el cielo. Y parece que no está equivocado... En poco tiempo los cuatro amigos se encuentran en medio de una lucha terrorífica contra seres de otro mundo. La única posibilidad de salvación radica en encontrar a aquel amigo del pasado, el que sabía cazar sueños y que también sabrá frustrar los sueños de los invasores... Una obra maestra del terror y una historia de ternura y amistad profunda.




El cazador de sueños (Dreamcatcher) se publicó en 2001, encuadrada en la que muchos consideran la década menos inspirada de Stephen King. Recordemos que dos años antes, el 19 de junio de 1999, King sufrió un brutal atropello por una furgoneta, lo que le provocó graves lesiones que requirieron varias operaciones quirúrgicas y un doloroso proceso de rehabilitación. Por entonces, King había superado sus numerosas adicciones y comenzaba una etapa de estabilidad personal, que algunos estiman restó brillantez a su obra. En cualquier caso, Dreamcatcher es la primera novela escrita tras el accidente que marcaría su vida y su narrativa para lo sucesivo (Disponéis de mucha información sobre este tema en su más que recomendable Mientras escribo). 

Para El cazador de sueños, el Rey del Terror regresa a Derry, Maine, la localidad en la que transcurren It (Eso) e Insomnia, y a una serie de temas recurrentes en su obra: la amistad, la infancia y la nostalgia de los tiempos pasados, vividos en pequeñas localidades rurales de Maine donde la vida era siempre más pura, sencilla e inocente. La pérdida de esa inocencia infantil y el intento de recuperar parte de ella a través de la amistad, los sueños olvidados y las promesas rotas son uno de los ingredientes principales de la novela. 

El otro es una combinación de Terror, Ciencia-Ficción y género fantástico que incluye extraterrestres y personajes con dones sobrenaturales. Como siempre, el tratamiento que King hace de la Ciencia-Ficción es tangencial, sólo una herramienta para presentar una trama, sin recrearse en los aspectos científicos ni otorgarle mayor entidad que la de un elemento argumental. En este caso, la amenaza que deben enfrentar los protagonistas. 

Pa' habernos matao. Por cierto, el corgi es Marlow, que inspiró a Acho, de "La Torre Oscura"

El resumen sería el siguiente: Cuatro amigos desde la infancia (Henry, Jonesy, Beaver y Pete), originarios de Derry, Maine, se reúnen cada año durante una semana en un refugio de caza. Tienen un amigo llamado Douglas Duddits Cavell, aquejado de Síndrome de Down, con el que establecieron una estrecha relación, pero del que se han distanciado con la edad. Duddits poseía un don sobrenatural, que proporcionó al resto en diversas formas de capacidad extrasensorial. En una de sus reuniones de caza, el grupo protagonista se encuentra a un hombre extraviado en el bosque, desorientado y en apariencia amnésico. Lo recogen y lo asisten, solo para descubrir que aloja en el estómago una criatura horrorosa y muy agresiva. Pronto sabrán que la zona se encuentra en cuarentena, pues una astronave alienígena ha sufrido un aterrizaje de emergencia, portando un virus que se expande vertiginosamente. La operación de control corre a cargo del Blue Group, una unidad militar independiente bajo el mando de un expeditivo jefe llamado Abe Kurtz, experto veterano en la lucha contra los extraterrestres. Uno de estos ETs, conocido como Señor Gray, ocupará la mente de Jonesy para intentar romper el cerco del Blue Group y propagar el virus. La solución al problema pasará por encontrar a Duddits, ahora gravemente enfermo de leucemia, el único capaz de enfrentarse al Señor Gray. 

La novela, dividida en tres partes y treinta y tres capítulos, está narrada en tercera persona por un narrador omnisciente, y se abre con un listado de titulares de prensa fechados entre el año 1947 y el 2000, relativos a avistamientos de OVNIs (el primero en Rosswell, por supuesto) y de extrañas epidemias. De esta manera, King introduce una idea central de la novela: la visita periódica de una especie alienígena a nuestro planeta, y su intento de propagar un virus que les permita reproducirse usando a los humanos como anfitriones para sus formas larvarias. 

El Señor Gray, con el clásico aspecto de alienígena, en la versión fílmica

Esto explicaría la existencia del Blue Group, un comando militar (pero que actúa por libre) cuyo líder, el mentado Abe Kurtz (King aclara que sí, en efecto, el apellido-apodo hace referencia al personaje de El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad y de su celebérrima adaptación fílmica Apocalypse Now de Coppola) ha combatido a los extraterrestres a lo largo de veinticinco años, y conoce todos sus trucos y formas de proceder. De hecho, aclara que la clásica imagen de "hombrecillos grises con enormes ojos" es una ilusión mental que proyectan en los humanos, pues su verdadera forma es pavorosa para nosotros. 

Y esta es otra de las ideas principales: La capacidad de influencia y control mental de los ETs sobre los humanos, similar a la que King planteó en The Tommyknockers y especialmente en It, con la que El cazador de sueños guarda estrecha relación. Asimismo, permite que los protagonistas, unidos a través de Duddits, puedan oponerse a ellos. A lo largo de toda la novela se observa algo que el autor explicita al final: el cazador de sueños (o atrapasueños, nombre con el que se conoce en España al objeto en cuestión) es una metáfora de la unión de los protagonistas a través de Duddits, eje vertebrador del grupo, canalizador y potenciador del don extrasensorial que poseen. Los hilos del atrapasueños representan «la línea» que puede ver Duddits, y que personalmente considero están relacionadas tanto con las «líneas de la vida» que podía percibir el protagonista de Insomnia y con «los haces» con los que La Torre Oscura mantenía la existencia del Mundo Medio. 




Pero por encima de todo ello está el retrato de la amistad, de los amigos de la infancia conservados en la adultez, como punto de referencia cuando la vida ha deshecho un grupo que fue inseparable y ha sido más injusta con unos que con otros. Como es habitual en él, Stephen King logra que su evocación de la infancia posea una gran carga emocional y contagie esa saudade endémica que los buenos yankees de Nueva Inglaterra parecen compartir con los galaico-portugueses. Destaca, por respetuoso y entrañable, el tratamiento que dispensa a Duddits, que representa la mayor pureza y bondad, encerradas en una mente discapacitada; al igual que se percibe la conmiseración hacia sus padres y la condena de quienes no toleran la diversidad (la escena en la que Duddits aparece por primera vez es de una crueldad alarmante). 

Literariamente, no se puede defender que sea la mejor novela del autor de Maine. Se hace un poco larga y por momentos es algo confusa, al manejar demasiados elementos narrativos, como un malabarista que usase más objetos de los necesarios. No me ha gustado que King explique sus referencias (el origen del apodo Kurtz o el motivo por el que los miembros del Blue Group llaman «Ripley» al virus extraterrestre) como si dudase de sus lectores, algo que no suele hacer. Tampoco es una novela de grandes personajes, y de hecho se deshará de varios a lo largo del texto (no os desvelo de cuáles) sin provocar una notable sensación de pérdida. Pese a ello, muestra buenas ideas, un par de incursiones notorias en la psique humana (el Señor Gray no deja de ser un anagrama del nombre de su anfitrión, Gary Jones) y lleva a lugares comunes amados por sus lectores constantes, con una historia plagada de autorreferencias y de puntos de unión con el resto del Universo King, además de dejar buenos momentos de Terror, Misterio y escenas estomacantes. Razones suficientes para justificar su lectura. 

Jonesy, Henry, Pete y Beaver en la adaptación cinematográfica

La película: 

En el año 2003 se estrenó la adaptación cinematográfica, con título homónimo (Dreamcatcher), dirigida por Lawrence Kasdan, con screenplay de William Goldman, efectos especiales de, entre otras, la Industrial Light & Magic y banda sonora de James Newton Howard. [Ficha IMDB] [Ficha Filmaffinity]

Contó con Thomas Jane como Henry, Jason Lee como Beaver, Damian Lewis como Jonesy, Timothy Olyphant como Pete, Donnie Wahlberg como Duddits y Morgan Freeman como Kurtz, aquí renombrado Curtis. 

Es una adaptación bastante fiel al original, aunque introduce ciertos cambios y omisiones para adecuarla al lenguaje cinematográfico. Duddits pasa a ser un discapacitado intelectual, pero no padece Síndrome de Down. Su papel en el desenlace es diferente, más visual y espectacular. 

La película provocó críticas y opiniones encontradas, desde las más destructivas hasta halagadoras. Por mi parte destacaría la ambientación y la fotografía, y los efectos especiales, una combinación de CGI y animatronics que, salvo escenas en las que lo digital se hace muy evidente (como en el ataque aéreo a la nave alienígena) están resueltos con mucho acierto, y más teniendo en cuenta la época, un ya lejano 2003. En especial destacan las criaturas alienígenas, que se ven muy creíbles. 



Escenas como el éxodo de animales a través del bosque o el "Almacén de memoria" de Jonesy tienen una belleza particular, y el uso de la fotografía cálida durante las escenas de la infancia de los protagonistas logra un contraste con el frío que transmite la empleada en el resto del filme. 

Por mi parte, le achacaría el papel de Morgan Freeman, que considero un gran actor pero no lo ubico como Kurtz/Curtis. Me imagino a alguien más pétreo, más coriáceo, más inhumano, más desalmado, más glacial... con más aspecto de hijo de p***, para entendernos. Robert John Burke, por ejemplo. 

Desde «peor película de la historia» pasando por «bodrio infumable» hasta «batiburrillo incomprensible», Dreamcatcher cosechó críticas pésimas, pero sin embargo posee también defensores, sobre todo desde el sector cinéfago más desprejuiciado. En cualquier caso, nadie parece negarle el ser un producto entretenido con el que resulta difícil aburrirse y con el que se pasan dos horas de diversión sin complicaciones. 


Conexiones de El cazador de sueños con el resto de la obra de Stephen King:

- Los cinco protagonistas son originarios de Derry, Maine, el pueblo ficticio en el que transcurren íntegramente It (Eso) e Insomnia, en parte 22/11/63, y que se menciona en otras como The Tommyknockers.

- Por ello, aparecen lugares, personajes y acontecimientos conocidos de la localidad: el patio de Tracker Hermanos, el arcaico y laberíntico alcantarillado, los Barrens, el «terremoto» que causó la caída del depósito de agua y la destrucción de gran parte de la ciudad... en el lugar donde había estado el depósito, el Señor Gray encuentra una placa con los nombres de los protagonistas de It, el Club de los Perdedores: Bill, Ben, Bev, Eddie, Richie, Stan y Mike. Sobre ella alguien ha pintado a spray «PENNYWISE VIVE».

- Robert Bob Gray era otro de los nombres de Pennywise, el maligno ente alienígena de It.

Donnie Wahlberg como Duddits

- La capacidad extrasensorial que posee Duddits para «ver la línea» es muy similar a la percepción del aura y la «línea vital» de las personas que el insomnio otorgaba al protagonista de Insomnia. Por su parte, el extraordinario sentido de la orientación que obtiene el personaje de Pete recuerda a la que poseía Eddie en It. En conjunto, la interconexión mental entre el grupo protagonista, su comunicación telepática y su intuición aumentada, que en caso de Duddits alcanza la presciencia, tienen fuertes reminiscencias del don sobrenatural presentado por King en El resplandor

- En la primera aparición de Duddits, lleva una camiseta de los Tigers de Derry con el dorsal 19, y se indica que vive en el 19 de Maple Street. El número 19 es recurrente en la obra de Stephen King, apareciendo en muchas de sus novelas, y se relaciona con La Torre Oscura, cuyo grupo protagonista se conoce como el Ka-tet del 19.

- La idea de unos extraterrestres capaces de condicionar e influir en la mente humana la habíamos visto antes en The Tommyknockers. En la adaptación cinematográfica de El cazador de sueños, el aspecto que cobra Duddits durante el enfrentamiento con el Señor Gray es prácticamente idéntico al que poseían los extraterrestres en la versión televisiva de The Tommyknockers, dando tal vez a entender una posible relación (e incluso un conflicto inveterado) entre las dos especies alienígenas. 

- En el texto se citan las localidades de Castle Rock y Salem's Lot y la prisión de Shawshank, otros de los lugares ficticios del universo de King.

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