30 de diciembre de 2016

Mascotas de libro: Ártax


Para esta nueva entrega de "Mascotas de libro" recordaremos a un animal heroico, personaje de una de las novelas de Fantasía más notorias y determinantes de la historia de la literatura (la novela de Fantasía definitiva, tal vez), y que permanece en el recuerdo de muchos de nosotros por su trágico destino: 


ÁRTAX, DE "LA HISTORIA INTERMINABLE"


"La historia interminable" (Die unendliche Geschichte) de Michael Ende, fue un clásico instantáneo desde su publicación en 1979, con ventas millonarias, traducciones a numerosos idiomas y tres adaptaciones cinematográficas de resultado opinable. Un hito de la literatura juvenil que pocos desconocerán, pero que resumiremos de forma muy sucinta: 

Ante todo, "La historia interminable" es una novela metaliteraria y autoreferencial, o un libro dentro de otro libro, para entendernos. 

Narra las aventuras de Bastian Baltasar Bux, un niño tímido y sin amigos, que padece acoso escolar y cuya madre ha fallecido, tras lo cual su padre mantiene una relación distante y ausente con él. Un día lluvioso, camino de la escuela, es perseguido por unos abusones, y se refugia en la librería de libros usados de Karl Konrad Koreander, que está leyendo un libro titulado "La historia interminable". 

Bastian se queda fascinado con el libro, encuadernado en cuero y con un símbolo en la portada: dos serpientes mordiéndose la cola. En un descuido del librero, lo roba y corre a la escuela, donde se refugia en el desván para leerlo. 

El libro relata que el mundo de Fantasia (sin acento, así es su nombre en el texto original de Ende) está a punto de ser devorado por la Nada, y que su soberana, la Emperatriz Infantil, está al borde de la muerte, lo que provocará el fin de Fantasia. La única solución es que alguien pueda darle un nuevo nombre, pero nadie en Fantasia es capaz. 


Solo Bastian puede hacerlo -porque Fantasia existe gracias a la imaginación de los humanos, y la Nada no es más nuestra pérdida de la fantasía y la capacidad de soñar- y con ello se ve transportado a Fantasia, salvándola de la destrucción y convirtiéndose en el nuevo Emperador, para lo que recibe una única premisa: "Haz lo que quieras".

Guiado solo por su voluntad, Bastian modela Fantasia con su imaginación y sus deseos, pero se verá atrapado en ella, sin poder regresar al mundo real, porque cada acción crea una nueva historia, que debe ser contada en otra ocasión. Para volver a su mundo, deberá contar todas las historias, que a su vez crean nuevas historias, y para ello necesitará la ayuda de sus amigos: el dragón Fújur y el joven cazador Atreyu

Atreyu pertenece a la tribu de los Hombres de Hierba o Pieles Verdes, un pueblo de gentes de piel verdosa cuyo modo de vida es muy similar al de los nativos de Norteamérica, que viven en extensas llanuras que recorren a caballo y donde cazan al búfalo púrpura. Uno de estos animales mató a sus padres, y Atreyu fue criado por la tribu.

Atreyu es designado por la Emperatriz Infantil para la Gran Búsqueda: recorrer toda Fantasia en busca de la cura para la enfermedad que está causándole la muerte, salvando así Fantasia de ser devorada y destruida por la Nada. 

Para una misión así necesitará una montura. La mejor posible. Y aquí entra Ártax


Ártax es un caballo blanco, racional y con la facultad de hablar, que Atreyu monta sin silla. Amigos y compañeros, su relación es mucho más estrecha que la de jinete y montura. 

Ártax es noble y su lealtad a Atreyu no conoce límites, cabalgando infatigable a través de los desiertos y montañas de Fantasia para ayudar a su amigo Piel Verde a cumplir su cometido.

El momento fatídico se produce cuando ambos deben atravesar los Pantanos de la Tristeza: una ciénaga tenebrosa que sume a quien se adentra en ella en una melancolía y un abatimiento tan profundos que pierde el deseo de vivir, quedando atrapado en ella.

Ártax sucumbe al influjo de los Pantanos, y muere hundiéndose poco a poco en sus aguas fangosas, pese a los esfuerzos de Atreyu, que le exhorta a que luche por su vida. El caballo se sacrifica para que el guerrero pueda salvarse, rogándole que lo deje morir y se marche, para que la tristeza no le venza y pueda cumplir su cometido.

ÁRTAX EN EL CINE


En 1984 se estrenó la primera de las tres películas que adaptan la novela, dirigida por Wolfgang Petersen, a la que pertenecen todas las imágenes que ilustran este artículo. Si bien es un pequeño clásico del cine fantástico, no está a la altura del original -entre otras cosas sólo narra la primera mitad de la novela-, y Michael Ende pleiteó toda su vida contra la productora para que desvinculase su nombre de la cinta.

En la versión cinematográfica, Atreyu (Noah Hathaway) no tiene la piel verdosa, y Ártax es una animal irracional sin la capacidad de hablar que tiene en la novela.


Además de por la banda sonora (con la canción de Limahl), la película es recordada, precisamente, por la escena en la que Ártax muere hundido en el Pantano de la Tristeza, ante la desesperación de Atreyu, que tira de las riendas y grita a su amigo que no permite que la tristeza le atrape.

Escena que arrastra su propia leyenda:

EL BULO DE LA MUERTE REAL DE ÁRTAX


En la Era Pre-Internet, cuando era mucho más difícil desmentir los bulos y las creencias erróneas generalizadas, creció y se extendió la leyenda urbana de que el caballo que representaba a Ártax en la película murió realmente durante la grabación de la escena. Leyenda urbana que muchos sitios de Internet todavía alimentan. Amigos: es TOTALMENTE FALSA.

La escena se rodó con una plataforma hidráulica que bajaba lentamente para dar la sensación de que el caballo se hundía. Hasta ahí estamos todos de acuerdo. La leyenda cuenta que la plataforma falló, bajando de golpe y provocando el ahogamiento real del caballo. Algo que el desalmado Wolfgang Petersen y su no menos desalmado equipo de rodaje aprovecharon para lograr una escena más dramática y realista. Bien, pues también es FALSO.


Existe un libro, "Der Film Die Unendliche Geschichte", obra de R. Eysenn, autor del storyboard de la película y testigo presencial, editado en 1984, y citado como fuente de referencia por sitios web como Snopes.com, especializados en desmentir bulos y leyendas urbanas, que detalla lo que ocurrió en realidad:

La plataforma no falló, y el caballo inocente no murió. Lo que pasó fue que el adiestramiento específico para la escena, que duró dos semanas, se reveló insuficiente, y el animal entró en pánico, arrastrando al pobre Noah Hathaway al agua y golpeándole una pierna contra la plataforma. Hathaway perdió el conocimiento y tuvo que ser hospitalizado durante dos días. 

La escena no deja de ser traumática, y una de las muertes en pantalla que más nos marcaron, pero fue ficción, eso y nada más. En cualquier caso, la versión de Wolfang Petersen es más agradecida para el sufrido Ártax, que al final de la película revive -no así en el libro-, y podemos verle cabalgar por la llanura con Atreyu a lomos mientras Bastian vuela sobre el cuello de Fújur. 




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