4 de junio de 2016

Mascotas de Libro: Tigre

Hoy, en Mascotas de libro, hablaremos de un animal salido de la pluma de uno de mis escritores preferidos: Edgar Allan Poe. Sin duda alguna, la mascota celebérrima de este autor inmortal es el felino que da título a El gato negro, uno de sus relatos de terror más conocidos y favoritos del público. 

Pero nosotros hablaremos sobre un perro. Uno enorme, como su nombre indica:

TIGRE, DE LAS AVENTURAS DE ARTHUR GORDON PYM




Poe, rey del relato, escribió una única novela: Las aventuras de Arthur Gordon Pym, también titulado La narración de Arthur Gordon Pym o Relato de Arthur Gordon Pym, según traducciones. Narrada en primera persona y sin diálogos, como era propio del estilo de Poe, relata la odisea de un joven de Nantucket, puerto ballenero de Massachusetts, quien deseoso de hacerse a la mar y vivir aventuras pese a la oposición frontal de sus padres, se embarca como polizón en el Grampus, con la complicidad de su íntimo amigo Augustus Barnard, hijo del propietario. 

Augustus aloja a Arthur en la bodega, asegurándose de que no le falten alimentos, bebidas, candelas, mantas ni comodidad alguna. La idea es que aparezca en cubierta cuando el barco se halle en alta mar. Y, como sorpresa, se las arregla para introducir a un amigo de Arthur para que le haga compañía: su fiel can, Tigre

Tigre es un Terranova, una raza de perro gigante originaria de dicha isla, resultado del cruce de una raza autóctona con el mastín portugués introducido en el siglo XVII. Un Terranova macho como Tigre puede llegar a pesar 70 kilos y medir hasta 90 centímetros a la cruz. 

Como todos los de su raza, Tigre es leal, tranquilo y bien dispuesto a obedecer a su amo, a quien resultará de gran ayuda en la novela. Pues el viaje del Grampus, cuyo destino original era Gran Bretaña, se complica cuando varios marineros decidan amotinarse. Y Arthur, que se hallará recluido en la bodega, a oscuras, sin comida ni agua, y lo peor, sin noticias de su amigo Augustus ni de lo ocurre en el barco, se verá lanzado a una epopeya que incluye tempestades, canibalismo, naufragios, tribus desconocidas, aves monstruosas («¡Tekeli-li!») y alcanzar el por entonces desconocido Polo Sur, concluyendo su narración con uno de los finales más abruptos, desconcertantes y misteriosos de la literatura universal.



Pero Tigre no estará presente a lo largo de toda la odisea de su amo, víctima de lo que parece un fallo de continuidad o un notable despiste por parte de Poe. Veamos los cuatro momentos clave de esta gigante Mascota de Libro:

1- Tigre permitirá a su amo averiguar al fin lo que ocurre en cubierta mientras él se halla recluido en la bodega. Pym ver descubre un pedazo de papel con un mensaje de su amigo Augustus, atado al collar del perro, pero está incompleto. Dándoselo a oler a Tigre, el sagaz can localiza, en la oscuridad del recinto, el resto del documento.

2- El Terranova se convierte en un peligro para su amo cuando, estando con él en la bodega, sufra lo que parece un ataque de hidrofobia, tornándose por tanto peligrosamente irritable y violento, llegando a atacar a Pym, que se ve obligado a encerrarlo en una caja. Finalmente Tigre no estaba rabioso, sino sobreexcitado por la sed.

3- Ya superada su hidrofobia, ayudará a Pym a huir de la bodega, saltando sobre Jones, uno de los marineros amotinados, atenazándole la garganta con sus fauces y dejándolo fuera de combate.

4- Su desaparición: Tigre se esfuma de la narración, sin más. La última vez que lo vemos, se halla con su amo y los escasos supervivientes del Grampus, pero Poe parece olvidarse de él, pues no volveremos a verle ni a escuchar menciones a él en lo que resta de historia.

En el pasado, los Terranova se usaron para como animal de tiro, para transportar
cargas pesadas o para mover carretas. Hoy día aún se usan, de manera testimonial

JULIO VERNE LO ACLARA TODO


Las aventuras de Arthur Gordon Pym es una obra seminal y un hito en la literatura fantástica y de terror. En 1931, Howard Philip Lovecraft se inspiraría en ella para escribir En las montañas de la locura, ambientada en el mismo Polo Sur que conoció Pym, relacionando diversos elementos de la novela de Poe con sus Mitos de Cthulhu.

En 1987, un fervoroso admirador de Edgar Allan Poe (a cuya figura incluso dedicó un ensayo), el también inmortal Julio Verne, publicó una continuación al relato de Arthur Gordon Pym, titulado La esfinge de los hielos (Le sphinx des glaces).

Para muchos, la calidad de la novela de Julio Verne es muy inferior a la de Poe. En realidad, es una narrativa distinta, más centrada, como era propio de Verne, en los aspectos científicos y la exploración geográfica, en aquellas expediciones precursoras que le apasionaban y enumeraba profusamente.

En cualquier caso, lo que nos interesa aquí es que el francés cita varios errores de la novela original, y uno de ellos es la desaparición no explicada de Tigre. Llegados al Klock-Klock, uno de los escenarios por los que transcurrió la odisea de Pym, se encuentran los restos de un poblado, destruidos por un terremoto. Entre ellos,

«Un collar de cobre, medio comido por el óxido, sobre el cual podían aun leerse algunas letras grabadas.
Estas letras decían:
Tigre. —Arthur Pym.»

Así sabremos que:

«Sin embargo, no había duda de que el Tigre se hubiera salvado del naufragio como Arthur Pym, ni de que le hubiera seguido hasta la isla Tsalal, ni de que hubiera sobrevivido a la catástrofe de la colina de Klock–Klock, ni, en fin, de que hubiera encontrado la muerte en aquella otra catástrofe que había destruido una parte de la población de Tsalal.»



¡TERRANOVAS AL RESCATE!


Al igual que el San Bernardo, el Terranova es excepcional como salvavidas y rescatador. Como le encantan el agua y el barro, posee patas palmeadas, que le permiten nadar con facilidad, y un pelaje muy grueso, que le dan una resistencia excepcional al agua y al frío, se ha especializado en el rescate acuático.

Es sorprendente la decisión con la que este perro se lanza al agua, sin miedo y sin dudas, para auxiliar a personas que corren el peligro de ahogarse. Hoy día, guardacostas y socorristas de todo el mundo cuentan con perros Terranova, adiestrados para saltar desde tierra, embarcaciones y hasta helicópteros, provistos de arneses a lo que el socorrido puede agarrarse para ser remolcado. En España apenas se utilizan canes con este fin, pese a lo cual existe un certificado oficial, el Título de Perro Auxiliar de Costa, que reconoce que el animal está facultado para labores de rescate marítimo.



Compártelo:

2 comentarios:

  1. ¡Buenas!
    Me gustan estas entradas de animaletes .u. ♥

    Conforme leía se me iba haciendo que conocía la historia, pero no recordaba a Tigre... creo que lo que pasa es que lo estoy mezclando con otra historia de Poe y Lovecraft (ese "¡Tekeli-li!" me ha abierto los ojos XD). ¡En fin! Parece una historia interesante y tampoco sabía el nombre de esta raza de perros, así que hoy he aprendido por partida doble.

    También he confirmado que a los grandes se les permiten cosas que harían que se crucificase a otros escritores (léase esos enormes fallos de continuación de Poe...).

    ¡Saludillos y buen finde!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola! Así es, existe otra historia de Lovecraft, "En las montañas de la locura", en la que recupera la ambientación de la novela de Poe, y detalles como el sonido "Tekeli-li!" que Lovecraft atribuye a los Shoggoth.

      Por otra parte, coincido en lo que refieres a los errores de continuidad, que existen hasta en El Quijote. ¡Saludos!

      Eliminar

Y tú, ¿Qué opinas?

SUSCRIBIRSE POR CORREO

Recibe las actualizaciones en tu e-mail

Archivo

Seguir en las redes