26 de abril de 2016

Martín Zarza tomo II - Miguel García

Después del incidente que cierra el Tomo I, Martín se repone. La vida social sevillana le brinda al fin algunas oportunidades. Pero la suerte sigue siéndole escurridiza a nuestro héroe. Vuelven las decepciones: Liza Minelli y sus amistades acaban resultando aburridas y problemáticas. 

Lo que me pasó en su día con el trabajo me pasa ahora con el sexo: quería trabajar y acabé pluriempleado; quería follar y me encontré con Rocío.

Sin embargo las penalidades no duran para siempre, ni siquiera en la vida de Martín. El leitmotiv del tomo II se presenta por escrito y es claro: todo es para bien. Martín, escéptico y pesimista, lo vivirá como una pregunta. Mientras tanto, Hawkwind, Triana, The Stranglers, Rameau… La música no cesa.



Hace un año que hablábamos sobre el primer tomo de "Martín Zarza", que suponía la presentación conjunta de su autor, Miguel García, y de su editorial, El último Dodo. Desde entonces, el interés del público por las desventuras del protagonista no ha dejado de crecer, y ahora tenemos la oportunidad de acompañarlo nuevamente, en un volumen de 577 páginas y edición muy cuidada, disponible también en formato electrónico.

Recapitulando, habíamos dejado a Martín Zarza -quien, recordemos, se había mudado de Madrid a Sevilla en busca de un cambio de vida, tras recibir en herencia una casa de un tío suyo con el que apenas tenía contacto- ahogado económicamente, trabajando como reponedor en un supermercado y haciendo extras como camarero en eventos; conociendo a Marta -la chica que se parecía a Liza Minelli-, compartiendo su vivienda con Julia y cerrando el primer tomo con un suceso traumático que suponía un brutal despertar a la realidad y una total pérdida de inocencia y de confianza en las personas por parte del protagonista.

Bien, no se puede afirmar que la situación de Martín Zarza mejore en este segundo tomo. Digamos que, ya instalado en el fracaso sistemático, desarrolla una resiliencia que le permite afrontar mejor los golpes que le siguen cayendo, como un boxeador que aguantase el tipo ante el rival gracias a su capacidad de encaje.


Así que veremos a un Martín más encallecido, más cínico y resignado, más cansado, con menos que perder, lo que le permitirá ser también menos taimado y no callarse un exabrupto o una verdad hiriente, sea ante su jefe o ante algún interlocutor interesado. Porque ahora Zarza, menos cándido, más resabiado, comienza a ver venir a la gente. 

Miguel García mantiene el tono narrativo, con elementos del neorrealismo y del costumbrismo, retratando los diferentes tipos de la sociedad en la que se mueve el protagonista: los jóvenes aculturizados, cortoplacistas y adocenados en la telebasura y el consumismo, como Marta -la pareja circunstancial de Zarza- y sus amigos; los empresarios explotadores ("esclavistas modernos") o los buscavidas que acercan a Martín a los ambientes lumpen de la ciudad.

Pero aparece al fin otro tipo de gente, pues Martín Zarza se reencuentra con una vida cultural que había perdido, y Sevilla muestra ahora otra cara: la del ambiente universitario, la de jóvenes con inquietudes culturales, creativos y con iniciativas artísticas. Vuelven las tertulias sobre cine y se retoma el contacto con la vocación perdida. 

En ello tendrá un papel fundamental un nuevo personaje: Marisa, que tras una brevísima aparición en el primer tomo, reaparece y se cruza en el camino de Martín Zarza de manera determinante. De mano de Marisa retornan la pasión por el cine y el oficio de escribir, y el protagonista romperá con la reclusión monacal que mantenía hasta el momento. 

La música de Triana, omnipresente en la novela

Pese a todo, el camino no va a ser sencillo: Miguel García lleva su humor negro a un nivel aún más alto, y Martín Zarza tendrá que pasar por dos relaciones tóxicas sucesivas antes de estabilizar un poco su situación sentimental, en la que pesan ya demasiado la soledad y la abstinencia sexual. La frase de la sinopsis (Lo que me pasó en su día con el trabajo me pasa ahora con el sexo: quería trabajar y acabé pluriempleado; quería follar y me encontré con Rocío) resume a la perfección una narración tremendista, con momentos realmente cáusticos. 

Reducir el humor de "Martín Zarza tomo II" a la escatología no sería justo, pues todo el texto está impregnado de un neorrealismo berlanguiano, ácido y sincero, que despierta una sonrisa amarga, la de reconocer situaciones propias o cercanas, la de conmiserarse con el protagonista y saber lo que siente, el consabido "es gracioso porque es cierto". 

A todo ello colabora el estilo narrativo de Miguel García y el tono que ha elegido, que mantiene el iniciado por el tomo I, pero que ahora resulta aún más expresivo, tanto cuando ofrece las sentencias más líricas como cuando emplea el registro más sencillo, coloquial y directo. Esta alternancia, al igual que los dos puntos de vista narrativos (el narrador externo en tercera persona en unos capítulos, la narración en primera persona en otros, extraída del diario personal del protagonista) confieren a la novela un ritmo de lectura cadencioso y agradable, cómodo y muy agradecido. 

Plaza del Salvador, un popular y concurrido lugar de encuentro [fuente]

Conviene destacar también que este tomo II el escenario cobra una nueva dimensión, y Sevilla se ve más viva que nunca, con más presencia y entidad que en el tomo anterior. La gentes, los locales, las calles y plazas de la ciudad, de la que se citan lugares concretos y reconocibles, se convierten en un personaje más, con el que Miguel García hace justicia a la ciudad y muestra una imagen de la misma (incluida la intensa escena cultural que alberga) que la redime de la estampa reducionista y estereotipada que se tiene de ella en ocasiones. 

De igual modo, la música -ya constantemente presente en el primer tomo- y ahora también el cine, jugarán un papel clave en la novela, tanto por las mucha significaciones que tienen para Martín, como por suponer un vehículo para romper su reclusión y reverdercer su vocación (voluntariamente) olvidada, como por llevarle a indagar en la figura de su tío, que se convierte en un nuevo elemento de interés de la historia, y con quien el protagonista descubrirá paralelismos muy significativos. 

Miguel García lleva con "Martín Zarza tomo II", en resumen, un paso más allá su novela generacional, y consolida a Martín Zarza como encarnación de toda una generación de jóvenes españoles con sus ilusiones truncadas por la precariedad permanente, el mercado laboral inane y la crisis de valores de un país comatoso y enfermo de sí mismo. 

Personalmente, creo que Miguel García logra no solo encontrar belleza en el patetismo, en lo mísero, sino también transmitirla y contagiar de ella al lector. Este "Martín Zarza tomo II" es imprescindible para quien ha leído el primero, y crea ya el prurito de leer el tercer tomo con el que se cerrarán las desventuras del que tal vez un día sea el epónimo de miles de Martines Zarzas que intentan sobrevivir mientras llueven piedras y seguir soñando con el futuro que les han robado.



DÓNDE CONSEGUIRLO: 

"Martín Zarza tomo II" puede adquirirse en Amazon, en formato digital, por 4,50€, o en papel contactando con la editorial, por 18€. 

ENLACES DE INTERÉS:

Adquirir "Martín Zarza tomo I" en Amazon

El último Dodo: página web, Facebook, Twitter, Youtube e Instagram

"Todos somos Martín Zarza" en La Opinión de Málaga. 


Entrevista a El último Dodo en Aula Magna

Banda sonora para la lectura del libro, en Youtube




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