28 de agosto de 2017

Delbaeth Rising: Camino de odio - Víctor Blanco y Gonzalo Zalaya

Una vieja fe resurge y no admite competencia. Verdaderas fortunas y un poder como nunca antes ha conocido el Reino se están amasando bajo la bandera de Aron, dios de los khalusitas. Su líder, Gumbald el Rubio, ha conseguido ascender de simple mercenario a hombre de confianza del rey.

Pero otro ascenso se está llevando a cabo desde los pozos de lucha. Elfo, loco, gladiador, héroe: Delbaeth el Cortador, última esperanza del consejero real para salvar el trono. Acompañado del mediano Ratón, Delbaeth desatará una tormenta de acero y sangre sobre las hordas de sacerdotes racistas que están persiguiendo a las criaturas no humanas.

Conoce a un héroe diferente y sumérgete en una Fantasía cruda y adulta. Aquí encontrarás hechizos, paisajes increíbles, conspiraciones, pero sobre todo combates. Muchos, muchos combates. Contempla, lector ávido de aventuras, el ascenso del Cortador.

Bienvenido al CAMINO DE ODIO.


Delbaeth rising: Camino de odio es la primera novela publicada por la editorial Ronin Literario, especializada en la literatura de géneros, y que conocimos a través de Muñecas para matar, una de sus Series literarias. Sus coautores, Víctor Blanco y Gonzalo Zalaya, lograron los fondos necesarios para editarla a través de la plataforma de micromecenazgo Verkami, con una activa e intensa campaña de promoción, con vídeos y numerosas entrevistas, y de la que se hicieron eco referentes de la literatura popular como Jaume VicentAna Nieto MorilloToni Grimal The OCCULT Herald. Ahora presentan la segunda edición, ante la demanda del público para hacerse con un ejemplar. 

El apartado gráfico es obra de una prometedora artista rusa llamada Darya Kuznetsova.

Con Delbaeth Rising: Camino de odio" comienza una saga protagonizada por Delbaeth, un elfo con el rostro y el cuerpo completamente cubiertos de cicatrices, tras haber pasado ciento doce años -casi toda su vida- esclavizado, luchando en los pozos de gladiadores, donde se ganó el apodo de El Cortador. La obra se engloba en el Grimdark, la vertiente más oscura de la Fantasía Heroica, y Delbaeth tiene poco que ver con sus nobles, hermosos y sabios primos retratados por J.R.R. Tolkien, y mucho en común con los elfos oscuros de universos de Espada y Brujería como Warhammer o Sol Oscuro. No en vano, la idea para esta novela surgió durante una partida de rol.

Gonzalo Zalaya y Víctor Blanco [fuente: Editorial Hiboria]

A la hora de establecer referencias para las andanzas de Delbaeth, y dado que apenas he leído Grimdark, desde el primer momento tuve reminiscencias variadas, de clásicos de la Espada y Brujería como el ciclo de Elric de Melniboné de Michael Moorcork o de sagas más actuales como Las aventuras de Gótrek y Félix, pero por encima de todas citaría las historias de Fafhrd y el Ratonero Gris, de Fritz Leiber. El tono gamberro y desenfadado de la narración, la inmadurez del elfo, sus accidentadas desventuras y la extraña pareja que forma con su compañero recuerdan a los mejores espadachines de Lankhmar, incluso con la coincidencia de que el pequeño aliado de Delbaeth se apode Ratón, nombre inicial del Ratonero Gris.

En cualquier caso, Delbaeth rising: Camino de odio contiene todos los elementos que se esperan del sugénero, como la ambientación lúgubre, el humor negro empapado de cinismo o la violencia extrema. Para reforzar su carácter de literatura popular, de evasión, los autores han optado por una trama sencilla, de desarrollo lineal, que como es habitual en la Fantasía Heroica, se ajusta al esquema del bildungsroman.

Pues la historia se resume así: Delbaeth el Cortador es, como dijimos, un elfo gladiador, que ha sobrevivido a miles de combates a lo largo de ciento doce años de esclavitud, convirtiéndose en el Campeón absoluto de la arena de Velarburgo. Su propietario, harto de él, le tiende una trampa, enfrentándolo junto a su único amigo, Caernavon el ghaulo, contra cinco guerreros excepcionales. Caernavon muere y Delbaeth está a punto de fallecer, pero es salvado y liberado por un mago caído en desgracia llamado Laurentis de Volgue. El mago le encomienda encontrar un arma prodigiosa, de cuya posesión depende el futuro del reino. Delbaeth partirá en su busca acompañado de Ratón, un mediano circunspecto y algo cínico. 


El arte de Darya Kuznetsova

El reino de Galdron el Grande se encuentra en un equilibrio precario. Por una parte, por la influencia de los sacerdotes de Aron, una religión que permitió mantener el reino unido en el pasado, pero que ahora está dominada por un clero fanático y racista, consagrado a erradicar a los demás cultos y al exterminio de todas las criaturas feéricas no humanas, como elfos, enanos, trolls o medianos. Por la otra, por Gumbald el Rubio y su ejército de mercenarios, las Hojas Huérfanas, que se ganó la confianza del rey en el pasado, pero cuyo poder ha crecido hasta amenazar al de su señor. Gumbald codicia el mismo arma que Laurentis, pero Delbaeth se cruzará en su camino, y la confrontación es inevitable. 

Víctor Blanco y Gonzalo Zalaya no han desarrollado hasta el último detalle su universo literario, de marcados paralelismos con la última época del Imperio Romano (el cristianismo como única religión aceptada y elemento de cohesión del imperio, el poderío militar de Roma en manos de caudillos aliados bárbaros y sus milicias). Como veremos, han preferido primar la acción y la trama frente a la ambientación, si bien esta es la suficiente para que nos imaginemos un mundo poco acogedor, cruel, de ciudadelas sucias y puebluchos miserables, habitados por lugareños embrutecidos y fanatizados, amantes de las diversiones violentas y dominados por el clero de una religión intolerante.

Los personajes están construidos con líneas generales y pocos trazos de aspecto físico y personalidad, manteniendo el principio de sencillez. Entre ellos destaca, por supuesto, Delbaeth: un protagonista bravucón, engreído, presuntuoso y lleno de confianza en sí mismo. Toda una vida en cautiverio ha tenido dos consecuencias: una, le ha enloquecido. Y dos, le ha mantenido en una inmadurez permanente, pues debe descubrir el mundo desde cero, lo que le impide entender los usos y costumbres sociales y los convencionalismos como la ironía o el sarcasmo.


Como un personaje howardiano, Delbaeth no carece de valores o de código ético, pero posee los suyos propios y ni respeta ni comparte los de la sociedad que le rodea. Su sentido de la moral es simple y expeditivo: resolver todo por la fuerza. Lo cual propiciará muchas escenas de lucha y meterá en bastantes problemas al dúo protagonista. Sobre esto, los autores han usado al sensato y reservado Ratón como contrapunto de Delbaeth, creando la clásica relación de buddy movie.

Además de por su acción desenfrenada y por su cáustico sentido del humor, Delbaeth rising: Camino de odio llama la atención por el lenguaje utilizado. No solo es un registro coloquial, en el que se usan giros y modismos contemporáneos, sino que los personajes son, en su mayoría, bastante mal hablados, abundando los diálogos en palabrotas y expresiones malsonantes. Algo que no gustará a todos, pero que va en consonancia con la rudeza y la vulgaridad que se le supone a unos personajes antiheróicos, embrutecidos por las tabernas, las batallas constantes y la vida castrense.

Es necesario hablar de uno de los elementos centrales de la novela: su elevado nivel de violencia, llevado hasta el extremo por los autores. Miembros seccionados, huesos rotos, cabezas destrozadas, sangre, vísceras... Víctor Blanco y Gonzalo Zalaya muestran las consecuencias de un combate con armas blancas con todo su realismo, sin maquillar. No hay nada noble ni épico. Resulta imposible contar el número de muertes, pues existen momentos en los que Delbaeth se convierte en una máquina de matar ciega e irracional, acabando con contingentes enteros de enemigos.

Una de las recompensas del micromecenazgo
era esta camiseta, que luce Gonzalo Zalaya. 

En el apartado formal, la novela está pulida, y la narración es sólida, sencilla de leer, con un ritmo de lectura cómodo. Los autores han evitado los nombres impronunciables para personajes y localizaciones, y como ya vimos, han optado por una historia simple, sin el exceso de ramificaciones ni subargumentos propio de la Fantasía heroica actual. El esquema del bildungsroman es suficiente para contar la historia de Delbaeth, que continuará en próximas entregas, de las que se hace una sucinta presentación al final del presente volumen.

Cabe mencionar también la aparición de personajes reconocibles de otras obras de fantasía, con consecuencias funestas.  Posiblemente por el proceso de micromecenazgo, que ofrecía la posibilidad. Una metatextualidad que incrementa aún más la mirada irreverente y desmitificadora de la novela de Blanco y Zalaya.


Delbaeth rising: Camino de odio cumple con creces su objetivo de entretener, siendo una lectura adictiva que se completa sin complicaciones. Es una forma distinta de Fantasía, planteada con un humor golfo y algo iconoclasta, que rompe con el carácter seriote y trascendente de la Fantasía heroica actual más popular. Aúna el enfoque popular del pulp y toda la acción que ofrecen las historias de Aventuras y de Espada y Brujería, para ofrecer una lectura divertida y gamberra, que crea complicidad con el lector y le deja con ganas de más aventuras del elfo loco, pendenciero y narcado por cientos de cicatrices, llamado, aún a su pesar, a cambiar la historia del Reino.


DÓNDE CONSEGUIRLO: 


La segunda edición de Delbaeth rising: Camino de odio está disponible en papel, encuadernación rústica con solapas, en la propia tienda de Ronin Literario y en librerías online como Boutique de Zotique o Cyberdark, por 14,90€.

ENLACES DE INTERÉS: 


Ronin Literario: Página web, Facebook y Twitter

Víctor Blanco: Twitter, Goodreads, Google+ y canal de Youtube

Gonzalo Zalaya: Twitter y Goodreads

Darya Kuznetsova: Devianart y canal de Youtube


Delbaeth rising: Camino de Odio: Página web en Facebook y ficha en Goodreads. Reseñas en Escribe con ingenioFantasymundo, LoboHombre Riera y Lecturafilic.

Escúchalo en El Sótano:




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3 comentarios:

  1. Muchas gracias por el análisis, Tomás. Como co-autor me alegro mucho de que la novela te haya divertido. Gracias también por ofrecernos un nueva gancho publicitario: "Delbaeth Rising es una buddy movie" :D

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  2. Gracias Tomás, muy contento de que hayas disfrutado. Nos dedicas hermosas palabras y el loco de Delbaeth sale muy bien parado! :D

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  3. Muchas gracias a los dos. Siempre es un placer que los autores lean las reseñan y dejen su comentario, y en esta ocasión ha sido un 2x1. Espero que la novela siga por el buen camino que lleva, y pronto podamos leer la continuación. ¡Saludos!

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