25 de enero de 2016

La isla del doctor Moreau - H.G. Wells

Sinopsis: Publicada en 1896, entre «La máquina del tiempo» y «El hombre invisible», "La isla del doctor Moreau" es una de las novelas más inquietantes de la literatura moderna, inscribiéndose de lleno en la crítica y ominosa intuición que Herbert George Wells (1866-1946) desde muy pronto albergó respecto a los derroteros de la sociedad en la que le tocó vivir. La isla que da nombre al relato y los siniestros hechos de los que es escenario son, en efecto, una desasosegante parábola sobre el lado oscuro de la ciencia y también una sombría exploración de la esencia y los límites de la naturaleza humana.


También editada en España como "El creador de monstruos" (en su primera traducción), "La isla de las almas perdidas" o "El terrible experimento", La novela de H.G. Wells ("The island of doctor Moreau") recibió duras críticas en su época, que la tildaron de inapropiada, morbosa y contraria al buen gusto y la decencia. Pues trata, de un modo muy explícito, de un tema que era objeto de polémica entonces: la vivisección y su uso intensivo en la investigación científica. 

"La isla del doctor Moreau", una novela breve que se lee con rapidez por su estilo sencillo y directo, es una nueva revisión del mito de Prometeo (tan recurrente en la Ciencia-Ficción desde el nacimiento del género con "Frankenstein o el moderno Prometeo" de Mary Shelley), es decir, los peligros de que el ser humano imite a Dios, o la Naturaleza, creando vida, ya que será castigado cuando su creación se vuelva contra él. 

En este caso, el personaje prometeico será el doctor Moreau, un brillante fisiólogo que destaca dentro de la comunidad científica por sus excepcionales avances, hasta que cae en desgracia cuando un periodista se infiltra en su laboratorio y desvela sus crueles y brutales experimentos con animales, tras lo cual se refugia en una remota isla del Pacífico, donde continuar en secreto con sus investigaciones.


La historia es sencilla, y para relatarla H.G. Wells emplea el antiguo recurso del "manuscrito encontrado". Narrada en primera persona y en retrospectiva, está protagonizada por Edward Pendrick, un caballero de la buena sociedad victoriana, con formación en Ciencias Naturales (se cita que fue alumno de Thomas Henry Huxley). Pendrick deja escrito el testimonio de su odisea, de la cual afirma no conservar recuerdo alguno. El texto es hallado por su sobrino, quien lo saca a la luz. 

Edward Pendrick viaja a bordo del Lady Vain, un navío que naufraga en el Océano Pacífico, escapando tripulación y pasaje en botes salvavidas. Al borde de la muerte, es recogido por el Ipecacuanha, barco al mando de un capitán alcohólico que transporta animales a una isla desconocida. Allí conoce a Montgomery, un médico que reside en la isla y que accede a acogerle en ella, donde reside el doctor Moreau, el destinatario de los animales, con los que realiza experimentos. Pendrick descubrirá pronto que los extraños habitantes de la isla, hombres y mujeres de aspecto deforme y rasgos bestiales son, en realidad, el fruto de la experimentación del doctor, que mediante la vivisección y la cirugía transforma a los animales en homínidos con cierto raciocinio. Pero estos hombres-bestia viven en una continua regresión a su animalidad primigenia, y la presencia de Pendrick en la isla ha trastornado ya el delicado control que Montgomery y Moreu ejercen sobre los monstruos, que comienzan a dudar de la Ley que los rige y de la omnipotencia de su creador. 

Fotograma de la adaptación fílmica de 1977

Sin ser la mejor novela de H.G. Wells, refleja una constante en su obra: la preocupación por los posibles malos usos de la ciencia y el debate ético-filosófico necesario en torno a ella. A diferencia del optimismo y la pasión por los avances científicos y tecnológicos de Julio Verne, Wells siempre fue más suspicaz hacia la ciencia y la tecnología, resultando sus historias más oscuras y fantásticas que las del francés. Con "La isla del doctor Moreau" desarrolla la figura del "científico loco", cuya ausencia de ética y de escrúpulos le llevan a cometer, sin ningún tipo de remordimiento o dilema moral, cuanta atrocidad sea necesaria para lograr los mayores resultados en sus investigaciones. 

Al debate bioético sobre los horrores de la vivisección se suma otro: la naturaleza animal del ser humano, y la sociedad (y sus leyes) como frontera entre el hombre y el animal. Las creaciones del doctor Moreu (animales humanizados a través de dolorosas manipulaciones quirúrgicas, en una forma rudimentaria de ingeniería genética) son imperfectas, burdos remedos del ser humano que no pueden sustraerse a su animalidad primigenia y que viven en una parodia de sociedad, regidos por un código legal que se basa en el miedo al castigo, no el respeto a la Ley. 

Marlon Brando como Moreau en la manierista película de 1996. Como licencia,
incorporaron un hombrecillo que acompaña siempre al doctor, vistiendo como él.  

"La isla del doctor Moreau" es una historia sencilla, narrada con sobriedad, y su brevedad no permite a H.G. Wells desarrollar con amplitud sus postulados, de manera que su discurso queda apenas esbozado. Con todo, resulta una novela inquietante, pues a medida que la narración avanza aumenta también la tensión ambiental, y las criaturas de Moreau van perdiendo su fino barniz de humanidad y la estancia en la isla se convierte para Pendrick en un riesgo constante, en el que hombre y bestias se vigilan y temen mutuamente, y el relato se vuelve cada vez más febril.

La novela de Wells es fruto de su tiempo, y es posible que la intención original del autor quedase algo atemperada por los condicionantes de la sociedad victoriana y su pacatería. Pero es sin duda una lectura que merece la pena, tanto por su combinación de elementos de la Fantasía, el Terror y la Ciencia-Ficción, como por su calado en el imaginario colectivo posterior, tan amplio y ramificado (con adaptaciones, referencias, homenajes y hasta parodias en series de TV, cómics, música, películas, novelas...) que es imposible de reflejar en este texto. 

Las películas: 

Seis han sido, al menos, las adaptaciones al cine de esta obra, pero veremos las tres más importantes: 


1- "Island of lost souls": Estrenada en 1932, se tituló en España "La isla de las almas perdidas". Dirigida por Erle C. Kenton, contó con Charles Laughton como doctor Moreau, Richard Arlen como Edward Parker (rebautizo de Edward Pendrick) y el gran Bela Lugosi como el Recitador de la Ley. 


Es bastante fiel al original, pese a alguna licencia como incluir un personaje femenino: la prometida de Edward Parker, llamada Ruth Thomas e interpretada por Leila Hyams. [Ficha IMDB]


2- "The Island of Dr. Moreau": Estrenada en 1977, esta versión está dirigida por Don Taylor, con Burt Lancaster como doctor Paul Moreau, Michael York como Andrew Braddock (nombre que adopta aquí el protagonista) y Nigel Davenport como Montgomery.


Es la adaptación más popular, gracias a sus (frecuentes tiempo atrás) pases por televisión, y cuenta con unos buenos efectos de maquillaje para la época. Se toma varias licencias artísticas, como un personaje femenino o que Braddock se vea sometido a los experimentos del doctor, sufriendo una animalización. [Ficha IMDB].


El filme fue adaptado a su vez al cómic por la editorial Marvel Cómics, con portada de Gil Kane, guión de Doug Moench y dibujos de Larry Hama, en una novela gráfica de 1977.


3- "The Island of Dr. Moreau": La versión de 1996 estuvo dirigida por John Frankenheimer, con Marlon Brando como doctor Moreau, Val Kilmer como Montgomery, David Thewlis (Remus Lupin en la saga Harry Potter) como Edward Douglas (el nombre de Pendrick en esta ocasión) y Ron Perlman como el Recitador de la Ley. 


La película fue vapuleada por la crítica y resultó un fracaso de taquilla, achacándosele en particular los trabajos de Brando y Kilmer, y pasando por alto el correcto apartado técnico. Lo cierto es que la química entre los protagonistas es nula y a Marlon Brando se le ve totalmente perdido, desconectado del resto del reparto: le otorgaron el Razzie de ese año al peor actor, y se dice que durante el rodaje portaba un pequeño receptor de radio por el que le dictaban su diálogos. [Ficha IMDB]


Comentar también que Brian W. Aldiss publicó, en 1980, una obra derivada titulada simplemente "La otra isla del doctor Moreau", ambientada en un 1997 en plena Tercera Guerra Mundial, en la que un diplomático estadounidense, al regreso de unas negociaciones de paz en la Luna, sufre un ataque que derriba su nave sobre una isla en la que un científico llamado El Amo, que sufre malformaciones por los efectos de la talidomida, y que controla a una serie de criaturas similares a las de la novela original.

Escúchalo en El Sótano:




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8 comentarios:

  1. Yo lo quiero leer, pero creo que me voy a malviajar mucho :P

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    1. Tranquila, no tiene escenas demasiado explícitas. Para poder editarlo, Wells tuvo que rebajar bastante la crudeza del texto.

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  2. Vi no hace mucho la espléndida exposición "Julio Verne. Los límites de la imaginación" que hasta el próximo 21 de febrero se puede visitar en Fundación Telefónica, en Madrid. Allí hay muchas referencias a H. G. Wells, su "La guerra de los mundos" y naturalmente "La isla del Dr. Moreau". Se habla de la inmensa trascendencia que para el mundo de la creación, pero no sólo para ello, tuvieron estos dos grandes creadores.
    Verne le echaba en cara a Moreau el que a veces resolvía situaciones de manera poco contrastada científicamente. Ya se sabe, piques entre creadores.
    Tu reseña, Tomás, como casi siempre, es fantástica. Me encanta esa manera que tienes de presentar no sólo la obra literaria sino las versiones que ha tenido en los formatos de cine y cómic-
    Un fuerte abrazo

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    1. Muchas gracias, Juan Carlos. Me gustaría que esa exposición llegase a Galicia, no importa a qué ciudad, iría a verla seguro.

      Por mi parte, diría que Verne y Wells son conceptos antitéticos. El primero es riguroso, el segundo es fantasioso. Podría decirse que Verne representa a la Ciencia-Ficción dura y Wells a la blanda. Saludos!!

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  3. ¡Buenas!

    La verdad es que nunca me planteé leer esta novela, simplemente porque es una de esas que parece que te sabes de tanto oír hablar de ella o ver adaptaciones (aunque personalmente, parodias y homenajes aparte, solo he visto la de Frankenheimer y ya no recuerdo demasiado). No descarto leerla en el futuro, eso sí, porque el tema es interesante.

    ¡Saludillos! ♪

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    1. Merece la pena leerla, por lo breve que es, resulta una historia muy cautivadora, con una idea central muy poderosa. En cuanto a las películas, creo que ninguna se halla a la altura de la novela, pero la de Frankenheimer tal vez sea la menos inspirada. En cuanto a parodias, referencias y homenajes, es simplemente imposible reconocerlos todos, de la cantidad que hay. Saludos!!

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  4. Uno de mis "pecados de omisión" es no haberme comprado esta novela a muy bajo precio, cuya portada reproducía el afiche de la peli de Marlon Brando (filme que a mí me gustó); eso fue hace años, en todo caso, a fines del siglo pasado.
    Este otro autor al que debería revisar su más que interesante bibliografía, pues solo le he leído "La Guerra de los Mundos" y que la encuentro genial¡Qué vergüenza!
    Como dato "freak" te cuento que hay un "elseworld" de la Liga de la Justicia inspirado en esta obra y donde los seres creados por este científico se corresponden a nuestros queridos Superman, Batman, Wonder Woman y otros.

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    1. Sin duda te gustará, Elwin. Yo he leído varias, y te recomendaría también "La máquina del tiempo" y "El alimento de los dioses". En cuanto a la inspiración para la Liga de la Justicia, me temo que no he leído ese cómic, pero te agradezco la referencia, porque amplía la información sobre la obra.

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