22 de diciembre de 2015

Las mujeres en la Ciencia-Ficción

Hoy KindleGarten ha salido de viaje, pues he tenido el honor de ser invitado a colaborar en el blog sobre literatura femenina Maleducadas, con un artículo sobre algunas de las muchas mujeres que han cultivado la Ciencia-Ficción desde que Mary Shelley escribió la primera obra del género tal como lo entendemos hoy día: Frankenstein o el moderno Prometeo



Las mujeres en la Ciencia-Ficción resume los perfiles de algunas de las autoras más destacadas de la Ficción científica, e intenta desmentir la creencia generalizada de que las mujeres no han tenido un papel relevante en el género, y de que su presencia como autoras y como lecturas es residual y casi irrelevante. 

Además, Dúas Lúas, la administradora de Maleducadas, le ha añadido una guía bibliográfica en PDF con obras de cada autora y con perfiles de las escritoras más significativas en lenguas castellana y gallega, enriqueciendo mi texto en gran medida y dándole un valor añadido que supera al del propio artículo. 

Así pues, y agradeciendo a Dúas Lúas la invitación y la oportunidad a colaborar en su blog, que os recomiendo visitar, os dejo el enlace al artículo: 



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17 de diciembre de 2015

Todos sentados en el suelo - Connie Willis

¡Llegaron los extraterrestres! ¡Llegaron los extraterrestres! Pero en lugar de matarnos, conquistar el planeta y tener relaciones sexuales con las mujeres de la Tierra, han estado inmóviles por meses, mirando con desaprobación absoluta.

Se acerca la navidad y a la comisión asignada para establecer comunicación con ellos se le acaban las ideas. Decidieron llevar los aliens al partido de los Broncos, al Museo de Arte de Denver y a los centros comerciales ¡con la esperanza que reaccionarían a algo! Y lo hicieron, pero de una forma que nadie esperaba. Ahora Meg, la comisión y un director de coro sobreexigido se verán envueltos en un enredo intergaláctico que involucra villancicos, velas con esencia, niñas de séptimo grado, Alvin y las Ardillas, la tía Judith, Victoria’s Secret y el Mesías de Handel.

La varias veces ganadora de los premios Nébula y Hugo, Connie Willis, famosa por El libro del día del juicio Final, Por no mencionar el perro, Infiltrado y otras historias más, es una gran fan de las festividades y su falta de sentido. Y ahora nos deleita con esta graciosa obra.

Portada fanmade para esta traducción, firmada como Cowinsaint

Todos sentados en el suelo (All Seated On The Ground) se publicó originalmente en el número de diciembre de 2007 de la revista Asimov's Science Fiction, y posteriormente como libro en la editorial Subterranean Press. Otorgó a Connie Willis el Premio Hugo a la mejor novela corta en 2008, el décimo para la autora más laureada de la Ciencia-Ficción (once Hugos, siete Nebula y cuatro Locus, entre otros).

Hasta donde he podido averiguar, no se ha publicado en castellano, sino que el libro electrónico que circula por Internet se maquetó a partir de una traducción de Luis Getino, notable por cierto, del original que estuvo disponible en libre acceso durante bastante tiempo en la página de la Asimov's.

Todos sentados en el suelo es una obra menor de Connie Willis, si la comparamos con El libro del Día del Juicio Final, Apagón o Infiltrado, pero es, como vamos a ver, una historia divertidísima, surrealista, repleta de humor y crítica social y, por encima de todo, una idea ocurrente y muy original.

Para hacerse una idea, la mejor manera es considerar que Connie Willis es aquí a la Ciencia-Ficción lo que Terry Pratchett fue a la Fantasía, y parodia las historias sobre visitas alienígenas a la Tierra, como Independence Day, Ultimátum a la Tierra, E.T. o Encuentros en la tercera fase, todas ellas citadas en el texto. En este caso, los extraterrestres no aterrizan en Washington, como mandan los cánones, sino en la más tranquila y pequeña Denver. Y no intentan contactar con los líderes humanos, ni abducen a nadie, ni dan un ultimátum, ni destruyen monumentos ni sedes de gobierno. Sencillamente se quedan en pie, en silencio, durante meses, mirando a todo y a todos con evidente gesto de desagrado y desaprobación.


La protagonista, una periodista llamada Meg Yates, narra en primera persona el periplo por el que pasa la humanidad, representada por una nutrida comisión (que incluye, entre otros, a lingüistas, antropólogos, un psicólogo animal, un experto en olores y un fanático religioso) para lograr comunicarse con los Altairi (pues así son nombrados los extraterrestres, en la errónea creencia de que procedan de la estrella Altair) y comprender sus intenciones. La comisión fracasa una y otra vez en su propósito, por más que lleven a los Altairi a museos, conciertos, un partido de los Denver Broncos, edificios cívicos y finalmente un centro comercial.

Aquí entra en juego la idea central de la novela. Al igual que en Encuentros en la tercera fase o en la comedia Jumpin' Jack Flash (también citada), la música será la llave para la comunicación, pero en este caso serán nada menos que los villancicos, pues la acción transcurre durante la Navidad. Con el villancico While Shepherds Watched Their Flocks By Night, llegado el segundo verso «all seated on the ground» (Todos sentados en el suelo), los Altairi se sientan, todos al unísono.

A partir de ese momento, Meg y el Sr. Ledbetter, un sufrido director de coros saturado de trabajo por las fechas navideñas, se lanzan a una carrera para intentar descifrar qué elemento que contengan los villancicos provoca esta primera e inesperada reacción de los Altairi.





Esto permitirá a Connie Willis introducir montones de referencias culturales contemporáneas (o no tanto, pero sí recientes), dada la cantidad de artistas que grabaron y graban canciones navideñas: Johnny Cash, Britney Spears, Barenaked Ladies, Mariah Carey, Bing Crosby, Julie Andrews, John Lennon, las Andrew Sisters... resulta divertido cómo Meg y el Sr. Ledbetter se dan cuenta, como nos damos cuenta nosotros cuando escuchamos con atención las aparentemente candorosas letras de los villancicos, de que la mayoría tienen expresiones violentas y referencias a sucesos crueles y truculentos, lo que les hace saltar la alarma ante la posible actuación de los Altairi al escucharlas. 

La novela en su conjunto destila una ironía muy fina y una crítica no demasiado velada a los convencionalismos sociales y a las festividades, con sus tradiciones ilógicas y sus sinsentidos. Connie Willis aporta su experiencia personal, como integrante y acompañante de coros durante años. De hecho, el coro de niñas que dirige el Sr. Ledbetter es un hilarante generador de caos, con todas las niñas más preocupadas de emparejar a su director y a la periodista, y de otras cuestiones frívolas propias de su edad, que de su actuación o de los extraterrestres. Pero no están solas en el desternillante desorden que refleja Todos sentados en el suelo, en el que no quedan a salvo de la crítica ni los fanáticos religiosos (como el histriónico Reverendo Thresher), ni el mundillo académico, ni las administraciones públicas, ni los políticos, ni la etiqueta social, ni las costumbres que perpetuamos sin cuestionarnos su utilidad, ni la tía Judith, la aprensiva y encorsetada tía de Meg a la que tanto le recuerdan los Altairi.

Todos sentados en el suelo es una novela breve, para leer en un par de horas, y un lectura amena, rápida y muy divertida. trufada de referencias culturales sencillas de reconocer para el gran público (con la salvedad, tal vez, de villancicos anglosajones desconocidos para los hispanohablantes). Connie Willis da a Meg una ironía y una agilidad mental que la convierten en una protagonista y narradora perfecta para la historia, con su visión suspicaz ante la surrealista sucesión de acontecimientos que presencia y en los que participa.




Es, en resumen, una novela amable, con toques costumbristas, ligera pero cargada de intencionalidad, perfecta para esta Navidad, con la que Connie Willis demuestra su talento narrativo y su inacabable sentido del humor, que garantiza risas y diversión, desmitificando y tomándose a broma las historias de invasiones extraterrestres y parodiando las temidas dificultades de comunicación entre especies que tanto juego han dado a la Ciencia-Ficción.

Escúchalo en El Sótano:




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16 de diciembre de 2015

Blackwood: piel y huesos - Jaume Vicent

Bernard Clarke es un escritor en horas bajas, lleva un tiempo retirado en el pequeño pueblo de Blackwood. Atrapado en una espiral descendente, está atravesando una crisis creativa, por lo que hacer una excursión con un experto senderista y su hijo le parece la mejor de las ideas… hasta que una espectacular nevada les sorprende y desaparecen.

Blackwood, que siempre ha sido un pueblo tranquilo en apariencia, se ve alterado por la llegada de Loraine, la exmujer del escritor, al que busca fervientemente. Además, el sheriff Cavanaugh tendrá que lidiar con otro visitante indeseado, un yonki al que se busca en todo el estado por cargos de robo y asesinato: Steward Allan Granjer, que ha llegado hasta el tranquilo pueblo buscando escapar de la policía que le está dando caza.

Todo converge cuando Bernard Clarke regresa en un estado lamentable y con evidentes signos de congelación. Pero no ha vuelto solo: algo siniestro y antiguo pretende aflorar. Algo que acecha en los viejos bosques y que llevaba años dormido. Algo que necesita saciar su hambre.




Blackwood: Piel y huesos, publicada por Pulpture Ediciones, es una novela de género fantástico, terror sobrenatural y misterio, en la que Jaume Vicent trata la figura mitológica del Wendigo, y lo hace homenajeando al autor que la recuperó para la era moderna: Algernon Blackwood, quien publicó en 1909 el relato El Wendigo. Posteriormente, el Wendigo sería incluido en los Mitos de Cthulhu por August Derleth en su relato Ithaqua, pasando a engrosar la lista de horrorosos seres lovecraftianos. 

Así, Blackwood será tanto el título de la novela como la ficticia localidad en la que transcurren los acontecimientos de la misma. Porque Blackwood: piel y huesos es una novela de terror ambiental, en la que la atmósfera de una pequeña localidad aislada en los gigantescos bosques del norte de los Estados Unidos es tan protagonista como los (escasos) personajes que conforman el reparto.

Antes de continuar, recordemos que el Wendigo es una figura mitológica propia de las leyendas de los indios algonquinos, cuyos territorios se extendían por lo que hoy es Nueva Inglaterra y la Bahía de Hudson, en Canadá. Es un ser malévolo y de gran poder, descrito unas veces como una criatura humanoide de rasgos bestiales, y otras como un ser incorpóreo o como el viento que ulula en las copas de los árboles. Siempre famélico (se le suele representar escuálido y con la osamenta marcada), simboliza el tabú del canibalismo, y se asocia con los impulsos primitivos que llevan a las personas aisladas en el bosque a la locura y, en la desesperación, a recurrir a esta práctica en los inviernos especialmente crudos y rigurosos. El mito del Wendigo tiene una gran presencia en la cultura de masas, apareciendo en novelas como Cementerio de animales de Stephen King, películas como Ravenous o Escalofrío, o videojuegos como el reciente Until Dawn.

Jaume Vicent [fuente: Facebook de Pulpture]

Lo primero que cabe destacar es que Blackwood: piel y huesos no es tanto una novela pulp como una historia de terror fantástico y sobrenatural en la línea de autores de cabecera como Stephen King -se incluyen referencias a Cujo  («aquel San Bernardo loco de la película») y a la prisión de Shawshank-, Peter Straub o Dean R. Koontz, combinado con la explicitud de Clive Barker, rayana en el gore por momentos.

La historia en sí es sencilla, y como dijimos articulada con pocos personajes y escenarios. Cinco personajes principales, unos cuantos secundarios y un escenario pequeño es todo lo que Jaume Vicent necesita para servir una historia de terror efectiva, narrada con ritmo y con pulso y, lo más importante, logrando fácilmente la suspensión de incredulidad. Las localizaciones y los personajes nos resultan tan familiares y tan vívidos que la impostación es perfecta, pues los conocemos de tantas novelas y películas de ambientación similar que tenemos en nuestro haber. Los personajes están cuidados y elaborados con solidez, tanto Steward Alan Granjer, «Gran Filósofo y Eminente Yonki», como Vincent Cavanough, el clásico sheriff de pueblo, como los tres Sabios, entrañables en su costumbrismo. Igual ocurre con el escenario, los extensos bosques de coníferas y las montañas entre el norte de los Estados Unidos y el sur del Canadá, con sus lagos, sus minas y explotaciones madereras abandonadas, sus lugareños con chalecos de caza, gorra y camisa de leñador, y sus pequeñas localidades sin secretos que tan fácilmente se quedan aisladas por las nevadas. Un lugar perfecto para el horror, para la angustia de verse lejos de la civilización y para que el Wendigo, el que corre sobre las ramas, disponga de víctimas con las que saciar su hambre.

Algernon Blackwood

Blackwood: piel y huesos es una novela coral, en la que los diversos caracteres se reparten el protagonismo. El peso va gravitando entre ellos, pues lo primero a considerar es que Bernard Clarke no será el héroe, sino el villano, una vez el espíritu del Wendigo se apropie de su cuerpo. Aquí cabe mencionar lo apropiado del subtítulo (piel y huesos), tanto por la truculenta descripción del desafortunado Bernard, un cuerpo ennegrecido por la congelación, tumefacto y deforme, de aspecto bestial, con el que Jaume Vicent logra provocar un horror muy gráfico, muy sugerente, como por la sensación de hambre inaplacable que transmite el Wendigo-Bernard, un ser cruel, calculador y maquiavélico que conduce a la locura, como aquello que encarna: el viento que corre incesante entre los árboles con un ulular fantasmal.  

Dijimos que el argumento es sencillo, y no es especialmente original, pero creo no es esa la intención de Jaume Vicent. Lo importante es la atmósfera lograda, y escribir una novela sólida, sin fisuras, donde cada elemento (personajes, escenario, trama) encaja para que el resultado sea contundente. En particular, el autor profundiza en la trayectoria vital de Steward Alan Granjer, dándole entidad y convirtiéndolo, tal vez, en el personaje más atractivo de la novela. 

En lo literario, el lenguaje es sencillo pero cuidado. Los diálogos resultan naturales, fluidos, y de nuevo cada actor tiene su propia voz. Las descripciones, siendo breves, son suficientemente claras, y resulta sencillo realizarse composiciones de lugar, lo que incluye las abundantes escenas de acción. La parte formal es correcta, con una distribución del texto y una puntuación que permiten la lectura cómoda. Solo se podrían achacar muy escasas faltas de ortografía aquí y allá. Comentar que el ritmo de lectura es elevado, y la novela, dividida en 18 capítulos numerados con guarismos romanos, puede terminarse en unas horas. 

Blackwood: piel y huesos me ha gustado, y mucho. Me ha gustado por su temática (la leyenda del Wendigo es fascinante) y por transcurrir por caminos y paisajes conocidos, que aunque trillados invitan a volver una y otra vez. Por recordarme tanto a la obra de autores dilectos como Stephen King o Peter Straub. Por sus reminiscencias lovecraftianas. Porque está escrita con oficio y sin trampas ni piruetas narrativas. Porque es divertida. Porque me la imagino como una película de Serie B. Porque me gusta pasar miedo, y tiene escenas inquietantes (y estomacantes) como cadáveres a medio devorar o Bernard comiéndose un perro o una mano. Es, en resumen un acierto para Pulpture y un buen trabajo de Jaume Vicent. 


Blackwood puede adquirirse en la web de Pulpture o en Lektu

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15 de diciembre de 2015

Un faro en la oscuridad - Fernando M. Cimadevila

Existe un lugar perdido en lo más profundo de la noche, una ciudad secreta sin casas ni edificios, solo tejados, azoteas, desvanes y chimeneas, buhardillas, campanarios, torreones… La Ciudad de los Tejados no tiene calles, sólo puentes y pasarelas, tuberías y escaleras que sortean el nebuloso mundo que existe bajo su superficie. Un secreto, tan antiguo como el propio mundo, se oculta tras este laberinto insondable, pero para descubrirlo, el profesor Basilius Hoffman y su sobrino Peter deberán enfrentarse a la más profunda oscuridad, aquella que habita en nuestro interior. 

Regresan las aventuras del profesor Basilius Hoffman: historiador y arqueólogo de mundos ocultos, caballero a tiempo parcial y truhán a jornada completa. En esta ocasión su búsqueda del legendario Diario del Cartógrafo le llevará a descubrir nuevos y misteriosos lugares, sorprendentes inventos alquímicos, inquietantes criaturas, y también a desenterrar oscuros secretos que nunca deberían ver la luz.


Un faro en la oscuridad es el segundo volumen de la serie El mundo secreto de Basilius Hoffman, obra de Fernando M. Cimadevila, que Sushi Books traduce al castellano de su edición en galego, publicada por Urco Editora en 2012 y que en estos momentos va por el tercer libro, A batalla por Ávalon

La edición de Sushi Books no incluye las ilustraciones interiores de Iván Valladares que acompañaban al original, pero lo compensa con una preciosa cubierta a color, obra de Miguel Robledo, que mantiene además unidad estética con la del primer volumen, El ladrón de sueños.

Un faro en la oscuridad continúa la historia iniciada en El ladrón de sueños en el punto donde terminó la anterior, desarrollando más en profundidad personajes y escenarios, con lo que el universo literario de Cimadevila va ganando en solidez y en cohesión interna, confirmando lo que ya dijimos en la reseña de la primera entrega: El mundo secreto de Basilius Hoffman no es una saga de fantasía juvenil más.

En esta ocasión, Peter Hillman y su tío, el Profesor Basilius Hoffman, viajarán a la Ciudad de los Tejados a bordo del Argestes, para presenciar cómo el Faro de Giuseppe se apaga, lo que permite a la niebla (que mantenía a raya) expandirse sin freno, dominando la Ciudad de los Tejados y amenazando con pasar a nuestro mundo, pues el Somnium, el elemento alquímico que hacía funcionar el faro (y que permite volar al Argestes) está perdiendo su integridad, y con ello sus poderes.

Fernando M. Cimadevila, foto de José María Picón

Las circunstancias llevarán a Peter Hillman a caer en la niebla, llegando a la Ciudad de los Despertados, una enorme ciudad ubicada en el subsuelo, bajo la niebla, dónde descubrirá que una gigantesca Máquina mantiene esclavizados a las personas que, privadas de su voluntad, trabajan sin descanso para que la Máquina les permita vivir en sus sueños más agradables y deseados, en una permanente ilusión que los aparta de su vida real.

Sin desvelar más datos de la trama, cabe señalar que Un faro en la oscuridad ahonda en el pasado de personajes como Nikolai el Cartógrafo y Rivka, llevándonos al Stalingrado de 1942, bajo los bombardeos alemanes, o del propio Basilius Hoffman, con una revelación, al final de la novela, que ayuda a comprender la vida solitaria del excéntrico profesor. De igual manera, Cimadevila desarrolla la dualidad Gabriel-Duncan, con un papel central para el personaje, y desvela datos importantes sobre el nacimiento de la Ciudad de los Tejados y otros elementos singulares de la saga. Se incorporarán muchos personajes nuevos, pero no faltarán tampoco personajes ya conocidos como los miembros de la Hermandad de Ávalon, Jonás y la señorita Juliet, los señores Spinelli o Jim-Jim, ahora flamante Rey de los Gatos, tan independiente y resuelto como siempre.

Con 240 páginas, divididas en catorce capítulos intitulados (y encabezados, esta vez, por frases sobre la luz y la oscuridad), Un faro en la oscuridad está narrada con un estilo muy ágil, con descripciones breves y una adjetivación sencilla, como lo es también el léxico, resultado una lectura adecuada para el público joven, pero que incorpora un doble nivel de lectura destinado al público adulto. La estructura narrativa es algo más compleja que la de El ladrón de sueños, usando más prolepsis y analepsis, y continuando el relato enmarcado del Principe Iskiel, comenzado en el primer libro, y que Peter Hillman, su autor, titula La canción de la lluvia.

Edición original en galego, de Urco Editora

Cimadevila emplea además un recurso de metaliteratura (hacer coincidir un extracto del Diario del Cartógrafo con un párrafo de la novela) por el cual la historia que estamos leyendo podría ser el propio Diario, del mismo modo que La historia interminable era escrita continuamente por el Viejo de la Montaña Errante.

Porque una vez más se trasluce la obra de Michael Ende como gran influencia de Fernando M. Cimadevila, acompañada de Julio Verne, las grandes novelas juveniles de aventuras y mucho ingrediente SteamPunk, perceptible en vestimentas de los personajes, decorados y elementos como el ya celebérrimo Argestes o, en este caso, el aspecto maquinista y deshumanizado de los Traidores. 

Como ya dijimos en la reseña anterior, las aventuras de Peter y Basilius son una historia de Fantasía total, y la afirmación se refuerza en esta segunda parte, en la que sabremos más sobre el origen del Somnium, sobre antiguas y sabias razas ya desaparecidas, sobre el Bastón de Mando, sobre el Cartógrafo y su leyenda... se sumarán nuevos misterios como la Orden de Poseidón, y en la que los protagonistas (y los secundarios que los acompañan) harán grandes sacrificios y tomarán decisiones difíciles para vencer a la Máquina. De nuevo, se agradece el carácter incruento y no belicista de la saga, en la que la resolución pasará por construir, y no por destruir, en donde el enemigo tiene un razón para actuar como lo hace y en la que del conflicto puede surgir una nueva situación de armonía y esperanza, aunque la resolución implique la pérdida de elementos fantásticos caros para el lector.

El Bastón de Mando,
por Jara Zambrano

En este sentido, la conclusión de cada volumen de El mundo secreto de Basilius Hoffman deja siempre una sensación agridulce, de cierto desasosiego, pues a cada entrega se cierra una puerta a la Fantasía (en esta ocasión, literalmente), algo que entiendo que forma parte del desarrollo de la saga; creo detectar intencionalidad, pero siempre apena que el mundo de Peter y su tío Basilius se aísle cada vez un poco más de la magia y de lo fantástico como precio por vencer los peligros que lo acechan.

En cualquier caso, forma parte del mensaje vitalista que el autor quiere transmitir con su obra, y que se refleja en el texto: «[...] lo único que podemos hacer es aprender del pasado, vivir el presente de la mejor manera posible y soñar con el futuro».

Es notable, por una parte, la capacidad de Cimadevila para crear imágenes, para presentar escenarios fantásticos con descripciones sencillas; y por otra, la cantidad de referencias que establece el universo de Basilius Hoffman, que ya citamos en la reseña de El ladrón de sueños: la mitología clásica, el ciclo artúrico, las leyendas celtas, el folclore y los cuentos tradicionales europeos...

A mayores, y volviendo al doble nivel de lectura, son llamativos tanto la crítica a la sociedad consumista y al materialismo (de nuevo trasluce la presencia de Michael Ende y su Momo) como la aplicación del mito de la caverna de Platón al argumento, y el juego narrativo entre escenas reales y escenas oníricas.




De modo que, concluyendo, Un faro en la oscuridad no solo mantiene el nivel de El ladrón de sueños, sino que incluso eleva el listón, mostrando la progresión literaria de su autor, enriqueciendo el universo de Fantasía en el que transcurre la saga, y dejándonos a la espera de su siguiente entrega, La batalla por Ávalon.

Un faro en la oscuridad puede adquirirse en la web de Sushi Books.

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14 de diciembre de 2015

Alén do remuíño - Roberto A. Rodrigues

Xoel posúe unha imaxinación portentosa. Pode ver dragóns alí onde os demais só ven lagartas, sereas nadando nos charcos, un rabaño pastando na lúa, gnomos choutando no arco da vella... mais este don marabilloso tan só semella traerlle desgrazas. Un novo traslado no traballo do seu pai obrígao a cambiar de escola, e hoxe precisamente é o primeiro día. A experiencia resulta traumática e algúns compañeiros recíbeno con formas pouco amábeis. Malia que Xoel trata de evitar problemas, axiña hase ver inmiscido en asuntos disciplinarios. Entristecido, asume que o seu maxín voador é unha negra maldición. Porén, no momento de cumprir o castigo, desencadearanse uns misteriosos acontecementos que lle farán comprender que nesta vida nada é o que parece, e que hai no mundo cousas invisíbeis que, moitas veces, son máis importantes que aquelas que se ven.




Alén do remuíño é o novo título da colección Xuvenil de Urco Editora, o quinto xa desta serie de obras de Fantasía pensadas para os máis novos. Con capas de José Ángel Ares e un deseño que mantén a liña gráfica característica da colección, Alén do remuíño é a primeira novela xuvenil de Roberto A. Rodrigues, autor vigués que xa publicara relatos na revista Contos Estraños, editorial na que viu a luz tamén a súa triloxía de fantasía heroica, Os abismos da noite eterna

Consta de 178 páxinas, divididas en vintedous capítulos intitulados. A curta estensión dos mesmos permite dosar a lectura, tanto por poder deixala e retomala sen cansar a un lector novo, como por distribuir os acontecementos da historia de xeito equilibrado, todo o cal a fai ben axeitada para uso escolar. 

Como é propio da literatura xuvenil, en particular a de xénero fantástico, Alén do remuíño é un bildungsroman que narra a viaxe, tanto física como persoal, do protagonista, un neno chamado Xoel, quen atesoura unha imaxinación abraiante, e que experimentará un proceso de crecemento e aprendizaxe namentres a Fantasía que tantos problemas lle trae na súa vida cotiá convértese na súa mellor ferramenta para superar os perigos que atopa na súa aventura. 

fonte: Facebook da Libraría Cartabón

As referencias literarias de Roberto A. Rodrigues neste Alén do remuíño semellan claras: Alicia no país das marabillas, Peter Pan, e por riba de todas A historia interminable de Michael Ende, coa que comparte a preocupación pola desaparición da Fantasía, devorada polo materialismo, a tecnocracía e a alienación da sociedade moderna. Do mesmo xeito que Bastian Baltasar Bux, Xoel chega ao seu mundo de fantasía, alén do remuíño, a través dun misterioso libro, malia que éste estea en branco, agardando a ser escrito. Os seus compañeiros de viaxe, os cativos chegados de diversas partes da Terra, como Connor, Ortiz e Kun Mei, axiña traen reminiscencias dos nenos perdidos da inmortal obra de J.M. Barrie, se ben non padecen a mentalidade caótica e irresponsable daqueles. 

A novela de Rodrigues é unha historia das que poderiamos chamar de Fantasía total, non somentes pola súa temática e ambientación fantásticas, senon pola reivindicación da Fantasía como xeito de vida e como ben inalienable, aínda máis dos cativos. Na mesma liña da devandita obra de Ende (ou da saga Luna de Leyenda do seu paisanos e émulos Wolfang e Heike Holbein), en Alén do remuíño é a propia fantasía de Xoel a que crea o mundo, o escenario onde transcorren as súas aventuras. E é a ausencia de fantasía dos demáis a que ameaza a existencia dese mundo, apresentada aquí de xeito ben expresivo e gráfico polos baleiros, xigantescas chicharras negras que forman unha marea famenta que devora todo o que atopa ao seu paso e que só Xoel pode deter, chegando até o Faro de Almafí, destino da súa viaxe do heroe que, como é preceptivo, pasa por unha serie de probas e gardiáns e implica obter un obxecto que sirva de chave ou arma na súa procura.





Este desenvolvemento narrativo, cuxo prantexamento lembra ao das clásicas novelas de aventuras por entregas, permite que case non haxa tempos mortos e o ritmo narrativo sexa alto, pois a estensión de 178 páxinas obriga ao autor a condensar a acción e a reducir descripcións, diálogos e pasaxes explicativas, resultando unha lectura doada para o público xuvenil, cun léxico e unha estructura gramatical sinxelos. Porén, Roberto A. Rodrigues aproveita ben o espazo para crear un mundo no que o clima, as estacións e os fenómenos naturais conforman a paisaxe e a xeografía pola que viaxan Xoel e o resto de personaxes, que inclúe una boa cantidade de seres fantásticos e lugares senlleiros como o Faro de Almafí, situado na fin do mundo, como o da celebérrima novela de Jules Verne. 

Compre salientar, como sempre que falamos de literatura infantoxuvenil, da presenza de valores na novela, como a amizade, o respeto á diversidade e, por riba de todo, a fidelidade a un mesmo. Do mesmo xeito, visibiliza cuestións delicadas da vida cotiá dos cativos, como as dificultades de integración no eido educativo e o acoso escolar. Sen esquecer o devandito manifesto en prol da Fantasía, ou do dereito das crianzas a seren iso mesmo, crianzas. 

De resultas, Alén do remuíño combina unha historia atractiva e ateigada de Fantasía e Aventuras cunha narración doada de ler e escrita con axeito ao seu público, que amosa tamén tanto o bo facer de Roberto A. Rodrigues como o coidado co que Urco Editora está a confeccionar a súa colección xuvenil, ampliando a oferta de literatura en galego para este segmento de público e ofrecendo alternativas para a lectura escolar. 



Alén do remuíño pódese mercar na tenda online de Urco

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9 de diciembre de 2015

Contos Estraños, alma mater da fantasía galega contemporánea

Ben coñecida é, nestes tempos e para quen queira vela, a grave situación na que se atopa a lingua galega. Evidente é tamén a realidade da nosa industria cultural, que por veces semella no limiar da morte, máis por mor de axentes externos que por causas naturais. Pero ben sabemos tamén da resiliencia natural do pobo galego, do rudo encono co que tentamos acadar algo tan aparentemente complexo como sermos un país normal, e da nosa teima de nos negar a ir morrendo. Madialeva, sabemos que non morre o que pode xacer eternamente, e que en estraños eóns mesmo a morte pode morrer. 

Porque da particular sensibilidade que, de natureza ancestral e tradicional, temos os galegos cara a fantasía xa falamos hai tempo, e non é cousa de repetirse decote. Porén, compre reflectir a materialización desa sensibilidade que está a producirse na escena literaria contemporánea, da man dun proxecto editorial que, dende hai catro anos, vehicula a voz dunha nova xeración de autores e autoras, que perpetúan e anovan esta benquerencia nosa polo máxico, o oculto e o sobrenatural.




Contos Estraños nace no ano 2011, xuntando á súa fronte a Tomás González Ahola, director de Urco Editora -editorial que comeza traducindo ao galego clásicos do fantástico, o terror e a ficción científica, ao que engade pouco despois unha liña de títulos propios- e Fernando M. Cimadevila, libreiro e escritor, que ese mesmo ano viña de publicar na devandita Urco "O ladrón de soños", primeiro volume da saga xuvenil O mundo secreto de Basilius Hoffman.

Os dous editores artellan Contos Estraños cunha filosofía marcadamente pulp, que xa dende o seu mesmo nome (tradución directa da histórica Weird Tales) homenaxea ás cabeceiras clásicas da literatura popular, e que coallará nunha revista de relatos e novelas por entregas, de publicación trimestral, maquetada a doble columna, sen publicidade e apoiada polo tradicional sistema de suscripción. Suscriptores que ven recoñecida a súa achega co seu nome impreso na contracapa de cada número. Os dous editores fan a apresentación de cada volume no limiar dos mesmos.

Co Volume 0 comezou todo

Catro anos despois, son xa cincuenta e tres os escritores e escritoras os que teñen publicadas as súas creacións na revista, ademáis de ilustradores e portadistas. Catro anos nos que xa podemos falar de varios feitos salientables:

A Primeira Era: Contos Estraños publica sete volumes, do número 0 ao 6, adicado cada un deles a unha temática monográfica. Co número 0 acúñase un novo subxénero literario: o Agroterror, terror ambientado no eido rural galego, reflectindo as súas idiosincrasias cun certo ton neorrealista e aproveitando as súas condicións ambientais, tan propicias para o xénero fantástico. O Agroterror axiña conecta co noso sentir. Nós non teriamos que nos desculpar por falar un gallego cerrado, cerrado, por comer orella de porco e filloas de sangue ou por contar contos nos velorios. 

Na primeira era homenaxease a H.P. Lovecraft, a J.R.R. Tolkien e a Ray Bradbury. O número 5, "Verbas de Atenea", adícase en exclusiva ás autoras e convértese nun dos volumes máis populares, cunha portada de inspiración modernista, de Jara Zambrano.

A Segunda Era: Pulp, SteamPunk
 e horrores lovecraftianos 

A Segunda Era abandona a periodicidade trimestral e edítase un único volume de catrocentas páxinas con vintetrés relatos. Desaparecen as novelas por entregas e as traduccións e incorpóranse novas sinaturas.

A fusión e o futuro: A Terceira Era xorde marcada por un acontecemento notábel: A fusión, en xullo do 2015, de Urco Editora e Contos Estraños, que pasa a ser un selo da primeira e a beneficiarse da súa estructura editorial e de distribución, como se puido ver na última edición do Culturgal. Nesta Terceira Era a revista volve ser trimestral, e nestes intres ven de apresentar o seu número 8, combinando os nomes coñecidos da serie con outros novos. Súmase tamén ao corpo editorial David Cortizo Conde, editor de Urco.


As novelas: Paralelamente á edición da revista, Contos Estraños publica unha serie de novelas independentes, obra dos autores xa presentados na cabeceira periódica:

A esmendrellante e surrealista Magumba, de Fabián Plaza Miranda.

A saga As Crónicas de Bran, de Xosé Duncan, que se converte na primeira triloxía de fantasía heroica publicada en galego.

Na Primeira Era rendeuse homenaxe a Lovecraft, Tolkien e Bradbury, por esa orde

A triloxía de fantasía heroica Os abismo das noite eterna, de Roberto A. Rodrigues. 

A distopía humorística Galiza Mutante, Poder Nuclear!, de Tomás González Ahola, en colaboración con Urco Editora.

A ucronía SteamPunk As aventuras de Margaret White, de Manuel Moledo.

E xa na nova etapa como selo de Urco, a escolma de relatos Plug and Play, primeira antoloxía de Ciencia-Ficción erótica en galego, con nomes senlleiros da nosa literatura como Mariña Pérez Rei, Ramón Caride ou Manuel Lourenzo.


Os autores: É difícil dar conta polo miúdo de todos os escritores e escritoras que teñen pasado por Contos Estraños. Vemos algúns dos máis activos, sabendo que nos deixamos a máis dun e dunha:



María Alonso Alonso: O relato As DrMartens da última anarquista, o relato Aokigahara incluido en Plug and Play e a novela Despois do cataclismo (Urco - Alcaián).

César Ariza Piñeiro: Os relatos O guerreiro de pinturaContrato asinadoA luz, Cocido endemoniado e Agárdote no camiño, e a novela Contos de soños e sombras (Urco - Alcaián).

Andrea Barreira Freije: Os relatos Fíos dourados, Próxima estación e Non creo nas fadas, e a novela Non hai luz sen escuridade (Urco Xuvenil).

Santiago Bergantinhos: Os relatos O home e a súa lágrima e O fedor, a novela por entregas Betsy Brown e a novela Carmiña Burana (Urco).

David Botana: Os relatos O Tarzán de MellaRatoO monstro que miraVoz cosida e a novela por entregas Lía

Jorge Emilio Bóveda: Os relatos Sentenzas de volta, A familia do tempo, Vampiros no eirado, Xeonautas, os libros A xanela escura e A xanela insólita (Urco - Alcaián) e a novela O Sol do pasado (Urco Xuvenil).

Guillerme Cohen: Os relatos O garfeiro e Alberte (lenda urbana).

Ernesto Dieguez: Os relatos O gato de Narxa e Por non falar da vaca e a novela por entregas Dark.

O celebrado "Verbas de Atenea", adicado ás autoras

Xosé Duncan: Os relatos O ollo do corvoAs bágoas de NeixónOs últimos de Landeiras, Branco Nadal, O pequeno Carlo e O derradeiro encargo do vendedor de denociñas, a triloxía As Crónicas de Bran (Contos Estraños) e a novela de terror Hostal Norte (Urco - Alcaián).

Manuel Ángel Gayoso: Os relatos A morte brancaO sátiroO amigo de OrienteA pedra do ArangañoBatalla de menciñeiros e A canción no temporal, e a novela por entregas A cabalgata dos centauros

Bea Guerra: Os relatos A cidade pura, O xogo e Sangue novo.

Tomás González Ahola: Os relatos A illa no Mar-Chan O berce vermello, a novela por entregas Roi Bernal, reloxeiro de reloxes xigantes, e as novelas Galiza Mutante, Poder Nuclear! (Urco - Contos Estraños), Alaia e a Deusa (Urco Xuvenil) e Derradeiro bis en catro corenta (Redelibros).

Maruxa Martínez: Os relatos A estúpida existencia de Victoria Expósito, Benqueridos Reis Magos e Antía Dourado.

Manuel Moledo, que durante a Primeira Era asinou co seudónimo O Kuruñés: os relatos Solsticio de veránO fin da inocenciaBonecos de latónQuinta columnaVerdadeira menciñaO baile coa negra nai e a novela As aventuras de Margaret White (Contos Estraños).

Coa Terceira Era (volume 7) a publicación
regresou á periodicidade trimestral

Fabián Plaza: O relato Na vida, a novela por entregas Primeiros e a novela Magumba (Contos Estraños).

Roberto A. Rodrigues: Os relatos As penas de Leopoldo Quintás, Espediente Sentulo, A mastélida, Arquipélago, Espanto nas leiras, O curmán mingallas, a triloxía Os abismos da noite eterna (Contos Estraños) e a novela Alén do remuiño (Urco Xuvenil).

Vanesa Santiago: Os relatos A sombra da luz e A revelación de Li Kun Woo e a novela de fantasía Ninguén Lembra (Urco - Alcaián).


Os ilustradores: Contos Estraños concédelle un importante papel ao apartado gráfico, e os portadistas dispoñen de un espazo no volume para explicar o seu proceso creativo e as técnicas artísticas empregadas: 

José María Picón: volume 0 Amañeceres estraños, volume 3 Nadal Impío, Segunda Era, volume 7 Encontros na terceira era e volume 8 Choque dos mundos.  Tamén asina o relato O Contrato no número 6. 
Guillermo de la Peña: volume 1 Anoiteceres estraños. 
José Serrano: volume 2 Xornada fantástica
Fernando Bravo: volume 3 Vieiros do mañá
Jara Zambrano: volume 5 Verbas de Atenea.
Salvador Aneiros: volume 6 Lendas de Gallaecia

O volume 8 é o último editado e ven de publicarse

Varios son os aspectos que compre salientar de Contos Estraños como iniciativa editorial. A primeira, servir de punto de encontro e de plataforma de expresión a un amplo grupo de autores e autoras do xénero fantástico; co cal estase a amosar a un tempo que a literatura en lingua galega nin está desaparecida, nin ten limitacións de estilos e xéneros como quere facer ver certo sector da crítica, e que existen inquedanzas e movementos alén das dúas xigantes omnímodas que partillan entre sí o reducido mercado editorial galego. 

Meritorio resulta tamén o vencello establecido entre a tradición fantástica secular de noso, a que levamos na nosa cultura e no noso folclore, e a literatura fantástica moderna, a nosa outra grande referencia á hora de escribir e ler o xénero fantástico en todas as súas variantes: Fantasía, Terror e Ficción Científica.

Daquela, podemos falar xa dunha Xeración Estraña? Existe un Círculo de Ahola-Cimadevila, como houbo un Círculo de Lovecraft e un Circulo de Campbell? Polo de agora a andaina ten comezado para autores e lectores estraños, baixo horrores ominosos e inenarrables. E impíos tamén. 

Ph'nglui mglw'nafh Cthulhu R'lyeh wgah'nagl fhtagn!

Ligazóns de interese:


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3 de diciembre de 2015

Niork - Stefan Wul

Un día, en la tribu de Thoz, el Viejo decide matar al niño negro. Simplemente porque éste le molesta, porque es diferente de los demás.

Entonces el niño negro huye. En su camino sobre una Tierra asolada por un cataclismo, el niño negro hace alianza con un oso y combate contra monstruosos pulpos mutantes. Gracias a ellos adquiere una inteligencia fabulosa y poderes multiplicados. Cuando vuelve a su tribu, el niño negro se ha hecho semejante a un dios.

Y guía a su tribu hacia Niork, la ciudad de los dioses, la antigua ciudad de Nueva York, en la que sólo subsisten ruinas y extraños mecanismos.



Niork (Niourk en el original) se publicó en 1957 en Francia, y en 1981 en España, editado por Altea Junior en un volumen con ilustraciones de Víctor de la Fuente y portada de Enki Bilal. No ha sido reeditado desde entonces.

Stefan Wul era el seudónimo literario del francés Pierre Pairault, dentista de profesión y escritor de vocación. Niork pertenece a una serie de once novelas escritas entre 1956 y 1959, publicadas en la colección Anticipation de la editorial Fleuve Noir.

Wul/Pairault fue popular en Francia, pero es un desconocido para el gran público español, y apenas existe obra suya traducida al castellano. Apasionado de la Ciencia-Ficción, que descubrió casi por accidente, le tocó vivir una época en la que el género era considerado en su país un subproducto sin calidad literaria, un entretenimiento intrascendente destinado para consumo juvenil. Pero, como vamos a ver, esto no le impidió escribir tanto Space Opera como Ciencia-Ficción dura, o el bildungsroman postapocalíptico como el que vamos a ver aquí.

Porque Niork es el bildungsroman tan propio de la literatura juvenil como de la Fantasía, el viaje iniciático de su protagonista, el niño negro, pero la transformación vital, el crecimiento personal del héroe es formidable y a medida que se desarrolla la historia alcanza una cota impensable al comienzo de la novela, resultando sorprendente la riqueza del mundo que el autor plantea en un texto tan breve.

El escenario de Niork es un mundo postapocalíptico, situado 500 años en el futuro, un planeta Tierra devastado por una antigua guerra nuclear (tema recurrente en la Ciencia-Ficción de la época), en el que los océanos se han evaporado y los humanos supervivientes han vuelto a un modo de vida primitivo, agrupados en pequeñas tribus de cazadores. La narración se fija en una tribu que habita el valle limitado por las cordilleras de Cuba, Hait y Jamaic. Es decir, lo que hoy día es el mar Caribe. En dicha tribu, un patriarcado regido por El viejo, ha nacido un niño negro (l'enfant noir en el original), un paria al que El Viejo ha decidido matar por considerarlo un estorbo inútil y un mal augurio (el resto de humanos son de raza blanca).

Pero el niño negro sigue al Viejo a las ruinas de Santiag, donde encuentra un antiguo arma, una pistola de energía, que le hace sentir poderoso, tras lo cual domestica a un enorme oso que le servirá de compañero, montura y escolta. 


Un encuentro con un extraño al que toma por un dios (la religión es animista, y se atribuye la divinidad a todo lo que no se comprende, como antiguos anuncios publicitarios) le pone en ruta hacia Niork (deformación de New York), trayecto de muchas lunas de duración en el que se enfrentará a enormes pulpos mutantes, algo que le expondrá a altas dosis de radioactividad, al igual que al resto de su tribu. 

Niork resulta un escenario fascinante, y en ella el niño negro sufrirá una transformación integral, un proceso de sublimación mental de tal envergadura que se convertirá en un nuevo ser, algo que no se puede describir sin desvelar detalles fundamentales de la trama, pero que lleva la novela al terreno de la Space Opera aderezada por detalles de Ciencia-Ficción dura que sorprenden en una obra juvenil. Digamos que la radioactividad tiene un papel crucial en el proceso, y que Stefan Wul va revelando también el verdadero destino que corrió la Humanidad, transformada en una nueva especie. 

Ilustración de Víctor de la Fuente para
la edición española de Altea Junior

Niork es una lectura amena, que captura rápidamente la atención, y que se disfruta tanto por el escenario y la historia como por el estilo narrativo del autor: sencillo, claro, sin exceso de descripciones ni adjetivaciones, el propio de un producto juvenil en el que hay que ceñirse a la brevedad. El mundo postapocalíptico es muy sugerente, y la descripción de los páramos que antaño fueron el Caribe y de la ciudad de Niork son muy visuales, al igual que escenas como la llegada del niño negro a la ciudad, momento en el que vislumbra la Estatua de la Libertad. 

Decir que el desarrollo de la novela es impredecible, y el final resulta totalmente inesperado. Una historia con suficientes elementos atractivos y con mucho más contenido del que podría esperarse de una obra catalogada como Juvenil, pero que satisfará a amantes de la Ciencia-Ficción de cualquier edad. El autor consigue que el viaje de crecimiento personal del niño negro (en el cual obtendrá, entre otras cosas, un nombre) resuma tanto el desarrollo filogenético de la Humanidad como las transformaciones morales del hombre que postuló Nietzsche: camello, león y niño, para finalmente ser el superhombre.


Una vez leída Niork queda, eso sí, la espinita de que haya tan poca obra de Stefan Wul en castellano. 

El volumen tiene el valor añadido de la portada de Enki Bilal y de las 19 ilustraciones de Víctor de la Fuente, que pueden disfrutarse aquí. Es una lástima que se haya perdido la costumbre de ilustrar profusamente los libros, y más si el trabajo corría a cargo de uno de los mejores historietistas que han existido. 


El cómic: 

En 2012, la francesa Ankama Éditions publicó una adaptación a la bande dessinée, con guión y dibujo de Olivier Vatine. Se editó originalmente en tres volúmenes de 48 páginas (titulados L'enfant noir, Le Ville y Alpha) y más tarde en un volumen integral. En el momento de escribir esta reseña, está previsto que llegue a España este diciembre de 2015 de mano de Yermo ediciones.  


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