8 de octubre de 2015

Sangre bajo la Luna - Lem Ryan

Nueva York, años 80. El detective privado Daniel Roerich es contratado por un magnate para que encuentra a su hija desaparecida. Al mismo tiempo, la ciudad está conmocionada por una ola de asesinatos tan sanguinarios como inexplicables. Las investigaciones de Roerich le llevarán a cruzarse con bandas juveniles, una misteriosa secta y lo que parece una manada de hambrientos lobos sueltos por la ciudad que nunca duerme.


Publicada en octubre de 1984Sangre bajo la Luna es obra de Lem Ryan, seudónimo de Francisco Javier Miguel Gómez (Barcelona, 1965). Escritor que desarrolló toda su carrera dentro de la literatura popular o de quiosco, escribiendo numerosos bolsilibros o novelas de a duro para la todopoderosa Editorial Bruguera y para su filial Ediciones Ceres (ECSA). En un ejemplo de precocidad, debutó con tan solo quince años, y vivió el ocaso del bolsilibro español firmando treinta novelas entre 1982 y 1986. Tras aquella Era Dorada abandonó la escritura durante años, pero la retomó con fuerzas renovadas y hoy edita de manera autopublicada o en editoriales pulp como Dlorean Ediciones


Sangre bajo la Luna fue editada en la longeva colección Selección Terror de Bruguera, que se publicaba semanalmente y en la que ocupó el número 587. Escrita cuando su autor contaba con apenas diecinueve años, es una de sus novelas más conseguidas, según los expertos en literatura popular. 

Lem Ryan [fuente: Athnecdotario incoherente]

Bienvenidos al pulp hispano, al auténtico género popular español. En algunas entradas ya había hablado del papel crucial que tuvo en mi educación lectora (en la de toda una generación, en realidad) la Editorial Bruguera, el leviatán omnímodo que dominó el mercado editorial español hasta mediados los años 80, cuando quebró (por la devaluación de la peseta frente al dólar y la escalada repentina del precio del papel). Si otrora hablamos de sus ediciones de clásicos de la literatura, hoy veremos un ejemplo de sus bolsilibros: pequeñas novelas de bolsillo de poca extensión, impresas en papel barato, que se vendían a precios muy bajos (de ahí su apelativo novelas de a duro. Para los amigos de fuera de España, un duro era una moneda de cinco pesetas, una cantidad de dinero irrisoria) y después se intercambiaban con amigos, se prestaban, se vendían al lote a traperías y rastrillos, se cambiaban en el quiosco por otros títulos o simplemente se dejaban en el asiento del autobús. Con géneros para todos los gustos (la romántica encabezada, como no, por Corín Tellado), las novelas venían firmadas habitualmente por nombres de resonancia extranjera (Silver Kane, Curtis Garland, Clark Karrados, Ada Coretti...) que en realidad escondían a Francisco González Ledesma, Juan Gallardo Muñoz, Luis García Lecha o Isabel Irigaray Echevarri. No era raro que un mismo autor usase varios sobrenombres. 

Lem Ryan vivió los últimos tiempos del bolsilibro, lo que no le impidió escribir Terror, Ciencia-Ficción (colecciones Héroes del Espacio, Conquista del Espacio, Basureros del Espacio), Thrillers de intriga (colección Punto Rojo), Western (colecciones Kansas, Bisonte, California) y hasta historias de deportes (colección Doble Juego).

Ilustración de Julio M. Freixa inspirada en la obra [fuente]

Sangre bajo la Luna es, como todo bolsilibro, una novela breve para leer en un par de horas. Setenta y seis páginas divididas en dos partes (¡Sangre! y La Luna) y siete capítulos, para una historia narrada en tercera persona por un narrador omnisciente que sin embargo deja en el aire algunos detalles menores, usando muy a menudo la locución adverbial «tal vez».

Lem Ryan ofrece una mezcla de géneros literarios: terror, fantástico y misterio por una parte, y novela negra y de intriga por otra, en un tono y estilo narrativos en la tradición del pulp y el hard-boiled más clásicos. Su protagonista, el detective privado Daniel Roerich, duro, cínico, descreído, irresistible para las mujeres, taciturno y aficionado al whisky escocés es todo un homenaje al gran Philip Marlowe de Raymond Chandler (que se cita en la novela) y a otros detectives afines como Sam Spade, de Dashiell Hammett. Si bien emplea todos los clichés del género noir americano, Ryan no usa la narración en primera persona habitual de aquella como ya dijimos.  

Roerich (del que no contaremos con una descripción física) es contratado por el millonario Mr. Ashton para encontrar a su hija Nathalie, pero este caso es una palanca argumental que nos lleva al centro de la trama: los asesinatos brutales que se suceden en la ciudad de Nueva York, especialmente en torno a un oscuro callejón del West Side, y en cuyo esclarecimiento se verá implicado Daniel Roerich sin quererlo, ante la inoperancia del cuerpo de Policía, al que por cierto el héroe perteneció en el pasado.

Varias novelas de Lem Ryan en otras tantas colecciones, incluyendo
las seminales La espada de Katham y Cazadores de vampiros

Lo cierto es que la trama está llevada con mucho oficio, sorprendente para una historia escrita a los diecinueve años, y resuelta con profesionalidad. Tanta como muestra el apartado formal, con una narración clara y un texto bien construido. El tono es sin duda efectista, por momentos casi de opereta, pero no olvidemos la intención popular de la novela, por lo que cada cliché, cada estereotipo, cada frase ampulosa y cada pleonasmo  tienen por objetivo epatar al lector. Es un estilo expresivo, hasta lírico en las descripciones, y logra la complicidad. Imposible no disfrutar de párrafos como este:

«Las sombras se tiñeron de rojo por unos instantes. Y todos los que se enteraron de que eso ocurría, los que, sobresaltados, llegaron a ponerse en pie, pues sus mentes estaban libres de las pesadas cadenas de la droga, sellaron su destino. Una muerte espantosa, rápida y escalofriante como sólo puede serlo esa clase de muerte que sorprende en los lugares olvidados y oscuros a los estúpidos ignorantes que se acercan demasiado a las cosas muertas, se ensañó aquella noche de luna llena con aquellos jóvenes.»

El texto sorprende por su crudeza, por su brutalidad hard-boiled, por sus descripciones explícitas de heridas y amputaciones (que incluyen cabezas arrancadas), por su erotismo (Roerich mantiene una relación abierta con su exuberante secretaria que en su época sería más que escandalosa y reprobable) y por tratar cuestiones como las drogas o las bandas juveniles, que pese a su óptica algo estereotipada no dejan de ser atrevidas.

La portada se recicló del nº 49 de la misma colección
[fuente (del dato y de la imagen) Novelas de a duro]

Como novela de terror destacaría el tratamiento del mito del hombre-lobo, su manejo del suspense y sus referencias literarias a los Mitos de Cthulhu y a su creador H.P. Lovecraft, y al clásico El sabueso de los Baskerville de Sir Arthur Conan Doyle, que se suman a otras como la ya mentada a Philip Marlowe, al actor Humphrey Bogart y a películas como Sunset Boulevard de Billy Wilder.

Las novelas de a duro se publicaban sin intención de perdurar, pero resulta llamativo que hayan llegado hasta nosotros, convirtiéndose en objeto de culto y coleccionismo. Sangre bajo la Luna es un ejemplo de que a aquellos currantes de la tecla les sobraba talento para servir historias entretenidas que cautivasen el interés del lector durante un par de horas de diversión sana, pero también de que atesoraban capacidades literarias para hacerlo (a contrarreloj) con una narración sólida y sin una coma fuera de sitio.


El legado: Historias de Sangre bajo la Luna

Sangre bajo la Luna es el bolsilibro más reivindicado y recordado de Lem Ryan y, para darle continuidad al universo literario, un grupo de escritores publican en la actualidad, bajo su sello Arachne y con el beneplácito del autor, una serie de novelas de bolsillo basadas en los personajes y escenarios creados por Ryan.

Tras un Verkami lanzado en 2015 y que no alcanzó su objetivo, con el que esperaban conmemorar el 30º aniversario de la publicación del original con el volumen Lem Ryan Presenta: Historias de Sangre bajo la Luna, que contaría con la participación del propio Ryan, finalmente han publicado tres novelas (por ahora) en Arachne, independientes entre sí pero todas protagonizadas por Daniel Roerich y por el detective cajún Chris Dubois.

Por el momento, los títulos publicados son:

Vendetta sangrienta, de José Antonio Herrera

Natividad de sangre, de Jorge del Río

No salgas de noche, de Julio Freixa

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4 comentarios:

  1. Genial artículo y muchas gracias por citar mi blog, Reinos de mi Imaginación.

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    1. Nada, muchas gracias a ti, José Antonio, por pasarte por el blog y por tu comentario. Saludos!

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  2. Estupenda reseña, hace poco el autor la puso gratis en Lektu y así la descubrí. Le estoy haciendo una menos completa que la tuya, pero es que merece ser leido.

    Un saludo.

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    Respuestas
    1. Acabo de leerla y me ha gustado, creo que es concisa. Yo he divagado un poquito más hablando de las novelas de a duro en general. Entre todos vamos reivindicando el reconocimiento que se merece ese apartado de nuestra literatura actual.

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