22 de junio de 2015

El Retroceso - Javier Beltrán

Resumen: La posibilidad de viajar en el tiempo y cambiar el pasado es una de las fantasías más recurrentes de la humanidad. El protagonista de esta historia es capaz de hacerlo, lo que le permitirá evitar graves acontecimientos y vivir experiencias fascinantes, pero también cometer errores y hacer daño a otras personas, por lo que tendrá que afrontar fuertes sentimientos de culpa y aprender a usar su don con prudencia y responsabilidad.  


Título: El retroceso

Autor: Javier Beltrán Martínez. Escritor y bloguero español, ingeniero de profesión, afincado en Múnich.

Año de publicación: 2014

Género literario: Es una novela de Ciencia-Ficción blanda, que cuenta una historia dramática combinando una trama de cierta intriga con la especulación sobre las implicaciones derivadas del viaje temporal. 

"El retroceso" es una novela corta, en la que destacan, por una parte, la capacidad de condensación de Javier Beltrán, para narrar en tan poco espacio una historia tan llena de significaciones; y por otra, el ejercicio de especulación sobre el viaje en el tiempo y su influencia en los acontecimientos vitales del viajero y del resto de personas. 

El autor, presentando su novela en el Instituto Cervantes de Múnich.

"El retroceso" está narrada en primera persona por su protagonista, y dividida en un prólogo, catorce capítulos intitulados sin numerar y un epílogo. En tan solo sesenta y nueve páginas, el protagonista/narrador, que presenta la novela en el prólogo como la crónica de una historia real vivida por él, tendrá tiempo suficiente para relatar todo su periplo vital desde que descubre su don hasta que comprende todo lo que el mismo supone y las consecuencias de su empleo. 

El viajero del tiempo, que nunca dirá su nombre, relata su historia a través de un texto de gran pureza formal, con un estilo literario sencillo pero muy cuidado y limpio de imperfecciones. Como veremos, en ella caben el drama y las emociones, como la duda, los remordimientos, la culpa, el arrepentimiento, el amor o el perdón. Como relato de Ciencia-Ficción, no se centra en cuestiones científico-técnicas, de modo que Javier Beltrán ha optado por que el viaje en el tiempo sea una suerte de don, de capacidad extraordinaria del protagonista, sin un respaldo científico o místico. No habrá máquinas, amuletos ni objeto alguno como vehículo para el viaje, que el protagonista puede iniciar por sí mismo, de forma descontrolada al principio, y a voluntad cuando ya domine su poder. 

Como veremos, "El retroceso" es un ejercicio de especulación sobre el "Efecto Mariposa", siendo el viaje en el tiempo un generador de caos de consecuencias no siempre predecibles, y sobre la vigencia del Efecto Coriolis, en cuanto el alcance de las acciones del viajero temporal se aceleran y magnifican a medida que viaja.


Todo comienza cuando el protagonista tiene treinta y dos años de edad y lleva una vida corriente y moliente: Trabaja de contable en una empresa de baldosas, tiene una buena relación con sus padres, personas humildes de clase obrera, comparte piso con su amigo David y lleva dos años de apacible relación con una chica llamada Virginia.  Una noche, tras una fiesta en la que bebe más de la cuenta, pierde el control de su automóvil, chocando contra un árbol y provocándole a Virginia una tetraplejia que la postrara en una cama de por vida. 

Entonces, de manera involuntaria, tiene su primer viaje en el tiempo, que Javier Beltrán plasma como un discurrir de los hechos de manera inversa, como si rebobinásemos una película y todo sucediese hacia atrás, por lo que el viaje no es instantáneo, sino que dura tanto como el tiempo que el viajero retrocede, lapso durante el cual asiste a todo nuevamente, pero en sentido inverso. Un detalle de implicación emocional, pues el viajero debe presenciar las experiencias traumáticas que le motivaron a retroceder en el tiempo. 

Evitado el accidente, el protagonista continúa con su vida, que va teniendo hitos como la de cualquiera: se va a vivir con Virginia, pero su relación termina rompiéndose. Así que viaja al pasado para evitarle a su pareja el dolor de una ruptura hostil, cambiándola por una separación cordial. A partir de ahí, investiga el proceso y el detonante de sus viajes temporales, llegando a una conclusión:

"Esa era la clave. Pequeños actos que conllevaran cortos retrocesos en el tiempo."

La novela se rige por el efecto mariposa: pequeñas acciones
provocan grandes consecuencias, a menudo imprevisibles

Tras lo cual entrena hasta dominar su poder. Como dijimos, los retrocesos temporales del protagonista se rigen por el efecto coriolis (o algo semejante, reconozco mi ignorancia), de manera que empieza a abusar de ellos, siendo cada vez más frecuentes, más largos y modificando más la realidad: abusa de las drogas, lleva una vida disoluta entregada al placer, mantiene conductas temerarias e incluso comete crímenes y provoca muertes. 

Llegamos a la mitad de la novela, y en un capítulo titulado, muy acertadamente, "Inflexión", el protagonista dará un giro radical a su actitud al descubrir, a través de la muerte de un ser querido, que no siempre puede modificar los acontecimientos con sus retrocesos, y debe aplicar lo que hoy se llama "pensamiento lateral". Comienza así una odisea por todo el planeta, viviendo las experiencias más fascinantes y conociendo todo aquello con lo que los demás solo podemos soñar:

"Dormí en acogedores campamentos bereberes; me empapé de la espiritualidad de la India; devoré los condimentados platos de la gastronomía mexicana; me divertí bailando danzas maorís en la Polinesia; viví la complejidad religiosa de Oriente Medio; admiré los museos de París; contemplé las inmensas plantaciones de China; jugué con niños de sonrisa eterna en  Sudáfrica;  recorrí Argentina,  desde  los glaciares  del sur a los desiertos del Norte; salté en paracaídas en Abu Dabi; atravesé los territorios más inhóspitos de Canadá; caminé  por  las  calles  de  neón  de  Tokio;  corrí  desnudo  sobre la nieve en las saunas noruegas; ayudé en unas graves  inundaciones  en  Nicaragua;  admiré  vastos paisajes desde el transiberiano; compartí mi comida con animales desconocidos en Australia; buceé entre tiburones en Costa  Rica;  sobrevolé  con  un  helicóptero  las  Cataratas Victoria; aprendí de los artesanos de Perú; me relajé en las  costas  bañadas  por  el  Mediterráneo;  me  acosté  con mujeres de los cinco continentes; reí con gente de todas las etnias; y me ayudaron personas de cada país."

Como en una tormenta, el efecto coriolis provoca que los efectos de
los viajes en el tiempo ganen cada vez en rapidez y en alcance 

Pero cuando el viajero ha logrado la estabilidad y la paz interior, y se ha reconciliado con el mundo a través de una vida familiar y de una profesión deseada, la novela entra en su tercera parte, con un capítulo titulado "Pérdida": El viajero es consciente como nunca antes de lo que suponen para los demás sus retrocesos, y de la sensación de pérdida al ver escaparse los momentos felices y los logros de una vida, por los actos de un tercero. Lo ya comentado sobre el efecto mariposa y los grandes efectos de pequeños actos en apariencia insignificantes llevan a un viajero ya maduro a una reflexión última sobre el viaje temporal y a unas conclusiones que se plasman en la escritura de sus memorias, en forma de la novela que el lector tiene entre manos. 

De esta forma, Javier Beltrán ha escrito una buena novela de ese subgénero de la Ciencia-Ficción tan delicado como es el de los viajes en el tiempo, en el que los autores deben andar con pies de plomo para evitar errores de continuidad, anacolutos y paradojas. "El retroceso" no tiene el carácter hard de "El fin de la Eternidad" de Isaac Asimov, la mirada evocadora de "22/11/63" de Stephen King, el tono aventurero de "Rescate en el tiempo" de Michael Crichton o la lisergia de "Criptozoico!" de Brian Aldiss, sino que se centra más en las sensaciones y los pensamientos del viajero temporal que en el medio de transporte o en los grandes acontecimientos históricos, dedicándose a la intrahistoria personal del protagonista, y el proceso de adaptación a su poder, que parece resumir la ontogenia del hombre y tres de sus edades: infancia, juventud y madurez. 

El portadista Diego Burdío elaboró diversas alternativas
para la cubierta. Ésta tiene un agradable aspecto de añeja
editorial de Ciencia-Ficción [fuente: blog del autor]

En resumen, "El retroceso" es una nueva mirada al subgénero de viajes temporales que aporta una perspectiva interesante, y que prepondera los aspectos personales, psicológicos y morales del viaje en el tiempo frente a las cuestiones técnicas, sin perder por ello el rigor y el sentido. Beltrán beneficia a su novela, como dijimos, con un estilo pulcro, sin mácula, que demuestra el oficio habitual de escribir, y que resulta en una novela que se lee con fruición en un par de horas, y que ofrece a un personaje humano y creíble por sus dudas, tribulaciones, defectos y virtudes.


Dónde conseguirla: "El retroceso" puede adquirirse, entre otros lugares, en Amazon.es por 0,78€ en digital y por 9,66 € en papel; en Amazon.com por 0,89$ en digital y 13,07$ en papel. En este listado disponéis de todas las opciones de compra y lectura. 

Enlaces de interés:

"El retroceso" dispone de un perfil en Twitter y de una página de Facebook.

Y en Amazon podéis leer las opiniones de los lectores.

Javier Beltrán administra el blog "La Nube de Coleto"

Con esto terminamos estas líneas generales de una novela de Ciencia-Ficción distinta y sugerente, una novela recomendable para este verano, y que apunta maneras para un autor, Javier Beltrán, que puede ofrecernos más satisfacciones a los amantes de la ficción científica. Nos leemos!

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3 comentarios:

  1. Oye, se ve que está muy interesante. Los viajes en el tiempo siempre son un tema interesante para tratar en historias y por como lo reseñas, parece que el autor tiene muchos aciertos en la historias. Me lo apunto para conseguirlo. ¡Gracias por la reseña!

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    1. Gracias a tí por la visita y por leer la reseña! en efecto es una historia interesante en cuanto la perspectiva del autor, pues se centra más en lo que supone el viaje en el tiempo para el viajero y su entorno que en el medio de transporte en sí, al que no da una explicación científica ni mística. Seguro que te gusta. Saludos!

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    2. Por si estáis interesados en haceros con una copia de la versión impresa, la revista digital cinemascomics organiza durante el mes de Julio un concurso en el que se sortean dos ejemplares

      http://www.cinemascomics.com/nuestros-concursos/56606

      Eliminar

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