8 de junio de 2015

Entrada 267: Recargando

Saludos. Hoy toca una entrada de esas de parada y fonda, para detener un poco la inercia del blog y dedicar un rato a la reflexión.

Parece que fue ayer cuando publiqué la entrada 202, y ya han pasado casi ocho meses. Lo que sale a una publicación cada tres días y medio, y ese es el primer punto del día: estoy publicando entre dos y tres entradas por semana, lo cual creo que es un ritmo demasiado alto, por lo que he pensado en contenerme un poco e intentar publicar solo una entrada semanal.

Cara de reflexionar

Ya hablamos en el pasado de la infoxicación, de la sobrecarga de información y de material de lectura que conlleva Internet, y de las nefastas consecuencias que tiene para todos nosotros, que somos a la vez creadores y consumidores de contenidos: lectores, internautas, blogueros y escritores.

Por otra parte, en España (y en el resto del hemisferio norte, por supuesto) está al caer el verano, lo que implica el fin del curso escolar, las ansiadas vacaciones para muchos y, en general, un cambio de mentalidad que supone el descenso de la actividad en Internet en favor de la vida extramuros: playa, piscina, terrazas, parque, jardines, paseos, bicicleta, helados, siestas de dos horas, la comilona de los domingos, romerías, festivales, excursiones, eventos al aire libre, fiestas patronales, reuniones familiares y de amigos, visitas al pueblo... creo que lo lógico es que la puesta a disposición de contenidos del blog se ajuste a que el público tiene menos tiempo -y menos ganas- que dedicarles.




Otra cuestión es la de los contenidos del blog en sí mismos. De las 267 entradas publicadas hasta el momento, 184 son reseñas. Hasta aquí todo correcto, pues desde el primer momento tuve claro que el contenido principal del blog serían las reseñas de obras literarias. Ahora bien, desde hace unas semanas vengo reflexionando sobre esto, a raíz de varios sucesos aislados que he presenciado en la blogosfera y redes sociales recientemente, y que contaré al estilo Cruz y Raya, es decir, "alguien ha hecho algo en algún sitio":

Uno, la polémica surgida entre un/a bloguero/a y un/a editor/a, a propósito de la reseña negativa, por parte de el/la primero/a, de una novela publicada por la editorial de el/la segundo/a. Ambos tenían su parte de razón, y la diatriba iba a más cuando dejé de seguirla por evitar el morbo, aunque supongo que a estas alturas ya habrán sellado las paces.

Otro, un comentario a propósito de una reseña escrita por mí, en la que de buena fe, sin ningún tipo de animosidad y sin mala intención alguna (eso quede claro) el/la comentarista refería que yo ignoraba la influencia de un segundo escritor (sin duda alguna determinante, reconozco mi laguna de conocimiento) en la obra y el estilo del autor reseñado.


Y un tercero, que cierto medio digital serio (léase profesional) realizase la reseña de una novela que yo había reseñado hace meses, siendo su crítica bastante negativa y menos complaciente que la mía, y refiriéndose en su texto a cuestiones de estilo y de construcción del escenario y la ambientación que yo había pasado por alto.

En resumen, que me han entrado muchas dudas sobre la importancia de las reseñas literarias realizadas por aficionados como yo, y sobre el peso específico y la calidad que puedan tener.

En lo que a mí respecta, no tengo ni titulación superior en humanidades o filología, ni formación específica (cursos, seminarios, másters o similares) en crítica o análisis de obras literarias. No estoy facultado para esas tareas más allá que por buenas calificaciones en mi época escolar en las asignaturas de Lengua, Literatura e Historia, en las que el comentario de texto tenía un papel primordial. Así lo he querido hacer constar editando la sección "Sobre el blog". Otrosí, KindleGarten es un blog aficionado, un divertimento, y como tal no puedo ofrecer (ni lo pretendo) resultados profesionales.


La duda viene ahora. ¿Se puede considerar que los aficionados cometemos intrusismo? ¿Podemos perjudicar a autores, editoriales y lectores con nuestras críticas? ¿Valen lo mismo todas las opiniones? ¿Carece la blogosfera literaria de credibilidad? Aquellos que deseamos dedicarnos a la recensión literaria de manera diletante ¿deberíamos antes cualificarnos y formarnos de algún modo? ¿Debería existir una "licencia de crítico literario"? ¿Es más fiable la sección de Cultura de un diario, que pertenece a un grupo editorial, con sus consiguientes y lógicos intereses económicos, que un simple blog amateur sin ánimo de lucro?

Así que he llegado a un serie de consideraciones generales, que por supuesto son mi opinión personal y que deseo compartir con vosotros. Veamos:


1- El público no es tonto

No es lo mismo un partido de fútbol de Primera División que uno de Tercera Autonómica y eso lo sabe cualquiera. Que no puedes tener el mismo nivel de exigencia con los dos, y que puedes disfrutar por igual de ambos, supongo que también. "Público" somos todos, y sabemos, o deberíamos saber, qué esperar de cada medio que visitamos. Vamos, que podemos tener una disposición hacia medios profesionales como Leer o Babelia, por ejemplo, y otra bien distinta hacia medios aficionados como los chopocientos blogs de este directorio. Lo que nos lleva al siguiente punto:


2- El público se segmenta solo

Gracias a los buscadores y a la manera en la que éstos organizan la información, cada uno llega, normalmente, a dónde quiere llegar. Vamos, que si buscas opiniones sobre Thomas Pynchon o Dom DeLillo, difícilmente acabarás en un blog especializado en literatura romántica juvenil, y si buscas quien te recomiende una buena novela de chick-lit, será complicado que Google te mande al The New Yorker.

Además, nuestra experiencia como público es acumulativa: poco a poco vamos creando nuestra lista de medios favoritos, condicionados por nuestras preferencias, intereses, afinidades, valores, exigencias y expectativas. Porque, como veremos:


3- Internet es muuuuuy grande

Y cabe todo. La cuestión sobre la que quería reflexionar, la critica literaria, se puede extrapolar a casi cualquier área. Moda y cosmética, motor, deporte, pintura, cocina, teatro, cine, música, manualidades, aeromodelismo... Y el panorama es equiparable. Millones (literalmente) de sitios web consagrados a tal o cual ámbito de la actividad humana, con presencia de aficionados, semi-profesionales, profesionales, noveles y veteranos dispuestos a aportar su opinión y sus conocimientos, y a discutir o comentar los ajenos. Si tenemos en cuenta todas las plataformas disponibles (webs, blogs, foros, Youtube...) las opciones son infinitas. Recordáis lo que dijimos de la infoxicación? Por eso....


4- Nadie lo sabe todo

Nadie, ni el profesional remunerado que dedica días o semanas a redactar un artículo, ni el aficionado que vive por y para un género determinado, ni el veterano que se ha leído cientos de libros y ha estado en docenas de conferencias, absolutamente nadie puede conocerlo todo. Nadie puede captar todas las referencias de una obra, ni reconocer todas las influencias de un escritor, ni enumerar todas las reminiscencias que le produce su novela, ni entroncarlo con cada una de las corrientes literarias anteriores y posteriores, ni entender todas las intenciones del autor ni relacionar su novela con todo el conjunto de su obra. No hablamos de monográficos ni ensayos ni tesis doctorales, sino de recensiones que un medio tan exigente con el espacio como es Internet obliga a condensar al máximo. Lo que nos lleva a que...


5- No existe la crítica perfecta

Seamos profesionales o diletantes, lo que escribimos en Internet está condicionado por muchos factores como el espacio, las fechas de entrega, el estilo de cada uno o incluso los intereses comerciales. Si una web de crítica literaria pertenece a (o tiene vinculación con) un grupo editorial, es evidente que sus reseñas de los libros publicados por su empresa matriz serán particularmente benévolas. Cualquiera, redactor remunerado o bloguero amateur, puede ser más condescendiente con un libro por amistad o por trato de favor hacia autor o editorial, o por el contrario ensañarse con él por animadversión, por rencillas personales o simplemente por tener un mal día. Ante todo somos personas, y las personas somos falibles. Por esa misma razón, debemos recordar que...


6- Todas las personas merecen respeto

Detrás de un libro, de un sello editorial o de cualquier cosa que critiquemos y analicemos hay personas. Y las personas acostumbran a tener sentimientos, orgullo y amor propio. Cuando, como autores, ponemos algo a disposición del público, tenemos que estar preparados para recibir malas críticas y comentarios despectivos. Un buen escritor tiene que "hacerse de cuero", aceptar las críticas negativas, aprender de ellas y usarlas para mejorar y progresar. Pero eso no debería ser una invitación a ridiculizar ni a cebarse con los autores cuya obra consideramos de baja calidad, aún menos si son principiantes y/o autopublicados. Por supuesto que puedes convertir el humor y la ironía en tu seña de estilo, pero personalmente creo que la crueldad es innecesaria. Se pueden hacer críticas constructivas sin herir los sentimientos de una persona. Nadie merece que le digan que escribe peor que un chimpancé amaestrado o que leer su libro da ganas de arrancarse los ojos. No tenemos por qué vivir en un mundo así.


Tendría más puntos para considerar, pero de esta reflexión me quedaré, por ahora (y habida cuenta de que no voy a gastarme trescientos euros -que no tengo- en un curso de crítica literaria para administrar un blog que, después de todo, es un hobby que no me da de comer), con dos conclusiones:

- Intentar que mis reseñas sean, dentro del carácter aficionado inherente al blog, de la mayor calidad posible, aunque no analice cosas como el flujo de secuencia narrativa, la intertextualidad, la narratología o el cumplimiento del contrato de ficcionalidad.

- Respetar siempre a autores, editoriales, a otros blogueros y medios, independientemente de su naturaleza, y por supuesto al público por encima de todo.

Me gustaría hablar de muchas más cosas, pero para no prolongar mucho más esta entrada voy a finalizar con esta pequeña declaración de buenas intenciones, y espero vuestras opiniones y comentarios. Nos leemos!


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14 comentarios:

  1. Yo creo que lo más importante es lo que comentas en el punto 2. El público se segmenta en todos los ámbitos. Hay gente que tiene como referencia una sesuda revista especializada, otro un podcast, otro un blog, otro el dominical del periódico, otro lo que recomienda alguien de la televisión... Nadie es innecesario si tiene su público.
    Por mi parte me gusta como escribes las reseñas y te animo a seguir con tu estilo.

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    1. Muchas gracias en primer lugar por tus palabras de ánimo. En efecto, como comentas, nadie es innecesario. En la lista de medios que citaba olvidaba los podcast, que tú sí comentas. Lo importante tal vez sea (esto hay que verlo con el tiempo) que los medios clásicos hayan perdido su hegemonía como creadores de opinión, y que las personas no seamos meros consumidores de contenidos, sino también creadores, pues amplía las fuentes de información y es reflejo de una sociedad culta y más crítica, en el momento en que ya no hay nada incontestable.

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  2. Lo que me he podido reír con las imágenes... XD

    Yo no estoy muy metida en... nada (...), pero creo que uno debería hacer con su blog lo que considere oportuno; si uno busca que le lean, la decisión que has tomado parece la más inteligente, a mi modo de ver. Si te sientes a gusto con lo que escribes, el ritmo de publicación y demás, eso es lo que cuenta al final, sobre todo cuando es una afición y no algo de lo que dependa tu sustento.

    Ahora, respecto al resto de la entrada, no puedo opinar acerca de críticas profesionales porque generalmente las ignoro. Ya está, ya lo he dicho: me da igual lo que opinen los críticos profesionales, serán útiles en su campo, pero a mí, como persona de a pie que soy, me parece más útil escuchar opiniones de gente con la que comparto (o no) gustos que leer como Fulanito de Tal cree que tal obra es blablablabla. Al fin y al cabo, no sería la primera vez que la crítica pisotea obras que más tarde se alzarán como obras cumbre. No me interesa, simplemente.

    En cuanto a los blogs y vuestras reseñas (yo no me incluyo porque aunque seguramente he usado mal la palabra en alguna ocasión, escribo mi opinión y no "reseño" nada), tengo que decir que a mí, personalmente, me parece que las tuyas son de las más completas que he visto por blogs de aficionados, eso para empezar. Para seguir, estoy de acuerdo contigo y no creo que un blog de un aficionado a la lectura sea nada malo para editoriales, autores y demás; siempre que se deje claro desde dónde habla uno (la no-formación y la subjetividad, en la mayoría de los casos), creo que es honesto y que cada cual puede leer lo que quiera. Puede que los blogeros más "influyentes" cuenten con algún peso, pero sinceramente, tampoco entiendo a la gente que porque Zutanita dice que X es guay/noesguay ya "boicotea" o ensalza el libro... A ver, es una opinión, por muy extensa o formal que sea, sin más (y lo mismo para los críticos profesionales, me da igual que Menganita diga que tal cosa es lo peor, para algo tenemos opinión propia, digo yo).

    Para terminar, diré que sí, es cierto que lo de las críticas ofensivas/tan ácidas que parecen la baba del bicho de Alien llaman a la gente y a veces hasta quedan graciosas, pero opino como tú: un poquito de control que detrás hay personas. Sé que hay gente que dice "el mundo es así, es lo que hay, etc.", pero el mundo "es así" porque nosotros lo hacemos así entre todos, sin más. Yo también he caído en leer críticas destroza-cosas o blogs de critiqueo y chuminadas de esas en el pasado y creo que la mayoría de personas acabarán pasando de esa fase, pero entiendo que es algo bastante molesto, de hecho internet en general adolece de la carencia de respeto y del exceso de "todo vale" que echa para atrás; lo peor es que estamos tan acostumbrados que nos insensibilizamos y lo vemos "normal"...

    Corto aquí que acabará siendo más largo mi comentario que tu entrada...


    Saludillos ♪

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    1. Hola, gracias por tu comentario elaborado, le he dedicado tiempo para leerlo con calma :) En concreto hay una cuestión que comentas que me ha interesado, pues la pasé por alto, y es la influencia de algunos blogueros. No tanto en los blogs literarios como en los de moda y tendencias, donde se ha encumbrado a una serie de blogueros y blogueras como fuentes primarias o autoridades en la materia, pero curiosamente por parte de los medios tradicionales, que terminan por asimilarlas.

      Es habitual escuchar "tal bloguera, la más leída/seguida/influyente de España/Estados Unidos/el Mundo", haciendo una traslación de esa especie de autoridad que tenían antes los medios escritos a un nuevo medio que en el fondo controlan ellos. Ocurre sobre todo en el mundo de la moda, hasta el punto que "las blogueras" ((se ha creado también, en muchos medios, la asociación blogs = blog sí y solo sí de son sobre moda) no solo recogen tendencias, sino que las crean.

      Otra cuestión es la relativa a las críticas ácidas, pues lo cierto es que todos, yo incluido, pecamos de leerlas, tanto en la literatura como en el cine (es como un pecadillo reírse con las reseñas de sitios como Cinecutre o Videofobia) pero siempre que se respeten unos mínimos. El tema del "todo vale" viene impuesto por la vida moderna y el periodismo actual: todo vale con tal de vender periódicos, con tal de ganar audiencia, con tal de que aumenten las visitas, con tal de aumentar los ingresos publicitarios... pero las personas aún deberíamos tener el poder de decir "No, Basta". Que una cosa es que haya programas televisivos o revistas de cotilleos, sobre la celulitis o las arrugas de las famosas, que son más o menos inocuas y se controlan por el simple "si no te gusta no lo veas", y otras recurrir al morbo y a la falta de ética; que a mí por momentos los informativos me recuerdan a "El caso" aquel semanario macabro de mi niñez sobre crímenes y sucesos varios.

      Muchas gracias de nuevo. Saludos!

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  3. Estoy de acuerdo contigo, pero pienso (he llegado a esta conclusión tras varios años de análisis) jejejej que sí que son más válidas, de lo que creemos, las opiniones de nuestros blogs. ¿Por qué? Primero: antes de tener el blog, buscaba opiniones de blogs caseros antes que de críticos profesionales porque siempre suelen estar untados por la editorial y encima nunca me ha funcionado cuando he leído una crítica profesional ya que siempre ponían al libro por la nubes y luego igual era un bodrio.
    Y segundo: si no valiera de nada nuestra opinión ni nuestra publi, no creo que se tomaran la molestia de enviarnos libros (muchas veces sin que los solicitemos) para que los reseñemos. Y hablo de grandes editoriales no de escritores nóveles, que también.
    De todos modos, y en base a mi experiencia, e independientemente de tener el blog, como lectora te das cuenta, en poco tiempo, de qué blogs son objetivos y simplemente dan su opinión, que puede coincidir o no, con la tuya, y cuales solo hacen reseñas positivas porque todos los libros que leen y reseñan son envíos editoriales y no quieren dejar de recibir libritos gratis.
    Yo, como principalmente me los compro, aunque sí es verdad que alguno solicito si me interesa mucho, opino lo que quiero en las reseñas, y nunca ninguna editorial me ha dicho ni media aunque no dejara muy bien parado al libro en cuestión. Al contrario incluso me han enviado más.
    Y para finalizar, mis reseñas son de muy humilde aficionada ya que estudié ciencias y no letras, imagínate, pero como creé el blog tan solo para compartir mi opinión con otros lectores pues ahí queda. Muchos besos.

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    1. Un tema que se me pasó por alto, y que resulta interesante: el de los envíos de libros, que en efecto es un indicativo, un baremo válido de que las editoriales tienen en consideración el peso de los blogs a la hora de crear opinión.

      En ese aspecto, al tratar más con autopublicados que con editoriales, no siento presión, pero alguna gente me mira raro cuando digo que he rechazado libros a editoriales porque no me interesaban (autoayuda, erótica, romántica) o por no sentirme capacitado para reseñarlos, caso de la lírica. En cuanto a autopublicados, casi siempre disfruto de los libros, por ser afines a mis preferencias, aunque alguno no lo he reseñado y he preferido hablar con el autor tras leerlo y comentarle los puntos que desde mi opinión tenían margen de mejora.

      Pero sí que es cierto, y creo que pasa en todos los blogs (videojuegos, moda, cocina...) que mucha gente prefiere cambiar un poco de objetividad e imparcialidad en favor de jugosos "sobornos".

      Gracias como siempre, y Saludos!

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  4. Muy interesante tus reflexiones. Debo de decir que no le doy muchas vueltas al tema, tengo claro que no hago reseñas (y mucho menos profesionales), sino que comento mis lecturas, sin más, como lo hago con mis amigos en cualquier tertulia.
    Esto es una cuestión de afinidades, personalmente sí tengo en cuenta lecturas de personas con las que suelo coincidir en el tipo de libros que leemos y las sensaciones que nos provocan esas lecturas, pero al final cada cual decide qué leer. Las reseñas "profesionales" las tengo en cuenta... o no. No me gusta que las opiniones de un libro estén mediatizadas por intereses de ningún tipo, lo que más valoro es la honestidad en cualquier ámbito, y por supuesto también en este.
    Los blogs son personales, y por tanto cada cual es libre de plantearse ese espacio como quiera y lo disfrute más. Internet es muy grande y hay mucho donde escoger, con el tiempo vas encontrando blogs afines, de los que te nutres a la hora de mirar qué libros pueden ser interesantes para leer. También con el tiempo vas conociendo a las personas que hay detrás de los blogs, sabiendo cómo lee, cómo lo cuenta y si interesa quedarte o no.
    Internet es grande, mucho, pero sobre todo, es libre.

    Un abrazo

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    1. Creo que esa es precisamente la idea, que se trata de comentar lecturas de manera informal, y destacar impresiones de la lectura, y aspectos que nos han resultado de interés, más que un análisis literario formal. De hecho, a través de todos los comentarios parece que los lectores hemos terminado por asociar las críticas profesionales con la falta de imparcialidad derivada de intereses comerciales y mediáticos.

      Saludos!

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  5. Hola Tomás:
    Muy interesante este post. Coincido plenamente en que el blog hay veces que puede llegar a basorberte mucho y a que no por muchas entradas que uno haga se ganan visitas. Es más tengo comprobado que en ocasiones tras estar casi un mes sin publicar nada, el blog sigue una vida propia sobre todo cuando ya son muchas las entraas publicadas.
    De todos modos estoy con Ana en que hay tantas clases de blogs como personas, y que lo importante es que cada uno pongamos en él lo que honestamente creemos debemos poner y que además nos gusta hacerlo. Si luego esto desata polémica pues bueno en mi opinión no es malo siempre que ésta discurra por cauces educados y en nada soberbios. Si no es así... pues que le den al que se haya molestado por algo, ¿no crees?
    A mí tu manera de hacer comentarios de libros me agrada, y es por eso que te visito. Nunca he visto mala baba en ninguna de ellas.
    Un abrazo

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    1. Hola Juan Carlos. Como indicas, la polémica en sí no es mala, y de hecho es habitual discrepar, lo cual propicia el debate y el intercambio de opiniones, que es positivo y enriquecedor, siempre que sea en un entorno de educación y búsqueda del entendimiento. El problema viene cuando se suman el anonimato y la falta de respeto por los demás, que se producen situaciones violentas. Yo he tenido que restringir los comentarios anónimos en el blog porque me cansé de borrar textos como "esta cosa es pura mierda", que me dejaban estudiantes molestos porque mi comentario de un libro de Roald Dahl no les daba resuelta su tarea escolar. Por la misma razón hace tiempo decidí no leer los comentarios a las noticias en ningún diario digital, porque ahí aflora lo peor de la naturaleza humana y eso parece una selva (casos extremos son 20minutos.es o Marca.com, que son para estudio antropológico).

      Y gracias también por tus palabras de ánimo. Un abrazo, y Saludos!

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  6. No me aguanté las ganas y en contra de lo que acostumbro hacer, tratando de seguir cronológicamente el orden de tus entradas (lo que me es algo "difícil", por la falta maldita de tiempo para hacer todo lo que uno quiere) y al leer esta entrada me encontrado con todo una sorpresa. Sobre todo lo que dices acá solo te voy a decir, como profesor de Lengua Castellana y Literatura que soy, que escribes tan bien y tus textos son tan completos, que bien considero lo que haces superior a mis trabajos; por ende el talento no es por tener más estudios y/o títulos, sino porque uno nace con uno y lo desarrolla a lo largo de su vida; de este modo tú eres un claro ejemplo de ello y a muchos nos da más que gusto leerte (debes saber que los periodístas más clásicos no estudiaron en la universidad, grandes escritores fueron autodidactas como mi compatriota Manuel Rojas y quien también admiras tanto, Hernán Rivera Letelier y actores de renombre apenas estuvieron en una academia). Por último, ni se te ocurra publicar una vez al mes (bueno, je, quizás así logre ponerme al día contigo).

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    1. Me halagas, Elwin, solo puedo agradecerte tus palabras. En principio la idea, durante el verano al menos, es publicar una entrada a la semana, por los motivos que expuse. Pero sería incapaz de publicar solo una entrada al mes, necesito escribir más a menudo.

      En cuanto a lo que comentas sobre la formación académica y la autodidáctica, en España hemos pecado durante muchos años de meritocracia (o como decimos aquí coloquialmente, "titulitis"), pero no es menos cierto que a raíz de esta entrada he constatado que la lectura es un acto más emocional que analítico. El grueso de los lectores se centran más en los sentimientos y en las sensaciones que le provoca una historia que en los aspectos formales del texto.

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  7. Todo lo que has escrito en este post estivo vagando por mi mente hace unos meses. siento que hubieras leído mi mente, hasta ponemos la misma cara para reflexionar jaja. Me apunto tu blog para seguirlo de cerca, una bloguera me lo recomendó mucho. Ya te sigo, un beso!

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    1. No puede expresar lo mucho que me ha alegrado leer tu comentario. Gracias, y saludos!!

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