12 de marzo de 2015

Rey Kull - Robert E. Howard

Resumen: Hace decenas de miles de años, cuando el mundo era joven y los legendarios reinos de Atlantis, Mu y Lemuria se erguían sobre la Tierra, surgió un hombre llamado Kull, un bárbaro atlante que se convertiría en rey de Valusia, el mayor y más poderoso imperio de la Era Thuria. Estas son las aventuras de un héroe que defendió su trono y guió a su pueblo con la fuerza de su brazo y la justicia de su acero. 

Rey Kull portada

Título: Rey Kull

Autor: Robert Erwin Howard, el escritor tejano a quien su amigo epistolar H.P. Lovecraft rebautizó como "Two-Gun Bob". Escritor precoz, púgil, jinete, levantador de pesas, apasionado de la Historia, erudito autodidacta y uno de los ases de la fantasía moderna, a la que proporcionó el personaje icónico de Conan el Bárbaro, además de a Bran Mak Morn, Red Sonya, Solomon Kane, Thurlog O'Brien o el Rey Kull de Valusia, que hoy conoceremos. Por desgracia, su personalidad depresiva (y se sospecha que psicótica) le llevó al suicidio con apenas treinta años, privándonos de un legado más extenso.

Año de publicación: 1993

Género literario: Pertenece a la Fantasía heroica, más concretamente al subgénero de Espada y Brujería. Son relatos de Aventuras y acción, que por su tono, su propósito lúdico y su formato de publicación, se enmarcan en la literatura pulp. Varios de los relatos tienen una atmósfera y un argumento de Terror.

Este volumen, publicado por la Editorial Martínez Roca en 1993, recopila casi todo el material que Howard escribió sobre el Rey Kull (Kull el Conquistador, Kull de Atlantis o Kull de Valusia, pues con los tres nombres se le conoce). La mayoría se publicaron en 1967, de forma póstuma, y en justicia el escritor estadounidense Lin Carter debe ser considerado coautor de la obra, pues completó, tituló y finalizó cuatro de los relatos aquí incluidos.

Robert E. Howard

Kull, al igual que el resto de las creaciones de Howard, nació en las páginas de la revista Weird Tales. Sus andanzas transcurren en la Era Thuria, Era Thuriana o Era Precataclísmica, una época de imperios florecientes, civilizados y con un alto grado de desarrollo social y cultural, que cultivaban las artes y las letras. En su mapa se sitúan los reinos míticos de Atlantis, Thule, Mu y Lemuria, entre otros, que serían borrados por un cataclismo absoluto, en forma de terremotos y maremotos, que sumergió estos continentes bajo las aguas y condenó a los supervivientes al primitivismo. Miles de años después, la nueva conformación continental y la evolución de la humanidad en nuevos pueblos y culturas, darían lugar a la mentada Era Hibórea, en la que acontecen las aventuras de Conan el Bárbaro. 

Kull personaliza las ya conocidas cualidades que Robert E. Howard otorgaba a sus personajes, y que reflejaban su propia escala de valores: Barbarie, valor a toda prueba, físico portentoso, carácter sanguíneo y apasionado, sentido del honor, la moral y la justicia simples y rectos, y un claro desprecio por las sutilezas de la civilización, cuyas leyes y usos no puede comprender y se le antojan decadentes y pusilánimes. Al igual que Conan llegaría, tras un sinfín de aventuras, a ser rey de Aquilonia, el más poderoso imperio de su época, Kull es un bárbaro que asciende al trono de Valusia, nación civilizada, tras una vida azarosa en la que fue esclavo, pirata, salteador, mercenario, gladiador y soldado.

Conan y Kull no son, de todas formas, almas tan gemelas como muchos les atribuyen. Aunque compartan su ferocidad y su carácter indómito, el soberano de Valusia no tiene el afán por las riquezas, la bebida, el juego y las mujeres hermosas, que mantenían siempre vacía la bolsa del cimmerio. El desinterés de Kull por las mujeres es notable (y refleja el de su padre literario), y trae de cabeza a su consejero, el sufrido Tu, cuyas sugerencias de que el monarca tome esposa son desoídas una y otra vez.

Howard no dedica demasiada atención a la vida de Kull previa a su entronización, que se resumen de manera sucinta en el primer relato de la antología. En el segundo, nos lo encontramos ya como rey, y como tal lo conoceremos hasta el final.

Era Thuria mapa
La Era Thuriana, escenario de las crónicas de Kull de Valusia

Cabe destacar, para quienes no conozcan demasiado la obra de Howard, que su universo literario guarda una sólida consistencia interna, y todos sus personajes, pese a vivir en eras diferentes, están relacionados y se referencian mutuamente. 

Así, en la era Hibórea, Kull es una figura cuasidivina, que aún se evoca como recuerdo de la era mítica y las grandezas del pasado (en el relato "La cosa de la cripta", Conan se refiere a él como "legendario semidiós"). Los Cimmerios, pueblo de la era Hibórea al que pertenece Conan el Bárbaro, son descendientes de los Atlantes, pueblo bárbaro originario del continente perdido Atlantis, del que procedía Kull. De igual modo, los Pictos, cultura bárbara predilecta de Howard, persisten a lo largo de la historia, y las crónicas de su último rey, Bran Mak Morn, coetáneo del Imperio Romano, son ricas en referencias al pasado glorioso y al olvidado esplendor de su raza. De hecho, ambientan un relato en el que aparece Kull, "Reyes de la noche", donde el rey atlante reconoce a Mak Morn como heredero y descendiente del linaje de Brule, el asesino de la lanza, su más leal amigo y compañero inseparable. Solomon Kane, el puritano justiciero del siglo XVII, se asomará al mundo perdido de la Era Thuria en uno de sus relatos, "Luna de calaveras"


Veamos los relatos que integran este compendio:

1. Exilio de Atlantis (Exile of Atlantis, publicado en King Kull, en 1967, y titulado por Glenn Lord).

No es el primer relato publicado, pero cronológicamente es el que sucede en primer lugar. Un joven Kull habla con otros atlantes sobre Valusia, sus ejércitos y sus riquezas, y expresa sus deseos de conocerla. Es un cuento breve y sencillo, que explica el motivo por el que el atlante tuvo que huir de su tribu, y que resume en un solo párrafo todo su periplo hasta el trono:

"Kull escapa de las garras de sus enfurecidos compañeros de tribu, sólo para caer cautivo de los lemures. Durante los dos años siguientes, trabaja como esclavo en los remos de una galera, antes de lograr escapar Emprende entonces el viaje a Valusia, donde se convierte en un proscrito, oculto en las montañas, hasta que, capturado, va aparar a sus mazmorras. La fortuna, sin embargo, le sonríe, y se convierte sucesivamente en gladiador en la arena, soldado en el ejército y finalmente, comandante. Luego, con el apoyo de los mercenarios y ciertos nobles valusos descontentos, aspira al trono. Y es Kull quien asesina al despótico rey Borna y le arranca la corona de su ensangrentada cabeza. El sueño, por fin, se ha convertido en realidad: Kull de Atlantis se instala en el trono de la antigua Valusia."


2. El Reino de las Sombras (The Shadow Kingdom, publicado en Weird Tales, en agosto de 1929)

Para mi gusto, uno de los más logrados. En él, Kull ya es rey de Valusia, y Howard presenta al resto de personajes de su entorno: Ka-Nu, el embajador de la nación picta, sabio y prudente, conocedor de la naturaleza humana y de las dobleces y deslealtades de la corte, en el que el soberano puede confiar ciegamente. Tu, consejero del rey, el único civilizado al que soporta; y Brule, el asesino de la lanza, un guerrero picto leal a Kull hasta la devoción, y un guerrero formidable, el único que puede equipararse a él en la lucha, que se convertirá también en su mejor amigo.  También conocemos a los Asesinos Rojos, guardia pretoriana del monarca, y descubrimos que el atlante no es popular entre todos los valusos, pues muchos lo consideran un usurpador, indigno de regir la poderosa nación, y conspiran para derrocarlo.

En "El reino de las sombras", Kull y Brule se enfrentan a un antiguo pueblo de hombres serpiente, que se mueven por pasadizos y estancias ocultos del palacio, y que pueden suplantar la identidad de los humanos.

The Shadow Kingdom


3. El altar y el escorpión (The Altar and the Scorpion, publicado en King Kull en 1967) El papel del soberano es testimonial, pues solo es citado, y no aparece en persona.

Dos jóvenes amantes, prisioneros de un arrogante sacerdote llamado Thuron, quien desea sacrificarlos a la Sombra Negra, se encomiendan al Gran Escorpión, una divinidad arcaica y olvidada, para que medie por ellos, mientras esperan que el rey Kull acuda a rescatarlos.
  

4. Abismo negro (Black Abyss, publicado en King Kull, 1967, completado por Lin Carter. También conocido como Black City)

Un relato largo, dividido en siete partes, en el que Kull y Brule se enfrentan a un culto oscuro y al objeto de su adoración: un repulsivo gusano gigante. Es una historia de ambientación lovecraftiana, y trata un tema recurrente en la fantasía heroica de Howard, como son las sectas impías y las enormes criaturas ávidas de sacrificios.



5. La gata de Delcardes (Delcardes' Cat, publicado en King Kull, 1967, también conocido como The Cat and the Skull)

Este es un relato curioso, pues tiene un cierto punto cómico, pese a su tensión y su dramatismo. Delcardes es una dama de la corte, que solicita a Kull permiso para desposar a un hombre extranjero de menor posición social, algo que las leyes de Valusia prohíben. Se acompaña siempre de Saremes, una gata que tiene el don del habla, y termina por cautivar al soberano con sus sabios consejos. Una advertencia de la gata lleva a Kull al lago prohibido, donde combate con monstruos acuáticos y entra en contacto con un misterioso pueblo que vive en una ciudad sumergida.

En este cuento hace su primera aparición la némesis de Kull, el nigromante Thulsa Doom. Por otra parte, se presenta tambien a Kuthulos (¿un homenaje de Howard a su amigo Lovecraft, tal vez?), el esclavo erudito.


6. El Espectro del Silencio (The Skull of Silence, publicada en King Kull, 1967. También conocido como The Screaming Skull of Silence)

Kuthulos, el erudito, cuenta a Kull la existencia de un templo en el que está confinado el mayor terror posible, protegido por un sello que le impide escapar. Todo un desafío para el arrojado monarca, que no puede dejar de conocer por sí mismo tal terror y afrontarlo. 

Skull of Silence


7. Jinetes del sol naciente (Riders Beyond the Sunrise, publicado en King Kull, 1967, completado y titulado por Lin Carter. La versión original se publicó en 1978, en Kull: The Fabulous Warrior King)

Kull, con Brule y cuatrocientos de sus Asesinos Rojos parten en pos de un extranjero, Felnar de Farsun, que ha huido de Valusia con su amante, la condesa Lala-Ah. Si bien la cuestión matrimonial y las férreas leyes que la rigen en Valusia son algo que no preocupa a Kull (en varios de los cuentos surge este tema), sí lo hace que Felnar o sus descendientes puedan reclamar el trono imperial.

Howard narra una persecución por toda la geografía Valusa, a través de montañas, anchos ríos, ciudadelas, virreinatos y, finalmente, el desierto que llega hasta el Sol Poniente, del que nunca nadie ha regresado.

Además de permitirnos conocer mejor el mapa físico y político de su mundo, el autor enfrenta una vez más al héroe con su enemigo, el brujo Thulsa Doom. El combate, cabe decir, es emocionante y está narrado con el brío que Robert E. Howard lograba en todas sus escenas de acción.


8. ¡Con esta hacha gobierno! (By This Axe I Rule!, publicado en King Kull, 1967. Howard lo reescribió, convirtiéndolo en una historia de Conan, con el título The Phoenix on the Sword)

La frase que da título a la historia se ha convertido en la marca de fábrica de Kull de Atlantis, y representa el choque entre el sistema moral bárbaro, simple y expeditivo, frente al retorcido y manierista código civilizado.

Dividido en cuatro partes, comienza con una conjura para derrocar a Kull. Además, el soberano se enfrenta a su peor enemigo: la burocracia y las leyes Valusas, que no entiende y que le frustran por su rigidez antinatural. De nuevo tenemos un amor imposible y un matrimonio frustrado por la tradición Valusa. En este caso, Seno y Ala, un hombre libre y una esclava.

El texto ofrece acción y escenas de lucha. con el rey dando cuenta de los conspiradores. La escena final ilustra tanto la autoridad de Kull como la escala de valores por la que se rigen los héroes bárbaros de Howard:

"—¡Yo soy el rey, el estado y la ley! —rugió. Tomó el cetro que estaba cerca, lo rompió en dos y lo arrojó lejos de sí—. ¡Éste será mi único cetro!
Blandió el hacha en lo alto y salpicó a los pálidos nobles con gotas de sangre.[...]
—¡No soy ni rey ni cadáver! —siguió rugiendo, con los nudosos músculos abultados, con una mirada terrible en los ojos—. Si no os gusta mi reinado..., ¡venid y tomad la corona![...]
—¡Con esta hacha gobierno! ¡Éste es mi cetro! Me he esforzado y he sudado para ser el rey marioneta que queríais que fuese, para gobernar a vuestro modo. A partir de ahora, lo haré a mi modo. Si no queréis luchar, tendréis que obedecer. Las leyes que sean justas, se mantendrán, pero aquellas que han quedado anticuadas por el paso del tiempo las aplastaré como aplasto ésta, ¡porque soy el rey!"



9. El estruendo del gong (The Striking of the Gong, publicado en King Kull, 1967, completado por Lin Carter. En 1976 se publicó la versión original, en The Second Book of Robert E. Howard)

Un texto breve, de carácter interior y onírico, pues transcurre en gran parte en la mente del héroe. Kull sufre un atentado y tiene una "experiencia cercana a la muerte" en la que un ser misterioso le relata la formación del universo. 

10. Espadas del reino púrpura (Swords of the Purple Kingdom, publicado en King Kull, 1967)

Otro relato extenso, dividido en cinco partes, en el que el rey se ve obligado, una vez más, a mediar en un matrimonio imposible y a afrontar las intrigas palaciegas que buscan su derrocamiento. En esta ocasión, el frustrado contrayente le ayudará en la lucha contra sus enemigos, prestando su brazo al atlante en una batalla que le enfrenta a un nutrido grupo de espadachines. Howard reafirma su preferencia por la barbarie frente a la civilización:

"Mientras cabalgaba, confiaba en que Kull no hubiera sufrido graves daños, pues le gustaba aquel bárbaro campechano mucho más de lo que le habían gustado los restantes reyes sofisticados y sin sangre de los Siete Imperios."

The Sword and the Scorpion


11. Hechicero y guerrero (Wizard and Warrior, publicado en King Kull, 1967, completado y titulado por Lin Carter. La versión original se publicó en 1978, en Kull: The Fabulous Warrior King)

Un cuento bastante pintoresco, pues transcurre a modo de "relato enmarcado". Kull y Brule juegan al ajedrez, y el picto narra al atlante una antigua historia, en la que hubo de enfrentarse a un poderoso hechicero.


12. Los espejos de Tuzun Thune (The Mirrors of Tuzun Thune, publicado en Weird Tales, septiembre de 1929)

Encabezado por un verso de Poe, es un texto de terror, en el que el rey de Valusia acude a casa de Tuzun Thune, hechicero poseedor de unos espejos que permiten contemplar visiones más allá del tiempo y el espacio.

"—Un mundo extraño —contestó Kull pesadamente—. Los Siete Imperios se han desmoronado, convertidos en polvo y olvidados. Las inquietas olas verdes rugen por más de un fantasma sobre las eternas montañas de Atlantis; las montañas de Lemuria, al oeste, son las islas de un océano desconocido. Extraños salvajes pululan por los territorios más antiguos, y nuevas tierras se elevan extrañamente, surgiendo de las profundidades, profanando los antiguos santuarios. Valusia se ha desvanecido, y todas las naciones de hoy, las que serán de mañana, son extranjeras. No nos conocen a nosotros."

Es un texto onírico, cósmico incluso, y con el que Howard no solo reflexiona sobre el paso inexorable del tiempo y el olvido al que están condenados hombres y naciones (una idea bastante crepuscular, reflejo de su personalidad depresiva), si no que también, como en el relato anterior (y en toda su obra), vuelve a preponderar al guerrero sobre el hechicero.


13. El Rey y el roble (The King and the Oak)

Es un poema de ocho estrofas, con métrica y verso libres, que relata, con tono onírico, la lucha entre el rey y un árbol espectral.

El libro de 1967 en el que se publicaron
nueve de los relatos de este compendio

El volumen incorpora un Prólogo y un Epílogo, fragmentos del texto de Howard "La Era Hybórea", que explican la transición de la Era Thuria a la Hybórea, y narran los cataclismos que sumergieron los continentes bajos los mares, así como el proceso que siguieron los diversos pueblos humanos para resurgir del primitivismo en el que cayeron tras el fin de las civilizaciones thurias.


Existen otros dos relatos del personaje, no incluidos en esta antología:

Reyes de la Noche (Kings of the Night, publicado en Weird Tales, noviembre de 1930).

La editorial Martínez Roca lo había publicado en castellano seis años antes, en 1987, en el recopilatorio de Bran Mak Morn "Gusanos de la Noche", por lo que entiendo que no consideraron adecuado incluirlo en este volumen.

En su reseña vimos que es una historia en la que Kull es transportado, en sueños, a la época de Mak Morn, quien lo invoca gracias a su corona de hierro con una gema roja engarzada. En el soberano picto, Kull reconoce a un descendiente de la estirpe de su bienamado y leal Brule.

Esa noche es la víspera de una batalla que enfrentará a una alianza de pictos, celtas irlandeses, britanos y mercenarios normandos contra una legión romana. Los vikingos se niegan a combatir si Mak Morn no les proporciona un rey al que seguir. Kull mata a su líder en combate singular, y se erige en su soberano, guiándolos en la numantina defensa de un paso montañoso, que evoca a la hazaña de los espartanos en el Paso de las Termópilas. Kull participará de una batalla encarnizada y de una matanza de dimensiones bíblicas, narrada con brío, pulso emocionante y gran expresividad por parte de Howard, y volverá a su tiempo después de decantar la victoria del lado de los bárbaros y de disfrutar como un gorrino en un maizal.

Curse of the red skull comic
"The curse of the golden skull" tuvo su adaptación
a la historieta en la colección "Conan el bárbaro".

The Curse of the Golden Skull (publicado en The Howard Collector #9, primavera de 1967). Como el anterior, transcurre en una época posterior a la suya y su intervención es muy tangencial, como en "El altar y el escorpión". Generalmente se considera un relato de Conan y se contabiliza en el haber de éste. 



En el Cómic: La relacion del atlante con el cómic ha sido larga y fructífera, como hemos ido viendo con las portadas que ilustran esta reseña, aunque compleja de resumir aquí.

Debutó en Marvel Comics en 1971 de mano de Roy Thomas, guionista de Conan the Barbarian, y pululó por varias colecciones, como Savage Sword of Conan, hasta tener su propia serie, Kull the Conqueror, que se extendió hasta 1985. En Marvel aún tendría una novela gráfica, en 1989: Kull, the Vale of Shadow. A su paso por Marvel, el Conquistador revivió sus aventuras literarias, protagonizó nuevas historias, y en no pocas ocasiones protagonizó guiones que refundían dos o más relatos de Howard.



Dark Horse Comics adquiriría los derechos del personaje en el 2006, y desde entonces ha protagonizado varias miniseries, tanto basadas en textos de Howard como con nuevas historias, en las que la editora intenta respetar el canon del autor.

Otras personas antes que yo ya han hecho un gran trabajo sumarizando el paso de Kull por el arte secuencial, y aquí tenéis algunos enlaces de interés:





La película: El monarca de Valusia no ha tenido tanta suerte en el séptimo arte como en el noveno. En 1997 se estrenaría "Kull the Conqueror", un producto de bajo presupuesto (seis millones de dólares) dirigido por John Nicolella. El papel del atlante recayó en Kevin Sorbo, que por aquel entonces estaba en la cima de su popularidad con la serie televisiva "Hércules", y contó con Tia Carrere como réplica femenina. Están secundados por un buen montón de caras conocidas en la TV.


Los entendidos dicen que iba a ser una cinta sobre Conan, basada en el relato "The Hour of the Dragon", y que muchos elementos del mismo están presentes en la trama.

La verdad, no es una gran pelicula, ni por los escasos medios de los que disponía ni por las interpretaciones principales, pues tanto Kevin Sorbo como Tia Carrere son, desde mi humilde opinión nivel cuñao, dos intérpretes bastante limitados (el registro de Sorbo no difiere mucho del que tenía en "Hércules"). Las críticas que circulan por Internet son bastante demoledoras, y no entrará en la historia del cine; a mí me hace pensar en producto despachado aprisa y corriendo para no perder unos derechos de explotación a punto de expirar. Pero es un producto entretenido, de sobremesa de domingo, y se deja ver si no se llevan unas expectativas demasiado altas y se mantiene una cierta complicidad que disculpe el cartón-piedra, los cromas y los paupérrimos CGIs.

La banda sonora de Joel Goldsmith, a ritmo de heavy rock, es sin duda lo mejor de la cinta. En cualquier caso, resulta interesante para completistas de Robert E. Howard.



Y, como apunta el wikipedista responsable del artículo sobre el monarca de Valusia, en la película de 1982 "Conan the Barbarian", de John Milius, se combinaron elementos de la historia de Kull con la del cimmerio: 

En los relatos de Howard, Conan abandonó Cimmeria y se dirigió a los reinos del sur atraído por las riquezas, la aventura y los placeres. En la película, es esclavizado de niño, primero reducido a trabajos forzados y después obligado a luchar como gladiador, donde se gana su libertad. Es decir, se le asigna a Conan la vida de Kull. Asimismo, el thurio le cede al hibóreo a su archienemigo, el hechicero Thulsa Doom, que en la película interpreta James Earl Jones, y al culto serpiente que encabeza.

Con esto me despido, esperando haberos ofrecido suficientes datos sobre el personaje de Robert E. Howard, y animado a leer sus historias. Nos leemos!

OTROS LIBROS DE ROBERT E. HOWARD EN KINDLEGARTEN:





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2 comentarios:

  1. ¡Yo quiero este libro! Por años lo he deseado y al leer tu entrada me haces lamentar una vez más que Howard haya muerto tan joven. Por cierto, y en el plano más farandulero de todo esto, teniendo en cuenta lo que afirmas acerca de cierta misantropía del personaje y que era evidente en su autor, algunos afirman que era gay¿Sabes algo al respecto?

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    1. Me temo que es difícil de encontrar, al menos en España. Solo lo publicó, que haya podido averiguar, la editorial Martínez Roca, y está descatalogado. Busqué en sitios web y físicamente, y he encontrado ejemplares de impresión bajo demanda, pero mi experiencia con este tipo de libros no es demasiado buena.

      En cuanto a la cuestión sobre Howard, no sabría responderte. Me consta que Howard tuvo una novia (la que casi le arrastró hasta un fotógrafo para hacerse la famosa foto "oficial" que aparece en esta entrada), que le dejó en algún momento por un amigo de él. Se dice también que tuvo algunos buenos amigos, y que hicieron excursiones y viajes en el automóvil que poseía. Pero poca más información existe sobre su vida privada.

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