6 de febrero de 2015

Nova - Samuel R. Delany

Resumen: Siglo XXXI. La humanidad se extiende por el universo en astronaves propulsadas por ilirión, un mineral que permite superar la velocidad de la luz. Pero el ilirión es escaso, muy costoso, y solo se encuentra en las colonias exteriores. El capitan Lorq Von Ray fleta su nave en un viaje en el que espera obtener una fuente inagotable del precioso elemento, y con él se embarcará una tripulación pintoresca entre la que se encuentra Ratón, un gitano aventurero procedente de Tierra.

Nova Samuel R. Delany

Título: Nova (Nova)

Autor: Samuel Ray Delany, alias Chip Delany (pronúnciese Deleini). Estadounidense. Escritor, crítico literario y, pese a no poseer titulación superior, profesor en varias universidades, impartiendo materias como Lengua Inglesa y Literatura. Recibió distintos galardones literarios, entre los que destacan cuatro Premios Nebula y dos Hugo. Además de Ciencia-Ficción, cultivó la novela erótica y la no-ficción, con ensayos sobre sexualidad, mitología y literatura comparada. Estuvo casado y tiene una hija, pero después se declaró abiertamente homosexual y dedica parte de su trabajo al estudio de la homosexualidad y su situación social. 

Año de publicación: 1968

Género literario: Es una novela de Ciencia-Ficción blanda, que abunda en cuestiones científico-técnicas pero tomándose licencias artísticas, contando también con un cuidado desarrollo de los personajes y escenarios, y una notable calidad narrativa. Es una historia de Anticipación, en cuanto especula con un hipotético futuro. Tiene el desarrollo propio de una clásica historia de Aventuras y, dentro de la Ciencia-Ficción, algunos la encuadran dentro de la Space Opera. Además, muestra elementos claramente precursores del subgénero Cyberpunk

"Nova" estuvo nominada al Premio Hugo en 1969 y se incluye en la lista de David Pringle (las 100 mejores novelas de Ciencia-Ficción hasta 1984).


Samuel R. Delany

Está dividida en siete capítulos numerados, y relatada en tercera persona por un narrador omnisciente y no participante. Mantiene una única línea argumental, pero hace dos retrospectivas a la infancia de los personajes principales. Porque "Nova" reparte el papel central entre dos protagonistas:

- Ratón, cuyo verdadero nombre es Pontichos Provechi, un gitano procedente de Tierra. Natural de Grecia y criado en Turquía, es un músico ambulante con cierta experiencia en la navegación por el Sistema Solar, que nunca se ha embarcado en una gran travesía espacial, pese a estar habilitado para ello. Delany lo describe como un sujeto algo astroso, con un pie descalzo y otro calzado, una larga uña en el meñique y un aro de oro en la oreja. Posee una voz débil y chillona, como si tuviese las cuerdas vocales dañadas, y no se separa de su siringa, un instrumento musical con el que interpreta psicoramas, piezas musicales que se perciben por los cinco sentidos.

- el Capitán Lorq Von Ray, que pertenece a una adinerada familia de las Pléyades, y organiza una expedición en su nave, la Roe, en busca de una fuente colosal de ilirión. Antes ha encabezado otra con el mismo objetivo, que terminó de manera calamitosa, con uno de sus tripulantes ciego y loco. Lorq es mulato y luce una gruesa cicatriz que le atraviesa el rostro, fruto de una pelea con Prince Red, del que hablaremos.

El contexto creado por Delany es muy sugerente: La acción se sitúa en el Siglo XXXI, en el que la humanidad se ha extendido por el cosmos, gracias al ilirión, un elemento que se encuentra a partir del 300 en la tabla periódica, punto en el cual los elementos hipotéticos volverían a ser estables. El ilirión sirve de combustible a las naves espaciales, y les permite viajar a velocidades muy superiores a las de la luz. También se emplea para calentar el núcleo de satélites y planetoides, haciéndolos habitables.

Nova Samuel R. Delany

Así, el cosmos habitado por el hombre se divide en Draco, que incluye nuestro Sistema Solar y cuya capital es Tierra (sin artículo), la Federación de las Pléyades, y las Colonias Lejanas.

"Hay doscientos sesenta y cinco mundos y satélites habitados en los ciento diecisiete sistemas solares que forman Draco. Aquí, en la Federación, tenemos las tres cuartas partes de la población de Draco diseminadas en trescientos doce mundos. Los cuarenta y dos mundos poblados de las Colonias Lejanas…"

Para entenderse en semejante marasmo, existe un idioma común, que puede aprenderse (al igual que otras muchas cosas) mediante un hipnoinstructor, y que tiene la sintaxis de la manera de hablar del Maestro Yoda de Star Wars, colocando el verbo al final de la oración. Algunos personajes emplean este lenguaje y otros no.

Comenté que "Nova" es una precursora del cyberpunk, y lo es sobre todo por la presencia, en los seres humanos, de unos acoples-ciborg en muñecas, rodillas y base de la columna, con la que se conectan a las astronaves y otros aparatos electrónicos, haciéndolos funcionar mediante impulsos nerviosos. Del mismo modo, el personaje Prince Red tiene un brazo cibernético, que sustituye al que no posee de nacimiento. Los tripulantes de astronaves reciben el nombre de acoples o ciborgs, y carecer de estos conectores se considera signo de inadaptación. Los gitanos, el pueblo de Ratón, se niegan a usar acoples, siendo él una excepción a la norma.

La historia arranca en Infierno-3, un satélite de Neptuno, "la última luna del Sistema Solar" (cuando se publicó este libro, aún se creía que Plutón era un satélite de Neptuno), donde confluyen los diversos personajes que formarán la variopinta tripulación de la Roe: el mentado Ratón; Katin Crawford, un nativo de Luna, alto y desgarbado, un intelectual que siempre ha vivido en satélites. Idas y Lynceos, dos hermanos mellizos de las Colonias Exteriores, que se compenetran como uno solo, de tal modo que uno completa las frases del otro. Son de raza negra, pero Lynceos es albino. Sebastian y Tyy, una pareja procedente de las Pléyades, de rasgos caucásicos, que siempre van acompañados de unas grandes aves oscuras. Y el propio capitán Lorq Von Ray.

Nova Samuel R. Delany

Así pues, "Nova" es una novela de Ciencia-Ficción que entronca directamente con las clásicas novelas de Aventuras y de viajes marítimos, pues podemos imaginar Infierno-3, por la ambientación que le da Delany, como cualquier puerto de mar del Siglo XIX, en el que recalan marineros de todas las nacionalidades, razas y procedencias, buscando un barco en el que enrolarse. Y, mediante la figura de Lorq Von Ray, un capitán deformado por una gruesa cicatriz en el rostro y obsesionado con una quimera, por la que es capaz de arriesgar su embarcación, su vida y la de toda su tripulación, nos provoca al instante reminiscencias de una obra inmortal: "Moby Dick" de Herman Melville.

A través de las dos retrospectivas citadas, conoceremos la procedencia y la trayectoria de Ratón y Lorq Von Ray. Al primero lo situaremos en Tierra, en la ciudad de Estambul, en la que sobrevive como pícaro callejero. Después de recorrer toda Tierra tocando su música, saldrá al espacio, obtendrá sus acoples y navegará por el Sistema Solar (en un universo tan amplio, la navegación por nuestro pequeño sistema se considera de cabotaje), hasta recalar en Infierno-3. Al segundo, lo veremos en las Pléyades, en el seno de una de las más poderosas familias de la Federación, conociendo a Prince y Ruby Red, los hermanos que con el tiempo se convertirán en propietarios de Transportes Red Limitada, la mayor empresa de transportes del universo, pertenecientes a Draco. El carácter colérico de Prince le hará enemigo irreconciliable de Lorq, provocándole la cicatriz de su rostro durante un encontronazo, movido por su exceso de proteccionismo hacia su hermana.

El enfrentamiento entre Lorq y Prince Red por una parte, y la búsqueda de la Nova por otra, serán los ejes vertebradores de la trama de la novela. Como veremos, ambas están estrechamente relacionadas. Porque la procura de ilirión por parte de Lorq es, en realidad, la búsqueda de una estrella a punto de convertirse en nova, algo que lleva a Lorq a la obsesión. Al principio de la obra, sabremos que la anterior misión del capitán fue un fracaso, pese a que encontró una nova y sobrevivió a ella. En la figura de Dan, el viejo ciborg que enloqueció y se quedó ciego en el suceso, vagando enfebrecido y balbuceante por Infierno-3, vemos las consecuencias de la malsana quimera de Lorq, del mismo modo que Ismael, el protagonista-narrador de "Moby Dick" era advertido de los funestos riesgos de embarcarse en el Pequod.

La rivalidad personal de Lorq y Prince Red representa también el enfrentamiento entre sus mundos: Draco y la Federación de las Pléyades. Draco ostenta el dominio del mercado y las comunicaciones gracias a que el ilirión, que se obtiene en las Colonias Lejanas (donde sus siete mil millones de habitantes se dedican directa o indirectamente a la minería), se maneja en cantidades mínimas: unos miligramos bastan para propulsar una astronave, y apenas unos gramos pueden calentar el núcleo de un planetoide. Transportes Red Limitada es una suerte de "Compañía de Indias" con una posición cuasimonopolística en el mercado. Si Lorq obtiene, derivado de la explosión de una nova, cantidades de ilirión a gran escala, transformará por completo el universo y cambiará la balanza en las relaciones entre ambos conglomerados de mundos. Esta enemistad viene de antiguo, pues sus familias son viejas rivales en los negocios, y los Red, que representan a la antigua aristocracia europea, no olvidan que los Von Ray, que encarnarían a la burguesía criolla o del "nuevo mundo", hicieron su fortuna mediante la piratería.


Ello otorga a "Nova" un punto de epicidad, de gesta, remitiéndonos una vez más a la grandes odiseas marítimas decimonónicas que comentábamos. Por otra parte, Delany ofrece también un retrato detallado de sus personajes, y los dota de profundidad, motivaciones y carácter propios. Destacan entre todos Ratón y Lorq, aunque dedica largos pasajes al resto de la marinería del Roe y a los villanos Prince y Ruby Red. Resulta interesante el papel de Katin, el pensador que desea escribir una novela (arte que ha caído en desuso tiempo ha, en favor del psicorama) y que se convierte en cronista de la expedición del Roe, manteniendo largos soliloquios que graba a modo de notas.

Comenté que algunos catalogan "Nova" como Space Opera. Lo es en cierto modo, por su historia y por sus licencias científico-técnicas, pero no por su contenido. Yo al menos asocio Space Opera con argumentos sencillos, de entretenimiento, generalmente historias bélicas, de aventuras y heroicidades, muy divertidas pero carentes de trasfondo. La obra de Delany trata, por contra, una serie de cuestiones de mayor calado:

Se intuye una atracción homosexual entre Ratón y el capitán Lorq Von Ray, que es más explícita que nunca en su incursión por los bajos fondos en busca de droga para la tripulación.

Ya que ese es otro tema presente: las drogas, en particular el Éxtasis, un alucinógeno en forma de polvo de oro, que provoca ensoñaciones y experiencias sensoriales, y que se encuentra en estado natural en las explotaciones de ilirión. Los psicoramas, piezas artísticas que combinan música, imágenes y sensaciones, y que provocan emociones y sentimientos en el público, evocan también "viajes" o experiencias con drogas psicodélicas.

Se adivina también una relación incestuosa entre Prince Red y su hermana Ruby, de acuerdo a los celos patológicos con los que la protege, y a su última escena en la novela, que no voy a desvelar.


Samuel R. Delany trata también el Esoterismo, siendo el Tarot de uso cotidiano y extendido, considerándose un elemento científico, riguroso y con credibilidad. Del mismo modo, interviene el mito del Santo Grial, tanto haciendo un símil con la nova que persigue Lorq en tanto algo inalcanzable, quimérico, como redundando en el mismo mito, pues Katin cita que todos los estudiosos del mismo murieron prematuramente, algo que teme le ocurra a él si se dedica a ello. El autor muestra un amplio conocimiento del Tarot, y personalmente (porque ignoro todo cuanto concierne a la cartomancia) me sorprendió que los símbolos de los evangelistas sean cuatro Arcanos llamados "Las bestias del Apocalipsis [...] Toro, León, Águila, y esa pequeña criatura ridícula que parece un mono, el dios enano Bes, venido de Egipto y Anatolia". Otra cristianización más de cultos paganos. 

Y otra gran reflexión: la libertad individual y la capacidad de decisión. El caso paradigmático es Ratón: pese a que su pueblo, el Gitano, reniega de los acoples, él se los implanta. En un mundo en el que el Tarot se acepta como verdad irrefutable, él lo rechaza y lo considera una farsa. El libre albedrío supone la perdición del pobre Dan, cegado por su determinación de observar la nova, sobrecargando sus nervios ópticos y condenándose a un sufrimiento eterno a cambio de un momento de belleza sublime. Y del mismo modo, el final de Lorq (que sin ser tan trágico como el del Capitán Ahab, es bastante dramático) refleja las consecuencias de sus decisiones.

A escala global, el autor transmite también su preocupación por el proceso de aculturización que conllevan las migraciones masivas interplanetarias, la ausencia de rasgos identitarios propios de cada mundo y la pérdida de la individualidad, producto entre otras cosas de los acoples ciborg. Porque "Nova" anticipa, en la misma línea, una de las grandes preocupaciones del Cyberpunk: la deshumanización derivada de la expansión e implantación tecnológica. Los enchufes neurales o acoples, que todo ser humano tiene, desde el más potentado almirante hasta el más humilde barrendero, vinculan hombre y máquina hasta hacerlos indistinguibles.


Como detalle curioso, Delany se reserva también un par de homenajes a grandes autores del género. En un momento de la novela, se cita que Lorq ha estado en Trantor (planeta sede del Imperio Galáctico en el universo literario de Isaac Asimov). Y los marineros interestelares se desean buen viaje encomendándose a Ashton Clark, y citan su nombre para llamar a la buena suerte y a la Providencia. La novela dice que "Ashton Clark fue un filósofo y un psicólogo del siglo XXIII cuya obra permitió a Vladimir Thomas la invención de los enchufes neurales" pero es evidente que el autor hace su tributo al ínclito Clark Ashton Smith.

Debo decir que me sorprendió muy gratamente el estilo narrativo de Samuel R. Delany, así como su capacidad para reflejar sus preocupaciones personales en su obra. Experimenté la misma sensación que tuve con "Cántico por Leibowitz" de Walter M. Miller Jr., la de estar ante un autor con una habilidad literaria privilegiada, y con la capacidad de plasmar sus inquietudes a través de sus personajes. Pues "Nova" es, ante todo, una novela "de personajes", y cabe destacar, más aún en la época en la que fue escrita, el valor de Delany para otorgarle a sus actores fenotipos fuera del clásico blanco-anglosajón que primaba en el género. La tripulación de la Roe conforma un mosaico digno de un barco del S. XIX: El capitán Lorq es mulato, de padre escandinavo y madre senegalesa. Ratón es el marinero mediterráneo, griego o turco. Los mellizos Idas y Lynceos pueden ser dos negros antillanos. Sebastian y Tyy una pareja de eslavos, rusos o polacos tal vez. Katin sería un excéntrico escritor británico, quizás irlandés. Reflejo de la diversidad cultural y étnica fruto de la movilidad social y geográfica del Siglo XXXI.

Sobre esto último, parece ser que supuso un problema para su edición, y le produjo varios rechazos, entre ellos el de John W. Campbell, el influyente editor de Ciencia-Ficción, que arrastró la leyenda negra de racista y xenófobo.

En resumen, una muestra más de la idoneidad de la Ciencia-Ficción para tratar las inquietudes y problemáticas de la sociedad de su tiempo, y una novela formidable, que combina el talento literario de su autor con una temática atractiva y una historia bien hilada, con una nómina de personajes con entidad, que recomendaría no solo a los aficionados a la ficción especulativa, pues al igual que la mentada obra de Miller, es un libro que trasciende su género. Que Asthon Clark os acompañe. Nos leemos!

OTROS LIBROS DE SAMUEL R. DELANY EN KINDLEGARTEN:


- Babel-17


Compártelo:

4 comentarios:

  1. No soy muy del genero, pero inevitablemente, tomo nota.Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, creo que es buena novela y, por su tema y su planteamiento, puede gustar a los menos adeptos a la Ciencia-Ficción. Besos.

      Eliminar
  2. Tengo pendiente desde hace años leer a este maestro de la ciencia ficción. De seguro he leído uno que otro cuento suyo, pero la verdad no los recuerdo...¡Qué vergüenza!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La semana pasada estuvimos hablando de "Babel-17", otra novela de este autor, en "El Sótano", el programa de radio en el que colaboro quincenalmente. Creo que te gustaría, Elwin, en mi opinión es un autor crucial de la Ciencia-Ficción, por suponer un eslabón intermedio entre la Edad de Plata y la New Wave.

      Eliminar

Y tú, ¿Qué opinas?

SUSCRIBIRSE POR CORREO

Recibe las actualizaciones en tu e-mail

Archivo

Seguir en las redes