20 de enero de 2015

Porvenir - P.A. García

Año 2059. La astronave Porvenir viaja a la estrella Proción en busca de un exoplaneta habitable que la Humanidad pueda colonizar, para aliviar la superpoblación y el agotamiento de recursos de la Tierra. Cuando la expedición sufre un revés imprevisto, su tripulación deberá afrontar que el objetivo de la misión puede no ser aquel que se les reveló inicialmente.

Porvenir

Publicado en 2013, Porvenir es obra de P.A. García. Psicólogo forense, escritor autopublicado y bloguero. Porvenir es su primera novela, y antes había publicado los relatos de terror Ecce Homo y El vigilante.

Es una novela de Ciencia-Ficción dura y de Anticipación, que proyecta un futuro de corte distópico. Combina elementos de las novelas de Aventuras y viajes con otros propios de las historias de Misterio.

Porvenir es una novela de 172 páginas, dividida en 12 capítulos intitulados, que se inician con frases de diversos autores como Arthur C. Clarke, Stanislaw Lem, Carl Sagan, Marcel Proust o Charles Dickens. Está narrada en tercera persona y en retrospectiva, por un narrador no omnisciente y no participante.

P.A. García
[fuente: web del autor]

Con Porvenir, P.A. García proporciona una muestra perfecta de cómo debe ser una novela de debut: Sencilla, pulcra, escrita con un estilo limpio y claro, y sabiendo qué historia quiere contarse. En su caso, García ha optado por un género complicado y muy exigente, la Ciencia-Ficción dura, y ha salido airoso de desafío siguiendo el Principio KISS (Keep it simple, stupid!). Veamos:

Porvenir es, ante todo, una historia de Ciencia-Ficción anticipativa, cuyo planteamiento muestra una clara influencia de los autores más clásicos del género, en particular de Arthur C. Clarke. Además de sus doce capítulos, la novela podría dividirse, oficiosamente, en dos partes:

Una primera que va en la línea de las historias de descubrimientos, aventuras y viajes, y que tiene el carácter de Anticipación más marcado, pues describe el viaje de la nave Porvenir al sistema de la estrella Proción, a 11 años-luz de la Tierra (como dice el Prólogo, «que en términos astronómicos equivalía poco más que a llamar al timbre del vecino estelar del séptimo»), en la mejor tradición de la Edad de Plata de la Ciencia-Ficción.

Y una segunda, en la que un giro argumental inesperado lleva la trama hacia una historia de último hombre o de last man standing, en la que la narración se torna más oscura y pesimista, con un tono fantástico y de misterio, de tintes postapocalípticos.

Proción
Proción (o Procyon), una de las estrellas más cercanas al Sistema Solar
y uno de los objetos más brillantes del firmamento [fuente]

El primer gran mérito de P.A. García es el ya mentado don de la simplicidad. Con un estilo limpio, muy cuidado en lo formal y libre de ornamentos innecesarios, cuenta una historia que comienza con un tono realmente optimista, que se va oscureciendo a medida que el panorama de los protagonistas se hace menos esperanzador.

Tan solo siete personajes principales (los siete tripulantes de la Porvenir, que recibirán el sobrenombre de Los perros de Procyon) y un número reducido de escenarios (principalmente la propia cosmonave y el exoplaneta, o exoluna), es todo lo que ha necesitado el autor para articular un argumento atractivo y una narración que se hace corta por el ritmo que le ha imprimido y por lo entretenida que resulta su lectura. Esta sencillez (que no pobreza, ojo) de recursos le dan a la historia un tono entre teatral y televisivo, con un agradable punto de Serie B que, especialmente por su tramo final, podría encajar perfectamente en un capítulo de Amazing Stories o The Twilight Zone, o como una película artesanal de Ciencia-Ficción facturada con poco presupuesto y mucho oficio, respeto y amor por el género, de esas que se convierten en pequeñas joyas para los aficionados .

Con esto quiero decir también que Porvenir es una novela muy visual, narrada de una manera muy cinematográfica, pues uno de sus puntos fuertes es lo asequible que resulta a todo tipo de lectores, incluso a los más reacios a este género, que se sorprenderán a sí mismos siguiendo la historia sin esfuerzo y entendiendo los conceptos científicos que P.A. García presenta con mañas de divulgador.

Proción, como su nombre indica (en griego significa "antes del perro"),
está  antes de la constelación del Can Menor [fuente]

Porque el viaje y la exploración del sistema de Proción permiten a P.A. García una labor divulgativa con la que explica de forma amena y comprensible cuestiones básicas de astrofísica y exoplanetología, enumerando las condiciones necesarias para que un planeta sea susceptible de albergar vida, y el equilibrio de factores precisos como gravedad, atmósfera, temperatura, presencia de agua, o el tipo de estrella en torno a la que debe orbitar y la distancia con ella. La exposición es clara y también rigurosa, de manera que la novela transmite una sensación general de seriedad y de plausibilidad.

De igual modo, la descripción de la cosmonave es un placer para los aficionados a la literatura especulativa, con todos sus adelantos técnicos y su Biosfera, un complejo y completo invernadero que proporciona oxígeno y alimentos a sus tripulantes.

Los personajes no están excesivamente desarrollados, como es habitual en la vertiente dura de la Ciencia-Ficción, pero sí lo suficiente para ubicar a cada uno y su papel en el conjunto de la trama. Los más elaborados son Jack Raven, el actor principal, y la doctora Janis Wolfe, que son también quienes poseen unas descripciones más exhaustivas y una mayor presencia en el texto.

El ascensor espacial: deseo vivir para verlo hecho realidad

No son pocos los homenajes a autores clásicos y a su legado, como la aparición del Elevador de Clarke, ingenio inspirado en el que dicho autor presentó en Las fuentes del paraíso y recuperó en 3001: Odisea final, una ascensor de treinta y seis mil kilómetros de altura que une la Estación Espacial Alfa con la superficie de la Tierra. Otras ideas, como el ensamblaje de las astronaves en el espacio, la Estación espacial o la impactante tecnología de transporte que permite a la Porvenir burlar la relatividad y atravesar los once años-luz que separan nuestro Sol de Proción, son un interesantísimo ejercicio de Anticipación y cumplen con uno de los principales objetivos de la Ciencia-Ficción: permitirnos soñar que un día alcanzaremos las estrellas y motivarnos a conseguirlo.
«La T. I. I. (Tecnología de Impulso Inflacionario) era la mayor magia inventada por la humanidad, la auténtica artífice del viaje interestelar. Los reactores de impulso funcionaban como un gran acelerador de partículas capaz de provocar una distorsión cuántica en el espacio. Para lograrlo, los reactores necesitaban acumular grandes cantidades de energía y velocidad. Por eso se requerían varios meses de aceleración constante hasta alcanzar la potencia óptima. Una vez conseguida, se produciría el llamado gran estallido de aceleración: la energía generada envolvería la nave en una burbuja de quarks, desconectándola del tejido del universo, y efectuando así el mayor truco de escapismo en la chistera del espacio-tiempo.»
Pero la importancia de las cuestiones científico-técnicas no lleva a P.A. García a descuidar las interacciones entre personajes ni el aspecto humano de los mismos, pues el motor de la trama no será tanto el descubrimiento del exoplaneta como los acontecimientos derivados de la relación entre los tripulantes de la Porvenir, siendo uno de ellos, aquejado de una dolencia que se consideraba desterrada, el que desencadena el drástico giro argumental que conduce a la segunda parte de la novela.

Exoplaneta
El exoplaneta (o mejor dicho, exoluna) que encuentran Los perros de Procyon
 es el gemelo idéntico de nuestro amado planeta Tierra [fuente]

Para abordar esta segunda parte, conviene resaltar antes que, como ya comentamos más arriba, Porvenir posee un trasfondo distópico, en cuanto su autor muestra un planeta Tierra superpoblado, con sus recursos naturales agotados, con una carestía crónica de alimentos y gobernada por dirigentes incapaces de solucionar la problemática más allá de medidas parciales y de alcance limitado (incluso la obligación de cultivar huertos e invernaderos en cada edificio de viviendas u oficinas de cada centro urbano). El panorama resulta desolador y poco halagüeño, y la decisión de enviar la misión Porvenir en busca de un exoplaneta que colonizar esconde dobles intenciones políticas que no voy a desvelar, pero que suponen una desencanto mirada a la clase dirigente, por contraposición a la postura positiva e idealista de la comunidad científica.

En este escenario, Jack Raven tendrá reservados los últimos compases de la novela, en unos capítulos marcados por el misterio y, como ya comenté, de una naturaleza más fantástica que los ambientados a bordo de la nave y en el planeta descubierto. Por mi parte, y condicionado por el consumo masivo de revistas de cómics como Dossier Negro o 1984, y de relatos de Richard Matheson o Ray Bradbury, anticipé con facilidad el elemento causante de la oscura y catastrofista conclusión de la trama, aunque agradecí la postura del autor y la llamada a la esperanza y al optimismo, reforzada por el título de la novela, tan cargado de simbolismo.

Por todo lo comentado, y a modo de resumen, Porvenir es una novela agradecida, una lectura placentera y una sorpresa, por cómo conjuga la corrección en los aspectos formales con una trama atrevida y un adecuado desarrollo literario. Es, como conclusión, un libro recomendable y un punto de partida bien posicionado para P.A. García como autor de Ciencia-Ficción, habiendo demostrado, con su primera novela, que mueve con la misma comodidad en diversos subgéneros de la ficción especulativa.

La Ciencias-Ficción dura, una de las mejores formas de
interesarse por la física. en este caso la de partículas

Porvenir puede adquirirse en Amazon, en Google Play Books y en PayHip.

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