31 de mayo de 2014

Ninguén lembra - Vanesa Santiago - Castellano

Como ya comenté, KindleGarten entra en una época en la cual la Fantasía, el Terror y la Ciencia-Ficción serán las temáticas principales, y la mejor manera de comenzarla es con un libro que hacía tiempo que quería leer y que por fin he terminado, con un gran placer y un montón de buenas sensaciones. Galicia y su cultura tradicional tienen una estrecha relación con lo fantástico y lo sobrenatural, algo que tenía que reflejarse en sus escritores. Ahora, de la mano de editoriales innovadoras y arriesgadas como Urco Editora (con su sello Alcaián) y Contos Estraños tenemos la oportunidad de gozar de nuevos talentos que hasta el momento tenían muy difícil sacar a la luz sus obras. Buenos ejemplos son Xosé Duncan con sus "As crónicas de Bran" o Fernando Cimadevila con su "O mundo de Basilius Hoffman".Hoy conoceremos a una gran promesa de nuestra literatura, con una imaginación asombrosa y una talento que no le va a la zaga. Antes de comenzar, decir que quedo muy agradecido con ella por soportarme y facilitarme información más que estimable para esta reseña. 

Voy a permitirme la osadía de traducir algunos pasajes del libro y algunos términos que aparecen en el mismo. No soy traductor así que no os puedo garantizar los resultados, pero haré lo mejor posible. Vamos allá:



Título: Ninguén Lembra [Nadie Recuerda]

Autora: Vanesa Santiago Vázquez. Escritora (de narrativa y poesía), bibliotecaria y documentalista. Esta es su primera novela y su primera obra de fantasía. Siempre implicada en la animación a la lectura, promueve la literatura femenina desde el blog Maleducadas. [En Castellano].

Año de publicación: 2013

Género literario: Es una novela de Fantasía en terminos amplios, pues abarca desde el libro de Aventuras hasta la Fantasía Heroica/Épica. Está orientada en especial a los lectores llamados "jóvenes adultos", con lo cual podemos ponerle la etiqueta de "Literatura juvenil", aunque por su complejidad y profundidad es adecuada para cualquier tipo de público. Su visión femenina del género fantástico es destacable como veremos. 

Resumen: Una historia olvidada que transcurre por igual en el presente y en el pasado, pues en ella espacio y tiempo se desvanecen. Las hermanas Daia y Fiona Dalúa son alanein, personas nacidas con dones especiales que las diferencian de la gente común. Su herencia se va transmitiendo generación tras generación desde que los pueblos del norte se diseminaron por toda Europa. En la escuela de Mikélemil, en Finlandia, encontrarán el libro laretas [parlanchín, hablador, cotilla] que narra una historia que nadie recuerda: la de Degon Aerinaira, la pequeña princesa que salvó el lejano reino de Ondán, arrasado por la revuelta de Feolgor. Recorriendo Finlandia, el Reino Unido, Francia, Nueva York, Galicia y la mágica Tuami, y viajando al pasado, las hermanas Dalúa, sus amigas Kailey y Gudrun, y sus aliados Andrés y Martina entre muchos otros formarán parte de la historia de Degon Aerinaira, que se va escribiendo mientras ocurren los hechos y máers, luïns y aerins ponen a prueba sus diferentes dones, que han de combinar para salir bien parados de la aventura. "Ninguén lembra" es una historia sobre la amistad, la lealtad, el amor y la búsqueda de uno mismo. 

[fuente: Caderno da crítica]

Para comenzar, conviene decir que "Ninguén lembra" es una novela profunda, compleja, que rompe con cualquier cliché que uno pueda esperar cuando escucha el término "literatura juvenil". Vanesa Santiago propone una historia para leer despacio, parándose, releyendo algunos párrafos y dejando reposar la lectura para ir hilando todas las subtramas que guardan sus quinientas cuarenta y seis páginas. Hacía tiempo que no me me llevaba casi un mes leer un libro, pero creo que fue el modo de disfrutar todo el contenido de la historia. 

El universo personal de Vanesa es un ejercicio asombroso de imaginación y de capacidad para fabular y para tejer un relato consistente, que sostiene un montón de subargumentos y pequeñas tramas personales que encajan a la perfección como las piezas de un reloj suizo. Vamos a ver: 

La idea central de este universo es la existencia de unas personas denominadas alanein, que nacen con unos dones que las distinguen de los demás. Se dividen en tres clases, que se vinculan directamente con los tres estamentos principales o nobles de las culturas tradicionales (las élites si les queremos llamar así), en particular de la cultura celta, a la que la autora, como gallega, no puede sustraerse. [Por cierto, los términos son neutros]. Los máer (a los que pertenecen Daia y Fiona) se vinculan con los druidas, y como aquellos poseen habilidades que remiten a un dominio sobrenatural de la naturaleza y a una sensibilidad animista. Además de la maerfilia (dominio de la materia -fuego, aire, agua- que podríamos llamar "magia"), los máer pueden ser biófilos como Daia (dominio de las auras vitales de animales, plantas y personas), patófilos como Fiona (dominio de la mente), kinesófilos como Kailey (dominio del espacio y el movimiento) o cronófilos como Gudrum (dominio del tiempo). Los luïn se corresponden con los caballeros, tienen una especial afinidad con los animales (en particular con los caballos), habilidades guerreras, un gran vigor y resistencia física y conocimientos de hierbas sanadoras y de las artes de caza y pesca. Y los aerin se relacionan con los bardos, que eran tanto los depositarios y transmisores de la cultura, las leyendas y la tradición de los pueblos mediante el canto, como expertos sanadores y conocedores del alma humana. 

Los alanein son los herederos de la cultura clásica, que se viene transmitiendo desde que los pueblos del norte se extendieron hacia el sur, y en su pervivencia tienen un papel fundamental las mujeres. Es destacable cómo los alanein rigen su vida de acuerdo a los ciclos de la naturaleza, contando el tiempo en lunas, siguiendo el paso de las estaciones y supliendo el uso de la tecnología con sus habilidades inherentes. Especialmente hermoso resulta el modo de vivir de los luïn. Amantes de la vida al aire libre, son capaces de atravesar Europa a lomos de sus fieles caballos, disfrutando del viento y de su libertad, cazando y pescando sin estar pendientes del reloj o del calendario. 

Presentación del libro en la biblio de mi barrio. La Safa rules! :)

Personalmente, creo ver una reivindicación, un llamamiento de la autora a conservar lo que de bueno tenían los pueblos antiguos, un modo de vivir más en comunión con la naturaleza que el actual, más cerca de los ritmos naturales de la Tierra, con un mayor respeto por el acervo cultural y primando lo vital frente a lo material. 

Así es que los animales tienen su papel en la obra, como amigos, aliados y compañeros fieles de los alanein. Daia con su loba Taiga, Andrei y Ricartus con sus sendas yeguas Tundra y Nuage, o el legendario caballo Kervis el indomable. 

Si bien dijimos que máer, luïn y aerin equivalen a la élite estamental de las sociedades tradicionales, no hay nada de elitismo en ellos (al contrario, son humildes y sencillos), ni clasismo entre los tres grupos ni hacia las personas "corrientes". Sin ir más allá, el padre de Daia y Fiona no es alanein, sino cirujano, y a lo largo del libro asistimos a casos similares, como el padre de Andrés y Martina, que es ebanista. La existencia de la escuela Mikélemil, a la que acuden los máer para aprender a dominar sus dones, responde más a una necesidad de protección (como cada año les recuerda a los alumnos una representación teatral sobre la historia de la escuela) que a una intención segregacionista. Por cierto, no esperéis una mala copia de Hogwarts porque no lo es: la presencia y el peso específico de Mikélemil en "Ninguen lembra" son muy distintos. 

"Daia y Taiga", ilustración de Miguel Golmayo [fuente: blog del autor]

El hecho de que Mikélemil esté en Finlandia, y que desde el norte de Europa partiese la diáspora que extendió a los alanein por todo el mundo, llevan a una hermosa fusión de las culturas celta y nórdica, un sincretismo que huye de lugares comunes y que se muestra en los diversos orígenes de los personajes protagonistas. Daia y Fiona gallegas, Kailey de las highlands escocesas, Gudrum finlandesa descendiente de escoceses. La autora es una apasionada de la cultura nórdica, y la epopeya nacional finesa Kalevala fue una de sus inspiraciones a la hora de crear su universo. [Se puede leer y descargar en Scrib. Si os animáis son 23.000 versos].

En Mikélemil entrarán en contacto Daia, Fiona y sus amigas con en libro laretas, en el que descubrirán la historia olvidada de Degon Aerinaira, sin saber que ellas mismas escribirán la mentada historia a la vez que la viven. Porque "Ninguén lembra" tiene un cierto punto metaliterario. Me explico:

Vanesa reconoce la influencia directa de la magistral "La historia interminable" de Michael Ende (uno de mis libros preferidos, por cierto) en su estilo, homenaje incluido con la aparición de la mágica frase ["Pero eso es otra historia y merece ser contada en otra ocasión"], y su novela contiene varios elementos que nos recuerdan que estamos ante un libro propiamente dicho. Por una parte está la presencia de Eusebio, un narrador que aparece en varias ocasiones, contando la historia de viva voz a una audiencia en la que podríamos estar nosotros sentados escuchándole. Por otra, está el libro laretas, cuya historia los personajes están viviendo y protagonizando, y con eso escribiéndola. Pese a estar narrado en tercera persona, hay un momento en el que Fiona toma la voz y relata en primera persona, diciendo que le toma el relevo a Daia, aunque se cansa pronto y le devuelve el testigo a su hermana. Y por último terminaremos por tener la sensación de que es el propio libro laretas el que tenemos entre las manos, entrando nosotros mismos en la historia, pues la vamos creando en nuestra imaginación mientras la leemos. 

Las Highlands escocesas, tierra de Kailey, a Nena Roxa

La trama de "Ningúen lembra" no es simple, y la Espiral, el símbolo escogido por Vanesa Santiago para describir su complicada línea espacio-temporal es muy acertada. Las habilidades kinesófilas (dominio del espacio) y cronófilas (dominio del tiempo) de los máer les permiten a ellos moverse por todo el mundo en un instante (sólo requieren crear primero puntos de unión llamados Triángulos. Por eso el primer viaje de Daia y Fiona a Mikélemil es en tren) y entre el pasado y el presente; y a la autora borrar, como ya dijimos arriba, las barreras espacio-temporales, siendo habitual en el libro ir leyendo párrafos que narran hechos de las dos épocas distintas y protagonizados por personajes que se encuentran en diferentes lugares del mundo en ese momento. 

["¿Pero podría vivir así, en aquel tiempo tan diferente al suyo, sin saber qué fue de aquel pueblo suyo, por el que había arriesgado tanto? Fue ella, la Mintrae Aerineia, la Gran Reina de su pequeño y Gran Reino. Fue ella quien le había encargado la misión de cruzar al otro tiempo. Portaba un objeto que pertenecía a una persona que esperaba en el otro tiempo. Allí sabría más. Todo tan confuso..."]

Las dos épocas son nuestro presente de un lado, y un momento indeterminado de la transición entre el Bajo Imperio Romano y la primera Edad Media del otro, cuando Roma está en su decadencia y los pueblos bárbaros comienzan a asentarse en lo que fueron las provincias romanas. Lo fascinante es que, como ya dijimos, el papel de los protagonistas en los hechos del pasado es fundamental, encontrándonos que personajes de nuestro presente nacieron en el pasado, o que personajes del pasado son fruto de la relación entre personas de ambos mundos. En este punto conviene destacar la figura de Kailey, a Nena Roxa, pero no os cuento más para no estropearos la lectura. [a Nena Roxa no se traduciría exactamente por la Niña Roja. La palabra gallega para "rojo" es "vermello". "Roxo" designa un color encendido, muy vivo, lo que en castellano sería granate, grana, burdeos o carmesí, esa tonalidad de rojo tan fuerte que es casi púrpura. El pelo de Kailey sería de ese color].

[fuente: Caderno da crítica]

El pasado tiene un algo de misterioso, de legendario, pues ubica los hechos en el reino de Ondán, situado en lo que hoy es Galicia, pero no existe correspondencia alguna con la historiografía ni la geografía oficiales. Hay una ciudad romana amurallada en un declive más que evidente (¿Lugo, tal vez?) y sabemos que los habitantes comienzan a darle a aquel lugar el nombre de Xallas, nombre que recibirá en nuestro presente, siendo el pueblo de origen de los hermanos Andrés y Martina, luïn y aerin respectivamente, aunque no se corresponde tampoco con lo que hoy es la comarca de Xallas. Xallas es famoso sobre todo por la cascada del Ézaro, mientras que ["no hay cascadas en A Envolveita"] del Xallas donde viven Andrés y Martina. 

Tenemos el dato de que hay un castillo, el Castelo Celeste, corte de la Reina del Gran Reino de Ondán, en una ciudad llamada Deira. Pero no se conserva en Galicia castillo tan antiguo. En el Fontán natal de la autora hay un castillo (bueno, lo que queda de él) pero es del siglo XVIII. Más incertidumbre para fortalecer el tono fantástico de la historia. 

"Caballero luïn montando a Kervis" de Miguel Golmayo [fuente: blog del autor]

La geografía del presente se mueve también entre lo real y lo mágico, con lugares como la isla de Tuami, a la cual sólo pueden acceder los alanein, o la ciudad de Mentia, que se encuentra fuera de cualquier espacio conocido, y que es la sede de los ein, lo más semejante (pues tampoco lo es como tal) que existe a una Administración o un Gobierno alanein

Dije más arriba que la novela abarca la fantasía en todo su conjunto, y en verdad que en las partes que transcurren en nuestro presente gozamos de una historia de aventuras, intriga, traiciones y sucesos inesperados, y en el pasado tenemos la narración más épica, en la línea de la fantasía heroica que conocemos y amamos de autores como Tolkien, Moorcock o Robert E. Howard, con el aporte femenino de la autora. Porque una de las (muchas) cosas que le podemos criticar a la fantasía heroica es su "masculinidad", su machismo, que en algunas obras se intenta corregir con heroínas "de armas tomar" poco creíbles o que pierden su esencia femenina. La perspectiva de Vanesa Santiago es, a mi parecer, más adecuada, porque muestra que la capacidad y las habilidades para enfrentar los peligros y las exigencias de la aventura van en la personalidad de cada uno, sin tener porque ser siempre la fuerza física o el uso de la violencia. No existe una división de los dones o de las cualidades por sexo.

["Andrei, seguido por los caballos huidos, hizo su aparición en el campamento enemigo con toda la fuerza que le corría por las venas hirviéndole, iracundo y monumental, dispuesto a vengar a Fiona; crueles e insensatos discípulos de Feolgor, conocerían la fuera de un caballero luïn. [...] 

- ¡Andrés! ¡A buenas horas! 

Andrei se sintió desarmado por esas palabras. Fiona no parecía ninguna dama en apuros saliendo sin temor de aquella plaza enemiga. Pero, ¿dónde estaban los enemigos? 

- No eres el único que pertenece a una estirpe antigua por estas latitudes..., Andrei. ¿Aún no sabes que puedo jugar con las mentes de las personas? Pobrecitos, los noté muy cansados..., todos están durmiendo."]

Pese a que el Xallas de la novela no es el Xallas de Galicia, siempre se agradece
ver una hermosa imagen de la singular cascada del Ézaro sobre el mar.

La presencia de las mujeres es fundamental en la obra, como lo es en el mundo alanein, pues su origen y su transmisión son, a mi juicio, claramente matriarcales. Mujeres son la Primera Maér y las ochenta y una que la siguieron y esparcieron el linaje alanein por todo el mudo, y mujeres son las Deleuskas de Andoain que tendrán un papel corto pero trascendente en la historia. 

En cuanto a la estructura de la novela, la mentada Espiral que conforma su trama, y la montaña de líneas argumentales que tiene, van articulándola de manera que todo cuadra, pues todos los acontecimientos están escritos y cerrados, tanto en la historia que Eusebio está contando, como en el libro laretas que Daia y Fiona leen en Mikélemil. De hecho Vanesa Santiago incorpora en su obra la figura de un caminante misterioso llamado Torxaí o Vello Errante [Torxaí el Viejo Errante], que la autora vincula tanto con las divinidades clásicas de los caminos, como el Hermes-Mercurio grecorromano y el Quetzalcóatl mesoamericano, a quienes se encomendaban los viajeros cuando se hacían a los caminos (en Galicia aún existen los milladoiros, recuerdo cristianizado de aquel tributo pagano a Mercurio en forma de piedras miliares), como con los Istari de Tolkien, y que tiene un cierto papel de deus ex machina, pues está por encima de los hechos y se mueve ajeno a los mismos, pareciendo forzar la resolución de las circunstancias con su intervención, mientras roe parsimonioso un pedazo de queso. 

El libro se divide en un limiar [introducción], tres grandes bloques titulados "máer", "luïn" y "aerin", y una última parte a modo de novela corta titulada "Da viaxe heroica de Gabriela de Efnacare" ["Del viaje heroico de Gabriela de Efnacare"], que sirve de cierre. En cada uno de los grandes bloques se van incorporando personajes: Comienza con las máer Daia y Fiona Dalúa; luego viene el luïn Andrés/Andrei y por último la aerin Martina, pese a que a estos protagonistas se suman un gran número de otros personajes, hasta completar una nómina muy extensa. Por eso recomiendo leer despacio, pues es fácil perderse si va uno con prisas. 

Vanesa Santiago en el castillo de Fontán, su pueblo natal

El nutrido elenco va de la mano de otras tantas líneas argumentales, pero como ya comenté están articuladas con maestría, y no quedan cabos sueltos. Ojo sobre todo con la subtrama de Kailey y Patrick, quizá la más representativa de la complejidad de la obra y de la estrecha relación entre presente y pasado, entre la parte "real" y la legendaria de la historia y de ese tono de inexorabilidad, de hechos consumados que tiene. Más aún, la palabra "destino" aparece no pocas veces en el texto. 

Para escribir su libro, Vanesa Santiago emplea un estilo lleno de lirismo, fuertemente evocador y repleto de simbolismo. Desde la omnipresente flor pentapétala, símbolo real de Ondán y que representa también las cinco líneas argumentales principales de la obra, pasando por el papel de la Luna (tanto por el apellido de las hermanas Daia y Fiona [Dalúa significa "de la Luna"] como por el segundo nombre de Daia, "En Selene") y terminando por la figura de Kailey, a Nena Roxa, como vínculo entre mundos o por la propia significancia de Degon Aerinaira como nacimiento de un nuevo mundo, toda la novela está plagada de símbolos, y queda a la discreción del lector fijarse en todos e interpretarlos a su manera, puesto que los símbolos no significan lo mismo para cada uno. 

Este lirismo le da además un tono épico a los pasajes que describen luchas y escenas de acción:

["Y entonces el sol quedó oculto detrás de nubes plúmbeas y espectrales que lo cubrieron todo. Bajaba la niebla a sus dominios, y los ejércitos no se daban cuenta, y los filos de dos espadas se buscaban como imanes."]

Es un estilo para recrearse y disfrutar despacio (el uso abundante de la coma hace que las frases tengan muchas pausas, un lujo asiático dentro de la literatura taquigráfica que predomina en los productos juveniles), incluso leyendo dos veces algunos párrafos, en especial aquellos que relatan los sentimientos o los pensamientos íntimos de los personajes. Pues como ya dije "Ninguén lembra" es sobre todo una historia sobre la amistad, sobre el amor en todas sus formas, la lealtad y el destino. Que no existen las casualidades y que todo está predestinado es posiblemente el mensaje principal de la novela, incluso las protagonistas ya aparecen en las Ladaíñas [letanías, laudes] de la Gran Reina, escritas mucho antes de nacer ellas:                                           

"[...] Daia entiende. Kailey intuye. Fiona escucha[...]"

Vanesa Santiago consigue que nos emocionemos con los sentimientos que exponen sus protagonistas, y las duras decisiones que deben tomar. 

["Gudrun no quería imaginar lo que haría Daia cuando supiese que había dejado partir sin más a su mejor amiga. Pero Daia, en realidad, había sido quien animó a Kailey a dar aquel paso".]

Me gustó el hecho de primar lo vital, lo espiritual, frente a lo material, una postura romántica en su sentido clásico de exaltación de lo pasional sobre lo racional. 

["Tras el abrazo violeta, Fiona y Delaira se habían ido dejando a Daia sola en la playa. No sola, exactamente, porque Taiga esperaba paciente lamiéndose la sal de una pata. Chapoteaba en las pozas. Y supo que tener eso era cuanto necesitaba para ser feliz."]


Para terminar, sólo decir que sus 546 páginas garantizan horas y horas de lectura agradable y satisfactoria, y que creo que es un libro que gustará a aquellos que busquen una historia limpia de los clichés más comunes en la literatura juvenil, con una aportación innovadora al género de fantasía y una buena carga de ideas sugerentes. Como siempre, me dejo cosas en el tintero, pero tampoco os voy a quitar el placer de descubrirlas por vosotros mismos.


Más datos de interés: Primero tenemos la web oficial de la editorial Urco Editora, que acaba de ser remodelada, y donde podéis comprar el libro.

"Ninguén lembra" tiene su blog oficial, su página en Facebook y su ficha en Goodreads.

También podéis leer una reseña de mano de otra gran escritora, Patricia Mariño.

Y en el blog literario Caderno da crítica tenéis una muestra del proceso creativo de la autora y una entrevista con ella [en Gallego].

Echadle también una ojeada al booktráiler casero:




Por ahora sería todo, por supuesto que os recomiendo la lectura de esta novela, que muestra el enorme talento de su autora Vanesa Santiago y que supone un debut asombroso, que reafirma la calidad que ofrecen los autores de la factoría Urco Editora - Contos Estraños. Imprescindible para los amantes de la fantasía. Espero que mis traducciones amateur os hayan permitido acercaros un poco más a la obra. Nos leemos!


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30 de mayo de 2014

Ninguén lembra - Vanesa Santiago - Galego

Como xa comentei, KindleGarten entra nunha época na cal a Fantasía, o Terror e máis a Ciencia-Ficción van ser as temáticas principais, e o mellor xeito de comezala é cun libro que levaba tempo querendo ler e que á fin teño rematado, cun grande placer e unha morea de boas sensacións. Galiza e a súa cultura tradicional teñen de seu unha estreita relación co fantástico e co sobrenatural, algo que tiña que reflectir nos seus escritores. Agora, da man de editoriais anovadoras e arriscadas como Urco Editora (co seu selo Alcaián) e Contos Estraños temos a oportunidade de gozar de novos talentos que ata o momento tiñan moi difícil sacar á luz as súas obras. Bos exemplo son Xosé Duncan coas súas "As crónicas de Bran" ou Fernando Cimadevila co seu "O mundo de Basilius Hoffman". Hoxe coñeceremos a unha grande promesa da nosa literatura, cunha imaxinación abraiante e un talento que non lle queda atrás. Antes de comenzar, dicir que fico obrigadísimo con ela por aturarme e facilitarme información máis que estimábel para escribir esta recensión. Imos aló:


Título: Ninguén Lembra

Autora: Vanesa Santiago Vázquez. Escritora (de narrativa e poesía), bibliotecaria e documentalista. Esta é a súa primeira novela e máis a súa primeira obra de fantasía. Sempre implicada na animación a lectura, promove a literatura feminina dende o blogue Maleducadas.

Ano de publicación: 2013

Xénero literario: É unha novela de Fantasía en termos amplos, pois abrangue dende o libro de Aventuras ata a Fantasía Heroica/Épica. Vai orientada en especial aos leitores chamados "xóvenes adultos", co cal podemos poñerlle a etiqueta de "Literatura xuvenil", aínda que pola súa complexidade e a súa fondura é axeitada para calquera tipo de público. A súa visión feminina do xénero fantástico é salientable como habemos ver. 

Resumo: Unha historia esquecida que transcorre por igual no presente e no pasado, pois nela espazo e tempo esvaecen. As irmás Daia e Fiona Dalúa son alanein, persoas nadas con dons especiais que as diferencian da xente común. A súa herdanza ven sendo transmitida xeración tras xeración dende que os pobos do norte se espallaron por toda Europa. Na escola de Mikélemil, en Finlandia, atoparán o libro laretas que narra unha historia que ninguén lembra: a de Degon Aerinaira, a pequena princesa que salvou o lonxano reino de Ondán, asolagado pola revolta de Feolgor. Percorrendo Finlandia, o Reino Unido, Francia, Nova Iorque, Galiza e a máxica Tuami, e viaxando cara o pasado, as irmás Dalúa, as súas amigas Kailey e Gudrun, e os seus aliados Andrés e Martina entre moitos outros han formar parte da historia de Degon Aerinaira, que se vai escribindo namentres acontecen os feitos e máers, luïns e aerins poñen a proba os seus diferentes dons, que han combinar para sair con ben da aventura. "Ninguén lembra" é unha historia sobre a amizade, a lealtade, o amor e tamén a procura dun mesmo.  

[fonte: Caderno da crítica]

Para comenzarmos, compre dicir que "Ningúen lembra" é unha novela fonda, complexa, que racha con calquera clixé que un poida agardar cando escoita o termo "literatura xuvenil". Vanesa Santiago propón unha historia para ler de vagar, parando, relendo algúns parágrafos e deixando acougar a leitura para ir fiando todas as subtramas que gardan as súas cincocentas corenta e seis páxinas. Ía tempo que non botaba case un mes para ler un libro, pero acho que foi o xeito de desfrutar de todo o contido da historia. 

O universo persoal de Vanesa é un exercizo abraiante de imaxinación e de capacidade para fabular e para tecer un relato consistente, que terma dunha morea de subargumentos e pequenas tramas persoais que encaixan á perfección como as pezas dun reloxio suizo. Imos ver:

A idea central deste universo é a existencia dunhas personas denominadas alanein, que nacen cuns dons que os distinguen dos demáis. Divídense en tres clases, que se vencellan directamente cos tres estamentos principais ou nobres das culturas tradicionais (as élites se lles queremos dicir tal), en particular da cultura celta, á que a autora, galega, non se pode sustraer. [Por certo, os termos son neutros]. Os máer (aos que pertencen Daia e Fiona) vencéllanse cos druidas, e como aqueles posúen abelencias que remiten a un dominio sobrenatural da natureza e a unha sensibilidade animista. Ademáis da maerfilia (dominio da materia -lume, ar, auga- que poderiamos chamar "maxia"), os máer poden ser biófilos como Daia (dominio das auras vitais de animais, prantas e personas), patófilos como Fiona (dominio da mente), kinesófilos como Kailey (dominio do espazo e o movemento) ou cronófilos como Gudrum (dominio no tempo). Os luïn correspóndense cos cabaleiros, teñen una especial afinidade cos animais (en particular cos cabalos), abelencias guerreiras, un grande vigor e resistencia física e coñecementos de herbas sandadoras e de artes de caza e pesca. Hai tamén animais luïn, cuxa lonxevidade é moito maior ca dos animais correntes. E os aerin relaciónanse cos bardos, que eran tanto os depositarios e transmisores da cultura, as lendas e a tradición dos pobos mediante a canción, como expertos sandadores e coñecedores da ialma humana. 

Os alenein son os herdeiros desta cultura clásica, que se ven transmitindo dende que os pobos do norte se espallaron cara o sur, e na sua pervivencia teñen un papel fundamental as mulleres. É salientábel cómo os alanein rexen a súa vida de acordo aos ciclos da natureza, contando o tempo en lúas, seguindo o paso das estacións e suplindo o uso da tecnoloxía coas súas abelencias naturais. Especialmente fermoso resulta o xeito de vivir dos luïn. Amantes da vida ao ar libre, son quen de atravesar Europa a lombos dos seus fieis cabalos, gozando do vento e da súa liberdade, cazando e pescando e sen estar pendentes dun reloxio ou do calendario. 

Presentación do libro na biblio do meu barrio. La Safa rules! :)

Persoalmente, creo ver unha reivindicación, un chamado da autora a conservar o que de bo tiñan os pobos antigos, un xeito de vivir máis en comuñón coa natureza co actual, máis preto dos ritmos naturais da Terra, cun maior respeto do acervo cultural e primando o vital fronte o material. 

Así é que os animáis teñen o seu papel na obra, como amigos, aliados e compañeiros fieis dos alanein. Daia coa súa loba Taiga, Andrei e Ricartus con cadansúas eguas Tundra e Nuage, ou o lendario cabalo Kervis o indomábel. 

Se ben dixemos que maerluïn e aerin equivalen á élite estamental das sociedades tradicionais, non hai nada de elitismo neles (por contra son humildes e sinxelos), nin clasismo entre os tres grupos nin cara ás persoas "correntes". Sen ir alén o pai de Daia e Fiona non é alanein, senón cirurxano, e ao longo do libro asistimos a moitos casos semellantes, como o pai de Andrés e Martina, que é ebanista. A existencia da escola Mikélemil, á que acoden os máer para aprender a dominar os seus dons, responde máis a unha necesidade de protección (como cada ano lles lembra aos alumnos unha representación teatral sobre a historia da escola) que a unha intención segregacionista. Por certo, non agardedes unha mala copia de Hogwarts porque non o é: a presenza e o peso específico de Mikélemil neste "Ninguen lembra" sonvos ben distintos.  


"Daia e Taiga", gravado de Miguel Golmayo [fonte: blogue do autor]

O feito de que Mikélemil estea en Finlandia, e que dende o norte de Europa partise a diáspora que espallou aos alanein por todo o mundo leva a unha fermosa fusión das culturas celta e nórdica, un sincretismo que foxe de lugares comúns e que se amosa nas diversas orixes dos personaxes protagonistas. Daia e Fiona galegas, Kailey das highlands escocesas, Gudrun finesa descendente de escoceses. A autora é unha apaixoada da cultura nórdica, e a epopeia nacional finesa Kalevala foi unha das súas inspiración á hora de crear o seu universo. [Pódese ler e descarregar en Scribd. Se vos animades son 23.000 versos]

En Mikélemil han entrar en contacto Daia, Fiona e as súas amigas co libro laretas, no cal descubrirán a historia esquecida de Degon Aerinaira, sen saber que elas mesmas han escribir a devandita historia á vez que a viven. Porque "Ninguén lembra" ten un certo punto metaliterario. Explícome:

Vanesa recoñece a influencia directa da maxistral "A historia interminábel" de Michael Ende (un dos meus libros preferidos, por certo) no seu estilo, [homenaxe incluida coa aparición da máxica frase "Pero iso é outra historia e merece ser contada noutra ocasión"], e a súa novela contén varios elementos que nos lembran que estamos ante un libro propiamente dito. Por unha banda está a presenza de Eusebio, un narrador que aparece en varias ocasións, contando a historia de viva voz a unha audiencia na que podemos estar nós sentados a lle escoitar. Por outra, está o libro laretas, que relata a historia que os personaxes están a vivir e a protagonizar, e con iso a escribila. Malia que estea narrado case por completo en terceira persoa, nun momento Fiona toma a voz e relata en primeira persoa, dicindo que lle colle o relevo a Daia, ainda que cedo cansa e lle devolve o testigo á súa irmá. E por último remateremos por ter a sensación de que é o propio libro laretas o que temos entre as mans, entrando nós mesmos na historia, pois ímola creando na nosa imaxinación namentres a lemos. 

As Highlands escocesas, terra de Kailey, a Nena Roxa

A trama de "Ningúen lembra" non é sinxela, e a Espiral, o símbolo escollido por Vanesa Santiago para describir a súa revirada liña espazo-temporal, é ben axeitada. As abelencias kinesófilas (dominio do espazo) e cronófilas (dominio do tempo) dos máer lles permiten a eles moverse por todo o mundo nun intre (só requiren crear primeiro puntos de unión chamados Triángulos. Por iso o primeiro viaxe de Daia e Fiona a Mikélemil é en tren) e entre o pasado e o presente; e a autora borrar, como xa dixemos arriba, as barreiras espazo-temporais, sendo cotián no libro ir lendo parágrafos que narran feitos das dúas distintas épocas e protagonizados por personaxes que se atopan en diferentes lugares do mundo neses intres. 

"Mais podería vivir así, naquel tempo tan diferente ao seu, sen saber o que fora daquel pobo seu, polo que arriscara tanto? Fora ela, a Mintrae Aerineia, a Gran Raiña do seu pequeno e Gran Reino. Fora ela quen lle encargara a misión de cruzar a outro tempo. Portaba un obxecto que pertencía a unha persoa que agardaba no outro tempo. Alí sabería máis. Todo tan confuso..."

As dúas épocas son o noso presente dunha banda, e un momento indeterminado da transición entre o Baixo Imperio Romano e a primeira Idade Media, cando Roma está na súa decadencia e os pobos bárbaros comezan a asentarse no que foron as provincias romanas. O fascinante é que, como xa dixemos, o papel dos protagonistas nos feitos do pasado é fundamental, atopando que personaxes do noso presente naceron no pasado, ou que personaxes do pasado son froito da relación entre persoas de ámbolos dous mundos. Neste punto compre salientar a figura de Kailey, a Nena Roxa, pero non vos conto máis para non estragar a leitura.

[fonte: Caderno da crítica]

O pasado ten un aquel de misterioso, de lendario, pois ubica os feitos no reino de Ondán, situado no que hoxe é Galiza, mais non existe correspondencia algunha coa historiografía nin a xeografía oficiais. Hai unha cidade romana amurallada nun declive máis que evidente (¿Lugo, se callar?) e sabemos que os habitantes comezan a darlle a aquel lugar o nome de Xallas, nome que recibirá no noso presente, sendo o pobo de orixe dos irmáns Andrés e Martina, luïn e aerin respectivamente, aínda que tamén non corresponde co que hoxe é a comarca do Xallas. O Xallas é famoso sobre todo pola fervenza do Ézaro, namentres que "non hai fervenzas na Envolveita" do Xallas donde viven Andrés e máis Martina.

Temos o dato de que hai un castelo, o Castelo Celeste, corte da Raíña do Gran Reino de Ondán, nunha cidade chamada Deira. Pero non se conserva en Galiza castelo tan antigo. No Fontán natal da autora hai un castelo (bon, ou o que queda del) pero é do século XVIII. Máis incertidume para fornecer o ton fantástico da historia. 

"Cabaleiro luïn montando a Kervis" de Miguel Golmayo [fonte: blogue do autor]

A xeografía no presente móvese tamén entre o real e o máxico, con lugares como a illa de Tuami, a cal só poden acceder os alanein, ou a cidade de Mentia, que se atopa fora de calquer espazo coñecido, e que é a sede dos ein, o máis semellante (pois tamén non é tal) que existe a unha Administración ou un Goberno alanein. 

Dixen aló arriba que a novela abrangue a fantasía en todo o seu conxunto, e de certo que nas partes que transcorren no noso presente gozamos dunha historia de aventuras, intriga, traizóns e sucesos inesperados, e no pasado temos a narración máis épica, na líña da fantasía heroica que coñecemos e amamos de autores como Tolkien, Moorcock ou Robert E. Howard, co aporte feminino da autora. Porque unha das (moitas) cousas que lle podemos criticar á fantasía heroica é a súa "masculinidade", o seu machismo, que nalgunhas obras se tenta correxir con heroínas "de armas tomar" pouco cribles ou que perden a súa esencia feminina. A perspectiva de Vanesa Santiago é, ao meu parecer, máis axeitada, pois amosa que a capacidade e as abelencias para enfrentar os perigos e as exixencias da aventura  van na personalidade de cada un, sen ter porque ser sempre a forza física ou o uso da violencia. Non existe unha división dos dons o das cualidades por sexo.

"Andrei, seguido polos cabalos fuxidos, fixo a aparición no campamento inimigo con toda a forza que lle corría polas veas fervéndolle, iracundo e monumental, disposto a vingar a Fiona; crueis e insensatos discípulos de Feolgor, coñecerían a furia dun cabaleiro luïn. [...]
- Andrés! A boas horas!
Andrei sentiuse desarmado por estas palabras. Fiona non parecía ningunha dama en apuros saíndo destemida daquela praza inimiga. Mais, onde estaban os inimigos?
- Non es o único que pertence a unha estirpe antiga por estas latitudes..., Andrei. Aínda non sabes que podo xogar coas mentes das persoas? Pobriños, noteinos moi cansos..., todos están a durmir."

Malia que o Xallas da novela non é o Xallas da Galiza, sempre presta ver
unha fermosa imaxe da senlleira fervenza do Ézaro sobre o mar

A presenza das mulleres é fundamental na obra, como o é no mundo alanein, pois a súa orixe e a súa transmisión son, ao meu xuizo, claramente matriarcais. Mulleres son a Primeira Máer e as oitenta e unha que a seguiron e espallaron a linaxe alanein por todo o mundo, e mulleres son as Deleuskas de Andoain que terán un papel curto pero trascendente na historia. 

En canto a estructura da novela, a devandita Espiral que conforma a súa trama, e a morea de liñas argumentais que ten, van artellándoa de xeito que todo cadra, pois todos os acontecementos están escritos e pechados, tanto na historia que Eusebio está a contar, como no libro laretas que Daia e Fiona len en Mikélemil. De feito Vanesa Santiago incorpora na súa obra a figura dun camiñante misterioso chamado Torxaí o Vello Errante, que a autora vencella tanto coas divinidades clásicas dos camiños, como o Hermes-Mercurio grecorromano e o Quetzalcóatl mesoamericano, aos quen se encomendaban os viaxeiros cando se botaban aos camiños (en Galiza ainda existen os milladoiros, lembranza cristianizada daquel tributo pagán a Mercurio en forma de pedras miliares), como cos Istari de Tolkien, e que representa a eternidade dos camiños, o perpetuo e imparábel fluir do tempo, e que ten un certo papel de deus ex machina, pois está por riba dos feitos e móvese alleo aos mesmos, semellando forzar a resolución das circunstancias coa súa intervención, namentres rilla amodo un anaco de queixo. 

O libro divídese nun limiar, tres grandes bloques titulados "máer", "luïn" e "aerin", e unha última parte á maneira de novela curta titulada "Da viaxe heroica de Gabriela de Efnacare", que serve de peche. En cada un dos grandes bloques vanse incorporando personaxes: Comenza coas máer Daia e Fiona Dalúa, logo ven o luïn Andrés/Andrei e por último a aerin Martina, malia que a estes protagonistas súmanse un grande número de outros personaxes, até completar unha nómina moi extensa. Por iso recomendo ler amodo, pois é doado perderse se vai un ás presas. 

Vanesa Santiago no castelo de Fontán, a súa vila natal

O nutrido elenco vai da man de outras tantas liñas argumentais, pero como xa dixen están artelladas con mestría, e non quedan fios soltos. Ollo sobre todo á subtrama de Kailey e Patrick, se callar a máis representativa da complexidade da obra e da estreita relación entre presente e pasado, entre a parte "real" e a lendaria da historia e dese ton de inexorabilidade, de feitos consumados que ten. De feito, a palabra "destino" aparece non poucas veces no texto. 

Para escribir o seu libro, Vanesa Santiago emprega un estilo cheo de lirismo, fortemente evocador e ateigado de simbolismo. Dende a omnipresente flor pentapétala, símbolo real de Ondán e que representa tamén as cinco liñas argumentais principais da obra, pasando polo papel da lúa (tanto polo apelido das irmás Daia e Fiona, como polo segundo nome de Daia, "En Selene") e remantando pola figura de Kailey, a Nena Roxa, coma ligazón entre mundos ou pola propia significancia de Degon Aerinaira como nacemento dun novo mundo, toda a novela está inzada de símbolos, e queda á discreción do leitor reparar en todos e interpretalos á súa maneira, posto que os símbolos non significan o mesmo para cada un. 

Este lirismo dalle además un ton épico ás pasaxes que descreben loitas e esceas de acción:

"E entón o sol quedou oculto detrás de nubes plúmbeas e espectrais que o cubrinon todo. Baixaba a néboa aos seus dominios, e os exércitos non se decataban, e os gumes de dúas espadas buscábanse como imáns".                                                                                         
É un estilo para recrearse e para desfrutar amodo, (o uso abondoso da coma fai que as frases teñan moitas pausas, un luxo asiático dentro da literatura taquigráfica que predomina nos productos xuvenís), mesmo lendo dúas veces algúns parágrafos, en especial aqueles que relatan os sentimentos ou os pensamentos íntimos dos personaxes. Pois como xa dixen "Ninguén lembra" é sobor de todo unha historia sobre a amizade, sobre o amor en tódalas súas formas, a lealtade e o destino. Que non existen as casualidades e que todo está predestinado é se callar a mensaxe principal da novela, mesmiño as protagonistas xa aparecen nas Ladaíñas da Grande Raíña, escritas moito antes de naceren elas:

"[...] Daia entende. Kailey intúe. Fiona escoita[...]"

Vanesa Santiago acada que nos emocionemos cos sentimentos que expoñen os protagonistas, e as duras decisións que deben tomar.

"Gudrun non quería imaxinar o que faría Daia cando soubese que deixara partir sen máis a súa mellor amiga. Mais Daia, en realidade, fora quen animara a Kailey a dar aquel paso." 

Gostei ben de este primar o vital, o espiritual, fronte o material, unha postura romántica no seu sentido clásico de exaltación do paixonal sobre o racional.

"Logo da aperta violeta, Fiona e Delaira marcharan deixando a Daia soa na praia. Non soa, exactamente, porque Taiga esperaba paciente lambendo o sal dunha pata. Chapuzaba nas pozas. E soubo que ter iso era canto precisaba para ser feliz."

Para rematarmos, só dicir que as súas 546 páxinas garantizan horas e horas de leitura agradábel e satisfactoria, e que acho é un libro que ha gostar a aqueles que busquen unha historia limpa dos clixés máis comúns na literatura xuvenil, cunha aportación anovadora ao xénero de fantasía e un bo feixe de ideas suxerentes. Coma sempre, deixo cousas no tinteiro, pero tamén non vos vou quitar o pracer de descubrilas por vos mesmos. 


Máis datos de interese: Primeiro temos a web oficial da editorial Urco Editora, que ven de ser remodelada, e onde podedes mercar o libro


Tamén podedes ler unha recensión de man doutra grande escritora, Patricia Mariño.

E no blogue literario Caderno da crítica tendes unha mostra do proceso creativo da autora e máis unha entrevista con ela.

Botádelle tamén unha olladela ao booktráiler feito na casa:




Polo de agora é todo, abofé que vos recomendo a leitura desta novela, que amosa o enorme talento da súa autora Vanesa Santiago e que supón un debut abraiante, que reafirma a calidade que ofrecen sempre os autores da factoría Urco Editora - Contos Estraños. Imprescindíbel para os amantes da mellor fantasía. Lémonos!


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25 de mayo de 2014

El Cartero - David Brin

Resumen: Ubica los hechos en una época que coincidiría con la nuestra actual, pero tras una Guerra Mundial que ha terminado con con toda la tecnología y con la civilización que conocemos. Diecisiete años después de la guerra y el "Invierno de los tres años", los Estados Unidos de América han desaparecido como nación, arrasados por los disturbios internos, las plagas y las hambrunas. La sociedad se ha visto reducida a pequeñas poblaciones que sobreviven aisladas del resto intentando llevar una vida pacífica, mientras algunos individuos llamados supervivencialistas optan por la violencia y el pillaje. En algún lugar, un ejército conocido como los holnistas (por Nathan Holn, un apóstol del supervivencialismo) se prepara para conquistar los últimos bastiones civilizados, movidos por el ideario absolutista de Holn.



Título: El Cartero (The Postman)

Autor: David Brin, un primer espada de la Ciencia-Ficción, de quien ya hablamos en la reseña de su "Navegante solar". Si en aquella mostraba su manejo de la C-F dura, en esta demuestra que también se defiende con soltura en la blanda.

Año de publicación: 1985

Género literario: Es una novela de Ciencia-Ficción blanda y Anticipación, pues muestra una proyección de un posible futuro, preponderando los aspectos humanos y sociales sobre los datos científico-técnicos. Cabría en el subgénero distópico, por mostrar una realidad indeseable de tipo post-apocalíptico. También puede considerarse una novela de Aventuras, por los hechos que relata y el modo en que lo hace.

En este escenario, Gordon Kratz, un solitario que vaga por el territorio del antiguo estado de Oregón descubre, tras ser atacado por salteadores, un jeep del servicio postal americano, y con el uniforme del cartero fallecido y su saca de correspondencia toma su identidad para acceder a los pueblos del Willamette Valley y obtener comida y refugio. Para revestirse de legitimidad, se inventa unos Estados Unidos de América Restablecidos que estarían reconstruyendo la nación desde el este, con sede en la ciudad de Saint Paul, Minnesotta. Pronto descubre que su presencia insufla esperanzas e ilusiones en la gente, cuyas comunidades comienzan a romper con su aislacionismo y a interesarse por las otras. Su farsa crece, fundando estafetas de correo y nombrando más carteros que van de ciudad en ciudad transportando la correspondencia y creando con ello una red de comunicación, de ayuda mutua y de comercio, permitiendo que las personas tengan noticias de familiares y amigos perdidos.

En sus viajes por el Willamette Valley descubrirá la existencia, en la localidad de Corvallis, de una supercomputadora inteligente llamada Cíclope, la última de su especie, asistida por un cabildo de funcionarios que mantienen la fe en la tecnología y buscan su restablecimiento. A su vez, a salvo en su montaña Sugarloaf, vive retirado George Powhatan, un personaje casi mítico por ser el único que detuvo al ejército holnista, y cuya comunidad ha regresado a un modo de vida tradicional, en comunión con la naturaleza.

La tensión llegará en el momento que el ejército holnista -a cuyo frente se encuentran el General Volsci Macklin y el Coronel Bezoar- decida invadir y conquistar el Willamette Valley. Gordon intentará que Cíclope provea la tecnología necesaria para hacerles frente y que George Powhatan les brinde su ayuda. Pero Cíclope esconde un secreto terrible y Powhatan no quiere saber nada de lo que ocurre fuera de su montaña.


A modo de comienzo, destacaría las ideas que Brin quiere transmitir con su obra. Partimos de que es un autor poco amigo del militarismo. Recordemos que el libro data de 1985, durante la Guerra Fría, con la llamada "Guerra de las Galaxias" en su apogeo. Es decir, en plena paranoia nuclear. Así que el escenario es el de un mundo destruido por una tercera Guerra Mundial de la que sabemos muy poco. Involucró a los Estados Unidos en un bando, y al "renacer eslavo" por otro, que también guerreó contra Turquía. El primer día de la guerra, algún contendiente hizo explotar en el espacio una bomba electromagnética que inutilizó para siempre toda la tecnología de la Tierra, devolviéndola a la era pre-industrial. Hubo armamento nuclear, y Gordon, el protagonista, empieza la historia portando un contador Geiger con el que evita las zonas de mayor radiación. Estados Unidos ganó la guerra, pero fue una victoria pírrica (aquí se observa la postura del autor), pues posteriormente se colapsó internamente por la desorganización, los disturbios, el pillaje, las enfermedades y la postura egotista de los llamados supervivencialistas, individuos que decidieron arreglárselas solos, recurriendo al acaparamiento y la violencia, y "murieron solos en sus búnkers".

"El grano se pudría en rebosantes silos mientras los granjeros se arruinaban a causa de plagas leves contra las que existían vacunas. En las ciudades se disponía de ellas, y allí la inanición mataba a multitudes. Moría más gente debido al desorden y a la anarquía (la destruida red de comercio y asistencia médica) que a todas las bombas y gérmenes, o incluso a los tres años de semioscuridad."

Dentro del supervivencialismo apareció en determinado momento un líder, una figura de referencia llamada Nathan Holn, cuyos postulados derivaron en un movimiento llamado Holnismo. Las ideas de Holn proceden directamente de la Teoría del Superhombre (Übermensch) de Nietzsche y sus conceptos de "moral de señores" y "moral de esclavos", por la cual la sociedad conserva la existencia de los débiles y coarta el dominio que a los fuertes les corresponde por derecho natural. Holn fue autor de un libro titulado "Imperio Perdido" que recuerda al momento al "Mi lucha" de Adolf Hitler (que entendió a Nietsche un poco a su manera), y en el que expone sus teorías en las que cuestiona, entre otras cosas, la Ilustración, la Democracia, los principios fundacionales de los Estados Unidos de América y la figura de Benjamin Franklin como ideólogo de la igualdad de oportunidades de todas las personas, que serían un freno al mentado dominio de los más aptos, que aceptarían la mentira de Franklin y renunciarían con ello a la situación de preponderancia que merecen por naturaleza.


La situación es menos calamitosa que la expuesta por McCarthy en su "La carretera", y las oportunidades de supervivencia del ser humano bastante mayores. Han pasado diecisiete años desde el gran conflicto, al que siguió "el Invierno de los tres años". A saber, una época durante la cual las cenizas nucleares cubrieron el cielo, provocando un descenso de las temperaturas y la pérdida de las cosechas. Tras ello, la vida se ha ido recuperando: existen bosques, ríos con agua potable, pesca y caza. Hay agricultura y ganadería. Las enfermedades están controladas, tras terribles plagas que diezmaron a la población por la ausencia de medicamentos (Gordon cuida con reverencia su cepillo de dientes, pues muchos de sus conocidos murieron de algo tan en apariencia trivial como infecciones bucales). Las personas se concentran en pequeñas poblaciones defendidas por murallas, intentando vivir en paz y prosperar. No existe un Estado, ni un Gobierno, ni una Administración. No hay moneda: el sistema económico se basa en el trueque. La esperanza de vida es muy corta (Gordon está en la treintena, era un joven estudiante de segundo año de Universidad cuando todo comenzó), el trabajo es muy duro y las condiciones son especialmente difíciles para las mujeres. Es decir, la humanidad ha regresado a la Edad Media.

Gordon Krantz, el protagonista, no es un héroe. Es un superviviente. Durante los disturbios que siguieron a la guerra, formó parte de unas milicias destinadas a intentar mantener el orden, proteger los almacenes de alimentos y disuadir a los saqueadores. Pero fracasaron. En ellas Gordon contempló villanías y actos execreables, pero también conoció a grandes hombres, como el teniente Van, un vietnamita que reducía en secreto sus raciones de comida para aumentar las de sus soldados y al morir pidió ser enterrado envuelto en la bandera estadounidense. Conserva la ética, los principios morales de cualquiera de nosotros: rechaza la violencia, es incapaz de matar a nadie si no es en la más absoluta defensa propia y sólo quiere vivir tranquilo. Es un oportunista (recorre las poblaciones como un juglar errante, cantando canciones y representando obritas de teatro a cambio de comida y cama), y su idea de disfrazarse de cartero es, al principio, una farsa para acceder a los pueblos con facilidad.


¿Cuál es la trama entonces, el leiv motiv de la novela? Pues que Gordon descubre que su mascarada de unos Estados Unidos Restablecidos despierta en la gente ilusiones y esperanzas de que es posible reconstruir el mundo que existió, abandonar la barbarie y recuperar la civilización: el Estado, las leyes, las instituciones. Nada que ver con la visión patriotera de la película que después revisaremos. Los habitantes de Pineview, la primera población que visita como cartero, le entregan cartas para familiares de otros pueblos, con los que han perdido el contacto, y hasta rebuscan los viejos y olvidados dólares para pagar el franqueo, con lo que la moneda comienza a recuperar su valor. Gordon recorre así el norte de Oregón, el llamado Willamette Valley, y la red postal comienza a crecer a la par que crece la esperanza en sus Estados Unidos Restablecidos.

A estos EE.UU. restablecidos se contrapone la visión feudal del ejército holnista que controla el sur del Estado, y que tiene sus ojos puestos en el fértil Willamette. Guerreros terribles, guiados por el General Volsci Macklin, veterano de las campañas de Cuba y Kenia, sólo se han visto detenidos por el ya citado George Powhatan. Hacia el final del libro se descubrirá la razón del poderío militar de Macklin, el porqué de su cuasi invencibilidad. Pero claro, no lo voy a contar. Macklin, Bezoar y sus hombres simbolizan al militar "de raza", incapaz de reincorporarse a la vida civil tras la guerra (por desgracia los Estados Unidos pueden dar testimonio de ello a través de muchos de sus veteranos de los conflictos del Vietnam o de Irak). En el futuro distópico de Brin además consideran que su "condición natural" de señores, emanada de su fortaleza, les da el derecho a reducir al vasallaje y a la servidumbre a los demás, convirtiéndose en un estamento permanente, que a ojos vista resulta totalmente improductivo en una situación de paz.

David Brin les contrapone a George Powhatan, un antiguo lider militar que ahora vive en el retiro de su montaña, Sugarloaf, donde ha desarrollado una población que vive de modo tradicional, respetando los ciclos de la naturaleza, criando ganado y cultivando la tierra, recuperando la cultura perdida. En autor se basa (no es que lo supiese yo, no soy tan listo :D, es que lo dice el libro) en la figura histórica del general y cónsul romano Cincinato, que a su vez inspiró a George Washington la Orden de los Cincinatos (que dieron nombre a la ciudad de Cincinatti), por la cual los militares juraban servir a la nación, no al revés, siendo soldados en la guerra y granjeros en la paz. De este modo, Powhatan representará el dilema moral de involucrarse en la defensa del Willamette aliándose con las poblaciones libres, o seguir en su montaña ajeno a todo.

Kevin Costner como el Cartero en la película de la que hablaremos

Dilema que se extiende al propio Gordon cuando su patraña de Estados Unidos Restablecidos haya enraizado en la conciencia colectiva por una lado, y por otro haya llamado la atención de los holnistas y comience a preocuparles como enemigo al que enfrentarse. Gordon debe decidir entre desaparecer discretamente y poner fin a la farsa o responsabilizarse del destino de las personas de Willamette dispuestas a tomar las armas y a dar sus vidas luchando contra un ejército ante el que no tienen ninguna posibilidad.

«¿Quién asumirá la responsabilidad ahora…?» 
¿Qué? Sacudió la cabeza para despejarla, pero las palabras no querían irse. 
«¿Quién asumirá la responsabilidad ahora, por estos niños estúpidos?»

Porque ya dijimos que Gordon no es héroe, y tampoco un adalid. Sí es un idealista, tal vez el último romántico del siglo XX, dispuesto a seguir a un líder y morir por una causa.

«¿Por qué, por qué no hay nadie que asuma la responsabilidad de enderezar las cosas de nuevo? Yo ayudaría. Yo dedicaría mi vida a ese líder.»Pero todos los grandes sueños parecen haberse desvanecido. Todos los hombres buenos, como el teniente Van y Drew Simms, murieron defendiéndolos. Debo de ser el único que queda que sigue creyendo en ellos.»


Y esto nos lleva a otro elemento crucial de la novela: Cíclope. Gordon descubre que alguien está distribuyendo aparatos electrónicos funcionales por el valle de Willamette, y sus pesquisas le llevan a una localidad llamada Corvallis, en la que se conserva la última supercomputadora pensante, inteligente, llamada Cíclope, puesto que antes de la guerra el ser humano había sido capaz de crear tal tecnología. Por estar dentro de una jaula de Faraday durante la bomba de pulso electromagnético que citamos arriba, se salvó del apagón mundial. Ahora tiene un papel de líder, de guía y tutela de la comunidad humana que la cobija, que no toma una decisión sin consultarla primero con ella. Esta tecnocracia les facilita una vida más regalada que la de sus vecinos del sur (electricidad, energía eólica, arados de metal...) y tanto Cíclope como los funcionarios que la cuidan pueden ser los aliados perfectos de Gordon, pero la supercomputadora no es lo que parece y tiene un secreto detrás que no os voy a contar para no arruinar la lectura.

En esta localidad vive Dena, una joven funcionaria con la que Gordon tendrá un subargumento romántico, y cuyas ideas feministas radicales desembocarán en un cuerpo militar femenino con un curioso papel en la historia.


Queda hablar de los aspectos literarios, y debo decir que "El cartero" no sólo es interesante y llamativo por su temática, sino que además está bien escrito. David Brin tiene un estilo limpio, sencillo pero afinado, y relata con fluidez, consiguiendo crear interés por la historia y que resulte muy entretenida. Por otra parte, como vimos en "Navegante solar", tiene mano para las escenas de acción y las desarrolla con soltura.

"El caballo resoplaba visiblemente mientras avanzaba con paso cansino bajo la densa llovizna, conducido por un hombre con un poncho impermeable. Su única carga era una silla de montar y dos abultadas sacas, cubiertas con un plástico para ser protegidas de la humedad. 

La gris autopista interestatal relucía porque estaba mojada. Había charcos hondos, como pequeños lagos, en el hormigón. El polvo había invadido aquella autopista de cuatro carriles durante los años de sequía de la posguerra, y la hierba empezó a crecer cuando volvieron las antiguas lluvias del noroeste. Gran parte de ella era ahora una pradera, una plana incisión en las boscosas colinas que dominaban un agitado río." 

Mi edición  no incluye ningún mapa, pero Brin facilita que ubiques fácilmente los lugares, y yo al menos ya tengo un pequeño "plano mental" de Oregón.

"Gordon alzó su impermeable formando como una carpa para consultar el mapa. Delante, a su derecha, se había formado un gran pantano donde los afluentes al sur y este del Willamette se unían antes de dirigirse al oeste entre Eugene y Springfield. Según el viejo mapa, más abajo había un moderno parque industrial. Ahora sólo unos pocos tejados viejos rompían la superficie cenagosa. Los carriles, aparcamientos y céspedes eran dominio de las aves acuáticas, que no parecían en absoluto disconformes con la humedad."
Olivia Williams interpreta a Abby, cuyo papel en la película
difiere en gran medida del que tiene en la novela.

En conclusión, "El cartero" no es tan sólo una novela de aventuras ambientada en un futuro distópico, aunque se puede leer como tal. Es un libro sobre la toma de decisiones, sobre la moral, sobre la sociedad y nuestro papel en ella.  Una historia para reflexionar que no debe faltar en el haber de los aficionados a la Ciencia-Ficción.


La película:

A principios de los noventa, Kevin Costner lo tenía todo. Encadenaba un éxito tras otro: "Campo de Sueños" primero, siete Óscars con "Bailando con lobos" después; "Revenge", "Robin Hood, príncipe de los ladrones" de Kevin Reynolds, "JFK" con Oliver Stone, "El guardaespaldas", "Un mundo perfecto" a las órdenes de Clint Eastwood, "Wyatt Earp" y la dramática "The War". Todas y cada una de sus películas eran taquillazos asegurados y su presencia en los créditos de un filme garantizaba recaudaciones millonarias. Uno de los hombres más deseados de aquel momento, es el responsable de que una infinidad de niños españoles se llamen Kevin.

Entonces llegó "Waterworld" y con ella el primer batacazo de su carrera. La película supuso un rodaje interminable y problemático, unas pérdidas de sesenta millones de dólares, el fin de su ascenso meteórico y de su amistad con Kevin Reynolds, que se retiró casi totalmente del mundo del cine.

Tras la comedia romántica "Tin Cup", que dio beneficios y tuvo una buena acogida, aunque lejos de sus anteriores blockbusters, en 1997 Costner arriesgó con la adaptación fílmica de "El cartero", que dirigió, protagonizó y produjo. Hasta interpretó la canción de los créditos finales.



Y se la pegó. Con un presupuesto de ochenta millones de dólares, recuperó menos de veinte y fue un fracaso estrepitoso de público y crítica. Ganó cinco Razzies: Peor película, Peor actor, Peor director, Peor guión adaptado y Peor canción original. Para colmo, en el 2000 recibió el Razzie a Peor película de la década. 

La carrera de Costner quedó tan tocada que ya nunca se recuperaría a los niveles que había alcanzado años atrás. Aún daría la sensacional "Open Range" en 2003 y sigue haciendo cine (en el momento de escribir estas líneas tiene en cartelera "3 días para matar") pero ya nada volvería a ser igual que en los buenos tiempos. Al menos se reciclaría como cantante de country-rock con su banda Modern West, con la que parece que no le va nada mal.

Concuerdo en que "El mensajero del futuro" (título que recibió en España) no es gran cosa, aunque creo también que no es la peor película de la década y que el vapuleo que recibió fue un tanto desproporcionado, casi pareció un ensañamiento con Kevin Costner, algún tipo de maniobra orquestada para tumbar la película, que todo el mundo criticaba y denostaba sin tan siquiera haberla visto. Vamos a verla un poco:

En la parte técnica, "The Postman" es más que correcta, como corresponde a su presupuesto faraónico. Destacan los planos panorámicos, a los que ayudan los hermosos parajes naturales que muestran. La inspiración de Costner en los grandes directores del western clásico como John Ford es evidente, hasta el punto que una secuencia de "She Wore a Yellow Ribbon" (en España "La legión invencible") se funde con la propia película. Gente con más criterio que yo critica algunos planos y el montaje, pero se sale de mis conocimientos. La fotografía es magnífica, tal vez de lo mejor del filme.

La banda sonora de James Newton Howard es adecuada al tipo de película, con la habitual orquestación que busca un tono épico, incluso resulta efectista y un poco "tramposa" a la hora de reforzar algunas secuencias.



Pero...

Es demasiado larga. Casi tres horas. Y tiene un ritmo bastante irregular y poca acción, por lo que a mucha gente se le hizo lenta. Estira en exceso algunas escenas, como la del Cartero cogiendo al vuelo una carta que le entrega un niño, y usando la cámara lenta, que es un recurso a mi parecer muy anticuado. Otras secuencias que podrían tener más carga dramática y significación, como la de un joven cartero perseguido y abatido por un soldado holnista, se resuelven muy deprisa. Es de esas películas que en el cine hacen que te empieces a revolver en la butaca y a mirar el reloj.

Las interpretaciones tampoco son excepcionales, y en particular el personaje del General Bethlehem, interpretado por Will Patton, me parece un caricato, no transmite el carisma ni el aplomo que debería.

Le falta tensión, y las escenas de acción son un tanto pobres. En las secuencias de multitudes, por ejemplo en los campamentos holnistas, se observa a hombres a caballo cabalgando sin necesidad de un lado a otro, para dar sensación de movimiento, algo que en campamento militar nunca se haría. En especial, el combate final entre el Cartero y Bethelem, que debería ser el clímax de la película, se ve en cambio ramplón y apático. Se supone que Bethelem es un luchador prodigioso, pues nadie en su ejército se atreve a desafiarlo (al único que lo hizo y fracasó le castigó cortándole la lengua y los genitales), y sin embargo la pelea con el Cartero parece una riña de patio de colegio, con los contendientes tirados en el suelo y forcejeando sin estilo ni técnica de lucha alguna, como llaves o golpes de defensa personal que un soldado con instrucción debería conocer.

Kevin Costner  disculpándose por su película en The Simpsons.

Aunque lo peor a mi juicio, lo que arruina la película, es su escasa fidelidad a la novela, y cómo desvirtuó el mensaje de la misma. El argumento cambia por completo. Podemos decir que se basa en él pero poco más.

Primero, simplifica mucho la trama y la hace maniquea, la transforma en una historia de buenos y malos, sin la riqueza de matices y los dilemas morales que tienen en el libro. Desaparecen las líneas argumentales de Corvallis y la computadora Cíclope, la de George Powhatan, y el General Volsci Macklin y el Coronel Bezoar se aglutinan en la figura de Bethelem. Deja de ser una historia de Ciencia-Ficción para ser un western de ambientación post-apocalíptica, como una "Mad Max II" pero con caballos en lugar de automóviles.

Convierte además la idea de Brin del servicio postal y de unos Estados Unidos Restablecidos como algo para infundir esperanzas a la gente (como un ideal de persistencia de las Instituciones, de lo conocido, de algo a lo que aferrarnos porque nos hace sentir seguros), en una arenga patriótica y nacionalista que le afearon incluso en su país, que ya es decir. El Cartero (anónimo, pues no conserva el nombre Gordon Kranzt) se erige como una especie de mesías, y los carteros en símbolo patriótico de unos Estados Unidos que serán el eje central del argumento de la película.

El propio Costner reconoció que la película muestra el amor que profesa por los Estados Unidos, y su intención patriótica es evidente. Se permite añadir incluso la figura de un hombre mayor al que el Cartero admite en el servicio postal al descubrir que es veterano de la guerra del Vietnam.

Will Patton como el General Bethelem

El concepto holnista tampoco está demasiado bien trasladado, y se pierde el enfoque nietzschiano del superhombre, introduciendo la cuestión racial, que en la novela ni se plantea (todos los soldados son de raza blanca, mientras que en las poblaciones hay personas de todas las etnias).

Y resulta sensiblera y meliflua en algunos momentos. Por contra, los conflictos morales "del siglo XX" de Gordon (aquí sólo el Cartero, como dijimos) y sus reparos hacia la violencia desaparecen, y tanto él como el resto de personajes matan sin contemplaciones. La ética de Costner es mucho más simple que la de Brin.

El filme deja también alguna anécdota curiosa:

- Los hijos de Kevin Costner aparecen en pantalla. Sus hijas Lily y Annie cantando la canción "America the Beatiful" en Pineview, y su hijo Joe es el pequeño que le entrega la carta al Cartero.

- El nombre del espurio Presidente de los EE.UU. Restablecidos, Richard Starkey, es el verdadero nombre del Beatle Ringo Starr.

- Cuando el ejército de Bethelem está acuartelado en una antigua cantera, proyectan cine por las noches. Los soldados tienen predilección por "Sonrisas y lágrimas" ("The sound of music"), que ven una y otra vez. Cuando ponen "Soldado Universal" y el nombre de Dolph Lundgren aparece en pantalla, comienzan a abuchear y a apedrear la cabina de proyección hasta que el operario pone "Sonrisas y lágrimas" de nuevo.

- La leyenda del Rock Tom Petty encarna al alcalde de Bridge City, una ciudad construida en una presa. Podría decirse que se interpreta a sí mismo, pues su nombre no se cita. Cuando el Cartero lo reconoce y le dice "I know you. You're famous", él responde "I was once... sort of... kind of. Not anymore".

En resumen, "The Postman" - "El mensajero del futuro" no es una calamidad absoluta, pero sí es un elefante blanco, una de esas películas que te hacen preguntarte en qué se gastaron el desmesurado presupuesto que tenían, porque un artesano con oficio (por ejemplo John Carpenter) podría haberla despachado igual o mejor con unos medios infinitamente menores.

Podéis escuchar al propio David Brin hablando de las diferencias entre su libro y la adaptación de Kevin Costner, con la que no aparenta estar demasiado satisfecho:

Su frase "Well, the film is very watchable [...] but the book is better" lo dice todo :)

Más datos de interés: "El cartero" ganó el Premio Locus y el John W. Cambell Memorial en 1986. De manera generalizada se la reconoce como una de las mejoras novelas de temática post-apocalíptica existentes.


OTROS LIBROS DE DAVID BRIN EN KINDLEGARTEN:

- Navegante solar

Y con esto sería suficiente por ahora para conocer novela y película, o de lo contrario la reseña también se hará interminable. Como habréis deducido, os recomiendo la primera, y dejo la segunda a vuestro criterio. 


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