29 de marzo de 2014

Cartas desde Malvadia,o el Club de los Poetas Libertos

Hoy me gustaría contaros una historia, un cuento de hadas. Pues ciertamente hay en ella un hada, un rey, un reino mágico y unos pequeños y valientes bardos. 

Transcurre nuestra historia en el confín del mundo de los hombres, donde altos acantilados se yerguen sobre el mar infinito. Donde soplan fuertes vientos; donde densas brumas cubren la tierra cada amanecer y sus jirones se quedan enganchados en la ramas de los árboles, de las que no se desprenden hasta bien entrada la mañana, pues hasta los mirlos y las pegas (que es como llaman allí a las urracas) los arrancan para hacer sus nidos. Una tierra cuyas largas y frías noches pertenecen a los muertos, que la recorren a voluntad mientras los vivos se encierran en sus casas y narran leyendas y cuentos, transmitidos de abuelos a nietos, arrebujados en las chimeneas con bancos que llaman lareiras, pues eso y no otra cosa es el lar, un fuego en el que calentarnos junto a los nuestros y sabernos amados y seguros.

[fuente: Soledad Belloza]

Esta querencia por la ultratumba, y tal vez el destino, unieron a un grupo de jóvenes que moraban en una pequeña ciudad junto al mar. Ciudad en la que el poderoso Hércules derrotó a Gerión, y de la que hace tres mil inviernos partió Ith a la conquista de Irlanda, portando con él la Piedra del Destino sobre la que aún hoy se coronan los herederos de Arturo. Aficionados a la cara más lúgubre y tenebrosa de la literatura y el resto de las artes, y carentes de un lugar donde enraizar su parnaso, pululaban por el atrio del templo de Minerva, pues el acceso más allá les estaba vedado. 

Satisfechos con su humilde suerte, los noveles literatos alimentaron su pasión con cuentos, con dibujos, con relatos, ¡con poemas! y fue tal su entusiasmo que pronto llamaron la atención de aquella hada, una de las tantísimas criaturas encantadas que pueblan esa tierra, y quien, por querer conocer el mundo de los hombres, tomó un día forma humana y vivió entre ellos. La Dama de la Luna, pues así la llamaba su gente por tener el brillo y el encanto de la dueña de la noche, no pudo sino reparar en nuestros prometedores protagonistas, y pronto los tomó bajo su tutela. No hizo más que animarlos, pues el talento estaba en ellos, como está el diamante enterrado entre carbones, esperando que el hombre lo encuentre, lo pula y lo talle para darle todo su valor. Apenas dirigirlos para que ellos mismos perfeccionasen y afinasen su potencial; sólo un pequeño empujón, pues eso significa educar, sólo eso y nada más. 


Guió el hada la mano y la pluma de nuestros pequeños poetas durante varias estaciones, como guió durante siglos a las embarcaciones la luz del antiguo faro que era escudo y orgullo de aquella remota ciudad, y fue así que comenzaron a sorprender a propios y extraños con la altura que iban alcanzando sus creaciones. 

Minerva, contemplando complacida desde lo alto cómo las musas cuidaban y no dejaban de visitar a sus protegidos, sonreía.

Pero todo templo, por grande que sea, tiene muros, y los muros significan límites. Y el talento, que es un pájaro que vuela alto y libre, porque está en el pecho y en la frente, no entiende de límites ni de barreras. Quién sabe si asustadas por la confianza que los poetas ganaban en si mismos, las sacerdotisas de la diosa (tal vez más devotas de Término) que sólo posan su mirada en la luz y en la albura, dictaron que el amor de los jóvenes vates por la noche y sus criaturas fuese herejía y aún anatema -pues es sabido que son los hombres quienes crean a sus dioses, no al revés, y quienes por ellos deciden y disponen- y no tuviese cabida en el templo ni aún en sus escaleras, donde ni a ladrones, mercaderes y otros pecadores se les negó jamás el pan y la sal. 



Desconcertados porque su amor por la diosa, a quien honraban a su manera, fuese dado por ominoso, y porque se les pidiese ser niños, sólo eso y nada más, los pequeños bardos ataron sus cuadernos, se despidieron del templo y comenzaron una travesía en el desierto, guiados por La Dama de la Luna, en busca de un lugar donde sus creaciones fuesen bendecidas. 

Y como no puede faltar en nuestro relato un rey (No un rey sádico que disfrute matando animales inocentes, como osos encadenados o mansos elefantes; que viva en el boato de la Corte, ajeno e indolente a las penurias de su pueblo. En nuestro cuento de hadas hablamos de un rey justo), esta travesía terminó en el reino de Malvadia.

[fuente: Facebook oficial de Jack Mircala]

Porque Malvadia está allá donde la imaginación quiera. Malvadia es el reino de Jack Mircala, un rey amante y protector de las artes y las letras que, conocedor de las vastedad de sus dominios, dio amparo a nuestros jóvenes protagonistas, sin exigirles pleitesía, tributo ni vallasaje.  

Y como amor con amor se paga, hoy los pequeños bardos son heraldos y embajadores de Malvadia, extendiendo sus intangibles fronteras hasta donde lleguen sus creaciones, que es como decir que -a diferencia de en los encorsetados muros del templo- ya no conocerán más límites que su imaginación y talento.



Es tal la satisfacción del rey Jack por disfrutar de tan nobles y leales ciudadanos (pues es Malvadia un reino con ciudadanos y no súbditos) que él mismo les ha compuesto su himno, e invita a todos aquellos jóvenes amantes de la oscuridad, de la noche, de las historias fantásticas y extraordinarias, de los sueños, del miedo, el suspense, el horror y la intriga, a visitar Malvadia y aún afincarse en ella si se atreven y así lo desean. 

Si tú, lector, quieres visitar Malvadia y conocer las siniestras creaciones, los relatos, poemas y artículos de Danaerys, de Terrorífica Arancha, de Gata Negra, de Xavi, de Animegore, de SombrasdeMedianoche o de mi preferido Iago Mora (disculpad los favoritismos de este pobre viejo) y sorprenderos cada día con la creatividad y el casi insultante talento de estos jóvencísimos autores, no dejéis de leer las inquietantes cartas que desde Malvadia envían con escrupulosa puntualidad:


Nos leemos!



cartas desde malvadia -
CC by-nc-nd -
Tomás Rivera
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21 de marzo de 2014

Tirano Banderas - Ramón Valle-Inclán

Con la reseña de hoy volveremos al reto "12 autores iberoamericanos", en el que llego al libro número ocho y creo que, a estas alturas, ya toca visitar al "padre de la criatura" y centrarnos en un autor español. Para tan magno acontecimiento no podía escoger a uno cualquiera, así que hoy hablaremos de uno de los más grandes literatos que han dado las letras hispanas, uno de los principales renovadores de nuestra literatura, un personaje que revolucionó el Madrid de su época con su aspecto bohemio, sus ocurrencias, su carácter pendenciero, sus furibundas opiniones, sus celebradas intervenciones en cuanta tertulia se le presentaba y su inconfundible acento gallego. Además, dedicó la novela que hoy veremos al continente americano, así que tenemos todos los ingredientes para una obra redonda. ¿La vemos?:



Título: Tirano Banderas. Novela de Tierra Caliente.

Autor: Ramón María del Valle-Inclán, o lo que es lo mismo Ramón Valle Peña. Gallego universal, escritor, ensayista, poeta, periodista, traductor, uno de los dramaturgos más trascendentales e innovadores del teatro español (y escenógrafo, director, productor... sólo su manquedad le impidió ser también actor), tertuliano por excelencia y miembro de la Generación del 98, icono del modernismo y la bohemia, padre del esperpento, inagotable fuente de anécdotas, todo un personaje en sí mismo, uno de los literatos más grandes de la historia de España y el manco más célebre de nuestras letras después de Cervantes. 

Año de publicación: 1926

Genio y figura

Resumen: Santos Banderas rige los designios de Santa Fe de Tierra Firme a través de la represión, la fuerza y el despotismo, y hace caso omiso del movimiento revolucionario que gana cada día más fuerza y apoyos. Mientras tanto, los habitantes de Santa Fe intentan sobreponerse a la miseria y el atraso, ignorados por el sátrapa y las clases dominantes. Un retrato de la realidad de toda Iberoamérica, que inaugura aquí sus esperpentos con su visión deformante, patética y emotiva del Nuevo Continente. 

Género literario: Difícil. Diremos que es un esperpento valleinclaniano, que narra una historia que puede ser real, pero deformando y exagerando los rasgos y las expresiones hasta los límites de lo grotesco, reduciendo la trama al absurdo y al patetismo, y recreándose en las descripciones, en las que el físico de los personajes es reflejo de su carácter. Más o menos. 

¿Qué podemos destacar de él?: Que es el inicio de un género literario propio y único de su autor. Su compromiso social y político con la realidad de Iberoamérica. Su carácter eminentemente teatral. Sus elaboradas descripciones, su retrato psicológico de los personajes y el uso de un koiné de todas las variedades del castellano para crear un lenguaje que representa a todo el idioma. 

Creo que lo primero que cabe destacar de "Tirano Banderas" es lo que supuso en su momento. Valle era un tipo pintoresco, una curiosidad, que no se tomaba nada demasiado en serio, ni tan sólo a si mismo y que ni siquiera se arrogaba el oficio de escritor. Para sus colegas de profesión, embarcados en la regeneración de una España arruinada que agonizaba lastrada por un régimen arcaico y una crisis de valores abismal, no era más que un bohemio enamorado del amor, un modernista que cantaba a la belleza femenina y que nunca sería capaz de escribir nada comprometido. En un viaje a México, Valle toma conciencia de la realidad social del país americano, se involucra con ella y en su mente comienza a forjarse esta historia, cuya publicación fue un puñetazo en la mesa de su autor, que sorprendió a propios y extraños, tomó por sorpresa a aquellos que lo denostaban y lo colocó en el ojo de ese huracán de intelectuales entregados a la renovación de la sociedad española que conocemos como Generación del 98


¿Y de qué trata "Tirano Banderas"? Pues lo cierto es que es una de esas novelas en las que lo importante no es qué cuenta, sino cómo lo cuenta. La trama principal es, sin duda, la dictadura de Santos Banderas, el movimiento revolucionario que se fragua ante la pasividad de éste, la crueldad de su represión y su anunciada caída, pero Valle sirve una historia coral, compuesta de diversas intrahistorias, que tienen tanto peso como la central, todas ellas interrelacionadas, que le sirven para desarrollar su particular tipismo, tan lejano del naturalismo que despreciaba (no hay nada más opuesto a Valle que Don Benito Garbancero, como llamaba a Perez Galdós). Podemos decir así que esta es la manera propia que Valle tiene de hacer costumbrismo, empapado de una crítica social notoria aunque solapada en la anécdota y el ridículo. Y es que, amigos lectores, asistimos al nacimiento del esperpento.

Los que me seguís con asiduidad tal vez hayáis notado que utilizo a discreción el término esperpéntico, como siempre ignorando si es de uso extendido en los países hispanohablantes o si es un modismo español. El diccionario de la RAE define esperpento (término de origen incierto) así:

1. m. Hecho grotesco o desatinado.
2. m. Género literario creado por Ramón del Valle-Inclán, escritor español de la generación del 98, en el que se deforma la realidad, recargando sus rasgos grotescos, sometiendo a una elaboración muy personal el lenguaje coloquial y desgarrado.
3. m. coloq. Persona o cosa notable por su fealdad, desaliño o mala traza.

Y es que esto es lo más destacable, la premisa central, de "Tirano Banderas". La historia es lo de menos, lo importante es el retrato deformado, grotesco, patético, exagerado, manierista y retorcido que Valle-Inclán realiza de la realidad. Es como si mirase a los personajes con una gigantesca lente de aumento que tomase los rasgos físicos y psicológicos más característicos de los personajes y los magnificase hasta la caricatura. Así la gordura o la delgadez son extremas, hiperbólicas, como lo son los defectos o las cualidades como la maldad, la avaricia, la indolencia o la crueldad, que convierten a algunos personajes en auténticos monstruos repulsivos. Por ejemplo, la historia de la chinita, la mujer de Zacarías el Cruzado, intentando empeñar un anillo en la casa de Empeñitos de Quintín Pereda, un avaro prestamista español, eleva la anécdota a un hecho fundamental para la trama y refleja las desigualdades sociales a la vez que sirve un retrato despiadado y mordaz del usurero y una mirada tierna a la inocencia de la chinita, que personaliza, a mi entender a todo el pueblo llano iberoamericano, a su carácter noble y sufrido y a su mestizaje y mezcla de culturas [recordemos que una china -también llamada china cambuja, zamba o loba, según el país- es una mestiza de negro y amerindia, o de amerindio y negra]. Es un hecho remarcable del esperpento valleinclaniano que el retrato de los personajes es integral, y físico y personalidad son unidad indivisible. La capacidad descriptiva de Valle-Inclán no conoce límites y cada gesto, cada pequeño detalle queda registrado para su deformación y su transformación en algo grotesco y tremendo.



Este gusto por lo tremendo, por lo bárbaro, por la exageración y la hipérbole se extiende a todo el conjunto de la obra, a cada situación y a cada escenario. Este tremendismo (que a su manera recogería años después otro ilustre gallego, el Premio Nobel Camilo José Cela) refleja las escenas más chocantes, y nada puede ocurrir de forma "normal". Desde que el hijo de uno de los revolucionarios sea devorado por una piara de cerdos, pasando porque los tiburones estén saciados y aburridos de carne de revolucionario, porque el embajador español sea afeminado, lánguido e indolente y se acompañe siempre de su perrito faldero Merlín; porque los presos políticos se jueguen su suerte a la carta más alta o que el tirano Santos Banderas entretenga sus tardes en interminables partidas de ranita mientras ejecuta una cuerda de reos tras otra. 

El mensaje es, en cualquier caso, más que evidente: La indiferencia e indolencia del sátrapa Banderas hacia su pueblo, rodeado por una clase dirigente de la que sólo escucha halagos y de la que recibe la más rastrera complicidad, que vive por completo ajeno a las miserias y vicisitudes de un pueblo hambriento y hundido en la miseria. Tal es esta ignorancia de la realidad de su propio pueblo que ningunea a la revolución que se forja del descontento y de sus propios abusos, y no tiene conciencia de que está creando héroes con su represión (el niño mentado en el párrafo anterior se convierte en un mártir de la causa) y su anunciada y evidente caída (supongo que esto no es un spóiler, se ve venir) permitirá a Valle-Inclán otra ración del ya citado tremendismo y supone un colofón perfecto para su esperpento. 

Debo decir también que, en este retrato deforme, pero sin duda alguna comprometido, que Valle hace de la realidad americana, los españoles no salimos muy bien parados, y la Colonia española (referida aquí con el despectivo mote centroamericano de "gachupines") compuesta de usureros, empresarios y cargos diplomáticos de aspecto ridículo y sufrido, y actitud perversa y engolada, supone uno de los principales respaldos del gobierno de Banderas, al que apoya económica y políticamente: 

"—La Colonia, por sus vinculaciones, no puede ser ajena a la política del país: Aquí radica su colaboración y el fruto de sus esfuerzos. Yo, por mis sentimientos pacifistas, por mis convicciones de liberalismo bajo la gerencia de gobernantes serios, me hallo en una situación ambigua, entre el ideario revolucionario y los procedimientos sumarísimos del General Banderas. Pero casi me convence la colectividad española, en cuanto a su actuación, porque la más sólida garantía del orden es, todavía, Don Santos Banderas. ¡El triunfo revolucionario traería el caos! 
—Las revoluciones, cuando triunfan, se hacen muy prudentes. 
—Pero hay un momento de crisis comercial: Los negocios: se resienten, oscilan las finanzas, el bandolerismo renace en los campos. Subrayó el Ministro: 
—No más que ahora, con la guerra civil. 
—¡La guerra civil! Los radicados de muchos años en el país; ya la miramos como un mal endémico. Pero el ideario revolucionario es algo más grave, porque altera los fundamentos sagrados de la propiedad. El indio, dueño de la tierra, es una aberración demagógica, que no puede prevalecer en cerebros bien organizados. La Colonia profesa unánime este sentimiento: Yo quizá lo acoja con algunas reservas, pero, hombre de realidades, entiendo que la actuación del capital español es antagónica con el espíritu revolucionario."


Y es que, por su carácter teatral, el texto abunda en diálogos, largos y elaborados, con frases extensas, que no se ven interrumpidas por las anotaciones habituales en la narrativa como por ejemplo "dijo" o "exclamó indignado" sino que se dejan fluir tal cual, haciéndonos pensar por momentos que estamos leyendo una obra de teatro. Pero así era Valle-Inclán, hizo teatro para ser leído y novelas para ser escenificadas :)

El estilo narrativo de Valle es fuertemente descriptivo y de un gran lirismo, y algunos párrafos tienen el tono de acotaciones teatrales como acabo de comentar (y más teniendo en cuenta que las acotaciones teatrales de Valle-Inclán son "literarias", están hechas para ser leídas y disfrutadas, no son meras instrucciones de tipo "sale por la derecha" o "se sienta").

"Tirano Banderas, sumido en el hueco de la ventana, tenía siempre el prestigio de un pájaro nocharniego. Desde aquella altura fisgaba la campa donde seguían maniobrando algunos pelotones de indios, armados con fusiles antiguos. La ciudad se encendía de reflejos sobre la marina esmeralda. La brisa era fragante, plena de azahares y tamarindos. En el cielo, remoto y desierto, subían globos de verbena, con cauda de luces. Santa Fe celebraba sus ferias otoñales, tradición que venía del tiempo de los virreyes españoles. Por la conga del convento, saltarín y liviano, con morisquetas de lechuguino, rodaba el quitrí de Don Celes. La ciudad, pueril ajedrezado de blancas y rosadas azoteas, tenía una luminosa palpitación, acastillada en la curva del Puerto. La marina era llena de cabrilleos, y en la desolación azul, toda azul, de la tarde, encendían su roja llamarada las cornetas de los cuarteles. El quitrí del gachupín saltaba como una araña negra, en el final solanero de Cuesta Mostenses."
Valle-Inclán sigue paseando por Pontevedra. Su estatua de la plaza Mendez Núñez,
cerca de la cual vivió, es una de las muchas que adornan otras tantas ciudades españolas

Para todo este despliegue esperpéntico, el autor se sirve de un lenguaje elaborado, plagado de adjetivos y onomatopeyas, que se mueve igual de cómodamente en lo coloquial y en lo culto y que, para esta novela en concreto, enriqueció con léxico propio de las muchas variedades que el castellano tiene a lo largo y ancho de Iberoamérica, creando un koiné, una lengua franca que es el habla de todos los hispanohablantes. 

Así que toca un aviso a navegantes: El libro tiene un periodo de adaptación, al principio cuesta, y por momentos puede hacer sentir algo perdido, hasta el punto que yo al menos lo finalicé (las dos veces que lo leí) con la sensación de haberme perdido algunos detalles, pues mi conocimiento del idioma tampoco es enciclopédico y muchos términos ni siquiera están recogidos en el diccionario. Veamos dos ejemplos:

"Nacho Veguillas hacía el tonto mojiganguero:

—¡Cuá! ¡Cuá! Yo me guío por sus luces, Licenciadito.

Murmuró el Mayor del Valle:

—Para acertarla, cada uno se ponga en el caso.

—¿Y puesto en el caso vos, Mayorcito?...

—¿Entre qué términos, Licenciado?

—Desmentirse con la vieja o chicotear como a un roto al Coronelito de la Gándara.

El Mayor Abilio del Valle, siempre a tirarse del pirulo chivón, retrucó soflamero:

—Tronar a Domiciano y después chicotearle, es mi consejo."

"Zacarías San José, a causa de un chirlo que le rajaba la cara, era más conocido por Zacarías el Cruzado: Tenía el chozo en un vasto charcal de juncos y médanos, allí donde dicen Campo del Perulero: En los bordes cenagosos picoteaban grandes cuervos, auras en los llanos andinos y zopilotes en el Seno de México. Algunos caballos mordían la hierba a lo largo de las acequias. Zacarías trabajaba el barro, estilizando las fúnebres bichas de chiromayos y chiromecas. La vastedad de juncos y médanos flotaba en nieblas de amanecida. Hozaban los marranos en el cenagal, a espaldas del chozo, y el alfarero, sentado, sobre los talones, la chupalla en la cabeza, por todo vestido un camisote, decoraba con prolijas pinturas jícaras y güejas. Taciturno bajo una nube de moscas, miraba de largo en largo al bejucal donde había un caballo muerto. El Cruzado no estaba libre de recelos: Aquel zopilote que se había metido en el techado, azotándole ron negro aleteo, era un mal presagio. Otro signo funesto, las pinturas vertidas: El amarillo, que presupone hieles, y el negro, que es cárcel, cuando no llama muerte, juntaban sus regueros. Y recordó súbitamente que la chinita, la noche pasada, al apagar la lumbre, tenía descubierta una salamandra bajo el metate de las tortillas... El alfarero movía los pinceles con lenta minucia, cautivo en un dual contradictorio de acciones y pensamientos."
Porque no sé a vosotros, pero a mí este párrafo me pareció un trabalenguas y tuve que leérmelo dos veces :)

Por todo lo dicho, creo que ya queda claro que no es esta una novela de ritmo rápido ni de lectura ligera. Tampoco es pesada, ni un "leño", pero pide una lectura sosegada, sin prisas, incluyo releyendo y hasta subrayando (bendito Kindle) párrafos. Este predominio de las formas, este estilo barroco y recargado, donde cada frase cuenta y está dibujada minuciosamente, y el autor juega con el lenguaje con tal dominio, exigen tiempo y atención, aunque corresponden con una sensación muy grata de disfrutar de las palabras y de quedarse satisfecho con la lectura realizada. 

Pero por otra parte, todo este despliegue de talento narrativo, de prosodia, de lirismo, no está sólo al servicio del esperpento, sino que con "Tirano Banderas" Valle da alas a otro subgénero literario, tan ligado (por desgracia) al continente americano: la Novela del Dictador, del cual no es la primera, y además es ficcional, pero traza las pautas que seguirá el género en lo sucesivo (luego vendrán "Yo, el Supremo" de Roa Bastos, "El otoño del patriarca" de García Márquez, "Conversación en la catedral" o "El sueño del celta" de Vargas Llosa...)

Una edición de la época. Bonita, ¿verdad?

Ahora llegaría el momento en el que acostumbro a recomendar el libro por tal o cual motivo, pero en esta ocasión prefiero matizar que estamos ante una novela que desanimará a muchos y provocará rechazo directo a otros, así que ceñiré mi recomendación a aquellos que disfrutáis, como dije arriba, de la lectura calmada y tanto (o incluso más) del lenguaje, del estilo del autor como de la historia que está contando. 

¿Más datos de interés?: Claro. La novela de un dramaturgo tenía que gozar de una adaptación teatral, y ahora mismo el Proyecto Dos Orillas, que aúna compañías teatrales de España y América está representando un montaje con actores y actrices de muy diversos países, recogiendo el espíritu panhispánico de la  obra de Valle-Inclán.


No es el único montaje sobre esta novela, pero sí el más actual y tal vez el más ambicioso. No os perdáis el video de presentación. Si vienen a A Coruña conseguirán arrastrarme al teatro sin duda ;)



Y tuvo también su adaptación cinematográfica, en 1993, con dirección de José Luis García Sánchez y guión del mismo y del gran Rafael Azcona. Contó con Gian Maria Volonté como Tirano Banderas, Juan Diego como Nacho Veguilla, Fernando Guillén como Quintín Pereda y el cantante (ya esperpéntico por si mismo) Javier Gurruchaga como el Barón de Benicarlés. [Ficha Filmaffinity] y [Ficha IMDB]


La película no tuvo demasiado éxito en su día, los costes de producción superaron con creces a la recaudación en taquilla (no pasa nada, las subvenciones públicas pueden con todo) y el resultado global no fue demasiado satisfactorio. Vamos, que fue un fracaso. Esto pasa porque la hicimos los españoles en co-producción, si la hubiesen hecho los mexicanos ellos solos otro gallo cantaría.

Un último dato de carácter personal, sin interés para la reseña, es que esta es una de las novelas que más impune y descaradamente fusilé me inspiró a la hora de escribir mi pequeña "Cuentos de San Andrés". Salvando muy muchísimo las distancias, por supuesto, la concepción panhispánica de Valle-Inclán, su idea de aglutinar toda Iberoamérica en su Santa Fe de Tierra Firme fue una influencia notoria para mí desde el primer momento.

Y ahora sí llegamos al final de la reseña de hoy, que aún siendo tan extensa no se acerca a plasmar todo lo que esta novela contiene y transmite, pero espero permita al menos hacerse una idea de la misma y del estilo literario de Ramón María del Valle-Inclán, el colosal gallego que con larguísimas barbas blancas, anteojos redondos, ropa extravagante y sin el brazo que perdió en una tertulia que acabó en trifulca, fue capaz de, estando en peligro de muerte, rechazar una transfusión de sangre de su odiado José Echegaray diciendo "No quiero sangre de ése..... ¡la tiene llena de gerundios!" Nos leemos!


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15 de marzo de 2014

¿Quieres leer Velveteen en español?

La entrada de hoy tiene como finalidad apoyar la iniciativa que está liderando el bloguero Alan Dalloul, responsable del blog literario "Tinta Nocturna".


Se llama "Queremos 'Velveteen' en español", y la verdad es que yo, después de leer la sinopsis, también quiero leerla. Veámosla:

"Velveteen Monroe está muerta. A sus 16 años, fue secuestrada y asesinada por un maníaco llamado Bonesaw. Pero ese no es el problema.
El problema es que aterrizó en el purgatorio. Y aunque no es un infierno, ciertamente tampoco es el paraíso. Es gris, ceniciento, se desmorona más y más día tras día, y todos tienen un trabajo por hacer. Lo cual no le deja a Velveteen mucho tiempo para hacer algo sobre lo que realmente está en su mente.
Bonesaw.
Velveteen desea darle el sangriento castigo que su asesino merece. Y sabe exactamente cómo hacerlo. Lo perseguirá por el resto de sus días.
Será brutal... y asombroso.
Pero cruzar la división entre los vivos y los muertos trae devastadoras consecuencias. La búsqueda obsesiva de Velveteen resquebraja los cimientos del purgatorio y pone en peligro su propia alma. Un riesgo que está dispuesta a correr, salvo porque el destino le acaba de dar una razón para quedarse: Un compañero de trabajo increíblemente caliente y totalmente fuera de límites. 
Velveteen no puede ayudarse a sí misma cuando se trata de romper las reglas... o tener venganza. Y puede llegar a estar lo suficientemente enojada para arrastrarlos a todos con ella."

¿Qué, promete o no promete? Si también os ha picado el gusanillo, en Goodreads tenéis disponible la ficha del libro con todos los datos:



¿Cómo puedes colaborar con esta iniciativa?

De una manera sencillísima. Sólo tienes que entrar en la página de Facebook de "Queremos 'Velveteen' en español" y hacer "Me gusta".


En la que por cierto tenéis toda la información, al igual que en Twitter, con la cuenta oficial @velvetespanol y con el hashtag #velveteenespañol


¿Y qué puedes conseguir?

Pues además de leer "Velveteen" en español, si la página de FB logra 100 "Me gusta" antes del domingo 16 de marzo, en Tinta Nocturna habrá una sorpresa especial ;)



Y un detalle importante: Esta iniciativa cuenta con el aval y la bendición del propio autor de la obra, el mentado Danny Marks. ¿Qué más se puede pedir?

Así que ya sabéis, echad un vistazo a https://www.facebook.com/QueremosVelveteenEnEspanol y si os tienta esta novela de género fantástico-romántico-sobrenatural para "jóvenes adultos" (y "jóvenes fósiles" como yo) dejadle vuestro "Me gusta". Nos leemos!
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12 de marzo de 2014

El trono de huesos de dragón - Tad Williams

Pese a mi afición al género fantástico, hay una variante del mismo que apenas ha tenido espacio en KindleGarten. Se trata de la fantasía heroica o fantasía épica, la misma que alimentó nuestra imaginación adolescente de jugadores de rol, sintiéndonos como fuertes guerreros armados con espadas encantadas, robustos enanos, elegantes elfos, astutos ladrones, escurridizos halflings o magos poderosos, enfrentándonos a dragones, orcos, trasgos o trolls en oscuras cuevas y bosques misteriosos. 

Así que hoy pagaré una deuda pendiente con el género trayendo una de sus obras cumbre, a la que la mismísima revista Locus calificó como "la 'Guerra y Paz' de la fantasía heroica". Tardé mucho en leerla, pero me alegro de haberlo hecho. Vamos ya con la reseña de hoy:


Título: El trono de huesos de dragón (Dragonbone Chair)

Autor: Tad Williams, de quien ya hablamos en la reseña de "La canción de Cazarrabo"

Año de publicación: 1988

Resumen: La muerte del Preste Juan acabará con la paz, la concordia y la estabilidad que el rey justo logró para el reino de Osten Ard. La oscuridad se ha adueñado de Elías, su heredero e hijo mayor, y la guerra con su hermano Josua el manco es inevitable. Sequías, hambrunas y saqueadores agravan la situación en las regiones de las que el nuevo rey, acuartelado en el Castillo de Hayholt, parece haberse olvidado. Entre tanto Simón cabezahueca, un pinche de cocina huérfano y poco despierto, recibe un importante encargo de Mórgenes, el doctor de Hayholt, y comienza una aventura en la que descubrirá mucho sobre si mismo y de la que dependerá el futuro del fantástico -y peligroso- mundo en el que vive.


Género literario: Es una historia de fantasía épica o fantasía heroica, con todos los componentes clásicos y característicos del género, con un desarrollo de novela de aventuras, orientada a un público juvenil o de "jovenes adultos" (pero apto para cualquier lector de ahí en adelante sin importar su edad) y que aglutina multitud de elementos tradicionales, folclóricos, históricos, religiosos y mitológicos (es decir, culturales en conjunto) del continente europeo.

¿Qué podemos destacar de él?: Su abultada extensión, su gran cantidad de personajes, la original incorporación de los citados elementos culturales europeos, la complejidad del universo que el autor ha creado, su tono épico y el tempo narrativo que alterna momentos de gran tensión con otros más pausados y reflexivos.


Para comenzar debo decir que "El trono de huesos de dragón" NO tiene un planteamiento original. Me explico. La historia que narra la conoceréis porque la habéis visto, oído y leído infinidad de veces (entre ellas, en la obra menor de Tad Williams que reseñe aquí, "La canción de cazarrabo") y responde, punto por punto, al esquema del "Viaje del héroe". Simón es un chico corriente y moliente, que lleva una vida anodina y rutinaria como pinche de cocina en el Castillo de Hayholt, la corte del Preste Juan. El sabio Mórgenes lo toma como aprendiz, pero no tiene tiempo de transmitirle su saber antes de que Simón deba romper con su mundo ordinario y emprender un viaje físico y espiritual en el que se enfrentará a grandes peligros y enemigos, acompañado por fieles amigos, mientras vamos descubriendo que su pasado lo predestina a ser un héroe y, puesto a prueba por las circunstancias, halla capacidades extraordinarias en su interior que ignoraba poseer. Mientras tanto, las fuerzas del Bien y del Mal se enfrentan en una batalla de dimensiones épicas, en las que el Mal lleva las de ganar, a no ser que el Bien, con la intervención de Simón, se haga con un objeto de especial valor, en este caso una espada mágica llamada Espina.

¿Por qué me parece original entonces esta obra, si no es por su historia? Pues por todo lo demás. En primer lugar porque Williams, para crear su universo de fantasía, se vale, como dije arriba, de infinidad de elementos extraídos de la tradición histórica y cultural del viejo continente, creando un curioso trasunto de la Europa bajomedieval (aquella que con más claridad ha influido en la imaginería de la fantasía épica) en la que podemos reconocer e identificar sin esfuerzo tanto a numerosos pueblos europeos como a sus leyendas, mitos y folclore.

Pues además de la intrahistoria de Simón y de los acontecimientos que se narran en la trama principal (la lucha entre las fuerzas de Elías y las de Josua, el periplo de Simón...) Williams nos ofrece toda una historia de Osten Ard, la tierra en la que se ambienta su obra, y en el antiguamente esplendoroso y ahora caído Imperio Nabbano reconocemos al Imperio Romano, o en los belicosos rimmerios, procedentes de las heladas tierras del Norte vemos a los vikingos, normandos y los pueblos bárbaros, que vencen las fronteras del imperio (el Rin, el muro de Adriano...) para invadirlo y asimilar su cultura.

Comencemos por la ocurrente inclusión del mito del Preste Juan como punto de partida. El anciano rey Juan, que -como San Jorge- mató al temible dragón Shurakai y ahora se sienta en un trono fabricado con los huesos de éste. Se vincula además directamente con el ciclo artúrico cuando en la genealogía del rey se encuentra entre sus antepasados al Rey Pescador.


Esta figura religiosa del Rey Pescador no está fuera de lugar, porque en este mundo, la religión principal, que se ha impuesto al politeísmo, es el Aedonismo, un credo monoteísta que adora a Jesuris, a su madre Elysia y a un sinfín de santos. Jesuris murió ahorcado en un árbol, que ahora es el símbolo del aedonismo. El calendario, de doce meses (ferruero, marcis, avril, maya...), refleja las festividades del nacimiento de Jesuris, de su muerte, de todos los Santos, de la Candelmansa (2 de ferruero) o San Tunath el 21 de decimbre, como Santo Tomás :)
"Los cruces de caminos eran lugares extraños y la gente común a menudo erigía una sagrada reliquia para mantener alejados a los espíritus de los alrededores".
Cosa que también hacemos en Galicia, desde que éramos celtas [fuente]

Los nombres utilizados son cristianos, o deformaciones de nombres bíblicos y latinos, y muchos tienen resonancias británicas, en especial los topónimos.
"Isgrimnur, cuyos antepasados se habían convertido en hombres de tierra desde largo tiempo atrás, se tuvo que coger a la regala y rezar a sus viejos dioses, y al nuevo".
Son tantas y tantas las referencias a la cultura europea, a su religión, a sus mitos, que se me iría la reseña detallando cada una, y no se trata de eso, pero quiero destacar una que me fascinó por tratarse de un personaje por el que tengo debilidad. La misteriosa hechicera del bosque Geloë, que vive en una casa con patas de gallina, sólo pudo recordarme al instante a la Baba Yaga rusa:

La Babayaga del folclore ruso y su casa con patas de gallina [fuente]

Debo decir que estamos ante una obra muy extensa, hasta el punto que ha sido editada varias veces en dos volúmenes, y que Tad Williams se toma su tiempo para desarrollar muchos aspectos de Osten Ard, por lo cual la novela tarda en arrancar y la acción se hace esperar un poco. Merece la pena la demora, porque después tiene momentos de auténtico frenesí, con escenas de combates, escaramuzas, asedios, grandes batallas, emocionantes persecuciones, luchas con arco, emboscadas... la acción llega a ser desbordante y a hacernos leer con nervios y tensión.

En estos sucesivos peligros que el bueno de Simón debe superar, tendrán un papel importante sus amigos y aliados, encabezados por el gnomo Binabik (los gnomos tienen una cultura similar a los esquimales de nuestro mundo) y su fiel loba Qantaqa. Hay que indicar que la novela, narrada en tercera persona, no se ocupa sólo de Simón, sino que alterna la narración con hechos que incumben a otros personajes, de manera que tenemos una visión completa de todo lo que va ocurriendo en Osten Ard, aunque Simón será sin duda el protagonista principal.

Hermosísima ilustración de Michael Whelan. Qantaqa, Simón con Binabik en
brazos y al fondo Malaquías. Portada-spoiler pero que merece la pena por su belleza.

La comparación con "Guerra y Paz", además de por su vasta extensión, es acertada por la nutrida lista de personajes que se manejan. Pese a no alcanzar los 978 protagonistas de la novela del inmortal Tólstoi, no se queda corta tampoco, y por suerte incorpora una relación al final, que viene bien para ubicarse en algunos momentos, sobre todo por esos "cambios de foco" que hace Williams, cambiando entre Simón y otros actores.

Cabe decir que el tono fantástico se acrecenta por la inclusión de otras especies inteligentes, como los citados gnomos, los shita (semejantes a los elfos, pues son inmortales, más antiguos que los humanos, revestidos de magia y de rasgos delicados y felinos), las nornas (malignas criaturas de los hielos del Norte), los gigantes o los terroríficos Bukken (en las siguientes entregas se aumentará la plantilla), la presencia de dragones y gusanos gigantes, y la hechicería, que aquí toma la forma de alquimia, siendo los magos llamados "doctores" y siendo, en efecto, más alquimistas que magos. Como es típico de este género fantástico, las espadas mágicas tienen un papel importante, y en este caso serán nada menos que tres, relacionadas con el título de la saga como veremos.


Resalto también que no se trata de una novela especialmente oscura, aunque tiene momentos duros y algo truculentos, y por tanto carece también de contrapuntos cómicos, por no necesitarlos, aunque los momentos de más relax en ese aspecto vienen de la relación alumno-maestro entre Simón y Binabik, que hace de tutor paciente ante la ineptitud de su pupilo. Pues Simón es, en verdad, un auténtico desastre, y será gracias al ya mentado viaje del héroe que madurará a la fuerza, ganando presencia y aplomo, pasando al final del volumen una "prueba de fuego" que no os contaré para no caer en el spóiler.

En cuanto al estilo narrativo de Tad Williams, destaca por sus ricas descripciones, por su expresividad y por lo vívido que resulta, por su facilidad para hacernos ver los lugares en los que transcurre la acción, resultando en ocasiones de un gran lirismo:
"La luz y sus diversos tonos lo inundaban todo. La habitación era una cámara de piedra de una altura menor que el doble de la de un hombre, pero muy espaciosa. Raíces de árboles se retorcían arracimadas por las paredes. En un rincón, a unos treinta pasos de diferencia, una cantarina fuente de agua corría por una roca acanalada para saltar en un estanque situado en un cuenco de piedra natural. El delicado sonido de su caída se oía a través de la extraña y sutil música que llenaba la atmósfera". 
Para concluir, o la reseña será demasiado larga, sólo decir que la eterna confrontación del Bien contra el Mal está llevada con mucho oficio por Tad Williams (es una constante en su obra), sin caer en maniqueísmos ni trucos melodramáticos, y en verdad hacen que la obra gane muchos enteros, porque la batalla tiene escenas auténticamente épicas y llegas a angustiarte con el heroísmo desesperado y la lealtad al principe Josua de sus partidarios, ante las superiores y aparentemente invencibles fuerzas del rey Elías.

Es, en resumen, una obra que ofrece mucho más de lo que aparenta, y que por su profundidad y sus muchos matices puede agradar a un amplio espectro de público.

¿Más datos de interés?: "El trono de huesos de dragón" es la primera entrega de una trilogía monumental titulada "Añoranzas y pesares". Los siguientes volúmenes, "La roca del adiós" y "La torre del ángel verde" tendrán su reseña llegado el momento. Debido a su extensión (o por cuestiones económicas, quien sabe) fueron publicadas en España en forma de siete tomos, aunque existen diversas ediciones en ambos formatos (tres o siete libros).

El título original de la trilogía es Memory, Sorrow and Thorn, que además de poderse traducir como se hizo al castellano, hace referencia a las tres espadas mágicas que tan importantes resultan para la trama: Minneyard, Dolor y Espina.

OTROS LIBROS DE TAD WILLIAMS EN KINDLEGARTEN:


- La canción de Cazarrabo


Así llegamos al final de esta reseña, desde la que os animo, si os encontráis con fuerzas para comenzar una saga tan titánica, a que os leáis esta estupenda novela que sin duda no puede faltar en el haber de cualquier aficionado a la fantasía más épica. Y si no os decidís, siempre podéis resolverlo tirando 2D10. Nos leemos!


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10 de marzo de 2014

9 de marzo de 2014

Presentación "A Porta de Annwn" de Xosé Duncan, en A Coruña (07/03/14)

Hoxe habemos ver unha entrada especial, pois este é un momento sen precedentes: KindleGarten saiu á rúa! Por vez primeira neste ano de vida, saio do Tobo para acoder á presentación dun libro polo que levaba meses a agardar con ansia: "As Crónicas de Bran vol.II: A Porta de Annwn" da editorial Contos Estraños. Estivemos a falar un anaco con seu autor e os seus editores, e acadamos unha boa morea de datos sobre o que vai ocorrer nesta segunda parte, e agora xa de volta na Gorida de KindleGarten, vou volo contar todo. Imos logo:

En primeiro lugar, coma debe de ser, vexamos a cuberta:


Obra de José María Picón, que xa se encargou da cuberta da primeira parte "A revolta dos mestres", a cal ven de ser escollida segunda mellor portada do 2013 nos Premios Fervenzas literarias na categoría infantil/xuvenil. 

E que a maquetación é dunha calidade máis que salientable, e tanto os aspectos artísticos como os técnicos están coidados abondo.


 [premede nas fotos para amplialas]


A presentación contou con Xosé Duncan, o autor, con José María Picón, o devandito portadista, e con Fernando Cimadevila, o editor. Non poidemos contar coa presencia do ilustrador José Ángel Ares, cuxo traballo xa coñecemos de "Galiza Mutante, Poder Nuclear!", pero velaquí unha escolma do seu arte:

[fonte: Perfil de FB de "As Crónicas de Bran"]

Non é doado contar o que Duncan adiantou nesta presentación sen vos desvelar datos importantes da primeira parte de saga a aqueles que non a teñades lido, así que tentarei non caer moito no spoiler, farei canto poda:

O primeiro que cabe salientar é que a extensión e maior que a do primeiro volume, o cal ven dado, entre outros factores, porque inclúe, ao final, a novela curta "A nena de prata", que está vencellada cos relatos "O ollo do corvo" e "Os últimos de Landeiras", que foron publicadas respectivamente nos números 0 e 2 da revista trimestral "Contos Estraños" e que, en conxunto, explicarán a viaxe de ida e volta de Bran entre o seu mundo e o noso, e a relación que existe entre eles. 

Compre dicir que este volume será moito máis escuro que o anterior, indo alén da clásica fantasía heróica na que o protagonista, aínda sendo un raparigo, fai a xa coñecida "Viaxe do heroe" e é quen de sair de canta ameaza se lle presenta. Así pois, os desafogos cómicos que houbo en "A revolta dos mestres", coma os trolls zoupóns, non han estar presentes. 

Todo listo: Só faltan os poñentes

Sí que se ha manter o compoñente Steam-Punk que introduciron os zeppelines que posuían os nigromantes da primeira entrega, nesta ocasión da man dun ameazante barco mecánico (que podedes ver na imaxe de arriba, e xustiño a ilustración do centro), inspirado polos famosos Steamboats do río Misisipi, do que falaremos despóis.

Nesta novela non hai tempo de transición coa anterior, senón que os feitos escomezan xusto cando rematan os contados naquela. Repetirán moitos personaxes, coma a Mestra Curuxa, Môrrigan, Eidlyn (que terá un papel ben diferente desta volta), Nash e máis o Dragón Vermello, o Mestre Reloxeiro e mesmo a Consorte, coa cal xa non contabamos. 

Teremos tamén personaxes novos, como Patrick, que será un adlátere de Môrrigan; a guerreira Nimue, "O demo", do cal so vos direi que non é o noso Demo cristián, ou O Navegante.

Síntovos o a luz do medio, estragoume as fotos todas. 
Unha característica desta saga é o seu vencello coa mitoloxía celta (a acción transcorrerá en parte na Caledonia), e nesta liña Duncan incorpora o concepto de "A Porta de Annwn" (léase "Annun"). Annwn era, para os antigos galeses, o máis semellante ao noso alén, un lugar que poderiamos ver coma o purgatorio cristián, alá onde os mortos chegan carretando con todo o que traen pendente da súa vida e onde agardan polo seu pasamento á eternidade. O personaxe do Navegante terá un papel semellante ao do Caronte grego, encargándose de que aqueles que cheguen á porta de Annwn e estean no momento de entrar, cheguen ao seu destino, en tanto aqueles a quen non lles teña chegado o seu tempo, non podan acceder. 

Compre dicir que nesta entrega, na cal o Mar e a navegación estarán no centro da narración, cadaquén seguirá a súa odisea persoal, segundo os seus intereses:

- Por unha banda, Bran tentando saber porqué se convertiu en corvo, e se pode voltar á súa forma orixinal.
- Môrrigan, na súa propia busca.
- O Mestre Reloxeiro, que no remate de "A revolta dos mestres" tiña achado a Cronos na profundidade da montaña sagrada, dará o puntiño Steam-Punk (Cronos terá moito que ver co barco mecánico do que falamos máis arriba) e procurará a catarata da fin do mundo.
- E Nash, que non está nin moito menos esquecido, estreitará (e cómo!) a súa relación co Dragón Vermello. 

José María Picón explica os detalles da portada do libro

Dicir tamén que toda a obra estará ateigada de simboloxía e de ligazóns coa mitoloxía celta, xa comenzando pola portada. Profundizaráse tamén na orixe da Terra de Alba, na aparición dos primeiros homes, no nacemento da estirpe dos Forxadores e na historia das sacerdotisas de Hermes, o que ha explicar tamén as figuras do Gran Forxador (da cal lembremos Bran e Nash disputábanse a herdanza) e da Consorte. 

Non faltaron anécdotas nin brincadeiras, co cal a presentación resultou divertida abondo, e soubemos así que o devandito espello, que tan importante é na historia, é un espello de Ikea:

[fonte] 29.99€. Paga a pena que vaiades o Venres, xantades por 7,95€ coa
Ikea Family e volo descontan despóis do prezo do espello. 

Para rematar, anunciar que na terceira semana de Marzo xa ha estar á venda, por só 16 euros, que xa ten ISBN (978-84-940935-8-6) e que poderédelo atopar nas mellores librarías de Galiza, coma Suévia. Eu voltei para a casa co meu exemplar asinado, e xa cedo me poño con él. De seguro que hei facer a recensión non moi lonxe.

Xosé Duncan asina o exemplar de KindleGarten

En resumo, unha experiencia magnífica, unha sorte e un pracer ter ido a esta presentación, partillar opinións coa xente de Contos Estraños, coñecer a Vanesa Santiago (autora de "Ninguén Lembra") e aburrir un pouco aos presentes coas miñas disertacións, pero é que xa non son moito de andar polos locais (por certo un bo lugar o Passepartout Beerhouse) e teño pouco tema de conversa. 

O culpábel de KindleGarten fala e fala e fala e fala ante a sofrida concorrencia que o atura
cunha paciencia e unha educación infinitas. Nótese a discreta camisola. [fonte]
Se queredes moita máis información, datas de presentación na vosa vila e fotos ben boas pasade polo perfil oficial de Facebook de "As Crónicas de Bran", polo de Contos Estraños, pola páxina en FB de José Ángel Ares, ou polo Twitter do autor: @XoseDuncan. E lembrade que tendes a recensión de "A revolta dos mestres" aquí en KindleGarten, en galego e máis en castelán. Agardo que gostedes do libro. Lémonos!
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3 de marzo de 2014

Reto de Lectura Conjunta: "It" de Stephen King

Es un placer anunciar que, a partir de mañana día 4 de marzo, estaré participando en el reto de lectura conjunta lanzado por Loba Roja en su blog "El bosque de Loba Roja".


La dinámica es muy sencilla: Vamos a leernos "It" de Stephen King y vamos a compartir e intercambiar nuestras impresiones y opiniones a través de Twitter, usando el hashtag #LCEso.

Todo el mundo está invitado a participar, y no se requiere tener un blog, ni cuenta en Twitter (se pueden dejar comentarios en la entrada del blog de Loba Roja), ni hacerse seguidor... tampoco es necesario empezar mañana mismo (yo empezaré el Viernes), sólo animarse a leer (o, como en mi caso, releer) esta colosal obra de Stephen King.

Os dejo nuevamente el ENLACE A LA ENTRADA ORIGINAL EN EL BLOG DE LOBA ROJA donde tenéis mucha más información y donde podéis plantearle cualquier duda o consulta que tengáis. 

También disponéis de la cuenta de Twitter @BosqueLobaRoja para contactar con la autora.

Por parte de KindleGarten, durante todo el mes que dura el reto habrá un banner en el sidebar, a la derecha, anunciando el reto y enlazando con la entrada original. 

Os animo a participar en esta iniciativa porque va a ser divertidísima, tanto para los que aún no habéis leído el libro como para aquellos que ya lo conocemos, y disfrutaremos viendo a los "novatos" sufrir y angustiarse con las situaciones que deben afrontar los miembros del Club de los Perdedores y con la truculenta historia de Derry y sus hechos luctuosos, a la vez que se enamoran de sus personajes o se identifican con su favorito (en mi caso Ben Hascom). 

Recordaros que el reto dura un mes, desde el 4 de marzo hasta el 5 de Abril. Si "It" tiene, en mi edición, 1500 páginas, supone 50 páginas diarias, que no es nada y que os aseguro que serán muchas más cuando os quedéis enredados irremediablemente en la telaraña que con tanta maestría teje el Rey King.

Bill el tartaja, Beverly Marsh, Ben Hascom, Eddie, Mike Hanlon,
Bip Bip Richie, Stan el Galán... El club de los perdedores te está esperando!!

En el pasado llegué tarde a otra lectura conjunta de este libro, organizada si no me equivoco por Miyu de Forbidden Planet, y esta vez no pienso perdérmelo. Hasta me atreveré con una reseña!! Ya estoy preparado:



Os animáis? Os espero, pero andad con cuidado: Ya sabéis que aquí abajo todos flotan, y vosotros también flotaréis... Nos leemos, y nos vemos en #LCEso !!
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2 de marzo de 2014

Capitanes Intrépidos - Rudyard Kipling

Resumen: La regalada vida de Harvey, el malcriado y consentido hijo de un multimillonario magnate, cambiará de golpe cuando se vea a bordo del pesquero We're Here, en el que descubrirá los rigores y las penurias de la vida en alta mar, y sobre todo, el valor del trabajo, la disciplina y la camaradería. Además de una novela de aventuras, "Capitanes intrépidos" es una historia sobre la madurez, la responsabilidad y el sentido del deber.

Capitanes intrépidos

Publicada en 1897, Capitanes Intrépidos (Captains Corageous), del británico Rudyard Kipling, es una novela de aventuras clásica, con la acción y el desarrollo típicos del género, poseedora de un ritmo muy vivo y un estilo vigoroso, pero que además del propósito lúdico tiene una clara intención moralizante, enfocado al público juvenil (de la época).

Destacan los mensajes positivos que transmite (lo que hoy llamamos valores), la caracterización de los personajes, la cuidada ambientación, su desarrollo vivaz y, como veremos, el haber sido eclipsada en popularidad por su versión en celuloide.

Capitanes intrépidos no me parece, personalmente, la mejor novela de Rudyard Kipling. Pero no estoy diciendo que me haya parecida mala (o no estaría aquí), sólo que no tiene la magnitud de otras de sus obras, aunque la he disfrutado por otras razones que vamos a ir detallando.

Si leistéis El libro de la selva, o la reseña que hice de ella en el pasado, habréis notado que Kipling, un hombre de su tiempo, escribió para el público juvenil (recordemos la época, finales del XIX y principio del XX) con una intención evidente de aleccionar y moralizar sobre valores como el respeto por la Ley, el orden social, la responsabilidad personal... y el libro que hoy vemos es un ejemplo de cómo todo ello no está reñido con una historia trepidante, muy entretenida y que seguramente hizo soñar a muchos niños y jóvenes con arriesgadas travesías marítimas en medio de peligrosas tormentas, y con regresos al hogar con la satisfacción del deber cumplido. 

Capitanes intrépidos

El resumen es sencillo, porque la historia os sonará: Harvey es un joven repelente, arrogante y presuntuoso, hijo de un multimillonario magnate de los transportes. Su padre, centrado en sus negocios, apenas le presta atención y le concede una vida fácil llena de lujos (con apenas dieciséis años tiene doscientos dólares de la época al mes para sus gastos, cuando el sueldo de un obrero podía ser de treinta o cuarenta como mucho). En un viaje a bordo de un enorme trasatlántico, se cae por la borda, mareado por un fortísimo cigarro que se fuma para impresionar a otros viajeros. Es recogido por Manuel, un marinero portugués que pertenece a la tripulación del pesquero We're here, capitaneado por el veterano Disko Troop. Una vez a bordo, comienza por comportarse de forma déspota y exigente, pero tras ser puesto a raya por Troop, termina sirviendo como grumete, amistando con Dan (el hijo del capitán), madurando a marchas forzadas, disfrutando de la vida a bordo y de la camaradería del resto de marineros, sintiéndose orgulloso de sus logros, saboreando la sensación de pertenencia a un colectivo y, en resumen, cambiando y convirtiéndose en una mejor persona, un «joven adulto» despierto, maduro y voluntarioso que reniega de su vida anterior. 

Si debo destacar un elemento definitorio de esta novela (tema moral aparte, del que hablaremos) es su ritmo ágil, su amenidad, lo rápidamente que transcurre todo, convirtiéndolo en una lectura muy agradable que, ayudada por su delicioso tono de aventura clásica, de novela de viajes, y por su ambientación «exótica», hacen que se lea con rapidez y resulte liviana, pudiéndose devorar en un par de tardes. 

Kipling conoció los Estados Unidos, que recorrió, y para su libro se vale de la mítica industria pesquera del Estado de Massachusetts (en cuyas costas comienzan Moby Dick y Las aventuras de Arthur Gordon Pym), radicando al We're Here en una localidad llamada Gloucester, sede de la flota bacaladera en la que destaca, entre todos, el barco del capitán Disko Troop. Si bien la pesca del bacalao no tiene el exotismo ni la épica de otras grandes odiseas marinas, el autor consigue darle un cariz heróico, convirtiéndola en una lucha del hombre contra los rigores del Atlántico, y en una persecución casi frenética de los bancos de peces, a los cuales el experimentado Troop y su tripulación casi parecen presentar batalla en vez de pescarlos. 

Capitanes intrépidos

Este tono aventurero hace que la narración gane en atractivo, y nos tenga pendientes del devenir de Harvey y el resto de tripulantes del We're Here. Dije arriba que hablaríamos de moral, y lo cierto es que estos lobos de mar encarnan valores como la honradez, la honestidad, la sencillez de carácter, el gusto por el trabajo y el ánimo a toda prueba,  y sus pecadillos -como los del mujeriego Manuel- quedan disculpados. De igual modo, Kipling muestra a la marinería como un colectivo unido, como un universo propio con sus reglas, tradiciones, usos y costumbres, con sus rencillas, bromas y enemistades (los de Gloucester sienten una especial antipatía por los marineros franceses), pero que siempre disfruta del ambiente de trabajo y de competencia que se propicia cuando barcos de tan distintas procedencias y nacionalidades se dan cita en un caladero para hacerse con el precioso pescado, y donde el mayor orgullo es llenar hasta arriba de bacalao salado las bodegas y regresar al hogar antes que los otros barcos. 
Hi, Hi, Yoho. ¡Mandad vuestras cartas!

¡Hemos gastado toda la sal, hemos levado el ancla!

Aferrad vuestras velas mayores,

volvemos a la patria con mil quinientos quintales

y otros mil quinientos quintales.

Mil quinientos quintales hasta los topes

entre Queereau y el Gran Banco.
Este babel de lenguas y procedencias permite al autor presentar un mosaico muy colorido y aumentar ese tono de exotismo que, para los lectores de tierra firme, transmite siempre un libro ambientado en alta mar. Recordemos, como siempre que hablo de estas clásicas novelas de aventuras, que tenían también una intención ilustrativa, costumbrista, de mostrar cómo era la vida en lugares lejanos que difícilmente se podrían conocer cuando el turismo era un lujo al alcance de muy pocos y aún no existían los documentales o las revistas como National Geographic.  

Capitanes intrépidos

Dentro de todos estos personajes, Harvey es, evidentemente, el protagonista, y la historia, narrada en tercera persona, versará sobre él, siendo el eje argumental la transformación que sufrirá a lo largo del relato, de joven burgués indolente a avispado grumete amante de la rigurosa y fatigosa vida de un barco pesquero. Será al final del libro cuando esta intención moral de Kipling se haga más notoria, y vemos a través de los logros de Harvey, de cómo reconduce su vida y de cómo desprecia los lujos y la frivolidad de su existencia pretérita, que el autor desea exaltar las virtudes del trabajo duro y disciplinado, así como la importancia de la figura paterna en la educación de los niños. 

Porque Disko Troop, que se presenta como antítesis del padre de Harvey, no sólo es el capitán del We're Here, sino que es también el padre de Dan (el grumete que se convertirá en el inseparable amigo y apoyo de Harvey) al que trata con exigencia y con rigurosidad, pero con justicia, y al que no descuida un momento. Troop es, en general, una figura paterna, en cuanto se desvela por su tripulación, la cual le trata con admiración y respeto, que se extienden a toda la flota bacaladera, en la que es un referente por su experiencia y su habilidad. 

Capitanes intrépidos

El valor de la camaradería, de la confianza en los otros miembros de la tripulación, personas de las que puede depender la propia vida, y cuya vida depende de la de uno, es otro de los elementos morales que vemos claramente en esta novela. Que Harvey comprenda la importancia de su responsabilidad para con el grupo es algo que Kipling maneja como motor de la trama, y a la par que aprende a desenvolverse en el entorno, que muestra el proceso de maduración y de metamorfosis del protagonista. 

Así que Capitanes intrépidos es, en resumen, una novela de viaje personal, un bildungsroman en el que Harvey es arrancado de su existencia y expuesto a un viaje tanto físico como vital, haciéndole madurar y desarrollar habilidades que le permitan completar airoso su aventura, de la que saldrá fortalecido como individuo. De tal manera que el autor, valiéndose de un argumento emocionante, una ambientación atractiva y de un estilo narrativo ameno y animado, crea una historia que, sin ser imprescindible, sí es un clásico de la literatura que recomiendo leer a los amantes de las grandes novelas de aventuras decimonónicas y que puede resultar una lectura más que agradecida para cualquiera. 

Capitanes intrépidos

LA PELÍCULA:

Este es uno de esos casos en los que la obra derivada, en este caso su versión cinematográfica, termina fagocitando a la original. En 1937, el gran «adaptador de libros» Victor Fleming, realizó la que sin ninguna duda es una de las obras maestras del cine, inolvidable por la interpretación de Spencer Tracy.

Spencer Tracy Manuel

El papel de Manuel Fidello, el pescador portugués que «pesca» a Harvey y se convierte para él en una figura paternal, brindó al actor estadounidense su primer Óscar al mejor actor y el personaje por el que quizá sea más recordado y querido por el gran público. 

La película, que cuenta con escenas memorables y resulta de gran emotividad, es también ejemplo de una adaptación que, tomando la historia original, la altera de manera considerable, apenas respetando la idea de Kipling, pero creando algo completamente nuevo y con entidad propia, con una calidad que excusa el delito de no respetar el relato original. Veamos:

Capitanes intrépidos cartel

La acción se traslada de la última década del S. XIX a los años 30 del S. XX. Por ello, el We're here es bastante más grande y moderno que en el libro, donde cuenta con apenas ocho tripulantes. Harvey, interpretado por Freddie Bartholomew, rebaja su edad hasta los diez años. En la novela sus dos progenitores están vivos, pero en la película su madre ha fallecido. Además de otros muchos más cambios bastante sustanciales, Manuel pasa al centro de la acción, convirtiéndose como dije en personaje principal y significando para Harvey el referente paternal que nunca tuvo. Disko Troop tiene una relevancia menor que en la novela, sin el peso que Kipling le dio, y Dan, tan importante en el libro, pasa en la película (interpretado por el ínclito Mickey Rooney) a un discreto segundo plano.

Capitanes intrépidos cartel

Entre todas las licencias artísticas que Victor Fleming se tomó para articular su versión de Capitanes Intrépidos, brilla con especial intensidad la escena de Manuel cantando, acompañado por su zanfoña, la canción «Ah oh little fish, don't cry, don't cry...» [Vídeo]

Que tiene una curiosa historia detrás. Si bien está compuesta por dos señores que se llaman Gus Khan y Franz Waxman, hay, al menos, tres posibles precedentes:

1) La canción navideña popular catalana titulada El noi de la mare, cuya interpretación más famosa (casi diré recuperación, pues se basa en una pieza del siglo XVI) es obra del compositor y guitarrista catalán Miguel Llobet. [Vídeo]

2) La canción de cuna tradicional australiana The Little Fish, muy extendida en North Queensland, pero a la que atribuyen origen portugués. [Vídeo]

3) La pieza Gaitas, del compositor y guitarrista Santiago de Murcia, madrileño, que compuso diversas piezas de inspiración gallega. Se incluye en Folías Galegas, de su Códice Saldivar IV, de 1732. [Vídeo (atentos a partir del minuto 1:40)]

OTROS LIBROS DE RUDYARD KIPLING EN KINDLEGARTEN:


- El libro de la selva

- Kim


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