30 de diciembre de 2014

El planeta Errante - Fritz Leiber

Resumen: La Tierra y sus habitantes se ven trastornados por la repentina aparición de un planeta desconocido en la órbita de la Luna. Su presencia provoca un caos de catástrofes naturales, a la que diversos personajes, en distintos lugares del mundo, intentan sobreponerse, mientras descubrimos el sorprendente misterio que encierra el planeta errante.

El planeta errante Fritz Leiber


Título: El planeta errante (The Wanderer)

Autor: Fritz Leiber. Prolífico escritor tanto de relatos como de novelas, que dedicó toda su carrera a la Fantasía, el Terror y la Ciencia-Ficción. Fue también actor y vio varios de sus textos adaptados al cine. Competente esgrimista, su obra más célebre es la saga de fantasía heroica Fafhrd y el ratonero gris, los mejores espadachines de Lankhmar. Era un amante de los gatos, que aparecen habitualmente en sus obras, como la que hoy analizamos. 

Año de publicación: 1964

Género literario: Es una novela de Ciencia-Ficción blanda, con elementos fantásticos que, combinados con su poco rigor científico, la acercan al terreno de la Space Opera. Es una novela coral, en la que el autor intenta profundizar en el componente humano de los personajes. Podría entenderse también como una historia del subgénero de catástrofes, y tiene un punto metaliterario, con continuas referencias a la propia Ciencia-Ficción. 


Fritz Leiber


"El planeta errante" recibió el Premio Hugo a la mejor novela en la edición de 1964, y se incluye en la lista de David Pringle como una de las cien mejores novelas de Ciencia-Ficción hasta 1985. Pese a ello, gran parte del público considera que su mejor obra en ese género es su recopilación de relatos El gran Tiempo (The Big Time). que ya había ganado el Hugo en 1958. En castellano hubo que esperar hasta 1967 para la primera edición, y hasta 1988 para la segunda (y última), ambas de la editorial Nebulae

El planeta errante no es un libro que recomiende para conocer a Fritz Leiber, ni una novela que sugiera para iniciarse en la Ciencia-Ficción a los neófitos en el género, pues posee aciertos y errores por igual, y pese a ser una idea original y muy sugerente, queda un poco deslucida por un par de problemillas que veremos. 

Transcurre durante apenas tres días, y los acontecimientos se inician coincidiendo con un eclipse lunar. Durante el mismo, aparece repentinamente, en la órbita de la Luna, un planeta púrpura y dorado, cuya superficie muestra dibujos que varían según pasan las horas. Su masa y su atracción gravitatoria destruyen la Luna, y provocan catástrofes en la Tierra, como terremotos o gigantescas mareas, que causan millones de muertos por todo el mundo. Avanzada la trama, descubrimos que el planeta Errante (pues así es bautizado por los ufólogos; la novela nos recuerda que "planeta" en griego significa "errante", por lo que el título castellano es redundante) no es único en la galaxia, y que forma parte de un colosal conglomerado de mundos inteligentes, dividido en dos facciones rivales.

El planeta errante Fritz Leiber


La historia se ambienta en la Tierra, en nuestra realidad, en la época en la que fue publicada la novela. Es de corte coral, intercalando varias historias de otros tantos personajes, repartidos por distintos lugares del mundo, con lo que Leiber intenta mostrar la catástrofe de la aparición del Errante desde diversas ópticas. La propuesta es interesante, y hace que la narración sea variada, aunque, como es lógico, no puede proporcionar a todos los personajes la misma importancia, y algunas líneas están apenas bosquejadas, y no tienen importancia en la trama. 

Las historias principales son:  

- Un grupo de aficionados a los platillos volantes, que acuden a una convención en California, donde esperan avistar ovnis, pero en su lugar les sorprende la aparición del errante. Entre ellos se encuentran Paul Hagbolt, periodista que participa en un proyecto gubernamental, Margo Gelhorn, novia del astronauta Don Merriam, y su gata Miau.

- Don Merriam, miembro de la base estadounidense en la Luna, que debe huir del satélite cuando éste es destruido, a bordo de un pequeño vehículo llamado Baba Yaga (por la criatura del folclore ruso), y entra en contacto con el planeta errante. 

Y las secundarias son:

- El poeta galés Dai Davies y el escritor inglés Richard Hillary, en Somerset, Reino Unido. 

- Wolf Loner, un marino solitario que navega en su pequeña embarcación por el Atlántico Norte.

- Arab Jones, High Bundy y Pepe Martínez, tres fumetas de Harlem.

- Sally Harris y Jake Lesher, una pareja de novios en Nueva York. 

- Don Guillermo Walker, un mercenario que intenta matar al presidente de Nicaragua.

- Barbara Katz, una joven que se cuela en la casa de Knolls Kettering III, un anciano acomodado, y que terminará huyendo de la catástrofe con él y con su servicio doméstico. 

- Bagong Bung, un contrabandista malayo, capitán de la embarcación Machan Lumpur.

- El barco Prince Charles, secuestrado en el Atlántico Sur por revolucionarios brasileiros.

- y Fritz Scher, en el Instituto de Mareas, en Hamburgo.

El planeta errante Fritz Leiber


La trama puede seguirse perfectamente a través de los hilos argumentales que conciernen a Paul, Margo, Don, y a los estudiosos de los platillos volantes, en su periplo por el sur de California. El resto de subargumentos aportan información en mayor o menor medida. Por ejemplo, el de Barbara Katz y el anciano Knolls Kettering ilustra los tumultos y el descontrol en el que cae la población civil, pero otros son totalmente prescindibles, e incluso pueden causar un poco de confusión, al ir saltando Leiber entre ellos dentro del mismo capítulo, intercalando párrafos de unos y otros. 

Dentro del mosaico de géneros que ofrece Fritz Leiber, todos estos personajes le permiten, como ya comentamos, mostrar los aspectos humanos de distintas maneras, y su modo de reaccionar y comportarse ante una situación extrema, que cambia radicalmente su realidad. Si ponemos El planeta errante en su contexto histórico, vemos que se encuentra en una era de cambios dentro de la Ciencia-Ficción, en la que las cuestiones científicas iban perdiendo peso en favor de la dimensión psicológica de los personajes, con la New Wave a la vuelta de la esquina. De nuevo, no todos los protagonistas están detallados por igual, y algunos secundarios son poco más que un esbozo.

El planeta errante Fritz Leiber


Por la misma razón, es un libro extenso (en la edición de 1967, Nebulae la dividió en dos tomos), 538 páginas, bastante más de lo acostumbrado entonces en el género. A algunos lectores se les hará algo largo, y cabe decir que abunda en diálogos y descripciones.

Buscándole el lado positivo a esto, Fritz Leiber goza de un estilo literario cuidado, con algunos pasajes muy líricos, y la técnica narrativa del autor es una de las mejores bazas de El planeta errante, en concreto en lo referido al propio planeta y a sus habitantes, de los que pasamos a hablar.

Dijimos que Leiber era un amante de los gatos, y aquí aparecen en forma de una especie inteligente, antropoide pero de características y rasgos felinos. Dos de sus integrantes están al mando del planeta errante. Tigeriskha, una mujer, o hembra, desciende a la Tierra en un pequeño vehículo (una réplica a escala del propio errante), y captura a Paul Hagbolt y a la gata Miau. Tigeriskha tiene capacidades mentales superiores a las humanas, como telepatía, presciencia y memoria eidética, y cuando capta los pensamientos de Paul se los atribuye a la gatita Miau, pues en su escala de valores, los humanos son una especie inferior, refiriéndose en los sucesivo a Paul como "mono".

El planeta errante Fritz Leiber


El planeta errante gana en intensidad cuando Tigeriskha revele a Paul la verdadera entidad del Errante y su papel en el Universo. De igual modo, Leiber juega con la idea de la existencia del hiperespacio, que permite salvar las distancias cósmicas a velocidades no relativistas, y que explica la súbita aparición del Errante en las proximidades de la Tierra. El rigor científico es escaso, aunque se agradece el esfuerzo de Leiber por calcular la influencia de la masa y el diámetro del Errante en las mareas de los océanos terrestres y en los otros desastres que causa su presencia. También me ha llamado la atención el modo de obtener combustible para el planeta-astronave.

Uno de los aspectos más interesantes del libro de Fritz Leiber es, como ya comentamos, un cierto cariz metaliterario, con continuas referencias a la propia Ciencia-Ficción, además de a cuestiones mitológicas, religiosas y culturales. Veamos solo unas cuantas:

"[...]- Hasta tu gran dios Heinlein admite que son ciudadanos de segunda clase [...]" 
"— ¡Ah, la ciencia ficción es mi pan y mi vino...! Bueno, en cualquier caso, mi pan. Vómito..., quizás estabas pensando en el dragón Error, el vomitador de libros, de The Faerie Queene y te lo figuraste arrojando, después de todos los mohosos trastos detestables de Spenser, las obras completas de H. G. Wells, Arthur C. Clarke y Edgar Rice Burroughs." 
El planeta errante Fritz Leiber

"Han oído hablar del espacio, pero todavía no creen en él. No han estado aquí afuera para ver por sí mismos que no hay ningún elefante gigante que sostenga la Tierra, o una tortuga gigante que sostenga al elefante."
 "Realmente, la ciencia ficción estaba corrompiendo a la gente por todas partes." 
"O sus escoltas contaban con algún tipo de energía que les permitía vencer el principio de inercia, posibilidad de la que todo el mundo se burla salvo los autores de ciencia ficción, o él estaba sufriendo una alucinación, o..." 
"— ¿Cree que el platillo tenía en realidad algún impulso anti—inercia, como los bergenholms de E. E. Smith o algo parecido? —le preguntó Harry McHeath a Doc.
—Debía tenerlo, creo, a juzgar por el modo en que saltaba de un sitio al otro. En un caso como éste, la ciencia ficción es nuestra única guía. Por otra parte..."

El planeta errante Fritz Leiber

Como sí funciona muy bien El planeta errante es como novela de catástrofes, con sus descripciones de cataclismos y sus consecuencias: corrimientos de tierras, mareas oceánicas de docenas de metros de alto, y los disturbios producidos por el caos consiguiente. Hay escenas memorables, como la inundación del metro de Nueva York por una trompa incontenible de agua de mar, y tanto la huida de Barbara Katz y sus acompañantes, como el recorrido del variopinto grupo de aficionados a los platillos por California, en un convoy de vehículos diversos, ofrecen llamativas imágenes de supervivencia, en un momento en que los propios congéneres se convierten en el peor enemigo posible.

Curiosamente, al finalizar la novela, veremos que Leiber no refleja ninguna conclusión, ningún mensaje, ninguna reflexión evidente (salvo que su autor era un Cat-holic sin remedio). Es decir, que El planeta errante no es una novela de tesis, y los juicios de valor sobre la actitud y el comportamiento de la raza felina, y su papel, y el de la Humanidad, en el orden cósmico presentado por la historia, queda reservado a cada lector, pues Leiber no trasluce una postura clara.



Podríamos concebir, entonces, El planeta errante como un libro cuyo fallo fue intentar abarcar demasiado, o relatar una historia desde demasiados puntos de vista y englobando muy distintos conceptos. Pero que, a cambio, ofrece una historia original y curiosa, enfocada de un modo ocurrente, no carente de humor, como muestra el retrato caricaturesco que hace de los ufólogos, y con espacio para la sorpresa y lo imprevisto (por ejemplo, cómo resuelve el triángulo amoroso Paul-Margo-Don).

Aquí os dejo otras opiniones más facultadas:

- Crítica de libros

- Rescepto Indablog

No me atrevo a afirmar que sea un clásico de la Ciencia-Ficción, al contrario hoy día es un obra un tanto olvidada (como vimos, no se ha reeditado en castellano desde 1988), aunque no puede faltar en el haber de los aficionados al género, ni en el de los seguidores de Fritz Leiber, al que retormaremos en este blog tarde o temprano. Nos leemos!


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2 comentarios:

  1. Te confieso que me gusta mucho este autor, a quien leí con avidez durante mi "juventud", gracias a que lo conocí debido a la primera edición de "Starlog" en español, de la recordada Ediciones Zinco. Era aún un adolescente cuando me devoré el primer tomo de las aventuras de Fafhrd y el Ratonero Gris, lo mismo cuando para una Navidad pedí me regalaran su espectacular "Esposa Hechicera". Hace años que no leo a este señor de la literatura de género.

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    1. Yo lo descubrí gracias a la adaptación al cómic de "Fafhrd y el ratonero gris", de Mike Mignola (tomos que me prestaron hace lustros y que después busqué sin éxito para adquirirlos). Hace dos años me leí las aventuras originales de estos dos espachines, y no fue hasta ahora que me dispuse con sus historias de Ciencia-Ficción, de las que espero leer más en breve, tal vez "El gran tiempo".

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