11 de septiembre de 2014

La historia del loco - John Katzenbach

Resumen: Francis Petrel padece esquizofrenia. En su juventud, mientras permanecía internado en una institución psiquiátrica, se vio implicado en la investigación de una serie de asesinatos. Veinte años después, cuando todo parecía olvidado, las circunstancias le obligan a rememorar los acontecimientos y a esforzarse por recordar todos los detalles que ha apartado de su mente, para esclarecer lo que realmente ocurrió entonces y para luchar contra el sufrimiento y el dolor que vuelven a atormentarle. 



Título: La historia del loco (The Madman's Tale)

Autor: John Katzenbach. Escritor, guionista de cine y periodista, especializado en asuntos judiciales, trabajando en revistas y periódicos de prestigio como el The Miami Herald, el The New York Times o el The Washington Post.

Año de publicación: 2004

Género literario: Es un thriller de intriga y suspense, que podríamos considerar una novela negra o policíaca por su argumento y su desarrollo, pero con la particularidad de su ambientación en un psiquiátrico. Tiene algunos detalles de terror psicológico, pues destaca sobre todo por su atmósfera de angustia y tensión.



Como anticipé arriba, el balance general de "La historia del loco" ha sido positivo, con matices que veremos. Lo primero a tener en cuenta es su historia: Francis Petrel, apodado Pajarillo (pues eso es un petrel, un ave marina) es esquizofrénico, y en 1979, cuando tiene 21 años, es ingresado por su familia en el  Hospital Estatal Western, una institución psiquiátrica, cuando en un arrebato de locura los amenaza con un cuchillo. Allí se hace amigo de Peter el Bombero, internado por quemar una iglesia, causando la muerte de varias personas. Mientras se adaptan a la vida en el centro, y conocen al personal y a otros pacientes como Napoleón, Cleo, Noticiero, Larguirucho o Bailarín, se produce el asesinato de una enfermera. Al Western llega Lucy Jones, de la oficina del Fiscal del Distrito, una talentosa licenciada en Derecho, para investigar el crimen, tarea en la que le ayudarán Pajarillo y Peter, por haber estado presentes durante los hechos.




La novela, dividida en tres partes de extensión desigual (la última es apenas un epílogo), alterna la narración entre dos momentos temporales diferentes. Uno de ellos, el grueso de la acción, se ubica en el año 1979, y transcurre por completo en el interior del psiquiátrico. El otro se sitúa veinte años después, en los que Francis Petrel, ya llevando una vida algo más normalizada, comienza a recordar los hechos ocurridos, y los va escribiendo en la pared de su casa, mientras le atormentan visiones delirantes, en las que interactúa con personas del pasado, incluido el asesino.

Un detalle curioso es que Francis, cuando escribe la historia (pues lo que leemos es el relato escrito en la pared por él mismo) se refiere a sí mismo en tercera persona, como un personaje más, empleando tanto el nombre, Francis, como el apodo, Pajarillo. Por tanto, la narración alterna entre la primera y la tercera persona.




Aún si no fuese un thriller de suspense, "La historia del loco" ya me parecería una buena novela por cómo relata la vida dentro de una institución psiquiátrica. Especialmente el arranque del libro, cuando Pajarillo conoce a Peter el Bombero, al personal y a los otros internos, la descripción del centro, las normas, las interacciones personales, las rutinas... a mí me resultaron de gran interés, y me recordaron mucho a otra gran obra sobre manicomios: "Alguien voló sobre el nido del cuco".

Pero resulta que es una novela de intriga, de suspense, con ciertas aproximaciones, sobre todo hacia su desenlace, al terror psicológico. Aquí le llegan gran parte de las críticas: Para mucha gente es demasiado lento, y tiene partes tediosas; lo interesante se hace esperar. Yo no diría tanto. Para mí es irregular, cierto, y creo que Katzenbach se recrea demasiado en los sentimientos  y los pensamientos de los personajes, que es un poco redundante con algunos temas. Por lo demás, su mayor logro es la sensación de tensión dramática que transmite, y la idea del asesino (llamado simplemente "el ángel") como un personaje ubicuo, omnipresente, retratado como un perfecto psicópata que puede matar en cualquier momento pero prefiere esperar para disfrutar de elegir el momento, y que además sabe pasar desapercibido y permanecer en el anonimato, me parece fascinante.

Y eso es otra cosa llamativa de "La historia del loco": la impersonalidad de "el ángel", un villano atípico, sin nombre ni rostro, en las antípodas de ilustres psicópatas como Hannibal Lecter. Muchas críticas lo consideran como algo negativo. A mi juicio, "el ángel" es una encarnación de todo el hospital psiquiátrico como lugar inhóspito, en el que los gritos de socorro son ignorados y las peticiones de auxilio se confunden con delirios. Muestra cómo una institución mental puede ser un lugar horrible por sí mismo sin necesidad de deformarlo ni volverlo dantesco como es habitual en el género de terror.




En esta línea, Katzenbach muestra un retrato descarnado y áspero del psiquiátrico, en el que contemplamos internos catatónicos, retrasados mentales, psicóticos, esquizofrénicos... que padecen un proceso severo de degeneración personal al estar ingresados, sufriendo una deconstrucción tanto física como psíquica, como si la institución mental, la férrea rutina y el tratamiento recibido anulasen su personalidad y su voluntad.

"Lo primero que uno comprendía en el Hospital Estatal Western era la mentira más grande: que nadie intentaba ayudarte para que mejoraras ni para que volvieras a casa."

Existe una frase en el libro, que creo haber leído o escuchado antes en algún otro lugar, pero que me resultó interesante:

"—La gente cree que son para mantenernos a todos dentro—comentó—. Pero no es así. Esas paredes mantienen el mundo fuera."

Creo significativo que tanto enfermos como personal del centro pierdan su nombre en favor de apodos basados en sus peculiaridades físicas. Los celadores, los hermanos Moses, son Negro Grande y Negro Chico. El doctor Gulptilil, director del centro, pasa a ser Tomapastillas. Las enfermeras son Rubita, Bonita, Caray... Katzenbach deja claro que el hospital Western es un mundo aparte, con sus propias reglas.

Un Petrel. En Galicia las llamamos Pardelas. 

Por eso mismo, la investigación de Lucy Jones, ayudada por Francis y Peter, es atípica también. La inteligente y hábil fiscal descubre por las malas que las técnicas de investigación normales no sirven en el Western, y contará además con todos los impedimentos posibles por parte de los responsables del centro, los doctores Evans y Tomapastillas, que no desean injerencias en el normal desarrollo de la vida en el centro. Para mi gusto, la investigación de Lucy, Francis y Peter resulta fascinante por cómo los razonamientos de personas teóricamente enfermas mentales se revelan útiles y adecuadas para atrapar a un asesino psicópata en un entorno con una características tan particulares.

Especial mención merece la subtrama que implica a Peter el Bombero, a la Iglesia Católica y al Doctor Evans, relacionados entre sí por el incendio que Peter provocó en una iglesia, y que muestra los manejos bajo cuerda de la institución religiosa para tapar el descrédito de uno de sus sacerdotes, y de lo que son capaces por mantener su reputación lejos de posibles escándalos.

Muchas críticas se elevan también contra el final del libro. Yo, sinceramente, esperaba un final más malo, en el sentido de menos feliz, como si la novela y su atmósfera se prestasen a un final poco convencional también, pero aquí no entraré en juicios de valor. Sí que tal vez hubiese preferido que Katzenbach hubiese desarrollado más el tema de las voces que, como esquizofrénico, escucha Francis en su cabeza, e incluso que los lectores llegásemos a dudar de la veracidad de relato de Pajarillo, todo o en parte.

Dejando ese tema aparte, queda comentar que los personajes están bien elaborados por el autor, que les dota de profundidad y de motivaciones, y que tanto el personal como los enfermos están retratados con humanidad y con gran respeto, quedando poco espacio para el maniqueísmo.

En cuanto al tempo narrativo, ya comenté arriba que es algo irregular, y no puedo afirmar que sea una de esas novelas adictivas, que eres incapaz de dejar. Tiene partes algo lentas, sobre todo hacia la mitad del libro, y creo que a algunas personas puede resultarles un poco pesado. Eso sí, el desenlace es trepidante, y las escenas de acción están muy logradas, y narradas con solvencia, de manera que resultan ágiles y emocionantes.

En resumen,  "La historia del loco" es una buena novela detectivesca, de intriga y suspense, a la que se le puede achacar un ritmo algo inconstante y una intención, tal vez, de querer abarcar demasiado, aunando la historia propiamente dicha con una reflexión sobre la locura y las instituciones psiquiátricas. Personalmente, considero que merece la pena darle una oportunidad, y destacaría sobre todos los demás componentes su atmósfera sórdida, asfixiante, desabrida y opresiva, mostrando el Hospital Western como un lugar agobiante, deprimido y alienante, perfecto para ambientar la trama de un thriller psicológico.

"La historia del loco" permite a Katzenbach firmar frases significativas sobre lo que implican la locura y la estancia en instituciones mentales, como fuente de desarraigo y exclusión social. Veamos, por último, alguna de ellas:

"Nos pasaba a todos los locos, era nuestra mayor esperanza y nuestro mayor sueño: queríamos ser algo. Lo que nos afligía era lo difícil que resultaba lograr ese objetivo, así que lo sustituíamos por delirios". 
"Hay muchas formas de tener a una persona encerrada. Piénsalo. Pero la mejor no tiene nada que ver con fármacos o cerrojos: aquí casi nadie tiene adonde ir." 
"En el Western, la paranoia era la norma y se aceptaba como parte de la rutina diaria, tan regular y esperada como las comidas, las peleas y las lágrimas". 
"- Recuerda que a nadie le importan demasiado los locos - añadió Negro Grande meneando la cabeza."
"Aquí, lo anormal es normal y lo extraño es habitual". 

Y hasta aquí llega la reseña de hoy. Según la web oficial del autor, existe una adaptación cinematográfica en fase de preproducción, pero no hay muchos más datos. Por mi parte sería todo por ahora, para ampliar la información espero vuestros comentarios. Nos leemos!


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4 comentarios:

  1. Vivan los periodistas :D! bueno este si que quiero leerlo!

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    1. Me vengo fijando desde hace un tiempo que los periodistas que también escriben ficción tienen un especial cuidado con la parte narrativa y las cuestiones de estilo, se nota el ejercicio de la escritura creativa :)

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  2. Esta novela no me llamaba nada la atención, pero después de leer tu reseña se me hace más apetecible :). Me la apunto!

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    1. Yo tengo que animarme con algo más de este autor, probablemente "El psicoanalista", que parece considerada su mejor obra. Hasta ahora sólo había visto adaptaciones al cine, como "La Guerra de Hart".

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