12 de marzo de 2014

El trono de huesos de dragón - Tad Williams

Pese a mi afición al género fantástico, hay una variante del mismo que apenas ha tenido espacio en KindleGarten. Se trata de la fantasía heroica o fantasía épica, la misma que alimentó nuestra imaginación adolescente de jugadores de rol, sintiéndonos como fuertes guerreros armados con espadas encantadas, robustos enanos, elegantes elfos, astutos ladrones, escurridizos halflings o magos poderosos, enfrentándonos a dragones, orcos, trasgos o trolls en oscuras cuevas y bosques misteriosos. 

Así que hoy pagaré una deuda pendiente con el género trayendo una de sus obras cumbre, a la que la mismísima revista Locus calificó como "la 'Guerra y Paz' de la fantasía heroica". Tardé mucho en leerla, pero me alegro de haberlo hecho. Vamos ya con la reseña de hoy:


Título: El trono de huesos de dragón (Dragonbone Chair)

Autor: Tad Williams, de quien ya hablamos en la reseña de "La canción de Cazarrabo"

Año de publicación: 1988

Resumen: La muerte del Preste Juan acabará con la paz, la concordia y la estabilidad que el rey justo logró para el reino de Osten Ard. La oscuridad se ha adueñado de Elías, su heredero e hijo mayor, y la guerra con su hermano Josua el manco es inevitable. Sequías, hambrunas y saqueadores agravan la situación en las regiones de las que el nuevo rey, acuartelado en el Castillo de Hayholt, parece haberse olvidado. Entre tanto Simón cabezahueca, un pinche de cocina huérfano y poco despierto, recibe un importante encargo de Mórgenes, el doctor de Hayholt, y comienza una aventura en la que descubrirá mucho sobre si mismo y de la que dependerá el futuro del fantástico -y peligroso- mundo en el que vive.


Género literario: Es una historia de fantasía épica o fantasía heroica, con todos los componentes clásicos y característicos del género, con un desarrollo de novela de aventuras, orientada a un público juvenil o de "jovenes adultos" (pero apto para cualquier lector de ahí en adelante sin importar su edad) y que aglutina multitud de elementos tradicionales, folclóricos, históricos, religiosos y mitológicos (es decir, culturales en conjunto) del continente europeo.

¿Qué podemos destacar de él?: Su abultada extensión, su gran cantidad de personajes, la original incorporación de los citados elementos culturales europeos, la complejidad del universo que el autor ha creado, su tono épico y el tempo narrativo que alterna momentos de gran tensión con otros más pausados y reflexivos.


Para comenzar debo decir que "El trono de huesos de dragón" NO tiene un planteamiento original. Me explico. La historia que narra la conoceréis porque la habéis visto, oído y leído infinidad de veces (entre ellas, en la obra menor de Tad Williams que reseñe aquí, "La canción de cazarrabo") y responde, punto por punto, al esquema del "Viaje del héroe". Simón es un chico corriente y moliente, que lleva una vida anodina y rutinaria como pinche de cocina en el Castillo de Hayholt, la corte del Preste Juan. El sabio Mórgenes lo toma como aprendiz, pero no tiene tiempo de transmitirle su saber antes de que Simón deba romper con su mundo ordinario y emprender un viaje físico y espiritual en el que se enfrentará a grandes peligros y enemigos, acompañado por fieles amigos, mientras vamos descubriendo que su pasado lo predestina a ser un héroe y, puesto a prueba por las circunstancias, halla capacidades extraordinarias en su interior que ignoraba poseer. Mientras tanto, las fuerzas del Bien y del Mal se enfrentan en una batalla de dimensiones épicas, en las que el Mal lleva las de ganar, a no ser que el Bien, con la intervención de Simón, se haga con un objeto de especial valor, en este caso una espada mágica llamada Espina.

¿Por qué me parece original entonces esta obra, si no es por su historia? Pues por todo lo demás. En primer lugar porque Williams, para crear su universo de fantasía, se vale, como dije arriba, de infinidad de elementos extraídos de la tradición histórica y cultural del viejo continente, creando un curioso trasunto de la Europa bajomedieval (aquella que con más claridad ha influido en la imaginería de la fantasía épica) en la que podemos reconocer e identificar sin esfuerzo tanto a numerosos pueblos europeos como a sus leyendas, mitos y folclore.

Pues además de la intrahistoria de Simón y de los acontecimientos que se narran en la trama principal (la lucha entre las fuerzas de Elías y las de Josua, el periplo de Simón...) Williams nos ofrece toda una historia de Osten Ard, la tierra en la que se ambienta su obra, y en el antiguamente esplendoroso y ahora caído Imperio Nabbano reconocemos al Imperio Romano, o en los belicosos rimmerios, procedentes de las heladas tierras del Norte vemos a los vikingos, normandos y los pueblos bárbaros, que vencen las fronteras del imperio (el Rin, el muro de Adriano...) para invadirlo y asimilar su cultura.

Comencemos por la ocurrente inclusión del mito del Preste Juan como punto de partida. El anciano rey Juan, que -como San Jorge- mató al temible dragón Shurakai y ahora se sienta en un trono fabricado con los huesos de éste. Se vincula además directamente con el ciclo artúrico cuando en la genealogía del rey se encuentra entre sus antepasados al Rey Pescador.


Esta figura religiosa del Rey Pescador no está fuera de lugar, porque en este mundo, la religión principal, que se ha impuesto al politeísmo, es el Aedonismo, un credo monoteísta que adora a Jesuris, a su madre Elysia y a un sinfín de santos. Jesuris murió ahorcado en un árbol, que ahora es el símbolo del aedonismo. El calendario, de doce meses (ferruero, marcis, avril, maya...), refleja las festividades del nacimiento de Jesuris, de su muerte, de todos los Santos, de la Candelmansa (2 de ferruero) o San Tunath el 21 de decimbre, como Santo Tomás :)
"Los cruces de caminos eran lugares extraños y la gente común a menudo erigía una sagrada reliquia para mantener alejados a los espíritus de los alrededores".
Cosa que también hacemos en Galicia, desde que éramos celtas [fuente]

Los nombres utilizados son cristianos, o deformaciones de nombres bíblicos y latinos, y muchos tienen resonancias británicas, en especial los topónimos.
"Isgrimnur, cuyos antepasados se habían convertido en hombres de tierra desde largo tiempo atrás, se tuvo que coger a la regala y rezar a sus viejos dioses, y al nuevo".
Son tantas y tantas las referencias a la cultura europea, a su religión, a sus mitos, que se me iría la reseña detallando cada una, y no se trata de eso, pero quiero destacar una que me fascinó por tratarse de un personaje por el que tengo debilidad. La misteriosa hechicera del bosque Geloë, que vive en una casa con patas de gallina, sólo pudo recordarme al instante a la Baba Yaga rusa:

La Babayaga del folclore ruso y su casa con patas de gallina [fuente]

Debo decir que estamos ante una obra muy extensa, hasta el punto que ha sido editada varias veces en dos volúmenes, y que Tad Williams se toma su tiempo para desarrollar muchos aspectos de Osten Ard, por lo cual la novela tarda en arrancar y la acción se hace esperar un poco. Merece la pena la demora, porque después tiene momentos de auténtico frenesí, con escenas de combates, escaramuzas, asedios, grandes batallas, emocionantes persecuciones, luchas con arco, emboscadas... la acción llega a ser desbordante y a hacernos leer con nervios y tensión.

En estos sucesivos peligros que el bueno de Simón debe superar, tendrán un papel importante sus amigos y aliados, encabezados por el gnomo Binabik (los gnomos tienen una cultura similar a los esquimales de nuestro mundo) y su fiel loba Qantaqa. Hay que indicar que la novela, narrada en tercera persona, no se ocupa sólo de Simón, sino que alterna la narración con hechos que incumben a otros personajes, de manera que tenemos una visión completa de todo lo que va ocurriendo en Osten Ard, aunque Simón será sin duda el protagonista principal.

Hermosísima ilustración de Michael Whelan. Qantaqa, Simón con Binabik en
brazos y al fondo Malaquías. Portada-spoiler pero que merece la pena por su belleza.

La comparación con "Guerra y Paz", además de por su vasta extensión, es acertada por la nutrida lista de personajes que se manejan. Pese a no alcanzar los 978 protagonistas de la novela del inmortal Tólstoi, no se queda corta tampoco, y por suerte incorpora una relación al final, que viene bien para ubicarse en algunos momentos, sobre todo por esos "cambios de foco" que hace Williams, cambiando entre Simón y otros actores.

Cabe decir que el tono fantástico se acrecenta por la inclusión de otras especies inteligentes, como los citados gnomos, los shita (semejantes a los elfos, pues son inmortales, más antiguos que los humanos, revestidos de magia y de rasgos delicados y felinos), las nornas (malignas criaturas de los hielos del Norte), los gigantes o los terroríficos Bukken (en las siguientes entregas se aumentará la plantilla), la presencia de dragones y gusanos gigantes, y la hechicería, que aquí toma la forma de alquimia, siendo los magos llamados "doctores" y siendo, en efecto, más alquimistas que magos. Como es típico de este género fantástico, las espadas mágicas tienen un papel importante, y en este caso serán nada menos que tres, relacionadas con el título de la saga como veremos.


Resalto también que no se trata de una novela especialmente oscura, aunque tiene momentos duros y algo truculentos, y por tanto carece también de contrapuntos cómicos, por no necesitarlos, aunque los momentos de más relax en ese aspecto vienen de la relación alumno-maestro entre Simón y Binabik, que hace de tutor paciente ante la ineptitud de su pupilo. Pues Simón es, en verdad, un auténtico desastre, y será gracias al ya mentado viaje del héroe que madurará a la fuerza, ganando presencia y aplomo, pasando al final del volumen una "prueba de fuego" que no os contaré para no caer en el spóiler.

En cuanto al estilo narrativo de Tad Williams, destaca por sus ricas descripciones, por su expresividad y por lo vívido que resulta, por su facilidad para hacernos ver los lugares en los que transcurre la acción, resultando en ocasiones de un gran lirismo:
"La luz y sus diversos tonos lo inundaban todo. La habitación era una cámara de piedra de una altura menor que el doble de la de un hombre, pero muy espaciosa. Raíces de árboles se retorcían arracimadas por las paredes. En un rincón, a unos treinta pasos de diferencia, una cantarina fuente de agua corría por una roca acanalada para saltar en un estanque situado en un cuenco de piedra natural. El delicado sonido de su caída se oía a través de la extraña y sutil música que llenaba la atmósfera". 
Para concluir, o la reseña será demasiado larga, sólo decir que la eterna confrontación del Bien contra el Mal está llevada con mucho oficio por Tad Williams (es una constante en su obra), sin caer en maniqueísmos ni trucos melodramáticos, y en verdad hacen que la obra gane muchos enteros, porque la batalla tiene escenas auténticamente épicas y llegas a angustiarte con el heroísmo desesperado y la lealtad al principe Josua de sus partidarios, ante las superiores y aparentemente invencibles fuerzas del rey Elías.

Es, en resumen, una obra que ofrece mucho más de lo que aparenta, y que por su profundidad y sus muchos matices puede agradar a un amplio espectro de público.

¿Más datos de interés?: "El trono de huesos de dragón" es la primera entrega de una trilogía monumental titulada "Añoranzas y pesares". Los siguientes volúmenes, "La roca del adiós" y "La torre del ángel verde" tendrán su reseña llegado el momento. Debido a su extensión (o por cuestiones económicas, quien sabe) fueron publicadas en España en forma de siete tomos, aunque existen diversas ediciones en ambos formatos (tres o siete libros).

El título original de la trilogía es Memory, Sorrow and Thorn, que además de poderse traducir como se hizo al castellano, hace referencia a las tres espadas mágicas que tan importantes resultan para la trama: Minneyard, Dolor y Espina.

OTROS LIBROS DE TAD WILLIAMS EN KINDLEGARTEN:


- La canción de Cazarrabo


Así llegamos al final de esta reseña, desde la que os animo, si os encontráis con fuerzas para comenzar una saga tan titánica, a que os leáis esta estupenda novela que sin duda no puede faltar en el haber de cualquier aficionado a la fantasía más épica. Y si no os decidís, siempre podéis resolverlo tirando 2D10. Nos leemos!


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8 comentarios:

  1. Tengo este joyón en cuatro tomos. Lo leí hace tiempo y me había dejado un sabor de boca gratísimo, aunque las descripciones de algunas escenas son realmente escalofriantes . Estoy deseando que Lex me deje tiempo para releerlo porque junto con El Seňor del Tiempo, Las crónicas de la Dragonlance y las de Belgarath , la saga de el Reino de los Dragones , Elenium y el ciclo de la Puerta de la Muerte ...ah! Y el Exodo de los Gnomos... es de mis favoritas. Siempre por debajo del Seňor de los Anillos, claro.
    Madre mía. No tengo criterio :P
    Salve a la fantasía de espada y brujería!!

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    1. Pues "El Éxodo de los Gnomos", que me lo habías prestado hace años, era una lectura más que buena para recuperar y reseñar aquí, recuerdo lo mucho que me había reído con las peripecias de aquellos "gnomos de centro comercial". ¡Por Arnold Bros (fund. en 1905)!

      Aunque antes me terminaré esta saga, que supongo se pondrá aún más épica, Creo que si la hubiese leído de adolescente tendría pesadillas con los Bukken, me dieron realmente canguelo :)

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  2. Yo también dispongo de la edición en cuatro tomos de tapa dura con preciosas sobrecubiertas que editó Timun hace ya bastantes años, aunque las he visto tanto más reducidas como ampliadas a varios tomos más.

    Tengo sentimientos encontrados con Añoranzas y Pesares... Me explico: me gustó, sin duda. Pero me pilló en un momento en el que, tras varios años leyendo demasiada fantasía, me hastié del género. Así que la lectura de esta tetralogía se me hizo por momentos pesadísima. Creo que me tiré casi un año para leer todos los volúmenes (alternándolo con otras lecturas, claro está). Al final, sólo deseaba terminarla para pasar a otra cosa (y hacer un largo stand by en la fantasía, de hecho). Con el último libro era yo quien sentía verdaderas añoranzas y pesares xDDD

    Pero sí, es una gran serie, hay que reconocerlo. Quizá mi aprensión a repetir aquello ha supuesto que no haya vuelto a leer nada de Tad Williams, pero es un reputado autor del género.

    Uno de los personajes que mejor recuerdo, fíjate, es el malo de turno: el padre Pryrates, si la memoria no me falla. Sin embargo, no me percaté en su día de detalles tan curiosos como el que comentas de Baba Yaga...

    En fin, estupenda reseña. A ver si te animas con más obras de fantasía, hombre! ;)

    (PD: sí, volví al género con energías renovadas y ya no he vuelto a dejarlo, aunque ahora procuro variar mucho más en mis lecturas -a pesar de que sólo reseño por la temática de mi blog las de género fantástico- para no cansarme).

    Saludos.

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    1. Habrá más fantasía, la habrá. Aunque ya estoy viendo que es inútil planificar las lecturas, porque siempre surgen otras por el medio, otras las abandono o pospongo... por lo menos me terminaré esta saga, y en breve estará la reseña de "A porta de Annwn" del autor Xosé Duncan (aunque está escrita en gallego), después tal vez "Terramar" de Úrsula K. Leguin... hay mucho donde escoger!

      Efectivamente Pryrates es el malo, el consejero del rey Elías, y un personaje muy bien caracterizado, muy inquietante, que muestra su crueldad y su indolencia desde su aparición, matando un pequeño perro sin motivo. A mí Tad William me provoca una sensación curiosa: Sé que sus planteamientos no son originales, por ceñirse tan estrictamente al modelo del "viaje del héroe" y manejar tantos tópicos, y sin embargo sí me resultan originales sus ideas, "lo que cuenta", y además su estilo tan descriptivo y el sentido del humor tan fino que tiene.

      Saludos!

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  3. Estoy muy tentado de comprarme esta saga, puesto que por acá hay una edición en tapa dura de ella muy linda (y hasta cierto punto barata). Gracias una vez más por un trabajo tuyo tan maravilloso.

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    1. Me alegra que tengas oportunidad de adquirirla, porque aquí en España es casi imposible a día de hoy. La editorial que prácticamente monopolizaba la publicación de novelas de fantasía heroica o "espada y brujeria" era Timun Mas, que quebró en el 2002 y fue absorbida por la omnímoda Planeta. Desde entonces han reeditado muy poco del antiguo material de Timun Mas, y han dejado series sin terminar, como la extensa "Nueva Primavera" de Robert Jordan, dejando a muchos lectores con su colección incompleta.

      Muchas gracias por tu visita Elwin, a ver si pronto podemos seguir con la reseña de la continuación "La roca del adiós".

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  4. Te faltó poner de relieve el capital papel catalizador de la n¡moderna fantasía épica de esta obra, como fuente entre Tolkien y Martin. Éste último ha reconocido abiertamente haber sido inspirado por Añoranzas y Pesares para lanzarse a escribir su propia saga de fantasía épica, en la que hace un homenaje a Williams en forma de "Easter Egg".

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    1. Tienes razón: Tad Williams es el enlace entre dos generaciones de escritores de fantasía épica, y es una lástima que hoy día muchos nuevos lectores no conozcan su obra, que por cierto se reedita poco o nada. Una película o una serie sobre alguna de sus sagas ayudaría sin duda a relanzar su popularidad y reivindicar su importancia.

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