7 de febrero de 2014

La esfinge de los hielos - Julio Verne

Resumen: Once años han pasado desde que Arthur Gordon Pym y la expedición de la que formaba parte desapareciesen si dejar rastro entre las eternas nieblas del Polo Sur. Ahora el geólogo Joerling, acompañado por Len Guy, hermano del capitán de la Jane, tienen la oportunidad de desvelar los misterios del continente antártico y quién sabe si conocer el paradero de los que les precedieron.


Título: La esfinge de los hielos ("Le sphinx des glaces")

Autor: Julio Verne (o Jules Verne). Escritor, dramaturgo, poeta, uno de los escritores más traducidos y leídos del mundo, adaptado docenas de veces al cine, teatro, TV y cómic, padre de la Ciencia-Ficción (honor que comparte con H.G. Wells), y verdadero rey de la Anticipación, pues fue un visionario que predijo gran parte de los avances tecnológicos y científicos que se produjeron en el S. XX.

Año de publicación: 1897

Género literario: Es una novela de aventuras clásica, que combina de manera equilibrada acción con elementos propios de la Ciencia-Ficción, como el rigor técnico y la documentación, y que realiza un sentido homenaje a Edgar Allan Poe y a su opus magnum "Las aventuras de Arthur Gordon Pym"

¿Qué podemos destacar de él?: La omnipresencia de la novela de Poe, que sirve de eje vertebrador de esta historia, la rigurosidad con la que el autor relata la travesía del protagonista, las cuidadas descripciones, el peso de los detalles técnico-científicos y la admiración que el autor demuestra por Edgar Allan Poe.


"La esfinge de los hielos" es una de las últimas obras de Julio Verne (falleció ocho años después) y se publicó por entregas en la Magasin d'Éducation et de Récréation, y más tarde ya recopilada como libro. Verne se la dedica a la memoria de Edgar Poe por una parte, y a sus amigos de América por otra; y como veremos la figura del inmortal estadounidense está presente en cada línea de esta historia.

Todo comienza en las islas Kerguelen, en el extremo más meridional del Océano Índico. Allí, el geólogo estadounidense Joerling, que narra la historia en primera persona y en retrospectiva, a modo de diario, coincide por azar con el capitán británico Len Guy, que tiene a su mando la goleta Halbrane. Éste le revela que es el hermano de William Guy, el desaparecido capitán de la goleta Jane, la misma en la que Arthur Gordon Pym se adentró en el polo once años antes. Así pues Joerling, que tenía la narración de Pym como obra de ficción, cobra conciencia de que se halla ante una historia real, y se propone embarcarse en la Halbrane y ayudar a Len Guy en la búsqueda de su hermano, esperando de paso hallar a su compatriota Pym. 

Lo primero a tener en cuenta para valorar esta "La esfinge de los hielos" es la devoción y el respeto reverencial que Verne muestra por Poe, al que dedica los más elevados epítetos -el mayor escritor de América, la imaginación más poderosa, el más grande poeta del Nuevo Mundo...- y cuya narración sirve de guía para la que ahora vemos. El capítulo V, titulado "La Novela de Poe", es un resumen del libro original, en el que incluso menciona detalles curiosos y posibles fallos (como el que cité en la reseña anterior, la fortuita y no explicada desaparición del fiel perro de Pym, Tigre) por lo cual, si tenéis previsto leeros la original, hacedlo antes de leer la secuela, porque Verne os la destripará entera, y sin spoiler alert.


Verne retoma personajes y emplazamientos de la historia original, aunque les proporciona, como es natural, su propio estilo. Así, "La esfinge de los hielos" es mucho menos oscura y sobrecogedora que "Las aventuras de Arthur Gordon Pym", y el ambiente de horror permanente deja paso a una narración de "literatura científica", que es como Verne gustaba de llamar a su obra, pero que podemos ubicar cómodamente dentro de la Ciencia-Ficción (término no acuñado aún en su época) por su metódica y detallada relación de la ruta que la Halbrane va trazando, con la posición precisa en altitud y latitud en cada momento, de modo que podríamos dibujar la ruta exacta en un mapa.

Se percibe también (pese a que ya estamos en la etapa de desencanto de Verne, en la que sus desgracias personales habían enfriado su fe en la ciencia como motor del progreso humano) la fascinación del autor por las cuestiones científico-técnicas, citando las diferentes expediciones de investigación del Polo Sur que se estaban realizando en el momento en el que transcurre la acción (1849, once años tras la narración de Pym) y haciéndolas aparecer en la trama. 

En la misma línea, se permite corregir los datos presentados por Poe en su texto, tales como la temperatura del aire y el agua (registradas escrupulosamente en grados Fahrenheit y su traslación a nuestros Celsius), fauna, flora y otros detalles técnicos.

[Aunque agradezco más que se permita la licencia de aclararnos qué ocurrió con Tigre, al que reserva incluso un cierto protagonismo, que por supuesto no os desvelaré aquí].

Ilustración de la edición original

Pero no penséis que por todo lo dicho el libro carece de acción o emociones, pues las hay y en abundancia. El autor recupera a Dick Peters, el fiel compañero de Pym, dándole un papel protagónico en la trama, y trae de vuelta viejos fantasmas de la obra de Poe, como el episodio de canibalismo o los hechos luctuosos de la islas Tsalal, además de someter a Joerling y al resto de tripulantes de la Hallbrane a sus propios rigores, peligros y amenazas, desde quedarse atrapados en las aguas congeladas por el inclemente invierno antártico hasta colisionar con uno de sus gigantescos icebergs.

Quiero resaltar también que, tal y como Poe hacía pasar por real su relato, hace lo propio Verne, para cuyo protagonista Joerling la narración de Arthur Gordon Pym era una obra de ficción, nacida de la imaginación desbordante de Edgar Poe (así se le llama durante toda la novela, sin usar el "Allan") hasta que por el testimonio de Len Guy se entera de que era una historia real. Minúsculos detalles del argumento original, a los que no dimos importancia o en los que incluso no reparamos durante su lectura (como la botella que, con unos papeles dentro, deja el capitán William Guy  a los pies de una montaña de las islas Kerguelen) servirán al francés para dar sensación de verismo y de credibilidad a su narración.

Portada original de la primera edición
"Y si cito a nuestro gran autor americano, es porque, aunque yo sea hombre de espíritu muy práctico, de carácter muy serio, y de natural poco propenso a lo fantástico, no por eso admiro menos a este genial poeta de las extravagancias humanas."

Por su parte, el ritmo narrativo es ágil, y la lectura resulta entretenida y muy adictiva, lo que viene facilitado por su carácter folletinesco, compuesto de treinta y dos capítulos breves, que finalizan en suspense para dejarnos con ganas de comenzar cuanto antes el siguiente. El autor le imprime pegada al texto expresando los pensamientos por parte del protagonista, que comparte así sus emociones con nosotros, tanto su entusiasmo como sus dudas o su angustia, según el momento, y no es extraño encontrar párrafos como este, que cierra el capítulo IX:

"La campaña había comenzado. ¡Sólo Dios podía saber si el triunfo esperaba a aquellos animosos hombres, a los que un sentimiento de humanidad arrastraba a las más terribles regiones del Antártico!"


El resultado global es, en resumen, una gran novela de aventuras, con suficientes elementos de valor (acción, suspense, proezas, situaciones desesperadas, valentía, traiciones, gestos de humanidad...) para tener entidad propia y poder disfrutarse de forma independiente, aunque yo recomendaría leerse primero "Las aventuras de Arthur Gordon Pym" para apreciarla en toda su magnitud.

Por último, quiero comentar que el final resulta satisfactorio, en cuanto que resuelve el misterio y las incógnitas derivadas del críptico y abierto final de la primera novela, y además, en la línea de la "literatura científica" de Verne, ofrece una explicación racional y lógica a los sucesos sobrenaturales que protagonizan los últimos capítulos de la creación de Edgar Allan Poe. 

Así que, sin duda alguna para mí, una pareja de novelas que recomiendo, y si es posible, para leer de forma consecutiva, para apreciar los distintos enfoques que estos dos monstruos literarios dan a una misma idea y como, cada uno a su manera, brindan una historia cautivadora y emocionante.

¿Más datos de interés?:  Arriba comenté que mi relación con Julio Verne es estrecha. Me explico: Cuando era niño (yo, no Verne), eran muy comunes las colecciones como "Clásicos juveniles", "Famosas novelas", "Joyas literarias juveniles" y similares, compuestas  de adaptaciones de obras clásicas (que eran ya de dominio público y por tanto libres de derechos de autor) al cómic o a versiones reducidas y simplificadas de las originales. Por supuesto, eran publicadas por la omnipresente y oligopolística Bruguera. Bueno, pues estos álbumes no faltaban en ninguna casa española, y eran un regalo muy socorrido en cumpleaños, Reyes y primeras comuniones varias:

"La esfinge de los hielos" en "Joyas literarias juveniles"
de Bruguera [fuente: Cómic Cero - El Castillo Vogelod]

A modo de curiosidad, actualmente se siguen reeditando por los poseedores de los derechos de la finada Bruguera, respetando el formato original para valerse del "efecto nostalgia" y atraer a aquellos niños que ahora tenemos (o no, tal como va España) poder adquisitivo y deseamos recuperar nuestros antiguas colecciones perdidas con los años:


De la misma manera, era muy sencillo encontrar colecciones de novelas clásicas publicadas tanto por Bruguera como por otras editoriales que intentaban hacerse un hueco a la sombra del gigante, que llegaban a los hogares españoles por entregas periódicas a pagar en cómodos plazos, o a través de coleccionables de kiosco, como esta edición de Círculo de Lectores, que imita las portadas originales de las primeras ediciones de Verne:


Y en resumen, los niños y niñas españolas aficionados a la lectura nos veíamos con pocas opciones más que estos clásicos (que en aquella época se llamaban literatura juvenil) en una mano y Agatha Christie (la otra gran dominadora del mercado español en los setenta y primeros ochenta) en la otra. Así que con apenas once o doce años puedo haberme leído, ya en su versión íntegra o en su adaptación a cómic o a texto resumido, unas treinta novelas de Julio Verne. De modo que tanto el ilustre francés como otros autores (Sir Walter Scott, Charles Dickens, Mark Twain...) estaban "por todas partes" y fueron parte vital de mi educación lectora y "culpables" de mi afición a la literatura. 

Deseo dejaros también este enlace a una entrada del blog "Viajes con mi tía" donde podéis encontrar una muy interesante entrada sobre esta novela en particular y sobre Verne en general.

Y un poco de humor. La fascinación que Verne sentía por Poe sirve a la autora de Hark! A Vagrant para convertir al francés en un fan del americano. Aunque la situación sea imposible (Verne tenía veinte años cuando Poe falleció) no deja de tener su gracia, y el cómic su encanto näif.

Julio Verne, pionero también del fanboying [fuente: jazjaz.net]

OTROS LIBROS DE JULIO VERNE EN KINDLEGARTEN:


- 20.000 leguas de viaje submarino

- La isla misteriosa


Y así llegamos al final de la reseña de hoy y al de la segunda etapa de nuestro viaje por mar, que para mí transcurre bajo otro furioso vendaval, del que espero salir con el velamen y la arboladura intactos. Ya os contaré. Suerte y, Nos leemos!
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7 comentarios:

  1. OMG LA ESFINGE. tengo que conocerla y asi morire en paz.
    este libro claro que me lo apunto porque no he leido nada de julio verne!

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    1. Como eres aficionada a la Ciencia-Ficción creo que te gustará, y te recomendaría en especial "20.000 leguas de viaje submarino", que es una de sus obras más famosas -y adaptadas al cine, tv, cómic...- y en la que anticipa muchos avances tecnológicos que efectivamente se dieron después: el submarino, la escafandra de buzo o el uso de la electricidad como arma.

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  2. Gracias por ilustrarnos acerca de este libro, del cual bien sabia su existencia, pero mayormente no manejaba tanta información. Cariños desde Chile, amigo.

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    1. Gracias a ti por tu visita y tu aportación Elwin. Yo sabía también de que existía y poco más, pero buscando información para la reseña de la narración de Pym me enteré de que esta era una continuación que Verne escribió a modo de homenaje a Poe, así que me la leí acto seguido y quedé más que satisfecho con el resultado. Un abrazo.

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  3. ¡Anda! No sabíamos que Julio Verne fuera tan fan de Poe. Por cierto, la viñeta es lo más.

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    1. Tiene alguna otra novela-homenaje, como "Escuela de Robinsones" sobre la original de Daniel Defoe, pero "La esfinge de los hielos" es la más "fan" de todas. En el blog de livejournal de donde salió la viñeta hay otras similares, unas mejores que otras pero en general originales.

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  4. hola necesito saber 6 partes mas importantes de cada capitulo del vol 1 de la esfinge de los hielos

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