15 de enero de 2014

Los Altísimos - Hugo Correa

Esta es la entrada número 100 de KindleGarten. Estoy satisfecho de llegar hasta aquí, pues no estaba en mis expectativas, y quiero celebrarlo con vosotros trayendo una novela muy particular. Quizás, a lo largo de este tiempo, hayáis notado que tanto me gustan la Ciencia-Ficción, el Terror y la Fantasía como la literatura iberoamericana. Y cuando pensamos en "literatura iberoamericana", a todos nos vienen a la cabeza al momento géneros como el costumbrismo, el realismo mágico, la novela romántica, histórica o bélica -¡Viva la Revolución!-, y tanto los miembros del boom sudamericano (Gabo, Vargas Llosa, Isabel Allende...) como sus predecesores (Juan Rulfo o Rómulo Gallegos) y sus muchos herederos (María Amparo Escandón, Laura Esquivel...). Pero entonces, los hispanohablantes ¿Sólo saben contar dramas familiares? Pues claro que no. Su repertorio es mucho mayor y no menos sorprendente. Os invito a que me acompañéis, por tercera vez al lejano (desde aquí) y fascinante (desde cualquier parte) Chile, para conocer a todo un precursor de la Ciencia-Ficción. ¿Vamos allá?


Título: Los Altísimos. (el título original, en cambio, es "Los Altísimos", porque está escrito en castellano. ¿Os lo podéis creer?)

Autor: Hugo Correa, periodista y escritor chileno que se centró en la Ciencia-Ficción, adelantando en sus ideas y planteamientos a vacas sagradas del género como Arthur C. Clarke, Larry Niven o Stanislaw Lem.

Año de publicación: 1959

Resumen: Hernán Varela, un simple operario chileno, se despierta en una clínica sin recordar porqué. Comienza para el un periplo cada vez más sorprendente, que parte de Santiago y lo llevará a través de una sociedad colectivista y deshumanizada donde responderá al nombre de "X", hasta vislumbrar los insondables conocimientos científicos de la poderosa raza de Los Altísimos

Género literario: Es una historia de Ciencia-Ficción dura y de Anticipación, con componentes de aventuras e intriga, con una profunda reflexión filosófica sobre la humanidad, de inspiración platónica, y lo que se podría interpretar como una evidente crítica hacia las sociedades comunistas y su maquinismo. 

¿Qué podemos destacar de él?: Lo original de su idea central, su planteamiento de complejidad creciente, su carácter pionero y su estilo expresivo y que alterna narración en pasado y presente. 




Conocí a Hugo Correa a través de su compatriota Elwin, autor del blog "El cubil del cíclope", quien me lo recomendó en dos ocasiones, una de ellas en mi entrada "Una muy pequeña guía sobre la Ciencia-Ficción" en el que nos aportaba a una serie de autores de habla hispana, entre ellos el señor Correa. Tuve que esperar un poco para leerlo, pero finalmente lo hice y ahora quiero compartirlo con vosotros porque es una perfecta muestra de que los géneros literarios no entienden de fronteras ni idiomas, y de que un chileno puede brillar con el mismo fulgor, e incluso un poco con un poco más, que los más renombrados autores anglosajones. 

Tengamos en cuenta, para comenzar, que se publica en 1959, tras revisar y ampliar una primera versión de 1951. Esto lo convierte en un pionero (es coétaneo, por ejemplo, del mismísimo Isaac Asimov) y nos mostrará una notoria capacidad para la Anticipación y para concebir historias y escenarios a gran escala. 

Y es que la mejor forma de definir la estructura de "Los Altísimos" es decir que está escrita en capas. Es como una muñeca matroska, como una cebolla (o como un ogro), pero en la que comenzamos por la capa más baja, para ir descubriendo, a medida que la trama avanza, que las implicaciones de la misma son cada vez mayores, y que partiendo de una escala local, los acontecimientos concluyen a escala intergaláctica, universal, con un alcance cada vez más amplio, complejo y ambicioso. 

Todo comienza cuando Hernán Varela, operario en una empresa llamada Acomsa, tras ser ascendido a un cargo directivo por mediación de un misterioso empresario brasileño llamado Fernando Mendes, se despierta en una clínica sin saber como llegó a ella. Se le informa que está en la Clínica Polaca de Santiago de Chile. Tras confundirle continuamente sobre los motivos y el tiempo que lleva allí, se le dice que está en Polonia, para finalmente revelarle que en realidad está bajo tierra, en unas colosales instalaciones secretas. A partir de ahí (no os revelo más) las dimensiones de la nueva realidad de Hernán, ahora llamado "X" no cesarán de aumentar, ampliarse y sorprendernos. "X" sólo sabrá que Fernando Mendes era, en verdad, el anterior "X", y que él debe, en lo sucesivo, ocupar su lugar para encubrir la incompetencia de los encargados de encontrar a "X" y llevarlo de vuelta al lugar en el cual se encuentra él ahora. 


Así, cuando la novela comienza, la Ciencia-Ficción tarda en llegar, y pensé que estaba ante una novela de intriga y espionaje, con lo que quise interpretar como una crítica al oscurantismo y la deshumanización de los regímenes comunistas, con el habitual argumento kafkiano del hombre que es secuestrado y se mantiene aislado e incomunicado para ir revelándole poco a poco la información de los motivos de su retención. Debo decir que me precipité, y es necesario dejar que la novela transcurra para ir desvelando las citadas "capas" y ver como crece en ambición y en alcance. Mi consejo es que le deis tiempo porque todo va encajando y, una vez la Ciencia-Ficción irrumpe, es a lo grande. 

Sin desvelar demasiado de la trama, decir que la descripción del mundo subterráneo en el que transcurre la acción es magistral, y Hugo Correa crea todo un planeta dentro de otro, jugando con la hipótesis de una tierra hueca que alberga otra en su interior (de ahí la citada filosofía platónica, pues se juega con la idea de que no conocemos realmente el mundo en que vivimos, y que tal vez, sin saberlo, estemos dentro de otro mundo y no en la superficie como pensamos). Pero dijimos que "Los Altísimos" es una obra de Ciencia-Ficción dura y esta idea, que haría las delicias de los partidarios de la Tierra hueca, pronto cede paso a otra mucho más interesante y atractiva que debéis descubrir por vosotros mismos, o me cargaría la sorpresa de vuestra posible lectura.

En este mundo, en el que Hernán - "X." deberá vivir, a su pesar, es una perfecta transposición de las sociedades comunistas, donde prima el colectivo sobre el individuo, y todas las necesidades materiales están sobradamente cubiertas, pero se han sacrificado los sentimientos, las relaciones amorosas, familiares y de amistad, creando una forma de vida despersonalizada, desapasionada, deshumanizada y al servicio de la productividad. El maquinismo es evidente, y la dependencia de las máquinas y de la tecnología es total. La persona no importa, hasta el punto que han desaparecido los nombres, y los personajes se llaman simplemente "A.", "D". o "L." El sexo ha perdido su carácter afectivo y es un mero acto físico sin significación. Las personas no necesitan trabajar (sólo hay una serie de Técnicos, con tareas especializadas asignadas) y no existe el dinero ni el ánimo de lucro, pero tampoco hay motivaciones ni incentivos para vivir. 


Según los acontecimientos avanzan, iremos conociendo más y más detalles de este particular mundo, llamado Cronn, y de sus habitantes, que responden al nombre de Cronnios y que están supeditados al gobierno y designios de las máquinas, y no son dueños en absoluto de su destino, pues obedecen a la soberanía de Los Altísimos, quienes dan nombre a la obra y de los que tampoco hablaré para no destripar lo más jugoso del libro. 

En el aspecto formal, está narrado en primera persona, alternando el tiempo pasado y el presente, y en sus reseñas de GoodReads se observa que esto produce rechazo en muchos lectores, que lo consideran confuso y árido (pese a que luego le otorgan puntuaciones muy altas). A mí me pareció un estilo efectivo y para nada pesado. Muchas veces emplea frases cortas, separadas por puntos, con pocas conjunciones copulativas y muchas descripciones. Tiene un tono lírico, casi poético en ocasiones, poco habitual en la Ciencia-Ficción dura, y para mi gusto la forma de narrar le hace ganar enteros [aún recuerdo cuando presenté una redacción en clase de Lengua, hace veinte años, escrita en un estilo parecido, y la profesora me dijo que era pésima, que eso no era una narración, sino una serie de frases sin unión ni relación entre ellas. Menos mal que no le hice caso :) ]

"A la distancia, otra ciudad corre en pos de Ernn. Las ciudades, dentro de los anillos, giran como en un carrusel que da la vuelta al mundo."

Creo que estas descripciones son necesarias, y son precisamente lo que permite que nos hagamos una idea tan clara, tan vívida, del mundo que presenta Correa, de su composición en anillos, de sus ciudades unidas por trenes magnéticos, de sus multitudes avanzando en masa por enormes avenidas, de sus diferentes niveles...
"Mar adentro. Vuelo horizontal. Rodeado de lánguidas olas, aparece uno de los cráteres. Surge del océano como un caño trunco, con sus paredes externas verticales. Nuestra esfera emboca en él, y nos sumimos en la noche. Sólo los ágiles puntos de los magnetones perforan las tinieblas. Bajamos varios kilómetros. La esfera cambia de rumbo. Avanza en sentido horizontal y al hacer una curva, penetra en un túnel colosal, con un techo combado. Simétricos arcos luminosos lo dividen. Arcos que se achican a lo lejos y que irradian una luz azulina. Una multitud de vehículos de diversos tamaños —algunos enormes— se suceden por el piso de la caverna, que debe ser un gigantesco aeródromo."
El mundo de Cronn no tiene nada que envidiar, en magnitud y complejidad, al "Mundo Anillo" de Larry Niven (posterior en el tiempo), ni su sociedad de masas alienadas y dividida en castas inamovibles a "Un mundo feliz" de Aldous Huxley. E insisto, es gracias a sus descripciones, que tampoco me parecen tan extensas, que nos lo podemos imaginar de una forma tan nítida, como si lo estuviésemos viendo. Abunda también en diálogos, y es a través de ellos que obtenemos las revelaciones sobre Cronn y los cronnios, casi siempre por boca de D. , el particular Cicerón de Hernán - X. y encargado de introducirlo en su nuevo mundo y sus nuevas obligaciones como Técnico, a las que no puede sustraerse:


"¿Qué había sido de aquel Hernán Varela que, a los veintiséis años de edad, se aprestaba a conquistar el mundo? Helo aquí, contemplando un atardecer polaco, preparándose para representar el papel de otro. Sí, señor: Hernán Varela, X. ahora por obra y gracia de X., en la actualidad Hernán Varela por ingenuidad e inexperiencia de Hernán Varela, será un intrépido vigía. ¡Un centinela de la ciencia!"
Pero no debemos quedarnos en los aspectos técnicos-científicos de la obra, porque tiene una profundidad filosófica muy notable, con la formulación platónica que ya comenté, la recuperación del mito de la caverna (que más tarde nos traerían una vez más obras como "Matrix", "Nivel 13" o "Dark City"), en la que Hernán -X debe ir descubriendo la realidad poco a poco, ganando conciencia y entendimiento de forma progresiva (pero no hay "revelaciones", desvaríos misticistas o metafísicos, que nadie se confunda). No conviene descuidar tampoco la reflexión del autor sobre las sociedades totalitarias y las consecuencias de supeditar la felicidad al crecimiento económico, a la tecnocracia y al maquinismo. La tecnología, para Hugo Correa, no tiene el carácter redentor, de panacea, que vemos en algunos otros autores. 

Esta preocupación por las implicaciones sociales y la repercusión en el ser humano del uso indiscriminado de la tecnología, y el aspecto "mental" o "interior" de la historia, propios de la rama blanda de la Ciencia-Ficción, en combinación con sus abundantes ingredientes de la vertiente dura, hacen que este "Los Altísimos" sea, y más considerando la época en que fue publicada, una obra redonda y todo un ejercicio de Anticipación. A mi juicio, es un libro que todo aficionado a la Ciencia-Ficción debería leer tarde (como hice yo) o temprano. 

¿Más datos de interés?: Ya dijimos que la primera versión, de 1951, fue revisada y editada en 1959. La segunda edición es de 1973, y se convirtió en una pieza de culto, difícil de encontrar, hasta su reedición en 2010.

Hugo correa no gozó del reconocimiento masivo en su país de origen. Pero el aval de, ni más ni menos, el grandísimo Ray Bradbury, que se deshizo en elogios hacia "Los Altísimos" le abrió las puertas del mercado internacional y, además de ver sus obras traducidas y leídas en muchos países, le permitió publicar en revistas como la Fantasy and Science Fiction o la española Nueva Dimensión (que, ahora desaparecida, llegó a ser reconocida en su día como mejor revista europea de Ciencia-Ficción), que le dedicó un número completo.

Buscando un poco por Google, he recopilado unos cuantos enlaces sobre él, tanto entrevistas como obituarios, pues falleció hace poco tiempo:

[Entrevista en Guioteca]

[Obituario en Tauzero]

[Reseña de "Los Altísimos" en Chilenia]

[Obituario en Emol]

Y una pequeña joya: en la mentada Tauzero tuvieron el honor de que Don Francisco Correa, hijo de Don Hugo, les hiciese llegar este archivo PDF con una entrevista en la publicación "Qué pasa" del año 1973, donde habla del oficio de escritor, de la influencia de Verne, Poe, Lovecraft o Wells, del apoyo de Ray Bradbury, de su monográfico en Nueva Dimensión, de lo mal que cayó "Los Altísimos" entre los comunistas... y expone su visión de la Ciencia-Ficción en un breve artículo. No os la perdáis.

Me gustaría hablar mucho más sobre este libro, porque creo que la reseña no le hace justicia, pero prefiero sacrificar mi texto (y no caer en el temible síndrome del examen que me aquejaba en los primeros tiempos del blog) para que a cambio se conserve el factor sorpresa y, si os animáis a leerlo, os tome desprevenidos y sus capas de cebolla (o de ogro) os puedan asombrar y cautivar como hicieron conmigo.

Así terminamos la reseña de hoy y esta entrada número 100, desde la que os agradezco a todos el haberme acompañado hasta aquí, y deseando seguir trabajando para ofreceros otras cien más. Os recomiendo hacerle un hueco en vuestra agenda de lecturas pendientes a este autor chileno, porque creo que os sorprenderá gratamente. Nos leemos!

Escúchalo en El Sótano:




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9 comentarios:

  1. Buf tantos titulos apetecibles que traes xDD

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    1. Quién tuviera tiempo para leérselos todos :D en la próxima reseña vuelvo a la novela negra, seguimos con el revoltijo de géneros literarios xD.

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  2. Hola, quiero decirle que he nominado su blog a los premios Liebster award, me gustaría que se pasara a http://paradiseofawalker.blogspot.mx/2014/01/nominada-liebster-award.html y conociera mas sobre esto.

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    1. Hola, muchas gracias! Es un honor. Me paso a verlo. Seguimos en contacto!

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  3. Como dicen ustedes los españoles...¡En horabuena por tu entrada número 100! (más encima lo conseguiste antes de cumplir un año, siendo que yo lo logré cuando llevaba más de un año y medio con el mío). Además me siento indirectamente honrado porque escogiste a un autor compatriota mío, de quien tengo muy buenos recuerdos (y nuevamente gracias por mencionarme en tu página, que es un honor como siempre). Te cuento que esta novela la he leído dos veces en mi vida: primero de adolescente cuando me lo hicieron leer como la primera lectura de tercero medio y nada sabía hasta entonces de su autor; luego en la universidad, cuando para Literatura Chilena debía escoger a un autor nacional para dar una exposición sobre él y una de sus obras. Recuerdo cuando salí con mi papá a comprar el libro y como estaba discontinuado tuvimos que adquirirlo usado; no me gustó el diseño sobrio de su presentación y me enojé con mi papá y en casa me dio una pataleta y le tiré el libro (escándalo del cual más de 20 años después aún me avergüenza); luego mi papá arregló el destartalado tomo y tras sentirme culpable, me lo llevé conmigo y me di cuenta de que había cometido un grave error. Años después cuando ya estaba en la universidad, tuve el privilegio de estar en el mismo lugar con este escritor, cuando se le concedió un premio en una convención de ciencia ficción. He leído otros libros suyos, siendo sus colecciones de cuentos "Cuando Pilatos se Opuso" y "Los Títeres" los que más me gustaron. Hace años ya que se edita regularmente este libro en mi país, por Ediciones Universitarias de Valparaíso, pero hace poco Alfaguara sacó una edición preciosa para ser comercializada fuera de nuestras fronteras (yo tengo el gusto de poseer la primera edición, la misma que en un ataque de infantilismo denigré).

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    1. Muchas gracias Elwin, ahora tengo que ir a por las 100 reseñas. Recuerdo que por dos veces me recomendaste al autor, por eso lo leí, y ahora me place aún más sabiendo que es un libro que para ti tiene tanto valor y tanta significación. Te diría que no te atormentes mucho más por esa historia, quédate con que tu padre fue paciente y bondadoso contigo, pues pasó por alto tu enfado y aún arregló el libro. Yo perdí a mi padre en Septiembre y también a menudo repaso los muchos desaires que le hice y mis rabietas tontas, pero recuerdo con más intensidad todos los buenos momentos que tuvimos.

      Sobre Hugo Correa, sólo lamento no haber profundizado mucho más en su obra en mi reseña, pero no quería desvelar a los posibles lectores todas las sorpresas que contiene y toda la magnitud que alcanza al final de la novela. Espero leer otros libros suyos, como los que citas, en el transcurso de este 2014.

      Creo que, aunque sólo hubiese escrito este "Los Altísimos", Hugo Correa ya merecería estar en el Olimpo de la Ciencia-Ficción, y pienso que fue una suerte que Ray Bradbury conociese este libro y lo elogiase de tal modo que le abrió el mercado internacional. Este año espero también poder escribir algo sobre Domingo Santos, cuya obra conoces pues me lo citaste una vez, y que sería tal vez el escritor español de Ciencia-Ficción más destacado. Un abrazo amigo Elwin.

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  4. Gracias, Tomás, por compartir conmigo lo de tu padre...¡Pensar que pese a todo durante esa época seguías dándole duro a tu blog! Bien valiente de tu parte. En todo caso ese recuerdo de mi rabieta, no me mortifica, es decir, no me hace sentirme mal, ni culpable, sólo me da vergüenza por lo tonto que fuí en aquel entonces (y bien sabrás que uno recién viene a valorar las cosas tiempo después). Te cuento que justamente ahora estoy escribiendo acerca de la figura del padre en el cine de un importante director gringo y en especial en su última película (a ver si lo publico de aquí a mañana).

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    1. Gracias a ti, Elwin. No lo había contado hasta hoy, y seguir con el blog y otras tareas cotidianas (excepto el trabajo, donde necesité tomar una baja por fatiga, que me permitió estar junto a mi madre y arreglar todos los asuntos legales y administrativos que rodean a un fallecimiento) fue un intento de llevarlo todo con normalidad y superar el lance tan complicado. Estaré pendiente para leer tu nuevo artículo.

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  5. comparar a este aficionado con clarke o lem es patético

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