31 de enero de 2014

Como agua para chocolate - Laura Esquivel

La familia De la Garza tiene una injusta tradición: la hija menor no puede casarse, pues debe permanecer al lado de su madre y cuidarla en la vejez. Por ello Tita, la pequeña de tres hermanas, no podrá casarse con Pedro aunque ambos se amen de manera apasionada. A lo largo de su vida y la de su familia, Tita luchará por sus sentimientos y contra la rígida autoridad de mamá Elena, en una narración en la que la comida, los sabores y los aromas son protagonistas de excepción.


Publicada en 1989, Como agua para chocolate es obra de  Laura Esquivel, escritora y guionista de cine y TV, ahora dedicada también a la política, y una auténtica best-seller woman con el libro del que hoy hablamos.

Es un relato melodramático, encuadrado dentro del realismo mágico, con una ambientación histórica, y una novela romántica en todos los sentidos. 


Como agua para chocolate se editó originalmente por entregas, a razón de una al mes, hasta un total de doce. Cada entrega lleva por título una receta de cocina, que se elabora durante el capítulo que intitula. Se debe tener en cuenta que el mes de cada entrega no coincide con la época en la que transcurre cada episodio (por ejemplo, Chocolate y rosca de Reyes corresponde a Septiembre), sino al mes de su publicación. 

El propio título nos da una idea del tono y el contenido del texto. Estar como agua para chocolate significa estar hirviendo, al rojo vivo, a punto de explotar ya sea de furia, de enojo o de amor. Porque esta historia es la exaltación de los sentidos, los sentimientos y las pasiones frente a la razón. Es decir, el Romanticismo en estado puro. 


Pongámonos en situación: La trama se desarrolla cerca de Piedras Negras, en Coahuila, México, durante la Revolución mexicana, aunque se extiende durante unos cuarenta años más o menos, desde la infancia de Tita hasta su madurez. Tita, la protagonista, tiene dos hermanas, Gertrudis y Rosaura, y las tres viven con su madre Elena en la hacienda familiar, tras la muerte de su padre (al que Tita no llegó a conocer) por una repentina apoplejía. Las criadas, Nacha primero y Chencha después, y los peones Nicolás y Rosalío completan el cuadro. Tita está enamorada sin remisión de Pedro desde niña, y él le corresponde de manera incondicional. Pedro la pide en matrimonio, pero mamá Elena le niega la mano de Tita en virtud de una tradición familiar: la hija mejor se mantendrá soltera para cuidar de su madre. Por ello, Pedro se casa con Rosaura sólo para poder estar cerca de Tita. Así arranca una de las historias más románticas que he leído nunca.

Regina Torné da vida de forma estupenda a mamá Elena en la película
de la que hablaremos un poco más adelante

Me paré en los personajes porque son uno de los puntos fuertes del libro. Lo califiqué de melodrama y esto va en relación a la manera en que Laura Esquivel define a cada protagonista, haciéndolos depositarios de virtudes o defectos en función de su papel en la obra. Así, Tita es un cúmulo de virtudes, mientras que mamá Elena es un ejemplo de como la mala o villana puede tener tanta entidad y estar tan bien perfilada que la historia gana enteros con su presencia. Mamá Elena representa la rigidez, la tradición inflexible e irracional, el peso de la costumbre y los usos sociales, la represión de los sentimientos, la madre castrante que no admite que nadie discuta su autoridad ni ponga en duda sus decisiones. Extiende su presencia a cada tarea que se desarrolle en la hacienda por mínima que sea, y todo debe estar bajo su mirada escrutadora. La rebelión de Tita frente a mamá Elena será uno de los motores de la trama.

Pero dije también que Como agua para chocolate es una novela de realismo mágico, y éste es de una elegancia deliciosa. Una de sus manifestaciones la encarnan los alimentos, las recetas que dan título a cada capítulo. Tita, que se crió en la cocina, se encarga de cocinar para la familia, primero ayudando a Nacha y después ayudada por Chencha. Y Tita forma parte de los alimentos, se integra en ellos como un ingrediente más. Cuando llora lágrimas de amargura sobre la masa del pastel de boda de su hermana, todos los invitados terminan el banquete repartidos por la hacienda llorando al amor de su vida, incluso mamá Elena, en uno de los momentos más sorprendentes del libro. Cuando Pedro le regala un ramo de rosas y ella cocina codornices aderezadas con los pétalos de las mismas, se araña el pecho al apretar el ramo contra él, y su sangre, añadida a la salsa, hará que Gertrudis experimente tal excitación sexual que termine corriendo desnuda al encuentro del capitán revolucionario que será su marido y con el que hará el amor sobre el caballo mientras cabalgan. 


Si Gertrudis representa la ruptura con la férrea autoridad de mamá Elena y el triunfo de la pasión (el destino que la autora le reserva la convirtió en mi personaje preferido, aumentado por la película de la que hablaré luego), Rosaura supone lo contrario, pues asume las ideas de su madre y se vuelve una extensión de la misma. Atrapada en un matrimonio infeliz y apenas consumado con Pedro, mueve a compasión. Mientras, Tita y Pedro significan el amor, la pasión, las pulsiones de la lujuria y de la atracción tanto física como espiritual entre dos personas, y la persistencia de ésta a lo largo de los años. 

Este realismo mágico se reflejará de otras muchas maneras a lo largo del texto, como la presencia de los personajes aún después de muertos, con esa entrañable pervivencia de los difuntos entre los vivos que compartimos mexicanos y gallegos, y con otros elementos que van de lo curioso a lo decididamente cómico, como la colcha que Tita teje para entretener sus noches en vela anhelando a Pedro, hasta darle dimensiones imposibles. 

Y es importante destacar que la belleza y el lirismo de la historia se ven apoyados y acentuados por el delicioso estilo narrativo de Laura Esquivel. Con un ritmo eminentemente oral, pues está narrado por la sobrina-nieta de Tita, cuida cada frase con mimo, creando sentencias memorables, de las que Internet por cierto está llena.

«Tita bajó la cabeza y con la misma fuerza con que sus lágrimas cayeron sobre la mesa, así cayó sobre ella su destino.»

Otro detalle que captó mi atención, y que precisamente recordé hace poco en esta entrada, es la capacidad evocadora y excitadora del recuerdo de los olores y los sabores, que refuerza el tono sensual de la novela, donde los sentidos tienen tanta importancia:
«ita gozaba enormemente este paso, ya que mientras reposa el relleno es muy agradable gozar del olor que despide, pues los olores tienen la característica de reproducir tiempos pasados junto con sonidos y olores nunca igualados en el presente. A Tita le gustaba hacer una gran inhalación y viajar junto con el humo y el olor tan peculiar que percibía hacia los recovecos de su memoria.»

Y si Tita es la heroína perfecta, no deja de tener un papel de peso el resto del reparto: El doctor John Brown, ejemplo de honestidad, integridad y bonhomía; Nacha, la bondadosa criada que supone la verdadera figura maternal para Tita; la simplona pero noble Chencha, el leal y bienintencionado sargento Treviño... todos contribuyen con sus intervenciones, cómicas unas, dramáticas otras, a que la historia sea redonda. 

Preciosa ilustración de la diseñadora Juliana Montoya inspirada por la novela
 [©Juliana Montoya fuente: página web de la autora]
Dije que el argumento se extiende durante unos cuarenta años, y no quiero desvelar todo lo que ocurre en tanto tiempo, que no es poco, pero sólo resaltaré que, desde que apenas son dos niños y se declaran su amor, hasta que en su madurez se da fin al melodrama, la pasión de Tita y Pedro no decrece ni un ápice, haciéndonos creer en el amor eterno y en que el ardor y la sensualidad no se pierden con los años. 

Un último detalle que me agradó y que quiero citar de Como agua para chocolate es cómo Laura Esquivel transmite todo lo bello y hermoso que puede ser el sexo, la dimensión más bonita y positiva del mismo, como la unión máxima de dos personas que se aman. Después del sexo sórdido y casi dañino que Carlos Fuentes describía en Gringo Viejo, el amor físico de Tita y Pedro ha sido como un bálsamo y una reconciliación. 

Como conclusión, sólo puedo recomendar esta obra a todos los amantes de la literatura romántica, pues es uno de esos casos en los que confluyen fondo y forma: un argumento fascinante y cautivador con un estilo narrativo y una construcción de la trama excelentes.


Adaptaciones: 

En 1992, el también mexicano Alfonso Arau estrenó la adaptación cinematográfica, contando con el guión de la propia Laura Esquivel. El resultado es, a mi juicio, más que acertado, pues consigue trasladar con fidelidad el tono de la novela, y transmitir la exaltación de la sensualidad del texto de la autora, además de tener una ambientación y un vestuario muy cuidados. 


Por otra parte, el cásting es magnífico, un ejemplo de cómo elegir los actores para encarnar los personajes de la novela, pues todos ellos están pletóricos. Con razón es una de las películas más taquilleras de la historia del cine mexicano, lo cual no es moco de pavo, porque en México son expertos en taquillazos (Amores perros, El crimen del Padre Amaro, Rudo y Cursi, No se admiten devoluciones...)

Marco Leonardi y Lumi Cavazos están inmejorables como Pedro y Tita

Como agua para chocolate está traducido a treinta idiomas y está considerado uno de los cien mejores libros en lengua castellana [lo cual, viniendo de un medio tan chovinista como el diario español El Mundo, está más que bien].

Y comentar por último que, en el año 2004, la compañía Ados Teatro realizó un montaje teatral, dirigido por Garbiñe Losada.
Escena de la adaptación teatral de Como agua para chocolate

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10 comentarios:

  1. Me gusto muchísimo este libro cuando lo leí, espero hacer pronto una relectura :)

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  2. Este es un clasico de los que has leido y oido mencionar :) me gustaria leerlo

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  3. Hace mucho que leí este libro, yo era una adolescente y lo disfruté muchisimo. No descarto releerlo para ver si sigue impresionándome tanto como cuando lo leí por primera vez. Una muy buena entrada

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  4. Gracias por vuestros comentarios, esta es sin duda una gran novela, y estimo que envejecerá muy bien (hace más de veinte años de su publicación y ya perdí la cuenta de las diferentes ediciones que he visto), que no fue sólo un hito del momento (o como se dice ahora, un hype). Si no habéis visto la película os la recomiendo también, porque es un perfecto ejemplo de buena adaptación cinematográfica, respetando el espíritu original del libro y con un muy acertado cásting. Los mexicanos me dan mucha envidia haciendo cine ;) Gracias de nuevo, y nos leemos!

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  5. Este libro lo habré leído unas tres veces y la peli la he visto un montón...Realmente es precioso y siempre lo incluyo entre las lecturas que doy a mis alumnos. Como chileno que soy, te cuento que mi país siente especial predilección por México, debido a su cine (ya que en tiempos en los que no había subtitulaje electrónico, el cine mexicano era la alternativa para los que no sabían inglés), su música y en especial sus teleseries (bueno y para los más cultos, también por su literatura); en mi caso particular me fascinan también su cine y su literatura (de hecho, México es uno de mis dos países americanos favoritos). Como te decía en Chile las teleseries mexicanas son muy cotizadas y en su momento (más bien de niño) vi varias; de este modo puedo afirmar que uno de los motivos del éxito de "Como Agua para Chocolate" es su fuerte raigambre en la tradición telenovesca azteca, con todo su melodrama e historias de amor imposibles; el talento de Esquivel radicó en usar estos arquetipos y agregarle más profundidad, originalidad y arte en general.

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    1. Esa fue una cosa que me sorprendió mucho cuando leí "La reina Isabel cantaba rancheras": el aprecio que los chilenos tenéis por el cine y la música mexicanas, y ahora gracias a tí tengo la explicación. En España, debido a la dictadura de Francisco Franco, todas las películas tenían que ser traducidas (igual que se prohibió que los comercios y cualquier tipo de negocio tuviese nombre extranjero. En A Coruña había un cine, el Savoy, que tuvo que cambiar su nombre por el de Ya-voy). Esto favoreció la entrada masiva de cine norteamericano, y por eso en España nos cuesta tanto hablar otros idiomas, porque no "abrimos" el oído (en Portugal sólo se doblan los dibujos animados para niños muy pequeñitos, el resto va en VO con subtítulos). Pero aún el cine mexicano siempre tuvo muy buena acogida, y a mí me dan mucha envidia, porque hacen grandes películas y saben entroncar con los gustos del público, logrando grandes éxitos en taquilla. En España odiamos nuestro propio cine -por razones no sólo artísticas- y cuando queremos alabar una película nacional decimos que "es tan buena que no parece española".

      Por otra parte, sobre lo que comentas de su raigambre en las telenovelas (que en España llamamos "culebrones", y consumimos sobre todo mexicanos y venezolanos) estoy plenamente de acuerdo, por eso me atreví a tildarla de melodrama, pues los personajes están estereotipados a propósito, encarnando mamá Elena a la "mala" que hay en todos los culebrones, y Tita a la heroína, Pedro al "galán", el sargento Treviño es el secundario cómico... pero como bien indicas, elevándolo de categoría y dignificando un género que en general se considera subcultura o cultura de masas, creando una pequeña obra de arte, que fue disfrutada por tanta y tanta gente.

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    2. Viva México. <3 Admiro mucho a Laura y adoro esta novela.

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    3. Yo solo he leído esta, algún día espero leer alguna más. Aunque ahora tengo un poquito abandonado el realismo mágico, tarde o temprano termino volviendo a él.

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  6. Maite Segura2 de enero de 2015, 11:55
    Yo lo leí hace muchos años...recuerdo que una persona me dijo: eres igual que la protagonista de "como agua para chololate" . No sabia de que me estaba hablando y me dijo que era un libro...eso me lleno de curiosidad y quise saber como era la protagonista...y compré el libro...¡ me gustó y lloré de emoción ...dejó tal sabor en mí que también compré la película. Un año lo dejé a una joven para que lo leyera...pero, no me lo devolvió y intenté buscarlo por internet, a ver si lo encontraba...pero, no tuve suerte o no supe encontrarlo...creí que ya estaba fuera del mercado. Hasta que hoy he visto el post y me ha encantado saber de el ...
    Muchas gracias por compartirlo...abrazo y buen año.

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    1. Muchas gracias a ti, Maite, por tu comentario y por compartir tu historia. Creo que ahora mismo el libro está disponible en la colección DeBolsillo, y por supuesto en numerosas ediciones de segunda mano, porque fue un libro muy vendido, y a menudo se incluía en colecciones. Feliza año, y Saludos!

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