25 de diciembre de 2013

Cerrado por letargo

La entrada de hoy tiene como finalidad notificaros que KindleGarten permanecerá cerrado un cierto tiempo aún no determinado. 

Al igual que mi patronus y animal totémico, el lirón, voy a a dedicar este periodo de frío invernal a hibernar. Todavía no sé cuanto tiempo, y aunque este pequeño y gracioso animalito duerme siete meses al año, en mi caso no creo que sea tanto. Con toda probabilidad estaré de regreso el día de la Candelaria, es decir el 2 de febrero.


Quiero aprovechar este letargo para leer una serie de libros que tengo pendientes desde hace tiempo, como la colección completa de Contos Estraños, varios de autores gallegos, cómics y algunos clásicos, aunque no descuidaré los dos retos en activo: 12 Iberoamericanos y 12 Novelas negras. 

Necesito tiempo también para algunos asuntos ajenos a la literatura, pero ya os anticipo que no tengo intención de cerrar el blog ni de desaparecer sin dejar rastro, sólo es una hibernación, y aunque no las publique, tendré redactadas algunas reseñas para publicar a mi regreso. 

De igual modo, estoy empezando a perpetrar un segundo asalto a la escritura, con una historia de tono más fantástico que "Cuentos de San Andrés", y quiero comenzar a convertir las notas en un borrador.


Aunque el lirón, cuando duerme, permanece por completo inactivo y no hay quien lo despierte, en mi caso me moveré, en concreto por Twitter y Goodreads. El resto de mis perfiles sociales, tanto del blog como personales (en Facebook y Google+) estarán totalmente parados. Por supuesto responderé a los posibles comentarios que se hagan a las entradas de KindleGarten, faltaría más, y estaré pendiente de él aunque no lo actualice. 

Amigos y amigas, si veis que no comento en vuestros blogs, que sepáis que os estaré leyendo y siguiendo como siempre, sólo es que ahora tengo pereza, porque hace mucho frío.


Así pues, sólo me queda agradeceros a todos vuestras visitas habituales y vuestro apoyo a este pequeño proyecto. Nos vemos a la vuelta, que si todo sale como es debido no será dentro de demasiado. Gracias a todos. Nos leemos!


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21 de diciembre de 2013

Cuentos de San Andrés - Curiosidades, anécdotas, detalles y homenajes

Hoy me voy a poner en modo autobombo, y en vez de traer una reseña, hablaré un poco sobre mí, o mejor dicho sobre mi primera intentona literaria, ese "Cuentos de San Andrés" que algunos de vosotros ya conocéis e incluso habéis leído. 

Me gustaría, si os apetece, contar un par de cosas sobre lo que hay detrás de la historia, los personajes, los lugares y los acontecimientos que componen el libro. Me lío bastante, así que lo haré en varias partes, a no ser que haya un clamor popular en contra <ejem>. Intentaré hacerlo ameno para que en caso de no ser interesante, sea al menos entretenido. 

Espero no hacer muchos spoilers que puedan chafar la posible futura lectura a nadie, así que procuraré no contar nada relevante de la trama. Vamos allá:

1. El Título (y sus equívocos)

Es difícil elegir un buen título. Sólo tenía claro que debía llevar "San Andrés", pues el nombre del pueblo fue la base para crear toda la historia. Ya que en principio iba a tratarse de una serie de cuentos independientes, protagonizados por personajes cuyo único punto en común fuese vivir en San Andrés, o recalar en él por una razón u otra, y tras descartar otras opciones como "Relato de San Andrés" o "San Andrés. Pequeño relato costumbrista" (comenzó siendo un simple ejercicio de estilo, pero creció y creció), "Cuentos de San Andrés" fue el escogido, dando lugar a una curiosa confusión:

En mi ignorancia, desconocía que para el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, perteneciente a Colombia, ubicado en el Caribe y que tiene por bandera la cruz de San Andrés blanca sobre azul (como Escocia), los cuentos tienen una gran importancia cultural y antropológica, pues transmiten y mantienen vivo el origen africano de parte de sus pobladores, y están narrados por igual en castellano y en criollo sanandresano, que es lengua oficial en ese Departamento. 


Lo descubrí tarde, cuando comenzaron a llegar al blog visitas a través de búsquedas del tipo "cómo escribir un cuento de San Andrés" o "cuentos típicos de San Andrés", que curiosamente iban aumentando a medida que se acercaba la festividad de dicho santo, por lo que entiendo que debe ser alguna tarea escolar clásica de aquel Departamento, y que pequeños estudiantes estaban buscando una ayudita extra :) Hice un poco de investigación, y recopilé hasta algún libro sobre las islas, cuentos como estos o un pequeño estudio (ojo, es un PDF!) [¿Os he contado alguna vez que dejé la carrera de Antropología social y cultural a medias?]

A diferencia de los sanandresanos de las islas, los habitantes de mi ficticio pueblito se llaman sanandrenses


2. La época ( y sus licencias)

A lo largo del libro no se citan fechas, aunque para mi propio uso sí las tenía marcadas. Intenté que fuese un poco impreciso a propósito, para contribuir a ese tono de realismo mágico que buscaba y que no logré (sigo trabajando en ello), aunque para evitar los temibles anacronismos no me salvé de documentarme, que es un rollo macabeo una labor agradecida y fascinante.

Por no desvelar demasiado de la novela, diremos que Jorge Atelier llega a Santa Emilia en 1919. Su automóvil es un Hispano-Suiza, en concreto un Hispano-Suiza 16 HP fabricado en 1915, similar a este:

Modelo 16 HP Torpedo de 1915. Casi 3 litros de motor y 60 CV. Todo un tanque. [fuente]
Los Hispano-Suiza eran vehículos de lujo, al alcance de muy pocos. Su modelo estrella, de hecho, era el deportivo Alfonso XIII [monarca de quien su nieto heredó el gusto por la vida regalada y a todo tren]. Se entiende que al bueno de Atelier las cosas no le iban nada mal en lo económico. No pude comprobar, sinceramente, si se exportaron a América. Eso fue una licencia artística en toda regla.

Su cámara era una Kodak Special Autographic No. 3A, fabricada en 1917. Con capacidad para carretes de diez disparos, sacaba fotos de 8x13,5 cm. Por entonces no había ampliadoras: Tan grande querías la foto, tan grande debía ser tu cámara. Era una de las llamadas "de cintura", pues se sujetaban entre las manos a esa altura, o con trípode (o sobre una superficie plana) y se enfocaba mirándola desde arriba. Plegable, cómoda y ligera, era un modelo de gama alta, pues incluía un telémetro (una innovación) y un punzón que permitía escribir en el negativo a través de una pequeña ranura en la carcasa.

La cámara de Atelier , todo un cañón para la época [fuente]
Cuando Altagracia tiene el encontronazo con su altiva compañera Virtudes Herrera, su amiga Dulce María le dice a la susodicha que su papá no deje de inyectarse el Salvarsán para tratarse el mal francés. Aquí casi meto la pata hasta el corvejón, pues iba a decir "la penicilina". El antibiótico del doctor Fleming no comenzó a utilizarse de forma masiva hasta 1940. ¿Cómo se trataba en la época de nuestros hechos la sífilis? Pues con Salvarsán, un medicamento a base de arsénico, obra del alemán Paul Ehrlich. Conocido como "la bala mágica" por su efectividad, sustituyó al mercurio como remedio para las enfermedades venéreas y se usó desde 1910 hasta la irrupción de la citada penicilina, que tantas vidas salvó en la Segunda Guerra Mundial y que era menos agresiva para el cuerpo. 


El nombre de "mal francés" para referirse a la sífilis era propio de España (otra licencia artística). En Portugal la llamaban "mal español", en Rusia "enfermedad polaca" y en Turquía "enfermedad cristiana". ¿Os habéis fijado qué gracioso? Siempre la traen los demás.

Américo se pone su único traje y se va a pedir la mano de Altagracia en 1933. En uno de los últimos capítulos, uno de los personajes gallegos que infiltré hace referencia a que la guerra en España está "a punto de concluir". El grueso de la historia transcurre por tanto entre 1933 y 1939, y luego se extiende un par de años más.  


3. Los nombres (de persona)

Era mi intención de que los nombres tuviesen origen cristiano y significación religiosa. Quería ilustrar así la importancia del catolicismo en la historia de América, con todo lo que ello conlleva, positivo y negativo. De igual manera, hay mucho de Galicia en la Iberoamérica de estos "Cuentos...", y en Galicia el peso de la religión es notorio también. Veamos a los protagonistas:

Américo Santos lleva el nombre del continente, pues iba a ser el protagonista indiscutible hasta que Altagracia le robó el foco. En cuando al apellido, ¿hay algo más católico que los santos? Mi abuela materna se llamaba América, y mi abuelo paterno se llamaba Santos. Quería que tuviese algo de los dos, el carácter plácido y conciliador de mi abuela y la nobleza y capacidad de trabajo y sacrificio de mi abuelo. Américo Castro fue un importante historiador, lingüista e intelectual español, republicano y antifascista, miembro de la Generación del 14. Santos Luzardo es el protagonista de la imprescindible "Doña Bárbara" de Rómulo Gallegos, de quien nuestro héroe toma algún detallito (qué más quisiera yo).

Si buscas "Santos Luzardo" en Google te sale Christian Meier
y ésa es la verdad.
Altagracia Cisneros salió de la canción de Rubén Blades "Desapariciones", que conocí a través de la versión de Los Fabulosos Cadillacs. Blades cantaba contra la impunidad de las muertes y desapariciones durante la dictadura panameña del General Noriega, y la indefensión e incertidumbre en la que quedan sus familiares, pero es extensible a cualquier régimen dictatorial, ya sea el de Videla en Argentina, el de Pinochet en Chile o el de Franco en España.



Y los versos son:

"llevo tres días buscando a mi hermana / se llama Altagracia igual que la abuela
salió del trabajo para la escuela /llevaba puestos jeans y una camisa blanca
no ha sido el novio no/ el tipo está en su casa
no saben de ella en la policía /ni en el hospital..."


Hay una población llamada Alta Gracia en la provincia de Córdoba, en Argentina, y otra Altagracia en Nicaragua. También una Altagracia de Orituco en Venezuela. Nuestra Señora de Altagracia es la patrona de la República Dominicana. 

Don Diosdado sigue la misma idea de nombres cristianísimos. Iba a llamarse Deodato, que es la forma clásica, pero creo que es más sonora la forma final. No tiene relación alguna con el militar venezolano Diosdado Cabello. Me hacía gracia además que un personaje bruto, descreído y maldiciente tuviese un nombre tan pío.

Pastor Duarte lleva también un nombre religioso, y me cautivó su eufonía. Ya era demasiado tarde cuando me dí cuenta de lo mucho que se semejaba a Pascual Duarte, el protagonista de "La familia de Pascual Duarte" de Camilo José Cela. Ya me parecía a mí que me salía demasiado bien. 

Rómulo Castrofeito es un doble homenaje a dos personas complemente distintas. Rómulo por el genial y magnífico escritor venezolano Rómulo Gallegos, que da nombre al más prestigioso premio literario iberoamericano. Castrofeito, en el concello de O Pino, A Coruña, Galicia, es la parroquia natal de Fernando Vázquez, actual entrenador del RC Deportivo de mis amores, y lo elegí porque suena muy gallego, a despecho de Rosa Díez


Sus padres (los de Rómulo, quiero decir) se llaman José Ramón y Hermelinda, dos nombres comunes en el rural gallego. Del primero deriva el hipocorístico Moncho (el apodo de o caseiro lo explicaré otro día). San Ramón es el patrón de muchas aldeas gallegas. 

El Padre Casto es todo un epíteto: aunque muchos curas no respeten el voto de castidad, el párroco de San Andrés es todo un sacerdote de los de antes, dispuesto a todo para lograr la salvación de las almas de su rebaño, incluso la de Don Diosado, con quien tiene una relación tirante que copié de me inspiraron los inmortales personajes de Giovannino Guareschi, pero me estoy adelantando, eso toca otro día. 

Doña Eduviges lleva el nombre de dos santas (de Polonia y de Silesia) y significa "mujer luchadora", que creo que se ajusta bastante también al carácter del personaje. 

Olvido es otro epíteto, por el papel que tiene en la trama, y siempre llamó mi atención, al igual que otros nombres marianos como Pasión, Misericordia, Piedad, Dolores... [claro que ninguno iguala a Martirio]

Candelaria (y sobre todo su apócope Candela) es uno de mis nombres de mujer preferidos y una festividad que siempre recuerdo, porque además de la patrona de Venezuela y de las Islas Canarias (España), es perfecta para predecir el tiempo: Si el 2 de Febrero está despejado, el invierno será largo. Lo digo yo y en mi entorno no me cree nadie. Lo dice una marmota y lo cree todo el mundo. Vivir para ver. 



Dulce María me parece un nombre bonito y sonoro. Además está entre los personajes a los que tomé más cariño, igual que a su inseparable Milagros. El resto de compañeras de Altagracia llevan igualmente nombres cristianos: Virtudes, María AuxiliadoraRemedios...

Y lo mismo para muchos otros personajes: Benigno, Pascual, Inmaculada, Domingo, Evangelina, Anunciación...

Jorge Atelier es un trasunto de José Sellier, pionero de la fotografía y la cinematografía en Galicia, y por extensión en España. Atelier en francés significa taller, y es una palabra de uso común en Portugal para designar el taller de un sastre, o el estudio de un pintor o un fotógrafo. Para redondearlo, hace poco descubrí con placer y arrobo al escritor chileno Hernán Rivera Letelier, con lo cual sirva Atelier para hacerle un homenaje retroactivo xD.

Ahora, el asunto Capitán Arroyos. Cuando escribí "Cuentos de San Andrés" aún no había leído "Gringo viejo" de Carlos Fuentes. Cuando me encontré al General Tomás Arroyo casi me atraganto, sobre todo por lo similar de ambos personajes. Iba leyendo el libro de Fuentes y pensaba "por favor por favor por favor, que no le pase eso..." y paf! el recorrido de ambos es prácticamente calcado. Muchos verán una copia o un plagio. Yo sólo puedo alegar casualidad, pero ya dije en el pasado que me acuso de "plagio inconsciente". Si a George Harrison le sirvió, a mi también.

Y para terminar, tenemos a Federico Reyes, el escritor nacional de ese país anónimo, capital La Española, donde se ubica San Andrés. Altagracia toma sus dos poetas favoritos y escoge de uno el nombre y de otro el apellido.

No son otros sino:

El andaluz Federico García Lorca, uno de mis poetas predilectos, un auténtico caudal de talento y uno de los dramaturgos españoles más importantes, que simboliza la barbarie fratricida de nuestra Guerra Civil, fusilado y enterrado en la ignominia de una fosa común por el triple delito de ser librepensador, republicano y homosexual.


Y el titánico e inconmensurable Pablo Neruda, chileno, cuyo verdadero nombre era Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto.


Fernán Caballero, el autor que da la idea a Altagracia de usar pseudónimo, es una población española, en la provincia de Ciudad Real, y pese a su resonancia masculina, esconde a la escritora Cecilia Böhl de Faber.


Amigas lectoras, espero que podáis disculparme que nuestra heroína tenga que ocultar su feminidad para triunfar como poetisa, pero en justicia no es el peor trago que le hago pasar, y además "eran otros tiempos y las cosas se hacían así".

Por hoy es suficiente, sino la entrada va a quedar larguísima. Otro día hablaremos de los topónimos, de los protagonistas y alguna cosa más. Nos leemos!
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20 de diciembre de 2013

Amos de títeres - Robert A. Heinlein

Resumen: Año 2007. La Tierra vive en paz mientras se recupera de la Tercera Guerra Mundial. Pero la amenaza llega del espacio, y no en forma de un ataque violento e intimidatorio, sino como una invasión sutil e invisible. Sólo la más secreta de las agencias del gobierno estadounidense puede detenerlo. Pero ¿cómo luchar contra un enemigo que no puedes reconocer y que se ha infiltrado en todos los estamentos de la sociedad? 


Título: Amos de títeres (The Puppet Masters). También se puede encontrar como "La invasión sutil" y "Titán invade la Tierra", pues tuvo varias traducciones al castellano. 

Autor: Robert A. Heinlein. Ingeniero, militar, escritor, ganador de cuatro premios Hugo, primer Gran Maestro de la SFWA, político frustrado, impulsor de la Ciencia-Ficción y adalid del individualismo.

Año de publicación: 1951

Género literario: Es una novela de Ciencia-Ficción dura, del subgénero "invasiones extraterrestres" (del que fue pionera), con un estilo propio de los relatos de aventuras, espionaje y agentes secretos, y un cierto tono belicista. 

¿Qué podemos destacar de él?: Como ya dijimos, que es precursora de las historias de invasiones extraterrestres. Además, el estilo simple y casi telegráfico del autor, la velocidad a la que transcurre y el marcado anticomunismo que en apariencia desprende. 


Dicen los entendidos que debemos agradecer a Robert A. Heinlein que dignificase la C-F, la sacase del reducto de las publicaciones pulp y la llevase al gran público y a la mayoría de edad. Por mi parte sí que puedo afirmar que en esta novela observé muchos de los elementos que considero característicos y definitorios de la rama dura de este género literario. Veamos:

Para comenzar, tenemos el estilo narrativo del autor. Si os gusta la sencillez de Isaac Asimov, su forma de hacer cercana la historia, os gustará Mr. Heinlein. Simple, directo, expeditivo, espartano diría. Relata de forma casi telegráfica, incluso un pelín abrupta por momentos. No existen prácticamente descripciones, y las que hay son muy breves, del estilo "una estancia larga y rectangular". Está narrada en primera persona y abunda en diálogos, compuestos de frases escuetas y directas. 

Esto se traduce en un ritmo narrativo trepidante, frenético. Suceden gran cantidad de acontecimientos, y casi no hay motivos de respiro. Si una palabra define este relato es "Acción". Continuamente está ocurriendo algo, y consigue un efecto cautivador y adictivo irresistible, de esos libros que no puedes dejar de leer.


El argumento supuso una novedad en su momento, pues la idea de un ataque a la Tierra por parte de una raza extraterrestre estaba muy vinculada a la visión de H.G. Wells en su "La guerra de los mundos": Una invasión militar, violenta y con sofisticado armamento. Heinlein, por el contrario, propone una invasión sigilosa, por parte de pequeñas criaturas con aspecto de babosa, procedentes de Titán, que se acoplan al cuello de los humanos (y otras criaturas como monos, perros, caballos...) tomando el control de su mente y doblegando su voluntad, pero manteniendo la apariencia de que son autónomos, como si de títeres se tratasen [de ahí el ilustrativo título ;) ]. De tal manera que resultan más terribles si cabe, porque crean una sensación de psicosis, de paranoia, que lleva a los terrícolas a desconfiar unos de otros y a implantar severas medidas de control, como el nudismo obligatorio o la matanza de mascotas susceptibles de propagar los parásitos invasores. 

La trama tiene un cierto carácter bélico, militarista, pues transcurre en gran parte en las clásicas salas de mando, con gigantescos paneles a través de los cuales el Estado Mayor sigue el desarrollo de la guerra y de las zonas controladas por el enemigo. 

Curiosa portada, inspirada en la cartelería constructivista,
y que, por una vez, guarda estrecha relación con el texto.

La acción transcurre en su totalidad en los Estados Unidos (lo que más tarde se convertiría en un cliché) y ello trae una de las principales críticas que reciben obra y autor: Se percibe claramente un marcado anticomunismo, y es fácil asociar a las babosas invasoras con la amenaza soviética. De igual modo, y con un ácido sentido del humor, Heinlein juega con los tópicos y estereotipos de otros países: los libertinos franceses felices con la imposición del nudismo, los flemáticos y decorosos ingleses negándose a desnudarse, y los soviéticos son retratados como el país idóneo para la invasión de las babosas, pues de cualquier modo ya actúan como si estuviesen dominados por ellas.

Ahí no acaban las críticas a este "Amos de títeres", pues el autor hace un alegato a favor del individualismo (los protagonistas se valen sólo de sí mismos para superar las dificultades, y muchas veces renuncian a ayudar a sus semejantes si ello supone un retraso o una molestia para su misión), tan opuesto al colectivismo comunista, y la obra tiene momentos de un machismo que hoy día nos sorprende:
"—Esperemos a que esto se resuelva, querido —me dijo—. Después, si sigues deseándolo, me casaré contigo. Hasta entonces, gozarás de todas las ventajas del matrimonio y estarás libre de cualquier responsabilidad."
"—¡Abrázame! —La abracé, tratando de no tocar sus quemaduras. Entonces ella dejó de temblar—. Perdóname, Sam. Soy una débil mujer."
Mi recomendación personal es tener en cuenta la época y la situación en la que fue escrita. En 1951, con los inicios de la Guerra Fría y el pánico a la guerra nuclear, y durante la Caza de Brujas del McCarthismo. Aconsejo dejar a un lado los prejuicios y leerla como lo que es: una historia de Ciencia-Ficción entretenida, divertida, narrada a un ritmo infernal y que rebosa de autos voladores, medicina y drogas futuristas, geografía postapocalíptica (Manhattan es un inmenso cráter) y acción desenfrenada. 

Es más, si nos distanciamos un poco y la vemos con nuestra mentalidad actual, podemos disfrutar de la crítica que el autor realiza de las instituciones sociales de su país, como el ejército, los políticos y la comunidad científica, que no sale muy bien parada (impagables los expertos enfrascados en discusiones bizantinas sobre conceptos teóricos mientras la plaga alienígena no para de extenderse).

Otro de los títulos que recibió la novela. 

A estas alturas de la reseña me falta hablar de los personajes, y es que merecen mención aparte. En línea con el estilo narrativo parco y seco del autor, los protagonistas están también apenas perfilados y, además del ya mentado individualismo que guía a todos ellos, se caracterizan por su ausencia de matices, son bastante planos y poco elaborados. Yo los definiría como fríos, asépticos y pragmáticos. No crean empatía, y no parece ser esa la intención de Heinlein. Más bien están al servicio de la historia y de la ideología del autor, que es un total exterminio del enemigo, sin lugar al armisticio o la diplomacia, como nos muestran algunos pensamientos del protagonista: 

"Yo no sabía nada, y me daba igual. Mi único interés en los titanes era lograr su destrucción."
"Cualquiera que se acercase a menos de cien metros de mi cabaña tendría que mostrarme su espalda desnuda, o lo dejaría seco."
Los tres personajes principales son Eliseé Nivens, el protagonista, al que durante casi todo el libro se dirigirán como Sam, y cuyo nombre se cita de manera anecdótica; "el Patrón" (o "el Viejo" en algunas traducciones) su jefe y a la vez su padre, y Mary (cuyo verdadero nombre es Allucquere). Los tres pertenecen a una oscura y desconocida agencia secreta del gobierno estadounidense, y la relación entre ellos es tan fría e impersonal como con el resto de secundarios de la novela. Hasta el punto de que la relación sentimental entre Sam y Mary es completamente desapasionada y casi profesional, pues más allá de llamarse "querido" y "querida" las muestras de amor entre ellos son mínimas.  

Antigua edición del libro con el título de "La invasión sutil"

En conclusión, este "Amos de títeres" es una muestra de Ciencia-Ficción dura llevada a su máxima expresión: Preponderancia de los elementos científico-técnicos en el argumento, lenguaje sencillo y asequible, y personajes poco profundos. La trama es simple y la historia, para su época, muy ocurrente e innovadora (pensemos la de veces que la hemos visto después refrita de una u otra forma). Por mi parte, puedo imaginarme el revulsivo que supuso en su día, y a falta de leer algo más del autor, voy entendiendo que se le considere tan fundamental para el género. 

¿Más datos de interés?: Varios. En 1994 fue adaptada a un largometraje dirigido por Stuart Orme, con Donald Sutherland como Andrew ("el patrón"), Eric Thal como Sam y Julie Warner como Mary. En un serie B facturado con un presupuesto muy justo y destinado al público devoto del género. Fue su primera adaptación oficial, tras infinitos plagios y versiones no autorizadas.


En España, por supuesto, se retituló, en este caso como "Alguien mueve los hilos", tal vez por evitar la confusión con las películas de la saga de terror "The Puppet Master"Creo recordar que se publicó directamente a vídeo, pero no me hagáis mucho caso, tal vez tuvo un breve y poco notorio paso por las salas de cine. 

Sam contempla una babosa, en un fotograma poco afortunado que le da cara de bobalicón.

Por su parte, y gracias a su aparición en la serie "Futurama", las babosas cerebrales terminaron por convertirse, por méritos propios, en todo un icono de la cultura pop.


Echadle un vistazo a los resultados de búsqueda en Google para "brain slugs futurama" y asombraros con la cantidad de monerías (diademas, sombreritos, pinzas del pelo, cupcakes, peluches...) que hay relacionadas con estos "encantadores" seres.  

Pronto veremos en este mismo blog una obra muy similar y publicada apenas cuatro años después: "Invasores de cuerpos" de Jack Finney. Y hablando de similitudes, ¿soy el único al que los Goa'uld de StarGate le recuerdan bastante a estas babosas de Titán?

OTROS LIBROS DE ROBERT A. HEINLEIN EN KINDLEGARTEN:


- Tropas del espacio


Y así termina nuestra reseña de este "Amos de títeres" que es una lectura aconsejable y sin desperdicio pero a la que, una vez más, os recomiendo acercaros libres de prejuicios y sin tenerle en cuenta según que cosas a Mr. Heinlein. Nos leemos!


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16 de diciembre de 2013

Maleficio - Stephen King

Resumen: Billy Halleck tiene una gran carrera como abogado, una familia que lo adora, una vida acomodada y un sobrepeso considerable. Su felicidad se ve interrumpida cuando atropella a una mujer gitana. Declarado inocente, el padre de la fallecida lo maldice con dos palabras: "más delgado". A medida que pierde peso a un ritmo imposible, Billy comenzará la desesperada persecución de su maldiciente para intentar revertir su angustiosa situación.


Título: Maleficio (Thinner)

Autor: Richard Bachman, es decir Stephen King con pseudónimo.

Año de publicación: 1984

Género literario: Es una novela de género fantástico, misterio y mucho suspense, con elementos sobrenaturales y pequeños toques de terror psicológico, al estilo de las clásicas historias de "Dimensión desconocida", "Creepshow""Relatos desde la cripta".

Mi portada favorita, con el estilo expresionista
a lo cartel de cine negro años 40

¿Qué podemos destacar de él?: Que es la última novela que King publicó como Richard Bachman; su carácter fantástico, su estilo narrativo trepidante y repleto de acción, y la inclusión de la etnia gitana en el argumento.

Como dije arriba, la presencia gitana en el argumento me atrajo, y deseaba conocer el tratamiento de King/Bachman hacía de ella. España es uno de los países con mayor población gitana del mundo. Lógicamente no hay un "censo de gitanos", que sería anticonstitucional, pero según fuentes, su número va de los 650 a los 900 mil. En Andalucía son el 3,5% de la población. Presentes en España desde al menos 1415, han sido un pueblo controvertido desde siempre, asociados por un lado a la marginalidad y a la delincuencia, y por otro al arte (en especial al flamenco), al nomadismo y a la magia y la superstición, por más que hoy día la inmensa mayoría viva de manera sedentaria y practique el cristianismo evangélico, al menos en mi barrio, donde viven gran cantidad de ellos y llevan toda la vida. 

Otra que me ha gustado. Atentos al juego de palabras de la cabecera. 

Así, despertado mi interés por el tema de las maldiciones gitanas (a mí me han maldecido miles de veces con los viejos "mala sombra te cobije", "mala polilla te pique", "maldita sea tu estampa" y otras similares), y hecha la introducción, vamos a hablar de la novela, que se me va el santo al cielo.

Lo primero a tener en cuenta es que "Maleficio" es un libro de Richard Bachman, el alter ego que King utilizó entre 1977 y 1984 para publicar una serie de novelas en las que cambiaba el Terror por la Ciencia-Ficción y el Fantástico. Como Bachman, el estilo narrativo difiere también un poco del habitual de King. Así, no tenemos las extensas escapadas costumbristas que tanto me gustan, aunque la acción se ubique en Nueva Inglaterra, parte de ella en Maine. La subtramas están mucho menos desarrolladas, y sólo hay una unidad de acción. Todo esto se traducirá en una menor extensión del texto, vamos, que no es un tochazo

El estilo narrativo es muy ágil, trepidante, lo devoré picado por esa sensación de "qué pasará, qué pasará!", de querer saber rápidamente qué ocurre después. 


La historia es sencilla y no demasiado original, aunque sí lo es el tratamiento de la misma. Veamos: Billy Halleck es un abogado de gran prestigio al que todo le va bastante bien. Tiene una mujer que lo ama, una hija adorable, ingresos saneados y vive en Fairview, una pequeña localidad residencial de Connecticut para gente con un alto nivel de vida. Un día, atropella a una mujer gitana, causándole la muerte. Gracias a su amistad con el juez, sale indemne, pero el padre de la fallecida lo maldice con las citadas palabras "mas delgado". Billy comienza a adelgazar varios kilos por día, hasta que se decide a poner fin a la situación, que está derrumbando su hasta entonces perfecto e idílico mundo. 

Vale que no es lo más ocurrente de King, pero es precisamente ese regusto clásico a las viejas historias fantásticas de series como las citadas arriba o cómics como Dossier Negro o Creepy las que me hicieron disfrutas más de este "Maleficio". El ritmo narrativo tan vivaz, las descripciones cortas, la acción continua, con Billy embarcado en una persecución contrarreloj en busca de los gitanos (que viajan nómadas por Nueva Inglaterra en sus caravanas) a medida que su pérdida de peso se agrava, provocan un suspense que te hace tomar la novela y leértela volando, en mi caso en cuatro sentadas. 

Supuesta foto de Richard Bachman. En realidad Richard Manuel,
el corredor de seguros de Kirby McCauley, agente literario de King.

Pensando que el libro ya es de 1984, y que las cosas han cambiado mucho desde entonces, vemos como los gitanos aparecen retratados de una forma bastante clásica: nómadas que recorren el país sin detenerse más de tres o cuatro días en cada pueblo, donde hacen exhibiciones artísticas (malabares, danza), leen la buenaventura y organizan peleas de perros y juegos de azar. El tratamiento de King/Bachman me parece bastante ecuánime, en cuanto no es ni buenista, pues reconoce sus actividades ilícitas, ni peyorativa, pues fuera de la maldición que está en el centro de la trama, los muestra como oportunistas que se aprovechan de la expectación que causa su llegada para hacer algo de dinero rápido y desaparecer cuando su presencia empieza a molestar y las fuerzas del orden los invitan a irse. 

Además de Taduz, el viejo gitano que maldice a Billy, un hombre de extraordinaria longevidad, me ha gustado el personaje de su bisnieta Gina, una mujer de gran belleza exótica, vengativa, con carácter y un fuerte rencor hacia los "hombres blancos de ciudad" [lo que los gitanos españoles llaman payos, es decir, todo aquel que no es gitano], que despierta el deseo de aquellos que la ven.  


Se nota una cierta crítica social (más casi una crítica del cinismo y la hipocresía de la sociedad bienpensante) por parte de Bachman/King en cuanto al trato que estos "hombres blancos de ciudad" dan a los gitanos, por una parte discriminándolos abiertamente pero por otra acudiendo a ellos cuando se presentan, ya en busca de pociones, remedios y lecturas de fortuna (dando así pábulo a la superchería que en apariencia detestan), ya de diversiones ilegales, como las peleas de perros. Resalta en especial la atracción que el aspecto salvaje y exótico de las mujeres gitanas como Gina despiertan en los hombres. 

En cualquier caso, se trata la resiliencia del pueblo gitano, que siempre sospechoso habitual y siempre en entredicho, aguanta lo que le echen y tira para adelante:
"Pero, naturalmente, la raza de los errabundos nunca muere. Eran unos desarraigados al llegar y se iban de la misma manera, arbustos humanos que cortan toda clase de lazos y se evaporan de la ciudad con dólares en sus grasientas carteras, ganados fichando algo de lo que ellos mismos abominan. Habían sobrevivido. Hitler trató de exterminarlos, junto con los judíos y los homosexuales, pero sobrevivirían a miles de Hitler, supuso."
[En la historia de España hay muchos ejemplos como la Gran Redada o el reglamento de 1943 de la Guardia Civil, pero es un tema extenso y hablaremos otro día]

En el texto constan muchos diálogos en romanó, el lenguaje de los gitanos, y en la traducción que yo leí no se adjunta transcripción. Aunque conozco cuatro rudimentos de esa lengua, personalmente no entendí nada, aunque no me importa, pues le dan un poquito más de misterio a la trama [En España muy pocos gitanos hablan romanó, pues hablan caló, que es léxico romaní sobre la gramática castellana, y han aportado al español muchas palabras como chaval, chavó, estaripén, chanar, biruje, pestañí, marar/marelar, fuqui, najar/najelar, acais, fetén, molar,camelar, chorar, gachó/gachí, churumbel, malage...]

Siguiendo con la trama, me ha sorprendido cómo el autor articula todo el argumento en torno a la maldición de Billy, y como su adelgazamiento antinatural trastorna por completo su vida. Debo decir que otros dos personajes implicados en el juicio y puesta en libertad de Billy sufren también su respectiva maldición, y en ellas Bachman/King añade un toque desagradable, de gore al estilo clásico, que no desvelaré, pero que le dan a la novela un extra de terror muy bienvenido por mi parte.

Imagen de "Richard Chapman" que acompaña a Blaze, la novela de dicho autor que escribió en 1973 pero publicó en 2007. Si Clark Kent es Superman con gafas, Richard Bachman es Stephen King con barba.

El desarrollo de la novela es, como ya dije, muy rápido. Trascurre en apenas unas semanas, y tras la persecución de los gitanos por parte de Billy, a lo largo de Nueva Inglaterra, llega un desenlace de confrontación que resulta electrizante, de gran energía, con Billy ayudado por su amigo Richard Ginelly, un hampón de Nueva York que contrapone sus métodos más terrenales a los sobrenaturales de los gitanos.  Sobre el final en sí, no me voy a pronunciar ni voy a desvelar nada (spoiler off!) pero decir que es uno de los habituales de King (ni firmando como Bachman puede resistirse a ellos) por lo que agradará a unos y enfadará a muchos. 

Con todo lo dicho, cabe decir que, además de un un vigoroso relato fantástico con gran cantidad de suspense, es una reflexión sobre la psique humana y el terror que está en la mente de cada uno, pues Billy se ve acosado, entre la incomprensión de las personas de su ambiente, que lo consideran loco (pues las maldiciones gitanas, al igual que el vudú, sólo funcionan en quien cree en ellas) y sus propios terrores, como son la sensación de culpa y de injusticia. Destacaría especialmente el tema de la culpa, y cómo duda sobre hacerla extensible a su mujer, corresponsable del atropello como veréis si os animáis con la lectura. 

Como aspecto curioso y divertido, Bachman se permite un poco de cachondeo a costa de Stephen King, y de paso se ríe un poco de aquellos que le atribuían al primero mucho más talento que al segundo:
"—No. Y, Billy, yo no considero exactamente las espinillas como algo fuera de lo normal. Estás empezando a parecer como de una novela de Stephen King."
En resumen, "Maleficio" es un serie B muy digno, escrito con mucho cariño y oficio, y sin ser una obra maestra del género, sí es una lectura muy entretenida, adictiva, y agradable si te gustan las viejas y buenas historias de fantasía oscura y angustiosa. 

¿Más datos de interés?: La novela está dedicada a Claudia Inez Bachman, ficticia mujer del ficticio Richard Bachman, y supuesta autora de la espuria foto de Bachman que vimos arriba. A quienes leísteis la saga "La Torre Oscura" tal vez os suene su nombre, pues es citada en ella. 


Esta obra de serie B tuvo una adaptación a una película también de serie B. Rodada con un presupuesto muy bajo en 1996 por el artesano Tom Holland, con Robert John Burke como Billy Halleck, Joe Mantegna como Richard Ginelly (cómo no!), Michael Constantine como Tadzu y Stephen King como farmacéutico. 


Thinner (en España no se tradujo el título) es una perfecta muestra de cómo se puede hacer una película digna y entretenida sin necesidad de grandes presupuestos ni de efectos digitales. Sólo talento, actores implicados, un buen maquillaje, marionetas y mucho oficio. 

El aspecto de Taduz es mucho menos repulsivo que en la novela

Antes de despedirme, me gustaría citar, una vez más, un artículo de El cubil del cíclope dedicado a Richard Bachman, pues en él Elwin explica ampliamente y con detalle todo lo que hay que saber sobre el binomio Bachman/King, y fue donde me piqué con este libro.

Y hasta aquí la reseña de hoy. Me gustaría recomendaros este "Maleficio" tanto si sois aficionados a S. King como si no. A los primeros porque no puede faltar en vuestra lista de leídos, pues contiene todas las virtudes del autor, es especial la de crear historias cautivadoras y llenas de tensión y suspense, y a los demás porque es una lectura muy amena, muy rápida, de best-seller si le queremos llamar así, que se devora enseguida y que tiene una temática que se aparta un poco de lo habitual. Nos leemos!


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12 de diciembre de 2013

El libro de la selva - Rudyard Kipling

Resumen: La vida en las tierras salvajes se rige por su propia ley. Hombres y animales deben conocerla, cumplirla y respetarla. Tanto la historia de Mowgli y sus hermanos de manada, como las del resto de protagonistas de estos cuentos son ejemplos de moral, de honor y de integridad. Desde la selva hindú hasta el círculo polar ártico, la vida se abre camino en una lucha tan inclemente como hermosa. 


Título: El libro de la selva / El libro de las tierras vírgenes (The Jungle Book)

Autor: Rudyard Kipling, uno de los escritores más trascendentes de la literatura inglesa, Premio Nobel de literatura y todo un hombre de su tiempo (gentleman, masón e imperialista)

Año de publicación: 1894

Género literario: Es una recopilación de relatos de aventuras, protagonizados por diferentes personas y animales humanizados, ambientados en escenarios exóticos, y que tienen un propósito moral y ejemplarizante. 

¿Qué podemos destacar de él?: La humanización de los animales protagonistas, que representan a diferentes tipos de personas y grupos sociales, el exotismo que transmiten, sus diferentes estilos que van desde el relato de aventuras hasta la fábula clásica, y el carácter moral que poseen. 


Lo primero que deseo resaltar es que, como ya dije, al leer este libro, me llevé una sorpresa: descubrir que la célebre historia de Mowgli, compuesta de ocho cuentos, NO ES TODO lo que se cuenta en "El libro de la selva". Sí que es cierto que ocupa algo más de la mitad de la obra (en el Kindle, el 58%) pero se adjuntan además otros siete relatos independientes no relacionados con el niño-lobo. A partir de ahí, las diferencias con mi única imagen de la historia, la proporcionada por el cine, se vuelven abismales. Veamos:

Partimos de que Rudyard Kipling era un imperialista convencido y militante. ¿Está mal? Quizá, pero no lo juzguemos con nuestra óptica actual, pensemos que vivió en pleno auge del imperio británico (Rule Britannia, Britannia rules the waves), aquel que tenía en la India (que él tanto conoció y amó) su joya de la corona. Así, en los distintos animales que se pasean por las páginas de estos relatos, podremos identificar tanto a los abundantes y peculiares tipos que habitaban aquel país como a sus castas, desde las más elevadas (los cazadores como el tigre, la serpiente o el lobo) hasta las más humildes (los carroñeros como el chacal) y los parias o "intocables", en este caso los monos, que viven fuera de la ley, ignorados y despreciados por el resto de habitantes de la jungla. 

- Oye, que un orangután no es un mono, sino un simio. ¡Y no vive en la India!
- Lo que tú digas, pero ¡Canta y baila! ¡A la gente le va a encantar!
- Pues oye, a lo mejor con un poco de jazz... ¿Hacen unas cervecitas?

La idea central de Kipling es que la Ley es necesaria y debe cumplirse para que la sociedad funcione. En la Naturaleza, quien no cumple la ley sufre las consecuencias. Gracias a la ley de la selva Mowgli es aceptado en la manada y criado como un lobo más, y por culpa de la misma ley sufrirá el conflicto entre su humanidad y su animalidad, entre naturaleza y civilización, que le marcarán a lo largo de los cuentos que protagoniza. Cabe decir que el Mowgli de Kipling es una figura más próxima a la de Tarzán que a la del candoroso niño del cine. Mowgli, señor de la selva de Seonnee (vemos al ser humano como dueño de la naturaleza, para deleite de Ana Botella) no duda en imponer su voluntad a los animales, guiarlos a la lucha y empuñar el cuchillo cuando quiere hacerse respetar. No es un libro infantil: Es un libro hermoso, con unas descripciones preciosistas y con pasajes de gran belleza, de espiritualidad incluso, pero al igual que la naturaleza, es cruel y despiadada. Unos deben morir para que otros vivan. 

De igual modo, me sorprendieron gratamente los personajes de Baloo, un firme y severo maestro de la ley, encargado de instruir en ésta a los lobatos de la manada, y que reparte coscorrones a los alumnos poco aplicados, y la serpiente Kaa, firme y leal aliada de Mowgli, anciana pero temible y respetada en la selva. Baghueera es un personaje independiente, libre y con un punto misterioso, pero igualmente fiel y devota de Mowgli. 

Rudyard Kipling, con Bagheera. Obra de Vanessa Marston. 

Mención aparte merecen los anárquicos y caóticos monos, el pueblo sin ley, parias que viven lejos del suelo, sin memoria, sin líderes, sin intereses en nada, condenados a una eterna barbarie y a ser despreciados por todos, representan una vez más la tesis de Kipling, la de la necesidad de cumplir una ley y unos preceptos para que la sociedad sea viable. Tal vez quiera ver aquí, y tal vez me equivoque, una justificación de la actuación británica en la India, pero no voy a emitir jucios de valor que están fuera de mis capacidades.

¿Y qué hay del resto de los relatos? Pues tenemos dos ambientados en el circulo polar ártico:

"Quíquern", protagonizado por un esquimal y por su perro de trineo, que narra las rigurosas condiciones de vida en un entorno tan hostil, y la estrecha relación, casi simbiótica, entre humano y animal, que tiene un estilo a las historias de Jack London.

y "La foca blanca", una hermoso relato, casi una fábula, protagonizado por una foca del citado color, que desea salvar a sus congéneres de las matanzas que los humanos hacen de ellos, y busca por todo el mundo un santuario virgen para su raza. Es una historia muy evocadora. 

Y cinco ambientados en la India:

"Rikki-tikki-tavi", que es el nombre de una mangosta, la cual halla acomodo en el jardín de una familia, y en muestra de fidelidad y agradecimiento se propone limpiarlo de cobras. 

"Los servidores de Su Majestad" es un relato muy original. Un soldado inglés, que entiende el lenguaje de los animales, escucha como diversas especies de éstos (mulos, caballos, bueyes, camellos y elefantes) hablan con orgullo sobre sus papeles en la batalla (tirar de cañones, servir de montura a un húsar, transportar carga). Podría entenderse que cada animal simboliza a un cuerpo del ejército (artillería, caballería, intendencia...) y elogia el papel de los mismos en el poderío militar británico.

"Los enterradores" tiene un delicioso regusto a fábula clásica de Esopo o Samaniego. Un viejo cocodrilo conversa con un chacal y una grulla (animales carroñeros, serviles y rastreros) sobre su próspera y larga vida. Tiene un final impactante y, como el resto del libro, cargado de tintes morales. Muestra además la importancia de los ríos y las áreas fluviales en la sociedad hindú.

"El milagro de Purun Bhagat" es la narración más filosófica y espiritual del libro. Purun Bhagat es un hindú criado a la inglesa, que abandona su alta posición social y su celebridad en ambos mundos (colonia y metrópoli) para vivir como un santón. Salvando muy mucho las distancias, Paulo Coelho escribe cosas parecidas. Aquí resaltaría el elogio de la vida sencilla y de la comunión con la naturaleza. 

Por último "Toomai de los elefantes" es la sencilla pero bonita historia de Toomai, el jovencísimo descendiente de un linaje de mahouts (conductores de elefantes) y de su magnífico elefante Kala Nag. Toomai desafiará la voluntad de su padre, pues desea ser cazador de elefantes salvajes (captor de ejemplares vivos para domesticar) y no mahout. La visión de un acontecimiento único y casi legendario le hará cambiar de parecer. 

Cada cuento va acompañado de una canción al final del mismo (y algunos más de una durante el texto) que en la traducción que yo leí tienen verso libre y no riman, respetando así el traductor el sentido original. A su vez, las narraciones están literalmente abarrotadas de palabras hindúes, muchas de ellas, según el traductor, incluso inventadas por Kipling, o usadas con un significado diferente al original. Estos vocablos le dan mucha musicalidad y exotismo al texto. 

Todos los cuentos comparten, en cualquier caso, su ubicación en la naturaleza, en las tierras vírgenes a las que hace referencia el título, en grandes espacios abiertos donde el hombre vive de forma precaria y está expuesto a continuos peligros. Se contrapone así a "Kim", que se centraba en el mundo de los hombres y de sus poblaciones. 


¿Más datos de interés?: Existen muchas adaptaciones a la pantalla, grande y pequeña, de diferente calidad y grado de ambición. Yo voy a citar las dos que considero principales:

La primera, del año 1942, dirigida por Zoltan Korda, y protagonizada por Sabú (quien había protagonizado en 1937 Elephant Boy, basada en el comentado Toomai de los elefantes). [Ficha FilmAffinity] Es bastante fiel al texto original, y como es de dominio público, la podéis ver libremente aquí


Y por supuesto, la celebérrima versión de Disney, lanzada en 1967. Con el fin de destinarla al público infantil, se edulcoró en gran medida el texto original, y la intención moralizante de Ruydard Kipling desaparece por completo, dando lugar a un discurso vitalista. Así, Baloo pasa a ser un buenazo despreocupado que enseña a Mowgli las virtudes de no trabajar demasiado, en vez del riguroso maestro que corrige a la manada de lobatos a base de zarpazos. Kaa pasa a ser villana en vez de aliada, y los monos tienen un monarca que baila y canta a ritmo de jazz. Eso sí, las canciones son geniales y el rey Louie tiene muuuuuucho ritmo :)


Existen, como ya dije, muchas otras adaptaciones, la última del 2013, y Disney hasta se atrevió con una segunda parte lanzada directamente a DVD. 




OTROS LIBROS DE RUDYARD KIPLING EN KINDLEGARTEN:


- Capitanes intrépidos

- Kim

Creo que así llegamos al final de la reseña. Debo decir que me sigo quedando con "Kim", pero este "El libro de la selva", sin ser un libro imprescindible, sí que es una lectura agradecida, tanto por la humanización de los animales, como por las descripciones detalladas y evocadoras, como por las historias que narra, tan bellas y duras a la vez. Yo recomendaría leerse por lo menos algún relato suelto, o la historia de Mowgli, aunque sólo sea para contrastar, como me ocurrió a mí, con la versión más dulce y complaciente de Disney. Y no seáis muy duros con Mr. Kipling, recordad que eran otros tiempos. Nos leemos!

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8 de diciembre de 2013

El largo adiós - Raymond Chandler

La reseña de hoy, que se enmarca en el reto "12 novelas negras", y en el que veremos al buque insignia del género, al que muchos consideran su autor más representativo, protagonizada por su creación más célebre y uno de los detectives más famosos de la ficción. ¿Lo vemos?


Título: El largo adiós (The long goodbye)

Autor: Raymond Chandler. Escritor, reportero, veterano de la primera guerra mundial, fue vicepresidente de una multinacional petrolera pero lo despidieron por su vida disoluta. Buscavidas que desempeñó todo tipo de empleos, desde bracero hasta empleado de banca, y creador de Philip Marlowe, probablemente el detective más famoso de la literatura después de Sherlock Holmes. 

Año de publicación: 1953

Resumen: Por casualidad, Marlowe entabla relación con un curioso individuo al que ayudará a salir del país, tras lo cual descubre que es sospechoso de asesinar a su esposa. Como presunto cómplice, no dudará en investigar el caso, aún cuando éste sea cerrado. Contratado a su vez para localizar a un escritor desaparecido, Marlowe se verá entre dos casos que se entremezclan y en los que todos los implicados tienen algo que ocultar. 

Género literario: Es una perfecta novela negra, con todos los elementos propios del género, de corte policíaco, con una trama compleja y llena de intriga, donde destacan los marcados giros argumentales. 


¿Qué podemos destacar de él?: Que está considerada la obra más completa y ambiciosa de Chandler, que presenta una profunda introspección en los pensamientos y las motivaciones de los personajes, que realiza una crítica social despiadada y que es un compendio de todos los elementos característicos del género negro.

"El largo adiós" es la sexta novela protagonizada por Philip Marlowe, de un total de siete (y dos relatos breves). Chandler reflejó en ellas el paso del tiempo, y si en la primera, "El sueño eterno", Marlowe tiene 33 años, aquí ya cuenta con 42. Cansado, curtido, cínico y desencantado, pero aún así íntegro e idealista como siempre, Marlowe protagoniza aquí la que los entendidos consideran la obra maestra de su papá literario. 

Y os preguntaréis, ¿por qué no comencé por la primera, como es lógico y normal? Pues la verdad es que no lo sé. Tal vez porque me gustó el título, porque me convencieron las reseñas de Goodreads o porque la había cargado en el Kindle hace tiempo. Pero aunque convenga tener la referencia de las entregas previas, esta "El largo adiós" es una historia independiente y autoconclusiva y puede leerse sin conocer las anteriores. 

Bruguera, siempre en nuestros corazones

Para comenzar, y aún con mi escaso conocimiento de la novela negra, me atrevo a afirmar que esta narración es el ejemplo perfecto y arquetípico del género. Todos y cada uno de los componentes que le asociamos están representados: El detective solitario y endurecido, la mujer fatal, la Policía corrupta, el potentado con muchos trapos sucios que esconder, la justicia comprada, los "guapos" o hampones, la trama retorcida y ramificada que nunca deja de girar y sorprender, la violencia, los bajos fondos, y sobre todo el ambiente sórdido y oscuro y la crítica social, de la que hablaremos con amplitud. ´

La acción se ubica en Los Ángeles, a principios de los años 50, y se centra en la llamada "Alta Sociedad" y sus entresijos, pues Marlowe se moverá entre millonarios, escritores superventas y sus editores sin escrúpulos, dandys ociosos, médicos de prestigio y "damas de sociedad" de moral distraída. 

Para entendernos, Raymond Chandler, lector compulsivo de Black Mask, en la que publicó, era un ferviente admirador de Dashiell Hammett, y tiene muchos puntos en común con el autor de "Cosecha roja". El más destacable, a mi juicio, es la mentada crítica social, que es aún más incisiva y encarnizada que la de su inspirador, porque es más mordaz. A través de las andanzas de Marlowe, el autor disecciona y pone en tela de juicio el sistema y los valores de la sociedad estadounidense, de la que no sale bien parada persona o institución alguna, ni los poderes públicos, ni las fuerzas del orden, ni la empresa privada, ni el sistema penitenciario, ni los medios de comunicación, ni los individuos: 
"Los diarios son propiedad de los ricos. Ellos los publican. Los ricos pertenecen todos al mismo club. Claro que existe la competencia..., una competencia dura, implacable, por la circulación, las primicias, las crónicas exclusivas. Todo lo que usted quiera, siempre que no dañe el prestigio, el privilegio y la posición de los propietarios. Si lo hace, entonces se baja el telón."
Y Marlowe es el mejor vehículo para esta crítica. Un hombre que paga el precio de su integridad y de su idealismo, que recibe todos los palos posibles, que se ve involucrado en un supuesto asesinato sólo por querer ayudar a una persona a la que no conoce de nada. Me fascinó el carácter del personaje, que Chandler muestra a través de unos diálogos acerados, cargados de cinismo y de acidez, de réplicas ingeniosas y de frases memorables. La novela contiene gran cantidad de ellos, y parecen disputarse la frase más lacerante.
"—¿Qué quería de usted el señor Don Dinero?
—No hicimos nada más que tomar una taza de té. Una visita social. Me dijo que quizá me daría algunos negocios. También insinuó, no hizo más que insinuarlo, en pocas palabras, que cualquier polizonte que me mire con ojos aviesos se enfrentará con un futuro no muy agradable.
—El no dirige el departamento de policía —respondió Green.
—Eso lo admitió. Dijo que ni siquiera se preocupa en comprar a los comisarios o a los fiscales de distrito. Ellos simplemente se acurrucan en su regazo cuando duerme la siesta.
—¡Váyase al diablo! —exclamó Green y me cortó la comunicación en las narices.
Ser policía es cosa difícil. Nunca se sabe con seguridad con quién tiene uno que vérselas."
Otro elemento a tener en cuenta, como ya comenté, es la trama. Resulta compleja, porque se ramifica y se enreda entre los dos casos que Marlowe debe atender: el primero, la huida a México de Terry Lennox, el misterioso hombre al que ayuda sin apenas conocerlo, borrachín y marido florero de una ociosa millonaria; y el segundo, la búsqueda de Roger Wade, un célebre escritor alcohólico con tendencias autodestructivas. Los dos casos, en apariencia sin conexión, terminarán por entrelazarse y nos harán leer con atención, pues conviene no perderse ni una coma, tal es la complicación que alcanza por momentos. 

Me gustó en especial la cantidad de giros argumentales que contiene, y las continuas "vueltas de tuerca" al argumento, que se relanza una y otra vez cuando parece que se va a estancar. El libro tiene una cierta extensión, y hay que decir que de no ser por estas piruetas podría hacerse un poco tedioso, y que si fuese más largo sin duda terminaría por serlo, aunque las sorpresas llegan hasta la última página y no debemos sacar conclusiones hasta que lleguemos al punto y final. 

La portada de la edición que yo leí, impreso en la Argentina
en 1973 (en España estábamos en plena censura todavía)

Disfruté también de la citada capacidad de introspección de Chandler en la mente de sus personajes. Así, tendremos cumplida información de las motivaciones de los protagonistas, y el autor se muestra como un buen conocedor de la naturaleza humana y de la época y la sociedad que le tocaron en suerte. La novela está narrada en primera persona, y los pensamientos y opiniones de Marlowe (que realmente es un trasunto del propio autor) forman parte de la misma, no se limita a narrar, sino que reflexiona, opina, hace juicios de valor y nos transmite todo su desencanto y su frialdad con los que le rodean. Marlowe es un personaje imperfecto, y él lo sabe, lo cual lo hace más humano y creíble. 

Y otra portada. Salta a la vista que es un libro muy reeditado. 

Por último, a nivel formal, el libro (que se divide en numerosos capítulos breves) muestra unos niveles narrativo y estilístico muy elevados, con un autor que domina a la perfección el desarrollo de la acción y que sabe manejar los tiempos. La influencia de Dashiell Hammett es menor en este aspecto, porque Chandler es más literario, se recrea en el texto y hasta realiza descripciones, que sin ser extensas sí son precisas e ilustrativas, y se para más en los detalles que su mentor, permitiéndose incluso momentos líricos:
"Nos despedimos. Seguí el auto con la mirada hasta que se perdió de vista. Subí las escaleras, entré en el dormitorio y deshice toda la cama para volver a hacerla. Sobre una de las almohadas había un cabello largo y oscuro. Sentí un peso en la boca del estómago. Los franceses tienen una frase para eso. Los muy sinvergüenzas tienen una frase para cada cosa y siempre tienen razón.

Decir adiós es morir un poco."
Además de una novela policíaca y de intriga, este "El largo adiós" es también, en resumen, un pequeño estudio sobre el ser humano, sus peores defectos y la sociedad defectuosa en la que vive. Aún con todo, la bonhomía y la integridad de Marlowe son un ejemplo. Creo entender que para el autor, pese a la coraza indolente e inexpresiva con la que lo protege, su detective es el último hombre honrado de Los Ángeles. 

Como apunte personal ajeno al libro, debo decir que indagar en la biografía de Raymond Chandler me dió ánimos y esperanzas como aspirante a escritor: No escribió su primer relato hasta los 45 años (aunque había escrito poemas en su juventud). Simplemente leyó a Hammett, se fascinó con él y dijo "esto lo puedo hacer yo". Le llevo nueve años de ventaja, así que ¡nunca es tarde para empezar!

¿Más datos de interés?: Sí. Aunque resulte difícil imaginarse a Philip Marlowe y no ponerle al momento la cara de Humphrey Bogart, en la adaptación cinematográfica de "El largo adiós" (en España "Un largo adiós", porque sí) que Robert Altman dirigió en 1973 el encargado de dar vida al inmortal detective fue el entrañable Elliott Gould. El director trasladó la acción a los años 70 y la ambientó en los entresijos de Hollywood y la industria del cine. 

¿Por qué siempre les cambiamos el título? Menos mal
que en esta ocasión sólo fue el artículo determinado. 

Debo decir que no he visto la película, aunque tiene buenas críticas y en general las puntuaciones rondan el 7 sobre 10. Como curiosidad, tiene bastantes apariciones no acreditadas o "cameos", como las de David Carradine o Arnold Schwarzenegger como matón con mostacho.


Y así llegamos al final de la reseña. En esta ocasión me dejé muchísimas cosas en el tintero, más de lo habitual incluso, pero no quería extenderme demasiado, y prefiero que seáis vosotros los que descubráis, si os animáis con este autor, la riqueza del universo que creó y la profundidad de los personajes que lo pueblan. Yo ya tengo "El sueño eterno" en lanzadera para un futuro no muy lejano, y creo que apuntarme al reto de Patricia fue todo un acierto. Nos leemos!


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