30 de junio de 2013

Una muy pequeña guía sobre la Ciencia-Ficción

Hoy en KindleGarten no traemos una reseña literaria, sino algo distinto. Como habréis podido notar si visitáis este blog de vez en cuando, la Ciencia-Ficción es uno de nuestros géneros favoritos. No somos ningunos expertos en la materia, sino al contrario, tenemos grandes lagunas sobre sus autores, obras, épocas y estilos. Pero pese a ello, hemos osado hacer reseñas de aquellas obras del género que vamos leyendo y que nos gustan especialmente.

Precisamente a raíz de la publicación de la última de ellas, "Cita con Rama" de Arthur C. Clarke, nuestro amigo y fiel lector Elwin nos hacía notar que estamos utilizando la diferenciación entre Ciencia-Ficción Dura y Ciencia-Ficción Blanda a la hora de tipificar las obras, sin tener en cuenta que son términos que quizás no todos los lectores utilicéis o conozcáis. 

Así que hemos pensado que podría ser buena idea hacer esta pequeña introducción a la Ciencia-Ficción, muy humilde y muy básica, pues no podemos ofrecer otra cosa por nuestros limitados conocimientos sobre el asunto, aunque esperamos sirva al menos de base para lo que deseéis acercaros a este apasionante género y no sepáis por donde empezar. Agradeciendo a Elwin la inspiración para esta entrada, vamos ya con este primer, llamémoslo Especial, de KindleGarten:


¿A que llamamos Ciencia-Ficción?

A un subgénero literario que trata hechos estrictamente ficticios, pero teóricamente posibles, pues intentan estar mantener el rigor científico de acuerdo a los fundamentos de las Ciencias Naturales (Física, Química, Biología...). Habitualmente se ambienta en épocas futuras en las que existen avances científicos y tecnológicos que han transformado radicalmente el modo de vida del ser humano, por lo cual también se le denomina Literatura de Anticipación, aunque no es extraño encontrarse historias ubicadas en el pasado o el presente, ya sean de nuestra realidad o de dimensiones alternativas, e incluso de mundos totalmente imaginarios. 

Dejemos que hablen los expertos, en este caso Guillem Sánchez y Eduardo Gallego:

"La ciencia ficción es un género de narraciones imaginarias que no pueden darse en el mundo que conocemos, debido a una transformación del escenario narrativo, basado en una alteración de coordenadas científicas, espaciales, temporales, sociales o descriptivas, pero de tal modo que lo relatado es aceptable como especulación racional." (fuente)

Mary Shelley, precursora del género

¿Cuándo nace la Ciencia-Ficción?

Es difícil decirlo. Aunque muchos expertos identifican "Somnium", de Johannes Kepler, publicada en 1634 (el autor murió en 1630) como la primera obra de C-F, hoy día está casi unánimemente aceptado que "Frankenstein o el moderno Prometeo", de Mary Shelley, publicada en 1818, es la merecedora de este reconocimiento.

Durante el siglo XIX y principios del XX fue cultivada profusamente por autores tanto europeos como Jules Verne ("De la Tierra a la Luna", "20.000 leguas de viaje submarino", "El rayo verde"), Arthur Conan Doyle ("El mundo perdido")H.G. Wells ("El hombre invisible", "La máquina del tiempo", "La guerra de los mundos", "La isla del Doctor Moreau"), como americanos, ya sean Edgar Rice Burroughs ("John Carter de Marte") o Edgar Allan Poe ("La narración de Arthur Gordon Pym", "Un descenso al Maelström", "La verdad sobre el caso del Señor Valdemar"), aunque no la llamasen así.

Entonces, ¿Cuándo se comienza a utilizar el término Ciencia-Ficción?

Pues en 1926, y fue acuñado por Hugo Gernsback, el Editor de la revista Amazing Stories, más conocido por los escritores del ramo como Hugo la Rata, por los bajos emolumentos que les pagaba.   Amazing Stories, al igual que otras revistas Pulp como Astounding StoriesWeird Tales o Planet Stories, fueron muy denostadas en su día, por considerarse subproductos de consumo de escaso valor literario, pese a que sus páginas alumbraron a escritores hoy considerados clásicos como H.P. Lovecraft o Robert E. Howard. En honor a Hugo Gernsback, la Sociedad Mundial de la Ciencia-Ficción hace entrega anualmente y desde 1953 de los prestigiosos Premios Hugo a las mejores obras del género. 

¿Qué subgéneros de la C-F existen?

Muchísimos (Ciberpunk, Steampunk, Retrofuturo, New Wave...), pero nosotros vamos a quedarnos con la división básica fundamental, que es la que manejamos en KindleGarten: C-F Dura y C-F Blanda.

La Ciencia-Ficción Dura (Hard) es aquella que considera irrenunciable el rigor científico y que presta gran atención a los detalles técnicos para evitar cualquier tipo de inconsistencia o error en los hechos que narra. Incluso cuando trata temas especulativos (como por ejemplo las formas de vida extraterrestre o los viajes interestelares) intenta mantenerse siempre dentro de lo plausible de acuerdo a las reglas de las ciencias duras (como las matemáticas, la física, la química o la astronomía). Por norma general, los autores de C-F Dura suelen proceder de estos campos del Saber. Podríamos decir que es positivista, pues se circunscribe a lo demostrable por el método científico. En esta vertiente de la C-F nunca aparecerán elementos fantásticos como la telequinesis, la presciencia o la resurreción. 

Isaac Asimov, en su trono de Rey de la Ciencia-Ficción Dura

Por contraposición, la Ciencia-Ficción Blanda (Soft) es menos rigurosa y relega los aspectos científicos y técnicos a un segundo plano, centrándose más en el desarrollo de la historia y en dotar de profundidad a los personajes, tomándose muchas más licencias artísticas y prefiriendo elaborar una buena narración que ceñirse a hechos científicamente correctos. Los autores que optan por esta rama de la C-F no suelen tener formación científico-técnica, pero a cambio poseen un arsenal de recursos literarios y estilísticos mucho más amplio que sus colegas de la vertiente dura. Mientras que éstos tienen como objetivo la divulgación científica, los autores de C-F blanda buscan sobre todo el entretenimiento y ofrecer una mayor calidad literaria, no dudando en introducir elementos fantásticos si la trama así lo exige.  

Ray Bradbury, tal vez el autor más representativo de la C-F Blanda

¿Algunos ejemplos de una y otra?

Por supuesto. Como pesos pesados de la C-F Dura citaremos, por escoger sólo unos pocos, a:

- Stanislaw Lem con "Solaris"
- Gregory Bendford con "Cronopaisaje" o el ciclo "Centro Galáctico"
- Sir Arthur C. Clarke con "Cita con Rama" o "2001: Una Odisea Espacial"
Greg Bear con su trilogía "Thistledown"
Larry Niven con su "Mundo Anillo"
- Y por supuesto al inmenso Isaac Asimov con sus sagas "Fundación", "Robots" o "Lucky Starr, el ranger del espacio".


Y en el equipo de la C-F Blanda, tenemos entre otros a:

- El gran Ray Bradbury con sus "Crónicas Marcianas" o "Farenheith 451"
- Brian W. Aldiss con su trilogía "Heliconia", "El árbol de saliva" o "Frankenstein Desencadenado"
- Frank Herbert con su célebre saga "Dune"
Dan Simmons con su ciclo "Hyperion"
Philip K. Dick con "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?"
- Y a la revolucionaria Ursula K. LeGuin con su heptalogía "Ekumen". 

Con esta revista Pulp empezó todo

¿Y está todo tan claro, tan bien delimitado?

Pues lo cierto es que no tanto. Como en todo los géneros, en la C-F hay muchos grados intermedios y, dentro de practicar una u otra rama, los diferentes autores tienen mayor o menor nivel de flexibilidad a la hora de abordar sus obras. Así, al extremo de la C-F Blanda, con el mínimo rigor científico y el mayor grado de licencias artísticas nos encontramos ya en los terrenos de la Space Opera: Sonidos en el espacio, pistolas láser, seres extraterrestres de todo tipo y color, emocionantes batallas entre naves, androides, poderes mentales... ni que decir tiene que "Star Wars" sería el ejemplo perfecto. En la literatura podemos quedarnos con Edgar Rice Burroughs y sus colecciones "John Carter de Marte" y "Carson de Venus" donde el fundamento científico brilla por su ausencia pero la acción trepidante tiende a infinito.

Igualmente, los autores de la variedad Dura, pese a compartir su obsesión positivista por el rigor y la plausibilidad, pueden ser más o menos estrictos en lo que se refiere a los detalles, y permitirse un cierto número de licencias. Curiosamente, un entretenimiento extendido entre los más acérrimos lectores de C-F Dura es intentar localizar errores en las novelas del género. Larry Niven, tras publicar "Mundo Anillo" en 1970, recibió miles de cartas de lectores reprochándole la inestabilidad de la colosal estructura anular en torno a un planeta que describe en el libro. En su secuela "Ingenieros del Mundo Anillo" lo corregiría con un sistema de propulsores.

Como pasa en todos los estilos literarios, las taxonomías no son completamente impermeables, y algunos autores, o diferentes obras de un mismo autor, son difíciles de encuadrar en una u otra vertiente. Por ejemplo, para nosotros el magistral Orson Scott Card ("La saga de Ender") estaría dentro de la C-F Blanda por las enormes licencias que se toma en sus obras (especies alienígenas, comunicaciones intergalácticas en tiempo real, viajes a velocidades no-relativistas) y aún así sería mucho más riguroso, más científico, que otros autores de su rama, y su estilo tiene gran número de elementos que lo acercarían bastante a la vertiente Dura.

John Berkey, uno de los grandes ilustradores de la C-F

En resumen...

La Ciencia-Ficción Dura es más científica, más técnica, más rigurosa. La narración suele ser sencilla, directa, no demasiado elaborada. Lo que importa es la idea principal de la obra, el concepto global. Los personajes no suelen estar muy detallados, se profundiza poco en ellos. No hay lugar para elementos fantásticos ni para especulaciones que no se fundamenten de acuerdo a la Ciencia. Habitualmente busca contribuir a la divulgación científica.

La Ciencia-Ficción Blanda tiene un carácter mucho más literario, con narraciones más elaboradas e imaginativas, y personajes mucho más desarrollados, más profundos. Importan sus sentimientos y motivaciones. Los detalles científico-técnicos tienen menos importancia y se permiten licencias artísticas aunque no se sostengan desde el punto de vista científico mientras favorezcan la acción y la hagan más interesante.  Está cercana al género fantástico y a menudo se conjuga con él.

¿Alguna buena página sobre el tema?

Pues claro, Internet está abarrotada de excelente información sobre este género literario y todas sus variantes (Cine, cómic, TV...):

Tenemos la omnipresente Wikipedia, con su entrada principal sobre el género, otra dedicada a todos los subgéneros, ésta dedicada a la la Ciencia-Ficción Dura y ésta otra a la Ciencia-Ficción blanda.

Por otra parte, la excelente web Ciencia-Ficción y en concreto este artículo de los citados Guillem Sánchez y Eduardo Gallego.

Una magnífica web sobre Ciencia-Ficción en el cine y la TV.

También esta entrada del blog Desequilibrios, dónde obtuvimos la información sobre la primera novela del género.

Un excelente artículo de Sergio L. Palacios en Naukas,

Y la Wikia de la Ciencia-Ficción, que tiene muy poco contenido aún pero va en aumento.

¿Y algún blog especializado?

También. Aquí teneis los que seguimos nosotros:

Sidera Visus, con un montón de libros ordenados por autor
Rescepto Indablog con reseñas de obras de C-F y Fantasía.
Noticias Ciencia-Ficción, cuyo nombre no necesita mayor aclaración
Imperio Futura, que se extiende también al Terror y la Fantasía.
El Jardín del Sueño Infinito, muy completo y ordenado.
El Rincón de Koreander, literatura fantástica incluida la C-F,
Un universo de Ciencia-Ficción con reseñas de libros, cómics y películas.

fuente: Walltor.com

En estos enlaces encontraréis mucha más información de la que nosotros hemos adjuntado, y os los ofrecemos por si queréis ampliar datos: Épocas del género, estilos, publicaciones, premios, autores y obras fundamentales, convenciones... y ya sabréis mucho más que nosotros sobre el tema.

Hasta aquí este primer y simplón Especial de KindleGarten. Como veis no hemos querido extendernos ni profundizar demasiado, sino dar una visión introductoria y general que esperamos os haya resultado de utilidad o por lo menos de distracción. Igualmente nos hemos circunstrito a la literatura, pero como os imagináis la C-F se extiende al cine, la TV, y los cómics. Nos leemos!


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28 de junio de 2013

Nos han regalado un pastel

Hoy publicamos esta segunda entrada porque nos han dado una gran satisfacción. Noemí, del blog Libros con Alma, centrado en la literatura juvenil de temática fantástica, nos ha entregado su reconocimiento en forma del pastel librero, una nueva sección de su blog que estará dedicada a los comentarios a sus entradas que le hayan alegrado el día y que hemos tenido el honor de inaugurar.


Como la alegría compartida es dos veces alegre, deseamos agradecerle públicamente su gesto, porque estos pequeños detalles son los que nos animan a seguir escribiendo y dedicándole tiempo y esfuerzo a nuestro blog. Aquí tenéis nuestro pastel virtual: 



Así pues, gracias nuevamente a Noemí por este sencillo pero significativo reconocimiento, y gracias por supuesto a todos los que leeis KindleGarten, a quienes os animamos a visitar el blog Libros con Alma (si no lo hacíais ya). Tiene mucha vida, mucha actividad y muchísimo trabajo detrás. Nos leemos!


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Cita con Rama - Arthur C. Clarke

Resumen: Siglo XXII. La Humanidad ha conquistado el Sistema Solar, donde prospera plácidamente, hasta la repentina irrupción en el mismo de un enigmático y gigantesco objeto cilíndrico de cuarenta kilómetros de diámetro, que se dirige directamente hacia la Tierra con intenciones desconocidas y tal vez hostiles. Una misión tripulada saldrá a su encuentro pero ¿estará preparado el ser humano para el contacto con una forma de vida extraterrestre?


Título: Cita con Rama (Rendezvous with Rama)

Autor: Sir Arthur C. Clarke (1917-2008), astrónomo, matemático, físico, escritor, divulgador científico y precursor de la órbita geoestacionaria de los satélites artificiales (u órbita Clarke).

Año de publicación: 1973.

Género literario: Es una novela de Ciencia-Ficción dura y de Anticipación sobre el primer contacto con otra especie inteligente, prestando gran atención a los aspectos científicos y técnicos, manteniendo la trama dentro de lo teóricamente pausible, y que posee un fino sentido del humor hacia el mundo académico-científico. 

¿Qué podemos destacar de ella?: Que se la considera el buque insignia de la Ciencia-Ficción dura y una obra maestra de la Ciencia-Ficción como género; y que supone el inicio de una tetralogía (escrita a partir del segundo volumen por Clarke en colaboración con Gentry Lee).

La trama parte de una idea que consideramos original: En al año 2077, un gigantesco asteroide que nadie vió llegar impacta contra la Tierra, concretamente al norte de Italia, causando 600.000 muertos, un millón de heridos, daños materiales por valor de un trillón de dólares e incalculables pérdidas para el patrimonio histórico, artístico y cultural. Decidida a que algo semejante no vuelva a ocurrir jamás, la Humanidad olvida su escalada bélica nuclear y redirige sus esfuerzos al Proyecto Vigilancia Espacial. Y así comienza nuestra historia.

Clarke sitúa los acontecimientos en un siglo XXII en el que la Humanidad, una vez superadas sus diferencias internas, se ha expandido por los planetas y asteroides del Sistema Solar capaces de albergar vida. La antigua ONU ha cedido el puesto a un consejo de siete miembros, uno por cada mundo habitado (Mercurio, La Tierra, La Luna, Marte, Ganimedes, Titán y Tritón). Esta diáspora ha dado lugar al nacimiento de nuevas identidades, de nuevas culturas y filosofías, humanas pero no terrícolas, lo cual a nosotros, por deformación profesional, nos ha interesado particularmente. Cuestiones antropológicas aparte, el autor nos está ubicando en un escenario en que el progreso tecnológico permite al ser humano el desplazamiento y la comunicación ágiles y constantes dentro del Sistema Solar, y desplegar por todo él un sistema de detección de asteroides, lo que será fundamental para dar consistencia a la trama. 

Dijimos que "Cita con Rama" trata del contacto con una especie extraterrestre ¿Dónde está entonces? Calma, vamos con ello. Todo arranca cuando el citado Proyecto Vigilancia Espacial detecta un objeto cilíndrico de cuarenta kilómetros de diámetro, aparentemente hueco, cuya trayectoria parece llevarlo directamente al centro del Sistema Solar. Rápidamente se envía una nave, la Endeavour, capitaneada por el comandante Norton, al encuentro de Rama, pues así se bautiza al objeto, en nombre del dios hindú. El acceso al interior de Rama desvelará un micromundo de proporciones ciclópeas, cuya exploración e intento de comprensión serán el eje central de la novela. 

Sir Arthur emplea un estilo sencillo, directo, frío incluso. No hay lugar para florituras ni recursos estilísticos elaborados. Las descripciones son exactas y pulcras pero no excesivamente detallistas. Priman los hechos y su narración es casi una crónica periodística, nos ubica con precisión dentro de Rama (de tamaño colosal como veremos) y su narración es ordenada, lineal, muy fácil de seguir.

Hemos de decir, y esto no es una crítica negativa, sino que entendemos que es algo propio de la Ciencia-Ficción dura, que por momentos es desapasionado, aséptico. Los personajes están elaborados, tienen motivaciones y trasfondo, pero Clarke los trata con desapego. Cumplen su función, pero no llegamos a encariñarnos con ellos, a empatizar. Nosotros particularmente hemos sentido simpatía por Boris Rodrigo, el honesto y eficiente cristiano del cosmos, por la entusiasta doctora Laura Stern, o por el responsable y bígamo comandante Norton, pero el grado de implicación no es tal que lleguemos a temer por ellos, a sufrir por sus vidas o a entusiasmarnos con sus logros.

Esta frialdad, tan propia del positivismo, se extiende al conjunto de la obra, y puede echar hacia atrás a aquellos lectores que busquen una historia más vibrante y un relato más vivo, más literario. Para nosotros, en cualquier caso, nos parece un estilo adecuado a los intereses del autor, que son exponer unos hechos científicamente pausibles, sin excesivas licencias artísticas, donde los personajes no son héroes, sino actores de reparto de una historia donde el verdadero protagonista es Rama.

Hablemos, pues, de Rama, y de las gigantescas dimensiones que anticipamos más arriba. Rama, con cuarenta kilómetros de diámetro, contiene en sí mismo todo un pequeño planeta, que incluye un ancho mar central, varias ciudades y tres escaleras tan extraordinariamente elevadas (más altas que el Everest) que tienen diferente gravedad a lo largo de su extensión. La tripulación de la Endeavour necesitará días enteros para bajar y subir las escaleras y para moverse por el interior de Rama, incluso elaborando una rudimentaria embarcación para atravesar el mar interior.

Rama, que parece estar aletargada cuando Norton y su tripulación acceden a él, cobra vida ante su presencia, encendiendo seis gigantescos soles artificiales, generando una atmósfera respirable y poniendo en funcionamiento un ejército de biotas con diversas formas y funciones, como observación y limpieza. Pese a que nunca veremos a los ramanes, sabremos que su morfología está basada en el tres, y que poseen un nivel tecnológico muy superior al nuestro, habida cuenta de todos los misterios que Rama nos proporciona: Su origen, su procedencia y su destino, su antigüedad, su modo de propulsión (pues carece de toberas o reactores visibles) y sobre todas ellas, sus creadores y su propósito. 


Para narrarnos los acontecimientos que se producen dentro (y fuera) de Rama, Sir Arthur no escatimará detalles técnicos [reconocemos sinceramente que muchos de ellos se nos escapan] de forma que todo se ajuste a lo pausible, y se tomará pocas licencias artísticas. Así, los protagonistas no escaparán a las leyes de la física, como la gravedad, el efecto coriolis o las diferencias de atmósfera, a la hora de evolucionar dentro de Rama. 

No queremos desvelar esta vez detalles de la trama, pero sólo queremos resaltar que, curiosamente, el mayor peligro para los sufridos tripulantes del Endeavour, venga de fuera de Rama, y no de dentro. Y es que, como dijimos anteriormente, Sir Arthur tiene un sentido del humor muy fino, muy inglés, y no da puntadas sin hilo. Este manejo tan delicado de la ironía impregna todo el texto, y además de suponer un contrapunto a la frialdad que hemos citado, permite al autor hacer una crítica tanto del mundo académico y científico y sus particularidades, como de la alta política y de cómo sus decisiones y criterios económicos y nacionalistas repercuten en la Ciencia (ya hablamos de las diferencias identitarias nacidas de la diáspora de la Humanidad, que evidentemente derivarán en facciones con intereses propios). 

Finalmente, y sobre esto hemos de reconocer que nos lo han chivado, cabe decir que la saga que se inicia con "Cita con Rama" sufrirá una severa transformación en sus siguientes entregas, de la mano de su co-autor Gentry Lee, quien le dará un enfoque mucho más literario, más épico,  otorgando a los personajes un carácter más heroico, mientras que Clarke se encargará de supervisar los aspectos técnicos para mantener el rigor científico. Nosotros iremos constatándolo a medida que leamos los siguientes volúmenes.

¿Hemos subrayado algún párrafo?: Nos interesaba, por una parte, algo relacionado con Rama, y por otra, ilustrar un poco el estilo del autor, así que hemos escogido unos cuantos:

Sobre Rama:

"[...]Pero había algo que ninguna imagen electrónica podía absolutamente reflejar, y era el abrumador tamaño de Rama.No había recibido nunca una impresión semejante al descender en un cuerpo natural como la Luna o Marte. Esos eran «mundos», y uno esperaba que fueran grandes. También había descendido al Júpiter VIII, que era un poco más grande que Rama, y le pareció un objeto pequeño.No resultaba tan difícil resolver la paradoja. El hecho de que Rama era un artefacto, millones de veces más pesado que cualquier objeto puesto alguna vez por el hombre en el espacio, alteraba por completo su criterio, su sentido de las proporciones. Rama tenía una masa de lo menos tres trillones de toneladas; para cualquier astronauta éste no era sólo un pensamiento impresionante sino también aterrador.[...]"
"La cavidad interior es de quince kilómetros de largo y dieciséis de ancho. Los dos extremos tienen forma de cuenco, con geometrías bastante complicadas. Hemos llamado al nuestro, Hemisferio Norte, y estamos estableciendo nuestra primer base aquí, en el eje.—Partiendo radialmente del cubo central, con una separación de 120 grados hay tres escaleras de casi un kilómetro de largo. Todas terminan en una terraza o meseta circular, que rodea el cuenco. De allí parten otras tres enormes rampas, en la misma dirección, que descienden hasta la planicie.[...] Las escaleras —las hemos denominado Alfa, Beta y Gamma— se interrumpen en cinco terrazas circulares más. Estimamos que deben tener entre veinte y treinta mil peldaños [...] El Hemisferio Sur muestra un aspecto totalmente distinto. Para empezar, no tiene escaleras y ningún llano cubo central. En cambio, hay un inmenso mástil de kilómetros de largo a lo largo del eje, con seis más cortos alrededor. El conjunto es muy extraño, y no podemos imaginar qué significa.A la sección cilíndrica de cincuenta kilómetros entre los dos cuencos la hemos bautizado 'Planicie Central'. [...] El rasgo más notable de la Planicie Central es la faja oscura de diez kilómetros de ancho que la circunda en la mitad. Parece hielo, de modo que le hemos dado el nombre de Mar Cilíndrico. Y en el centro justo hay una especie de isla de forma ovalada, de unos diez kilómetros de largo y tres de ancho, cubierta de altas estructuras. Porque nos recordaba a la antigua Manhattan, la hemos llamado Nueva York [...]"


Visión artística de Rama obra de Jim Burns

Y sobre la Humanidad, su nueva forma de vida, y sobre el sentido del humor de Clarke:

"Había sido un grave error, pensaba el doctor Bose a menudo, fundar el Cuartel General de los Planetas Unidos en la Luna. Inevitablemente, la Tierra tendía a dominar los procedimientos, como dominaba el paisaje más allá de la cúpula. Si necesariamente tenían que levantar esa sede allí, quizá debieron hacerlo en la otra cara de la Luna, allí donde ese disco hipnótico jamás lanzaba sus rayos.Pero, claro está, era demasiado tarde para cambiar, y, de cualquier manera, no había en realidad alternativa. Que les agradara o no a las colonias, la Tierra seguía siendo la dueña y señora de la cultura y la economía del sistema solar por los siglos venideros."

"El Comité Rama era todavía lo bastante reducido como para resultar manejable, aunque sin duda no tardaría en cambiar este satisfactorio estado de cosas. Sus seis colegas —cada uno representaba a uno de los miembros de los Planetas Unidos— estaban presentes en carne y hueso. Tenía que ser así: la diplomacia electrónica no era posible a través de las distancias propias del sistema solar. Algunos viejos hombres de estado, acostumbrados a las comunicaciones instantáneas que la Tierra consideraba desde hacía tiempo como cosa natural, nunca se habían resignado al hecho de que las ondas de radio tardaban minutos, a veces horas, en su viaje a través de los abismos entre los planetas."
"Durante toda su carrera profesional pensó siempre en el Universo como en un campo de acción para las titánicas fuerzas impersonales de la gravitación, el magnetismo, la radiación. Nunca creyó que la «vida» desempeñara un papel importante en el esquema de las cosas, y consideraba su aparición en la Tierra, Marte y Júpiter como una aberración accidental."
"Según los libros de historia —aunque realmente nadie lo podía creer— hubo una época en que las antiguas Naciones Unidas tenían 172 miembros. Los Planetas Unidos tenían sólo siete; y eso ya provocaba suficientes problemas. En orden de distancia del Sol, estaban Mercurio, Tierra, Luna, Marte, Ganimedes, Titán, y Tritón.La lista contenía numerosas omisiones y ambigüedades que presumiblemente el futuro se encargaría de rectificar. Los críticos nunca se cansaban de señalar que la mayoría de los Planetas Unidos no eran planetas sino satélites. Y qué ridículo que los cuatro gigantes, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, no hubieran sido incluidos.Pero nadie vivía en los Gigantes de Gas, y posiblemente nadie viviría nunca. Lo mismo podía decirse de otro de los grandes ausentes, Venus. Aun los ingenieros planetarios más entusiastas estaban de acuerdo en que tardarían siglos en domar a Venus: entretanto, los mercurianos no lo perdían de vista, y sin duda acariciaban proyectos de largo alcance."

¿Más datos de interés?: Sí. Obtuvo entre otros el premio Nébula en 1973, y el Hugo y el  John W. Campbell Memorial en 1974.

La industria del cine estuvo interesada en llevar este libro a la gran pantalla, pero finalmente descartó la idea. No hemos encontrado nada más allá de este breve vídeo de Morgan Freeman hablando sobre el tema, pues era su Productora la encargada del proyecto.

En 2001, un estudiante de Arte llamado Aaron Ross creó este trailer como proyecto académico. En el 2009, cedió su trabajo para que otro estudiante llamado Philip Mahoney lo reeditase con el mismo fin, y este es el resultado. Si esa película realmente existiese, nosotros correríamos a verla. Y para los amantes de la Serie Z, también está la versión con Legos.

OTROS LIBROS DE ARTHUR C. CLARKE EN KINDLEGARTEN:


- Rama II

- El jardín de Rama

- Rama revelada

- 2001 Odisea espacial

- 2010 Odisea dos

- 2061 Odisea tres

- 3001 Odisea final 


Hasta aquí se extiende nuestra reseña de hoy. Nos gustaría recomendaros este libro, por supuesto a aquellos aficionados a la Ciencia-Ficción que no lo hayais leído aún, y también a aquellos que deseeis acercaros a este género y dudéis por donde comenzar, pues estáis ante una de sus obras cumbre. Ya sabéis que Arthur C. Clarke es responsable de otros títulos significativos como "2001: Una Odisea Espacial", "Cánticos de la lejana Tierra" o "Alcanza el Mañana". Por nuestra parte nos despedimos hasta la próxima, vamos a intentar aprovechar un poco el día libre. Nos leemos!


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26 de junio de 2013

In My Mailbox 04: Junio 2013

Está finalizando Junio, se han acabado las clases, ha pasado la locura del San Juan, esa fiesta pagana que se ha llevado entre otras cosas, todos los contenedores de basura de mi calle (que la gente utiliza para cargar la madera hasta la playa), y damos la bienvenida al verano, quien por fin parece haber decidido quedarse, aunque sea justo cuando yo termino mis lluviosas vacaciones. Hemos tenido también una esplendorosa superluna, de la cuál no he sabido hacer una foto decente, y que desde luego mereció la pena contemplar.

Con el presupuesto para libros de este mes ya cerrado (y superado, la verdad, aunque tampoco exageradamente), es el momento de hacer este In My Mailbox y hablar un poco sobre los libros cosechados. He conseguido mantener, una  vez mas, la promesa de comprar sólo libros que ya he leído, aunque he tenido que hacer dos excepciones lógicas como veremos. Junio ha sido otro mes dedicado a hacerme con libros de Stephen King, que se ha convertido ya en uno de mis autores predilectos y de quien poco a poco voy completando la bibliografía, aunque no he descuidado otros estilos. 

Vamos, como siempre, primero con la foto de grupo:

Obsérvese el gazapo de la Editorial al maquetar "King" al revés
en el segundo libro. No veas lo bien que queda en el estante.

Y ahora uno por uno:

Comenzaremos con los cinco libros del maestro King. El primero de ellos, que necesitaba tener YA una vez leído, es "Insomnia". Por su interrelación con "La Torre Oscura" y por su cautivadora historia, a caballo entre la fantasía y el terror. La portada es un poco genérica y multiusos, y aunque no me disgusta, tampoco me parece la más adecuada para esta novela, porque no tiene demasiada relación con la trama. Aunque el color verde es bonito. Relajante.




No podía dejar pasar tampoco "Carrie", la primera novela del autor, que disfruté en su momento y que deseaba tener en la Biblioteca. Tenía que haber llegado en el pedido de Mayo, pero esta vez Amazon se retrasó. Me gusta la portada, y no está de más releerlo antes de que estrenen la segunda versión cinematográfica que está al caer. 



Y después de la primera, viene la segunda. También descubierta y disfrutada hace poco, "El misterio de Salem's Lot", una sobrecogedora historia de vampiros y supervivencia, recuperando al vampiro de la tradición centroeuropea, esto es un ser cuasianimal, astuto (que no inteligente), brutal y sediento de sangre. En la línea del "Soy Legenda" del recién finado y tan llorado Richard Matheson. Excelente narrativa, con mucha tensión y suspense. Éste es el de "KING" escrito al revés en el lomo. Que le vamos a hacer.



Este mes por fin se han reunido, juntas para siempre, las siete partes de "La Torre Oscura", con los dos volúmenes que me faltaban. "La canción de Susannah" que, como su propio título indica, gira en torno a este personaje, y "La Torre Oscura", que supone el cierre de la heptalogía, treinta años después de su inicio, y que tantos ríos de tinta (real y digital) ha hecho correr con su discutido final, del cual no hablaremos ahora.



Me falta "El viento en la cerradura", situado entre el cuarto y el quinto volumen, pero tendrá que esperar a ser leído y a ser publicado en formato bolsillo (cuestiones presupuestarias mandan), por ese orden.



Para acabar las incorporaciones de King, está su última propuesta, "Joyland", una novela poco extensa (con respecto a lo que nos tiene acostumbrados) que comenzaré a leer esta misma noche antes de irme a dormir, y que viene en una edición estupenda, con tapa dura, guardas y papel de calidad, y con un precio que me sorprendió porque me lo esperaba mucho más caro. Lo adquirí en la Librería Arenas de A Coruña un sábado por la tarde, tras salir espantado de la cola que había en las cajas de la Fnac. En Arenas, escuchando jazz, con toda la calma, hojeando, curioseando y apuntando futuras adquisiciones, y sin colas para pagar, salí tan feliz con "Joyland" bajo el brazo y con un descuento del 5% por pagar en efectivo. 



Al sábado siguiente por la tarde volví una vez más a la citada Librería Arenas para hacerme con otra novedad, en esta ocasión obra de una novel autora coruñesa llamada Anduriña Santiso (o S.S. Anduriña, pues así está firmado) y titulada "Mundos Paralelos, Vidas Cruzadas". Literatura Fantástica juvenil con una historia que promete emoción y entretenimiento. Ya está en la lanzadera para leerla en breve, tras lo cual os contaré mis conclusiones. La edición es muy buena, con papel grueso y tapa blanda reforzada y plastificada. El precio es también más que correcto, y de nuevo con un 5% sólo por pagar en efectivo. Desde luego un lugar dónde saben cuidar al cliente.

Me gusta la portada. Y la maquetación

Hacemos cambio de tercio y vamos con todo un clásico, considerado una obra cumbre de la literatura hispánica en general e iberoamericana en particular, y que a mí personalmente me cautivó cuando lo  leí el año pasado: "Doña Bárbara", del venezolano Rómulo Gallegos. Es la típica edición de Cátedra - Letras Hispánicas, que todos asociamos con las lecturas obligatorias de la Secundaria, pero es más que digna, y viene acompañado con un estudio bastante sesudo pero no excesivamente árido. Recuerdo que en su día me costó mucho leerlo al principio, porque no entendía gran parte de las palabras, pero pasada la dificultad inicial, me quedé atrapado con su trama y sus complejos personajes, y ya no puede dejarlo. Os lo recomiendo sin ningún género de dudas (además esta edición viene con glosario, que facilita enormemente la lectura).

Sobriedad ante todo
Y por último, uno de los coloridos libros de Anagrama compactos: "Alguien voló sobre el nido del cuco", de Ken Kesey. Supongo que para ir acorde a la psicodelia de la obra, el editor optó este llamativo rojo Ferrari. Además de alegrar mucho la estantería, es un libro asombroso cuya lectura me agradó tanto como en su día lo hizo su adaptación al cine. No es demasiado extenso y se lee relativamente rápido, además las ganas de saber cuál será la siguiente jugarreta que le haga McMurphy a la tiránica enfermera Ratched hace que se lea en un par de tirones.


En resumen, Junio ha sido un mes algo más nutrido de lo habitual, y en el que destacan las dos novedades que no quise dejar pasar (siendo un tema que generalmente no me preocupa demasiado) y que pronto habré leído y probablemente reseñado aquí. Julio será con toda seguridad un mes dedicado a los cómics, pues tengo ganas de atesorar varios, pero eso es otra historia y ya la contaré a su debido tiempo. Nos leemos!


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23 de junio de 2013

Fantasmas - Joe Hill

Resumen: Sabemos que hay otros mundos, pero están en éste. Con sus dieciséis imaginativos relatos, Joe Hill nos ayudará a encontrarlos y nos descubrirá que lo fantástico, lo horroroso, lo sobrenatural, lo sobrecogedor, lo misterioso, está entre nosotros. Y que no siempre es tan terrorífico como pensamos.



Título: Fantasmas (20th Century Ghosts)

Autor: Joe Hill, escritor, guionista de cómics, bestsellerman y legítimo heredero al trono de Rey del Terror.

Año de publicación: 2005.

Género literario: Es una recopilación de relatos de terror, suspense, misterio y fantasía, de diferentes extensiones y temáticas, pero cuyos elementos comunes su carácter sobrenatural y la originalidad de sus argumentos.

¿Qué podemos destacar de ella?: Que no se trata únicamente de una compilación de relatos de terror. Sólo cinco de los relatos se podrían tipificar como horror propiamente dicho, porque hay mucho más. "Fantasmas" es Fantasía, es magia, es sentimientos, es un montón de homenajes, evidentes o velados, a la cultura popular contemporánea. Como somos unos copiotas, para expresar lo que nos transmite, vamos a apropiarnos del término "Tsunami de feels" que leímos en Forbidden Planet el otro día (atención al GIF, impagable).

Y es que "Fantasmas" sabe a la vieja y buena serie B. Sabe a sesión de tarde en el cine del barrio. A "El teatro de Ray Bradbury". A "Dimensión desconocida" y a los "Cuentos Asombrosos" de Spielberg. A leyendas urbanas y a historias de miedo contadas a oscuras en una tienda de campaña. A ejemplares de "Creepy" leídos a escondidas ("no leas eso que después tienes pesadillas").

La capacidad de Joe Hill para construir imágenes, para evocarnos sensaciones, es extraordinaria. Además de su innegable talento literario y el dominio de los diferentes estilos narrativos que utiliza a lo largo del libro, nos ha fascinado por su manera de tejer las historias, de manera que siempre queda algo sujeto a nuestro punto de vista, a nuestra comprensión. Somos los lectores quienes debemos completar el cuento, debemos involucrarnos y hacer trabajar nuestra imaginación, Hill no nos da una conclusión, debemos sacarla nosotros. A nuestro juicio esto engrandece la obra, porque permite múltiples lecturas, tantas como personas la lean.
Hemos de decir que el autor huye de los clichés del género y especialmente del gore y de los caminos más trillados. Al igual que en la obra de su padre, la de Hill versa sobre "el terror en lo cotidiano". Es decir, el horror no tiene procedencia arcana, extraterrestre o sobrenatural, sino que ya está entre nosotros (y muchas veces dentro de nosotros) y sólo está esperando a surgir. Pero insistimos que pese a lo engañoso del título, "Fantasmas" no es un libro de horror. Si se nos permite la osadía, lo encuadraríamos incluso dentro del realismo mágico, por sus enfoque tan similar al de autores de ese género. Veremos historias realmente emotivas, mágicas incluso. "Un fantasma del siglo XX" por ejemplo, único "cuento de fantasmas" del libro, es realmente una preciosa historia de amor, un sincero tributo al cine como arte y como lugar físico, y una reflexión sobre el paso del tiempo y la pérdida de los valores y de aquello que conocemos y en lo que creemos. Dijimos que somos nosotros, los lectores, quienes construimos la historia, que como vemos tiene numerosos niveles de lectura, y tal vez vosotros saquéis conclusiones completamente diferentes.

Por último, pero no menos importante, nos han gustado especialmente los desenlaces de las historias, por inesperados y poco convencionales, y  cómo están van evolucionando de manera que en ocasiones nos sentiremos poco seguros de lo que hemos leído. No queremos decir con esto que los relatos sean inconsistentes o enrevesados, al contrario está bien estructurados, pero Hill nos tiende celadas que, como veremos más adelante, juegan con nuestra predisposición, con nuestra espera inconsciente, a buscar el elemento sobrenatural y terrorífico que damos por hecho existirá. Un viejo truco aprendido de papá King, que siempre funciona porque "el monstruo está dentro de nosotros". Tal vez el ejemplo más clarificador sea "Bobby Conroy regresa de entre los muertos", donde nosotros nos precipitamos sacando una conclusión, dejándonos después el final con una agradable sensación de esperanza y de fe en el género humano. 

Vamos a repasar ahora las dieciséis piezas, una a una:


"El mejor cuento de terror" ("Best New Horror") es un homenaje al mundillo literario y a sus gentes, a las revistas pulp, a las miriadas de recopilaciones de relatos, a las pequeñas y esforzadas editoriales del ramo y al terror en sí mismo. Eddie Carroll, avezado editor de Best New Horror, se empeñará en publicar un estremecedor y polémico relato, el mejor que ha leído en años. Pero para ello debe localizar a su esquivo autor. Un repaso a los clichés y a los lugares comunes del género que nos hará disfrutar como el niño que quiere escuchar el mismo cuento cada día precisamente porque sabe como acaba.

"Un fantasma del siglo XX" ("20th Century Ghost") es una hermosa historia de amor, una filigrana literaria, profundamente conmovedora. Alec, propietario del vetusto cine Rosebud, conoce bien a Imogene, la joven loca por el cine, desde que la vio por vez primera en el estreno de "Fantasía". Poco importa que Imogene sea un fantasma, Alec no desea que el derribo del Rosebud la deje sin un lugar al que pertenecer. Todo un tributo a las viejas salas de proyección en estos tiempos de asépticos e impersonales multicines.

"La ley de la gravedad" ("Pop Art") es un relato de fantasía que casi podríamos enmarcar dentro del realismo mágico. En primera persona, el protagonista nos narrará sus recuerdos de su mejor amistad: Arthur Roth, un chico hinchable. Y judío. La amistad por encima de las diferencias, el rechazo de lo diferente y la búsqueda de la felicidad y la libertad están en el centro de esta historia que además de entrañable es tremendamente original, una de las más ocurrentes que hemos leído en mucho tiempo.
[El título castellano no respeta el juego de palabras Pop Art ("Arte Pop" o "Art el hinchable")]

"Oirás cantar a la langosta" ("You Will Hear The Locust Sing") es, por su extensión, más una novela corta que un relato, y es un claro exponente del torrente de inventiva de Hill. Francis se despertará un buen día convertido en una gigantesca langosta. Lejos de recluirse como el protagonista de "La metamorfosis" de Kafka, y pese a los muchos inconvenientes de su nueva forma, pronto le encontrará el lado bueno a la situación. Magistral. Simplemente magistral.

"Hijos de Abraham" (Abraham's Boys") muestra el dominio que Hill tiene del suspense y de la tensión narrativa. Una historia engañosa, de doble lectura, que nos hace reflexionar sobre un gran clásico de la novela de horror. Su estilo nos recordó al de papá King, y las reminiscencias bíblicas del título nos hicieron temer lo peor desde el principio. 

Se parece a su padre, la verdad

"Mejor que en casa" ("Better Than Home") tiene un cierto toque costumbrista y está ambientado en el mundo del béisbol, afición común de King Sr. y King Jr. En primera persona, un niño con problemas nerviosos nos cuenta su relación con su padre, entrenador de un equipo de béisbol, durante el estresante tramo final de la liga [pedimos perdón por nuestra total ignorancia sobre este deporte, minoritario en España]. Pese a que no falta el componente fantástico, realmente estamos ante la historia, agradable y empática, de la unión entre un padre y un hijo. 

"El teléfono negro" ("The Black Phone") es la narración más escalofriante del libro. Un perturbado, un niño, un secuestro, un sótano. La angustia y el ansia de escapar. Terror, suspense y elementos sobrenaturales de la mano de una historia que no por manida o recurrente deja de ser original, a través de un viejo teléfono negro que lo cambiará todo. Imposible no leerlo de corrido, pese a ser uno de los más extensos de la recopilación.

"Carrera final" ("In The Rundown") es otra de las historias engañosas que contiene el libro, imprevisible, sorprendente. Cruel, y frustante. El bueno de Wyatt es un fracasado con pocas luces y mucha mala suerte. Suspense y tintes gore para un relato sobre acontecimientos que se precipitan fuera de control. 

"La capa" ("The Cape") es, como "La ley de la gravedad" un cuento de género puramente fantástico, de "lo extraordinario en lo cotidiano" aunque más truculento, menos bienintencionado. En primera persona, el protagonista (aparentemente con algún tipo de desorden psicológico) recuerda la capa que le permitió volar. Ahora de adulto, recuperará dicha capa y con ella la capacidad de volar. Atentos al desenlace.

"Último aliento" ("Last Breath") es, además de un sentido homenaje a escritores como Poe y Roald Dalh, un relato fantástico que nos ha recordado a los clásicos de Ray Bradbury por su original y estrambótico argumento: Un médico retirado dirige un museo de últimos alientos, donde conserva el hálito final de personas tanto anónimas como célebres. Otra muestra de la desbocada creatividad del autor.

"Madera muerta" ("Dead-Wood") El texto más breve del libro (dos páginas) pero no el menos evocador ni el menos bello. Una reflexión sobre el alma de los árboles llena de lirismo y poesía.

"El desayuno de la viuda"  ("The Widow's Breakfast") Nuevamente asoma Bradbury entre las páginas de nuestro libro. Un cuento de regusto clásico, ambientado en los duros años de la Gran Depresión. Uno de los muchos vagabundos que recorren el país recibirá la desinteresada caridad de una mujer viuda. Una narración estremecedora por su delicadeza, por la crudeza de su trasfondo y a la vez por la esperanza que transmite.

"Bobby Conroy regresa de entre los muertos" ("Bobby Conroy Comes Back From The Dead") Un relato diferente. Artistas invitados: George A. Romero y Tom Savini. Una historia sobre segundas oportunidades, sueños rotos y todo lo que pudo ser y no fue. Un hombre y una mujer, antiguos amigos y aspirantes a actores, se reencontrarán durante el rodaje del remake de "Night of the living dead", donde hacen de extras. Por momentos nos confundirá, jugando con nuestra predisposición a buscar lo sobrenatural. 

"La máscara de mi padre" ("My Father's Mask") es, con diferencia, el relato más desconcertante, proteico y alambicado de la obra. Nada es lo que parece y cada vuelta de tuerca nos desconcierta aún más. Nosotros recomendamos leerlo dos veces. Narrada en primera persona, comenzaremos pensando que el joven protagonista es arrastrado por sus progenitores en su huida de los acreedores de su padre, arruinado por deudas de juego. Escondidos en una cabaña del bosque, sus padres (especialmente su madre) harán gala de una desinhibida y provocativa conducta, de la que le hacen partícipe. Pero todo se transforma, una y otra vez. Los que recordeis "Twin Peaks" os podeis hacer una idea.

"Reclusión voluntaria" ("Voluntary Committal") tiene un tono decididamente fantástico y sobrenatural. En primera persona, el protagonista nos hablará de su hermano Morris, aquejado de cierto grado de autismo, y de las construcciones  con cartón en las que ocupaba la mayor parte de su tiempo; y de su conflictivo amigo Eddie. El destino de uno y otro se unirán a través de las extraordinarias construcciones de Morris, que son extrañamente distintas por dentro que por fuera. Un relato extenso que una vez más nos hará reflexionar sobre la cordura de su protagonista. 

"La máquina de escribir de Sherezade"  ("Scheherazade's Typewriter") es un cuento extra incluido en los Agradecimientos, breve y fantasioso, que nos retrotrajo a "El procesador de palabras de los dioses" de papá King, por su planteamiento similar, pero en el que Hill juega nuevamente al despiste con nosotros y con el posible origen de los relatos que acabamos de leer. Nos gusta el nombre de la protagonista, quien sino la más inmortal de las contadoras de historias que ha dado la literatura universal. 

¿Hemos subrayado algún párrafo?: Sí, pero vamos a ver sólo tres para no extendernos demasiado:

El comienzo de "Oirás cantar a la langosta", que nos anticipa el tono general del relato:


"Francis Kay se despertó de un sueño que no le resultó angustioso, sino placentero, y comprobó que se había convertido en un insecto. No le sorprendió, pues se trataba de algo que había pensado que podría suceder. Bueno, pensado no, más bien deseado, imaginado y, si no eso precisamente, al menos algo parecido. Durante un tiempo había llegado a creerse capaz de controlar a las cucarachas por telepatía, de capitanear un ejército de ellas con sus lomos de color marrón brillante marchando con un estrepitoso repiqueteo a combatir por él. O, como en aquella película con Vincent Price, se había imaginado transformado sólo parcialmente, con una cabeza de mosca de la que brotaban obscenos cabellos negros y ojos poliédricos en los que se reflejaban miles de caras gritando, en el lugar de la suya."


Este de "Madera muerta" nos ha parecido de un gran lirismo:

"Después de que te marcharas —no inmediatamente, sino cuando terminó el verano— talé el aliso bajo el que solíamos leer, sentados en la manta de picnic de tu madre; el aliso bajo el que nos quedábamos dormidos escuchando el zumbido de las abejas. Era viejo, estaba podrido e infestado de insectos, aunque cada primavera le seguían brotando nuevos retoños de las ramas. Me dije a mí mismo que no quería que el viento lo hiciera desplomarse sobre la casa, aunque ni siquiera estaba inclinado en esa dirección. Pero ahora, a veces, cuando estoy allí fuera, en el jardín, el viento crece y aúlla desgarrando mis ropas. ¿Qué será lo que grita con él, me pregunto?"

Y uno de "El teléfono negro", para ilustrar el estilo del autor:

"Cuando la oscuridad llegó y lo envolvió se hizo un ovillo sobre el colchón con las rodillas pegadas al pecho. No durmió y apenas parpadeó mientras esperaba a que la puerta se abriera, el hombre gordo entrara y la cerrara detrás de él, y a que los dos estuvieran solos en la oscuridad. Pero Al no vino. Finney tenía la mente en blanco, concentrado sólo en el latido seco de su pulso y el murmullo distante del viento detrás de los ventanucos. No tenía miedo, lo que sentía era algo más grande que el miedo, un terror narcótico que lo inmovilizaba por completo, le volvía incapaz de pensar siquiera en moverse."

¿Más datos de interés?: Sí. El editor español no incluyó los títulos originales de los cuentos, ni las publicaciones donde aparecieron originalmente cada uno de ellos, así que recurrimos a esta entrada de la Wikipedia para obtener dicha información. También decidieron rebautizar el libro como "Fantasmas" (entrañable costumbre hispana la de cambiar títulos de libros y películas) privándonos del juego de palabras 20th Century Ghosts - 20th Century Fox.

Ester libro ha sido galardonado con los premios Bram Stoker Award, World Fantasy Award, British Fantasy Award, International Horror Guild Award y el prestigioso KindleGarten's Coffee and Books Award, que acabamos de instituir para la ocasión.

En serio, hasta le hemos hecho un logo y todo.

OTROS LIBROS DE JOE HILL EN KINDLEGARTEN:


- Cuernos

Para despedirnos, y como habréis deducido de la reseña, nos permitimos recomendaros fervorosamente que os acerquéis a la obra de este autor, pues estamos, a nuestro juicio, ante uno de los mayores fenómenos literarios de nuestra época. Esperamos no haber desvelado demasiados detalles del libro porque pensamos sinceramente que se disfruta mucho más dejándose sorprender por él, o al menos así ha sido para nosotros. Nos leemos!


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16 de junio de 2013

Heliconia - Primavera - Brian W. Aldiss

Resumen: Heliconia es un planeta lejano pero muy semejante al nuestro. Bajo sus dos soles, el lento transcurrir de las estaciones regirá también el nacimiento, auge y caída de las civilizaciones en un eterno ciclo sin final. La llegada de la primavera transformará completamente el mundo, la sociedad y las vidas de aquellos que hasta entonces sólo habían conocido un invierno que creían perpetuo.




Título: Heliconia - Primavera (Helliconia - Spring)

Autor: El inglés Brian W. Aldiss, figura destacada de la Nueva Ola en la Ciencia-Ficción británica.

Año de publicación: 1982.

Género literario: Es una fusión de dos géneros, la Fantasía y la Ciencia-Ficción blanda, y un análisis de la Historia y desarrollo de la especie humana y su civilización, trasladada a un mundo alienígena ficticio donde conviven varias especies inteligentes, y que versa sobre temas universales como el amor, la justicia, el poder, la lealtad, la supervivencia o la religión.

¿Qué podemos destacar de ella?: Como primer dato a tener en consideración, que representa la primera entrega de una trilogía, Primavera, Verano e Invierno, y que la historia queda deliberadamente inconclusa. Puede leerse sin intención de continuidad pero a nuestro juicio sería una lectura incompleta, pues es evidente que el autor desarrollará más ampliamente sus ideas en las siguientes entregas de la saga. 


Como segundo factor importante, destacaremos la originalidad de la premisa de Aldiss: Heliconia es un mundo donde las estaciones no tienen una duración normal sino que se extienden a lo largo de miles de años, marcando con su paso el devenir de las civilizaciones y los pueblos, tanto los humanos como las otras especies inteligentes que lo habitan: los phagors y los protognósticos. Los cambios en el clima  afectarán igualmente a la orografía y a la configuración de los tres continentes que lo conforman y a la supervivencia de las especies animales y vegetales que pueblan dicho mundo.



Al inicio de nuestra obra, sucesivas generaciones no han conocido sino el invierno. Los seres humanos viven en pequeños asentamientos de cazadores y recolectores donde las condiciones de supervivencia son rigurosas, practican una ganadería rudimentaria, usan el trueque, desconocen la escritura, tienen una cierta especialización y división sexual del trabajo y profesan una religión animista. Su esperanza de vida es muy baja, a los veinte años se consideran ancianos. En resumen: Un equivalente a nuestro período Neolítico o a una temprana Edad de los metales. El carácter fantástico lo proporciona la existencia de los phagor, unas criaturas antropomórficas de aspecto caprino, dotadas de poderosos cuernos, pelaje blanco y pies córneos, que se sustentan en la caza y el saqueo, enemigos declarados del Hombre (ambas especies se esclavizan mutuamente), y los protognósticos, homínidos de escasa estatura y manos y pies de ocho dedos oponibles, que vagan en grupos buscando alimento y tienen un intelecto poco desarrollado. Adicionalmente existen una serie de seres no inteligentes, como los yelks o los pinzasacos que vagan en rebaños o en solitario por las heladas llanuras de Heliconia sirviendo de caza o de montura a humanos y phagors

Comienza la historia con un Preludio, que realmente podemos considerar un relato breve en sí mismo, protagonizado por un joven llamado Yuli. Procedente de una pequeña comunidad de cazadores, es testigo de la captura y esclavización de su padre por una partida de phagors. Consigue huir y tras una serie de azares llega a la ciudad de Pannoval, oculta en una gigantesca gruta, donde se ride culto a Akha, dios de la tierra, que les protege de Wutra, el maligno dios del cielo. Ingresa como novicio en el templo de Akha y llega a sacerdote. Desencantado, huye de la ciudad en compañía de tres fugitivos, se instala en un primitivo poblado, del que pronto será jefe y donde tendrá descendencia, formando con el tiempo la población de Oldorando / Embruddock. En el siguiente capítulo nos encontraremos ya en el entierro de Pequeño Yuli, el nieto de Yuli, dando comienzo realmente a nuestra historia.

La trama de la misma es lineal, y se beneficia del estilo rico y lleno de lirismo del autor, con unas descripciones ricas y muy expresivas. La historia se centra en una pequeña aldea humana, resultado de la unión de dos pueblos, Oldorando y Embruddock, desde la conquista del segundo por el primero. Olvidada ya cualquier acritud, sus miembros sobreviven a duras penas con su estilo de vida primitivo, al margen de otras ciudades más grandes y prósperas. Se yergue Embruddock sobre las ruinas de una antigua ciudad, de la que nadie conoce apenas nada, pues los anales que se conservan son fragmentarios y escuetos.  Se sabe que ha habido una regresión cultural y se han perdido conocimientos que los antiguos poseían. La novela relatará diferentes luchas por hacerse con el gobierno del poblado, así como el difícil equilibrio de poder entre el patriarcado, representado por el adusto Aaz Ron, y el matriarcado de la hechicera Shay Tal. Esta úiltima, deseosa de recuperar el conocimiento de los antiguos, funda una Academia, frecuentada especialmente por mujeres ávidas de sabiduría, pero se encuentra con la oposición frontal de Aaz Ron, para quien el estudio distrae a las mujeres de sus labores obligatorias. Paralelamente, Eddumbrock debe enfrentarse a los merodeadores phagor. El ajusticiamiento de un caudillo de dicha raza desencadenará una terrible cruzada que atravesará Heliconia en busca de venganza y destruirá Eddumbrock, no sin antes asistir a la llegada de la primavera, cuando desaparece la nieve, el calor aumenta, una serie de eclipses anuncian calamidades para los supersticiosos habitantes del poblado, la vida en el mismo cambia radicalmente de mano del comercio, la domesticación de monturas y el paso de la caza a la agricultura y ganadería como modus vivendi; y una terrible epidemia, la fiebre de los huesos, que diezma la población sin que nadie sepa su origen ni como combatirla.

Debemos decir que esta NO es una historia de personajes al uso. El dramatis personae  es nutrido, pero sus componentes son más objetos, un mero sostén para la trama, que sujetos. Están esbozados, perfilados apenas, sin excesivo grado de detalle, en ocasiones omitiendo incluso descripciones físicas o una exhaustiva introspección psicológica. Permitirán a Mr. Aldiss eso sí, a través de sus cuitas y sus motivaciones, reflexionar sobre los temas universales que dijimos más arriba: El amor por supuesto, en diversas formas, desde el lujurioso y el posesivo hasta el romántico y el fraternal; el ansia de poder y la soledad de quien lo ejerce; la lealtad al colectivo; la justicia y la sed de venganza, la ambición, y también la religión, a través de la adoración animista de Wutra como dios benefactor por parte de los primitivos habitantes de Oldorando / Embruddock  y de Akha por los pobladores de Pannoval, que consideran a Wutra como un ente destructor. Por su parte, los phagor, que denominan a los humanos Hijos de Freyr, igualmente consideran a esta estrella como un ente maléfico, pues protege a sus enemigos, prefiriendo ellos el frío y la oscuridad. 

Entonces, ¿Dónde está la Ciencia-Ficción? Hasta ahora sólo hemos encontrado Fantasía. ¿No habíamos dicho que "Heliconia - Primavera" era una fusión de los dos estilos?. Bien, aquí queríamos llegar. La Ciencia-Ficción irrumpe de repente con este párrafo: "Entre las constelaciones y las estrellas fijas había una luz que serpenteaba. No era un cometa, sino el Avernus, la Estación Observadora Terrestre". Desde ese momento sabremos que todo lo que ocurre en Heliconia es observado y registrado, de forma fría e imparcial, por una gigantesca estación orbital y retransmitido a la Tierra, donde llegará con el retraso obvio de los 1000 años-luz que separan ambos planetas.


Esto permitirá a Aldiss mostrar los acontecimientos a través de un doble prisma, y estamos ante otra de las características de la obra que más nos han sorprendido. Tenemos la visión de sus protagonistas, los habitantes de Heliconia, en especial los pobladores de Oldorando / Embruddock, que interpretan su realidad desde su perspectiva primitiva e intentan explicar los acontecimientos con sus creencias religiosas y sus escasos conocimientos sobre la verdadera naturaleza de  su mundo, mientras se esfuerzan por resolver sus problemas cotidianos y sobrevivir, y tenemos la perspectiva de los humanos de la estación espacial, una visión externa y aséptica, con pleno conocimiento de las reglas de la física que rigen el destino de Heliconia y sus habitantes, pero que observan a éstos como un niño observa su granja de hormigas (en palabras del propio autor, "con decoroso desapego científico").

Gracias a este doble prisma podemos asistir a las tribulaciones de los actores principales de la obra y por otra parte conocer todos los detalles técnicos que explican la particular ecología de Heliconia (debemos decir que como Ciencia-Ficción blanda que es, las explicaciones son asequibles para el gran público). Así sabremos que los dos soles, llamados por los nativos Freyr y Batalix, y en conjunto Los Centinelas, son un sistema binario, orbitando Heliconia en torno a Batalix (una estrella similar a nuestro Sol) en un ciclo de 480 días, y ambos en torno a Freyr (una supergigante blanca) en un ciclo de 1825 años. Esto es lo que provoca la anormal duración de las estaciones, que conlleva los drásticos cambios en el ecosistema del planeta y, como deja entrever sucesivas veces el texto, el ascenso y la caída cíclicos de las civilizaciones del mismo.

La novela se ubica pues, en el final del largo invierno, como ya dijimos, y en el comienzo de la que será una igualmente prolongada primavera. Este cambio estacional tendrá consecuencias como el aumento del número de formas de vida (al igual que en nuestra amada Tierra son más numerosas y variadas las especies cuánto más cerca del Ecuador estemos, y más escasas en los Polos), la extinción de las especies hiperadaptadas al frío, el deshielo y con ello el nacimiento de lagos y mares donde antes había desiertos, el crecimiento exuberante de las especies vegetales y el cambio de hábitos de vida y organización social de los nativos del planeta.

Llegamos a un punto al que nosotros, como aficionados a la Antropología y a la Historia, no podemos sino rendirnos. Y es que Mr. Aldiss no se limita a analizar las implicaciones de los cambios estacionales a nivel científico-técnico, sino que se permite (luego veremos por qué) hacer un acertado paralelismo entre la Historia de Heliconia y la de nuestra propia Tierra. Así asistimos al nacimiento de los núcleos urbanos, al desarrollo del comercio, a la adopción de la moneda en detrimento del trueque, al surgimiento de la agricultura y la ganadería, al aumento de la complejidad de la estructura y la organización sociales, a las distinciones sociales en función de la acumulación de excedentes y el control de los recursos, a la especialización en el trabajo, los primeros códigos legales basados en la costumbre, el culto religioso organizado... todo un pequeño estudio de cómo nace y se desarrolla una Sociedad que bien podría servir como libro de apoyo a un/a joven estudiante de Historia.

Ilustración obra y propiedad de Les Edwards (© Les Edwards 1982)

Igualmente nos ha impactado la frialdad y asepsia que demuestran los humanos en su estudio de Heliconia, mostrándonos el autor el conocimiento enciclopédico que los terrícolas tienen ya sobre el planeta y sus habitantes, pues por ejemplo a la hora de tratar la fiebre de los huesos, transmitida por las garrapatas de los phagor, que establece una drástica disminución de la población humana, en Avernus conocen el origen de la misma y la periodicidad de su aparición, cada 2500 años exactamente, pero sin embargo no hacen nada por evitarla, dejando que los nativos del planeta la padezcan e intenten darle explicación con sus erróneas creencias (no pudimos dejar de reflexionar e imaginarnos una estación orbital contemplando cómo la Peste Negra devastaba la población europea sin mover un dedo). Del mismo modo, nos ha parecido entre fascinante y desolador que el interés que la población terrestre tiene sobre Heliconia y los dramáticos acontecimientos que sus pobladores padecen sea meramente morbosa, pues siguen las emisiones en recintos similares a auditorios a través de programas que hoy llamaríamos reality-shows (en 1982 no se había acuñado el término aún, que recordemos) como mero entretenimiento.

El autor nos deja, por último, una serie de interrogantes que esperamos tengan respuesta a lo largo de la trilogía: ¿En qué año estamos, según nuestro calendario? (Sabemos que las retransmisiones desde la estación orbital Avernus tardan mil años en llegar a la Tierra, y que llevan mucho tiempo haciéndose, por lo cual tenemos que estar hablando de un futuro muy remoto, si además existe la tecnología para enviar una estructura tan grande a un lugar tan alejado) ¿Por que hay humanos en Heliconia? ¿Han sido llevados por los humanos de la Tierra? ¿Son realmente humanos? ¿Sabremos más de las civilizaciones previas y ahora desaparecidas?¿Nos contará algo más Aldiss sobre la tripulación de la Avernus y las diferentes facciones que nos ha apuntado que existen?

¿Hemos subrayado algún párrafo?: Sí, intentamos seleccionar unos cuantos.

Sobre las civilizaciones pasadas y caídas:

"La narración que escuchaban se conocía como la Gran Historia. En todas las fiestas, en los entierros, en las iniciaciones, o en el festival del Doble Ocaso, era seguro que alguien exclamaría, cuando la oblicua oscuridad se acercara: -¡Oigamos la Gran Historia!Era la historia del pasado, y mucho más. Era todo el arte que tenía la tribu. No conocían la música, ni la pintura, ni la literatura, ni casi nada que fuera hermoso., El frío había devorado los primeros brotes, Pero quedaba el pasado que era como un sueño, y que sobrevivía para ser contado".
"Vivían en una granja, en una charca de lodo, y habían olvidado la antigua grandeza de Embruddock. Todas las ruinas habían sido hermosas torres revestidas de oro; lo que ahora era barro y suciedad había estado pavimentado de lujosos mármoles, La ciudad había tenido cuatro veces el tamaño actual y todo había sido hermoso, limpio y hermoso."

"El tiempo había desmantelado a tal extremo la ciudad antaño orgullosa, que sus habitantes la consideraban una aldea, e ignoraban que sólo era una ruina en medio de una civilización borrada por el hielo, la locura y el paso del tiempo". 

Sobre la llegada de la primavera:

"Las encantadas soledades empezaron a demarcar las costas de los ríos con árboles de gruesos troncos. Nieblas y neblinas se elevaban de los arroyos nuevos. El gran continente de Campannlat tenía unos veintidós mil kilómetros de largo por ocho mil de ancho. Ocupaba la mayor parte de la zona tropical en todo un hemisferio del planeta Heliconia, Había en él dramáticos extremos de temperatura, profundidad, altura, calma y tempestad. Y ahora despertaba a la vida"
"Estas tensiones hipogeas operaban también en la superficie planetaria, donde de los viejos mantos helados brotaban tapices de color y altas lanzas verdes antes de que los últimos restos de nieve se pudrieran en el suelo, tan apremiante era la llamada de Freyr. Pero las semillas habían estado esperando ese momento ventajoso. La flor respondía a la estrella. Después de la flor, nuevamente la semilla. Pero esas semillas suplían los requisitos energéticos de los nuevos animales que corrían por las nuevas praderas. También los animales habían estado esperando ese momento. Las especies proliferaban. Los estados cristalinos de cataplexia se desvanecían con rapidez., La muda dejaba montones de pelaje invernal desechado, que las aves utilizaban inmediatamente en los nidos, al tiempo que el estiércol proveía de alimentos a los insectos"


Y ahora sobre la estación orbital Avernus:


"No sólo registraban el movimiento de la población humana, sino también el de los phagors, los blancos y los negros. Cada avance o retroceso se transformaba en impulsos que por último se abrirían paso a través de los años luz hasta los ordenadores del Instituto de Centrónica Heliconiana de la Tierra" 
"El receptor del Instituto Heliconiano estaba en Caronte, la luna de Plutón, en los extremos del Sistema Solar. El dinero que financiaba el receptor provenía del Canal de Educcimiento, que transmitía una continua saga de episodios heliconianos a las audiencias de la Tierra y los demás planetas solares. Vastos auditorios, semejantes a conchas enclavadas en la arena, se levantaban en todas las provincias, y podían alojar cada uno a diez mil personas. [...] Heliconia era la última gran forma artística de la Tierra. Nadie en la Tierra, desde los gobernantes hasta los barrenderos, desconocía ciertos aspectos de la vida heliconiana. Los nombres de Aoz Roon, Shay Tal, Vry y Laintal Ay estaban en todos los labios. Desde la muerte de los dioses terrestres, otras figuras ocupaban los altares".


¿Más datos de interés?: Sí. Fue premiada con el galardón  John W. Campbell Memorial de 1982. Ese mismo año, el autor recibió también el premio de la British SF Association. Dijimos anteriormente que explicaríamos por qué Aldiss se permite abordar su obra desde la perspectiva no sólo literaria y científica. sino también histórica y antropológica. Creemos que se explica cuando vemos los Agradecimientos del autor (excepto nuestro admirado Desmond Morris tuvimos que googlear para el resto): Tom Shippey, J.M. Roberts o Desmond Morris, entre otros expertos en diferentes materias.

OTROS LIBROS DE BRIAN ALDISS EN KINDLEGARTEN:


- Invernáculo

- Criptozoico

- Heliconia - Invierno

- Heliconia - Verano


Como de costumbre, finalizamos esta reseña con las sensación de dejarnos muchas cosas en el tintero, en esta ocasión en lo relativo a los personajes y a algunos elementos de la trama, pero tratándose de una trilogía  tenemos tiempo para ampliar datos, y además tampoco está mal dejar algo sin comentar para que aquellos que os animéis con el libro no os lo encontréis todo trillado, que a veces en vez de reseñas parece que hacemos informes, y no queremos arruinar el inmenso placer que es descubrir una buena historia. Nos leemos!


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