30 de mayo de 2013

Insomnia - Stephen King

Derry, Maine. Ocho años después de la gran tormenta. Desde que enviudó, el anciano Ralph Roberts sufre un insomnio cada vez más agudo. Cuando desarrolla una percepción extrasensorial que le permite ver más allá de la realidad, tendrá que tomar partido entre los agentes del Azar y del Propósito, que han elegido Derry para librar su eterna batalla.


Publicada en 1993, Insomnia (Insomnia) es obra de Stephen Edwin King, el rey del terror. Es una historia de género fantástico y sobrenatural, con un pronunciado suspense, que en algunos momentos deriva hacia el terror, y que incluye una reflexión filosófica sobre el amor, la muerte y el Destino. 

Está ambientada en Derry (el trasunto literario de Bangor, ciudad de residencia de King), comenzando la historia ocho años después de los luctuosos sucesos narrados en It (Eso). Las referencias a dicha novela serán continuas. 

Como veremos también, Insomnia está profunda y directamente relacionada con La Torre Oscura y, sin bien no es imprescindible para la comprensión de la saga, es recomendable su lectura para ampliar datos sobre la misma.

En esta ocasión, en la obra prima lo fantástico, el misterio y lo sobrenatural sobre lo terrorífico, aunque éste gana peso a medida que la trama avanza.  Es una historia de antihéroes, de personas corrientes llamadas a tener un papel crucial sirviendo a fuerzas superiores y que escapan a su entendimiento.

King describe este libro como una tragedia en tres actos, y en verdad responde al más clásico de los esquemas: Introducción, nudo y desenlace. Desarrollo lineal y unidad espacial y temporal. Pero, su sencillez de estructura contrasta con la profundidad de su argumento.

En lo concerniente al ritmo, el libro tarda bastante en arrancar, la acción se hace esperar. Hasta que los hechos se precipiten, tendremos una sensación de «calma tensa» o «espera incómoda», de suspense, como el recalmón que precede al temporal. Así, primero nos pone en situación, presentándonos al protagonista, Ralph Roberts, un hombre común,  jubilado septuagenario, cuya mujer fallece. Tras enviudar, comienza a sufrir insomnio. Aquí King hace gala de su conocido dominio del costumbrismo, usando este hilo argumental para hacer desfilar ante nosotros la galería de personajes secundarios (y una divertida colección de bienintencionados remedios «de la abuela» para el insomnio que el sufrido Ralph debe escuchar) y ubicarnos en el escenario de la novela. Para quien haya leído It será un placer reencontrarse con la gran tormenta que hundió la calle principal (y que ahora sirve como referencia temporal), con el incendio del Black Spot, con la tienda Rosa Usada Ropa Usada, con los Barrens, con el centro cívico diseñado por el famoso arquitecto Benjamin Hascom y con la aparición de Mike Hanlon.

Para incrementar la tensión, el escenario es un barril de pólvora: El centro de la mujer ha invitado a Susan Day, una popular ideóloga feminista y proabortista, a dar una conferencia en Derry. Esto provocará la reacción adversa de los grupos antiabortistas (o «pro-vida»), que llegan hasta la violencia para defender su postura, viéndose Ralph involucrado contra su voluntad (como no puede ser de otra manera en una novela de King, las consecuencias de este conflicto serán dramáticas). El autor, conocido progresista y a la vez hombre de fe, nos dará un retrato de la conservadora sociedad de Nueva Inglaterra y abordará temáticas comprometidas como el maltrato a las mujeres y la libertad de elección personal, dándole al libro un interesante matiz social.

En este marco de odio, de conflicto, de espiral creciente de violencia, surgirá el instrumento perfecto para el rey Carmesí, el auténtico villano de nuestra novela, en la figura de Ed Deepnau, que parece enloquecer y obsesionarse con la lucha antiabortista y que trastocará el necesario equilibrio entre Azar y Propósito de una forma muy expeditiva, intentando estrellar un avión contra el centro cívico, donde Susan Day da su charla y en el que se hallan reunidas dos mil personas, aunque ignora que realmente está sirviendo a un objetivo mucho mayor y más trascedente que el suyo propio, pues es un títere del rey Carmesí, a quien sólo importa la muerte de Patrick Danville.

Son de destacar también los héroes escogidos por el autor para su odisea: Dos personas mayores, Ralph y Lois. Si It mostraba la «sociedad de los niños» aquí nos encontramos ante la «sociedad de los ancianos», viéndose como ellos se perciben a si mismos como un grupúsculo fuera de la Sociedad, a la que llaman El Mundo Real, dónde los jóvenes no escuchan y siempre van con prisa, y del cual han sido excluidos en el momento de su retiro laboral, y que transcurre sin tenerles en cuenta. La mirada complaciente y respetuosa del autor hacia la tercera edad es una constante en su obra y es un placer leer la reivindicación que hace de los ancianos como gente activa y con mucho que aportar a la Sociedad, así como de la importancia del amor y de la sexualidad durante la vejez.


Ulteriormente, la trama va ganando poco a poco en emoción e intensidad, hasta llegar a un final de gran emotividad que no desvelaremos, y como ya dijimos, con notables consecuencias para la saga La Torre Oscura. La longitud del texto permite a Mr. King desarrollar una serie de ideas que a nosotros nos han resultados fascinantes:

En primer lugar, la premisa principal de la obra: La confrontación entre Propósito (el ka) y Azar (no confundir con Bien y Mal, más bien hablamos de Orden y Caos), que rigen el destino de todos los seres vivos. Para ello, tenemos una actualización del mito grecolatino de las Parcas o Moiras, quienes tejían, medían y llegado el momento cortaban el hilo de la vida de cada mortal, encarnadas aquí por los misteriosos «médicos calvos y bajitos», que incluso toman sus nombres: Cloto, Láquesis y Átropos, y la figura de las auras, rematadas por ese hilo de la vida, que cada uno de nosotros tenemos y que Ralph puede visualizar gracias a su percepción aumentada (avanzada la novela sabremos que el insomnio les ha sido inducido a Ralph y Lois por Clotos y Láquesis para desarrollar estas facultades extrasensoriales). Propósito (ka) y Azar se muestran como fuerzas inevitables, necesarias, antagónicas pero complementarias, sirviendo cada muerte a una de ellas y siendo algo inexorable e incluso un actor de amor y piedad (entramos pues en el terreno del antiguo Eros y Tánatos). Será precisamente la ruptura del equilibrio Propósito-Azar y sus terribles resultados por parte de un agente externo a ellos (El rey Carmesí) el leiv motiv de nuestra historia.

Fascinante nos ha resultado también la idea del duermevela como inductora de habilidades y percepciones extrasensoriales. Ese momento en el que no estamos ni del todo dormidos ni del todo despiertos y que nos permite desde ir al baño o mantener conversaciones sin enterarnos hasta tener magníficas ideas para relatos, poemas y canciones que una vez despiertos no podemos recordar, y que inspiraba a Bécquer sus inmortales creaciones, es aquí también el vehículo para que Ralph obtenga un arma con la que enfrentarse a los peligros a los que le expone su autor. Nos ha gustado también el concepto de energía vital que expone King, y cómo permite a Ralph «cargar» sus armas. No desvelaremos más detalles, es mejor leerlo.

Las escenas de acción del libro están resueltas, como es habitual en este autor, con gran solvencia, y la larga espera inicial se verá compensada con una resolución trepidante y algún momento de bastante tensión. Sin duda Átropos, el desequilibrado e impredecible «médico calvo y bajito» servidor del Azar, es la némesis perfecta para Ralph, nuestro héroe accidental. Sobre este particular, es acertada la labor descriptiva tanto física como psicológica de King para con estos personajes. Si Cloto y Láthesis son pulcros, ordenados y racionales, Átropos es sucio, desastrado, es impredecible, se comporta como un demente y porta continuamente un bisturí oxidado. El descenso de Ralph y Lois a la guarida subterránea de Átropos es uno de los momentos donde la novela vira hacia el terror de una forma más notoria, y su descripción es sobrecogedora.

No queremos entrar en más detalles sobre la trama para no destripar más la obra a aquellos que esteis interesados en leerla, pero por último sólo queremos destacar nuevamente la originalidad que vemos en la misma, personalmente nos ha parecido completamente distinta a las habituales historias de esta índole, y hemos sentido auténtica empatía por el bueno de Ralph y el resto de sus miembros de su particular ka-tet, admirando su capacidad de sacrificio, su generosidad, su entrega y su altruísmo hasta la última página del libro.

Debemos decir que la obra puede resultar, por momentos, un poco larga, pues el autor «se gusta» al escribirla, se recrea hasta el infinito en pequeños detalles y matices, sobre todo en la primera parte, pero se compensa, a nuestro juicio, con la originalidad de la propuesta y las múltiples lecturas que posee.


El libro presta su título a una revista mensual online dedicada en exclusiva a Stephen King. La podeis leer aquí (es completamente gratuita).

King Crimson (Rey Carmesí) fue una de las más destacadas bandas de Rock Progresivo, activa del 1968 al 2009. En un momento de la historia, Ralph se da cuenta de que está «en la corte del rey Carmesí». In the court of Crimson King fue el primer disco de la banda, publicado en 1969.

Patrick Danville, aquí un niño de cuatro años, reaparecerá como joven de veintidós en el séptimo volumen de La Torre Oscura y jugará un papel fundamental en el (denostado) desenlace final de la saga. Como Elegido del Propósito (o ka) no debe morir en Insomnia. Ralph Roberts, frustrando el plan de Ed Deepnau y evitando así la muerte de Patrick, permite a éste colaborar en la derrota del Rey Carmesí por Roland y con ello la continuidad de todos los mundos que giran alrededor de la Torre Oscura. 

La propia novela aparece también en la séptima parte de La Torre Oscura. Nancy Deepnau, sobrina nieta de Aaron Deepnau, entrega un ejemplar a Roland y le explica la importancia capital de la misma, la historia de Patrick Danville, del fallido plan de Ed Deepnau (que en ese plano de realidad es un personaje literario, ficticio, que King ha usado para llamar la atención de Roland con la coincidencia de apellidos) y de cómo éste cayó bajo el dominio del Rey Carmesí. 

Entre los objetos amontonados que Ralph y Lois descubren en la guarida de Átropos se encuentra «La zapatilla de un niño pequeño llamado Gage Creed, atropellado por un camión cisterna en la carretera 15, a la altura de Ludlow.» King hace una autorreferencia a su libro Cementerio de Animales.

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22 de mayo de 2013

Hyperion - Dan Simmons

Siglo XXVIII del antiguo calendario. En el primitivo mundo de Hyperion, fuera de la Red de Mundos, se hallan las misteriosas Tumbas de Tiempo, lugar de peregrinación para los fieles seguidores del Alcaudón, el Señor del Dolor, cuyo culto se extiende por todo el Universo. Al borde de la destrucción a manos de los éxters, recibirá una última peregrinación, un grupo de siete personajes con siete historias diferentes, pero todas con algo en común: Hyperion.




Publicada en 1989, Hyperion (Hyperion) es obra de Dan Simmons, escritor y profesor, aunque ha abandonado la docencia y se dedica exclusivamente a la literatura.

Es una novela de Ciencia-Ficción blanda, compuesta por seis relatos independientes pero con un hilo conductor común, con elementos propios de la Space Opera y de la novela de Anticipación, y con un marcado transfondo religioso y filosófico.

Es la primera parte de una tetralogía titulada Los cantos de Hyperion, la cual está considerada una obra cumbre de la Ciencia-Ficción.

Hyperion ya está concebida desde un principio como inicio de una saga, y por tanto, como es habitual en estos casos, Simmons dedica esta primera entrega a la introducción del universo que ha creado y de los personajes que lo habitan.

Y es que debemos avisar, y esto no es un spoiler, que la historia no termina con el libro, sino que claramente sabemos que no ha hecho sino comenzar y esta primera toma de contacto nos ha puesto en antecedentes (en verdad muy exhaustivos) de lo que leeremos en los sucesivos volúmenes.


Sobre esto, es obligado destacar la riqueza y la profundidad del universo que el autor ha desarrollado. Veamos si somos capaces de hacer un resumen:

Estamos en el Siglo XXVIII según el antiguo calendario, hoy en desuso. La Humanidad se ha visto obligada a abandonar Vieja Tierra, su mundo natal, tras destruirlo en un grave fallo de computación llamado El Gran Error, hace más de cuatro siglos. Previamente, prolongadas guerras de escala planetaria habían alterado radicalmente el mapa geopolítico tal como hoy día lo conocemos.

Tras extenderse por el Universo, primero con el envío de naves seminales, y después en una diáspora global conocida como La Hégira, el ser humano ha creado una inmensa Red de Mundos, conectados entre sí por teleyectores y por naves de velocidad superlumínica. Un gobierno llamado La Hegemonía mantiene un férreo control de la red de mundos, si es necesario a través de FUERZA, su brazo armado. Por su parte, las Inteligencias Artificiales, liberadas hace siglos del control humano, han unido sus consciencias en un ente conocido como el TecnoNúcleo, integrado en la red de mundos pero plenamente independiente, y dividido en tres facciones, Máximos, Estables y Volátiles.

Por otro lado, algunos de los primeros viajeros espaciales han evolucionado y se han modificado genéticamente para alumbrar a los éxters, una especie adaptada a la vida sin gravedad, que vive al margen de la Hegemonía y supone su mayor amenaza, atacando y rapiñando sus mundos periféricos.

Mientras tanto, el primitivo Hyperion, apenas una colonia de la Hegemonía, es el hogar del Alcaudón, un ente misterioso al que se rinde culto en todo el Universo, a través de una Iglesia que ha desplazado a antiguas religiones como el Cristianismo o el Islam. El Alcaudón y las arcanas Tumbas de Tiempo, cuyo origen, creador y objeto son un completo misterio, serán el eje central de esta tetralogía.


Para el desarrollo de este mundo tan complejo y rico en detalles, el autor se vale de un talento narrativo y de un dominio de los recursos literarios que nos mantuvieron boquiabiertos durante toda la lectura. Simmons da vida a seis personajes principales, con una gran profundidad y con seis voces diferenciadas, mostrándonos cada uno de ellos una visión, una faceta del universo del autor. Veámoslos:

- El Sacerdote, que nos mostrará el aspecto religioso, y cuya historia incluye un "relato dentro del relato", leyendo unos diarios (con un estilo propio de los cuadernos de campo antropológicos y etnográficos) escritos por un predecesor suyo, que describen el mundo natural de Hyperion y las costumbres de una extraña secta, los Bikura, que rinden culto al Alcaudón, al que llaman el Cruciforme, y su catedral natural en un altísimo acantilado.

- El Militar, con el que descubriremos los aspectos castrenses de la Hegemonía, en concreto de FUERZA, su ejército, así como la Historia bélica de la Humanidad, la filosofía militar, la inevitable guerra con los éxters y la capacidad destructora del Alcaudón.

- El Poeta, el más anciano del grupo y el único nacido en Vieja Tierra, que se ha mantenido vivo criogenizado en viajes sublumínicos y con tratamientos Poulsen de longevidad, dará su cínica perspectiva como uno de los primeros colonos de Hyperion y conocedor de la crueldad del Alcaudón.

- El Profesor nos acercará a los aspectos científicos de las Tumbas de Tiempo y al papel de la Iglesia del Alcaudón en la red de mundos. Es el único relato contado en tercera persona, y contiene una ácida crítica de los medios de comunicación.

- La Detective contará una historia donde cobran protagonismo el Tecnonúcleo y las inteligencias artificiales, en un relato al estilo de la novela negra, lleno de guiños y homenajes a dicho género.

- Por último, la narración del Cónsul será muy clarificadora, tanto de la relación entre la Hegemonía, los éxters e Hyperion, como sobre la Hegemonía como elemento totalitario y represivo, de nuevo a través del «relato dentro del relato», describiendo el proceso de integración de un planeta independiente en la Red de Mundos y lo que ello le acarrea.

- El séptimo personaje, el Templario, capitán de la nave-árbol que transporta a los protagonistas a Hyperion, no contará su historia.

Dijimos que la obra tiene un acusado trasfondo filosófico. Afirmamos esto por la reflexión que el autor se permite sobre el género humano, considerándolo inmovilista y conservador pues, si bien ha sido capaz de extenderse por todo el Universo, no evoluciona, prefiriendo terraformar los mundos que coloniza, adaptándolos a él, y no a la inversa, eliminando a las especies inteligentes autóctonas. Además, mantiene sus rasgos culturales primigenios, aunque carezcan ya de sentido, creando mundos a imagen y semejanza de la Vieja Tierra, por ejemplo el desértico mundo judío de Hebrón (aquí hallamos un paralelismo con la magnífica Saga de Ender de O.S. Card, donde los planetas son colonias que heredan su cultura de origen, como Lusitania -Brasil-, Sendero -China- o Pacífica -Polinesia-). Ante ello, opone a los éxters, descendientes de los primeros exploradores humanos, que se han adaptado a la vida en entornos sin gravedad, modificándose genéticamente si es necesario, y cuya confrontación con la Hegemonía es inevitable por las tan diferentes cosmogonías de ambas especies.

Los éxters, a título personal, nos han parecido una de las aportaciones más interesantes del libro, pues es una tema que nos apasiona, la hipótesis de cómo evolucionaría un grupo humano aislado del resto de la Humanidad, tras perder relación con la misma y una vez olvidado su origen (similar a lo mostrado en la saga Dune de Frank Herbert con las expediciones misioneras de las Bene Gesserit)

Igualmente, se nos muestra la Hegemonía como un elemento cohesionador de la Humanidad, pero también como un régimen totalitario que fagocita los mundos que se adhieren a él, anulando su soberanía y su independencia. A cambio de las ventajas que supone integrarse en la red de mundos (teleyectores que permiten el viaje instantáneo entre mundos -un concepto similar al de StarGate- acceso a la red de datos, defensa a cargo de FUERZA) se pierde la singularidad, conviertiéndose en un centro turístico y de explotación de sus recursos naturales, se quiera o no. Aquí no podemos sino ver una clara analogía con el colonialismo e imperialismo de nuestro mundo y de nuestra Historia.

El cariz religioso de la obra viene dado sin duda alguna por la figura del Alcaudón, a quien su Iglesia, extendida por todo el Universo, rinde culto en tanto su capacidad destructiva, expiatoria incluso, refiriéndose a él como «Señor del Dolor». Es, sin embargo, un demiurgo, algo completamente arcano y desconocido, cuya naturaleza su Iglesia no puede ni sabe explicar, lo que no impide que sea adorado como una divinidad y haya desplazado a antiguos cultos como el Cristianismo (el catolicismo agoniza y el protestantismo ha desaparecido) o el Islam.

En lo tocante al aspecto literario, dijimos y reiteramos que la obra nos asombró por su calidad y su expresividad. Apoyada sin duda por la excelsa traducción de Carlos Gardini, muestra una capacidad literaria que, a nuestro parecer, es muy gráfica, muy ilustrativa, con descripciones acertadas que nos permiten imaginarnos claramente personajes, paisajes y escenarios como si los viésemos. En este aspecto recomendamos esta obra a aquellos que perciban en la Ciencia-Ficción una cierta carencia en las formas en beneficio del fondo, pues sin duda redime al Género de dicho descuido de la parte formal.

En esta misma línea, nos permitimos enmarcar la obra dentro de la Ciencia-Ficción blanda, por no ahondar excesivamente en aspectos técnicos y científicos, sin permitirse tampoco caer en las licencias propias de la Space Opera, pero sí beneficiándose de los lugares comunes de la misma (planetas alienígenas, razas extraterrestres, batallas en el espacio). Así, tiene un cierto carácter divulgativo, facilitándonos comprender conceptos como la Relatividad, con ideas como la deuda temporal que contraen los viajeros de las naves hiperlumínicas, pues el tiempo pasa a diferente ritmo para ellos que para el resto del Universo (de nuevo hay un paralelismo con la Saga de Ender, donde el protagonista permanecía joven durante miles de años por permanecer continuamente en viajes no-relativistas). Resulta triste y conmovedora la historia de Siri, la abuela del cónsul, que envejece mientras su amado, embarcado en viajes continuamente, permanece joven, siendo ella más anciana en cada uno de sus encuentros, pues lo que para él son semanas, para ellas son años.

Debemos decir, por último, que la abrumadora cantidad de posibles líneas argumentales y lo sugerente de las mismas que ofrece este libro, nos precipita a continuar con su segunda parte, Los Cantos de Hyperion, y que pese a la notoria extensión del escrito, es de esas obras a las que no le sobra una coma, careciendo para nosotros de relleno, y siendo cada una de sus páginas fuente de información que conviene aprehender.

Fue galardonada con los premios Hugo (1990), Locus (1990) e Ignotus (1991).

Hyperion es un poema del inglés John Keats, escrito en 1918 y revisado en 1919 como La caída de Hyperion: Un sueño. Ambos quedaron inconclusos. Toda la obra está inspirada en la figura y en la obra de John Keats, como se verá concretamente en el relato de la Detective. Keats es también la principal ciudad de Hyperion. Silenus el poeta recitara varios poemas de Keats a lo largo del libro.

El título de las obras de Martin Silenus, el Poeta, La Tierra Moribunda, es el de una saga de Ciencia-Ficción y Fantasía que Jack Vance escribió entre 1950 y 1985. El autor se permite una broma sobre los derechos de autor, diciendo que ya han expirado.

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17 de mayo de 2013

As crónicas de Bran vol. 1: A revolta dos mestres - Xosé Duncan

A vida transcorre tranquila na dourada cidadela de Elawei, no cumio da Montaña Sagrada. Bran é o lexítimo herdeiro da linaxe dos Grandes Forxadores, que protexen e gobernan Elawei dende tempos inmemoriais, tras afastar co seu nacimento a Nash, que esmorece nas minas. Pero o pacto dos Mestres gremiais e do terríbel Lord Daru impediralle acadar o seu destino e empurrarao a unha intriga chea de traizóns que poñerá en perigo o futuro de todo o seu mundo.



Publicada en 2013, As crónicas de Bran vol. 1: A revolta dos mestres é obra de  Xosé Duncan, escritor que xa publicou relatos curtos de terror e fantasía e apresenta eiquí a súa primeira novela, e Kaiser Wilhem, tamén coñecido como Carlos Calviño, ilustrador.

É unha historia de fantasía épicaaventuras e acción, que transcorre nun universo de fantasía e maxia inspirado no mundo celta, e destiñada a un público xuvenil e de xóvenes adultos.

É o ponto de partida dunha saga literaria, a de As Crónicas de Bran, e serve coma presentación do universo no cal está ambientada e dos personaxes principais da mesma.

A historia en sí trata o eterno tema da loita entre o Ben e o Mal, así coma a viaxe iniciática, neste caso a de Bran, que tantas veces temos visto noutros libros. Bran é, ao comezo da obra, novo e inexperto, sen apenas experiencia vital, aínda que adiviñamos o seu potencial no uso da maxia e os seus poderes coma Forxador. Porén, nesta obra, e a diferencia do acostumado, a historia non vai estar centrada no desenvolvemento persoal de Bran, pois o seu papel nos acontecementos ficará lonxe de ser central e determinante. De feito veremos que non é un heroe, e xa non comeza a súa andaina con demasiado éxito, pois fracasa na súa proba de maioria de idade, na que terá que enfrentar un dragón .


Xosé Duncan
ascronicasdebran.blogaliza.org

A devandita loita entre Ben e Mal irá in crescendo no transcorrer da novela, que se ben non é violenta nin morbosa, sí contén algunha escea truculenta, pero son minoría. Salientamos que non hai violencia de balde, sen sentido, senón que todo está xustificado polo argumento da obra. A acción non se vai a deter apenas ao longo de todo o libro, e as súas duascentas corenta e unha páxinas non van ser abondo pra contela toda, e ficaremos con ansia de ainda máis. Se ben hai capítulos que transcorren máis de vagar, o ritmo xeral da historia é alto e non imos caer no aburrimento.

Estamos ante unha novela escrita nunha linguaxe sinxela, sen alambicar, moi áxil, que contribúe a unha leitura rápida e doada. As esceas de acción están resoltas con moito oficio, empregando verbos de movemento abondo e descripcións curtas para non deter o ritmo trepidante dos acontecementos. Ditas descripcións son máis xenerosas no que refire aos escearios e as paisaxes, namentres que para os personaxes céntranse en rasgos xerais (gordo, alto, melena, barba) suficientes para conceptualizar a fisonomía sen chegar ao detalle. Así, saberemos que Bran ten o cabelo longo e loiro, a pel pálida e runas tatuadas nos antebrazos, pero pouco máis.

Falemos da profunda raigame céltica da obra, que é unha das cousas que fornecen a singularidade de As Crónicas de Bran e a distinguen de outras sagas de fantasía épica. O universo de Xosé Duncan inspírase no folclore, lendas, mitoloxía e relixión das nazóns celtas coma Galicia ou Irlanda. Atopamos unha serie de elementos vencellados a ésta  que compre salientar:

O universo de Bran é profundamente animista. A maxia que ateiga este mundo consiste na manipulación da Natureza e dos seus catro elementos clásicos: a terra (e as pedras), o lume (e a lava subterránea), o auga e o ar (e os paxaros). As runas, compoñente de poder máxico e de coñecementos, aparecen tatuadas nos antebrazos dos diferentes personaxes, e alumean cando estes levan a cabo os seus esconxuros. Encantamentos, sortilexios e fórmulas máxicas exprésanse en galés (traducidas ao galego a pé de páxina) o cal contribúe ainda máis á inspiración celta do texto.

Igualmente o mundo no que se desenvolve a historia de Bran, lémbranos endeseguida á paisaxe propia de Galicia, con verdes vales e montes, ríos, vizosos bosques e a presenza do grande Mar. O autor recoñece terse inspirado na súa Barbanza natal pra construir o seu particular universo.

O pobo habitante da Terra de Alba serán os pictos, nome que recibían os antigos escoceses, e que levarán no libro un modo de vida moi semellante ao dos antiguos celtas, a denominada en Galicia cultura castrexa.

Nesta liña de fantasía épica, non faltan dragóns, un divertidísimo trasno irlandés, fadas e máis trolls. Estes últimos terán una intervención curta pero trascendente e servirán á vez de donaire. O temíbel exército da Terra da Nada, capiteado polos irmáns Lord Daru e Lord Aaru, está composto por orcos e tamén por demos, e contarán non só coas súas espadas encantadas, senón tamén cunha frota de cepelines dende os cales bombardear as posicións inimigas.

A novela ten a peculiaridade de dar cáseque máis protagonismo aos personaxes secundarios que a o propio Bran, desembocando nunha obra coral. Algúns personaxes terán o seu aliñamento claro dende un principio, namentres que outros, coma os Mestres, farannos dubidar sobre as súas verdadeiras motivacións, lealtades e afiliciacións. A figura máis dual do libro e, para nós, Môrrigan, o Mestre Alquimista, que representa o Druida celta, e móvese igual entre os pictos que entre os cidadáns de Elawei. Os Mestres serán unha fonte de sorpresas, pois cando aparezan ao principio do libro farémonos unha imaxe de eles que nada ten que ver cos seus verdadeiros poderes coma iremos vendo ao longo da obra.

Nesta novela coral, de personaxes, a nómina é ampla abondo. Bran, O Grande Forxador, a consorte, Nash, os cinco Mestres (a Señorita Curuxa, os irmáns Oleiro e Ferreiro, o Reloxeiro e Môrrigan o Alquimista), os pictos Dagba e Eidlynn, a moza brava e valente que lle ha tirar as castañas do lume a Bran máis dunha vez e da que él non poderá senón namorar; os viláns Donn, Lord Daru e Lord Aaru... darían para unha entrada propia por sí mesmos.

O desenvolvemento da trama non é previsíbel, e vemos como as liñas argumentais que de entrada semellaban principais, como a de Nash posto no sitio de Bran polos Mestres, ou o posíbel enfrentamente entre eles, pasan cedo a ser secundarias, tendo Nash un papel menor no texto, se ben contamos con que a súa historia continúe e medre na segunda entrega da saga, pois deixa aberta una proposta moi suxerente, a de Nash unido ao Dragón Vermello pola maxia do Mestre Negro.

Kaiser Wilhem
ascronicasdebran.blogaliza.org

Nunha historia de confrontacións, achamos moitos contrastes, como por unha banda divinidades celtas coma Lugh, adoradas polos pictos, e pola outra as divinidades gregas ás que adoran os Mestres Gremiais (Hermes, a carteira; Cronos, o reloxeiro). Do mesmo xeito, confróntanse tamén a vida na seguridade de Elawei, fora do ritmo natural do mundo, sempre intramuros, en cuartos e corredores escavados na montaña, alumeados polos prismas de luz sen os cales ficarían ás escuras, fronte á vida fora da cidadela, ao ar libre, que Bran descubrirá cando comece a súa viaxe, reprantexándose por completo a existencia que levou ata entón. Neste orde de cousas, atopámonos cunha cidadela onde a vida é artificiosa, cunha sociedade ordeada de xeito estamental, sustentada nos mineiros, que arrincan da montaña o ouro que reveste os muros da cidade á que non poden acceder, despois nos traballadores (artesáns, labregos, gandeiros) para rematar nunha masa desocupada de cortesáns, adicados ao lecer e totalmente improductivos para a cidade. Namentres, a vida dos pictos é máis sinxela e pura, traballando arreo por igual todos os membros da comunidade, nunha sociedade máis igualitaria.

Por último, no que respeita ás ilustracións de Kaiser Wilhem, dispoñemos de unha por cada capítulo, a páxina completa, ubicadas en folla par, de xeito que non habémolas atopar senón ao virar a folla. Ademais están as letras capitais de cada capítulo, nas que paga a pena deterse porque son un auténtico traballo de miniatura e descreben os feitos que acaecerán no seu capítulo correspondente.

Fican morea de preguntas que nos deixou esta primeira entrega das Crónicas de Bran: ¿Qué vai ocorrer con Bran? ¿E con Eidlynn? ¿Quén é o Mestre Negro? ¿Cal é o verdadeiro aliñamento de Môrrigan? ¿Qué vai pasar en Elawei? ¿Qué trama o Mestre reloxeiro? ¿Voltaremos ver a Lord Daru? ¿É Nash somentes un home de palla? Por sorte Xosé Duncan confirmounos aos asistentes da citada apresentación do libro que o segundo volume xa está escrito e na fase de corrección, co cal xa é somentes cousa de agardar (ansiosamente) a que se publique e resolver todas as nosas dúbidas.

Xosé Duncan fainos o honor As crónicas de Bran vol.2: A porta de Annwn

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12 de mayo de 2013

Alguien voló sobre el nido del cuco - Ken Kesey

La llegada del pendenciero y alborotador McMurphy a una institución psiquiátrica, regida con mano firme por una enfermera despótica, pronto alterará la hasta entonces rutinaria vida en la misma. La lucha contra la autoridad y la búsqueda de la libertad personal acompañarán desde entonces a los internos, mientras a los lectores nos costará cada vez más distinguir dónde termina la razón y comienza la locura.

Anagrama, siempre llenando de
colorido nuestros estantes

Publicada en 1962, Alguien voló sobre el nido del cuco (One Flew Over The Cuckoo's Nest) es obra de Ken Kesey. Escritor poco prolífico, periodista, apóstol del LSD, y promotor del movimiento contracultural estadounidense durante los años 60.

Es un drama social, focalizado por entero en los personajes y en su dimensión psicológica en detrimento de la escena y de la acción; y que posee una perspectiva rupturista para su época, marcadamente crítica y reivindicativa, propia del movimiento contracultural en el que está enmarcado.

Inicialmente, es la primera novela del autor, y está inspirada por su doble experiencia en un hospital psiquiátrico en Menlo Park (California), primero como cobaya voluntaria en experimentos gubernamentales con LSD y otros psicotrópicos, y después como enfermero nocturno.

Nos encontramos en esta novela con un hecho curioso, al menos para nosotros. Y es que, sin bien está contada en primera persona, el narrador no es el principal protagonista. La historia es narrada por el Jefe Bromben, un gigantesco y dócil amerindio al que todos toman por sordomudo, pero el protagonista es Randell McMurphy, descrito como un irlandés bajo y robusto, lleno de cicatrices y tatuajes, jovial, embaucador, pendenciero, juerguista, charlatán y jugador empedernido.

A través del relato del Jefe Bromden, conoceremos la realidad cotidiana del centro, a sus ocupantes, la división de los mismos según su gravedad, al personal que lo atiende, sus rutinas diarias y todo el microcosmos que componen. Por sus pensamientos y su percepción de la realidad, debemos entender que el Jefe está efectivamente loco, sufriendo alguna suerte de paranoia, o bien que estando cuerdo, está bajo los efectos de drogas psicotrópicas, pues muestra los síntomas atribuidos a las mismas (nosotros carecemos de experiencia directa con ellas y no podemos constatarlo): Bromden ha perdido la noción del gigantesco tamaño de su cuerpo, y se ve a si mismo como pequeño, débil e insignificante. Para él, existen terribles máquinas en las paredes del Centro, una de las cuales genera niebla que le impide ver y pensar, pero en la que puede esconderse. Piensa que toda la Sociedad es una extensión del psiquiátrico y que existe un entramado («el Tinglado»), encabezado por la enfermera Ratched, para controlar a todos y cada uno de los individuos. Todos lo toman por sordomudo y él no hace nada por desmentirlo, pues piensa que sencillamente cuando habla nadie escucha su voz.

En la misma línea de confusión locura-cordura se encuentra McMurphy, un caradura que se finge loco para huir de la dura disciplina de un campo de trabajo al que ha sido condenado, según él, por «pelearse y joder demasiado». Se le admite en el centro en base a una valoración psiquiátrica según la cual padece psicopatía; en la que él se ha inventado todo y no ha sido posible desmentirlo [Hallamos interesante el Experimento de Rosenhan sobre este tema]


Igualmente veremos que otros pacientes no están más locos que cualquiera de nosotros, y podrían hacer vida normal fuera de la institución, si bien permanecen voluntariamente en ella por diversas circunstancias. En otros casos, concluiremos que el tratamiento produce mas perjuicio que beneficio a los sufridos pacientes, como al malogrado Billy Bibbit, que representa cómo la sobreprotección, la represión y el control de su comportamiento a la que le someten su familia y la rígida disciplina del Centro agravan su tartamudez y sus dificultades para la interacción social, y acaban por conducirlo al suicidio.

Es pues una premisa fundamental de la obra la crítica a la psiquiatría y la institucionalización de los enfermos mentales, así como de las prácticas habituales en la época (electroshock, lobotomía, medicación forzosa). Podemos afirmar que este libro fue inspirador para el movimiento antipsiquiátrico que ganaría fuerza en años posteriores (de nuevo recomendamos leer sobre el ya citado Experimento Rosenham) y que permitiría eliminar o modificar dichas terapias.

La otra premisa es la búsqueda de la libertad individual frente a la Sociedad, encarnada por la enfermera Ratched: Fría, controladora, alienante, metódica, rutinaria, deshumanizada, que parece carecer por completo de sentimientos e intenta disimular sus rasgos notoriamente femeninos (la Razón frente a la Naturaleza). Frente a ella estará McMurphy, que representa al individuo libérrimo, que no respeta las normas y convencionalismos sociales. De hecho se juzgan como delitos sus pasiones: el juego, la bebida y el sexo. De igual modo, encarna el precio que deben pagar aquellos que hacen valer su individualidad y cuestionan el Sistema establecido, pues será trasladado al ala de perturbados, sufrirá electroshocks y será finalmente lobotomizado.

Jack Nicholson, como McMurphy, en un papel memorable por el que recibió
el Oscar y el Globo de Oro al mejor actor. Un personaje para un intérprete.

Nosotros seremos testigos de excepción del duelo entre Ratched y McMurphy, como ya dijimos, a través de los ojos del Jefe Bromden, que personifica, en su condición de nativo americano y de supuesto enfermo mental, la doble marginación, la incapacidad de la Sociedad para dar cabida al individuo que ella mismo ha excluído, al monstruo que ha creado destruyendo su modo de vida tradicional (sabremos que casi todos los miembros de su tribu cayeron en el alcoholismo tras padecer la expropiación de sus tierras). Venciendo sus miedos, con su épica fuga final y su acto de piedad hacia McMurphy, matándolo tras ser lobotomizado, el Jefe simboliza también el triunfo del deseo de libertad y del individuo inocente frente a la Sociedad, siendo, tal vez, el que «voló sobre el nido del cuco».

Dijimos más arriba que muchos internos podían abandonar el centro y no lo hacían, lo que a nuestro entender entronca con el concepto de «miedo a la libertad» que manejaron el filósofo Erich Fromm o el pedagogo Paulo Freire, quienes postulaban que los individuos prefieren la relativa seguridad de la esclavitud o la ignorancia a asumir las responsabilidades que su condición de Libres les exige tomar, por no sentirse capaces de ello (ya dijo Salustio que «Pocos esclavos desean la libertad. Lo que desea la mayoría es un amo justo»). Así pues, McMurphy significará un punto de inflexión para el resto de pacientes, que perderán el miedo a enfrentarse a la Autoridad y buscarán la libertad personal, cuestionando los procedimientos y normas del Centro, hasta el momento dogmáticas.

El reparto de la adaptación cinematográfica brilla a gran altura, con
 actores como Danny deVito (en el centro) dando la réplica a Nicholson

Pero sería un error por nuestra parte darle un carácter mesiánico o libertador a McMurphy, pues actúa por propio interés, utilizando al resto de pacientes casi como peones en su pugna contra la Enfermera, y siendo las consecuencias de sus manejos más efectos colaterales que planeadas de antemano.

Por último, en el plano formal, el planteamiento de la novela es eminentemente teatral, en el sentido de que transcurre (con la única excepción de la excursión en barco) en el mismo escenario, el interior del psiquiátrico, y se basa en los personajes y la interacción entre ellos para hacer avanzar la acción, siendo ellos quienes provocan que «las cosas ocurran», sin apenas acontecimientos de procedencia externa. Es, pensamos, una «novela de personajes», y la galería de los mismos en encomiable, tanto por nutrida como por el grado de detalle que les confiere Kesey, especialmente en su aspecto psicológico como ya comentamos.

Will Sampsom es un memorable Jefe Bromden en la cinta de 1975

Transcurre la trama de forma lineal, en tres partes que podrían perfectamente ser también tres actos de una obra de teatro, y responde al clásico patrón introducción-nudo-desenlace, sin saltos temporales adelante o atrás, y con una única unidad de acción, sin transcurso de historias paralelas.

Su lectura resulta sencilla y placentera, por utilizar un lenguaje coloquial y cotidiano, con diálogos rápidos y no excesivamente largos. El autor no se explaya demasiado en las descripciones, y las escenas más violentas, como la pelea en las duchas o el traslado de Turckle a la planta de perturbados, están resueltas con solvencia, un estilo muy ágil y ausencia de morbo. No carece de un cierto humor negro, y mientras leemos estamos deseando saber cúal es la próxima jugarreta que le tiene preparada McMurphy a la Enfermera.




Louise Fletcher encarna a una odiosa enfermera Ratched,
Su interpretación le valió el Oscar y el Globo de Oro.

La película: 

La adaptación cinematográfica de 1975 corrió a cargo de Milos Forman, con Jack Nicholson totalmente desatado, improvisando y desplegando todo su histrionismo en el papel de McMurphy, Louise Fletcher como Enfermera Ratched, Danny deVito y Christopher Lloyd entre otros. Recogió 5 Oscars, 5 Globos de Oro (en ambos casos Película, Director, Actor, Actriz y Guión) y 1 Bafta (mejor película).


Cabe decir que, debido a las profundas diferencias con el original (principalmente no estar contada desde la perspectiva del Jefe Bromben y la interpretación de Nicholson) desagradó profundamente a Kesey, que nunca la visionó.[Ficha Imdb]

Sobre la película, el libro, su título y sobre el propio autor está Internet literalmente atiborrada de información, así que nosotros no la redundaremos para no aburriros. Aunque mencionaremos, por llamativo, el papel de Kesey como fundador de The Merry Pranksters (Los alegres bromistas), un colectivo que reunió a ilustres contraculturales como Neal Cassidy o The Grateful Dead, recorriendo los Estados Unidos en un autobús multicolor llamado Further, regalando LSD a manos llenas y promoviendo su consumo en «Acid Tests», así como predicando la filosofía vital que desembocaría en el movimiento hippy (vida en comunas, amor libre, ausencia de leyes y convencionalismos sociales...)

De esta guisa se paseaban The Merry Pranksters por los Estados Unidos. Marcando estilo.

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8 de mayo de 2013

El Misterio de Salem´s Lot - Stephen King

Ben Mears tiene sus propios demonios, y para combatirlos regresa a Salem's Lot, el pequeño y plácido pueblo de Nueva Inglaterra en el cual creció. Pero cuando éste se convierta en la puerta del Infierno, deberá enfrentarse a la encarnación del Mal más absoluto para defender su vida, su alma y su cordura.



Publicada en 1975, El misterio de Salem´s Lot (Salem´s Lot), es obra de un joven Stephen King.  Es una historia de terror de corte clásico, con elementos fantásticos y de misterio, centrada en el mito del Vampiro, con componentes de la literatura tradicional y de la cultura popular moderna.

Estamos ante la segunda novela de Stephen King. En aquel entonces tiene 28 años, ha publicado una primera obra (Carrie) que no le reporta excesivas ganancias, sobrevive escribiendo relatos para revistas «masculinas» como Playboy y tiene un serio problema con la bebida. Cuando publica Salem´s Lot, está sentando las bases del Universo King, pues en ella reconoceremos todos los elementos más significativos del estilo del autor. El gran valor de esta obra es que es extrapolable en fondo y forma a la producción ulterior de Mr. King.

Para comenzar, tenemos la ambientación en un pequeño pueblo de Maine, Salem´s Lot (escenario de pruebas para los posteriores Derry o Castle Rock). El conocimiento de esas pequeñas comunidades rurales permiten a King desarrollar, sobre todo en la primera parte de la novela, un delicado y fino costumbrismo, describiendo con detalle tipos, usos y costumbres: Los viejos parroquianos tertuliando cansinamente en la tienda, la señora cotilla y correveidile, los granjeros, los rednecks que malviven en los barrios de caravanas, el bar como lugar de reunión y ocio, los trabajadores solteros y sus vidas grises, el ritmo de vida monótono y rutinario marcado por las labores agrícolas... dotan al libro (y a gran parte de la obra de King en general) de un gran valor etnográfico.



Una premisa básica en Mr. King es que, por mansa que parezca el agua, el Mal acecha bajo la superficie y basta agitar un poco para que emerja. Una vez presentado un escenario aparentemente idílico, pasamos a conocer la maldad y la depravación que esconde: madres que maltratan a sus hijos, matones escolares, borrachos, enfermos, perturbados, pasados oscuros, secretos inconfesables, bosques que esconden cadáveres, sótanos lúgubres... Observar cómo el Mal corrompe y contamina un entorno que debería ser puro y virginal permite al autor transmitir la sensación de malestar, incomodidad y desasosiego con gran efectismo.

En este aspecto, la tensión dramática de la novela está tan lograda que nos mantiene en vilo a lo largo de toda la historia. Puede decirse que tarda en arrancar, con una primera parte donde la acción transcurre despacio, se presentan el escenario y los personajes, y vamos recibiendo pistas de lo que ocurre en el pueblo. No «pasan demasiadas cosas», pero esperamos con ansiedad que se desencadenen los acontecimientos. Cabe decir también que el autor ameniza esta espera con unas descripciones tan hermosas y detalladas que, a nuestro juicio, tiran por tierra todas las acusaciones que recibe sobre sus dotes literarias.

Y entonces llegamos a la segunda parte, los acontecimientos se desatan y ya no se detendrán hasta el clímax final. El ritmo se dispara y King ya no nos dará respiro hasta la última página. La tercera parte es frenética. Queremos decir con esto que el manejo del tempo narrativo es soberbio y la estructura de la obra, en numerosos  capítulos breves, resulta idónea para mantener el ritmo del relato.



Otro elemento propio del autor es que el protagonista sea un trasunto de él mismo: Esta es su primera historia protagonizada por un escritor (luego vendrían El Resplandor, Los Tommyknockers, Misery, La mitad oscura o Un saco de huesos) a través del cuál King pretende exorcizar sus propios demonios, ya sean el alcoholismo, la pereza que a sí mismo se atribuye o los bloqueos creativos. En el caso de Ben, la muerte de su esposa, de la que se inculpa. Igualmente lo es la presencia de niños en la trama ( habitualmente mostrando valores y virtudes no presentes en los adultos) aquí representados por el valiente, decidido, maduro y frío Mark Petrie.

Dijimos que esta era una novela de vampiros y hablaremos sobre ello. La influencia de Drácula es más que notoria y a lo largo de la trama veremos homenajes a la historia de vampiros por antonomasia: Barlow llegando al pueblo oculto en un enorme cajón, Straker como siervo y protector del vampiro mientras éste duerme, Ben clavando la estaca a su amada Susan como Arthur Holmwood a Lucy Westenra, o la propia muerte de Barlow igual a la de Drácula. Los vampiros de King siguen la línea de los vampiros clásicos y nos recreamos en los elementos que todos conocemos tan bien, tanto sus poderes (fuerza sobrehumana, reducir su tamaño, convertirse en animales), sus debilidades (ajos, estacas, rosas, crucifijos, luz solar) y sus limitaciones (no reflejarse en el espejo, corrientes de agua, no poder acceder a donde no han sido invitados, depender de sirvientes durante el sueño). Nos ha gustado especialmente que la otra fuente de conocimientos de los personajes sobre vampirismo sea la cultura popular, como las novelas pulp, los cómics (breve aparición estelar Vampirella) o las películas de serie B, siendo la afición de Mark Petrie por este tema  muy valiosa.

Los vampiros se presentan en Salem´s Lot desprovistos de cualquier halo romántico o elegante. Son monstruos malnacidos, crueles y sin piedad, que tratan a los humanos como ganado del que alimentarse (tan lejos de los refinados protagonistas de las Crónicas Vampíricas de Ann Rice o los melifluos vampiros de Crepúsculo). Debemos decir que King no entra en el terreno del gore pero sí que hay escenas truculentas y no se ahorran detalles ni salpicaduras de sangre.

Podríamos considerar que los vampiros son un vehículo, una excusa para una idea más ambiciosa: un estudio del Mal. Los vampiros representan al Mal, pero el Mal está, en realidad, dentro de los habitantes de Salem´s Lot. Cuando Barlow, el vampiro principal, capta a sus víctimas, lo hace apelando a sus bajas pasiones y a sus pecados capitales: Lujuria, avaricia, ira... como un moderno Mefistófeles. Incluso expresa que él mismo sirve a su vez a un amo superior, que nosotros entendemos como el Mal mismo,  y efectivamente recomendamos leer La Torre Oscura, tomos 5, 6 y 7 para una mejor comprensión de esta idea.

El último elemento que merece mención es la figura de la casa de los Marsten como eje de rotación de toda la historia, incluso es el leiv motiv por el cual Ben Mears regresa al pueblo. Como si la casa por sí sola encarnase el Mal controlando todo el pueblo desde lo alto de la colina, tanto física como metafóricamente.


King debía tener esta pinta más o menos por entonces

Adaptaciones:

Se realizaron dos adaptaciones a la pequeña pantalla con sendos telefilmes. El primero en 1979, dirigido por Tobe Hopper (La Matanza de Texas), con David Soul (Hutch en Starsky & Hutch) como Bean Mears (en España se estrenó en cines como Phantasma 2 para aprovechar el tirón de Phantasma de Don Coscarelli, con la que no tiene relación alguna).



El segundo en 2004, dirigido por Mikael Salomon, con Rob Lowe como Ben, Donald Sutherland como Straker y Rutger Hauer como Barlow.



El Padre Callahan reaparecerá en la saga La Torre Oscura, dónde se narrará su periplo tras salir de escena en Salem´s Lot, y dónde tanto él como los vampiros tendrán un rol crucial. La propia novela El misterio de Salem´s Lot aparecerá igualmente en la citada saga y hará su propio papel en los acontecimientos.

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1 de mayo de 2013

Gataca - Franck Thilliez

Esta novela forma díptico con una obra previa titulada El Síndrome E, y sus personajes principales ya habían aparecido en libros anteriores del autor. Por suerte, son historias independientes y Gátaca puede leerse sin pasar por su precuela, aunque los protagonistas sean los mismos. 


La trama tiene un ritmo alto, no vertiginoso pero sí ágil, y engancha. Comienza como una sencilla historia policíaca, la investigación de un asesinato, y a medida que transcurre va creciendo en alcance y complejidad, alambicándose y ramificándose hasta convertirse en una conspiración de alcance mundial. Thilliez maneja gran cantidad de datos, subtramas y personajes, y lo resuelve con soltura y estilo, cuadrando todas las piezas del rompecabezas sin dejar cabos sueltos. Por otro lado, las descripciones de los asesinatos y cadáveres son explícitas, truculentas, morbosas incluso, y no escatiman detalles. Avisados quedan los de estómago delicado.

Como es habitual en el género noir actual, los protagonistas (Franck Sharko y Lucie Henebelle) son personajes destrozados psícológica y anímicamente por sucesos traumáticos en sus vidas. Él, por la pérdida de su esposa e hija. Ella, por el cruel secuestro y asesinato de sus hijas gemelas, de lo cual Sharko se siente además culpable. Ambos han tocado fondo. Lucie incluso abandona la policía y ejerce como teleoperadora (lo cual, en nuestro caso, nos despertó al momento simpatía de colegas de ocupación). Los personajes y su purgatorio personal a lo largo de la trama son uno de los grandes alicientes de la novela.

El autor (ingeniero de profesión) ha realizado un riguroso e intenso trabajo de documentación científica para su obra. Esto dota de verosimilitud a la misma, y las explicaciones amenas y no excesivamente largas permiten a los que somos legos en la materia (biología evolutiva, ADN, estudio de la lateralidad...) no sentirnos perdidos leyendo este libro. Debemos decir que Thilliez no intenta emular a los habituales de thriller científico como Crichton, Cook o Preston & Child, sino que busca su propio enfoque y esto le permite huir de los clichés del género.

Sin ser una obra maestra, Gátaca es una obra de estilo muy solvente y sobre todo una historia muy entretenida y adictiva. Lo recomendados especialmente para un momento de indecisión a la hora de escoger libro o para quien busque una lectura amena y de evasión. Pese la extensión del texto es agradecido de leer y lo acabamos casi sin darnos cuenta.

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