30 de marzo de 2013

Harry Potter y las reliquias de la muerte - J. K. Rowling

Con Harry Potter y las reliquias de la muerte se cierra la saga de Harry Potter, que comenzó con Harry Potter y la piedra filosofal


Es el libro más vibrante de la saga, el de ritmo más vivo y aquel en el que los acontecimientos se suceden en mayor cantidad y con mayor rapidez. Tiene interludios de calma, por supuesto, con largos diálogos, pero el tono general es bastante frenético. Puede decirse que «arranca en quinta»: A diferencia de los anteriores, cuyos primeros capítulos siempre estaban dedicados al periodo de relativa calma estival previo al curso en Hogwarts, éste comienza en plena acción.

Continuando con la progresión habitual de la saga, en el cual cada volumen es más oscuro y «adulto» que el anterior, éste, como culminación, es el de mayor grado de crudeza y el que coloca a los personajes en las situaciones más exigentes y delicadas. El humor blanco propio de la colección se reduce en buen grado, mientras que la nómina de fallecidos se eleva exponencialmente, y nos hace temer por la vida de nuestros favoritos (en nuestro caso Neville Longbottom) hasta que cerramos la última página. Permite también momentos de protagonismo o lucimiento a personajes secundarios, y "hace justicia" a muchos de ellos (como Molly Weasley o la abuela de Neville).

A nivel literario, se mantiene en línea con sus predecesores, no observando, por nuestra parte, desgaste ni prisas por «dar carpetazo» al libro. Al contrario, se toma su tiempo para las explicaciones y justificaciones de los diferentes hilos argumentales de la  historia, dejando la sensación de «ahora todo encaja». Supone un cierre definitivo de la saga, al menos nosotros no hemos encontrado flecos ni argumentos secundarios pendientes que tienten a la autora con retomarla.

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27 de marzo de 2013

La torre oscura IV - La bola de cristal - Stephen King

La bola de cristal, titulado Mago y cristal en algunas traducciones, es el cuarto volumen de la heptalogía La Torre Oscura.

La Torre Oscura La bola de cristal

La bola de cristal es digna continuación de las anteriores entregas de la saga, manteniendo el listón literario al mismo alto nivel. Mr. King baja una marcha en el ritmo de la narración, que aquí será más pausada, por momentos incluso cadenciosa, pues se recrea más en los detalles y contiene gran cantidad de diálogos.

Es una narración dentro de otra, pues finalmente Rolando contará la historia de su juventud a los otros miembros de su ka-tet. Aprenderemos mucho sobre el Mundo Medio, su Historia, su peculiar geografía y los acontecimientos que lo han llevado a su actual situación; sobre Rolando y sus compañeros Alain y Cutberth,  y descubriremos la pesadísima carga que arrastra el pistolero. También entroncará con otras novelas de King, (cuyos fieles descubrirán al momento) y el universo del autor ganará en riqueza y complejidad.

Es la novela más western de la saga, tanto en ambientación como en personajes y en los hechos que narra. Si estuviésemos viendo una película, las partes más lentas nos recordarían a la tensión dramática del mejor Sergio Leone, como el tirante primer encuentro en el bar entre los jóvenes pistoleros y sus enemigos , mientras que las escenas de acción tendrían la firma de Sam Peckinpah: Cuando Rolando y sus compañeros desatan el infierno sobre los hombres de Farson, transmite un agradable regusto a Grupo Salvaje.

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22 de marzo de 2013

Noches de Pesadilla - Varios autores

¿Por qué nos gusta tanto pasar miedo? Siete pequeñas historias. Siete grandes autores. Vampiros, fantasmas, cementerios, casas embrujadas, oscuros amuletos y arcanos conocimientos más allá de la ciencia y la razón intentarán responder a tan difícil pregunta.

Noches de Pesadilla


Publicado en 2005, Noches de Pesadilla. Antología de relatos de terror es una antología de relatos breves, obra de diferentes autores clásicos de habla inglesa, de diverso estilo y extensión, escritos en el siglo XIX y principios del XX, y que se engloban dentro del terror gótico, con un corte tradicional propio de la época victoriana.

Como punto de partida, destaca por su brevedad. Se lee en una hora. Pero no por ello carece de contenido o de densidad. Intenta ser una reflexión, a través de los relatos de siete auténticos pesos pesados de la literatura, sobre los principales temores del ser humano, comunes a toda época y toda sociedad. Podría decirse que cada historia refleja un miedo en particular. 

El hombre y la serpiente (Ambrose Bierce, 1890) refleja el miedo atávico e irracional a las serpientes, y pone en entredicho la racionalidad de su época frente a la superstición y lo sobrenatural.

Blogs literarios

Napoleón y el espectro (Charlotte Brönte, 1833) La autora de Jane Eyre ofrece, en el escrito más breve del libro, la figura del fantasma como guía del vivo, revelándole una verdad que desconoce. Podríamos considerarlo incluso un adelanto de lo que haría Charles Dickens diez años después en Canción de Navidad.

La pata de mono (William Wymark Jacobs, 1902) es todo un clásico del relato de terror. Juega, por una parte, con el miedo a lo exótico, lo ajeno, a la magia procedente de culturas remotas. Por otro, con el eterno «cuidado con los deseos porque pueden hacerse realidad». Y por último, con el miedo a la pérdida de los seres queridos. La historia gira en torno a una pata de mono de esotérico origen que concede tres deseos a quien la posee, pero de una forma diferente a lo esperado.

Relato de los extraños sucesos de la calle Aungier (Joseph Sheridan Le Fanu, 1853) El padre de Carmilla aporta el texto más extenso del libro. Narrado en primera persona, relata la experiencia de dos estudiantes de medicina en una casa poseída por el espectro de su antiguo dueño. Ciertamente, la propia casa es la verdadera protagonista de una historia donde el mayor miedo es el de estar a merced de algo que escapa al control y la comprensión.

El invitado de Drácula (Bram Stoker, 1914) Publicado póstumamente, la teoría más aceptada afirma que es un primer capítulo introductorio de Drácula, finalmente descartado por el autor en la versión definitiva de dicha obra. Ubica la acción en Alemania, no en Transilvania, pues esa sería la idea inicial (por influencia del Carmilla de Le Fanu) y en ella aparecen gran cantidad de lugares comunes del horror (la soledad en un lugar desconocido, la noche, la tormenta, el cementerio, el vampiro, el lobo).

El fantasma (Catherine Wells, 1928) De publicación póstuma. Un relato escueto, centrado en la idea del fantasma como foco del horror y donde se juega con el equívoco y la confusión de realidad e imaginación.

La historia del difunto señor Elvesham (Herbert George Wells, 1897-98) El pionero de la ciencia-ficción proporciona una historia en primera persona centrada en el miedo a la vejez, la decadencia física y la merma de facultades. Igualmente, retrata la perversidad y el terrible uso que pueden tener los conocimientos científicos.

La obra incluye un prólogo a cargo de Marcelo Birmajer y un breve estudio a cargo de Maria Cristina Figueredo, a quien Google ignora, pero que hace este tipo de estudios en los libros de Serie Roja de Alfaguara (como este o este)

La pata de mono es, como dijimos, todo un clásico del terror. Los Simpsons se permitieron parodiarlo en el Especial de Halloween de 1991.

El invitado de Drácula Es el relato que más tinta ha hecho correr. Este libro se acoge a la tesis más aceptada, la de que es un inicio descartado de Drácula; si bien existe el rumor de que Florence Balcombe, la viuda de Stoker, en graves apuros económicos, pudo haber retocado y colado otro escrito del autor para aprovechar el tirón de su opus magnum. En cualquier caso, Valdemar Gótica ha publicado una hermosa edición con su calidad habitual.

El libro incluye, por último, los títulos originales de los relatos, así como las colecciones donde fueron publicados. No falta tampoco una brevísima biografía de cada autor.

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9 de marzo de 2013

Santitos - María Amparo Escandón

Esperanza enviudó joven. Desde entonces, su hija Blanca da sentido a su vida en un pequeño y provinciano pueblo de Veracruz. Pero Blanca muere súbitamente con apenas doce años. Esperanza vela a su hija perdida cuando su adorado San Judas Tadeo se le aparece para revelarle que Blanca está viva. Esperanza, acompañada de su inseparable caja de santitos, comienza una odisea personal que la lleva de su aldea a los burdeles de Tijuana, y a través de la frontera hasta los barrios chicanos de Los Angeles. Los personajes más pintorescos se cruzarán en su camino, en su búsqueda del milagro y en su vida, que ya nunca volverá a ser la misma.

Santitos

Publicada en 1998,  Santitos. Sexo, humor e ingenio en una novela mágica es obra de María Amparo Escandón, mexicana afincada en Los Ángeles. Escritora bilingüe, guionista, empresaria, productora de cine, publicista, consultora, filántropa y profesora en la UCLA. 

Es una historia tragicómica y romántica, de realismo mágico, que narra el viaje iniciático y de crecimiento personal de la protagonista, y cómo descubre el mundo y a sí misma; que hace un retrato costumbrista de las sociedades mexicana y chicana, y una minuciosa descripción tanto fisica como psicológica de los peculiares personajes que las forman.

Es una historia sencillamente hermosa. Bella, inspiradora, ejemplar. Esperanza es la heroína clásica perfecta. Inasequible al desánimo, firme en su fe, sus convicciones y su propósito; y con un ideal elevado. Al igual que en las odiseas clásicas, la protagonista hace un viaje personal a lo largo del cual descubre el mundo, desde lo más pequeño (su pueblito del México rural) a lo más universal (Los Ángeles), mientras se conoce a sí misma y tiene un proceso de crecimiento y maduración tanto físico como psicológico.

La autora muestra un talento extraordinario para crear personajes y situaciones. Es propio del realismo mágico que los personajes sean llamativos, exquisitos hasta el detalle. Nos ha gustado especialmente el recurso literario de los epítetos que ayudan a identificar a cada uno: Esperanza es la heroína, Blanca su hija (pura e inocente), Soledad su comadre (viuda y sin hijos), Salvador el sacerdote que la escucha y la apoya, el Chilepanzón su avieso jefe, el Cacomixtle un proxeneta astuto y huidizo, Ángel su amor redentor.

El uso del lenguaje es magistral. Alternando la tercera y la primera persona (en boca de varios personajes, no sólo Esperanza), hace que la novela fluya hacia delante con un ritmo adecuado, ni rápido ni lento. Contribuyen a ello las descripciones, cuidadas sin ser excesivamente largas, pero siempre dando al colorido la preponderancia que tiene para la cultura mexicana. El tono es agradable, incluso cuando describe las situaciones más desasosegantes o los lugares más repulsivos. Consigue que nos enganchemos, suframos y nos emocionemos con las situaciones en las que mete a la protagonista, algunas (tan propio del realismo mágico) delirantes, como la vaca oculta de la Mansión Rosada o el peep-show de Doroteo. Trata con gran ternura a todos los personajes que rodean a Esperanza: prostitutas, clientes, buscavidas, también proxenetas y madames. Todos tienen un motivo para hacer lo que hacen y todos poseen una historia que contar y una cara amable, incluso los villanos como el Cacomixtle.

Precisamente las mayores críticas que recibió esta obra la tacharon de falsa, de edulcorada, de mentirosa. La acusaron de no mostrar la crudeza, la sordidez y la miseria de ese mundo prostibulario en particular y del México fronterizo en general. Pero nosotros hemos dicho que esta es una historia bonita. No cursi, ni remilgada: Bonita. Y romantica. Nos reconcilia con la vida y pensamos que quiere transmitir un mensaje positivo: Que los milagros existen y que debemos buscarlos. Que hay lugar para el romanticismo hasta en el rincón más triste. Y que el amor redime, en todas sus formas. El amor de Esperanza por su hija, por sus santitos (con san Judas Tadeo a la cabeza), el amor de Esperanza y Ángel. En esta línea es de agradecer a la autora que no retrate a todos los hombres por igual (saliéndose de la tónica habitual de muchas novelas «femeninas»). En Santitos hay hombres malos, lascivos, interesados, estupradores como el Cacomixtle o Doroteo, que sólo buscan una cosa de Esperanza, pero también hay hombres buenos, nobles, rectos y bienintencionados, como el juez Haynes o el Padre Salvador y por supuesto Ángel. Igualmente no todas las mujeres serán un dechado de virtudes, como el caso de Doña Trini. 

María Amparo Escandón


Santitos contiene una fuerte carga costumbrista. Refleja la identidad chicana, esa mezcla de culturas mexicana y estadounidense, que por una parte conserva elementos tradicionales, como la devoción y las creencias católicas, la corrupción, la gastronomía, la música, la lucha libre, el idioma (omnipresente español en L.A.) y por otro la moderna vida en California.Y la sociedad de una zona fronteriza donde se diluyen las diferencias de dos mundos tan lejanos pese a estar tan próximos.

Para terminar, destacar el personaje sel sufrido Padre Salvador, confesor, confidente, paño de lágrimas y guía espiritual de Esperanza, la cual trastoca su rutina continuamente, lo trae de cabeza y por la que no podrá evitar sentirse atraído.

María Amparo Escandón escribió simultáneamente dos versiones del libro: En inglés, bajo el título Esperanza's Box of Saints, y en español, con idéntico título a la novela.

Santitos Película


Fue un best-seller millonario, tuvo críticas sobresalientes y ha sido traducido a 21 idiomas.


La película: 

Se convirtió en película en 1999, titulada Santitos, dirigida por Alejandro Sprighall y con guión de la propia autora. Ha sido premiada en diferentes Festivales, entre ellos el de Sundance.

Santitos película
Dolores Heredia es Esperanza en la versión cinematográfica
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7 de marzo de 2013

Historias Fantásticas - Stephen King

Demostrando que se mueve tan cómodamente en las distancias largas como en las cortas, Stephen King nos ofrece una recopilación de diez relatos breves y dos poemas, escritos entre 1968 y 1985, donde plasma su dominio del género fantástico y del misterio,hace incursiones la ciencia-ficción y muestra su habilidad para retratar la sociedad de su país en tono costumbrista.

Historias Fantásticas Stephen King


Publicado en 1985, Historias fantásticas (Skeleton Crew) es obra de Stephen King. Es una colección de relatos cortos, de miniaturas, de desigual extensión y diferente temática y ambientación, pero que tienen como elemento común y unificador un tono fantástico, tratando hechos sobrenaturales o que se salen de la normalidad de una u otra forma.

Como dato más significativo, recoge textos publicados entre los años 1968 y 1985, es decir, que los primeros fueron escritos cuando el autor tenía apenas 21 años, que suponen por tanto sus primeros trabajos como escritor (según su biografía, vendidos a diversas revistas, principalmente masculinas). Concebidos como lectura ligera, estos relatos se leen enseguida y resultan muy amenos por el estilo ágil y rápido que poseen. Es un libro perfecto para leerlo una tarde lluviosa como la que padecimos hoy. acompañado por nuestro té preferido.

La longitud de los relatos es muy desigual, motivada con toda probabilidad por las exigencias de la publicación a la que iban destinadas, por ello el estilo sufre ajustes de uno a otro, sobre todo en lo tocante a lo escueto de las descripciones o a la ausencia de circunloquios, o de las habituales apoyaturas de información  que realiza King y que hacen tan reconocible su estilo (sí están presentes en El camión del tío Otto o El brazo, de mayor extensión). Tengamos también en cuenta la evolución natural en casi veinte años que abarca esta antología.

Incluye los siguientes textos:

Hay tigres (1968): Brevísimo relato en el que un niño teme acudir al baño de la escuela, ubicado en el sótano de la misma, horrorizado por el inquilino que los habita. Es una historia simple y de gran efectismo.

Apareció Caín (1968): Sin componente sobrenatural, cuenta el último día de Garrish en el campus y su particular forma de despedirse de sus compañeros. Relato de fuertes reminiscencias pulp, nos recordó a los cómics de Creepy por su crudeza y su ritmo in crescendo.

Zarabanda nupcial (1980): También sin componente sobrenatural. Un músico recuerda, en primera persona, cuando de joven, en plena Ley Seca, fue contratado para tocar en la boda de la hermana de un gánster de medio pelo. Las cosas no saldrán como deberían. Interesante desarrollo, por lo inesperado de los acontecimientos. A King le gusta ubicar historias en la primera mitad del siglo pasado (véanse "Cadena Perpetua" o "El pasillo de la muerte")  y aquí acierta con la ambientación y los personajes.

Paranoia: Un canto (1985): Poema en verso libre, donde el protagonista desgrana sus delirios conspiranoicos. Va haciéndose más retorcido y exagerado a cada momento.

El procesador de palabras de los dioses (1983): [Nota para los más jóvenes: un procesador de textos era esto] Nuestro relato favorito de esta selección, por lo original de la historia, el sorprendente final de la misma y ese regusto a Cuentos Asombrosos o Dimensión desconocida que desprende. Un escritor fracasado es completamente infeliz con su vida y su familia. Por su cumpleaños, le regalarán un procesador de textos muy peculiar. No contaremos nada más, mejor leerlo.

El hombre que no quería estrechar manos (1982): Una historia de terror clásico, clasificable como terrór gótico, en la linea de Edgar Allan Poe o William Hope Hodgson. Un anciano Knickerbocker narra a sus contertulios, en primera persona, el extraño suceso que le ocurrió de joven en el mismo club en el que ahora se hallan. Un desarrollo original y de corte muy clásico como ya dijimos.

La Playa (1985): Una más que interesante incursión de King en la ciencia-ficción, que nos ha recordado a los viejos tiempos de revistas como 1984 o Dossier Negro. Es fascinante como el autor puede esbozar tantas ideas en un relato tan condesado. Una nave aterriza forzosamente en un planeta compuesto totalmente de arena. La situación pondrá a prueba la cordura de los supervivientes. Quien sabe lo que nos hubiese ofrecido King desarrollando más el universo que bosqueja en este relato.

La imagen de la muerte (1969): Otra obra temprana del autor y de nuevo una narración de corte muy clásico, de terror gótico. Un experto en arte debe inspeccionar un antiguo y valioso espejo que arrastra una negra leyenda. Muy expeditivo.

Para Owen (1985): Un poema en verso libre, dedicado a su hijo, de orientación infantil pero original y un tanto curioso.

El camión del tío Otto (1983): El cuento más identificable con el estilo de King, el que más entronca con su obra extensa. Localizado en su amado Maine, a caballo entre Derry y Castle Rock (¿os suenan?), tenemos el retrato costumbrista y la clase de personajes a la que nos tiene acostumbrados. En primera persona, el protagonista nos narra el declive de su excéntrico tío y su monomanía con un viejo camión.

El lechero (1985, 1982): Curiosa narración en dos partes independientes pero interrelacionadas a través sus personajes. Curiosamente la primera parte se escribió tres años después de la segunda. Un inquientante y evidentemente desequilibrado repartidor de leche y un ex-convicto empleado de lavandería cruzarán sus destinos de forma imprevisible. La primera parte es realmente inquietante. El más extraño y desconcertante de toda la recopilación.

El brazo (1981): Sin duda la historia más hermosa de esta selección. Con una fuerte carga costumbrista e incluso antropológica, relata la vida de una anciana mujer en un diminuto pueblo pesquero aislado del continente por un brazo de mar, en el estado de Maine. La protagonista, que nunca ha salido de la isla y es la memoria viva de su localidad, hará un último viaje personal. Sin destripar el final, diremos que la historia va encaminándose hacia la habitual truculencia que King imprime a su obra, pero nos congraciaremos con un desarrollo de tinte fantástico que culmina en los terrenos del realismo mágico.

Stephen King
King con Clovis, el gato de Sonámbulos

En la información preliminar del libro se incluyen los títulos originales de cada relato, su fecha y las publicaciones donde aparecieron. En esa lista consta un relato, The Monkey (1980), que no está incluido ni en esta edición ni en la posterior de la Ed. Debolsillo.

El primer disco de la banda The Ramones, Ramones (1976) contiene la canción titulada I don´t wanna go to the basement, cuya letra incluye -poco más que- los versos «I don't wanna go down to the basement / There's somethin' down there». No hemos encontrado referencia alguna al respecto, pero conociendo la retroalimentación y admiración mutua entre King y The Ramones, nos permitimos conjeturar que está inspirada por el relato Hay Tigres.

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2 de marzo de 2013

La sombra del águila - Arturo Pérez-Reverte

¡Año 1812. Tras una serie de azarosas circunstancias, un batallón de infanteria español sirve como voluntarios forzosos en la Grande Armée napoleónica durante la cruenta campaña de Rusia, con la intención de desertar y regresar a España en cuanto tengan la oportunidad. Un malentendido transforma su intentona de rendición en un acto de heroismo y los convertirá en actores y testigos de conocidos hechos históricos: La batalla de Borodino, la toma de Moscú y la  posterior (y desastrosa) retirada en medio del inclemente invierno ruso.

La Sombra del Águila portada

Publicada en 1993, La sombra del Águila es obra de Arturo Pérez-Reverte, escritor, periodista, articulista, antiguo reportero de guerra, miembro de la RAE, creador del Capitán Alatriste, amado u odiado, ensalzado o vilipendiado, pero nunca ignorado.

Es una novela histórica, que narra una pequeña historia ficticia enmarcada en una gran historia real, con un fuerte componente de acción y aventuras; todo ello con un trasfondo bélico. Es, a la vez, un relato personal, con un fuerte contenido humorístico.

Es muy breve, y se lee en un santiamén. Lo que la convierte en una obra perfecta para un trayecto en tren o autobús. Y que es ligera, amena, y entretenida. Folletinesca. La acción apenas se detiene; los diálogos son cortos, telegráficos, y las descripciones aún más. Es una de esas historias en las que «no paran de pasar cosas». De hecho, la acción comienza in media res, mientras los protagonistas avanzan decididos hacia las trincheras rusas en medio de un incesante fuego de mortero.

Para contribuir a la citada amenidad, D. Arturo utiliza un lenguaje actual, cotidiano, lleno de expresiones coloquiales, casticismos, frases hechas, onomatopeyas y palabrotas. Por ejemplo:

«Los generales se daban con el codo y sonreían, cómplices. Ya era hora de que le metieran un paquete a aquel gilipollas.»
«-Viva España, mi general. -Que sí, que viva. Pero espabile.»
«-Te ha tocado, Jiménez. Cubrís la retirada." -No jodas. -Como te lo cuento.»
«Si no fuera por tanto cañonazo y tanta murga ya estaríamos trincando vodka en plan tovarich después de habéroslo explicado todo, cretinos. Así que date por jodido, Popof. Cagüentodo. Como llegue hasta ahí, por lo menos a los de las primeras filas os voy a dejar listos de papeles.»
Quizás para rebajar la tensión de una obra de corte bélico, que narra sucesos trágicos y crueles, el autor dota al texto de un marcado humor negro, una «mala leche» y una enjundia que ayudan a digerir la lectura de las masacres que se producen en las batallas, el goteo de muertes del batallón protagonista o la escalofriante retirada, con miles de hombres muriendo congelados, devorados por los lobos o fusilados sumariamente.

Decíamos también que la obra tiene algo de relato personal, lo que se debe a estar narrada en primera persona, si bien el narrador es omnisciente, pues relata hechos, detalles y conversaciones que no presencia.

En cuanto a los personajes, es díficil no cogerles cariño, por la ternura con la que los trata el autor. Hombres sencillos pero nobles, endurecidos por las circunstancias, resignados a su fortuna, mientras se mantienen fieles a una nación que los ha abandonado y a un rey que los desmerece. Especialmente destacables son el Sargento García, con su sentido del deber y paternalismo para con sus hombres, firme en su propósito de devolverlos a España, y el soldado Mínguez, el homosexual andaluz leal, arrojado y valiente.

Pero no hay que confundir esta levedad del estilo con ligereza de contenido. Hay dos cuestiones principales que el autor trata en la obra:

Por una parte, la guerra en sí, y cómo extrae lo más rastrero y lo más sublime del género humano. En su desesperación, los protagonistas son capaces de lo más ruín, cuando matan por la espalda al Comandante francés Gerard, al cual estimaban, para que no los delate, o de lo más noble, cuando el Sargento García se sacrifica para que sus hombres puedan atravesar un puente en su retirada, y Mínguez quedándose a su lado para que no muera solo.

Arturo Pérez Reverte

Por otra parte, una reflexión sobre la idiosincrasia del pueblo español. Tanto a través de los propios personajes y su intrahistoria, como de las reflexiones de Napoleón desde su exilio en Santa Helena. El eterno «que buen vasallo que fuera, si tuviese buen señor», una nación de gentes orgullosas, sacrificadas y capaces de la mayor nobleza, pero envilecidas y embrutecidas por gobernantes incompetentes, déspotas, indolentes y corruptos.

Para finalizar (de lo contrario será más larga la reseña que el libro) debemos recordar que se narran hechos históricos reales, que el autor está solidamente documentado sobre los que cuenta, y que este libro sigue la premisa de «enseñar divirtiendo»; es de esas obras que te dejan con ganas de saber más sobre lo que has leído. 


El cómic: 

En 2012 se hizo una adaptación al cómic, con dibujo de Rubén del Rincón y guión del propio autor. Se publicó inicialmente por entregas en XLSemanal (un suplemento dominical que acompaña a numerosos diarios españoles) y posteriormente se recopiló en un álbum publicado por GallandBooks.

La sombra del águila cómic

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