2 de octubre de 2013

La ciudad y los perros - Mario Vargas Llosa

El Colegio militar Leoncio Prado marcará para siempre la vida de sus alumnos. Su tránsito de la infancia a la madurez pondrá a prueba su carácter, su lealtad, su fortaleza y su resistencia. A través de los relatos de sus protagonistas, conoceremos las circunstancias que llevaron a cada uno a terminar en un lugar donde se premian la rudeza y la agresividad y se castigan la honestidad y la moral. 

La ciudad y los perros

Publicada en 1962, La ciudad y los perros es una obra de Mario Vargas Llosa, escritor peruano (y desde 1993, también español), político, dos veces doctor, Premio Nobel de Literatura en el 2010 además de Premio Planeta, Cervantes, Rómulo Gallegos y Príncipe de Asturias entre otros.


Es un novela dramática, ubicada en el realismo y la crítica social, con tintes costumbristas, y con una estructura narrativa inusual. Fue la primera novela de Vargas Llosa, y supuso la fama y el reconocimiento del autor. Está considerada obra clave de la literatura del siglo XX, y tiene una estructura narrativa y una temática muy arriesgadas para tratarse de una ópera prima.

Un joven Vargas Llosa escribió La ciudad y los perros entre Madrid y París y la publicó en España gracias al editor Carlos Barral (de la editorial Seix Barral), todo un experto en burlar la inexorable censura franquista. Supuso una conmoción en su momento, y se convirtió rápidamente en un hito en la literatura en lengua castellana:

En primer lugar, tiene una estructura narrativa poco habitual, sobre todo si consideramos que es la primera novela del autor (antes había publicado relatos breves). La obra comienza in media res (en el medio de la historia), con el acontecimiento sobre el que gira la trama: El robo del examen de Química por parte de los protagonistas. A partir de ahí, el autor alternará narración omnisciente en tercera persona con relatos en primera persona de diferentes protagonistas, muchos de ellos en retrospectiva, combinando el presente con analepsis que aportan mucha información sobre los personajes que componen el cuadro.

Está ambientada en el Colegio militar Leoncio Prado, en el Callao, Perú, en las postrimerías de los años 50. Vargas Llosa estudió dos años en la institución, por lo que la novela, sin llegar a ser autobiográfica, sí que recoge su propias vivencias, y resulta evidente que Alberto Fernández «el Poeta» es en cierto modo un trasunto del propio autor. Los cadetes estudian durante tres años: tercero, cuarto y quinto. Los alumnos de primer año (tercero) son llamados «perros», lo que inspira el título de la obra.

La ciudad y los perros es una novela «de personajes» y es envidiable la capacidad de su autor para dar vida a tantos y tan bien caracterizados protagonistas. Tanto los cadetes como los oficiales y otros secundarios ajenos a la escuela son una radiografía excelente de los «tipos» de la sociedad peruana de su época, y el libro tiene un valor costumbrista (y casi antropológico) nada desdeñable. 

Mario Vargas Llosa

Mediante esta nómina de personajes, Vargas Llosa muestra las diferencias sociales que padecen los peruanos de la época, en concreto la capital y su área de influencia. Denota los prejuicios de los costeños hacia los serranos, y las desigualdades entre blancos (despectivamente, blanquiñosos), cholos (mestizos) y negros, y entre los distintos barrios como Miraflores (una zona acomodada) o Lince (una zona pobre y deprimida). 

En esta relación de protagonistas, destacan los cadetes del colegio. Los tres principales son Alberto Fernández «el poeta», Ricardo Arana «el esclavo», y «el Jaguar» (del que nunca se dirá el nombre); a los que acompañan «el Boa», «el Rulos», «el negro» Vallano, «el serrano» Cava y el brigadier Arróspide. Los cadetes se mueven en un entorno brutal, áspero, desabrido. A la rigidez e intolerancia del ambiente castrense y sus normas inflexibles, se suma la barbarie propia de los cadetes y el mundo de sus cuadras (barracones), marcada por una parte por la clandestinidad -los robos de ropa y útiles personales, las partidas de dados y naipes (la novela comienza con los cadetes jugándose a los dados quién roba el examen), el alcohol y el tabaco, las fugas (llamadas «tirar contra»), la sexualidad sórdida (competiciones de masturbación, zoofilia, violaciones entre cadetes, visitas a los burdeles como el de «la Pies dorados», único personaje que mantiene su nombre real en la obra)- y por otra por la violencia -peleas y agresiones entre cadetes, los crueles «bautizos» a los alumnos del tercer curso por parte de los de cuarto, que consisten en humillarlos y maltratarlos con ensañamiento durante un mes-.

«El Poeta» es una persona fuera de su ambiente (procede de una buena familia de Miraflores) pero que se adapta a él y sobrevive. Se financia escribiendo novelitas pornográficas y cartas a las enamoradas para los otros cadetes. «El esclavo» también está fuera de su mundo, pero no consigue adaptarse y sobrevivir en él. Representa la víctima del sistema, y no puede acoplarse ni a la disciplina de la escuela ni al ambiente de resistencia clandestina en el que se mueven sus compañeros. Por su parte, «el Jaguar» es un personaje con claroscuros y muy complejo, pues representa tanto los peores defectos como la virtud del orgullo y del honor (es el único que planta cara a los alumnos de cuarto, que no pueden «bautizarlo», organiza a sus compañeros en «el Circulo» para defenderse, les sirve de ejemplo, y carga con cualquier culpa por no delatar al verdadero culpable de una falta), además el final del libro ofrece un dato muy revelador sobre él, que lo humaniza y redime en gran medida.

Destacar que los tres personajes estarán interconectados de muchas maneras en la obra, y una de ellas es Teresa, una joven que representa una alegoría de la propia Iberoamérica: Pobre pero digna, limpia y pulcra; noble pese a su entorno menesteroso. Es poco agraciada, y sin embargo provoca el enamoramiento en los jóvenes.

En esta misma línea de alegorías y simbologías, llama la atención la figura de la Vicuña, mascota del colegio, que nunca parece comer ni dormir, y a la que los cadetes apedrean cuando los mandos no miran. Representa tanto la irracionalidad del ejército como la desubicación de los cadetes (es un animal de alta montaña y de una región muy lejana, está fuera de su entorno natural) y el rechazo del sistema en el que están inscritos, así como la sensación de encierro y reclusión de quien debería estar libre.

La ciudad y los perros película
Cartel de la adaptación cinematográfica

El resto de personajes representan igualmente virtudes, defectos y valores. «El Boa» significa la lealtad ciega, y es singular su relación de amor-odio con una perra callejera llamada «La malpapeada» que le guarda lealtad pese al maltrato que él le dispensa, y de igual manera permanece fiel él al «Jaguar» en la adversidad.

El Teniente Gamboa, por su parte, muestra una vez más la irracionalidad y la ceguera del ejército en sus decisiones y su forma de manejarse, pues no preponderan el honor y la justicia, sino al contrario, el ejército es capaz de cualquier cosa con tal de mantener su buena apariencia y su prestigio, aún a costa de condenar a inocentes, ocultar pruebas o amenazar y coaccionar a testigos. Gamboa, por ser fiel a sus principios y a su sentido del deber y el honor, que deberían ser virtudes militares, se convierte por el contrario en una víctima del sistema en el que creía y al que pertenece por decisión y vocación.

La obra retrata lo que ocurre cuando se tergiversa el significado de los valores. De las cualidades castrenses (valor, disciplina, honor, sentido del deber, compañerismo, lealtad) queda lo peor, están mal entendidas por parte del ejército y por ello se tornan lo contrario de lo que dicen defender. En manos de los docentes militares, son defectos que deforman a los jóvenes cadetes y por tanto a los adultos que pronto serán.

La ciudad y los perros es, en resumen, una obra arriesgada para su tiempo, dura, violenta, pero con una lectura satisfactoria, y merece la pena cada línea. Decir que la ambientación (temporal y espacial) no es ningún impedimento, los diferentes registros narrativos la hacen variada, y merece la pena vencer la cierta dificultad inicial, que pronto deja paso a una lectura apasionante y muy recomendable.


Adaptaciones: 

Fue adaptada al cine por Francisco José Lombardi en 1985, en la película homónima, con guión del propio Vargas Llosa, y por Sebastián Alarcón en la cinta Jaguar, en 1986.

Tuvo una adaptación al teatro que se estrenó en Madrid en 1982, con Antonio Banderas en el reparto, y se reestrenó en Lima en el 2012.

Por otra parte, es una habitual en listas del tipo «Las 100 mejores novelas del S.XX».

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8 comentarios:

  1. Lo tengo en casa en esa edicion de aniversario! tengo que leerlo!

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    1. Te lo recomiendo sin duda. Y si tienes esa edición aún más porque tiene un aspecto impresionante: de las portadas que he visto, es la que más me ha gustado.

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  2. Este libro lo he leído dos veces en mi vida y para la primera vez era bastante joven (tenía como 15 años); me maravilló desde un principio y así su autor conquistó mi corazón y con ello cada vez que leí una obra suya, fue una verdadera dicha (salvo en el caso de "La Casa Verde", que me aburrió sobremanera y no me la terminé). Encuentro que la película apenas le llega a los talones al libro, ya que me parece demasiado artesanal (no así con "Pantaleón y las Visitadoras" del mismo director, que sí le hace honor al texto).

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    1. Yo acabo de descubrirlo, reconozco con vergüenza que nunca había leído a Vargas Llosa, y me alegro de haber reparado el agravio al menos un poco (en el futuro me leeré más libros suyos). Con toda probabilidad el siguiente sea "Conversación en la catedral", del que todo el mundo me ha hablado muy bien.

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  3. Hola, ¿puedes enviarme este libro (mobi) a mi correo? Gracias. Es geraldine3001@gmail.com.

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    1. Hola. Lo lamento pero no puedo. Gracias. Saludos!

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  4. Hermoso libro. Lo compré en su edición conmemorativa del cincuentenario hace poco en una feria del libro que tuvo lugar en la ciudad de Morelia, en México. Ahora me propongo leer La casa verde del mismo autor, que también compré en la feria. Ojalá pudiera usted hacer la reseña de esa obra también. Saludos desde México.

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    1. La edición conmemorativa es excelente, y sin duda de adquirirlo nuevamente lo haría en dicha edición. En mi casa existe un ejemplar muy ajado, no conserva ni las cubiertas. Por suerte Vargas Llosa es un autor muy querido y leído en España, por lo que siempre es fácil encontrar sus obras.

      Habrá más reseñas de Vargas Llosa y otros autores iberoamericanos en el futuro, aunque durante un tiempo el blog estará más orientado a otros estilos. Muchas gracias por su visita, y saludos.

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