11 de septiembre de 2013

Todo lo que muere - John Connolly

La vida del policía Charlie Bird Parker toca fondo cuando su mujer e hija son asesinadas brutalmente mientras él está bebiendo en un bar. Apartado del cuerpo y luchando contra su alcoholismo, se embarcará en la persecución de el Viajante, autor de la muerte de su familiaun enigmático asesino en serie, que le llevará desde los bajos fondos de Nueva York, a través de la profunda América rural, hasta los pantanos de la pecaminosa Nueva Orleans. 



Publicada en 1999, Todo lo que muere (Every Dead Thinges obra de John Connolly, periodista y escritor irlandés afincado en los Estados Unidos, autor de 16 libros desde 1999. 

Es una novela negra que combina todos los lugares comunes de la literatura policíaca clásica con los elementos de los modernos thrillers de intriga y suspense

Supone el debut literario de su autor, y la presentación de Charlie Bird Parker, protagonista de una serie de la que ya existen doce novelas, de su entorno y de los personajes secundarios que lo rodean.

Lo primero que me llamó la atención de esta obra es su alto grado de violencia. Lectores avezados me han explicado que es algo característico del género noir, y si le sumamos la presencia de un psicópata asesino en serie, tendremos gran número de muertes de lo más truculento, de las que Connolly no ahorra detalle con su estilo gráfico y descriptivo. Pero la citada violencia no se limita a la figura del serial killer, sino que impregna toda la novela y cada escenario.

Así, Todo lo que muere cumple con los lugares comunes del género: Parker es un antihéroe, el policía alcohólico con su vida personal destrozada, que intenta huir de su pasado ejerciendo como detective de métodos expeditivos y que no se detiene ante nada en su investigación. Obsesionado con encontrar al asesino de su mujer e hija, se mueve por los bajos fondos y trata con mafiosos, dueños de gimnasios, soplones, criminales de poca monta... sus mejores amigos son un ladrón de alto nivel y su novio asesino retirado. Conserva amigos en la policía que se juegan el puesto por ayudarlo, y no faltará el interés romántico. Hay que resaltar que es un buen policía, es decir, es muy observador, tiene un gran olfato, es un tipo muy duro y con sólo 34 años es todo un veterano que sorprende por su aplomo y por su experiencia.

A todos los clichés que permiten disfrutar y reconocer el estilo, Connolly suma elementos más modernos, como el citado serial killer, la presencia del FBI, el uso de perfiles psicológicos en la investigación, las acostumbradas tensiones entre Federales y policías, escenas adrenalínicas de acción desbordante, y ciertos tintes sobrenaturales, que no revelaré.

Si bien la novela tiene cuatro partes, yo distinguiría entre dos bloques principales. Narrada en toda su extensión en primera persona por Parker, el libro tendría un primer bloque más clásico, conteniendo incluso capítulos narrados en presente, y casi me parece estar viéndola en blanco y negro con música de jazz de fondo, mientras que el segundo bloque concede mayor peso a los citados elementos modernos.

Otro punto fuerte de la obra es su ambientación, que se ve beneficiada por el citado estilo gráfico de Connolly. Tanto Nueva York, el deprimente y asfixiante poblacho de Haven, Virginia, o la sensual Nueva Orleans y los pantanos de su entorno, así como las dependencias policiales, las mansiones de los mafiosos, los bares, las calles y los diferentes barrios, están recreados con gran expresividad, transmitiendo el calor sofocante, el ambiente enrarecido, la tensión, la incomodidad e incluso el olor fétido que corresponda a cada localización.



En cuanto a los personajes secundarios, sorprenden por su gran número y por lo elaborados que los presenta el autor, que cuida cada detalle de ellos, tanto físico como de personalidad, con especial hincapié en el vestuario como muestra del carácter y el status del personaje. Cada uno usa además su propio vocabulario y se observa como Connolly los emplea para tratar temas como el racismo, los prejuicios o los tabús sociales.

Entre estos secundarios, además de Ángel y Louis, la pareja de delincuentes homosexuales amigos de Parker, por quienes el autor no puede ocultar su cariño, destaca el Viajante como villano de la historia y terrible némesis del protagonista. Connolly retrata a un asesino frío, calculador, paciente y carente de sentimientos, que ni comete el mínimo fallo ni deja pista alguna para su captura. Ni que decir tiene que su identidad no se conocerá hasta el final, manteniéndonos en ascuas durante toda la trama.

No podemos pasar por alto el sólido trabajo de documentación del autor, en lo referido al armamento, tanto armas blancas como de fuego, donde detalla marcas, fabricantes, calibres, retrocesos o número de balas de los cargadores, como el que concierne a métodos policiales, trucos usados por los ladrones, consecuencias de golpes y lesiones, y efectos de diversas drogas en el organismo (lo que permite alejarse de la "fantasmada" y hacer todo mucho más creíble). En especial destacaría lo detalladas (y escabrosas) que resultan las descripciones de las actuaciones del Viajante sobre sus víctimas.

Se puede concluir por tanto que este Todo lo que muere es una más que adecuada tarjeta de presentación tanto para Mr. Connolly como para Parker, un verdadero antihéroe, un hermoso vencido por el que acabas sintiendo lástima y por quien al menos yo no me cambiaría.

En el año 2000 estuvo nominado al Premio Bram Stoker a la mejor primera novela, y ganó el Premio Shamus a la mejor primera novela negra.

Y por supuesto, recordar que el protagonista comparte nombre y apodo con Charlie Bird Parker, el legendario saxofonista de jazz y pionero del bebop, quien padeció también una vida trágica y atormentada. El libro contiene bromas al respecto, como que el padre de Parker no escuchaba jazz y no conocía al músico, simplemente le gustaba el nombre. Curiosamente, Parker (el músico) murió a los 34 años, la misma edad que tiene Parker (el protagonista) en la novela.

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4 comentarios:

  1. Realmente me dan ganas de leer este libro y es muy probable me lo compre y si me gusta, adquiero otros más del autor. Según lo que leí en tu crítica, temas fudamentales en el libro son la culpa, la venganza y la justicia, motores relevantes de toda historia de este tipo. Gracias una vez más por enriquecer mis conocimientos literarios.

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    1. De nada Elwin, gracias a tí por visitarme asiduamente. En verdad me gusta la reflexión que aportas, "Bird" se mueve en efecto por esos tres sentimientos, y es una historia de superación y redención, porque el protagonista se sobrepone a su alcoholismo e intenta expiarse. Yo te recomiendo la lectura de esta obra, espero poder ir con el siguiente volumen en una fecha no muy lejana.

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  2. Practicamente no he leido nada del autor, pero ganas no me faltan :P

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    1. Yo sólo este, pero espero continuar con más. He leído que más adelante la saga incorpora elementos sobrenaturales y esotéricos. De hecho el autor tiene libros de misterio y fantasía ajenos a la saga de "Bird", como "El libro de las cosas perdidas".

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