17 de septiembre de 2013

Por amor a Imabelle - Chester Himes

Harlem no es el lugar adecuado para un hombre bueno como Jackson. Su ciego amor por la explosiva Imabelle le llevará a a ser timado, perseguido y golpeado, a delinquir una vez tras otra y a cruzarse, con la única ayuda de su hermano Goldy, en el camino de una banda de estafadores y de Ataúd Johnson y Sepulturero Jones, los dos policías más duros e implacables del barrio.



Publicada en 1957, Por amor a Imabelle (For love of Imabelle / The Five-Cornered Square/ A Rage in Harlem. Puede encontrarse con cualquiera de los tres títulos) es  una novela del escritor norteamericano Chester Himes.

Es una novela negra americana clásica, con elementos propios del hard-boiled, del pulp y del explotationque combina una historia y una narración desenfrenadas con la denuncia de las condiciones de vida de los habitantes del neoyorquino barrio de Harlem. 

Supone el arranque de la serie Harlem Cycle y la primera aparición de las creaciones más célebres del autor: la pareja de policías negros Coffin Ed Johnson y Grave Digger Jones, conocidos en castellano como Ataúd Johnson y Sepulturero Jones.

Como punto de partida, decir que estamos ante una auténtica diversión, ante un entretenimiento sano, que me hizo comprender porqué este tipo de literatura de evasión fue tan popular en su momento. A su corta extensión (unas 240 páginas, según ediciones) se suma una historia que transcurre a un ritmo vertiginoso, donde los acontecimientos se suceden a toda velocidad y de forma imparable, y una trama que combina acción, tiroteos, persecuciones, violencia, ambientación marginal y barriobajera, y un punto de erotismo, que hacen que nos terminemos el libro antes de darnos cuenta, nos hayamos divertido y hayamos desconectado de nuestros problemas durante dos o tres horas. 

Su temática, el hecho de que esté protagonizada por personas de raza negra en su totalidad, y ambientada en el barrio de Harlem, en Nueva York, me hace verla también como una precursora del Blaxplotation que tanto éxito tuvo en los años 70. Transcurre a finales de los 50 y, pese a ocurrir en sólo tres o cuatro días, concentra una sucesión de acontecimientos que parecen dilatarla a un tiempo mucho más amplio. 

Lo más llamativo de esta obra es la sensación de sordidez, suciedad y depravación que Himes consigue transmitirnos. Nos muestra Harlem como un lugar degenerado, mísero, olvidado y deprimente, un gigantesco ghetto donde se hacina gente desesperada, empobrecida e incluso embrutecida, empujada a la delicuencia y a las actividades más o menos ilícitas, y sedados por el alcohol y las drogas para evadirse de la dura realidad que les ha tocado vivir, la de un país donde el racismo es palpable y evidente, y las personas carecen de oportunidades sólo por el color de su piel. 

Curiosamente, está cruel situación hace aflorar un sentido del humor ácido e irónico, nacido de la desesperación del que no tiene ya nada que perder. De igual manera, me ha gustado el sentimiento de solidaridad espontánea que existe entre los vecinos de Harlem, esa ley no escrita de ayudar a un hermano, nunca delatando a otra persona negra, o facilitando a la policía información errónea y confusa, pues cualquier negro, por el mero hecho de serlo, es ya sospechoso habitual.


Esta denuncia de las condiciones de vida y de la realidad social de los habitantes de Harlem, y por extensión de todos los estadounidenses de raza negra, ciudadanos de segunda a todos los efectos, proporciona a la novela un segundo nivel de lectura que le añade profundidad, y es evidente que Chester Himes desea llamar la atención sobre esta problemática y sensibilizar al lector sobre ella. 

Para reflejar este ambiente lumpen de timadores, ladrones, proxenetas, prostitutas, rateros, locales de juego clandestino, casas de apuestas, comisarías, casas de mala reputación y tugurios, el traductor Josep Elías (en la edición que aquí reseñamos, posteriormente fue traducido de nuevo) ante la enorme dificultad de adaptar el argot de Harlem, por completo intraducible, optó por usar los términos de la jerga o germanía de los bajos fondos españoles de la época, con lo que el resultado es curioso. El libro incluye un glosario con 77 términos como marao (muerto), fusca (pistola), chanar (saber), chota (confidente)... muchos de los cuales aún se usan, y otros ya obsoletos. 

Recordemos que en esta novela hacen su debut la pareja de detectives negros más duros e incorruptibles de Harlem. Altos, delgados, desgarbados, armados con enormes revólveres del .38, Ataúd Johnson y Sepulturero Jones hacen cumplir la ley con sus métodos expeditivos y en ocasiones hasta brutales, sin ahorrar en gritos de advertencia, puñetazos y disparos. Si bien no son en realidad los protagonistas de la historia, tienen un papel importante en la misma. Esta forma de narrar será una constante en la serie Harlem Cycle en la que Ataúd y Sepulturero sirven de elemento común a argumentos protagonizados por diferentes personajes. 

En este caso, la trama gira en torno a Jackson, un hombre simple, inocente y honrado, trabajador y religioso (un julandrón en el argot de la novela), enamorado perdidamente de Imabelle, por culpa de quien pierde todos sus ahorros con el viejo timo de convertir billetes en otros de mayor valor usando un compuesto químico. Intentando recuperar su dinero, entra en una huída hacia adelante que lo lleva a meterse en cada vez más problemas y a complicar su situación a cada momento que pasa. En verdad llegué a sentir lástima por Jackson, una buena persona fuera de su ambiente (el único personaje de la obra que es capaz de decir «en verdad esta situación me tiene atribulado») que se fía ciegamente de una mujer que le trae de cabeza y no está hecho para el ambiente patibulario en el que se ve obligado a moverse. 

La nómina de secundarios no le va a la zaga, encabezada por Goldy, el esperpéntico hermano de Jackson, un timador que recurre a un original disfraz para pasar desapercibido, Imabelle, una auténtica femme fatale, los hampones Jodie, Hank y Slim, el reverendo Gaines, y los rudos Ataúd y Sepulturero, que conforman un conjunto muy atractivo y dotan a la novela de gran cantidad de matices interpretativos.

En resumen, Por amor a Imabelle es un pequeño manual sobre cómo escribir un Thriller, crear una historia entretenida y, de forma paralela, denunciar los problemas raciales y poner en tela de juicio la injusta situación del colectivo protagonista. 






Adaptaciones:

En 1991 fue adaptada a la gran pantalla con el título original de A Rage in Harlem, en español Redada en Harlem, dirigida por Bill Duke y protagonizada por Forrest Whitaker, Gregory Hines y Robin Givens, entre otros. Está enfocada más hacia la comedia y hace una adaptación bastante libre que omite la denuncia social del autor.



Existe también un Audiolibro de gran popularidad, pues está narrado por Samuel L. Jackson, con un registro vocal que a mí me ha recordado muchísimo a su papel en Pulp Fiction. Podéis escuchar una muestra en Audible y obtenerlo de forma gratuita con el mes de prueba. En Youtube está también el fragmento de muestra y este Behind the Scenes.

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5 comentarios:

  1. Vaya que caña le estás dando a la novela negra, parece que la estás disfrutando :). Tiene muy buena pinta esta novela.

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  2. Como dicen es España (que acá no se usa esta expresión)...¡Enhorabuena, mi estimado amigo gallego devorador de libros! Creo que esta crítica reciente tuya es una de las mejores y hace como nunca al lector que quiera disfrutar de un libro como este. Eso sí, no comparto contigo esa idea de "literatura de evasión", puesto que tal como demuestras en tu texto, esta obra no carece de profundidad y bien sirve para representar un mundo y una realidad a manera de crónica y testimonio; por otro lado, no veo nada malo en simplemente entregarse al goce estético de una buena historia que nos pueda entretener.

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  3. Vaya! este libro se ve fantastico! me encantaria leerlo!

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  4. Gracias a todos por vuestros comentarios! Os respondo en colectivo.

    La verdad que este libro ha sido una sorpresa impresionante, un placer por completo inesperado. Tengo que reconocer mis prejuicios y mi error, pues siempre asociaba esas ediciones baratas a subproductos de baja calidad, y sin embargo aquí encontré una historia bien construida, amena, muy divertida y a la vez profunda por la denuncia social que incluye.

    De verdad os la recomiendo, y cada vez estoy más contento con haberme apuntado al reto de novela negra, porque estoy descubriendo un mundo muy atractivo.

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