15 de agosto de 2013

Heliconia - Invierno - Brian W. Aldiss

Resumen: A medida que el Gran Año transcurre, Heliconia se aleja cada vez más de Freyr y el mundo vuelve a cambiar. Con una guerra en curso, la situación política más compleja que nunca y la amenaza de la Muerte Gorda, la llegada del invierno vuelve a poner a prueba a la humanidad, pero en esta ocasión también a la que habita en la lejana Tierra, cuando los humanos de ambos planetas unan sus destinos para siempre.


Título: Heliconia - Invierno (Helliconia - Winter) 

Autor: Brian W. Aldiss, a quien ya conocemos de las dos entregas anteriores, "Primavera" y "Verano"

Año de publicación: 1985. 

Género literario: Al igual que sus predecesoras, es una combinación de Fantasía y Ciencia-Ficción blanda, manteniendo la trama de intrigas, traiciones, guerras, religión y luchas de poder, pero con un mayor peso de las explicaciones científico-técnicas y la incorporación de elementos místicos cercanos al New Age

¿Qué podemos destacar de ella?: Que supone en fin de la trilogía, manteniendo la coherencia interna de la saga, que incorpora elementos nuevos a la par que mantiene los ya existentes, y que da relevancia a los acontecimientos que se suceden en la Tierra y en la estación Avernus, interconectándolos con los del planeta Heliconia.

Lo primero que vamos a destacar de este "Invierno" es que Aldiss no se ha contentado con prorrogar la linea argumental de "Primavera" y "Verano", si no que ha decidido ampliar el radio de atención a la Tierra, descubriéndonos definitivamente el porqué la curiosidad febril de los terrestres por lo que acontece en Heliconia, y la importancia de dichos sucesos en la evolución social y cultural, como individuos y como especie, de los habitantes de nuestro planeta azul. Debemos tener en cuenta también que, recíprocamente, los humanos terrestres tendrán un papel crucial en el futuro de sus congéneres de Heliconia, pues ambos planetas entrarán en sintonía, con un concepto de empatía y comunión espiritual que, a mi parecer, entra en el terreno de la metafísica New Age.

Para ello, Aldiss incorpora a la trama el concepto de Gaia, que si bien hoy día es algo de sobras popular, en aquella época era una hipótesis reciente que comenzaba su difusión.

Capítulo aparte merece la estación Avernus, que ganará protagonismo, aunque de una manera por completo sorprendente, al menos para mí. Para no incurrir en el spoiler, sólo anticiparé que sus moradores caerán en un sobrecogedor estado de barbarie, en una decadencia absoluta, que se acentúa por la crudeza con la que el autor la describe. El resto de los detalles es mejor que sean descubiertos por cada uno durante la lectura.


En cuanto a Heliconia, esta entrega comienza con fuerza, nada menos que con una batalla de gran envergadura entre los continentes de Campannlat (al Sur) y Sibornal (al Norte), en la que se decidirá la supremacía definitiva del vencedor sobre el resto de naciones del planeta.

Aunque, como ha sido habitual a lo largo de la saga, "Invierno" tiene carácter coral, el personaje sobre el que gira el argumento es el sibornalés Luterin Shokerandit, heredero del puesto de Guardián de la Rueda, un cargo político-religioso de relevancia. Tendremos en cuenta que en el momento que comienza este volumen, la humanidad se encuentra en un nivel de desarrollo similar al de nuestro Renacimiento, habiendo alcanzado la organización social y política un alto grado de sofisticación. Los avances tecnológicos son notorios, existiendo ya la artillería pesada y siendo las armas de fuego personales de uso común y extendido.

Siguiendo el orden marcado por los volúmenes anteriores, "Invierno" transcurre mientras Heliconia se desplaza hacia el apastron de su órbita, lo cual traerá el largo invierno de siglos de duración, que conllevará el nuevo cambio de poder, con los phagors como raza dominante. Cabe decir que ésta es la primera vez en la saga en la que el autor hace referencia explícita al concepto de Dialéctica de contrarios, la idea hegeliana por la cual una cosa se convierte en su opuesto y viceversa, permitiendo el desarrollo y el movimiento.

Lo que marca la diferencia con las anteriores entregas, es que por vez primera una parte de la humanidad se opone a este cambio, intentado alterar los acontecimientos. Si Aldiss nos explica que la plaga de la Muerte Gorda es fundamental e indispensable para que los humanos se adapten y puedan sobrevivir al invierno, al igual que la Fiebre de los Huesos cumplió el mismo papel en primavera, nos relata también como los gobernantes humanos (seculares y religiosos) intentarán modificar este ciclo biológico evitando que la plaga se extienda, con lo que alteran el orden natural de las cosas (lo cual, como por desgracia conocemos los habitantes de la Tierra, no suele ser recomendable).

De esta manera, el autor mantiene el nivel del debate filosófico que plantea con su obra, entrando en el campo de la ética e incluso en el de la dialéctica marxista de la lucha de clases, oponiendo a los partidarios y detractores de alterar este citado orden natural.

La doble órbita de Heliconia. fuente: brianaldiss.org

En esta misma línea de acción, veremos cómo por vez primera se plantean la necesidad de separar el poder civil y el religioso, naciendo las primeras voces favorables a la separación de Iglesia y Estado, conservando Aldiss el tono crítico con la religión que vino manteniendo a lo largo de la trilogía.

Por mi parte, me pareció de una inventiva asombrosa el concepto de la Rueda que introduce el autor, por igual como elemento filosófico-religioso de penitencia y expiación de la culpa, y como metáfora del eterno retorno y el ciclo perpetuo que representa el conjunto de la obra.

Decir por añadidura que el autor articula todo este entramado filosófico sobre un argumento de enfrentamientos, intriga, traiciones y persecuciones, que como ya ocurrió en los dos volúmenes pasados, narra con un estilo muy ágil y dinámico, siendo esta "Invierno" quizás la de ritmo más trepidante y dónde los acontecimientos se suceden con mayor rapidez. Igualmente los giros argumentales la convierten en impredecible, tanto en lo que concierne a Heliconia, como a la Tierra y a la Avernus, siendo esta última una sorpresa cada vez que aparece en escena.

Por último, este último volumen es también el que más abunda en cuestiones científico-técnicas y explicaciones de química y la biología, en todo lo que se refiere a la formación de la vida en los océanos y la influencia del clima y la meteoreología en los cambios del ecosistema del planeta, tanto Heliconia como la Tierra. Pero no son ni muchos menos áridas o tediosas, al contrario son fáciles de comprender e incluso divulgativas, recordándonos que esa es a menudo una de las intenciones de la Ciencia-Ficción.

¿Hemos subrayado algún párrafo?: Por supuesto. Vemos cómo el mundo cambia:

"Tanto Batalix como Freyr ocupaban la parte inferior del cielo meridional. Se deslizaban entre los troncos y el follaje y parecían don gongs, uno pequeño y otro grande. Al llegar al camino de la aldea, Luterin les dio la espalda. Freyr se hundía cada año un poco más abajo en los cielos de Sibornal. Su descenso exhumaba la furia del espíritu humano. El mundo estaba a punto de cambiar."

"En este momento en que las fuerzas de Campannlat y Sibornal se preparaban para una batalla final en Isturiacha, Heliconia se acercaba al nadir de su ciclo anual.[...] Durante los dos últimos siglos, el otoño, ese largo declive que seguía al verano, se había intensificado, conduciendo a Heliconia hacia el invierno de otro gran año. Los venideros serían siglos de oscuridad, frío y silencio.


"Hasta el más sencillo de los campesinos era consciente de que el clima empeoraba progresivamente. Había otros signos de que ello era así, signos no climáticos quizá pero en cambio más claros. Otra vez se extendía la peste conocida como la Muerte Gorda. Los ancipitales o phagors, como se les llamaba normalmente, empezaban a oler la cercanía de aquellas estaciones en las que se hallaban más a gusto, cuando las condiciones se aproximaban a su estado original. Durante el verano y la primavera, estas desgraciadas criaturas habían debido sufrir bajo la supremacía humana: ahora que el gélido final del Gran Año estaba cercano y el número de hombres comenzaba a disminuir, los phagors aprovecharían la oportunidad de volver a reinar..., a menos que la humanidad se uniera para impedírselo."
"Tanto la oligarquía como el pueblo llano comprendían que el invierno, implacable en su avance, podía hacer trizas el orden social con la misma facilidad con que reventaría las tuberías heladas. Los inconvenientes del frío, la escasez de alimentos, podían conducir fácilmente al colapso de la civilización. Tras Myrkwyr, es decir, en sólo un par de años, un manto de oscuridad y hielo cubriría la tierra por tres siglos y medio: era el Invierno Weyr, la época en que Sibornal se convertía en pasto de los vientos polares."

¿Más datos de interés?: Aldiss nuevamente nos sorprende en los Agradecimientos con las lujosas colaboraciones con las que contó para el desarrollo de su saga. Reconoce al geólogo y vulcanólogo Petter Cattermole como diseñador del planeta Heliconia en su totalidad. James Lovelock le permitió amablemente incorporar su concepto de Gaia en la obra.

Por otra parte, recomiendo leer este artículo de la web eltamiz.com sobre la trilogía, echar un vistazo a este de la web La máquina a tiempo, así como una visita tanto a la web oficial del autor como a la no-oficial.

OTROS LIBROS DE BRIAN ALDISS EN KINDLEGARTEN:


- Invernáculo

- Criptozoico

- Heliconia - Verano

- Heliconia - Primavera

Y llegamos así al final de esta reseña y de esta saga tan apasionante, o al menos para mí lo ha sido. Espero haber animado a alguien a leerla, creedme que merece la pena, porque Heliconia no es sólo un planeta, es todo un concepto filosófico y un tratado de antropología sobre la especie humana, su sociedad, su relación con la naturaleza y la influencia mutua entre una y otra. Mr. Aldiss sólo se ha dejado pendiente explicarnos porqué hay humanos en dos planetas tan distantes y que relación originaria puede haber entre ellos. Creo que nos quedaremos siempre con esa duda... Nos leemos!


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2 comentarios:

  1. ¡Estimado Tomás, admiro tu gran capacidad para leer tanto en tan poco tiempo! Mientras yo me puedo demorar un mes o más en un libro extenso como el que acabas de reseñar, tú me superas con lo que parece son tres lecturas al mes (bueno, quizás influye también a qué dedica el tiempo libre uno, además de la grata tarea de la lectura) ¿Cuándo escribirás algo sobre los cómics que te has comprado? Sería genial saber qué piensas sobre tales lecturas. Quizás apenas adquiera el toma de esta saga que me falta, me lea de una vez toda "Heliconia". Que estés muy bien (y gracias por incorporar a dos autoras chilenas en tu reto).

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    1. Elwin, realmente debo agradecerte yo a tí que me recomendaras ambas escritoras, pues por ese motivo las elegí. En cuanto a mi capacidad lectora, se debe sobre todo a que llevo unos meses en los que mi principal actividad de ocio es leer. Si bien he tenido épocas de leer poco o casi nada, ahora le dedico varias horas diarias.
      En lo referido a reseñas de cómics, por ahora no me veo capacitado, hay muchas cuestiones técnicas (planos, construcción de las páginas, transiciones...) que no domino, al igual que me ocurre con el cine. De todas formas no descarto nada y si el blog evoluciona, ese es una de las posible vías.

      Un abrazo amigo Elwin.

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