30 de junio de 2013

Una muy pequeña guía sobre la Ciencia-Ficción

Hoy en KindleGarten no traemos una reseña literaria, sino algo distinto. Como habréis podido notar si visitáis este blog de vez en cuando, la Ciencia-Ficción es uno de nuestros géneros favoritos. No somos ningunos expertos en la materia, sino al contrario, tenemos grandes lagunas sobre sus autores, obras, épocas y estilos. Pero pese a ello, hemos osado hacer reseñas de aquellas obras del género que vamos leyendo y que nos gustan especialmente.

Precisamente a raíz de la publicación de la última de ellas, Cita con Rama de Arthur C. Clarke, nuestro amigo y fiel lector Elwin nos hacía notar que estamos utilizando la diferenciación entre Ciencia-Ficción Dura y Ciencia-Ficción Blanda a la hora de tipificar las obras, sin tener en cuenta que son términos que quizás no todos los lectores utilicéis o conozcáis. 

Así que hemos pensado que podría ser buena idea hacer esta pequeña introducción a la Ciencia-Ficción, muy humilde y muy básica, pues no podemos ofrecer otra cosa por nuestros limitados conocimientos sobre el asunto, aunque esperamos sirva al menos de base para lo que deseéis acercaros a este apasionante género y no sepáis por donde empezar. Agradeciendo a Elwin la inspiración para esta entrada, vamos ya con este primer, llamémoslo Especial, de KindleGarten:


¿A que llamamos Ciencia-Ficción?

A un subgénero literario que trata hechos estrictamente ficticios, pero teóricamente posibles, pues intentan estar mantener el rigor científico de acuerdo a los fundamentos de las Ciencias Naturales (Física, Química, Biología...). Habitualmente se ambienta en épocas futuras en las que existen avances científicos y tecnológicos que han transformado radicalmente el modo de vida del ser humano, por lo cual también se le denomina Literatura de Anticipación, aunque no es extraño encontrarse historias ubicadas en el pasado o el presente, ya sean de nuestra realidad o de dimensiones alternativas, e incluso de mundos totalmente imaginarios. 

Dejemos que hablen los expertos, en este caso Guillem Sánchez y Eduardo Gallego:

«La ciencia ficción es un género de narraciones imaginarias que no pueden darse en el mundo que conocemos, debido a una transformación del escenario narrativo, basado en una alteración de coordenadas científicas, espaciales, temporales, sociales o descriptivas, pero de tal modo que lo relatado es aceptable como especulación racional.» (fuente)

Mary Shelley, precursora del género

¿Cuándo nace la Ciencia-Ficción?

Es difícil decirlo. Aunque muchos expertos identifican Somnium, de Johannes Kepler, publicada en 1634 (el autor murió en 1630) como la primera obra de C-F, hoy día está casi unánimemente aceptado que Frankenstein o el moderno Prometeo, de Mary Shelley, publicada en 1818, es la merecedora de este reconocimiento.

Durante el siglo XIX y principios del XX fue cultivada profusamente por autores tanto europeos como Jules Verne (De la Tierra a la Luna, Veinte mil leguas de viaje submarino, El rayo verde), Arthur Conan Doyle (El mundo perdido)H.G. Wells (El hombre invisible, La máquina del tiempo, La guerra de los mundos, La isla del Doctor Moreau), como americanos, ya sean Edgar Rice Burroughs (John Carter de Marte) o Edgar Allan Poe (La narración de Arthur Gordon Pym, Un descenso al Maelström, La verdad sobre el caso del Señor Valdemar), aunque no la llamasen así.



Entonces, ¿Cuándo se comienza a utilizar el término Ciencia-Ficción?

Pues en 1926, y fue acuñado por Hugo Gernsback, el Editor de la revista Amazing Stories, más conocido por los escritores del ramo como Hugo la Rata, por los bajos emolumentos que les pagaba.   Amazing Stories, al igual que otras revistas Pulp como Astounding StoriesWeird Tales o Planet Stories, fueron muy denostadas en su día, por considerarse subproductos de consumo de escaso valor literario, pese a que sus páginas alumbraron a escritores hoy considerados clásicos como H.P. Lovecraft o Robert E. Howard. En honor a Hugo Gernsback, la Sociedad Mundial de la Ciencia-Ficción hace entrega anualmente y desde 1953 de los prestigiosos Premios Hugo a las mejores obras del género. 


¿Qué subgéneros de la C-F existen?

Muchísimos (Ciberpunk, Steampunk, Retrofuturo, New Wave...), pero nosotros vamos a quedarnos con la división básica fundamental, que es la que manejamos en KindleGarten: C-F Dura y C-F Blanda.


La Ciencia-Ficción Dura (Hard) es aquella que considera irrenunciable el rigor científico y que presta gran atención a los detalles técnicos para evitar cualquier tipo de inconsistencia o error en los hechos que narra. Incluso cuando trata temas especulativos (como por ejemplo las formas de vida extraterrestre o los viajes interestelares) intenta mantenerse siempre dentro de lo plausible de acuerdo a las reglas de las ciencias duras (como las matemáticas, la física, la química o la astronomía). Por norma general, los autores de C-F Dura suelen proceder de estos campos del Saber. Podríamos decir que es positivista, pues se circunscribe a lo demostrable por el método científico. En esta vertiente de la C-F nunca aparecerán elementos fantásticos como la telequinesis, la presciencia o la resurreción. 

Isaac Asimov, en su trono de Rey de la Ciencia-Ficción Dura

Por contraposición, la Ciencia-Ficción Blanda (Soft) es menos rigurosa y relega los aspectos científicos y técnicos a un segundo plano, centrándose más en el desarrollo de la historia y en dotar de profundidad a los personajes, tomándose muchas más licencias artísticas y prefiriendo elaborar una buena narración que ceñirse a hechos científicamente correctos. Los autores que optan por esta rama de la C-F no suelen tener formación científico-técnica, pero a cambio poseen un arsenal de recursos literarios y estilísticos mucho más amplio que sus colegas de la vertiente dura. Mientras que éstos tienen como objetivo la divulgación científica, los autores de C-F blanda buscan sobre todo el entretenimiento y ofrecer una mayor calidad literaria, no dudando en introducir elementos fantásticos si la trama así lo exige.  

Ray Bradbury, tal vez el autor más representativo de la C-F Blanda

¿Algunos ejemplos de una y otra?

Por supuesto. Como pesos pesados de la C-F Dura citaremos, por escoger sólo unos pocos, a:

- Stanislaw Lem con Solaris
- Gregory Bendford con Cronopaisaje o el ciclo Centro Galáctico
- Sir Arthur C. Clarke con Cita con Rama o 2001: Una Odisea Espacial
Greg Bear con su trilogía Thistledown
Larry Niven con su Mundo Anillo
- Y por supuesto al inmenso Isaac Asimov con sus sagas Fundación, Robots o Lucky Starr, el ranger del espacio.


Y en el equipo de la C-F Blanda, tenemos entre otros a:

- El gran Ray Bradbury con sus Crónicas Marcianas o Farenheith 451
- Brian W. Aldiss con su trilogía Heliconia, El árbol de saliva o Frankenstein Desencadenado
- Frank Herbert con su célebre saga Dune
Dan Simmons con su ciclo Hyperion
Philip K. Dick con ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
- Y a la revolucionaria Ursula K. LeGuin con su heptalogía Ekumen. 

Con esta revista Pulp empezó todo

¿Y está todo tan claro, tan bien delimitado?

Pues lo cierto es que no tanto. Como en todo los géneros, en la C-F hay muchos grados intermedios y, dentro de practicar una u otra rama, los diferentes autores tienen mayor o menor nivel de flexibilidad a la hora de abordar sus obras. Así, al extremo de la C-F Blanda, con el mínimo rigor científico y el mayor grado de licencias artísticas nos encontramos ya en los terrenos de la Space Opera: Sonidos en el espacio, pistolas láser, seres extraterrestres de todo tipo y color, emocionantes batallas entre naves, androides, poderes mentales... ni que decir tiene que Star Wars sería el ejemplo perfecto. En la literatura podemos quedarnos con Edgar Rice Burroughs y sus colecciones John Carter de Marte y Carson de Venus donde el fundamento científico brilla por su ausencia pero la acción trepidante tiende a infinito.

Igualmente, los autores de la variedad Dura, pese a compartir su obsesión positivista por el rigor y la plausibilidad, pueden ser más o menos estrictos en lo que se refiere a los detalles, y permitirse un cierto número de licencias. Curiosamente, un entretenimiento extendido entre los más acérrimos lectores de C-F Dura es intentar localizar errores en las novelas del género. Larry Niven, tras publicar Mundo Anillo en 1970, recibió miles de cartas de lectores reprochándole la inestabilidad de la colosal estructura anular en torno a un planeta que describe en el libro. En su secuela Ingenieros del Mundo Anillo lo corregiría con un sistema de propulsores.

Como pasa en todos los estilos literarios, las taxonomías no son completamente impermeables, y algunos autores, o diferentes obras de un mismo autor, son difíciles de encuadrar en una u otra vertiente. Por ejemplo, para nosotros el magistral Orson Scott Card (La saga de Ender) estaría dentro de la C-F Blanda por las enormes licencias que se toma en sus obras (especies alienígenas, comunicaciones intergalácticas en tiempo real, viajes a velocidades no-relativistas) y aún así sería mucho más riguroso, más científico, que otros autores de su rama, y su estilo tiene gran número de elementos que lo acercarían bastante a la vertiente Dura.

John Berkey, uno de los grandes ilustradores de la C-F

En resumen...

La Ciencia-Ficción Dura es más científica, más técnica, más rigurosa. La narración suele ser sencilla, directa, no demasiado elaborada. Lo que importa es la idea principal de la obra, el concepto global. Los personajes no suelen estar muy detallados, se profundiza poco en ellos. No hay lugar para elementos fantásticos ni para especulaciones que no se fundamenten de acuerdo a la Ciencia. Habitualmente busca contribuir a la divulgación científica.

La Ciencia-Ficción Blanda tiene un carácter mucho más literario, con narraciones más elaboradas e imaginativas, y personajes mucho más desarrollados, más profundos. Importan sus sentimientos y motivaciones. Los detalles científico-técnicos tienen menos importancia y se permiten licencias artísticas aunque no se sostengan desde el punto de vista científico mientras favorezcan la acción y la hagan más interesante.  Está cercana al género fantástico y a menudo se conjuga con él.

¿Alguna buena página sobre el tema?

Pues claro, Internet está abarrotada de excelente información sobre este género literario y todas sus variantes (Cine, cómic, TV...):

Tenemos la omnipresente Wikipedia, con su entrada principal sobre el género, otra dedicada a todos los subgéneros, ésta dedicada a la la Ciencia-Ficción Dura y ésta otra a la Ciencia-Ficción blanda.

Por otra parte, la excelente web Ciencia-Ficción y en concreto este artículo de los citados Guillem Sánchez y Eduardo Gallego.

Una magnífica web sobre Ciencia-Ficción en el cine y la TV.

También esta entrada del blog Desequilibrios, dónde obtuvimos la información sobre la primera novela del género.

Un excelente artículo de Sergio L. Palacios en Naukas,

Y la Wikia de la Ciencia-Ficción, que tiene muy poco contenido aún pero va en aumento.

¿Y algún blog especializado?

También. Aquí teneis los que seguimos nosotros:

Sidera Visus, con un montón de libros ordenados por autor
Rescepto Indablog con reseñas de obras de C-F y Fantasía.
Noticias Ciencia-Ficción, cuyo nombre no necesita mayor aclaración
Imperio Futura, que se extiende también al Terror y la Fantasía.
El Jardín del Sueño Infinito, muy completo y ordenado.
El Rincón de Koreander, literatura fantástica incluida la C-F,
Un universo de Ciencia-Ficción con reseñas de libros, cómics y películas.

fuente: Walltor.com

En estos enlaces encontraréis mucha más información de la que nosotros hemos adjuntado, y os los ofrecemos por si queréis ampliar datos: Épocas del género, estilos, publicaciones, premios, autores y obras fundamentales, convenciones... y ya sabréis mucho más que nosotros sobre el tema.

Hasta aquí este primer y simplón Especial de KindleGarten. Como veis no hemos querido extendernos ni profundizar demasiado, sino dar una visión introductoria y general que esperamos os haya resultado de utilidad o por lo menos de distracción. Igualmente nos hemos circunstrito a la literatura, pero como os imagináis la C-F se extiende al cine, la TV, y los cómics. Nos leemos!


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6 comentarios:

  1. ¡Felicitaciones amigo por tu magistral texto, que no sabes cuánto lo disfruté! Todo muy claro y con excelentes ejemplos. Sólo quisiera hacerte dos comentarios: 1. No puedes dejar de lado que los españoles también cuentan con grandes escritores dentro del genero, como lo son la gran Elia Barceló y el experimentado Domingo Santos; mientras que en Latinoamérica destacan en argentina Angélica Gorodisher y en Chile a mis compatriotas Hugo Correa y Sergio Baradit, por no mencionar otros. 2. La "New Wave" no es un subgénero de la ciencia ficción, si no un estilo surgido en la década de los sesenta liderado por el importante escritor inglés Michael Moorcock, a través de su revista "New Worlds" y que pretendía justamente centrarse más en el llamado "Espacio interior" (o sea, las problemáticas sociales y la conciencia humana) en vez del "espacio exterior" propio de la ciencia ficción dura y la ópera espacial... Y antes que se me olvide, gracias una vez más por nombrarme en tu valioso blog, que me honras bastante.

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    1. Muchas gracias Elwin, otra vez tienes razón, me dejé en el tintero a los representantes del género en nuestra lengua, aunque supongo que siempre se les puede dedicar una entrada en exclusiva, que bien la merecen. Lo más gracioso es que a Domingo Santos casi lo he leído más como traductor de novelas de C-F anglosajonas que como autor, pues sólo le conozco su excelsa "Hacedor de Mundos". En cuanto a la "New Wave" ciertamente cometí un desliz imperdonable, pues estoy leyendo alternativamente a Brian Aldiss ("Heliconia") y a Michael Moorcock ("Elric de Melniboné") y debería haberme dado cuenta. Gracias de nuevo por tus correcciones y tus aportaciones.

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  2. Muy buen post, a favoritos.

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  3. Soy uan reciente consumidora del genero, ya lei a bradbury y a asimov y aun me faltan muchos mas, mil gracias por ese post

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    1. Gracias a ti, es una entrada antigua y hoy le encuentro muchos peros, creo que le convendría una buena revisión y re-escritura, aunque ha sido un placer recordarla y saber que sigue gustando como entonces.

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