30 de mayo de 2013

Insomnia - Stephen King

Derry, Maine. Ocho años después de la gran tormenta. Desde que enviudó, el anciano Ralph Roberts sufre un insomnio cada vez más agudo. Cuando desarrolla una percepción extrasensorial que le permite ver más allá de la realidad, tendrá que tomar partido entre los agentes del Azar y del Propósito, que han elegido Derry para librar su eterna batalla.


Publicada en 1993, Insomnia (Insomnia) es obra de Stephen Edwin King, el rey del terror. Es una historia de género fantástico y sobrenatural, con un pronunciado suspense, que en algunos momentos deriva hacia el terror, y que incluye una reflexión filosófica sobre el amor, la muerte y el Destino. 

Está ambientada en Derry (el trasunto literario de Bangor, ciudad de residencia de King), comenzando la historia ocho años después de los luctuosos sucesos narrados en It (Eso). Las referencias a dicha novela serán continuas. 

Como veremos también, Insomnia está profunda y directamente relacionada con La Torre Oscura y, sin bien no es imprescindible para la comprensión de la saga, es recomendable su lectura para ampliar datos sobre la misma.

En esta ocasión, en la obra prima lo fantástico, el misterio y lo sobrenatural sobre lo terrorífico, aunque éste gana peso a medida que la trama avanza.  Es una historia de antihéroes, de personas corrientes llamadas a tener un papel crucial sirviendo a fuerzas superiores y que escapan a su entendimiento.

King describe este libro como una tragedia en tres actos, y en verdad responde al más clásico de los esquemas: Introducción, nudo y desenlace. Desarrollo lineal y unidad espacial y temporal. Pero, su sencillez de estructura contrasta con la profundidad de su argumento.

En lo concerniente al ritmo, el libro tarda bastante en arrancar, la acción se hace esperar. Hasta que los hechos se precipiten, tendremos una sensación de «calma tensa» o «espera incómoda», de suspense, como el recalmón que precede al temporal. Así, primero nos pone en situación, presentándonos al protagonista, Ralph Roberts, un hombre común,  jubilado septuagenario, cuya mujer fallece. Tras enviudar, comienza a sufrir insomnio. Aquí King hace gala de su conocido dominio del costumbrismo, usando este hilo argumental para hacer desfilar ante nosotros la galería de personajes secundarios (y una divertida colección de bienintencionados remedios «de la abuela» para el insomnio que el sufrido Ralph debe escuchar) y ubicarnos en el escenario de la novela. Para quien haya leído It será un placer reencontrarse con la gran tormenta que hundió la calle principal (y que ahora sirve como referencia temporal), con el incendio del Black Spot, con la tienda Rosa Usada Ropa Usada, con los Barrens, con el centro cívico diseñado por el famoso arquitecto Benjamin Hascom y con la aparición de Mike Hanlon.

Para incrementar la tensión, el escenario es un barril de pólvora: El centro de la mujer ha invitado a Susan Day, una popular ideóloga feminista y proabortista, a dar una conferencia en Derry. Esto provocará la reacción adversa de los grupos antiabortistas (o «pro-vida»), que llegan hasta la violencia para defender su postura, viéndose Ralph involucrado contra su voluntad (como no puede ser de otra manera en una novela de King, las consecuencias de este conflicto serán dramáticas). El autor, conocido progresista y a la vez hombre de fe, nos dará un retrato de la conservadora sociedad de Nueva Inglaterra y abordará temáticas comprometidas como el maltrato a las mujeres y la libertad de elección personal, dándole al libro un interesante matiz social.

En este marco de odio, de conflicto, de espiral creciente de violencia, surgirá el instrumento perfecto para el rey Carmesí, el auténtico villano de nuestra novela, en la figura de Ed Deepnau, que parece enloquecer y obsesionarse con la lucha antiabortista y que trastocará el necesario equilibrio entre Azar y Propósito de una forma muy expeditiva, intentando estrellar un avión contra el centro cívico, donde Susan Day da su charla y en el que se hallan reunidas dos mil personas, aunque ignora que realmente está sirviendo a un objetivo mucho mayor y más trascedente que el suyo propio, pues es un títere del rey Carmesí, a quien sólo importa la muerte de Patrick Danville.

Son de destacar también los héroes escogidos por el autor para su odisea: Dos personas mayores, Ralph y Lois. Si It mostraba la «sociedad de los niños» aquí nos encontramos ante la «sociedad de los ancianos», viéndose como ellos se perciben a si mismos como un grupúsculo fuera de la Sociedad, a la que llaman El Mundo Real, dónde los jóvenes no escuchan y siempre van con prisa, y del cual han sido excluidos en el momento de su retiro laboral, y que transcurre sin tenerles en cuenta. La mirada complaciente y respetuosa del autor hacia la tercera edad es una constante en su obra y es un placer leer la reivindicación que hace de los ancianos como gente activa y con mucho que aportar a la Sociedad, así como de la importancia del amor y de la sexualidad durante la vejez.


Ulteriormente, la trama va ganando poco a poco en emoción e intensidad, hasta llegar a un final de gran emotividad que no desvelaremos, y como ya dijimos, con notables consecuencias para la saga La Torre Oscura. La longitud del texto permite a Mr. King desarrollar una serie de ideas que a nosotros nos han resultados fascinantes:

En primer lugar, la premisa principal de la obra: La confrontación entre Propósito (el ka) y Azar (no confundir con Bien y Mal, más bien hablamos de Orden y Caos), que rigen el destino de todos los seres vivos. Para ello, tenemos una actualización del mito grecolatino de las Parcas o Moiras, quienes tejían, medían y llegado el momento cortaban el hilo de la vida de cada mortal, encarnadas aquí por los misteriosos «médicos calvos y bajitos», que incluso toman sus nombres: Cloto, Láquesis y Átropos, y la figura de las auras, rematadas por ese hilo de la vida, que cada uno de nosotros tenemos y que Ralph puede visualizar gracias a su percepción aumentada (avanzada la novela sabremos que el insomnio les ha sido inducido a Ralph y Lois por Clotos y Láquesis para desarrollar estas facultades extrasensoriales). Propósito (ka) y Azar se muestran como fuerzas inevitables, necesarias, antagónicas pero complementarias, sirviendo cada muerte a una de ellas y siendo algo inexorable e incluso un actor de amor y piedad (entramos pues en el terreno del antiguo Eros y Tánatos). Será precisamente la ruptura del equilibrio Propósito-Azar y sus terribles resultados por parte de un agente externo a ellos (El rey Carmesí) el leiv motiv de nuestra historia.

Fascinante nos ha resultado también la idea del duermevela como inductora de habilidades y percepciones extrasensoriales. Ese momento en el que no estamos ni del todo dormidos ni del todo despiertos y que nos permite desde ir al baño o mantener conversaciones sin enterarnos hasta tener magníficas ideas para relatos, poemas y canciones que una vez despiertos no podemos recordar, y que inspiraba a Bécquer sus inmortales creaciones, es aquí también el vehículo para que Ralph obtenga un arma con la que enfrentarse a los peligros a los que le expone su autor. Nos ha gustado también el concepto de energía vital que expone King, y cómo permite a Ralph «cargar» sus armas. No desvelaremos más detalles, es mejor leerlo.

Las escenas de acción del libro están resueltas, como es habitual en este autor, con gran solvencia, y la larga espera inicial se verá compensada con una resolución trepidante y algún momento de bastante tensión. Sin duda Átropos, el desequilibrado e impredecible «médico calvo y bajito» servidor del Azar, es la némesis perfecta para Ralph, nuestro héroe accidental. Sobre este particular, es acertada la labor descriptiva tanto física como psicológica de King para con estos personajes. Si Cloto y Láthesis son pulcros, ordenados y racionales, Átropos es sucio, desastrado, es impredecible, se comporta como un demente y porta continuamente un bisturí oxidado. El descenso de Ralph y Lois a la guarida subterránea de Átropos es uno de los momentos donde la novela vira hacia el terror de una forma más notoria, y su descripción es sobrecogedora.

No queremos entrar en más detalles sobre la trama para no destripar más la obra a aquellos que esteis interesados en leerla, pero por último sólo queremos destacar nuevamente la originalidad que vemos en la misma, personalmente nos ha parecido completamente distinta a las habituales historias de esta índole, y hemos sentido auténtica empatía por el bueno de Ralph y el resto de sus miembros de su particular ka-tet, admirando su capacidad de sacrificio, su generosidad, su entrega y su altruísmo hasta la última página del libro.

Debemos decir que la obra puede resultar, por momentos, un poco larga, pues el autor «se gusta» al escribirla, se recrea hasta el infinito en pequeños detalles y matices, sobre todo en la primera parte, pero se compensa, a nuestro juicio, con la originalidad de la propuesta y las múltiples lecturas que posee.


El libro presta su título a una revista mensual online dedicada en exclusiva a Stephen King. La podeis leer aquí (es completamente gratuita).

King Crimson (Rey Carmesí) fue una de las más destacadas bandas de Rock Progresivo, activa del 1968 al 2009. En un momento de la historia, Ralph se da cuenta de que está «en la corte del rey Carmesí». In the court of Crimson King fue el primer disco de la banda, publicado en 1969.

Patrick Danville, aquí un niño de cuatro años, reaparecerá como joven de veintidós en el séptimo volumen de La Torre Oscura y jugará un papel fundamental en el (denostado) desenlace final de la saga. Como Elegido del Propósito (o ka) no debe morir en Insomnia. Ralph Roberts, frustrando el plan de Ed Deepnau y evitando así la muerte de Patrick, permite a éste colaborar en la derrota del Rey Carmesí por Roland y con ello la continuidad de todos los mundos que giran alrededor de la Torre Oscura. 

La propia novela aparece también en la séptima parte de La Torre Oscura. Nancy Deepnau, sobrina nieta de Aaron Deepnau, entrega un ejemplar a Roland y le explica la importancia capital de la misma, la historia de Patrick Danville, del fallido plan de Ed Deepnau (que en ese plano de realidad es un personaje literario, ficticio, que King ha usado para llamar la atención de Roland con la coincidencia de apellidos) y de cómo éste cayó bajo el dominio del Rey Carmesí. 

Entre los objetos amontonados que Ralph y Lois descubren en la guarida de Átropos se encuentra «La zapatilla de un niño pequeño llamado Gage Creed, atropellado por un camión cisterna en la carretera 15, a la altura de Ludlow.» King hace una autorreferencia a su libro Cementerio de Animales.

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2 comentarios:

  1. Querido amigo, realmente debo felicitarte por tu inspirada y completa crítica a tan maravillosa novela, que en la lectura de tu texto, me hiciste recordar la etapa maravillosa de mi vida en que leí este libro (nostalgia me da el recordar esos años, que por ejemplo, te puedo contar que este libro, junto a otros dos del mimo autor, lo compré con parte de mi primer sueldo de profesor). Respecto a la batalla que tiene Ralph con el el mismísimo Rey Carmesí...¿Cierto que supera lejos al esperado y decepcionante encuentro final entre Rolando y éste? Nuevamente gracias por recordarme esta obra que bien se merece una releída.

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    1. Muchas gracias Elwin, es una satisfacción sobre todo al saber que este libro tiene valor sentimental para tí. Yo no conocí esta obra hasta que leí La Torre Oscura, y en verdad que tras leer el enfrentamiento entre Ralph y el Rey Carmesí entiendo la decepción que supuso para tantos lectores de King el final de La Torre Oscura. El de Insomnia es de largo más épico y emocionante. Seguimos en contacto.

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