12 de mayo de 2013

Alguien voló sobre el nido del cuco - Ken Kesey

Resumen: La llegada del pendenciero y alborotador McMurphy a una institución psiquiátrica, regida con mano firme por una enfermera despótica, pronto alterará la hasta entonces rutinaria vida en la misma. La lucha contra la autoridad y la búsqueda de la libertad personal acompañarán desde entonces a los internos, mientras a los lectores nos costará cada vez más distinguir dónde termina la razón y comienza la locura.

Anagrama, siempre llenando de
colorido nuestros estantes
Título: Alguien voló sobre el nido del cuco (One Flew Over The Cuckoo's Nest)

Autor: Ken Kesey. Escritor poco prolífico, periodista, apóstol del LSD, y promotor del movimiento contracultural estadounidense durante los años 60.

Año de publicación: 1962.

Género literario: Es un drama social, focalizado por entero en los personajes y en su dimensión psicológica en detrimento de la escena y de la acción; y que posee una perspectiva rupturista para su época, marcadamente crítica y reivindicativa, propia del movimiento contracultural en el que está enmarcado.


¿Qué podemos destacar de ella?: Inicialmente, que es la primera novela del autor, y que está inspirada por su doble experiencia en un hospital psiquiátrico en Menlo Park (California), primero como cobaya voluntaria en experimentos gubernamentales con LSD y otros psicotrópicos, y después como enfermero nocturno.

Nos encontramos en esta novela con un hecho curioso, al menos para nosotros. Y es que, sin bien está contada en primera persona, el narrador no es el principal protagonista. La historia es narrada por el Jefe Bromben, un gigantesco y dócil amerindio al que todos toman por sordomudo, pero el protagonista es Randell McMurphy, descrito como un irlandés bajo y robusto, lleno de cicatrices y tatuajes, jovial, embaucador, pendenciero, juerguista, charlatán y jugador empedernido.

A través del relato del Jefe Bromden, conoceremos la realidad cotidiana del centro, a sus ocupantes, la división de los mismos según su gravedad, al personal que lo atiende, sus rutinas diarias y todo el microcosmos que componen. Por sus pensamientos y su percepción de la realidad, debemos entender que el Jefe está efectivamente loco, sufriendo alguna suerte de paranoia, o bien que estando cuerdo, está bajo los efectos de drogas psicotrópicas, pues muestra los síntomas atribuidos a las mismas (nosotros carecemos de experiencia directa con ellas y no podemos constatarlo): Bromden ha perdido la noción del gigantesco tamaño de su cuerpo, y se ve a si mismo como pequeño, débil e insignificante. Para él, existen terribles máquinas en las paredes del Centro, una de las cuales genera niebla que le impide ver y pensar, pero en la que puede esconderse. Piensa que toda la Sociedad es una extensión del psiquiátrico y que existe un entramado ("el Tinglado"), encabezado por la enfermera Ratched, para controlar a todos y cada uno de los individuos. Todos lo toman por sordomudo y él no hace nada por desmentirlo, pues piensa que sencillamente cuando habla nadie escucha su voz.

En la misma línea de confusión locura-cordura se encuentra McMurphy, un caradura que se finge loco para huir de la dura disciplina de un campo de trabajo al que ha sido condenado, según él, por "pelearse y joder demasiado". Se le admite en el centro en base a una valoración psiquiátrica según la cual padece psicopatía; en la que él se ha inventado todo y no ha sido posible desmentirlo [Hallamos interesante el Experimento de Rosenhan sobre este tema]


Igualmente veremos que otros pacientes no están más locos que cualquiera de nosotros, y podrían hacer vida normal fuera de la institución, si bien permanecen voluntariamente en ella por diversas circunstancias. En otros casos, concluiremos que el tratamiento produce mas perjuicio que beneficio a los sufridos pacientes, como al malogrado Billy Bibbit, que representa cómo la sobreprotección, la represión y el control de su comportamiento a la que le someten su familia y la rígida disciplina del Centro agravan su tartamudez y sus dificultades para la interacción social, y acaban por conducirlo al suicidio.

Es pues una premisa fundamental de la obra la crítica a la psiquiatría y la institucionalización de los enfermos mentales, así como de las prácticas habituales en la época (electroshock, lobotomía, medicación forzosa). Podemos afirmar que este libro fue inspirador para el movimiento antipsiquiátrico que ganaría fuerza en años posteriores (de nuevo recomendamos leer sobre el ya citado Experimento Rosenham) y que permitiría eliminar o modificar dichas terapias.

La otra premisa es la búsqueda de la libertad individual frente a la Sociedad, encarnada por la enfermera Ratched: Fría, controladora, alienante, metódica, rutinaria, deshumanizada, que parece carecer por completo de sentimientos e intenta disimular sus rasgos notoriamente femeninos (la Razón frente a la Naturaleza). Frente a ella estará McMurphy, que representa al individuo libérrimo, que no respeta las normas y convencionalismos sociales. De hecho se juzgan como delitos sus pasiones: el juego, la bebida y el sexo. De igual modo, encarna el precio que deben pagar aquellos que hacen valer su individualidad y cuestionan el Sistema establecido, pues será trasladado al ala de perturbados, sufrirá electroshocks y será finalmente lobotomizado.

Jack Nicholson, como McMurphy, en un papel memorable por el que recibió
el Oscar y el Globo de Oro al mejor actor. Un personaje para un intérprete.

Nosotros seremos testigos de excepción del duelo entre Ratched y McMurphy, como ya dijimos, a través de los ojos del Jefe Bromden, que personifica, en su condición de nativo americano y de supuesto enfermo mental, la doble marginación, la incapacidad de la Sociedad para dar cabida al individuo que ella mismo ha excluído, al monstruo que ha creado destruyendo su modo de vida tradicional (sabremos que casi todos los miembros de su tribu cayeron en el alcoholismo tras padecer la expropiación de sus tierras). Venciendo sus miedos, con su épica fuga final y su acto de piedad hacia McMurphy, matándolo tras ser lobotomizado, el Jefe simboliza también el triunfo del deseo de libertad y del individuo inocente frente a la Sociedad, siendo, tal vez, el que "voló sobre el nido del cuco".

Dijimos más arriba que muchos internos podían abandonar el centro y no lo hacían, lo que a nuestro entender entronca con el concepto de "miedo a la libertad" que manejaron el filósofo Erich Fromm o el pedagogo Paulo Freire, quienes postulaban que los individuos prefieren la relativa seguridad de la esclavitud o la ignorancia a asumir las responsabilidades que su condición de Libres les exige tomar, por no sentirse capaces de ello (ya dijo Salustio que "Pocos esclavos desean la libertad. Lo que desea la mayoría es un amo justo"). Así pues, McMurphy significará un punto de inflexión para el resto de pacientes, que perderán el miedo a enfrentarse a la Autoridad y buscarán la libertad personal, cuestionando los procedimientos y normas del Centro, hasta el momento dogmáticas.

El reparto de la adaptación cinematográfica brilla a gran altura, con
 actores como Danny deVito (en el centro) dando la réplica a Nicholson

Pero sería un error por nuestra parte darle un carácter mesiánico o libertador a McMurphy, pues actúa por propio interés, utilizando al resto de pacientes casi como peones en su pugna contra la Enfermera, y siendo las consecuencias de sus manejos más efectos colaterales que planeadas de antemano.

Por último, en el plano formal, el planteamiento de la novela es eminentemente teatral, en el sentido de que transcurre (con la única excepción de la excursión en barco) en el mismo escenario, el interior del psiquiátrico, y se basa en los personajes y la interacción entre ellos para hacer avanzar la acción, siendo ellos quienes provocan que "las cosas ocurran", sin apenas acontecimientos de procedencia externa. Es, pensamos, una "novela de personajes", y la galería de los mismos en encomiable, tanto por nutrida como por el grado de detalle que les confiere Kesey, especialmente en su aspecto psicológico como ya comentamos.

Transcurre la trama de forma lineal, en tres partes que podrían perfectamente ser también tres actos de una obra de teatro, y responde al clásico patrón introducción-nudo-desenlace, sin saltos temporales adelante o atrás, y con una única unidad de acción, sin transcurso de historias paralelas.

Will Sampsom es un memorable Jefe Bromden en la cinta de 1975

Su lectura resulta sencilla y placentera, por utilizar un lenguaje coloquial y cotidiano, con diálogos rápidos y no excesivamente largos. El autor no se explaya demasiado en las descripciones, y las escenas más violentas, como la pelea en las duchas o el traslado de Turckle a la planta de perturbados, están resueltas con solvencia, un estilo muy ágil y ausencia de morbo. No carece de un cierto humor negro, y mientras leemos estamos deseando saber cúal es la próxima jugarreta que le tiene preparada McMurphy a la Enfermera.


¿Hemos subrayado algún párrafo?: Sí. Sobre la enfermera Ratched:


"La Gran Enfermera tiene tendencia a alterarse mucho cuando algo impide que su equipo funcione como una máquina bien aceitada, exacta, de precisión. Cualquier objeto desordenado o fuera de lugar o en medio del paso la convierte en un blanco hatillo de sardónica furia. [...]

Bajo su mando, el Interior de la galería está casi perfectamente sometido al Orden. Pero el caso es que ella no puede permanecer siempre en la galería. Algún rato tiene que salir al Exterior. Por ello también tiene puesto un ojo en el sometimiento del mundo Exterior. La colaboración con otras personas como ella a las que yo llamo el Tinglado[...]"

Louise Fletcher encarna a una odiosa enfermera Ratched,
Su interpretación le valió el Oscar y el Globo de Oro.

Unas muestras de la posible paranoia del Jefe Bromden y/o la influencia del LSD en la obra:

"Una vez logré esconder una de esas mismas cápsulas rojas bajo la lengua, hice ver que me la tragaba y después la abrí en el armario de las escobas. Por un instante, antes de que todo se convirtiera en polvillo blanco, logré ver que contenía un elemento electrónico en miniatura[...]"

"La Gran Enfermera puede hacer marchar el reloj de la pared a la velocidad que desee, le basta hacer girar uno de los mandos de la puerta de acero. [...] Las escenas que se proyectan en las pantallas que tenemos por ventanas muestran rápidas variaciones de luz para indicar que es la mañana, el mediodía, o la noche, la luz y la oscuridad se suceden velozmente y todo el mundo enloquece al intentar seguir el ritmo de ese tiempo ficticio[...]"


La película: La adaptación cinematográfica de 1975 corrió a cargo de Milos Forman, con Jack Nicholson totalmente desatado, improvisando y desplegando todo su histrionismo en el papel de McMurphy, Louise Fletcher como Enfermera Ratched, Danny deVito y Christopher Lloyd entre otros. Recogió 5 Oscars, 5 Globos de Oro (en ambos casos Película, Director, Actor, Actriz y Guión) y 1 Bafta (mejor película).


Cabe decir que, debido a las profundas diferencias con el original (principalmente no estar contada desde la perspectiva del Jefe Bromben y la interpretación de Nicholson) desagradó profundamente a Kesey, que nunca la visionó.[Ficha Imdb]

Sobre la película, el libro, su título y sobre el propio autor está Internet literalmente atiborrada de información, así que nosotros no la redundaremos para no aburriros. Aunque mencionaremos, por llamativo, el papel de Kesey como fundador de The Merry Pranksters ("Los alegres bromistas"), un colectivo que reunió a ilustres contraculturales como Neal Cassidy o The Grateful Dead, recorriendo los Estados Unidos en un autobús multicolor llamado Further, regalando LSD a manos llenas y promoviendo su consumo en "Acid Tests", así como predicando la filosofía vital que desembocaría en el movimiento hippy (vida en comunas, amor libre, ausencia de leyes y convencionalismos sociales...)

De esta guisa se paseaban The Merry Pranksters por los Estados Unidos. Marcando estilo.

Y con esto hemos llegado al final de nuestra reseña de hoy. De lo contrario podemos extendernos hasta el infinito.Y eso que el cuco no construye su propio nido, sino que ocupa los ajenos. Nos leemos!


Compártelo:

2 comentarios:

  1. ¡Qué genial tu revisión sobre esta importante novela, que en más de una ocasión he estado tentado de leer! Cuando niño vi la película, que me impactó y gustó mucho, siendo que además luego llegué a apreciar mucho a sus grandes actores (como bien sabes, Nicholson tan "ligado" a Stephen King y Brad Douriff, especialista en papeles de personajes bizarros). Hace años que la tengo en dvd, pero todavía no me doy el tiempo de volver a verla, ahora a través de los ojos de un adulto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La película es a mi parecer una obra maestra del cine, con todos los actores en estado de gracia, especialmente Jack Nicholson quien, según leí en Internet, puso mucho de sí mismo en el personaje, improvisando escenas enteras, alentado por el director.

      El McMurphy de la película no es el mismo que el de la novela, igual que tampoco lo es el Jack Torrance de "El Resplandor", pero no cabe duda de que Nicholson es único interpretando personajes perturbados.

      Eliminar

Y tú, ¿Qué opinas?

SUSCRIBIRSE POR CORREO

Recibe las actualizaciones en tu e-mail

Archivo

Seguir en las redes