23 de abril de 2013

La torre oscura VII - Stephen King

Con esta reseña al fin de la saga "La torre oscura", con el sentimiento agridulce que nos produce siempre terminar una saga con la que hemos disfrutado enormemente, y que en este caso en particular nos ha dejado una huella indeleble por su profundidad y por toda la simbología que contiene.

Pensamos que es imposible resumir la densidad de esta entrega en sólo tres párrafos, pero al igual que en las anteriores, haremos un esfuerzo para condensar la reseña al máximo. Vamos allá:



1. "La torre oscura" arranca exactamente donde termina "La canción de Susannah" y puede decirse que su primera parte conforma una unidad indivisible con dicha entrega anterior. Comparten la elevada densidad de información y el enorme volumen de datos entregados (ayuda ser conocedor del resto de la obra de King para sacarle el máximo provecho) aunque este libro tiene más acción y cubre un mayor número de acontecimientos que su predecesor, poniendo al ka-tet en las situaciones más críticas y delicadas.

2. King cambia el registro narrativo y pasa a ser un clásico "narrador total", es decir, que tiene presencia en el texto, es consciente de estar contando una historia y se dirige a los lectores. Por otra parte, su papel como personaje de la obra es crucial para la trama (y no es muy autocomplaciente que digamos), y se permite incluso introducir un deus ex-machina propio de una tragedia griega. Podría decirse que obra y autor se funden y confunden en una sola entidad (recordemos que escribir la saga le tomó a Mr. King nada menos que treinta y cuatro años).

3.  Este volumen supone el culmen de toda la simbología y referencias literarias, históricas y mitológicas manejadas por el autor durante toda la saga. El paralelismo con el ciclo artúrico se evidencia ya definitivamente (no damos más detalles para huir del terrible spoiler), se recrea en el fatalismo y el determinismo, a través del ka y del girar de la rueda de la fortuna, que desemboca de forma sorprendente e inesperada en una particular versión del mito del eterno retorno, con Roland encarnando trágicamente a Sísifo.

Conclusión: Un libro imprescindible para comprender la saga en su conjunto y para cerrar todos los hilos argumentales. Es una obra dura, cruel incluso, pero que deja lugar para la esperanza y la redención. Tanto por la forma como por el fondo,  estupendo colofón al opus magnum de Stephen King.



Antes de despedirnos por hoy, y si bien hemos afirmado varias veces que KindleGarten es un proyecto sin ánimo de lucro y libre de publicidad, debemos desdecirnos y reconocer que estamos dispuestos a ser patrocinados, pero sólo sí recibimos una oferta de la clásica, única y refrescante chispa de la vida: Nooz-a-la. Nos leemos!


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2 comentarios:

  1. Pucha, Tomás, me habría gustado que dieras tu opinión sobre el final tan polémico de este libro y que a muchos descontentó. Al respecto, te cuento que ya hace muchos atrás, me leí este libro, que me trajeron desde tu tierra en tapa dura (lo mismo que los dos tomos anteriores). Recuerdo estaba leyéndolo en la Sala de Profesores del colegio donde trabajaba en aquel entonces; habían sido muchas despedidas, muchos queridos personajes que me acompañaron por años y que ahora se iban como héroes, pero dejando una honda tristeza en mi corazón como si los hubiese conocido en realidad. En un momento me di cuenta que por primera vez en mi vida de lector avezado, ardientes lágrimas corrían por mis mejillas debido a lo que tenía frente a mí. En verdad este libro era maravilloso, hasta que Rolando llega solo a su destino y se enfrenta con quien se suponía era el ominoso Rey Carmesí, quien resulta ser un viejo chocho que se limita a tirar snitches; y luego cuando nuestro héroe por fin entra a la Torre, ya la trama se le fue a King de las manos, escribiendo el peor final de su larga carrera. De corazón espero King rehaga su pésimo clímax para tan importante saga, más todavía luego de que lo anterior a este desastre fue un deleite para la imaginación..¿En realidad no crees que el autor no estuvo a la altura de la magna obra que llegó a desarrollar? Más encima, con eso de Susanah llegando a ese mundo paralelo donde estaban vivos quienes habían fallecido, no podía ser más cursi. Espero tu respuesta sobre qué piensas acerca de este desenlace (si bien por tus palabras, me parece te gustó).

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  2. Debo reconocer, amigo Elwin, que he sido un poco complaciente con King en lo que se refiere al final de la obra. Digamos que me produjo sensaciones encontradas:

    El libro en su conjunto me parece un colofón adecuado para la saga, en cuanto mantiene la coherencia interna de la misma, cierra muchos hilos argumentales y culmina todas las referencias que maneja, si bien percibo un cierto agotamiento en King, como un deseo de darle carpetazo.

    En cuanto al final en sí, quizá fruto de ese cansancio, es precipitado y como tú bien dices, falto de inspiración. Tiene lógica interna en la saga, en el concepto de un mundo que gira sin cesar y donde espacio y tiempo no tienen sentido.

    Pero literariamente es flojo, poco épico. Tras la odisea para llegar a la torre, los villanos no están a la altura, en especial el Rey Carmesí como bien apuntas, cualquiera de sus esbirros es más amenazador que él.

    En cuanto al final feliz, preferiría no que lo hubiese omitido, pero sí que le hubiese dado otro enfoque menos hollywoodiense.

    En cualquier caso, el libro me ha gustado en conjunto, y una reseña tan breve no basta para transmitir las sensaciones, pero estoy empezando a trabajar en un especial sobre la saga.

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