11 de abril de 2013

Kim - Rudyard Kipling

Resumen: La India, siglo XIX. Kim, un huérfano de origen europeo, se mueve a sus anchas por las bulliciosas calles de Lahore. Pícaro, curioso, inquieto, inteligente y vivaz, el "Amigo de todo el Mundo" vivirá toda una odisea a través de la colonia británica: Desde acompañar a un lama tibetano en la búsqueda de un místico río hasta verse envuelto en una trama de espionaje de dimensiones colosales.



Título: Kim (Kim)

Autor: El británico novelista, poeta, viajero infatigable, masón, imperialista a ultranza y premio Nobel de literatura Rudyard Kipling, autor también de "El libro de la selva", "Capitanes intrépidos"  y "El hombre que pudo reinar", entre otras.

Año de publicación: 1901.

Género literario: Ante todo, es una novela clásica de aventuras, pero que suma elementos propios de los libros de viajes, de las historias de espionaje e intriga y de la novela picaresca, y que supone un elaborado retrato costumbrista y etnográfico de la India colonial.

¿Qué destacamos de ella?: Que en verdad tenemos entre manos una obra cumbre de la literatura y un referente de los libros de aventuras que tuvieron su apogeo en el siglo XIX y principios del XX.

En una época en la que el imperio británico abarca los cinco continentes y no existen los documentales, estas novelas tienen no sólo la función de entretener sino también la de ilustrar y acercar a los habitantes de la metrópolis la vida en las lejanas y recónditas colonias, y suponen un acicate para el espíritu aventurero e imperialista necesarios para la cohesión del león inglés.

Por este motivo, Kim tiene un gran valor etnográfico, por su carácter costumbrista,  describiéndonos una India llena de vida, caótica, ruidosa, colorista, populosa, regida por un complicado sistema de castas que regula hasta los mínimos detalles de la vida cotidiana, y con una inabarcable amalgama de etnias, culturas, lenguas, credos, costumbres y profesiones que conviven en relativa armonía. Los paisajes, la naturaleza, Hasta las vestimentas, la gastronomía, la cosmética o los insultos y maldiciones están retratados.



Debemos destacar que Kipling muestra la ecuanimidad y la naturalidad en el tratamiento de la historia que le dan el haber nacido y crecido en la India, de la que tenía un conocimiento enciclopédico. Aquí no encontraremos expresiones como "bárbaras costumbres", "ridículas supersticiones", "execrable idolatría" o "ignorancia primitiva", pero tampoco el complejo de inferioridad moral ni la fascinación, fruto del new age, a los que acostumbran muchos libros actuales a la hora de abordar las culturas orientales (todo bondades: vida sencilla, espiritualidad, desapego de lo material, equilibrio) frente a la materialista, apresurada y artificiosa cultura occidental (o lo que nosotros llamamos "Síndrome de Españoles por el Mundo").

Dijimos que esta obra tiene tintes de novela picaresca, y en verdad Kim sabrá salir airoso de todo lance gracias a su ingenio, su falta de vergüenza y de reparos, sus conocimientos del entorno y de la psicología: Sabe engatusar, lisonjear, halagar, ofender, insultar, obtener limosna... Se hace querer por todos, así se gana su apodo de "Amigo de todo el Mundo". Es un perfecto superviviente de la calle, de la que obtiene todo lo que necesita. La picaresca no sólo la practica Kim, sino los policías, los funcionarios, las mujeres de los mercados, los tratantes de caballos, los escribanos... La diferencia crucial con nuestros pícaros (tan hispanos como el tute o la siesta) es que Kim no tiene ningún interés por la medra social ni la riqueza. Es un alma noble y sencilla, pura, bienintencionada, sin maldad. Su relación con el lama (al que llama "mi santo") es completamente desinteresada, comienza por su irrefrenable curiosidad infantil y acaban en amor y  fidelidad mutuos.

La galería de secundarios es digna de mención. Mahmud Alí, Lurgan, el padre Víctor, la vieja sahiba, el babú Hurreé o el coronel Creighton son muestras perfectas de la capacidad de introspección psicológica del autor y de su maestría para crear personajes con apenas dos pinceladas. Todos son a su manera personajes nobles y virtuosos pese a sus muchos defectos. Pero sobre todos ellos, se erige como nuestro favorito el lama: inocente, candoroso, sabio en unos temas y total ignorante en otros, humilde y determinado en su búsqueda del río que ha de lavar sus pecados. Un auténtico santo.

Escenario y personajes son perfectos para otro de los pilares que sostienen esta obra: El intrincado y gigantesco sistema de espionaje y contraespionaje llamado "El gran juego" que enfrenta a Rusia e Inglaterra por el control de la zona, que implicará a Kim y muchos otros, y les permitirá usar disfraces dignos del mismo Mortadelo y valerse de un sinfín de complicadas artimañas para huir del peligro o enviar información confidencial.

"El gran juego" será parte crucial del viaje iniciático de Kim y de su crecimiento personal. Esta obra contempla cuatro años en la vida de su joven protagonista, desde que es un simple golfillo que vive en las calles y cuya única pretensión es divertirse, pasando por su peregrinación junto al lama, el descubrimiento de sus orígenes, su contacto con el ejército, su educación europea y su aprendizaje de las artes del espionaje hasta convertirse en un joven y talentoso espía.

A nivel formal, el desarrollo de la trama se ve beneficiado por la fluidez del estilo del autor y de su capacidad descriptiva pues, sin caer en la minuciosidad que pudiese resultar tediosa, es capaz de ilustrar rápidamente personajes, escenarios y situaciones. El ritmo de la narración es bastante ágil, y los cuatro años de historia pasan rápidamente, pues Mr. Kipling emplea la elipsis narrativa en aquellas partes menos interesantes (como las estancias de Kim en la escuela) y desarrolla más ampliamente las de mayor trascendencia.

Como conclusión, y si partimos de que Kipling era un imperialista convencido y confeso, podemos aventurar que Kim encarna la unión de dos mundos, el occidental y el oriental. Es una nueva identidad, fruto de la fusión de las culturas, y aúna en su persona las virtudes de ambas, ya indisolubles y "condenadas a entenderse". Ambas intentarán "tirar de él": Por un lado, su ascendencia irlandesa, a través del ejército, la educación en San Javier y su participación en "El gran juego". Por el otro, su crianza hindú, cristalizada en sus palabras "yo no soy un sahib".  En manos del lector queda decidir cual se impone finalmente, si es que alguna lo hace, pero en cualquier caso Kimball O´Hara / Kim es ya un personaje universal.

¿Hemos subrayado algún párrafo?:  Sí, ciertamente. Este, del segundo capítulo,  pensamos que es ilustrativo del tono de la novela:
"El lama, no tan acostumbrado a los trenes como pretendía, pegó un salto cuando el correo del sur, de las 3.25 horas, hizo su entrada, rugiendo. Todos los durmientes renacieron a la vida, y la estación se llenó de clamores y gritos, pregones de agua y dulces, llamadas de los policías indígenas, aullidos de mujeres que recogían sus cestas, a sus hijos y sus maridos. - Es el tren..., nada más que el te-ren. No llegará hasta aquí. ¡Espera!
Sorprendido de la inmensa candidez del lama (le había entregado una pequeña bolsa llena de rupias), Kim sacó un billete para Ambala. El empleado murmuró algo, medio dormido, y le dio uno para la próxima estación, situada a seis millas justas de distancia.
-No - dijo Kim examinándolo con una sonrisa burlona-. Este truco es bueno para los campesinos, pero yo vivo en la ciudad de Lahore. Has sido muy hábil, babú. Pero ahora dame el billete para Ambala".


¿Más datos de interés?: Sí. Fue llevada a la gran pantalla en 1950 por Victor Saville, en la película homónima, con Errol Flynn como Mahmud Alí y Dean Stockwell como Kim. Titulada en España "Kim de la India". Ficha IMDB

[fuente]


Y a la pequeña pantalla en 1984 por John Howard Davies, en el telefilme de idéntico título, con Peter O´Toole como el lama y John Rhys-Davies como Hurreé. El chico que hizo de Kim se llama Ravi Sheth, dejó la interpretación y ahora es astrofísico. Ficha IMDB



OTROS LIBROS DE RUDYARD KIPLING EN KINDLEGARTEN:


- Capitanes intrépidos

- El libro de la selva

Compártelo:

4 comentarios:

  1. Preciosa y muy bien elaborada reseña que motivan a lector a leer este libro, más si es alguien como yo que nunca ha leído a este escritor.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias Elwyn, en verdad me agrada saber que incita a leer la obra. Kipling es uno de los escritores ingleses de su época que más me gusta, y del que se han adaptado un montón de historias al cine y la tv. La más lograda, a mi juicio, "El hombre que pudo reinar" (1975), de John Huston con Sean Connery y Michael Caine inspiradísimos como soldados de su graciosa majestad.

    ResponderEliminar
  3. Me ha llamado la atención vuestra forma de reseñar, y ese paso del plural al singular cuando se cree oportuno. Creo que no es desastroso lo que haceis si no que se os da muy bien, pero este mundo es una evolución constante y cuando lleveis algún tiempo por aquí os dareis cuenta.

    Me gusta la India, sin embargo no me he atrevido con ese clasico me lo tendría que plantear porque llevo demasiado tiempo sin acercarme a este tipo de literatura. Con vuestro permiso me quedo por aqui

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu comentario Carmina, un auténtico placer que hayas decidido quedarte. Por mi parte he hecho lo propio con tus blogs porque me han impresionado gratamente.

      Seguimos leyéndonos.

      Eliminar

Y tú, ¿Qué opinas?

SUSCRIBIRSE POR CORREO

Recibe las actualizaciones en tu e-mail

Archivo

Seguir en las redes