15 de marzo de 2013

¡Shhh... Esos muertos, que se callen - Miguel Ángel Mendo

Resumen: Onofre es un tipo normal y corriente. Su rutinaria vida de oficinista sólo se anima escuchando su programa radiofónico favorito sobre parapsicología. Una noche se enterará a través de él de que morirá de ahí a tres días. Lo que comienza como una broma pesada acabará con Onofre, su leal amigo Cutillas y el espíritu Mondolfio huyendo desesperadamente de la terrible... ¡venganza sufí!


Esos muertos que se callen


Título: "¡Shhh... Esos muertos, que se callen!"

Autor: Miguel Ángel Mendo. Escritor, psicólogo, dramaturgo, actor, profesor y ganador del Premio Lazarillo en dos ocasiones.  Y más cosas.

Año de publicación: 1993

Género literario: Es una historia de misterio, narrada con un gran sentido del humor, orientada al público infantil y adolescente, pero que por su doble nivel del lectura puede ser disfrutada también por los lectores adultos.

¿Qué destacamos de ella?: Que es una novela sobre fenómenos paranormales y  misterio para lectores de 12 años en adelante. Y que nos gusta. Mucho. Lo cual nos deja dos posibilidades:

a) Los niños de 12 años tienen un grado de madurez mas alto del que nosotros, en nuestra ignorancia, les atribuimos.

b) En KindleGarten tenemos la mentalidad de un niño de 12 años.

Sabiendo de antemano que la respuesta adecuada es "a y b son correctas" y  que nos encanta la literatura infantil (haremos más reseñas de la misma en el futuro), vamos con nuestro libro, del cual hemos dicho que es un tanto particular. Veamos por que:

En primer lugar, la novela está protagonizada por adultos y ubicada en un entorno adulto. Esto nos sorprende, porque lo habitual en las historias de misterio y terror para público infantil-adolescente es que estén centradas en su propio mundo (como Pesadillas y similares).

En segundo lugar, los personajes son totalmente caricaturescos, esperpénticos incluso. Onofre es el auténtico antihéroe: Un tipo gris y anodino, de mediana edad, con un trabajo aburrido y rutinario (administrativo en una aseguradora), solterón, alopécico, en pésima forma física y con trastornos del sueño derivados de su mayor afición, los programas radiofónicos que, de madrugada, tratan sobre fenómenos extraños y paranormales. Su amigo Cutillas (alias "el Cuti") es un automarginado con trastornos mentales que vive al borde de la indigencia en una plaza de garaje, intercala latinajos en sus diálogos, tiene facultades de médium y largas conversaciones con un fantasma renacentista llamado Mondolfio di Mantua.

La ambientación no les va a la zaga, empezando por la empresa de seguros que bien podría ser la del Botones Sacarino ( con el rancio nombre de "La Protectora Universal", los empleados que se interpelan por el apellido y el botones cabezón), pasando por las casas de vecindad con portera o los autobuses con cobrador, destila un ambiente clasicote, de postguerra incluso, que parece sacada de un tebeo de Bruguera.

Miguel Ángel Mendo


La situaciones son también hilarantes, como los asesinatos en la empresa o la estrambótica sesión de espiritismo. El autor realiza un revoltijo de psicofonías, ouija, espiritismo, sectas místicas, símbolos arcanos y apresuradas fugas por los tejados que entendemos parodian finamente a las novelas de terror. Además, imprime un ritmo muy rápido al libro y transmite muy adecuadamente la sensación de "huída hacia adelante", con descripciones muy breves y usando gran cantidad de verbos de movimiento en cada párrafo. La ágil sucesión de escenas, sumada a la brevedad del texto, hace que el libro se devore enseguida.

Por último, hicimos referencia a que la obra tiene doble nivel de lectura. Contiene pues elementos que pueden pasar desapercibidos para los más jóvenes, pero que la hacen atractiva para el público de mayor edad, como la miserable situación de Cutillas (y el origen de la misma, con un punto de crítica social), las relaciones personales en la empresa de Onofre, la atolondrada actuación policial o el papel de los medios de comunicación en la historia.

Nos ha gustado también el papel otorgado a los programas radiofónicos de misterio como Espacio en blanco o el Milenio 3 del bueno de Friker, y su falta de rigor.

Todo ello tratado con un delicado humor negro y un lenguaje y estilo literario muy cuidados, y un enfoque maduro, sin reduccionismos, evitando la ñoñería y las moralinas simplistas.

¿Hemos subrayado algún párrafo?: Sí, varios. Concretamente este condensa muy bien el estilo del autor y la tónica general de la historia:
"[...] Luchando denodadamente contra la paranoia andaba Onofre -y por los gestos que hacía, perdiendo- cuando acabó por sentarse a su mesa, tembloroso, vigilando a todos con el rabillo del ojo.[...] Aún no había abierto su cajón, tanteando sus bolígrafos y lápices, recobrando la dimensión del ancho de su mesa, con el borde monótonamente instalado a la altura de su tercer michelín abdominal, cuando de un bote salió disparado de su silla de madera, como si le hubiera picado un áspid. Corría despavorido, gritando cosas incomprensibles.
No era para menos. En la primera hoja del parte de siniestros del mes, sobre su mesa, alguien había impreso con un tampón, en letras grandes:

LA VENGANZA SUFÍ
junto con el dibujo de un puñal de cuyo filo goteaban ojos."

¿Más datos de interés?: No muchos. El autor tiene su entrada en la wikipedia, su cuenta de Twitter (aunque no la usa demasiado) y una serie de blogs abandonados (el más reciente no se actualiza desde el 2011).

Hasta aquí nuestra reseña. Por cierto, hemos modificado la política de comentarios y pasamos a eliminar la obligatoriedad de estar registrado para comentar. Por ahora confiaremos en el filtro antispam de Blogger y no haremos revisión previa, más adelante ya se verá. Nos leemos!


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4 comentarios:

  1. Jelou...Una consulta ¿El de la foto eres tú o el autor del libro? (por cierto, de aquí al domingo subo a mi blog mi crítica sobre "La Cúpula", a ver qué te parece).

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    Respuestas
    1. Saludos amigo Elwyn ¿qué tal todo por allá?. La foto es del autor; yo soy casi 30 años más joven que él, aunque tengo mucho menos pelo y una timidez enfermiza que me dificulta publicar fotos mías.

      Estoy deseando leer tu reseña de La Cúpula. Nos leemos!

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  2. Hola Tomás.

    He llegado a la reseña porque un lector de mi lista de correo me ha dicho que este libro le recordaba a los míos.

    Tras leer tu reseña la verdad es que me han dado ganas de leerlo.

    Lo que cuentas se me antoja mucho a Eduardo Mendoza.

    Si además tuviera elementos fantásticos, quizá estuviéramos ante una obra de ficción absurda.

    Saludos

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    Respuestas
    1. Hola, Rafael, ¿Qué tal todo?

      Cierto que comparte algunos elementos con los tuyos, por su temática y por su planteamiento. Lo curioso es que se comercializa como lectura juvenil, aunque hay muchos detalles que los disfrutará mejor un adulto, y a un lector de 12 años puede que se le escapen.

      Seguro que te diviertes un rato leyéndola. ¡Saludos!

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