30 de marzo de 2013

Harry Potter y las reliquias de la muerte - J. K. Rowling

Con Harry Potter y las reliquias de la muerte se cierra la saga de Harry Potter, que comenzó con Harry Potter y la piedra filosofal


Es el libro más vibrante de la saga, el de ritmo más vivo y aquel en el que los acontecimientos se suceden en mayor cantidad y con mayor rapidez. Tiene interludios de calma, por supuesto, con largos diálogos, pero el tono general es bastante frenético. Puede decirse que «arranca en quinta»: A diferencia de los anteriores, cuyos primeros capítulos siempre estaban dedicados al periodo de relativa calma estival previo al curso en Hogwarts, éste comienza en plena acción.

Continuando con la progresión habitual de la saga, en el cual cada volumen es más oscuro y «adulto» que el anterior, éste, como culminación, es el de mayor grado de crudeza y el que coloca a los personajes en las situaciones más exigentes y delicadas. El humor blanco propio de la colección se reduce en buen grado, mientras que la nómina de fallecidos se eleva exponencialmente, y nos hace temer por la vida de nuestros favoritos (en nuestro caso Neville Longbottom) hasta que cerramos la última página. Permite también momentos de protagonismo o lucimiento a personajes secundarios, y "hace justicia" a muchos de ellos (como Molly Weasley o la abuela de Neville).

A nivel literario, se mantiene en línea con sus predecesores, no observando, por nuestra parte, desgaste ni prisas por «dar carpetazo» al libro. Al contrario, se toma su tiempo para las explicaciones y justificaciones de los diferentes hilos argumentales de la  historia, dejando la sensación de «ahora todo encaja». Supone un cierre definitivo de la saga, al menos nosotros no hemos encontrado flecos ni argumentos secundarios pendientes que tienten a la autora con retomarla.

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2 comentarios:

  1. Cada libro de HP es superior al otro, puesto que en la medida que los iba escribiendo la autora, ésta va creciendo en su talento narrativo, los personajes van madurando, el mundo de la magia va entrando en crisis y por último el paso del tiempo exige que el tono infantil con el que partió el primer libro de paso con el tiempo a una literatura más comprometida con la realidad y los temas más profundos. Por cierto, te felicito por tu voracidad lectora, que yo ni en mis mejores tiempos leí con tanta avidez un texto tan extenso.

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  2. Hola Elwin, lo cierto que la voracidad es fruto del pésimo clima que estamos teniendo, que invita al recogimiento y a la vida intramuros. Así que empiece el buen tiempo reduciré bastante el hambre lector.

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