10 de diciembre de 2017

Le salvé el culo a mi chico: pulp por una buena causa

Héroe o Bestia es un juego virtual de inmensión cognitiva donde la mente del jugador es transferida a un personaje de un mundo brutal donde hombres y bestias luchan a muerte por la supremacía. Es el videojuego de moda en el mundo entero, todos quieren jugar su propia partida de este salvaje juego de guerra. Sus seguidores lo llaman HOB.

En este episodio Andrea postea en Internet su experiencia con HOB para demostrar la veracidad de su teoría: el lazo de una mujer enamorada transciende planos para proteger la vida de su amado.


Javier Sermanz es un prolífico autor de literatura de géneros en todas sus formas, mostrando una particular predilección por la Espada y Brujería. Ha escrito numerosos relatos y novelas, que ha publicado en diversas revistas y páginas web. Gran parte de su obra está disponible de forma gratuita en Lektu, en formato digital. Pero Le salvé el culo a mi chico -una novela independiente y autoconclusiva de la serie Héroe o Bestia- es una excepción, y lo es por una buena razón:

El autor colabora con la asociación Un lazo en movimiento, una organización independiente, sin ánimo de lucro, laica y apolítica que presta ayuda psicológica y emocional a mujeres que padecen cáncer de mama. Javier Sermanz destina la recaudación íntegra de su novela a Un lazo en movimiento y Lektu renuncia también a su margen de beneficios, por lo que el 100% del importe que pagues por Le salvé el culo a mi chico irá destinado a esta iniciativa solidaria. 


La serie Héroe o Bestia nació en la página web Proyecto Pulp, y en la actualidad consta de siete novelas que gozan de una cálida acogida del público, a juzgar por las opioniones de los lectores. Se basa en la existencia de un MMO de extraordinario realismo llamado Héroe o Bestia (o simplemente HOB), que se ha consolidado en la principal actividad de ocio del mundo, desplazando al cine y otros medios y convirtiéndose en un fenómeno de masas de tal magnitud que para algunos es semejante a una nueva religión, y que ocupa espacios de debate y opinión sobre sus riesgos y su excesiva repercusión social.

Los jugadores de HoB eligen encarnar a un Héroe (humano) o a una Bestia en un enfrentamiento bélico en una tierra moribunda en la que las bestias se erigen sobre las ruinas de la Primera Humanidad, y los héroes de la Segunda Humanidad resisten encarnizadamente y en clara desventaja para sobrevivir como especie. Los recintos donde se juega a HoB son concurridos locales sociales donde los jugadores se sumergen en la realidad virtual y el público sigue las partidas en enormes pantallas, emocionándose con la acción y jaleando a sus favoritos.

En este transfondo transcurre Le salvé el culo a mi chico, cuya narración alterna entre tres puntos de vista y entre los dos mundos, el real y el virtual.

La protagonista y narradora participante es Andrea, una joven poco interesada en HoB y ajena a sus entresijos, que acude a un local de juego a buscar a su novio Marcos, jugador asiduo y entregado. Allí se implicará en la partida de Marcos (y de Yisra, su alter ego en el juego), ayudándole a salir vencedor y contagiándose de su pasión por HoB.

Le salvé el culo a mi chico emplea tres puntos de vista narrativos: La narración de Andrea toma la forma de un post que la joven escribe en el foro de HoB, en primera persona y en retrospectiva. Esto se alterna con la narración de Marcos/Yisra desde dentro del juego, también intradiegética, y con una narración en tercera persona heterodiegética, que relata aquellos acontecimientos en los que no participa Marcos y que incluye pasajes de carácter descriptivo, que explican los elementos y características del mundo virtual de HoB, de forma pormenorizada pero si caer en el infodumping, por lo que no cortan la acción ni lastran demasiado el desarrollo narrativo. 

En este aspecto, el gran atractivo del universo Héroe o Bestia es estar asentado en un concienzudo trabajo de worldbuilding, que nos permite imaginarnos un MMO al estilo de World Of Warcraft, pero con un grado de verismo y espectacularidad infinitamente mayor, en el que la tecnología militar se basa en la magia negra, y del que Javier Sermanz detalla las numerosas especies bestiales, la geografía, la religión, el armamento, la arquitectura de la ciudad de Yerosh (escenario de los acontecimientos)... 

Javier Sermanz [fuente: Twitter]

La trama de Le salvé el culo a mi chico va aumentando de intensidad, y lo que comienza con una escaramuza de contrabando de armas termina por convertirse en un asedio a gran escala a Yerosh por parte de un ejército de bestias, que los humanos deberán repeler, brindando al lector (y al espectador de HoB) momentos de heroismo y sacrificio épicos.

Así, la obra de Javier Sermanz se mueve entre la fantasía heroica, la novela bélica, la Espada y Brujería y el GrimDark, por la atmósfera oscura del mundo de HoB, la crueldad absoluta de las bestias y por la crudeza de los combates, con innumerables bajas por ambos bandos y con muestras explícitas de decapitaciones, desmembramientos, cuerpos calcinados, hemorragias masivas y órganos internos reventados y diseminados.

Le salvé el culo a mi chico es, ante todo, una obra pulp, y eso significa aceptar una serie de convencionalismos, como unos personajes no elaborados en exceso y unas motivaciones simples, maniqueas incluso. Una historia de buenos y malos que aprueba con nota su asignatura principal: la lectura de evasión, para divertirse sin reparos y sin intenciones de trascendencia literaria.

Para ello, Javier Sermanz se vale de un estilo narrativo muy vivo, y de un texto en el que la acción es constante, con diálogos breves y concisos, en el que los párrafos descriptivos intercalados sirven de reposo antes de que el ritmo vuelva a dispararse.

En lo que respecta al reparto del peso protagónico, la pareja Andrea/Marcos disfruta de una presencia bastante equitativa, si bien el título invitaba a esperar un papel más activo para Andrea. Ciertamente su papel es crucial y le salva el culo a su chico, pero todo hacía pensar que se involucraría de otro modo. Así todo es el personaje que más evoluciona, con un proceso de quijotización de Sancho en el que le picará el gusanillo por el mundo de HoB.

Los secundarios, trazados con cuatro líneas generales como es propio del pulp, enriquecen la novela, sean héroes o bestias. Destacan los villanos como el ogro Skullies o los puercoespines gemelos Riffy y Raffe, todos crueles, maquinadores y malos hasta la médula, aunque el autor no nos desvela si, siendo HoB un MMO, son personajes interpretados por un jugador o si son manejados por la máquina.

Los diversos tipos de bestia, a cada cual más pintoresco y brutal, dan colorido al conjunto y muestran el esfuerzo dedicado al worldbuilding que ya comentamos. Mientras que el contraste entre mundo virtual y real, con los héroes luchando por su vida  y los espectadores siguiendo la partida como si fuese un espectáculo deportivo, con una orgullosa Andrea animando a su niño, aporta el desahogo cómico necesario para rebajar la truculencia que, como dijimos, lleva la narración a los terrenos del GrimDark.

En resumen, Le salvé el culo a mi chico es una buena forma de adentrarse en la serie Héroe o Bestia de Javier Sermanz, y una novela pulp muy divertida para leérsela a velocidad endiablada y evadirse durante un rato.


Puedes colaborar con Un lazo en movimiento comprando Le salvé el culo a mi chico en Lektu.

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30 de noviembre de 2017

El Doctor Omega y las joyas de la eternidad: el pulp de Jorge del Río

A finales de la Segunda Guerra Mundial, el Tercer Reich desarrolló el Proyecto Ubermensch, la iniciativa para crear al superhombre. Tuvieron éxito… a medias.
El cerebro detrás del Proyecto desertó, escapando a Sudamérica con el único espécimen sobreviviente, uno al que adoptó como su propio hijo y al que bautizó como Adam Omega: el primero, y el último.
Tres décadas más tarde, el Doctor Omega se ha convertido en un aventurero internacional, un héroe científico que, al frente de un grupo de valerosos seguidores, utiliza sus dones en beneficio de la humanidad.
Inducido por Artemus Black y su Agencia de Operaciones Especiales, Adam Omega se verá embarcado en la búsqueda de unas reliquias de inmenso poder ¡antes de que Kraken, la sombría organización terrorista, pueda hacerse con ellas!
La aventura llevará a los héroes desde el Caribe hasta la Antártida, donde, bajo las montañas del continente helado, hallarán una increíble civilización perdida y un secreto que podría cambiar el destino de la humanidad.


De mano de Pulpture Ediciones nos llega la nueva novela del argentino Jorge R. del Río, enmarcada en la serie que la editorial dedica a sus ya famosas Dime Novels, concretamente como nº2 de su Colección Aventura. En esta ocasión, Jorge del Río vuelve a cambiar de registro para ofrecer un pulp clásico que emula -así lo reconoce sin ambages el autor en el prólogo- las aventuras del inmortal Doc Savage.

La réplica a la creación de Lester Dent es Adam Omega, personaje a cuyas aventuras se les prevé continuidad. El Doctor Adam Omega nació en las páginas de la extinta revista Ánima Barda, que en su segunda época editó cuatro números en papel. En los nºs 3 y 4, Jorge del Río había comenzado a publicar una novela por entregas protagonizada por Artemus Black, un superespía de inagotables recursos y de misteriosa longevidad. En el nº4, en el capítulo titulado De héroes y monstruos, aparece por primera vez El Doctor Omega, y se desvela su origen como fruto de un experimento nazi para crear el soldado perfecto o Übermensch. Junto al superhombre harán su presentación la resuelta y eficiente espía francesa Corinne Devereaux y la que será la gran némesis de los héroes: el Kraken, un organización secreta científico-esotérica nacida bajo el auspicio del Tercer Reich y que, caído éste, sigue actuando en las sombras para tratar de dominar el mundo.

Al igual que Doc Savage, Adam Omega es un prodigio tanto físico como intelectual. Con dos metros de altura y la complexión de un luchador profesional, posee fuerza, resistencia, agilidad y reflejos sobrehumanos, tiene conocimientos a nivel de doctorado en numerosos campos del saber y habla seis idiomas. Y, al igual que Savage, está acompañado de un grupo de colaboradores, expertos cada uno en su área, que le serán de ayuda inestimable en sus misiones para el Departamento de Operaciones Especiales de los Estados Unidos. Un grupo de lo más pintoresco compuesto por Alana Macready, una irlandesa pelirroja ex-pistolera del IRA, letal con cualquier arma de fuego; Ringo Montoya, exboxeador argentino (que nos imaginaremos con el rostro y el físico de Pedro Lovell) que sirve tanto de fuerza de choque como de donaire; y Lance Miller, habilidoso piloto capaz de volar en las condiciones más adversas.


Adam Omega y las joyas de la eternidad transcurre en 1973 (la novela incluye abundantes referencias a hechos históricos y culturales de la época), y se desarrolla casi íntegramente en la helada Patagonia argentina, a donde se desplazará primero Corinne y posteriormente Adam y su grupo, en una misión promovida por Artemus Black y que implica las poderosas joyas de gran poder que dan título a la obra.

Desde su comienzo in media res, Adam Omega y las joyas de la eternidad transcurre a velocidad de vértigo, y con apenas 128 páginas es una novela de a duro perfecta para leer en hora y media, que contiene todos los ingredientes esperables en una vieja historia pulp de aventuras, misterio y espionaje, aderezadas en este caso por elementos fantásticos al estilo de la saga Indiana Jones.

Como todo pulp (y como toda la obra de Jorge del Río), Adam Omega se disfruta más intensamente si se lee sin prejuicios y con complicidad, apreciando todos los clichés y homenajes sinceros al género que contiene, como los villanos de opereta y sus frases estereotipadas (la novela se abre con la entrañable «—¡Ha llegado tu fin, Doctor Omega!» de lord Percival Peele, que esperemos vuelva a deleitarnos con su histrionismo patético), el erotismo ligero -tanto en escenas subidas de tono como en las conversaciones plagadas de insinuaciones y dobles sentidos entre personajes-, la violencia desenfrenada, el siempre recurrente esoterismo nazi o los extravagantes ingenios del Kraken, entre los que destacan las Kronleuchter, enormes arañas robot dotadas de un arsenal mortífero.


Adam Omega y las joyas de la eternidad divierte y convence, con su factura de pulp añejo y su cóctel de nazis malvados, bases subterráneas secretas, malintencionadas razas no-humanas, arañas-robot, aves gigantes, tribus primitivas adoradoras de monstruos acuáticos, tiroteos y combates multitudinarios, joyas arcanas, poderes mentales, pinceladas de erotismo y diálogos con frases ingeniosas. Su desarrollo es sencillo, condicionado por su brevedad y por su planteamiento, y pasa por las escenas habituales: infiltración en la base enemiga, captura de los héroes y posterior fuga, puesta en marcha del plan maestro del villano, giro de los acontecimientos y clímax final. Un esquema que funciona en la literatura popular (al igual que en el cine) y que Jorge del Río domina ya con oficio.

Tanto el personaje principal como los secundarios están todo lo definidos que permite un texto de 128 páginas, y todos ellos tienen espacio para crecer e ir perfeccionando su papel. Ringo Montoya es el rudo de buen corazón y ética simple, además de servir de desahogo cómico por su franqueza y su falta de sutileza. Lance Miller es el yankee seguro de sí mismo y seductor, aunque se le percibe un interés romántico -en apariencia no correspondido- por Alana, una mujer de acción, inaccesible y bastante reservada. La relación entre el Doctor Omega y Corinne se anticipa como uno de los motores de posibles nuevas aventuras del superhombre.

Sobre el aspecto narrativo queda poco que añadir a lo ya dicho en otras reseñas de obras de Jorge del Río. Un estilo sencillo y muy ágil, de frases breves y adjetivación funcional, en el que predomina la acción sobre la descripción y en el que destaca por encima de todo la nitidez con la que están resueltas las escenas de acción, que aquí son la mayoría.

El universo literario de Adam Omega queda abierto, y la intención del autor, como dijimos, es volver a él asiduamente. Se trata de un universo compartido en el que cualquier de sus personajes tiene entidad suficiente para protagonizar historias, en solitario o colaborando en forma de team up. Los enigmáticos Artemus Black y Corinne Devereaux dan tantas posibilidades como el Doctor Omega (que nace, en cierto modo, como spin-off) y el Kraken es un villano colectivo muy sugerente.

Por otra parte, el volumen se beneficia del nuevo diseño de los libros de Pulpture, con portadas monocromas y diseños minimalistas y estilizados, que unifican la estética de sus Dime Novels y les confieren un punto extra de atractivo. 


El Doctor Omega y las joyas de la eternidad puede comprarse en La Boutique de Zothique

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26 de noviembre de 2017

La espada de Occidente: vuelve el chambara con Carlos Jobani y Ronin Literario

«Compadezco a la nación que entre en guerra con los japoneses, porque viendo de lo que son capaces contra su propio pueblo, no puedo imaginar qué crueldades llevarán a cabo contra un enemigo extranjero».

Johan van Evers fue tratado como un extranjero desde que nació. Mitad holandés, mitad español y sin una tierra a la que llamar patria se une como mercenario a la Compañía de las Indias Orientales, que comercia en Japón.

Son tiempos de expansión diplomática y comercial. A pesar de ello, la peculiar forma de batirse de Johan y su carácter levantisco, forjado al servicio de los tercios, le harán llamar la atención de no pocos samuráis que querrán poner a prueba el estilo de la Verdadera Destreza.

El estilo de la espada de occidente.


Ronin Literario es ya el hogar oficial del chambara. Comenzó con Lobo contra Perro, de Raquel Mayorga. Después vinieron Oni, de Sergio Vega, y la antología El hombre sin nombre, con novelas cortas de Víctor Blanco, Alexander Páez y Carlos Bassas. Y ahora llega La espada de Occidente, de Carlos Jobani, una historia con un trasfondo siempre fascinante: el encuentro entre culturas opuestas y el choque de dos mundos extraños entre sí. A un lado, la Europa del Imperio Español. Al otro, el hermético y autárquico Japón Feudal del período Edo.

Emplazada en Japón en el año 1637 y protagonizada por un europeo, La espada de Occidente recuerda al instante, casi con sólo ver la portada, a la célebre Shōgun de James Clavell, cuya adaptación televisiva está tan impresa en la memoria (en España eran los tiempos de una única cadena) que va a resultar difícil no imaginarse a Johan van Evers, el soldado holandés que narra y protagoniza la historia, sin el aspecto de Richard Chamberlain.

Ambas obras tienen, de hecho, un elemento de unión: la figura de William Adams, marino y comerciante inglés que en 1600 se convirtió en el primer británico en pisar Japón, donde se ganaría el favor del shōgun y pasaría el resto de su vida. Pero si bien Clavell se basó en Adams para crear a su John Blackthorne y transformó en trasuntos los personajes y acontecimientos históricos (además de incurrir en sonados anacronismos), Jobani ha optado por una mayor historicidad. Según cuenta en esta entrevista, Carlos Jobani es un enamorado de la cultura del Japón, país que recorrió durante un mes. Así, se documentó a fondo para que su narración, siendo ficcional, contase con un sólido rigor histórico, con lo que Johan van Evers convive e interactúa con personajes reales como el hijo de Adams o el shōgun Tokugawa Iemitsu.

El autor (centro) con Víctor Blanco, de Ronin Literario (izda).

De modo que, con sus apenas 186 páginas, La espada de Occidente es una novela histórica, en la que el hispano-holandés Johan van Evers se verá envuelto, a raíz de un simple encontronazo con un samurái, en una escalada bélica que incluye una revuelta campesina, el asedio a una fortaleza y no pocos duelos de esgrima a vida o muerte. En el proceso descubrirá la sociedad nipona de la época y sus diferencias de mentalidad con la europea, como el carácter inescrutable de sus gentes o el desapego con el que asumen la vida y la muerte.

Carlos Jobani es ilustrador (es el autor de la portada, y hemos visto ilustraciones suyas en el primer número de la revista Windumanoth) y artista marcial. Desde esta última faceta se percibe un tratamiento cuidadoso de las escenas de esgrima, con descripciones detalladas y realistas de las armas y los movimientos, guardias, fintas, estocadas... más aún cuando todo gira en torno a la Verdadera Destreza, el método de esgrima español considerado por los expertos como una de las modalidades de lucha más perfectas de la Historia, que el protagonista practica con maestría y con el que fascina a sus oponentes japoneses.

Lo que nos lleva a Johan van Evers, el llamativo personaje creado por Jobani. Hijo de español y holandesa, es un extraño en su mundo de origen y un extraño aún mayor en el de acogida. Veterano de los Tercios de Flandes, llevará su experiencia militar y su conocimiento de las tácticas bélicas europeas al campo de batalla nipón, poniéndolo patas arriba. Experto esgrimista (su padre era un gran maestro), despreocupado, cínico, rudo y un punto amargado, relata la historia en primera persona y en retrospectiva, con cierta indiferencia, sin resentimientos y sin enfatizar unos pasajes sobre otros, aunando el estoico carácter del soldado español con el circunspecto talante japonés. Un personaje humano, creíble, con el que es fácil empatizar. Resulta sencillo imaginarse a una especie de Capitán Alatriste perseguido por los demonios del pasado hasta un mundo desconocido en el que tiene que seguir luchando y matando, porque es su vida y su oficio.

Ilustración del autor, de la que partió la idea de La Espada de Occidente

La narración, como el personaje, es revertiana. Descreído, con un recio sentido del deber, socarrón y malhablado, Johan van Evers recuerda al narrador de La sombra del Águila de Reverte (aunque La espada de Occidente no es un texto humorístico como aquella), a los bragados dragones de cuera que relatan sus vicisitudes en Resiste, Tucson o Guerras mescalero en Río Grande de Álber Vázquez, o incluso, por la naturalidad con la que desgrana hechos de gran crudeza (muertes, desmembramientos, ejecuciones, seppukus) a los soldados alemanes de las viejas novelas de Sven Hassel. Un registro adecuado a la novela bélica, pues transmite verismo y reproduce con acierto la perspectiva del veterano curado de espantos y endurecido por la guerra, al que no le importa herir la sensibilidad de su audiencia.

La espada de Occidente, por su brevedad, no deja lugar al aburrimiento. Carlos Jobani proporciona la información histórica en pasajes sucintos y no tiene margen para incurrir en el infodumping. Como es propio de los chambaras de Ronin Literario, prima la acción y la diversión sobre el escenario, que debe quedar presentado con pequeñas pinceladas. Pensemos que Shōgun de Clavell tenía casi 1200 páginas, mientras que Jobani ha tenido que condensar su trama en 186. El resultado es una acción ágil que por momentos, como en la escena de la gran batalla, se precipita hasta hacerse casi frenética. Las frases son breves, las descripciones telegráficas y los diálogos lacónicos.

Por ello, La espada de Occidente se lee en menos de horas y deja una sensación grata de historia bien construida, amena y, por encima de todo, muy divertida. Los aficionados a la Historia la disfrutarán por lo bien que el autor ha cosido los acontecimientos históricos de Europa y Japón y, para los amantes de la cultura japonesa, no falta una buena cantidad de diálogos en japonés, transcrito a caracteres latinos (rōmaji).


 La espada de Occidente puede comprarse en la página web de Ronin Literario.

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23 de noviembre de 2017

¿Te gusta el pulp? Apoya a Dlorean y llévate cuatro libros

La editorial pulp Dlorean Ediciones busca apoyos para publicar cuatro obras juntas, y lo hace con una iniciativa de micromecenazgo en Verkami, en la que te puedes llevar cuatro libros por muy poco dinero.  



Son tres novelas y, de regalo para todos los mecenas, una antología de relatos de la conocida comunidad de escritores pulp Action Tales.

Necesitan apenas 1500 euros, y tenéis hasta el 31 de diciembre para colaborar. En Verkami tenéis detallados los diferentes paquetes de mecenazgo disponibles y las recompensas que incluye cada uno. 

Las novelas son obra de tres viejos conocidos de la casa, y ofrecen mucha variedad de sabores. Son estas:



GIMROD 

Miguel Ángel Naharro, creador de Jonathan Harker «La garra», protagonista de La maldición de la diosa araña y La isla en el fin del tiempo, firma este Espada y Planeta que bebe directamente de clásicos como John Carter de Marte, de Edgar Rice Burroughs o La espada de Rhiannon, de Leigh Brackett, y que ofrece acción desbordante en el planeta Korudus, en el que el astronauta terrícola Brad J. Gimrod se enfrentará a crueles señores de la guerra y mercaderes de esclavos, haciendo valer su instinto de supervivencia y su destreza en el combate. 




El SUMERGIBLE

Joseph Remesar se decanta por el Steampunk y trae nuevas aventuras de su personaje, el inspector James Usera-Brackpool que ya había protagonizado su anterior novela El dirigible. Aventuras e intriga en un mundo altamente industrializado, en la que las grandes potencias luchan por hacerse con el sumergible, un avance tecnológico de vanguardia que puede suponer la supremacía militar de quien lo posea.  




CIUDAD DE RABIA

La aportación de Luis Guillermo del Corral, que ya publicó con Dlorean Vindius, el guerrero del Norte y Vindius el indómito es una historia de Mistery Men cuyo protagonista, el millonario Harry Page, se convierte cada noche en Dark Spider, un justiciero enmascarado que no tiene clemencia con los criminales. Si te gustan los añejos héroes como La Sombra, esta es tu mejor elección.




Las novelas están disponibles en formato digital y en papel, en tamaño A5 (un bolsilibro de los de verdad) y el precio incluye los gastos de envío. 

Dlorean dedicará el importe íntegro del crowdfunding a la edición de los libros y a su envío y, en caso de superar la recaudación prevista, incluirá más recompensas, como hizo en sus iniciativas de micromecenazgo anteriores.

Toda la información está disponible en Verkami y podéis seguir las novedades en el Twitter de Dlorean

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10 de noviembre de 2017

Una historia de los viajes en el tiempo - III

Vamos con la tercera entrega de esta historia de los viajes en el tiempo en la literatura, el cine y la televisión. Los años 50 fueron una buena época para la Ciencia-Ficción, por cantidad y por calidad, y hoy veremos unos cuantos ejemplos de ello.



1952 - Todo el tiempo del mundo

Título original: All The Time In The World
Autor: Arthur C. Clarke
Nacionalidad: Reino Unido
Formato: Relato

Publicado en la revista Startling Stories y emitido, ese mismo año, como episodio de la serie televisiva Tales of Tomorrow de la cadena ABC, relata cómo unos viajeros del futuro saquean, o ponen a salvo, según se mire, los tesoros de la Humanidad, evitando que sean destruidos por un cataclismo el día de mañana.


1952 - El Hombre Afectado 

Título original: The Impacted Man
Autor: Robert Sheckley
Nacionalidad: EE.UU.
Formato: Relato

Emplea el recurso del bucle temporal con fines humorísticos: el protagonista no puede abandonar su casa, pues cada vez que baja las escaleras es transportado al pasado, reviviendo ese momento una y otra vez.



1952 - La opción de Hobson 

Título original: Hobson’s Choice
Autor: Alfred Bester
Nacionalidad: EE.UU.
Formato: Relato

Introduce una limitación original para los cronoviajes, que después volveremos a ver en historias como Terminator: sólo el tejido orgánico puede viajar en el tiempo. Los crononautas no pueden llevar con ellos ropas ni objetos, ni sus prótesis o empastes dentales.


1953 - Estafador temporal 

Título original: Time Bum
Autor: Cyril M. Kornbluth
Nacionalidad: EE.UU.
Formato: Relato

El protagonista, un timador de medio pelo llamado Harry Calle Veintitrés, se vale de los viajes temporales para engañar a sus víctimas.


1953 - La paga 

Título original: Paycheck
Autor: Philip K.Dick
Nacionalidad: EE.UU.
Fecha: 1953
Formato: Relato

El autor visita sus temas recurrentes: la incapacidad para distinguir realidad de imaginación y para discernir entre lo que ocurre realmente y lo que transcurre en la mente o en los sueños de sus protagonistas. El protagonista es un brillante ingeniero que ha trabajado durante dos años para la compañía Construcciones Rethrick, pero que no guarda recuerdo alguno de ello al haber firmado una cláusula en la que aceptaba un borrado de memoria para salvaguardar la confidencialidad del proyecto.

Su sorpresa será mayúscula cuando abra el sobre con su paga y se encuentre, en vez del dinero, con siete simples objetos. A lo largo de la trama se descubre que el protagonista había estado trabajando en una máquina del tiempo, y los objetos irán mostrando su utilidad.


2003 - Paycheck

Título original: Paycheck
Director: John Woo
Nacionalidad: EE.UU.
Formato: Largometraje

Producida por Dreamworks y protagonizada por Ben Affleck y Uma Thurman. El guión sufre algunas modificaciones con respecto al relato de Dick, pero en líneas generales es bastante fiel al mismo.



1953 - Los deseos del rey 

Título original: The King's Wishes
Autor: Robert Sheckley
Nacionalidad: EE.UU.
Fecha: 1953
Formato: Relato

Un demonio roba los electrodomésticos de la casa donde va a vivir una pareja de novios que están a punto de casarse, para entregárselos a su rey, apareciendo y desapareciendo a través del tiempo. Tiene el tono humorístico propio del estilo del autor.


1954 - Misterio mayor

Título original: Misterio mayor
Autor: José Mallorquí
Nacionalidad: España
Formato: Relato

El protagonista viaja al pasado para investigar la verdadera autoría de la obra atribuida a William Shakespeare. Juega con la paradoja del bucle causal o paradoja bootstrap.

Se publicó en el volumen La máquina todopoderosa de la colección Futuro, y en el recopilatorio Cronopaisajes. Historias de los viajes en el tiempo (Nova, 2003).




1954 - El Experimento

Título original: Experiment
Autor: Fredric Brown
Nacionalidad: EE.UU.
Formato: Relato

En apenas veinte líneas se muestra una máquina del tiempo experimental, muy limitada en sus posibilidades, pero que hace desaparecer todo el Universo por una simplísima paradoja.



1954 - Desayuno en el crepúsculo

Título original: Breakfast at Twilight
Autor: Philip K. Dick
Nacionalidad: EE.UU.
Formato: Relato

Una casa y la familia que la habita son trasladados al completo a un futuro postapocalíptico que se halla en plena guerra de alcance planetario.



1954 - Autor, Autor

Título original: Prominent Author
Autor: Philip K. Dick
Nacionalidad: EE.UU.
Fecha: 1954
Formato: Relato

Un innovador y revolucionario sistema de teletransporte es el origen, por causa de la paradoja del bucle de información, del libro más influyente de la historia de la Humanidad: la Biblia.


1954 - Doble indemnización

Título original: Double Indemnity
Autor: Robert Sheckley
Nacionalidad: EE.UU.
Fecha: 1954
Formato: Relato

Con tono humorístico, trata sobre un hombre que viaja al pasado para simular un accidente y exigir una indemnización millonaria a su compañía aseguradora.



1955 - El fin de la eternidad

Título original: The End of Eternity
Autor: Isaac Asimov
Nacionalidad: EE.UU.
Fecha: 1955
Formato: Novela

Considerada una de las mejores -si no la mejor- novelas sobre viajes en el tiempo jamás escritas, plantea la existencia de un plano pantemporal llamado Eternidad, que se extiende desde el siglo XXIV (fecha de descubrimiento de Eternidad) hasta el siglo 150.000. Los agentes de Eternidad pueden viajar a lo largo del tiempo, que analizan con un potente computador llamado Computaplex, para introducir pequeños cambios inapreciables que modifiquen la historia muchos siglos después, garantizando así la perpetuación de la especie humana.


El buen doctor se permite incluso bromear con la paradoja del abuelo, indicando que solo interesó a cierta literatura novelesca de mediados del siglo XX, en el que los autores estaban obsesionados con la posibilidad de cambiar el pasado y, en particular, con asesinar a su propio abuelo, porque consideraban la realidad como algo invariable.

El fin de la Eternidad está relacionada con el universo literario de las sagas Fundación y Robots e Imperio, y reflexiona sobre cómo un posible exceso de celo de Eternidad podría impedir la salida al espacio de la humanidad y la colonización del universo.



1955 - La Ecuación de Einstein (Target One)

Título original: Target One
Autor: Frederik Pohl
Nacionalidad: EE.UU.
Fecha: 1955
Formato: Relato

Unos científicos viajan al pasado para asesinar a Einstein y evitar que el descubrimiento de la energía nuclear, evitando así la 3ª Guerra Mundial. Pohl juega con la idea de que el pasado es inalterable, pues finalmente otro científico diferente a Einstein descubrirá igualmente la energía nuclear y la 3ª Guerra Mundial ocurrirá de todas maneras.


1956 - Un arma para un dinosaurio

Título original: Gun For Dinosaur
Autor: L. Sprague de Camp
Nacionalidad: EE.UU.
Fecha: 1956
Formato: Relato


Uno de los relatos más populares del autor. Es una historia repleta de acción -y con un cierto corte pulp- sobre un viaje al pasado para participar en un safari que intenta cazar ejemplares de dinosaurio.



1956 - Ferdinand Feghoot

Personaje
Creador: Grendel Briarton
Nacionalidad: EE.UU.
Fecha: 1956-1973
Formato: Relatos

Grendel Briarton es un anagrama de Reginald Bretnor, autor nacido en Rusia en 1911 y nacionalizado estadounidense. Con ese seudónimo escribió cerca de ochenta historias protagonizadas por Ferdinand Feghoot. Son pequeños relatos humorísticos, del subgénero que los anglosajones conocen como shaggy-dog story, historias anecdóticas que siempre terminan en un anticlímax absurdo.

Los relatos de Ferdinand Feghoot se publicaron entre 1956 y 1973 en una sección de la revista Fantasy and Science Fiction, titulada Through Time and Space with Ferdinand Feghoot, y más tarde fueron reeditados en otras. Eran textos muy breves, de apenas unos párrafos, y solían carecer de título, identíficandose por números cardinales.

Ferdinand Feghoot es miembro de la Society for the Aesthetic Re-Arrangement of History y viaja en el tiempo mediante un dispositivo nunca descrito por el autor y que recibe el nombre de ")(".

La popularidad del personaje acuñó el término Feghoot para referirse a un tipo de relato humorístico que se resuelve con un juego de palabras inesperado, basado en homonimias o polisemias, y que después escribirían tanto autores consagrados como Isaac Asimov como aficionados a la Ciencia-Ficción.

Los relatos de Ferdinand Feghoot se recopilaron varias veces, siendo la antología más completa la del volumen The Complete Feghoot, publicado en 1980.

En castellano es posible leer al menos uno:


1956 - A través del tiempo y del espacio con Ferdinand Feghoot

Título original: Through Time and Space with Ferdinand Feghoot
Autor: Grendel Briarton
Nacionalidad: EE.UU.
Formato: Relato

El protagonista investiga la autoría de la obra de Richard Wagner, pero es el propio compositor quien se ve obligado a viajar al futuro para defenderse de las acusaciones de plagio que pesan sobre él.



1956 - El informe de la minoría

Título original: Minority Report
Autor: Philip K. Dick
Nacionalidad: EE.UU.
Formato: Relato

No trata de viajes en el tiempo en sentido estricto, pero sí de la posibilidad de ver y alterar el futuro desde el presente. Transcurre en un mundo en el que los agentes de la Unidad de Precrimen de la Policía evitan los crímenes antes de que se produzcan, gracias a tres Precogs, individuos con capacidades precognitivas.

Dick reflexiona también sobre la injusticia inherente a arrestar a aquellos que aún no han delinquido, pues aún son inocentes en ese momento.


Tuvo dos adaptaciones a la pantalla:

2002 - Minority Report

Título original: Minority Report
Director: Steven Spielberg
Nacionalidad: EE.UU.
Formato: Largometraje

Protagonizada por Tom Cruise. La cinta fue impactante por su visión de la tecnología futurista, como aquellas célebres pantallas táctiles virtuales que se desplegaban ante el usuario y que éste podía desplazar, girar y ampliar a su antojo con movimientos de las manos.


2015 - Minority Report

Título original: Minority Report
Creador: Max Borenstein
Nacionalidad: EE.UU.
Formato: Serie televisiva

Producida por la cadena Fox, contó con Steven Spielberg como productor ejecutivo. Solo alcanzó diez episodios, pues fue cancelada en mayo de 2016 debido a su baja audiencia. Estaba ambientada once años después de la película, en una época en la que la Unidad de PreCrimen ya habría sido desmantelada.


En la siguiente entrega veremos grandes clásicos como Puerta al verano y Todos vosotros zombies de Robert A. Heinlein, o El gran tiempo de Fritz Leiber. ¡Y aún no hemos dejado atrás los años 50!



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