27 de abril de 2017

Dragones y magia - Ann Downer

Sin duda, no se trataba de un billete de lotería. Ni siquiera estaba hecho de cartulina. Theodora sintió un escalofrío en la espalda. «Es mi ultima carta», dijo.


"Dragones y magia" es una historia de fantasía y aventuras pensada para el público preadolescente, que ofrece lo que promete el título castellano: dragones -dos- y magia -mucha-. El título original, Hatching Magic, tiene bastantes traducciones posibles, como "Incubando la magia", "Rompiendo el cascarón de la magia" o "Haciendo nacer la magia", cualquiera de ellos tan ilustrativo de la historia que relata como el elegido por la traductora española (o por quien  decida estas cosas). 

Escrito en 2003 y publicado en España en 2006, narra el enredo causado cuando la dragona Wicca, buscando un buen lugar para poner su huevo e incubarlo, viaja a través del tiempo desde la Inglaterra del siglo XII hasta la Boston del siglo XXI, a través de un túnel mágico escondido en un melonar del castillo en el que vive. En su busca partirán Gideon, su propietario y mago de la corte, y Kobold, hermanastro y enemigo del anterior, acompañado de Febrys, su esclava demonio con escasa capacidad de concentración. 

El argumento de "Dragones y magia" transcurre a lo largo de unos cuantos días y se desarrolla en varias líneas narrativas paralelas, con una complejidad atractiva, tratándose de un producto para un público tan joven: por una parte, Wicca y su polluelo (¿o mejor dragonzuelo?), con el descubrimiento del chocolate y las dificultades de una mamá dragona para criar a un bebé dragón en el mundo moderno. Por otro, Gideon y su colaborador imprevisto, Merlin O'Shea, profesor de Harvard y mago contemporáneo, que ayudará a su colega medieval con la burocracia y los cambios que ha experimentado su gremio con el paso del tiempo. Otro más, el malvado Kobold y la adorablemente torpe e ingenua Febrys.

Y por último, la gran protagonista: Theodora Oglethorpe, una niña de once años, obsesionada con los dragones, cuya madre ha fallecido y cuyo padre, profesor auxiliar en la universidad, debe partir de viaje a Laos, dejándola con Mikko, una mezcla de niñera, empleada del hogar y secretaria. Theodora encuentra la carta que le falta para su mazo de cartas de dragones, la que permitirá entrar el Club de Dragones y Magia. La que aparece en la contraportada del libro. La misma carta que Gideon ha perdido de su Tarot Mágico. La misma que permite dominar a un dragón. La misma que daría el poder a Kobold, si la encuentra antes, de dominar a Wicca y volverla contra su amo...

"Dragones y magia" es una historia muy divertida, con mucho sentido del humor, en línea con la Fantasía cómica de Terry Pratchett, y con un segundo nivel de lectura apto para el público más adulto, incluyendo chistes y referencias a los mundos académico y corporativo. Es, con todo, un humor blanco, sin demasiada acidez, y se basa la mayor parte del tiempo en la incomprensión del mundo actual por parte de los viajeros temporales. La mayor comicidad procede de la pareja Gideon-Merlin y de la sufrida Febrys. Narrativamente es una aventura alocada, repleta de persecuciones, carreras, conjuros fallidos, malentendidos y situaciones que rozan el slapstick.

Trata también cuestiones delicadas, como la pérdida de un progenitor a corta edad, las dificultades por las que pasan las familias monoparentales o los problemas propios de la pubertad, cuando la aceptación por parte de los demás y la pertenencia a un grupo parecen tan importantes.

Como detalle curioso, cada uno de los veintiún capítulos van encabezados por una ilustración del polluelo de Wicca, que va evolucionando y tomando forma con la historia, incluso dentro de su transportín de gato cuando tal momento ocurre.

Existe una secuela, "El dragón de Ninguna Parte" (The Dragon of Never-Was). Desgraciadamente, Ann Downer padecía ELA y falleció en 2015, privándonos de más historias de fantasía.

Compártelo:

25 de abril de 2017

Mascotas de libro - El Zorro rojo

En la serie "Mascotas de Libro" veremos, para variar, una mascota poco célebre. Lo cierto es que casi desconocida. Porque pertenece a una novela mía. Es, además, un personaje al que tengo mucho cariño, así que habrá autocomplacencia. Se trata de:

EL ZORRO ROJO, DE "NÓMADA" 


"Nómada" es una novela corta de Ciencia-Ficción que escribí por entregas entre 2014 y 2015, y que publiqué de forma gratuita. La leyeron varias personas, e incluso le gustó a alguna de ellas. Se ambienta a finales del siglo XXI, en una Unión Europea que ha eliminado los Estados nacionales y que intenta establecer colonias en el Sistema Solar, para aliviar la presión demográfica y dar salida a las masas de población desocupada que su mercado no puede absorber. 

La acción transcurre en dos escenarios: Uno, la realidad, en la ciudad de Madrid, en la que el equipo de la doctora Henrietta Liebermann desarrolla complejas simulaciones informáticas para estudiar la motivación y la capacidad adaptativa de los colonos a sus nuevos mundos de acogida. El otro, un mundo simulado, conocido simplemente como "Estepa", creado por el doctor y becario José Carter, habitado por el Pueblo que Camina, un único pueblo nómada y primitivo que vaga por un desierto sin fin en busca de un mar legendario. 

El protagonista en el universo de la Estepa es Pequeño Turón, un miembro del Pueblo que Camina, que al comenzar la historia aún está en el vientre de su madre. Nace cuando su pueblo encuentra un lago, lo cual ocurre en muy contadas ocasiones, y que se considera una señal de buena suerte: los niños que nacen en un lago son favoritos de los dioses. A medida que Pequeño Turón crece, el anciano mogur (el chamán, el encargado de las cuestiones espirituales) del pueblo va prefiriéndolo frente a los otros niños del pueblo para apoyarse en él mientras camina, y pronto es evidente que lo ha escogido como su aprendiz. 

Muchas estaciones después (el Pueblo que Camina desconoce el calendario, y cuenta el tiempo en lunas y estaciones secas y lluviosas), cuando Turón ya es un hombre joven, su pueblo llega a un lago de enormes dimensiones, el mayor que jamás hayan visto, y el más fértil también. Aquí será donde el anciano mogur fallezca y donde Pequeño Turón ocupe su lugar como mogur del Pueblo que camina. También es donde Turón encuentra al Zorro rojo.

El Zorro rojo es un ejemplar joven, de grueso pelaje, que vemos por primera vez sentado ante Turón, mirándolo con la cabeza ladeada y con cara de expectación, esperando a que comparta su cena con él. Sabemos que es un animal atrevido, que se acerca por las noches al campamento de los humanos, donde rebusca en las hogueras en busca de despojos. Pequeño Turón lo descubre durante las vigilias a las que le obliga su condición de mogur, y lo domestica dejando a su alcance restos de comida, noche tras noche hasta que el zorro termina por dejarse acariciar, tomar la comida de su mano y dormir debajo de sus piernas. 


El zorro acompaña al mogur en sus paseos alrededor del lago, y durante el día desaparece para volver a aparecer por la noche. Cuando el mogur le habla, el zorro rojo le mira levantando las orejas, y después vuelve a sus asuntos de zorro: comer, roer huesos, dormir...

Finalmente, y pese a la buena vida que el pueblo llevaba en aquella región, la leyenda debe imponerse, y el Pueblo que Camina se ve obligado a levantar su campamento, abandonar el lago y continuar su eterna búsqueda del mar. La mañana de la partida, el zorro se marcha como cada día, y Turón se pregunta si volverá a verlo, aunque en su interior sabe que su amigo pertenece a ese lugar y que ya no se encontrarán nunca más.

Ahora bien, no olvidemos que todo eso ocurre en un universo simulado. Paralelamente, el trabajo de Carter llega a su fin y el cierre de su proyecto implica el borrado de los servidores que alojan "Estepa". El doctor Carter, que estima a sus creaciones como seres vivos, encontrará un aliado imprevisto en la Iglesia Católica, que comparte su perspectiva ética, y le permitirá reinstalar su simulación en los servidores del Vaticano a cambio de su colaboración en un determinado asunto.

Así que Turón, que al final de su vida había tenido una revelación que le había permitido comprender y manipular su universo, se despertará en una nada sin espacio, dimensiones, materia ni luz, en la que va creando el mundo a partir de su mente y sus recuerdos. Y lo primero que crea después de a sí mismo es a su amigo el Zorro rojo, explorando juntos su nuevo hogar como si no hubiese pasado ni un día desde que estaban en su lago junto al fuego, compartiendo una costilla de cordero.


Podéis descargar "Nómada" de forma gratuita, en PDF, epub y mobi, en este enlace.

Compártelo:

22 de abril de 2017

Willow - Wayland Drew

La niña había nacido con el signo estampado en la piel. El signo que precipitaría el fin del perverso reinado de Bavmorda. Para ello la niña tendría que escapar a su persecución. La leyenda decía que una niña recién nacida acabaría con el tiránico mandato de Bavmorda. Aquélla profecía había inquietado a la reina durante años… y la profecía estaba a punto de cumplirse. A menos que alquien pudiese evitarlo. Willow Ufgood siempre había soñado con convertirse en un mago sabio y respetado por sus vecinos. Aquél sueño esta a punto de cumplirse, pero de una forma que él no hubiera imaginado.


El enorme éxito comercial de la película Willow, estrenada en 1988, dirigida por Ron Howard y producida por George Lucas, con guión de Bob Dolman sobre una idea del propio Lucas (que, según dicen, quería adaptar "El Hobbit" de Tolkien y, no pudiendo, desarrolló su propia historia), propició una serie de productos derivados como una máquina recreativa, un videojuego, una novela gráfica por parte de Marvel Comics, y esta novelización del guión original, firmada por Wayland Drew.  

Por si queda alguien que no la conozca, "Willow" es una historia de Fantasía heroica y Aventuras, ambientada en un mundo mágico de ambientación medieval y, como tantas veces en el género, se desarrolla bajo el esquema del Héroe de las mil caras y trata el enfrentamiento del Bien contra el Mal

El Mal está encarnado por la hechicera Bavmorda, que ha formado un ejército temible, comandado por su hija Sorsha y por el poderoso general Kael, cuyos Perros de la muerte rastrean sin descanso valles, bosques y poblados en busca de Elora Danan, la niña señalada por la profecía para derrotar a Bavmorda. Elora Danan nace en el castillo de Nockmaar, fortaleza de la hechicera, pero es puesta a salvo cual Moisés, en una canastilla en un río. Toda la Naturaleza colabora para llevarla hasta el héroe de la historia: Willow Ufgood

Willow es un nelwyn, un ser de baja estatura que vive tranquilo en el valle de Nelwyn, en su granja, con su mujer y sus dos hijos. Su aspiración es ser un gran mago, aunque sólo sabe hacer un par de trucos de ilusionismo, y no demasiado bien. Los Perros de la muerte llegan al valle buscando a la niña, y el Consejo de los nelwyn encarga a Willow alejarla del pueblo y entregarla a los daikini (los humanos, para entendernos). 

Willow se verá embarcado, a su pesar, en una aventura en la que tendrá que buscar al hada Fin Raziel, devolverle su forma humana y entregarle la vara mágica de Cherlindrea, la reina de las hadas; buscar la mítica ciudadela de Tir Asleen; huir del ejército de Nockmaar, enfrentarse a un hombre-tiburón, a duendes de las montañas, a un enorme monstruo de dos cabezas y a la mismísima Bavmorda. A su lado tendrá a Madmartigan, un vagabundo mujeriego, ladrón y buscavidas de dudoso honor, pero el mejor espadachín de todos los tiempos, y Franjean y Roolf, dos diminutos elfos marrones, no demasiado valientes, pero incapaces de perderse una aventura. 

Sobre esto, la novela incluye varios relatos enmarcados que amplían la historia de varios personajes, que ganan así profundidad, y el trasfondo del mundo en el que transcurre la trama. Se nota la mano de George Lucas en el personaje de Madmartigan (en la película, un Val Kilmer en estado de gracia), que parece un trasunto de Han Solo. La novela explica algunos hechos alrededor de Elora Danan, como que los animales, las hadas y las plantas la protejan por orden de Cherlindrea, que en la película parecen fruto de la casualidad. 

"Willow" tiene muchos paralelismos con "El Hobbit" de J.R.R. Tolkien: las dos son historias de personas tranquilas y sencillas que llevan vidas hogareñas y se ven envueltas en aventuras que no desean correr, para terminar viviendo experiencias épicas y heroicas, y salvando el mundo en el que viven. En "Willow" hay mucha acción, batallas, combates a espada, humor (aunque menos que en la película, donde es elemento fundamental), una historia de amor esperada (la de Madmartigan y Sorsha), buenos personajes, muertes heroicas, sacrificios honorables, justicia y el final que todos esperamos: el Bien triunfa sobre el Mal y la paz se restablece. 

Narrada de manera funcional, sin alardes, "Willow" es una lectura divertida, que ofrece lo que promete. Tal vez no trascienda a la Historia de la literatura ni cambie la vida de nadie, pero no defrauda si se lee con complicidad, y entretiene durante un par de tardes, que ya es mucho. 

El éxito de la novela llevó a George Lucas a publicar una trilogía, escrita por Chris Claremont (el de los cómics de la Marvel) entre 1995 y 1999, titulada Chronicles of the Shadow War, que no fue traducida al castellano. 

Compártelo:

16 de abril de 2017

Las Crónicas de Prydain - Lloyd Alexander

"Las Crónicas de Prydain" (The Chronicles of Prydain) es una saga de Fantasía heroica escrita por el estadounidense Lloyd Alexander, compuesta por cinco libros publicados entre 1964 y 1968, que en España fueron editados primero por Martínez Roca (1987-1995), y después por Alfaguara (2003-2005). Está destinada al público juvenil, aunque su tono crepuscular y su sentido del humor la hacen apta también para el lector adulto. 

Está formada por: "El libro de los Tres" (The Book of the Three), "El caldero mágico" -en Alfaguara "El caldero negro"- (The Black Cauldron), "El castillo de Llyr" (The Castle of Llyr), "Taran el vagabundo", -en Alfaguara "Taran el errante"- (Taran the Wanderer) y "El gran rey" (The High King). 


Lloyd Alexander se basó tanto en las leyendas tradicionales galesas, recopiladas en el Mabinogion, como en los paisajes galeses para crear el mundo de Prydain y sus personajes, algunos tomados directamente de la tradición, como Taliesin, y otros reinterpretados, como el príncipe Gwydion o Medwyn

El personaje central es Taran, Aprendiz de Porquerizo, y sus aventuras son un clásico bildungsroman o novela de aprendizaje, que responde al modelo del viaje del héroe o el héroe de las mil caras, aunque el autor introduce elementos originales que le dan su propia identidad. 

Como síntesis, Prydain es un mundo de fantasía de corte medieval, en el que existen la magia y las criaturas fabulosas, dividido en reinos a cuyo frente hay un Caer (castillo o corte), y éstos en Cantrevs, una especie de señoríos feudales. Está gobernado por los Hijos de Don, una estirpe elevada de reyes justos y nobles. El enemigo está encarnado por Arawn, el Señor de la muerte, que desde su reino de Annuvin desea extender su poder a todo Prydain. Para ello se valdrá de su campeón, el Rey con Cuernos, y del poder del Caldero Negro o Crochan, que permite revivir a los muertos, convirtiéndolos en los Nacidos del Caldero, guerreros prácticamente invencibles. 

Taran es un huérfano, de padres desconocidos, criado en Caer Dallben, la granja de Dallben, un sabio y prudente hechicero. Su tarea es cuidar de Hen Wen, una cerdita blanca capaz de profetizar el futuro. Su sueño infantil es ser un gran héroe, un bravo guerrero que reciba gloria y reconocimiento. Por ello Coll, un viejo soldado reconvertido en granjero, le otorga el título de Aprendiz de Porquerizo, que ostentará a lo largo de la pentalogía. 

La aventura comenzará cuando Hen Wen se pierda y Taran, buscándola, llegue al Castillo Espiral, fortaleza del Rey con Cuernos y de la bruja Achren. En el primer libro se presentarán también a sus amigos y aliados, todos tocados por el sentido del humor que Lloyd Alexander imprime a su obra: Eilonwy, la princesa de cabello rojo dorado, perteneciente a un linaje de hechiceras. Es independiente, decidida, testaruda, valerosa y condescendiente con Taran, con el que se enfada a menudo. Gurgi, una criatura del bosque, de forma humana, pequeña y totalmente cubierta de pelo. Habla en tercera persona y sus pensamientos son muy básicos. Adora comer. Suele ser autocompasivo (se autodenomina «el pobre Gurgi») y terminar sus frases con dos palabras relacionadas. Fflewddur Fflam, el rey que prefiere vivir como un bardo errante a reinar, que le resulta penoso y aburrido. No es un bardo demasiado apto, y porta un arpa mágica cuyas cuerdas se rompen cuando exagera al contar sus historias. Orgulloso de su linaje, hace continuamente afirmaciones como «Un Fflam no conoce el miedo» o «Un Fflam jamás se rinde». Y Doli, Miembro del Pueblo Rubio, una especie de enanos con poderes mágicos. Parece ser irritable y estar permanentemente de mal humor, pero en realidad es una fachada. Puede hacerse invisible, aunque le provoca dolor de oídos.

"Las Crónicas de Prydain" tiene numerosos paralelismos con otras obras del género, en particular con "El Señor de los Anillos", publicada unos diez años antes. Pero Lloyd Alexander mantiene una postura más progresista que Tolkien o C.S. Lewis: El papel de la mujer es mucho más activo y participativo. La nobleza y el honor no están en el linaje ni en la sangre real, sino en la naturaleza de cada persona. La guerra debe ser siempre el último recurso, y es un acto cruel y oneroso, que arruina la tierra y a los pueblos. El triunfo no pasa por la aniquilación del enemigo, y existe espacio para la redención, porque el Mal puede expiarse. Y todas las personas, por insignificantes que aparenten ser, tienen dones que las hacen valientes y honorables, como su oficio, su ingenio o su trabajo duro.

Con una atmósfera oscura y un tono que se va haciendo más adulto a cada volumen, para reflejar la maduración de Taran (en el último, el más épico, mueren varios personajes), "Las Crónicas de Prydain" tienen un cierto carácter moralista, y están repletas de sentencias sobre la responsabilidad, la toma de decisiones difíciles, la honestidad, el valor de la amistad, el respeto por la diferencia, la búsqueda de la identidad propia y la importancia de las personas sin importar su origen o clase social.

Por lo demás, los cinco libros son breves y se leen enseguida. Con combates, grandes batallas, sacrificios heroicos, pruebas de valor, juegos de ingenio, traiciones, magia, espadas encantadas y un punto de comedia para aligerar la historia, resultan una lectura agradecida para los aficionados a la Fantasía de todas las edades.


La Disney las adaptó en 1985, en una película de animación titulada "Taron y el caldero mágico" (The Black Cauldron). Se basa en los dos primeros libros y es una versión muy libre, con muchas modificaciones. Fue un fracaso comercial, por ser demasiado oscura y terrorífica para el público infantil. Disney, que pasaba por sus horas más bajas, la arrinconó durante años, retrasando su salida al mercado doméstico, convirtiéndola a su pesar en una cinta de culto, y dejando a Eilonwy fuera del club de las Princesas Disney.

Compártelo:

7 de abril de 2017

Otra vuelta de tuerca - Henry James

Perfecta en su sencillez, “Otra vuelta de tuerca” no es sólo es una de las historias de fantasmas más célebres y leídas desde que se publicara en 1898, sino uno de los mejores relatos de la historia de la literatura. Sin embargo, el motivo de este favor unánime y continuado reside no tanto en la anécdota que le sirve de base, sino en la suprema habilidad con que Henry James (1843-1916), sirviéndose de un equilibrio perfecto entre lo que se dice, lo que no se dice y lo que se sugiere, levanta de la nada una historia que va dejando al lector sin asideros y creando en él el horror más inquietante: aquel que va dentro del ser humano y lo acompaña desde el origen de los tiempos.


"Otra vuelta de tuerca" (The Turn of the Screw), publicada en 1898 es, como indica la sinopsis de la editorial, una de las más conocidas historias de fantasmas, y también una de las más analizadas, de la que poco más se puede ya contar. En resumen, el título hace referencia a las varias vueltas de tuerca que Henry James le da a los cuentos de fantasmas. Para comenzar, se trata de un relato enmarcado, supuestamente el diario de la protagonista, que el narrador guarda en un cajón, y que lee al resto de invitados de una velada. 

La protagonista, narradora en primera persona, es una joven anónima, hija de un vicario rural, que es empleada por un hombre acaudalado como institutriz para sus sobrinos huérfanos, Flora y Miles, que se alojan en su mansión de Bly, con la condición de que nunca, jamás y por ningún motivo le moleste ni se comunique con él. Tras quedar prendada de su patrón, la joven se desplaza a Bly, donde conocerá al ama de llaves, la Señora Grose, y a la pequeña Flora. Más tarde llegará Miles, expulsado del colegio en el que estaba internado. 

Estos cinco personajes, dos fantasmas y el escenario ominoso propio de la novela gótica (una enorme mansión vacía y aislada en la campiña inglesa) es todo lo que necesita James para su relato. Sí, la protagonista ve dos fantasmas: uno, el de Peter Quint, criado y ayuda de cámara del patrón. Y el otro, el de señorita Jessel, la anterior institutriz. Tras verlos por primera vez, y sin saber aún que son fantasmas, la señora Grose le revela que ambos están muertos, y más tarde le informará de que mantenían una relación inadecuada para la puritana moral de la época. 

A partir de ese momento Henry James mantiene su relato en la ambigüedad y la incertidumbre, sin dar ninguna respuesta satisfactoria al lector, ni tan solo en la conclusión. "Otra vuelta de tuerca" no es lo que cuenta, sino todo lo que deja por contar, todo lo que queda velado. No sabemos por qué terrible hecho expulsaron a Miles del colegio, sólo queda sugerido con un lacónico «dije cosas». No nos contarán de qué tipo era la estrecha relación entre Quint y Miles, ni de que modo corrompió el adulto al niño, si es que lo hizo. Todo queda sugerido: la posible relación pedófila entre criado y niño, la atracción sexual entre Miles y la institutriz, o la aparente relación incestuosa entre los dos hermanos, como depositarios de los fantasmas de Quint y la señorita Jessel, poseídos por sus espíritus. 

¿Existían realmente los fantasmas? ¿Sólo los veía la institutriz? ¿Los veían el resto de personajes, y actuaban como si no los viesen, o realmente no los veían? ¿Padecía la protagonista trastornos mentales, o una personalidad reprimida por su severa educación? ¿Poseían los fantasmas a los niños para perpetuar su relación a través de ellos? Precisamente el mérito de Henry James es dejar todas las preguntas sin respuesta, y si su novela ha trascendido hasta hoy ha sido por esta indefinición, porque su horror procede de la falta de certezas.

El estilo narrativo recargado y por momentos farragoso podría entorpecer la lectura, pero con menos de doscientas páginas se termina en poco más de dos horas. Se nota también el abismo cultural de la sociedad victoriana que retrata el autor, en la que salir de casa sin sombrero era un imperdonable acto de barbarie. Es más, como muestra de que Quint era un hombre vil y poco respetable, nos dicen que no usaba sombrero. ¡Habrase visto!


"Otra vuelta de tuerca" fue adaptada al cine, televisión, teatro y radioteatro en numerosas ocasiones, por ejemplo en la película de Jack Clayton "The Innocents" (en España "Suspense", en Iberoamérica "Posesión satánica"), de 1961; o en la española "Otra vuelta de tuerca", de 1985, dirigida por Eloy de la Iglesia. 

Compártelo:

SUSCRIBIRSE POR CORREO

Recibe las actualizaciones en tu e-mail

Archivo

Contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *